Disclaimer: Los personajes de esta serie de Drabbles les pertenecen a la Mangaka Rumiko Takahashi, en cambio la trama salió exclusivamente de mi mente loca e inspirativa. No se aceptan copias/plagio del mismo.
Summary: Pequeños relatos que te dejarán el cuerpo picando por más. Porque para Inuyasha y Kagome no importaba el lugar, ni el contexto, ni las personas a su alrededor, solo deseaban concluir el acto de máximo placer entre besos apasionados, gruñidos y un éxtasis delirante, expresando su mutuo amor mediante el calor de sus cuerpos. [Reto Kinktober 2020]
Chocolate
Maldijo en silencio tratando de que todo marchara como se lo propuso. Pero aquello era imposible, ella era imposible en asuntos que requerían su máxima atención.
Miró de soslayo hacia su izquierda, donde se encontraba una pequeña olla de metal con agua hervida y un recipiente en él, flotando como si fuera un salvavidas.
Esperaba que todo saliera bien pues sus escasos conocimientos en repostería no ayudaban y el pastel que debía adornar para Sota lo representaba.
El festival escolar se acercaba como cada año y su hermano menor debía llevar alguna comida dulce para vender a los visitantes del evento y así recaudar fondos para el viaje de estudios a Osaka.
Pero como siempre, el pequeño holgazán de su hermano se indignaba a tocar un solo utensilio de cocina justificándose con su minoría de edad. Como su madre no se encontraba con suficiente tiempo, pues debía acompañar al abuelo a sus controles médicos, ella tuvo que resignarse a leer un libro de repostería y cocinar algo exquisito.
"Sota, ya me las pagarás" — pensó en frustración.
Deslizó la espátula de plástico por última vez sobre la superficie, alisando lo más que podía la crema a punto chantilly.
—¡Perfecto! Ahora solo falta que el chocolate se derrita completamente.
Agarró con cuidado el plato donde se encontraba el pastel medianamente adornado y se dirigió hacia la heladera con el objetivo de endurecer la crema.
—Oye Kagome ¿Qué diablos haces?
Tuvo que hacer el mayor equilibrio posible para no dejar caer el plato al sucio piso. No se lo permitiría, no después de todo el esfuerzo que realizó.
El intrépido hanyou apareció en la cocina con su típica actitud altanera y dominante. Su agudizado olfato lo guio a tal lugar luego de entrar a la casa de la familia de Kagome y seguir el rastro es un aroma dulce.
Su mayor sorpresa fue encontrar a la colegiala felicitándose por algún logro que hizo, en una posición algo incomoda. Tenía una espada de un material negro en su mano derecha manchada con algo blanquecino.
Debía vigilarla de cerca pues con la torpeza de la joven no tardaría en lastimarse.
—¡Inuyasha! No entres así — le reprochó con sus brazos en jarra. —Por tu culpa casi arruino el pastel.
—¿El qué?
—El pastel, es una masa dulce que se cocina en el horno y se vuelve esponjosa. En mi caso, la decoré con crema y luego le agregaré chocolate derretido.
Inuyasha movió su nariz de forma graciosa, sintiéndose atraído nuevamente por aquel aroma agradable. Acercó sus pies descalzos hacia la hornalla y untó un poco de aquel líquido marrón en su dedo.
Lo sentía caliente pero tolerable, lo guio cerca de su nariz para corroborar que aquel líquido portaba tal exquisito aroma.
Sin dudarlo más, lamió su dedo liberando un gemido de satisfacción. Al parecer el tal chocolate era del total agrado para del hanyou.
—¡Inuyasha! Deja de comer el chocolate, es para adornar el pastel — lo regaño Kagome al verlo con intención de volver a untar sus dedos.
—¡Keh! No es mi culpa que ese tal chocolate sea tan delicioso.
La joven simplemente negó en silencio, no venía al caso luchar contra un terco e impulsivo hanyou. Nunca lo haría entrar en razón.
Inuyasha aprovechó los segundos de distracción de Kagome y volvió a guiar sus dedos hacia el líquido. Su movimiento fue tan rápido que no tardó en ensuciar parte del piso de cerámica y su haori rojo.
Un nuevo reproche se instaló en la garganta femenina al descubrir su acción y justo cuando sus intenciones de mandarlo al suelo nacieron, se percató de algo.
Sus ojos se sintieron atraídos por aquella mancha de color marrón en la comisura de su labio.
—Tienes algo en... — susurró hipnotizada.
Se acercó lo más que pudo al cuerpo masculino y sin resistirse más, apresó sus brazos detrás de su cuello y unió sus labios con los de Inuyasha.
Gimió al sentir el contraste de sabores entre el dulzón del chocolate y el sabor único de su boca. Deslizó su lengua por sus labios, limpiando la mancha que evidenciaba su robo.
—Kagome... — susurró roncamente.
—Inu-yasha, yo...
El susodicho no permitió que terminara su excusa pues tomó nuevamente un poco de chocolate y lo deslizó por los labios femeninos, abarcando cada rincón de ellos.
Kagome se dejó hacer y en segundos sintió la lengua del hanyou limpiando el rastro que dejó. Su vagina comenzó a humedecerse y se acercó al calor emanante de su cuerpo.
Inuyasha apretó sus caderas contra las femeninas soltando un ronco suspiro. Su miembro despierto se apretaba perfectamente sobre la intimidad de la joven.
Agradecía mentalmente que llevara aquellas prendas reveladoras pues su roce se sentía más directo y la humedad de aquel sitio dejaba en evidencia su excitación.
Agarró sus tonificados glúteos, abriendo aún más sus piernas colocándolas a cada lado de su rodilla derecha. De pronto, embistió contra su intimidad sintiendo como la fricción les generaba un choque eléctrico en sus cuerpos.
Kagome se entregó completamente a sus deseos. Sentir el duro miembro del hanyou sobre sus pliegues cubiertos era realmente excitante como también el palpitar de su intimidad por el vaivén rítmico.
Sus bocas se encontraban entretenidas degustando la mezcla de sabores y la inquietud de sus lenguas. Kagome se apretó más contra su cuello e Inuyasha embistió aún más fuerte despegándola del piso constantemente.
—Inu-yasha... te necesito.
—Kagome, yo...
—Hermana, ya llegué — anunció una voz chillona a lo lejos.
Toda la excitación del momento quedó en segundo plano.
Se despegaron del otro rápidamente y no duraron en acomodar sus ropas humedecidas por el sudor y el calor de la situación.
En instante, sintieron la presencia del niño en la cocina, quien no dudó en mostrar su efusividad al ver a Inuyasha.
—Amigo con orejas de perro — saludó risueño.
—Ho-hola — trató de amortiguar su nerviosismo.
—Vendrás al festival escol... ¿Y ese olor a chocolate quemado?
El rostro de Kagome se desencajó ante sus palabras. En definitiva, no era una gran cocinera.
Fin
Palabras: 999
Notas de autor: Siempre al límite con las palabras, así es mi lema xD.
¡Holis! Disculpen a demora, debo decir que los horarios y yo no nos llevamos bien, pero wenoo.. acá está el drabble. Les juro que la idea la tenía pensada hace días, pero no podía plasmarla en palabras hasta el día de hoy.
¿Qué les pareció? ¿Odian devuelta la interrupción de Sota como en el capítulo 18 del Kanketsu Hen? JAJAJAJA
Como siempre, les agradezco a todos los que leen, en especial a mis 4 lectoras favoritas; serena tsukino chiba, Eiko Shiro, Zio Takumi y a I´m Iseul. Como ya se los comenté, AMO sus reviews.
Respondiendo a lo que dijo la bella Eiko Shiro, sii… muchos drabbles de este reto son ideas que tengo pensadas hace años para futuros fanfics. El del cuñado, por ejemplo, la tengo pensada desde el 2015 pero nunca me animé a publicarlo por medio al disgusto por parte del fandom (lo sé, suena ridículo). Pero tengo muchas ilusiones de hacerlo luego de este reto o en vacaciones, así que si desean leer la historia completa estén atentos a mis futuras actualizaciones.
¡Nos leemos mañana! No se olviden de dejar sus comentarios, es el mejor apoyo.
Los adoro.
