Este es el octavo episodio de una historia que va marchando a paso de caracol... pero va marchando. Yuruyuri no me pertenece ni nada de eso, aunque de eso ustedes ya deben ser perfectamente conscientes.
Momento de las presentaciones
Kyouko no tuvo ningún problema para llegar al salón que le había sido asignado, especialmente porque tuvo la suerte de encontrarse de buenas a primeras con la profesora que impartiría las clases de primera hora. Así estaría segura de llegar a buen puerto sin ningún problema, y de hecho entró junto a la profesora, algo necesario para que se hiciese la presentación de forma adecuada. Lo único que no le parecía tan genial era que en ese mismo salón no estuviesen Kurumi y Raika. Una lástima.
─ Muy bien, alumnas, quiero presentarles a una nueva alumna. Sé que es una fecha un poco atípica para la llegada de alumnas de intercambio, pero así son las cosas en esta ocasión. Espero que le den a nuestra ingresante una bienvenida a la altura ─ dice la profesora antes de permitir que Kyouko diese un paso al frente, tal y como quería.
─ Mi nombre es Toshino Kyouko, espero que nos llevemos de maravilla ─ dice alzando su pulgar y sacando a relucir un brillito en su dentadura, lo que hace que algunas chicas alcen las cejas.
─ Gracias por su presentación, Toshino-san. Ahora tome asiento allí, al lado de Mino-san.
El asiento estaba más que claro, estando cerca de la esquina de atrás, cerca de las ventanas, y la chica a la que señalaba la profesora le sonaba de alguna parte... Un moño azul en la cabeza, cabello liso aunque de color anaranjado, ojos azules bastante vivaces, rostro travieso y a la vez con aspecto de ser una chica distraída en sus propias cosas, una sonrisa de chica que sueña con una aventura... Kyouko se dirige a su nuevo asiento, pensando en quién sería que esa chica le recuerda.
─ Muy bien, vamos a empezar por la página 76 del texto, así que vayan sacando los libros y pongan la página en cuestión, que les aseguro que van a necesitarlo... ─ la profesora empieza a anotar en la pizarra, lo cual da a Kyouko la oportunidad para presentarse directamente con su compañera.
─ Es un gusto. Pareces una chica interesante.
─ Lo mismo digo. Y por cierto, te digo que también yo me llamo Kyouko, Mino Kyouko. Tu llegada parece que traerá diversión nueva por aquí.
Kyouko (la rubia) se queda sorprendida al comprobar semejante dato. Como si fuera un tipo de celebración, ambas chicas se ponen a hacer gestos y a mover las manos, y daba la impresión de que hubiera un espejo enfrente de la rubia, y es que ambas estaban sincronizadas de una manera que no parecía posible en dos chicas que recién se conocen. En eso ambas reciben un golpe de tiza en la cabeza a modo de llamado de atención de parte de la profesora.
Con Akari
─ Buenos días, alumnas ─ dice la profesora que acababa de llegar con Akari, la cual tampoco tuvo problemas para encontrar su salón gracias a la misma suerte que tuvo Kyouko ─. Tenemos una estudiante transferida. Sé que no es común que vengan alumnas tranferidas en días como este, pero confío en que le darán un trato a la altura. Su turno, Akaza-san.
─ Muy bien... ─ Akari se pone seria, recordando el fiasco que había sido su presentación en Nanamori. Estaba determinada a hacer las cosas diferentes en esa escuela, sin importar que su incorporación sea temporal, así que respira hondo, se concentra en que no debe repetir aquello y... ─ ¡Disparando en el corazón de todas, mucho gusto en conocerlas! ¡Soy Akaza Akari-pyon!
El efecto obtenido fue nefasto. Todas se la quedaron mirando raro, y Akari mentalmente se llevaba las manos a la cabeza. Había dicho lo mismo que en Nanamori, palabra por palabra, cuando se suponía que se acababa de proponer internamente no cometer otra vez ese error.
─ Una presentación muy... original. Tome asiento al lado de Ohgami-san, Akaza-san.
Al momento de ver hacia dónde señalaba la profesora, Akari de inmediato se da cuenta que la tal Ohgami era nadie menos que Sakura, la chica que se parece a Sakurako. El rostro extrañamente serio que tenía (extrañamente por ser el mismo rostro que el de Sakurako) intimidaba un poco a Akari, pero igual avanza hasta llegar hasta el asiento seleccionado. Una vez sentada, dirige una mirada nerviosa a Sakura.
─ Incluso Hinako se quedó de piedra y no se rió. Vaya que esa presentación fue mala, Akaza-san ─ dice Sakura secamente.
─ L-lo siento muchísimo. Creo que me centré tanto en no querer repetir esa presentación que ya hice una vez que la terminé haciendo igual ─ Akari inclina exageradamente la cabeza.
─ No te preocupes. Estás nerviosa y es normal que eso pase. Sólo trata de asimilar tu nueva estadía aquí para evitar errar de esa manera nuevamente ─ le dice Sakura tranquilamente ─. Como bien sabes, Hinako y yo somos integrantes del consejo estudiantil, así que puedes decirnos lo que necesites si tienes algún problema, ¿de acuerdo?
─ Entiendo. Muchas gracias, Sakura-chan.
─ ¿Sakura-chan? ─ Sakura alza una ceja, y luego sonríe ligeramente ─ Es algo inusual para ser alguien que recién llega, pero no me molesta. Es curioso que yo, con lo formal que suelo ser, me sienta agradada con el trato casual de los demás. Vamos a ver si así de amistosa como actúas logras hacer que otras personas sean también amistosas contigo, Akaza-san.
Akari asiente, ya más tranquila, y luego echa una mirada a su alrededor. Al lado de Sakura se encontraba Hinako, tal y como Akari se esperaba. Lo extraño era que Hinako parecía molesta por algo, e incluso tenía los cachetes algo inflados ¿Será que Sakura la regañó por algo? Akari no tenía ni idea, pero no era el momento adecuado para indagar sobre aquello.
Da una nueva mirada a su alrededor, y Akari consigue ver a Kurumi y Raika. Entonces sí coincidió en el mismo salón que ellas. Eso sería en suma útil para tomar nota sobre lo que pueda pasar, siendo que ellas estaban de alguna manera implicadas en la guerra que el grupo de Nana libraba a escondidas contra el imperio Giga Giga. Era una oportunidad dorada para Akari para hacer su propio aporte, incluso antes de darle un uso eficiente a su poder mágico.
Pero había algo raro, y Akari no tardó en notarlo al dar un tercer vistazo. No aparecía ninguna versión de sí misma en ese mundo. Eso sólo alimentaba más la intriga que sentía al respecto. Se preguntaba por qué no había una versión de ella allí, o si por lo menos existía. Eso de alguna manera le recordaba el tema tan sufrido de la presencia, mismo que varias veces le había generado dolores de cabeza. Fue inevitable para ella hacerse con la idea pesimista de que su problema habría sido llevado a un nuevo extremo en ese mundo, lo cual no le agradaba nada.
─ ¿Estás bien, Akaza-san? ─ Sakura consigue sacarla de sus pensamientos.
─ L-lo siento. Estoy bien, Sakura-chan.
Con Kyouko
La hora del receso había llegado, y Kyouko se sienta al lado de su yo de ese mundo, y rápidamente se acercan otras chicas que a la propia rubia ya daba por sentado que serían las equivalentes de sus amigas en su mundo. La otra Kyouko sonríe ampliamente a la rubia antes de querer presentarle las demás.
─ Muy bien, yo, aquí están mis amigas para que las conozcas. Sé que las vas a adorar tanto como yo.
─ M-mucho gusto. Soy Tsunami Yumi ─ la chica que se presenta tenía el cabello castaño claro y los ojos casi iguales a los de su equivalente Yui.
─ Takeda Chikage, vicepresidenta del consejo estudiantil ─ saluda la segunda chica, de cabello negro y ojos rojos, si bien usa el mismo tipo de lentes que Chitose, o al menos eso piensa Kyouko al verla.
─ Shigure Ayako, también del consejo estudiantil, y haz espacio por favor, que al lado de Mino me siento yo ─ la nombrada tenía tanto su cabello como sus ojos de color gris, y la cabellera la tenía recogida en una coleta alta, igual que Ayano.
─ No tienes que decir esa clase de cosas. Nuestra nueva compañera podría pensar cosas raras ─ le dice Chikage frunciendo el ceño.
─ Por esas cosas no se preocupen, que a mí no me molesta para nada ─ Kyouko se hace a un lado para que Ayako se sentara al lado de la otra Kyouko ─. Ustedes sí que son peculiares, y eso me gusta.
─ ¿De qué estás hablando...? No, mejor no lo digas ─ dice Yumi con tono tímido ─. L-lo siento bastante. Es qu-que no soy buena socializando con personas nuevas.
─ Nadie lo es, Yumi. Y no te preocupes, que no creo que nuestra nueva compañera muerda ─ dice la otra Kyouko en tono bromista.
Kyouko sonríe de oreja a oreja. Esas chicas con las que ahora socializaba eran un poco extrañas, pero le encantaba lo que estaba encontrando. Ese primer día no podría ser mejor en su opinión, y en un rato iba a llamar a Akari para averiguar qué tal le iba.
Con Akari
Como no podía ser de otro modo, Akari decide comer al lado de Hinako y Sakura para no quedarse sola. Siendo que es la primera compañía que ha logrado hacer al llegar allí, era mejor aprovechar en el primer rato libre en su día de ingreso. Llegó a mirar de reojo que Kurumi y Raika se habían juntado para comer, que era lo de esperar al recordar cómo suele transcurrir la serie, pero como no pasaba nada remarcable, pues regresó su atención al lugar en que se encontraba. Poco sentido tendría pasar todo el rato viendo a dos chicas charlando sin lograr oírles y comiendo pan de yakisoba.
─ En nombre de todas las alumnas de esta clase, te damos la bienvenida, Akaza-san ─ dice Sakura en un tono serio pero amable ─. Como integrante del consejo estudiantil de esta escuela, sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa que necesites, siempre y cuando sea algo posible y esté dentro de los límites reglamentarios de la institución, claro está.
─ Pues muchas gracias, Sakura-chan. Es importante para mí saber eso ─ Akari estaba por empezar a comer, pero se sentía inquieta al contemplar aquella mirada fría y fija que le dedicaba Hinako, aunque los ojos aumentados no ayudaban mucho a fijar posición en ese punto ─. Etto... ¿Ocurre algo, Himawa... Hinako-chan?
─ No te creas que puedes andar con tanta soltura por recién conocernos, Akaza-san ─ la voz de Hinako era fría y ligeramente hostil ─. Y para que lo sepas, no pienso permitir que te pases de lista. Yo estoy con Saku-chan. Yo soy su novia ¿Quedó claro?
Akari siente un escalofrío recorrerle la columna. Hinako seguía mirándola de esa manera que la asustaba. En eso Sakura pone una mano sobre la cabeza de su novia.
─ No seas tan celosa, Hinako. Sabes perfectamente que sólo te quiero a ti. Si no te amara de la forma en que lo hago, ¿crees que le daría tanta importancia a nuestra relación?
─ N-no, Saku-chan...
─ Entonces tranquílizate. Akaza-san sólo es una chica nueva que necesita nuestra ayuda. No querrás que me ponga triste por algo malo que tú hagas.
─ No, claro que no quiero eso, Saku-chan.
─ ¿A quién amo y deseo yo?
─ Pues a mí, Saku-chan.
─ Muy bien, entonces sabes bien lo que debes hacer.
Hinako vuelve a dirigir su mirada a Akari, la cual se asusta por ello, pero para su sorpresa ve que Hinako le tiende su mano. Un tanto insegura, le corresponde el gesto, y ambas se estrechan la mano.
─ Pero que conste que Saku-chan es mía, no tuya ─ remata Hinako inflando los cachetes.
─ Tr-tranquila, no voy a intentar llevar eso más lejos ─ le responde Akari.
Luego de que ambas se soltaran, Akari se encuentra que alguien más se había acercado. Era Raika, y en sus manos tenía un pan de yakisoba.
─ Kurumi-chan me pidió que te regalara esto. Es nuestra forma de darte la bienvenida, Akaza-san.
Anonadada por el gesto de parte de Raika, Akari dirige su mirada a la mesa en que se encuentra Kurumi, y ésta estaba comiendo tranquilamente un pan. Por un momento Kurumi le devuelve la mirada, y a modo de saludo levanta una mano. Akari interpreta eso como un gesto de bienvenida. Se trataba de una primera impresión bastante positiva, tomando en cuenta que todavía no se habían dirigido la palabra por primera vez. Raika se dirige de vuelta al lado de Kurumi, y Akari mira el pan de yakisoba un par de segundos antes de empezar a comer.
El pan estaba bastante bueno. No era de extrañar que a Kurumi le gustase tanto.
─ Es curioso que esas chicas le dieran un regalo a Akaza-san ─ dice Hinako ─ ¿Acaso se conocen?
─ N-no. No nos conocemos de nada ─ responde Akari.
─ Tal vez sólo fue un gesto amable. Después de todo, estamos algo avanzadas en ese año escolar, y lo que menos necesita Akaza-san es sentirse incómoda ─ dice Sakura antes de beber té con una elegancia inconcebible en Sakurako.
Pero Akari sospechaba que aquello era más que simplemente un gesto amable. Mira a Kurumi, quien estaba nuevamente hablando con Raika. Llegó a sospechar que Tomoko le había hablado sobre ella, pero eso era algo que más adelante tendría que confirmar. No era todavía el momento adecuado.
CONTINUARÁ...
Así es, toca dejarlo en este punto. Tanto Akari como Kyouko empiezan su proceso de inserción y adaptación en el nuevo medio en que les toca estar, aunque obvio es que Akari tratará más de cerca con el verdadero foco de la atención de ambas como aprencides de chicas mágicas. Ahora me toca irme, y nos vemos pronto.
Hasta otra
