Disclaimer: Nada me pertenece, más que mis alocadas fantasías Helsa. D:
2do año.
Malvavisco
El pelo de Rapunzel estaba fuera de control. Ya era bastante malo tener que cargar con una cabellera de sus dimensiones, como para que de un instante a otro, las doradas hebras escaparan de su trenza y se dispersaran por todas partes, asustando y haciendo tropezar a los estudiantes del colegio.
—¡Ya no sé que hacer! La profesora Yelena dijo que posiblemente fuera un efecto de la pubertad —se quejó con Elsa, mientras se encontraban en uno de los patios internos del colegio—. Mientras a otras chicas les crecen los senos, yo tengo que lidiar con esto. ¡No es justo!
—Deberían encerrarte en la torre más alta del maldito castillo, Rapunzel —la voz de Hans Westergaard, ese odioso y malcriado chico de Slytherin, resonó a sus espaldas, atrayendo la atención de otros alumnos—, así no tendríamos que soportar tu asqueroso cabello. A este paso, vas a terminar convirtiéndote en un peludo yeti.
Las risas no se hicieron esperar, ocasionando que la niña se encogiera en su sitio con vergüenza. Desde un rincón, Anna Solberg y Giselle Rossi cuchicheaban celebrando las palabras del pelirrojo con risitas estúpidas.
Elsa enrojeció de ira.
—¡¿Por qué no mejor cierras la boca, Hans?!
—¡No te atrevas a darme órdenes, sangre sucia!
—¡Al menos yo no soy la burla de mis hermanos!
Todos los presentes emitieron exclamaciones de asombro, otros volvieron a reír. El pelirrojo la miró furioso y sacó su varita, inconsciente del montículo de nieve que acababa de formarse a sus espaldas.
La nieve comenzó a tomar una forma descomunal y espeluznante, dejando sin habla al resto de sus compañeros.
—¡¿Qué dijiste?!
—¡Ya me oíste, idiota!
—¡Te voy a…! —no tuvo tiempo ni de pronunciar el hechizo.
Una mano fría y enorme se cerró alrededor de su cuerpo, levantándolo del suelo y haciéndolo gritar. Los estudiantes reunidos echaron a correr aterrorizados, en tanto el monstruo zarandeaba a Hans sin compasión.
—¡Elsa! ¡¿Qué es eso?!
—¡No sé! —las amigas de Ravenclaw se refugiaron tras una columna, escuchando las súplicas de auxilio del chiquillo.
—Elsa, ¿tú hiciste eso?
—Creo… creo que sí.
Ambas observaron con los ojos muy abiertos como la criatura empezaba a lanzar al colorado por los aires.
—¡Lo va a matar! ¡Deténlo Elsa, deténlo!
—¡No sé cómo! —la pequeña chilló y luego se miró las manos, inundada por el terror.
Sabía que no debía haberse deshecho de los guantes tan pronto.
En ese momento, la profesora Yelena apareció para desvanecer al monstruo, acompañada por un par de alumnos de Slytherin.
—A mi oficina, señorita Sorensen —la anciana se volvió hacia Elsa con serenidad—, creo que usted y yo tenemos que hablar seriamente. Fitzherbert, lleven a su compañero a la enfermería. Vamos.
La blonda tragó saliva y miró a su amiga. Esta le respondió con una tímida sonrisa, como si intentara decirle que todo iba a estar bien. Elsa respiró profundamente y siguió a la profesora.
Cabe mencionar que aquella fue la última vez que Hans se atrevió a mencionar el cabello de Rapunzel.
Nota de autor:
¡Lunes de actualización exprés!
Ay bebés, les traje esto para que comiencen su semana con toda la actitud, algo cortito pero muy interesante. n.n Hacía falta remontarnos un poquito más atrás para presenciar esos primeros años de colegio, donde todos nuestros personajes apenas son unos niños, jajaja. Me imagino a Hans como una especie de Draco Malfoy, el niño rico favorito de todos, jiji.
Ciertamente, la pubertad de estos chiquillos es importante, sobre todo en lo que a brujas y magos con poderes especiales se refiere. En este universo, como podrán haber notado, los cambios de la adolescencia y sus propias emociones tienen una gran influencia en sus habilidades. Quise pensar en Marshmallow (o Malvavisco para los compas), como un reflejo de las emociones negativas de Elsa que, por su edad e inexperiencia, obviamente no es fácil de controlar. Y aquí quien lo pagó fue nuestro pelirrojo, jajaja.
Lo mismo pasa con Punzie, aunque ese es otro detalle que ya se abordará después.
Seguramente se quedaron con ganas de saber que ocurrirá después del OS anterior. Solo recuerden que este es un compilado de historias aleatorias ambientadas en distintos años de Hogwarts, así que habrá un poco de todo conforme vaya trabajando mi imaginación, pero descuiden, porque eso lo averiguaremos más adelante. ;)
genesis: Elsa borracha es capaz de hacer todo tipo de cosas, al igual que nuestro pelirrojo bebé cuando quiere ganar a toda costa. xD Ay no, después de todo lo que he visto y escuchado de Mulán, sigo sin ganas de verla. ¡Gracias por comentar!
Guest: Haha, I love to see drunk Elsa too! She's a little and adorable disaster in that way, you can bet Hans don't mind her behavior, as long as she does such dare things with him. Yes, Anna is definitely responsible for her stupid actions.
Vasallos del Helsaverso, nos leemos después en otra pequeña aventura, a ver que se me ocurre. ¡Hasta la próxima!
