Fic participante en #Fictober2020MyM
"Trueno"
Una de las tantas cosas que odiaba Ron Weasley eran los truenos. No le gustaba su sonido, su luz, ni siquiera le gustaba que los mencionaran. Era algo que desde chico no soportaba, no por miedo, sino por que pensaba que traían mal augurio.
Aquella noche tormentosa de Octubre no le quedó de otra más que irse a terminar sus tareas, así que después de la cena agarró sus cosas y se encamino directamente a la biblioteca. El sonido de la lluvia hacía eco en todo el corredor, Ron se abrigó más con su capa y se apresuró a llegar a su destino. Un gran trueno sacudió los vidrios de los ventanales haciendo que se quedara completamente estático. Tragó saliva y haciéndose su abundante cabello pelirrojo hacia atrás decidió no darle demasiada importancia al asunto.
Los pasillos estaban completamente solos. Parecía que todos habían huido a sus habitaciones después de que comenzara la tormenta. Echó un bufido y se molestó consigo por no haber hecho sus deberes a tiempo, pues ahora se encontraba en esa desagradable situación. Un trueno más hizo que Ron comenzara a ponerse nervioso. Miles de pensamientos malos pasaron por su cabeza. No quería ser supersticioso pues ya tenía 16 años y pensaba que eso era cosa de chiquillos, pero un tercer trueno hizo que cambiara de opinión.
Se vio en los peores escenarios posibles: pensaba que de repente un gran conjunto de arañas se aparecerían y lo atacarían, también pensó que, de nuevo, un troll gigante pasaría enfrente de él o peor aún, que el mismismo quien-ya-sabes-lo agarraría por detrás de la espalda y lo comenzaría a torturar. Ron comenzó a respirar más agitadamente, se deshizo el nudo de la corbata y se limpió el sudor con su manga.
Al girar por un pasillo aún más solitario y con un tercer trueno supo que, en definitiva, los truenos atraían las peores cosas. Desde lejos pudo reconocer a una serpiente coqueteando de manera descarada con una persona. Su pálida mano recorría suavemente el rostro de aquella chica la cual no se quejaba de lo que estaba pasando, al contrario, sus expresiones corporales le hicieron saber que estaba disfrutando de aquellas torpes caricias. Ron trató de acercarse más, pues el chisme y la intriga lo estaban carcomiendo.
Cuando se acercó un poco más al par de amantes, se percató de que aquella mujer llevaba una capa Gryffindor. Ron echó a reír ¿Quién diría que Draco Malfoy caería con una de su casa? Quiso saber quien era la pobre alma en desgracia, pues aún no le lograba ver el rostro. De repente Ron pudo notar que la Griffyndor había dejado su mochila en el piso y que aquella mochila se parecía demasiado a una que tenía Hermione. El pelirrojo se sacudió la cabeza como si estuviera alejando a un montón de nargles, seguramente estaba alucinando, ya que muchas personas portaban en ocasiones las mismas cosas.
Quiso asegurarse de que no era su amiga y acercándose cada vez más a la pareja, pudo notar que la muchacha tenía los mismos zapatos que Hermione y que se amarraba el sueter por la cintura al igual que Hermione y que su cabello tenía un broche igual al que aquella tarde Hermione se había puesto y se dio cuenta de que esa chica idéntica a Hermione en realidad era la misma Hermione.
Ron asombrado salió de su escondite y se dirigió casi corriendo hacia ellos -¡¿Hermione?!- dijo mientras un cuarto trueno acompañaba su pequeño grito de confusión y asombro.
¡Saludos!
