Las Chicas Superpoderosas no me pertenecen, tomo prestados a los personajes por diversión mía y la de otros. Nada más. Esto es gratis, así que disfruta.
Este drabble forma parte de la actividad de Fictober.
Día 9: Traición
Boomer arrojó el montón de cartas a la mesa, sus ojos brillaban con furia y dolor, observando el color negro rodeando el diamante de cuatro colores. Llenó sus pulmones de aire, miró a Butch y se preparó.
—Uno —gesticuló el muchacho, jugando con la perforación en su labio.
Bubbles se cubrió la boca con su maso de cartas, mirando alternadamente entre su novio y su amigo. El rubio iba arrugando poco a poco el ceño, frunciendo la nariz. Mientras que Butch estiraba los brazos y se recostaba en el sillón, recargándose en las piernas de Blossom. Su novia apretó los labios, dándole una rápida mirada hacia su hermano. Era su turno, y si lo conocía (vaya que lo hacía) tendría la última trampa en su poder. Sólo él podría cambiar la balanza.
—¿Brick? —Buttercup se inclinó, buscando los ojos del muchacho por debajo de su gorra.
Él sonrió.
Alzó la barbilla con una sensación absoluta de victoria. Ese simple gesto fue suficiente para que el corto triunfo de Butch desapareciera. Tuvo frío, miró a su novia y rogó en silencio por un milagro.
El pelirrojo bajó su carta, ahora él también podría gritar "uno" si quisiera. Pero no lo hizo.
—¡Traidor! Puto traidor, ¡creí que teníamos algo!
La carta blanca de Brick destacó entre el montón. Una regla libre, la posibilidad de volver a barajar. Justo lo que él decidió hacer.
Las tres chicas miraron impresionadas el centro de la mesa.
¿Cómo había guardado?
¿Durante cuánto tiempo la tuvo?
