¡Advertencia! Exceso de personajes inventados por mi, porque admitámoslo Remus esta solo en un país extranjero y no tiene ninguna ayuda. Aunque admito que no todos los personajes que aparezcan se quedaran, algunos son relleno ¡Otros si serán importantes!
Ahora si, disfruten.
Capítulo 7: "Vecinos y el inevitable contacto con lobos"
19 de noviembre de 1981, Prairie Lunaire 204 calle Cuivre.
Harry y Remus habían pasado los últimos días yendo de Inglaterra a Francia intermitentemente, se movían con libertad entre las fronteras y también iban y venían con un nuevo, reluciente y bonito pasaporte donde se registraba a Harry como Harry James Potter-Lupin.
Remus no estaba entrando en pánico, de verdad, todo cool. Solo era oficialmente un papá.
"Luni" Harry llamo al lobo con sus manitas pegajosas extendidas al lobo adulto "Luni" Repitió manoteando alegremente, Remus realmente quería ir con él, pero por alguna razón el niño estaba todo lleno de caramelo y lucia todo brillante y…dulce. ¿De dónde había sacado Harry el caramelo para empezar? "Luni" Harry repitió esta vez sonando más desesperado porque Remus no estaba acercándose a cargarlo.
"Muy bien Harry vamos a hacer un juego" Dijo Remus mirando a la carita pegajosa "Este juego se llama: darle un baño al cachorro" Harry mordisqueo su mano dentro de su boca parpadeando con sus grandes y bonitos ojos haca Remus.
"No" Dijo cuando escucho la palabra baño. Remus sonrió tranquilamente recordando el libro de paternidad número 16 que había leído En… "Luni no" repitió Harry, las palabras mágicas vinieron acompañadas con una gran carcajada de Harry cuando este hizo aparecer en el aire un gran tarro de pegajoso y brillante dulce acaramelado.
"Oh no" Remus se tallo el puente de la nariz.
Esto era lo último que Remus necesitaba.
"Harry" Remus dijo su nombre llamando la atención del pequeño lobo "Dime ¿De que casa estas tomando ese dulce? Nuestros vecinos no van a estar contentos" El niño estallo en risas y aplaudió o al menos lo intento porque sus manitas se quedaron pegadas juntas. Harry intento separarlas varias veces frustrándose en el cuarto intento y entonces las extendió a Remus mostrándoselas.
"Luni" Remus hizo un puchero tan adorable como el del niño.
"Estas sucio cachorro" Harry hizo un puchero aun mas grande y Remus suspiro. "Bueno, entonces tu y yo vamos a tener que tomar un baño…de nuevo" Remus se puso de pie y avanzo hasta el niño parándose frente a él viéndolo reírse a carajadas mientras a su alrededor estallaban cuatro explosiones de magia trayendo más frascos de caramelo. "Y tienes que dejar de hacer eso antes de que…"
Tres golpes rudos sonaron en su puerta.
"Alguien venga a reclamarnos" Remus le dio a su hijo una mirada malvada. "Espera allí sin robar nada más" Remus ordeno a Harry, el niño se limitó a verlo con grandes ojos inocentes.
Remus se acerco a la puerta y la abrió. Lo que encontró al otro lado definitivamente no era lo que esperaba, una bonita mujer morena con un gran escote y los ojos morados estaba allí con los brazos cruzados y seis niños idénticos detrás de sus largas piernas. Ella se inclino un poco y mostro su doble hilera de afilados dientes de tiburón al sonreír.
"Buenos días" Dijo ella con una voz dulce y encantadora temblando en un Frances agradable "Soy Irina Moreau, soy tu vecina del frente" Ella explico señalando hacia la casa colorida frente a la de Remus. "Estos son mis hijos" Irina señalo hacia abajo "Camélia, Camille, Carine, Christian, Candice y Casper" Todos ellos fueron sonriéndole a Remus mostrándole el adorable rasgo heredado de su madre al sonreír con sus letales dientes de tiburón.
"Buenos días" Remus dijo sonriendo también con sus muy normales y nada letales dientes blancos "Soy Remus y mi, hum, cachorro Harry" Remus señalo sobre su hombro al niño que estaba intentando mirar hacia ellos, cuando todos lo observaron él levanto sus bracitos al aire como un ángel travieso y grito.
"¡Luni!"
"¿Luni?" Pregunto una de las niñas confundida, su voz era tan bonita como la de su mamá aunque un poco más aguda e infantil.
"Si, es un apodo para mí. Es su forma de llamarme" Remus explico distraídamente en inglés, la niña brinco emocionada con la explicación.
"¡Luni!" Dijo ella y como un coro de pequeños loritos el resto de sus hermanos la siguieron saltando y gritando el apodo por todo el patio. "¡Luni, luni, luni, luni!" Harry desde la sala se rio alegremente. Irina suspiro.
"Lo siento" Dijo ella en un acento ingles tan bueno como su acento Frances "Cachorros" Irina levanto un hombro sonriendo en una comprensión de padres y Remus asintió.
"Si, cachorros" Coincidió Remus. El lobo no podía entender cómo es que la camada de niños con C podía saltar de un extremo del patio al otro. "Lo siento, ¿En que los puedo ayudar?" Pregunto Remus regresando su atención a la bonita mujer de dientes diabólicos y ojos morados.
"Oh si, bueno…mis alacenas de emergencia con caramelo parecen estar vaciándose por alguna razón y al poner un rastreador en el ultimo bote este nos trajo hasta aquí" Remus tomo un respiro y luego se desinflo sacando el aire dramáticamente. "No quiero levantar falsas acusaciones, pero…" Remus se tallo la nuca y se rio con culpabilidad.
"No, no, está bien tienes razón" Remus abrió más la puerta "¿Por qué no pasan? Intentare ver que puedo rescatar del dulce" Remus los invito, Irina silbo en un sonido alto y claro deteniendo a su camada de cachorros rebotadores.
"¡Ordenados y en una sola fila!" Grito ella como una gran general, todos los mocosos pequeños y bonitos se apresuraron a obedecer tomándose las manos y uniéndose en una fila dispareja. "Bien, el señor Lupin nos a invitado a su hogar ¿Cómo se dice?" Pregunto ella a todos ellos.
Un coro de "Gracias señor Lupin" se hizo presente. Remus no pudo evitar reírse.
"De nada, adelante" Se hizo a un lado dejando a todos ellos entrar. Harry veía a todas las nuevas personas gratamente emocionado y sorprendido, Remus se alegraba de que no llorara ante la gran exuberancia de los niños de Irina "Entonces, aquí tienen al ladrón" Remus balbuceo con la boca llena de dulce y los ojos brillosos.
Irina casi se derrite de ternura cunado el niño lobo miro a sus hijos y los saludo agitando su manita regordeta.
"Es un ladrón adorable" Dijo ella arrodillándose frente a Harry. "Hola" Saludo ella tiernamente "Me llamo Irina" Ella se señalo a sí misma "Ellos son mis hijos" Irina señalo a sus seis pequeños y fue presentándolos uno por uno, Harry claramente no recordaría tantos nombres, pero luego de que todos estuvieron dichos él pequeño de ojos verdes levanto las manos hacia la mujer llamándola.
"¡Ina!" y solo con eso Harry ya la tenia en la palma de su mano.
Remus vio con claro deleite como los niños rodeaban a Harry tomando los botes llenos que Habían sido hurtados y abriéndolos para comer en su manjar sentándose y hablándole a Harry animadamente, Remus también se preocupó un poco por el exceso de dulce.
"Nuestro metabolismo es diferente" Dijo Irina poniéndose de pie y uniéndose a Remus con una taza de te (El de ella con ocho cucharadas de azúcar) "Necesitamos el dulce para mantenernos saludables, nuestras dietas son bastante azucaradas, sobre todo la comida de los más jóvenes ¿Sabes? Ellos necesitan el doble para crecer sanamente" Irina bebió de su taza y Remus sonrió sin saber a que clase de criatura estaba mirando, pero siendo educado de todas maneras.
"Repondré lo que se perdió" Prometió Remus rápidamente "Harry a estado haciendo un montón de magia accidental últimamente" Confió con una mirada algo preocupada "Trajo a la cama un gato callejero solo ayer, tuve que dejarlo en un refugio animal cuando el gato se asustó con su olor" Remus se rio "Gatos y perros" Dijo sonando divertido. Irina estallo en una risa conocedora.
"Se lo que quieres decir, cuando una de mis niñas trajo a casa un Kelpie simplemente tuve que marcar un límite" Remus parpadeo hacia ella, aunque Irina no lo miraba Remus sí que estaba mirándola con grandes ojos asustados. "¿Sabes que es lo que debes hacer? Tienes que tener una buena charla con él" Dijo Irina seriamente "Siéntalo y explícale lo que puede y no puede hacer con su magia, léele algunos libros y muéstrale los límites" Dijo ella señalando el desastre en la sala.
Claramente este era un límite cruzado.
"¿No es muy joven para entender?" Irina chasqueo en una negación.
"Claro que no, hablas como un padre primerizo ¿Es tu primer cachorro?" Pregunto ella a Remus, aunque no espero a que el lobo contestara "Los niños entienden desde una edad muy temprana, mírame a mí ya estoy esperando mi cuarta camada y les hablo todos los días" Ella se tocó el estómago plano con la mano, Remus se ahogó con su té.
"L-lo siento" Dijo el lobo "No sabía que…digo…no te ves, ya sabes…estoy balbuceando, ¿Cuánto tiempo de embarazo tienes?" Irina se rio de su torpeza.
"Eres un lobo lindo ¿Sabes? En otros tiempos hubiera cazado tu linda carita" Remus se puso rojo hasta las orejas y mejor dejo su taza sobre la mesa. "Dos semanas a partir de mañana" Informo Irina "Las Hadas tienen un alto índice de nacimientos ya sabes" Remus podía sentir su boca colgar abierta.
"¡Mami, mami!" Un pequeño niño llamo a Irina "¿Puedo quedarme con el lobito?" Remus observo al pequeño abrazar a Harry con un gran puchero en sus labios "Por favor" Canturreo lastimeramente.
"El cachorro es un niño Casper, no una mascota" Irina amonesto "¿Recuerdas la charla sobre criaturas diferentes que debemos respetar?" Casper hizo un gran gesto dramático y movió su cabecita de arriba abajo "Bien, entonces sabes que no podemos quedarnos con nadie" Casper con todos sus rizos salvajes saltando en su rostro afilado soltó a Harry por fin con un gran suspiro.
"Bien" Dijo de mala gana "No quedarnos con el lobito" Repitió obedientemente. Una de sus hermanas salto hacia arriba con la cara manchada de dulce.
"¡¿Podemos venir a jugar con él después mami?!" Irina suspiro y miro hacia Remus.
"Solo si el señor Lupin acepta" Irina se inclino un poco "Puedes decir que no, si le das alas a las Hadas las tendrás por aquí todos los días" Remus quien aparentemente no recordaba como funcionaban las palabras solo hizo un sonido poco elegante al que Irina no le puso atención "Ellos son como pequeñas pestes voladoras, no tienen alas todavía es cierto, pero no las necesitan"
Remus era un hombre inteligente, brillante en realidad saliendo adelante en el colegio e impulsando a salir adelante a tres chicos rebeldes. Ahora mismo ese hombre inteligente solo podía mirar a Irina con clara fascinación, no por la estructura celestial del cuerpo femenino o por la preciosa voz, era por quien era ella. Las hadas reales, las antiguas y más veneradas hadas mágicas en el mundo se presumían extintas desde hace más de un siglo en Inglaterra y Remus solo había escuchado de ellas en los libros, ahora mismo estaba mirando cara a cara a una de ellas, con su tercer nacimiento de sextillizos en su sala jugando a ponerle moños a su cachorro.
"C-claro, quiero decir…" Remus se aclaró la garganta y aparto la mirada con el sonrojo por las nubes. ¿Acaso no tenía ningún tipo de compostura? "No hay problema, Harry necesita también algunos amigos quiero que tenga toda la experiencia de la infancia feliz a pesar de la…condición" Irina miro a Remus confundida.
"¿Condición?" Pregunto ella con el corazón preocupado "¿Tiene alguna enfermedad?" Los ojos morados se llenaron de lagrimas al observar al pequeño angelito e imaginarse los peores escenarios. Remus se movió algo incomodo volviendo a tomar su taza de té ahora frio.
"Bueno, el es un hombre lobo" Dijo Remus amargamente. Y realmente Remus aun no podía creerlo de sí mismo, había pasado su vida entera diciéndose que no iba a morder a nadie, que no condenaría a ningún inocente a la maldición de la luna ¿Y que fue lo primero que hizo? Morder a Harry, al único lazo de su vida que lo anclaba a tierra, era inocente y tan pequeño para entender lo que pasaba…Remus temía lo que le haría la luna llena siendo tan joven.
Y ese era el miedo más grande de Remus por el momento, él había sido más grande cuando lo mordieron. Atar a Harry con cadenas se sentía tan incorrecto y brutal que le entraban ganas de llorar.
"Si eso fue obvio desde que los vimos, pero ¿Cuál es la enfermedad?" Pregunto ella confundida y ansiosa sin identificar lo que Remus estaba intentando decir "El luce muy sano y no puedo oler nada enfermo en su sistema ¿Es algo del corazón?" Irina estaba casi sollozando en su sofá.
Remus no supo que decir.
Por primera vez en su vida Remus se quedo sin palabras para ella (y el momento anterior del descubrimiento de ella siendo un hada real no contaba). Antes en el segundo en que Remus hubiera dicho que Harry estaba enfermo y añadiera que era un hombre lobo las personas atarían los puntos sin necesidad de explicaciones. La licantropía era la enfermedad, la maldición con la que Remus había cargado toda su vida, aquello que lo hacía tan diferente y peligroso para la sociedad. Remus no podía entender como ella no lo había entendido. ¿Y cómo decírselo? Repentinamente (y esto era nuevo) decirlo en voz alta sonaba equivocado.
"El…es nuevo siendo un hombre lobo" Dijo Remus lentamente, espero un segundo para ver si eso llegaba a ella, pero Irina aun lucia triste y esperando más información "Me refiero a que…" Remus no sabía como hacer esto. Irina aun esperaba con sus ojos morados llenos de lágrimas, los niños incluso estaban poniendo atención ahora. "Somos hombres lobo" Irina frunció el ceño muy, pero muy confundida.
"Ya te dije que entiendo eso, ser un hombre lobo es tan natural como ser un hada, lo que no entiendo es que condición…" A Irina de repente se le ilumino el rostro y la estupefacción se escribió por toda su afilada cara cuando un pensamiento completamente loco le cruzo por la mente, era tan loco que ella temía que fuera correcto. Ella no pudo mantener la compostura cuando se sentó para estar cara a cara con Remus mirándolo directo a los ojos. Irina no quería preguntar sin estar muy segura, se tocó los labios y luego dijo suavemente "No eres francés" Eso era bastante obvio, ni Remus ni Harry parecían Franceses "Tu… ¿No estamos hablando Frances?" Ella pregunto más para sí misma.
"No" Remus dijo "Ingles" Irina bajo los hombros pareciendo afectada.
"Lo lamento" Ella se disculpo con rapidez "Tenemos el don de entender todas las lenguas y hablarlas, a veces no me doy cuenta de que salto de Frances a cualquier otro idioma. No lo note" Irina se apresuró a explicar "Entonces tu…" Irina se detuvo, reformulo sus pensamientos y lo intento con un "¿De dónde vienen?" Remus empezó a pensar que ella estaba intentando ser sutil al tratar de conseguir información, pero su cambio de tema había sido bastante evidente, aun asi el lobo respondió.
"Londres, Inglaterra" Irina tenia una piel morena, de ese tipo de moreno que era como dos cucharadas de chocolate en un vaso de leche, ella y sus pequeños rompían con el estereotipo idiota de que todas las hadas debían ser blancas, pequeñas y aladas. Esa piel morena se puso tan pálida que Remus de hecho se preocupo lo suficiente para sentarse más cera. "¿Estas bien?" Remus pregunto, pero Irina no respondió, no, ella hizo algo mucho más sorprendente que eso. Irina lo abrazo.
Ella olía a caramelo con una mezcla de cacao, su cuerpo tenía un montón de curvas y Remus no sabía dónde apoyar las manos, ella se presionó contra su hombro y lloro. Remus no entendió, pero su lobo lloraba con ella.
"Lo siento" Dijo ella cuidando de hablar sin separar mucho los labios para no herirlo con los colmillos "Lo siento" Irina sollozo con su noble corazón sensible roto por este hombre y su cachorro. Ahora el aroma agridulce que ella había notado en él tenia sentido. Este hombre era un lobo perdido de las salvajes tierras de las que ella escapo.
"Está bien, esta bien" Remus le palmeo la espalda torpemente, el lobo no la consideraba una amenaza, pero no se sentía muy cómodo tenerla tan cerca de su garganta tampoco. "No tienes nada de que disculparte" En realidad Remus no entendía porque ella lloraba, pero tampoco de atrevía a preguntar pues no quería alterarla.
"¿Luni?" Pregunto Harry desde su asiento y Remus se aclaro la garganta apartando a la mujer delicadamente. Irina se apartó secándose el rostro y recibiendo a tres de sus preocupados hijos en su regazo. "Luni ¿Ven?" Harry pregunto levantándose para que Remus lo alcanzara. Remus lo tomo en sus brazos sin importarle el dulce pegajoso, tuvo que agitar su varita dos veces para que Harry quedara medio decente. Al niño no pareció importarle, se acomodo rápidamente en su cuello y extendió su manita hacia la mujer "Ina" Remus lo llevo con ella, el resto de los niños aparecieron subiendo al sofá con ellos también.
Harry toco la mejilla de Irina y ella se deleito con el dulce pequeño y su preocupación sincera.
"Estoy bien" Prometió ella "Son las hormonas" Explico riendo para sí misma, sus largas pestañas oscuras se agitaron y miro hacia sus hijos "Están dejando el dulce por todas partes" Murmuro siempre con su modo mamá en automático y secándose el rostro, su nariz arrugada. Ella chasqueo los dedos y todo quedo limpio de nuevo incluyendo a sus seis pequeños "Lo lamento" Ella dijo más tranquila y continuo antes de que Remus hablara "Inglaterra es…un lugar del que solo e escuchado en los cuentos de terror" Explico ella "Yo era muy pequeña cuando mis padres me sacaron de allí y me trajeron aquí" Irina hizo una señal con la mano abarcando el lugar intentando en realidad abarcar toda Francia. "Pero recuerdo las cazas de los magos contra nosotros" Irina acuno a una de las niñas en su lado derecha y a un niño en su lado izquierdo.
"Eso fue…hace más de un siglo" Remus recordó, Irina suspiro como si el recuerdo hubiera sido del día anterior.
"¿Crees que estoy enferma por ser un hada?" Pregunto ella de repente asustando al lobo.
"¡Por supuesto que no!" Grito Remus de inmediato no queriendo que ella se ofendiera, un hada ofendida era peligroso para la salud del agresor. Remus la miro como si ella lo hubiera acorralado (y lo había hecho) astuta y sigilosa ella lo hizo confesar "Pero…no es lo mismo que ser un hombre lobo" Irina lo miro como quien ve a un desahuciado, como quien observa un alma que a perdido su enfoque. Ella lo miro como el niño asustado, roto y herido que había sido el día en que lo convirtieron.
Había tanta experiencia detrás de los ojos morados de Irina, décadas de conocimiento adquirido a través de aventuras con enseñanzas y Remus quiso ladear el cuello y mostrarle que la respetaba, en vez de eso Remus bajo la mirada y apretó a Harry en su abrazo. Hacia tantos años que nadie hacia sentir a Remus como un idiota.
"No elegiste serlo" Ella aseguro sin dudarlo. El silencio de Remus fue la confirmación "Y tu hijo…" Remus observo a Harry.
"Manada. Cachorro" Le recordó el lobo.
"Es una larga historia" Remus acepto. Irina comprendió que además de larga era una historia triste.
"Puedo oler el veneno en ti ¿Sabes?" Ella dijo luego de un momento de silencio "No sabía que era, pensé que se trataba de la casa ya que ha estado tanto tiempo vacía, pero ¿Poción matalobos?" Remus levanto la mirada.
"No es veneno, la poción es lo único que hace que me controle durante la luna llena, yo seria un animal salvaje sin ella…yo no…" Irina se puso de pie cortando el balbuceo, los niños lucían algo confundidos cuando la siguieron
"Voy a hacer una reunión" Dijo ella formalmente "Una reunión vecinal para que conozcas a tus otros vecinos. Somos solo unas pocas casas en esta calle es verdad, pero debes conocer a las personas que te rodean" Ella declaro cambiando brutalmente el tema "Ven esta noche a mi casa, a las siete. Voy a hacer cenas completas para todos" Irina engatuso a todos sus niños a seguirla "Asiste" pidió. "Y trae a Harry" Remus se quedó de pie allí cuando ella y los niños se despidieron y se fueron.
"¿Luni?" Remus miro el rostro de Harry.
"Si, yo tampoco estoy seguro de que acaba de suceder" Acepto el hombre lobo meciendo a su hijo. Remus suspiro luego de un minuto de silencio y miro hacia abajo al adormilado chiquillo "Hey, aun no olvido que debes darte un baño…y tenemos que hablar sobre esa magia accidental" Remus cargo a Harry escaleras arriba con la mente dando vueltas en todas direcciones.
Remus no lo sabia en ese momento, pero él y Harry acababan de caer bajo el ala protectora de Irina Moreau la última hada real en el mundo.
Mismo día, más tarde.
Remus no sabía bien que estaba haciendo esa noche cuando se vistió con su mejor túnica y acomodo a Harry en un traje adorable, pero si sabia que su lobo insistía en que asistir era importante y Remus ya estaba en buenos términos con esa parte de si mismo asi que estaba obedeciendo.
Había sido una mañana extraña y una tarde aun más extraña, dos mujeres habían pasado a dejar un poco de comida casi después de mediodía, se presentaron y Remus pudo identificar que al menos una de ellas era en parte Arpía. Harry había, por supuesto, enamorado a todas con una sonrisita y consiguió chocolate de contrabando de parte de las mujeres. Remus jamás creyó pensar esas palabras, pero tenía que reducir la cantidad de chocolate que Harry consumía y empezar a vigilar su comida mejor debido a lo enfermo que había estado cuando lo encontró en casa de los Dursley.
La casa de Irina era color verde limón con un bonito patio delantero lleno de lindos juguetes tirados y juegos como resbaladillas y columpios, las protecciones se sentían pesadas contra la piel de Remus y relucían en un brillo nacarado. Remus encontró que al pasar después de la cerca de madera todo se convertía en una mezcla de colores, olores y sonidos impactantes que Remus aun con sus super sentidos no podía empezar a identificar. Harry también hizo caras, pero por lo demás parecia bastante emocionado con el paseo fuera de casa.
"¡Harry y Luni llegaron!" Grito una de las pequeñas niñas hadas avisando a toda la casa cuando abrió la puerta y los encontró parados allí, pisadas rápidas fueron escuchadas y luego muchas mas de seis hadas los rodearon. Harry en vez de soltarse a llorar con el ruido empezó a reírse con todos ellos al tiempo que Remus intentaba cerrar la puerta a su espalda sin molestar a nadie.
"¡Todos fuera!" Grito una voz masculina "¡Dejen a los invitados llegar a saludar!" Los niños hicieron un total movimiento elegante llamado ignorar a papá. "¡Niños!" Ellos continuaron brincando y riendo a pesar de la advertencia. Un silbido largo y duro sonó desde algún lugar de la casa.
"¡El que no obedezca a su padre no obtiene pastel de fresa!" Remus reconoció la voz de Irina a la distancia. Como movidos por una fuerza más grande todos los pequeños diablillos salieron corriendo obedeciendo a su madre.
"Ellos no pueden evitar hacer eso, soy casi invisible para esos demonios con…" Cuatro niñas volvieron en sus pasos, besaron al gran hombre en la mejilla y revolotearon de vuelta. "Bueno, hijos ¿Qué se le puede hacer?" El hombre desconocido extendió su mano para Remus con una gran sonrisa como si hubiera olvidado que estaba quejándose de ellos momentos atras "Soy Adam, el esposo de Irina" Remus estrecho su mano.
"Remus Lupin, soy…"
"El vecino de enfrente, lo se y ese debe ser Harry" Adam soltó a Remus y se cruzo de brazos con una mirada conocedora "créeme he escuchado de ustedes todo el día, no había visto a mis hijos tan emocionados por alguien desde hace mucho tiempo" Declara rodando los ojos, Remus se siente un poco calido rodeado de un hogar con tantas personas le gusta el sentimiento que la casa llena genera auqnue no cree estar acostumbrado al bullicio. Finalmente recuerda lo que preparo y decide que es un buen momento para darlo.
"No lo se, yo solo tengo uno" Boromea y es bastante audaz al llamar a Harry su hijo, se siente mejor cuando Adam rie de acuerdo "Trajimos…chocolate y caramelo, por el que Harry tomo sin permiso" El lobo castaño metió la mano a su bolsillo y saco un paquete encogido de color rojo con un listón dorado, una pequeña caja no muy ostentosa y se la paso al hombre.
Remus lo noto cuando sus manos se tocaron, de cerca Remus pudo olerlo...la sangre sin magia, un muggle.
"Es genial" Adam tomo lo que Remus le dio y lo movió hacia los lados extrañamente fascinado con el paquete del tamaño de su mano, Remus estaba bastante más asombrado por su presencia que por el paquete ¿El esposo de Irina era un muggle? "¿Son como barras o…?"
"Por favor disculpa a nuestro humano favorito" Una voz diferente los interrumpió, una voz grave llena de poder que hizo correr la sangre de Remus negativamente, el lobo en su interior hizo un gruñido de advertencia, Harry respondió a ese instinto primitivo lanzando un pequeño chillido y escondiéndose en el cuello de Remus buscando protección. "Ese es un paquete encogido Adam, Remus es un mago" Adam miro con una nueva fascinación al lobo. Entre el muggle y la voz de hombre lobo desconocida Remus no sabia bien a donde correr, pero sobre todo por instinto protege a Harry con su gran mano en la pequeña espalda y lanza una mirada afilada a la sombra que se acerca y de la cual aún no tenía una vista clara.
"¡Cool!" Expreso Adam con una sonrisa brillante. Remus creyó que él era un poco extraño y muy muggle, pero le agrado más por eso y hubiera estado cómodo sino fuera por el otro desconocido que aún se mantenía alejado. "Lo pondré en la cocina mientras ustedes se presentan" Adam aún estaba mirando el paquete desde todos los ángulos cuando se marchó indiferente a lo que significaba el dejar a un Alfa lobo y a un Beta dominante en el mismo espacio.
Lo primero que vio Remus fue que el Alfa era…impactantemente guapo. Lo que, por supuesto no ayudaba en lo absoluto a juzgar a la persona, pero a la mente de Remus no le importo porque él lo era. Probablemente de la estatura de Remus con labios rosas y gruesos, una piel besada por el sol, rizos que le recordaban a Remus la arena del desierto y esos ojos…Remus jamás había conocido a un lobo que no tuviera algo dorado en sus ojos hasta este día en que vio el azul más espectacular de la historia.
"Lamento si mi presencia te sobresalto" El perfecto hombre dijo con la voz gruesa extendiendo para Remus una gran mano ruda "Soy Alexandre Demi-Lune. El Alfa residente del lado norte de Prairie Lunaire" Harry hizo un ruido raro desde el cuello de Remus y asomo sus bonitos ojos de ángel para ver al desconocido.
"R-Remus" Dijo el peli castaño elocuentemente, sus tersas mejillas se pintaron de un rosa suave y su mano se levanto para estrechar la otra. Hubo una especie de 'clic' en el segundo en que sus manos se tocaron, pero no en un buen sentido. De repente el hombre lo había soltado como si quemara, sus ojos azules abiertos con horror y preocupación.
Remus le estaba gruñendo con fuerza, la cara medio desfigurada mostrando los colmillos y su abrazo firmemente alrededor de Harry. La ira lo nublaba, el dolor, la desesperación y la soledad abrumadora se desataron como una nube de tormenta. Los recuerdos llegaron a destrozar su cordura recordándole los lazos rotos y toda la estabilidad y muros que Remus había logrado levantar a duras penas los últimos días se desmoronaron como si hubieran estado hechos con arena de playa. El contacto había desatado algo totalmente desastroso y empujo al lobo de Remus a intentar protegerse y proteger a su único lazo…porque dolía.
"¡No está pasando nada!" Alguien grito "¡Mantente atrás Damien, esto es entre él y yo!" Remus estaba vibrando, ronroneando, gruñendo o temblando, quizás era todo al mismo tiempo. Harry estaba asustado y Remus podía decirlo por el lazo, pero no sabia si estaba asustado por Remus o por la situación general que desconocía.
"¡El niño esta en el medio!" Remus intento caminar hacia atrás, entre la neblina roja no reconocía ninguna cara a excepción de Harry y aunque lo hiciera todos estos eran completos desconocidos.
"¡Ese niño es su ancla, ese niño es lo único que le impide volverse salvaje asi que apártense y dejen a Alexandre trabajar!" Remus identifico esa voz, la conocía y era una aliada. ¿Irina? Si, ese era el nombre. Remus no quería que ella se acercara, no quería a nadie cerca todos los que estaban cerca se irían en algún momento, las manadas estaban mal para él, su lobo aullaba y lloraba intentando lastimarse para alejar el dolor. Harry en sus brazos era la única razón por la que Remus no cedía al depredador sentimiento parecido a la luna llena.
"Escúchame Remus" pidió el desconocido, pero el lobo no podía hacerlo ¿Se lo quitarían?, ¿Lo habían engañado para llevarse a Harry?, Sobre. Su. Cadáver. "Hey, hey tranquilo" pidió el extraño "Nadie va a tocar a tu cachorro" Aseguro tranquilamente.
Remus no lo escuchaba, el temor y la soledad estaban tan arraigados en su corazón que Remus no podía procesar nada más. Un solo toque lo habia reducido a algo primitivo.
"Esta bien, todo esta bien. Esta herido, es todo" Remus miro las sombras negras entre los bordes rojos y gruño hacia ellas por si acaso. Había listones de magia grises que morían en su pecho y luego uno de ellos de un dorado grueso y brillante conectando su pobre corazón lastimado al de Harry, eso era todo lo que el lobo tenía y a lo que aspiraba a proteger.
"¿Es salvaje Alex?" Pregunto alguien, Remus quiso gritar que sí, que se largaran y lo dejaran solo.
"No" Dijo Alex con convicción. El lobo levanto la cabeza ¿No? "Jamás había visto un lobo más dañado. Se que dijiste que te preocupaba Irina, pero no sabía que estaba tan…" Alex no termino, no hubo necesidad de terminar porque todos acababan de ver la tristeza en el agudo rostro medio transformado de Remus. El lobo observo a la oscura figura sentarse frente a el justo en el suelo, pudo oler el Alfa en el hombre y no le gusto, pero no presiono a masticar su cuello. "Voy a hacer esto Remus, voy a convertirme en mi forma de lobo ahora y quiero que huelas mi cuello. Te dejare tocarme para que sientas mis emociones de nuevo ¿Esta bien?" Remus le gruño desde el fondo de su garganta. "Prometo que esta vez no va a doler." Prometió "Ahora se que estoy haciendo y a que me estoy enfrentando" Susurro para si mismo, pero la mayor parte de la habitación lo escucho de todas maneras.
Remus observo el cambio muy, muy confundido. Una transformación breve sin ningún tipo de dolor. En un momento el hombre estaba allí y al siguiente un gigantesco lobo había tomado su lugar.
Sin comprender que había pasado Remus volvió a gruñirle recibiendo a cambio un gruñido más fuerte, más autoritario obligándolo a dar un paso atrás y bajar la cabeza.
"Lobo" Dijo Harry claramente con los ojos totalmente dorados enfocados en el gran lobo marrón con manchas blancas. Remus gruño una vez más sin confiar en la extraña presencia de Alfa, pero Harry mucho mas pequeño no tenia tales miedos ni desconfianzas, se coló en el abrazo de Remus y mientras se sujetaba de el hombro de su Luni intento alcanzar también al Alfa. "Lobo" Repitió llamándolo.
El gran Alfa se acercó muy lentamente, asegurándose de mirar bien los movimientos del beta que continuaba gruñendo. Todos aguantaron la respiración, parecía como si Remus estuviera por atacar cuando algo diferente sucedió. Desde el dolor en su corazón Remus pudo sentir por fin algo diferente algo que no era desolación o lazos rotos ni la calidez de su ancla, Remus sintió la emoción del Alfa procesada directamente hasta su alma mostrándole con lujo de detalle cómo se sentía ser…libre, como se sentía ser parte de algo más grande y más fuerte. Una verdadera manada.
Y asi como el dolor, enojo y la desconfianza llegaron también se fueron llevándose consigo al gran lobo Beta de Remus y dejando atrás a un encorvado y confundido hombre sin conciencia ni memoria de lo que acababa de pasar.
Ojos dorados observaron a la multitud de personas reunida a su alrededor con rostros preocupados y aromas abrumadores, había tantas criaturas reunidas allí mirándolo que Remus se aclaro la garganta incomodo tocándose la cara con dedos helados que temblaban sin control.
"¿Tengo algo en el rostro?" Pregunto resbalando sus dedos heridos por su mejilla y barbilla. Harry en su pecho balbuceo un 'luni, lobo' y bostezo con su boquita abierta en forma de o.
Entonces un bajo gemido de dolor los congelo a todos.
"¡¿Alexandre?!" Grito un corpulento hombre al menos diez centímetros más alto que Remus con un poderoso aroma a hombre lobo corriendo aparentemente hacia Remus. El castaño cubrió un poco a Harry y se preparo para decir que su nombre era Remus y no Alexandre, pero el corpulento lobo no estaba refiriéndose a él sino a la criatura peluda tirada en el suelo gimiendo como si llorara.
"Oh por Merlín" Susurro Remus repentinamente asustado. "¿Ese es…?" El castaño trago saliva y se alejo unos pasos quedando con la espalda pegada a la puerta de salida para darle espacio al hombre que revisaba al lobo.
Un lobo que tan pronto como fue tocado retrocedió impecablemente de vuelta a la hermosa forma humana del Alfa que Remus acababa de conocer.
"¿Qué es lo que acaba de pasar?" Pregunto Remus confundido. "¿Y cómo es que él era un lobo, es un animago también? Pensé que los hombres lobo no podían ser animagos" Corpulento lobo miro a Remus con dureza.
"¿Cómo te atreves a peguntar que paso?, ¿Qué eres?, ¿Una clase de idiota?" Gruño enojado. Remus cubrió a Harry y le frunció el ceño al desconocido. Remus tenia lista una réplica aguda cuando la gran mano del Alfa se levantó atrapando la de su lobo Beta llamando su atención. "¿Alexandre?" El de cabello color dorado se puso de pie con dolor.
"¿Dónde has estado?" Pregunto confundido inmediatamente que pudo sostenerse sin ayuda "¿Quién era tu Alfa?" Alexandre parecía adolorido, pero también lucia algo violento y vengativo "Solo dilo sin miedo, voy a ir a arrancarle la garganta esta noche" Alexandre parecía listo para hacer precisamente eso mientras esperaba la respuesta de Remus quien obviamente solo podía mirar sin comprender.
Remus no sabia lo que este extraño hermoso preguntaba, no sabía si se refería a quien en su manada rota había sido el Alfa o a quien había convertido a Remus, en todo caso ninguna de esas respuesta ayudaría al lobo Alfa frente a él pues uno estaba muerto y el otro era un salvaje monstruo.
"No tengo ningún Alfa" Confeso Remus a los ojos color cielo.
"Obviamente no o no hubieras tenido esa reacción cuando nos tocamos" Alexandre se tallo la frente con cansancio. "Un lobo sin manada tiene este tipo de reacciones al contacto con un nuevo Alfa, usualmente las reacciones son sumisión o un ruego para pertenecer a la manada" Alexandre explico como si fuera algo de todos los días "Pero tú rechazaste por completo el contacto y te encerraste con tu cachorro" El lobo corpulento había dejado de verse como si odiara a Remus ahora, su cara se había transformado en una extraña pena. Remus quiso pegarle en la cara, lo cual era extraño porque Remus no era un hombre violento bajo ninguna circunstancia por muy mala que fuera.
'No necesitamos su compasión' gruño el lobo al fondo de su mente 'Estamos bien. El Alfa es…cálido. Demasiado. No me gusta' Remus no comprendió esos mensajes en lo más mínimo.
"No son reacciones normales Remus, ¿Tu antiguo Alfa te lastimaba de alguna manera?" Pregunto de forma tranquila, su voz era tan suave y corría hacia Remus haciéndolo sentir cooperativo, pero aun asi no sabia que respuesta darle "Esta bien si es asi, no vamos a juzgarte por admitirlo" Remus frunció el ceño ante el recordatorio de que estaban en una habitación llena de gente. "Si no quieres hablar aquí ¿Te sentirías más cómodo con menos audiencia?"
"Luni" Harry llamo a Remus y el castaño tomo la oportunidad de distracción para alejarse de la situación tan extraña. "¿Hambre?" Remus se aclaro la garganta cargando a Harry más hacia arriba en su pecho y menos en el estilo protector
"¿Tienes hambre cachorro?" Harry enfurruño la nariz cuando Remus le beso la frente. "Claro" El lobo de ojos dorados miro al Alfa y a su extraño otro lobo.
"Lo siento si cause algún inconveniente" Dijo sinceramente y de corazón "Solo estamos aquí por la invitación de Irina, espero que no sea incomodo si Harry y yo nos quedamos a cenar" Después de todo irse tampoco se sentía correcto. Alexandre parecía que quería insistir, pero al final apretó los labios y se rindió temporalmente.
"No incomodas a nadie, pasen, pasen y tomen asiento" Irina inmediatamente salto hacia adelante luciendo como un Hada hermosa de colmillos filosos "Remus y Harry les voy a presentar al resto de mis niños" Y entonces Irina se lanza en una secuencia de nombres de la A hasta la C que Remus va olvidando mientras la pronuncian, Harry es apretado por un montón de manos y besado por muchos labios, aunque haga caras.
Remus conoce a una pareja de hombres lobo ancianos que viven al final de la calle y es encantado con una serie de fotografías de sus hijos y nietos junto a orgullosas historias de los mismos, se le informa de lo que significa la manada del este de Prairie Lunaire y como los cuatro puntos cardinales de la ciudad tienen un Alfa diferente, Remus esta viviendo en el este por lo que cae bajo la protección de Alexandre y su segundo al mando Damien quien no aprecia ser llamado corpulento lobo cuando a Remus se le escapa por accidente, él castaño cree que será golpeado o algo asi, pero el gran lobo se limita a despeinarle el cabello a Harry y morder una gran pieza de pollo.
Es cuando Irina le ofrece a Harry un pedazo de chocolate y Remus lo atrapa antes que Harry que el castaño lobo sin manada tiene toda la atención de la mesa llena de gente.
"Ya ha sido demasiado dulce para él" Explica Remus a Irina devolviéndole el chocolate "No quiero que se enferme, por suerte el caramelo termino más sobre él que en su estómago" Remus ríe y la mayoría de los niños de Irina ríen también, Remus limpia la boca de Harry con una servilleta en vez de usar magia porque el contacto es muy importante para el lazo.
"Los niños necesitan dulces ¿No? Déjalo tener solo un poco" Remus le da a la insistente hada una sonrisa algo nerviosa, aunque es firme en su decisión.
"Necesita tener una dieta balanceada ahora, no quiero que recaiga" Remus le ofrece a Harry otra cucharada de pure de papas y se pregunta si tiene que llevar a Harry con un nutriólogo para que le haga una dieta especial, había pasado días sin comida en el armario de Petunia y solo ahora estaba volviendo a acostumbrarlo a comidas continuas.
"¿Qué recaiga?" Pregunta Alexandre desde su asiento, codos apoyados en la mesa y toda su atención volcada en el lobo roto y su cachorro. "Seguro solo un chocolate…"
"Es por la comida" Dice Remus cortando la insistencia, los ojos dorados encuentran a los azules a través de la mesa "Tengo que cuidar que su estomago vuelva a acostumbrarse a las comidas completas, tomaba biberón hace solo unos días, aun lo pide, pero intento retirárselo con calma. Su mamá ya empezaba a darle papillas y comidas parecidas. Quiero seguir con eso" Explica. Harry señala la cuchara en el tazón de pure y Remus vuelve a llenarla para darle más.
Hay un silencio sepulcral en la mesa, solo algunos de los niños están hablando entre ellos ajenos a la atmosfera. Remus mira a su alrededor sin comprender del todo que ha pasado, no es hasta que Irina le toca la muñeca que entiende que todo esto es por él y por Harry.
"Debe ser difícil para ti" Dice Irina y sus ojos se iluminan con la comprensión de más de un siglo de vida "Perder a la persona que amas es siempre difícil" Remus brinca en su sitio y su cabeza se sacude tan rápido que es un milagro que no se maree con el movimiento. Algunos de los niños de Irina se ríen con diversión y lo imitan.
"No, te equivocas" Remus se sacude el cabello y observa a Harry con tristeza "Yo no…" Remus se pone rojo y se le sube el corazón cuando recuerda a Lily y a James, pero mientras que ellos están presentes en su visión otra persona también aparece en su mente y el lobo le aúlla con nostalgia a pesar de la traición. "Lily y James son sus padres" Dice claramente. Harry levanta la mirada como un rayo.
"¡Mami!" Grita de inmediato reaccionando al nombre de Lily, Remus le acaricia el cabello.
"Si cachorro, mami" Harry le sonríe y balbucea algo que nadie es capaz de entender. Remus vuelve a enfrentar a las personas que lo miran "Soy el tutor de Harry, nada más" Irina aun luce dolida, pero no por eso deja de ser comprensiva.
"Eres más que eso ahora" Asegura antes de volver a su plato. El lobo levanta las orejas claramente orgulloso de ser reconocido como el guardián protector del cachorro.
Aun hay algo incomodo en la mesa con respecto a los dulces, pero ya nadie insiste en llenar a Harry de chocolate y caramelo. Remus el amante del chocolate Lupin no puede creer todas las veces que el mismo se negó a comer su amado dulce para darle a Harry un buen ejemplo.
La cena transcurrió con calma, Remus no hablo casi nada con las arpías, pero ellas fueron muy amables al respecto y Remus se ofreció a pasar una tarde y devolverles la antigua amabilidad de los guisos que habían hecho para ellos por la tarde. A ellas les gusto la idea y prometieron no colar más caramelo para Harry a cambio. Ellos parecían conocerse bien y parecían reunirse con frecuencia porque alguien en la mesa dijo algo sobre la barbacoa del fin de semana y Remus cordialmente invitado fue instruido en lo que parecía ser una tradición de la calle Cuivre.
Los que si hablaron muchísimo y se llevaron toda la noche fueron la pareja de lobos con todas sus anécdotas sobre sus viajes por el mundo y por los cuentos de su familia. Remus se relajo al punto en que no estaba poniéndole atención a las miradas largas y extrañas del Alfa y su acompañante ni a los suspiros lastimeros de Irina cuando Rems hacia algo para cuidar de su cachorro.
Harry bostezo en algún punto de la noche y el lobo castaño tuvo que disculparse acunándolo en sus brazos para poder llevarlo a dormir a casa.
"Los acompañare, de todas maneras, también va siendo hora de que volvamos." Alexandre dijo decidiéndose de todos y llamando a cada niño por su nombre besando todas las mejillas y respondiendo a todos los 'adiós, tío Alex' de cada cachorro hada. "Buenas noches, Irina, Adam" Alexandre fue amable con todos y por supuesto Remus también se despidió aunque no con la familiaridad de los demás lobos.
"Solo tengo que cruzar la calle" La casa blanca y elegante estaba justo enfrente asi que no había demasiado espacio para que los demás lobos le acompañaran.
"Tu francés no es muy bueno" Dijo Damien con su gruesa voz de lobo presente, ellos cruzaron la calle junto a Remus de todas formas y llegaron hasta la cerca "No eres francés ¿Verdad?" Remus se sonrojo ya la luz de la luna menguante en realidad su sonrojo no era tan visible. Tenia que practicar más el idioma, todos los que hablaban con el hacían la misma pregunta.
"Ingles" Remus aclaro "Londres, Inglaterra" Damien y Alexandre compartieron una mirada de comprensión.
"¿Cuánto tiempo has vivido allá?" Pregunto Alex siendo casual, Remus descubrió que estaba buscando el brillo travieso y nada sutil de ojos grises en esos ojos iluminados y claros. Se reprendió a si mismo por eso.
"Desde que tengo memoria" Remus respondió "Solo vine a Francia debido a Harry. No podía cuidar de él en Inglaterra" Damien hizo un ruido de burla.
"Quién puede cuidar a un cachorro en esa tierra es la pregunta" Remus intento no sentirse atacado, amaba sus raíces a pesar de todo y fue allí donde conoció a sus mejores amigos.
"Uno de mis lobos es de Inglaterra" Alexandre aseguro "Claro que el no a regresado desde hace muchos años, pero aun asi…" Remus acomodo a Harry mejor y la nariz fría del niño toco su cuello, Remus se dio cuenta que el niño estaba profundamente dormido ahora. "¿Te gustaría tener una reunión? No como una cena vecinal, más bien como una reunión con una manada real"
Hace un montón de tiempo en la época estudiantil de Remus el castaño había hecho una investigación larga y profunda de la licantropía, estudio sobre las manadas y leyó sobre la brutal forma en que se componían, un mago incluso las llamo manadas salvajes que destrozaban a las personas a la más mínima provocación. Remus estaba temblando de imaginarse a sí mismo y a Harry enfrentándose a una manada real compuesta de puros hombres lobo.
"Solo yo, Damien y Skoll" Aclaro Alexandre rápidamente cuando vio la tez pálida de Remus. "Quiero que tengas a alguien con quien hablar" y eso era decirlo poco, Alex también quería ayudar, aunque por ahora iría lentamente. "Cuando me saludaste tu lobo actuó instintivamente hacia el rechazo. Ningún lobo que yo haya conocido rechaza a un Alfa a menos que sea otro Alfa nacido" Explicó Alex "Y se que tu no eres un Alfa nacido…" Remus se estremeció.
"Mordido" Dijo seriamente "Y…no e conocido nunca una manda de lobos, todo lo que he leído sobre ellas…" Las masacres, las técnicas de tortura y el odio le recordaban ojos rojos y una sonrisa depredadora antes de que llegara el dolor. La pesadilla del hombre que lo maldijo y lo condeno a esta vida.
"No será oficial, tu estas en mi territorio, pero no en mi manada y si no quieres estarlo no lo estarás. Jamás he presionado a nadie a unirse a mi paquete y no serás el primero" Alexandre no había tenido la necesidad, todos los lobos que Alex conocía sabían en lo que se metían y conocían la jerarquía. Lobos como Remus Lupin eran extraños, uno entre millones. "Pasaremos por la mañana, traeremos algunos obsequios de bienvenida para ambos y charlaremos, sin presión" Era lo mejor que Alexandre podría ofrecer.
Remus quería negarse, decirle que no era necesario y no quería ni necesitaba su ayuda.
'diferente, los lobos en manadas son diferentes' el lobo dentro de Remus dijo, pero eso no le explico nada a Remus asi que lo ignoro.
"Tu niño es un nuevo hombre lobo. No nació como uno, fue mordido como tú" Damien no preguntaba, solo afirmaba un hecho. "Quizás podamos guiarte y decirte como manejar su primera luna llena sin dolor" Eso por supuesto golpeo el nervio correcto de Remus. Todas sus preocupaciones fueron visibles en una mirada iluminada por la luna.
Esta era una buena oferta, Remus había estado durmiendo intranquilo desde que Harry se convirtió, no sabia que hacer y cada día consumido era un día mas cerca de la luna llena. Si estos lobos podían ayudar, darle un consejo, lo que fuera…Remus lo tomaría.
Fue asi como el segundo día oficial de Remus y Harry en Prairie Lunarie se convirtió en una revelación total. Las criaturas que vivan a su alrededor eran criaturas que jamás hubiera visto caminar por las calles de su mundo mágico mucho menos vivir libremente como lo hacían aquí, haciendo cenas vecinales u organizando barbacoas de fin de semana. Remus acostó a Harry en su cuna quedándose con él hasta que estaba más dormido que despierto, Remus lo observo dormir tranquilamente y tentativamente toco su lazo fuerte y brillante.
Por primera vez Remus se preguntó si su vida hubiera sido mejor si su padre solo lo hubiera traído aquí desde el principio, si no se hubiera enfocado en encontrar la cura a la licantropía y hubiera intentado criarlo como cualquier otro niño. No es que eso importara ahora porque esos años se habían acabado hace mucho y aunque pudiera volver atrás probablemente no lo haría porque todo su largo y difícil camino lo había traído aquí con los recuerdos de las personas mas maravillosas del mundo y un cachorro propio.
Remus tenía a Harry y Harry tenía a Remus, lo demás era secundario.
Haría lo que fuera por su cachorro incluso someterse a una reunión con un verdadero Alfa nacido y dos de sus lobos para discutir lo que ellos creían que estaba mal en él.
Ahora, ya se que Remus es mucho más independiente, pero todos sabemos que también es muy terco y no va a cambiar por si mismo, necesita una guía para deshacerse de todos los años en una vida solitaria aferrado a unas pocas personas viviendo con miedo de él mismo. Tengo planeado que Alexandre (junto a una pequeña sorpresa en el capítulo siguiente) sea esa guía para él.
¡Mientras tanto hagamos algunos paréntesis! ¿Qué pasara en la reunión, se tocara el tema del mata lobos y si es dañino o no para un hombre lobo?, ¿Remus va a tener una demostración real de alguien cambiando a lobo sin dolor?, ¿Qué a pasado con Lucius, Draco y Narcisa?, ¡La verdad estoy emocionada por hacer que se reúnan! Peeeeero también quiero que Remus este más en sintonía con su lobo antes de ese momento.
¡Nos leemos pronto! Besos XD
