7. Entrenamientos

Si había algo que tenía que admitir, es que su mejor amiga parecía haber cambiado tras la llegada del Maestro Fu, y eso le alegraba, parecía más relajada y con mejor disposición, si bien no para tomar las lecciones o para aceptar prepararse para recibir un prodigio, si por lo menos para estar en el templo. Seguía negándose a ir a clases, y a dirigirse a los demás monjes como "maestros", y aun no había abierto sus demás regalos de cumpleaños, pero por lo menos ahora pasaba el día entretenida con el extraño monje.

Él no estaba seguro de que pensar de este monje, tal vez por que era muy diferente a todos los adultos que había tratado, antes y después de que lo llevaran al templo. Parecía que a Wang Fu no le importaba vestir esas espantosas camisas de colores, o que le llamaran maestro o guardián, ni las preguntas o comentarios insolentes, y para él, tan acostumbrado desde que tenía memoria a que se le pidiera actuar correctamente, a aceptar las indicaciones y llevarlas a cabo lo mejor posible, esta libertad le era muy extraña, pero curiosamente parecía ser lo que a su amiga le faltaba.

La nueva rutina era de hecho muy agradable, ahora se veían con Alya y Marinette para el desayuno, y parecía que los días de contrabandear alimentos habían terminado, y cuando ellos se preparaban para ir a sus lecciones detrás de alguno de los maestros, la azabache simplemente se levanta orgullosa y salía con el Maestro Fu platicando.

Todo parecía haberse acomodado de tal manera que incluso llego a pensar que, en efecto, su amiga ya no lo buscaría por las noches, y aunque le había bromeado que no lo molestara, si era sincero, al menos para él mismo, dormir era lo único que se había vuelto un poco raro, suponía que era por que tras tantos años compartiendo habitación, y estando al pendiente que la pequeña terca no se abriera la cabeza intentando huir, se había terminado por acostumbrar a dormir con ella al menos dos veces por semana, pero un par de semanas después sintió que empujaban su hombro a mitad de la noche

- Muévete para allá - le dijo la azabache en voz baja

- Marinette? - pudo decir medio dormido

- Si, ahora muévete que hace frío

- Por que estás aquí? - le pregunto mientras se recorría

- No podía dormir - le dijo ella sin problema

Y aunque nunca se lo diría se sintió feliz de al menos no ser el único en extrañar la compañía de su mejor amiga

- Bien - le dijo en tono seco - pero te tienes que ir temprano

- Si, si - y la voz adormilada de la niña le hizo saber que no le había puesto atención

Se acomodo dandole la espalda, como siempre, y la sintió hacerse bolita y pegarse un poco a él, para por fin quedarse dormida.

- Buenas noches Bicho - dijo bajito en un suspiro.


Le había tomado más de un año al Maestro Fu convencerla de ir a uno de los entrenamientos de sus amigos, no es que a ella no le gustará pasar tiempo con sus amigos, pero eso de ponerse a lanzar golpes, si era honesta, la intimidaba un poco, solo había que aceptar que todos eran mucho más grandes que ella, siempre había sido así.

- Marinette - la voz amable y paciente del hombre la había sacado de sus pensamientos mientras estaba manteniendo el equilibrio en una rama, un ejercicio que el anciano había insistido que hiciera - es momento de que aprendas algo de combate

- No pienso pelear - le dijo bajando la pierna que mantenía levantada a la altura de su cadera

- Eso me parece bien - y era clara su aprobación - pero que pasará si tienes que hacerlo?

- Por que tendría? - le dijo desafiante, y como siempre vio una sonrisa en el hombre ante su tono

- Qué pasará si un día uno de tus compañeros depende de que lo hagas - y aunque el maestro evitaba hacerla sentir presionada con respecto a su futuro como portadora, lo cierto es que cuando lo creía necesario le recordaba que tenía un destino que tendría que cumplir quisiera o no.

- No seré buena peleando - se quejo mientras se sentaba con los pies colgando de la rama

- No puedes saberlo si no lo intentas

- Es que usted no los ha visto - y aunque le costaba aceptarlo, lo cierto es que realmente admiraba a sus compañeros, incluso a Chloe - Nino y Félix son muy rápidos, y pueden tirar a uno de los maestros, Alya y Jared tienen una maldita puntería

- No maldecimos - y no pudo evitar rodar los ojos por la corrección a su lenguaje

- Incluso Chloe, la he visto manejar una espada, y es buena

- Si, el otro día la vi, no es tan hábil como Félix, pero si que le da buena pelea, que hay de Lila

- Ella pelea sucio - y dejo ver su clara molestia, en alguna ocasión había derrotado a Alya y su amiga le había comentado que si la otra no hubiera hecho un movimiento prohibido jamás la hubiera vencido.

- Comprendo - y parecía que el maestro realmente entendía - así que temes no ser tan rápida, fuerte, asertiva o mañosa como ellos

No iba a admitir eso, por que se había pasado los últimos seis años diciendo que no le importaba, y no es que le importara, solo que ahora, que gracias al maestro había descubierto en que sí era buena, le molestaba mucho admitir que al final los monjes no habían perdido mucho debido a su ausencia en las lecciones.

- Eres buena trepando - dijo el maestro

- Félix dice que soy un gato - señalo enfurruñada, y la carcajada del hombre la hizo acentuar más el gesto molesto

- No es gracioso - reclamo

- De hecho es muy gracioso - y controlando la risa el maestro continuo - pero aún no puedes ver que tanto, a lo que iba, es que eres buena trepando, y eres muy observadora, estoy seguro que eso es tan útil en una pelea como todo lo demás.

Y sin darle muchas alternativas, al día siguiente la hizo entrar al entrenamiento de defensa. Si el maestro Zuen se sorprendió, no lo dejo ver. Simplemente le indico que se colocara a un costado mientras todos seguían una serie de movimientos.

Había logrado seguir los movimientos casi por completo, entendiendo que realmente el maestro Fu había estado poniéndola un poco al día, y aunque no los podía hacer tan precisos como los demás, al menos no había sido un fracaso por completo. Tras el calentamiento y algunos movimientos que hicieron todos en linea, el maestro dio la indicación de colocarse en parejas, vio a Nino y Félix ponerse uno frente al otro, y no le paso desapercibida la sonrisa arrogante que Félix le lanzo, como diciendo "mira Bicho, así es como se hace", casi pudo escuchar su tono pédante que dejaba salir cuando sabia que era bueno en algo, luego se colocaron de igual manera Alya y Chloe, y finalmente quedaron Jared y Lila, así que sin saber que hacer se quedó parada a un lado, y estaba a punto de salir cuando el maestro la llamo

- Marinette - y se quedo un poco incomoda, por que era la primera vez que ese monje le hablaba y no sabía ni como decirle - ya que somos numero impar, aprovecharemos para practicar de tres, haz pareja con Nino, luego con Alya y finalmente con Jared.

Con un asentimiento se dirigió hacia los chicos mayores, colocándose a un lado de su amigo, ambos frente al rubio

- Tranquila, seré amable - y no pudo evitar rodar los ojos ante lo chocante que podía ser a veces el rubio

- Ven Marinette, vamos a quitarle esa odiosa sonrisa - animo Nino, provocando la risa de Alya a un lado de ellos.

Y cuando el maestro dio la indicación todos se pusieron en guardia, el ejercicio era simple, debían dejar al contrario inmovil. Félix era sin duda muy rápido, y Nino y ella tenían que esquivarlo constantemente, sin poder sujetarlo, y la verdad empezaba a sentirse cansada del constante cubrirse, además de que la sonrisa arrogante de su mejor amigo ya la estaba enfadando.

Pero entonces mientras esquivaba otro intento del rubio por hacerla caer noto que las vigas de los lados estaban más bajas que las otras, y se le ocurrió que tal vez si estaba más arriba que él podría tener una ventaja.

- Dístraelo - le dijo a su compañero en voz baja

- Qué piensas hacer? - pregunto claramente preocupado por ella el de lentes

- Sólo dame un momento de ventaja

- Cuidado - y si ahí estaba el hermano mayor.

Cuando el chico rubio se volvió a lanzar contra ellos, Nino se coloco al frente intercambiando algunos golpes y bloqueos, aprovechó eso para colarse a un lado, en donde estaban unos sacos y maderos amontonados, le tomó unos momentos ver la mejor ruta para subir lo suficiente y llegar a la viga, fue muy consciente de que Félix poco a poco se olvidaba de ella, concentrado en el intercambio con su amigo, así que se apresuro a subir, y ayudada por los entrenamientos con el maestro Fu, y aprovechando que realmente las alturas no la intimidaban se desplazo por la viga a buena velocidad, hasta quedar sobre los chicos, espero atenta al mejor momento, y cuando vio su oportunidad se colgó con los brazos y balanceándose se dejo caer sobre el rubio.

Si bien la niña no pesaba mucho, la sorpresa y el estar en movimiento no jugo a su favor, por que se encontró contra el piso, había alcanzado a poner los brazos para detener la caída, y estaba asimilando lo que había pasado cuando la risa de su amigo lo hizo voltear hacía arriba, al menos tanto como pudo, pues la azabache aún estaba sobre su espalda

- Quítate de encima Bicho - le dijo con voz molesta

- Ohhh, eres un mal perdedor Félix - y no pudo evitar burlarse un poco

- Muy graciosa, solo quítate - y se removió intentando botarla de su espalda

Vio a su mejor amigo extender la mano hacía la niña y chocar cinco, para luego ayudarla a bajar de él. No le molesto que lo derrotara, ni siquiera que lo tumbara, pero se había sentido extraño al tener sobre si mismo a la pequeña niña, tal vez era la falta de costumbre al contacto, se levanto sacudiéndose y se sintió incómodo ante la mirada de Chloe y Alya, por que además de la diversión que vio ante la forma en que por primera vez alguien lo había logrado tumbar, había algo que parecían encontrar muy divertido y que hizo que ambas se vieran con una curiosa mirada.

Pero todo eso quedo opacado cuando el maestro los llamo al orden y los hizo colocarse en línea, pensó que daría por terminada la clase, pero para su sorpresa indico que Marinette cambiara de equipo con Alya.

Él y Nino retomaron la práctica de los movimientos de ataque y bloqueo, pero al parecer ambos estaban más atentos a la practica de las tres chicas, no pudo dejar de notar que realmente la azabache se desempeñaba bien, era cierto que no lanzaba golpes o ataques muy seguros, pero cubría a Alya, y con sorpresa la vieron encontrar el punto débil de Chloe con verdadera velocidad, a ellos tres les había tomado unos buenos meses darse cuenta que la rubia tendía a hacer un movimiento un poco más lento por el costado izquierdo, pero la azabache parecía haberlo notado y dejando que Alya atacara de frente ella solo había tenido que tomar una cuerda y aprovechando un segundo de distracción la había atrapado y lanzado la cuerda a Alya. Fue bueno que la pelirroja captara y usara su fuerza para detener por fin a la rubia.

Fueron llamados otra vez a la línea, e incluso Chloe se permitió decirle a la menor que había hecho un buen trabajo, después de quejarse de que la cuerda estaba toda polvosa. Nuevamente recibieron la indicación de colocarse, esta vez Marinette haría equipo con Jared, y algo en eso le hizo sentir molesto. Tal vez era simplemente que el chico no le caía bien, o tal vez que había visto a Lila susurrarle entre miradas hacia la azabache, pero cuando se acomodaron, está vez para enfrentar él a Alya, noto que no era el único pendiente de lo que pasaba con el nuevo equipo de tres.

Fue claro que Jared no planeaba ayudar a la azabache, por lo que pronto se vio siendo arrinconada por Lila

- Jared - la escucho reclamar

- Que pasa bebé - y si ahí estaba la voz burlona de Lila - necesitas ayuda?

- Se supone que - y la vio esquivar una patada - debemos bloquear e inmovilizar en equipo

- Vas a llorar? - y entonces por fin la azabache se lanzo a golpear por primera vez.

Por supuesto su amiga no tenía experiencia, y pronto se encontró acorralada contra una de las paredes, vio a Jared ahí parado sin intención de hacer nada, y simplemente no se encontró capaz de no hacer nada. Así que sujeto por la espalda a la castaña, vio la sorpresa en el rostro de su amiga, y sintió el intento de la otra niña por soltarse de su agarre, mientras todo el mundo se quedaba quieto

- Que crees que haces Félix - le reclamo la castaña

- Lo que el inútil de Jared debería de hacer - señalo con petulancia, ganado una mirada enfadada del otro chico

- ORDEN! - llamó el maestro con una voz profunda

Y entonces soltó el agarre y camino hacia su amiga

- Estás bien? - le pregunto cuidando usar un tono neutro, aunque estaba preocupado de verla desaliñada, con algunos cardenales en los brazos y los ojos abiertos con asombro

- No tenías que intervenir - recibió como respuesta

- De nada - le contesto seco, intentando no verse preocupado.

- Suficiente - llamo al orden el maestro

Todos se alinearon esperando algún comentario, y sin decir nada el maestro salió dirigiendo una mirada extraña al rubio. Pero antes de que alguno pudiera decir nada la castaña se planto frente a la azabache

- No siempre estarán tus "hermanos" mayores para cuidarte - y la forma en que remarco la palabra hermanos hizo que algo en él se removiera incomodo, por que Nino era su hermano, incluso Alya y Chloé, pero Marinette siempre había sido algo diferente, eran mejores amigos, pero conforme crecían sentía que era una amistad más profunda, pero no como la hermandad.

- No necesito que lo hagan - el tono desafiante de la azabache lo hizo prestar atención a las dos niñas, y los ojos helados de su amiga lo sorprendieron por que ni siquiera cuando la había molestado hasta su limite la había visto tan furiosa con uno de ellos

- De verdad nena? - le pregunto con veneno la castaña

- Cuando quieras lo podemos probar - la desafío la azabache.

Tal vez Lila no se esperaba eso, por lo que simplemente se dio la media vuelta y dandole un golpe con el hombro se alejo, seguida de Jared.


Aquí estoy de regreso, espero pronto seguir actualizando

Saludos