9.
—¿Y cómo siguió Lynn, Lincoln?
—Mejor, aunque creo que el golpe le afectó el cerebro. Últimamente actúa algo extraño y parece estar evitándome y no sé por qué. No recuerdo haberle hecho nada para que esté enojada conmigo.
Lincoln y Clyde hablaban un par de días después de camino a la escuela. Con el tiempo que pasaba, Clyde se iba relajando más al darse cuenta que sus fechorías no habían sido descubiertas y ya pensaba que jamás lo atraparían. Estaba muy animado ya que con cierto trabajo, había encontrado el sitio donde uno de sus papás guardaba las pastillas para dormir, por lo que se había robado unas cuantas más, poniéndose como su próximo objetivo aprovecharse ahora de Lori, aunque el cómo crear la situación para que se diera era en lo que seguía pensando.
El día en clases fue de lo más normal. Stella había estado siendo molestada por Chandler quien últimamente se había estado fijando en ella y para llamar su atención la molestaba constantemente, en esos momentos le aventaba papelitos ensalivados al cabello con un popote, lo que terminó por irritar a la filipina.
—¡Ya basta, Chandler!
El maestro les llamó a ambos la atención.
—Ustedes dos, a detención ahora por interrumpir la clase.
—¡Pero sí fue él quien empezó! —Dijo Stella acusando a Chandler.
—Después de clases se lo dices al director. Ahora tomen sus cosas y vayan para allá.
Molesta, la amiga del grupo de Lincoln se fue seguida de Chandler que vio su oportunidad para acercarse a la amiga de Lincoln, quien parecía molesto por lo sucedido. Clyde le tocó en el hombro al albino y le dijo.
—Oye, Lincoln. ¿De verdad crees que también regañen a Stella?
Pero antes que Lincoln le dijera algo, el maestro que de verdad era demasiado estricto con esas cosas, se dio cuenta.
—Clyde, usted también váyase a detención por hablar en clases.
El chico sintiéndose mal por haber sido castigado, tomó su mochila y se fue a detención detrás de sus dos compañeros.
Ya en el salón de detención, el maestro que estaba a cargo estaba bostezando. De forma discreta al darse la vuelta tomaba algo de una botella que tenía dentro de una cantimplora de metal. Stella estaba apoyada molesta sobre su escritorio con Chandler a un lado molestándola.
—Vamos, aprovechemos el tiempo para conocernos mejor, nena.
—¡Ya te dije que no me interesas, déjame en paz!
—Vamos, chica. Déjame hacer algo por ti. ¿No quieres un vaso con agua?
—Pues, sí. Eso estaría bien.
—Perfecto.
Entonces ve a Clyde.
—Oye, perdedor. Ya oíste a la dama. Sírvenos un poco de agua.
Clyde gruñó, pero fue hacia el garrafón, lo que enojó a Stella.
—No tienes que hacerlo Clyde. No eres su esclavo.
—Descuida, no me molesta.
El profesor adormilado le dijo a Clyde.
—Chico, ¿puedes servirme uno a mí también?
—Si señor.
Sin que se dieran cuenta y en cuanto les dio la espalda, Clyde sacó de su bolsillo tres pedazos de las pastillas para dormir que puso en cada uno de los vasos de sus amigos y del profesor, pensando que al menos así se quedarían callados. No tenía ganas de hablar con ninguno. Lo bueno era que había decidido llevarse esas pastillas con él en todo momento por si se le presentaba la oportunidad con Lori de encontrarse con ella a solas.
Le dio el primero al profesor, quien al vaso le vertió un poco de lo que llevaba en su cantimplora antes de bebérselo. Después les dio los suyos a Stella y Chandler quienes se los bebieron. Clyde se estaba sirviendo otro para él mismo mientras que Chandler continuó molestando a Stella un rato, pero sólo unos minutos hasta que se quedó dormido de repente. Stella también fue la siguiente en hacerlo y el maestro también terminó por caer contra su escritorio.
El chico suspiró viendo la libertad que tenía. Pensaba en sacar su consola de videojuegos para pasar el rato. Últimamente y gracias al sexo, se sentía bastante rebelde. Entonces vio a Stella tan diferente a Chandler y al profesor quien al dormir roncaban. La niña era bonita mientras dormía.
Recordó cuando intentó pretenderla junto con sus amigos, sólo para que al final resultara en que ella no buscaba otra cosa más allá de una amistad con ellos. Fue tanto o más frustrante como cuando pensó que ella prefería a Lincoln o a los otros. Pese a ser muy alta tenía unas bonitas piernas que se asomaban bajo su corta falda. Apenas la idea cruzó por su cabeza decidió llevarla acabo sintiéndose completamente seguro de sí mismo.
Se agachó frente a Stella bajo el pupitre donde ella apoyaba sus brazos y cabeza al frente y con ambas manos separó sus piernas viendo bajo su falda. Calzones negros, eran bonitos, pero estaba seguro que más bonito sería lo que estaban cubriendo los mismos.
Con dificultad y debido a que era más alta y pesada que él, Clyde consiguió sacarla de su pupitre y recostarla en el suelo. Antes de hacer otra cosa, corrió hacia la puerta, donde al ver hacia afuera a ambos lados todo desierto gracias a que eran horas de clase, regresó, bajó la cortina y puso seguro a la puerta.
Enseguida se acercó a Stella, no sin antes darle un vistazo a Chandler y al profesor, quienes seguían tan dormidos como la chica, entonces metió sus manos en la falda de Stella para tomar sus calzones y sacárselos deslizándolos por sus piernas, tocando estas en el proceso. Esa piel si bien no era tan oscura como la suya o tan clara como la de las Loud lo excitó bastante, parecía un punto intermedio entre ambas.
Su vagina era linda, oscura, pero con sus labios rosa claro por dentro y como comprobó al meter sus dedos sólo un poquito para exponerlos. No aguantó y pegó su cara contra ellos para lengüetearlos. Stella comenzó a gemir dormida e intentó cruzar las piernas asfixiando un poco a Clyde atrapando su cabeza contra ella. En lugar de asustarse, Clyde estaba encantado con el momento.
Tras aburrirse de probar ese dulce sabor, se las arregló para hacer a un lado las piernas de su amiga poniéndolas a los lados de su cuello, para enseguida desabrocharse el pantalón, bajárselo y dirigir su pene a la entrada de la chica. Stella parecía balbucear algo conforme iba entrando en ella con dificultad.
—Con cuidado, Lincoln.
Las palabras que ella dijo dormida lo sorprendieron, pues le dieron a entender o que en ese momento soñaba con Lincoln o que solía fantasear con él. Que con eso entendió con cuál de los cinco la chica prefería estar de darse algo entre alguno de sus amigos. Eso lo molestó un poco, pues siempre tenía que ser todo acerca de Lincoln. Pero no esto.
Fue mas difícil y un poco más doloroso de lo que imaginaba, pero consiguió enterrar por completo su pene rompiéndole el himen en el proceso a su compañera y amiga. Stella se mordió los labios y pareció poner una cara de dolor por eso, una que nunca quitó conforme Clyde comenzó a moverse dentro de su apretada vagina, que aun así sentía una deliciosa sensación como si la misma lo estuviera succionando más adentro.
Trató de relajarse para disfrutar el momento, pese a que Stella seguía gimiendo adolorida por las embestidas, después de un rato moviéndose pudo sentir que estaba por terminar, en ese momento vio a Chandler hacer como si se fuera a levantar y del susto Clyde lo hizo también levantándose y desprendiéndose repentina y violetamente de Stella por lo que la vagina de la niña comenzó a sangrar. Ella entre sueños estaba llorando. Clyde con sus manos se sujetó el pene sintiendo como se estaba viniendo en las mismas.
Asqueado por haberse ensuciado, Clyde vio a Chandler, el cual se había caído de su pupitre al moverse del mismo, en el suelo continuó dormido para alivio al menos de Clyde. Pensando que tenía todavía más tiempo, con cuidado y sujetando un pañuelo para no manchar la perilla de la puerta, aprovechando que los pasillos estaban casi vacíos, tomó sus pantalones, se los alzó lo más que pudo y salió del salón cerrándolo detrás de él para ir a correr al baño.
Ya ahí desesperado comenzó a limpiarse las manos y después tomando un montón de papel higiénico, se metió a uno de los cubículos de los excusados para limpiarse el pene manchado de semen y sangre, pensando en que debía de darse prisa para regresar con mucho papel, y así limpiar la sangre de Stella, volver a ponerle la ropa y esperar a que nadie se diese cuenta de lo que había hecho.
Escuchó a alguien entrar lavándose las manos, cuando salió no se imaginaba que sería el profesor que al verlo se enojó.
—¿Qué hace aquí señor Macbride? ¿No lo mandé a detención?
—Es que, es que, me dolía mucho el estómago y no me aguanté las ganas.
El hombre lo tomó de la mano enojado y lo sacó de ahí.
—¿A dónde vamos?
—Al salón de detención, yo mismo lo dejaré ahí para asegurarme que no se escape.
—¡Yo nunca me escapo de ningún lado, no hace falta que lo haga!
—Ya dije.
Asustado, Clyde se imaginaba lo sorprendido que el maestro estaría apenas llegara y viera a Stella en el suelo con la falda recorrida hacia arriba y sin nada debajo sangrando, pero cuando llegaron los sorprendidos fueron los dos.
—Que rico se siente —decía Chandler que adormilado estaba arriba de Stella quien seguía dormida, por la forma en que se movía de arriba abajo arriba de ella con los pantalones en las rodillas, era evidente lo que le estaba haciendo a la niña.
—¡Qué está haciendo!
Chandler atontado vio al director y a Clyde, parecía actuar como si estuviese borracho.
—Estoy cogiendo, vuelvan más tarde.
El profesor soltó a Clyde para tomar a Chandler y apartarlo de Stella. Su pene salió de adentro de Stella, también manchado de sangre. El profesor se dio cuenta que Stella estaba inconsciente mientras el profesor de detención seguía dormido, después vio a Clyde.
—¡Ve y dile al director que venga y llame a la policía!
Comprendiendo lo que estaba pensando, asustado el chico corrió a la dirección donde el director le preguntó.
—¿Qué pasa, por qué no estás en clases?
—¡Director, Chandler estaba violando a Stella, llame a la policía!
—¡Qué! ¿Y tú como sabes eso?
—El maestro me llevaba otra vez al salón donde estaba con ellos y encontramos a Chandler en el suelo violando a Stella que está como que dormida.
—¿Tú estabas en detención?
—Sí, pero, bueno, yo, me dolió mucho el estómago por lo que me quedé como una hora en el baño, ellos no estaban haciendo nada malo cuando me fui, pero así los encontramos cuando regresé.
—¿Qué no había un profesor cuidándolos?
Clyde dijo la verdad temiendo que esto lo implicara de alguna forma.
—El profesor esta dormido.
Dos horas más tarde, Chandler ya despierto por completo salía esposado acompañado por un policía llorando y suplicando.
—¡No quise hacerlo, me quedé dormido y vi a Stella en el suelo abierta de piernas y creí que estaba soñando por lo que hice lo que hice!
Stella acompañada de la enfermera salía llorando cubierta por una cobija. Toda la escuela a la salida se había reunido por lo que estaba pasando. Clyde estaba con sus amigos después de haberle explicado a la policía lo mismo que le dijo al director, quien con el maestro hablaban con otro policía mientras metían a Stella en una ambulancia y a Chandler en una patrulla.
Otro policía salió de la escuela llevando una bolsita transparente con lo que parecía ser piedritas, se dirigió a uno de sus compañeros que estaba revisando todo muy cercas de donde estaba Clyde con sus amigos y el resto de los alumnos.
—Mire lo que encontré en el salón cerca donde ese niño estaba abusando de la niña. Parecen pastillas.
Clyde se llevó una mano a su pantalón, viendo que los trozos de pastilla que tenía ya no estaban. Se imaginó que se le cayeron cuando se los bajó para abusar de Stella. El otro policía las miró.
—Que el científico de la comandancia las examine, quizás con esto es que drogó a la niña para abusar de ella y también a su maestro para que se quedara dormido. El otro chico que estaba con ellos se salvó por haberse quedado en el baño.
Los amigos de Lincoln vieron a Clyde que nervioso les dijo tentándose en estómago.
—Me dio diarrea. Lo siento. Quizás si no hubiera ido al baño, nada de esto hubiera pasado.
Lincoln negó con la cabeza.
—Chandler drogó al profesor, que también te hubiera drogado a ti de haberte quedado de todos modos. Espero que a ese maldito le den la silla eléctrica.
Lincoln estaba furioso al igual que sus amigos. Clyde tragó saliva pensando que él pudo estar en el lugar de Chandler entrando a esa patrulla por poco. Por su reputación, nadie sospecharía que él estaba involucrado y tampoco le creerían a Chandler acerca que él no drogó a nadie, como creerle cuando uno de los profesores lo vio abusando de Stella.
Hola gente, ¿les gustó el capítulo o esperaban que de verdad pondría a otras chicas aparte de las chicas Loud? No duden en comentarlo, que no será la única a la que le tocará terminar con Clyde.
Y pasamos a esos maravillosos reviews que aunque poquitos ahora, significan mucho para mí. Culpa de la página que estuvo actuando muy raro en estos días y sólo podía leerse bien por la app, que en la compu no se podía leer ni el capítulo de Lynn ni los fics que los demás publicaron por esos días. Vamos allá:
Jonás Nagera: Nel, Lynn no matará a Lincoln, que quiere darle el beneficio de la duda, sobre si inculpará Clyde a Lincoln, pues... ya veremos, que acá alguien diferente terminó inculpado. Ya no te diré nada de eso, lo siento. ¿Pero sí le entras, verdad? ¡Dí que sí!
viruzpiratanoobxd: No creo que Clyde repita con alguna chica, que siempre estará buscando "novedades". La "tabla" XD al final no fue tan mala con su bro, ¿le gustaría? Igual no bajará del todo la guardia, pues sigue queriéndolo mucho a pesar de sus sospechas. Ya veremos cuando llegue el momento de hacer las acusaciones. Esta vez Clyde gozó y no fue el único.
