Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía

Solo para mayores de 18.

¡Yani muchas gracias por el beteo!

Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook


Los días en pandemia son curiosos.

Tanto tiempo me ha servido para dormir más y ver más películas. Y de verdad me encanta, lo malo es que, con el exceso de tiempo para dormir, me ha asaltado un creciente y curioso insomnio. Nunca antes había padecido insomnio, pero tampoco me habían dolido las rodillas antes, la edad está haciendo de las suyas conmigo. Durante mis lapsos de insomnio, me da por imaginarme cómo hubiera sido si Jacob y yo hubiéramos funcionado como pareja, otras tantas, fantaseo con cortarle los huevos mientras me río histéricamente sobre su cuerpo.

¿Qué tiene Sue que no tengo yo?

Harta del exceso de tiempo para pensar tonterías, como en otra vida o en cierto sujeto tatuado, un buen día me inscribo en "Meetings", la nueva red social que garantiza que saldrás con pareja más pronto que una ida al súper. No subo mi fotografía porque quiero probar primero las aguas, solo subo mis pasatiempos y mis gustos, pronto un tipo me manda un mensaje privado, y con el pasar de los días me parece simpático.

Bastard40: A mí también me gusta mucho el cine, sobre todo las películas indies.

Elevo una ceja, para ser sincera no soy fan de las películas independientes, pero siempre que Rob salga en una, la veré, eso está garantizado, así que creo que al menos tenemos algo en común, por si las dudas decido probar mi suerte.

Bella_Cisne: ¿Viste El faro?

Bastard40: Las actuaciones de Pattinson y Dafoe me parecen dignas de un Óscar.

Elevo mis piernas mientras grito de felicidad, ¡sí!, ¡mi alma gemela!

Bella_Cisne: ¡Lo sé!

Bastard40: ¿Quieres venir a mi casa?, puedo poner alguna película, comeremos palomitas o lo que te apetezca…

Bella_Cisne: Um, quizás podríamos empezar tomando un café en algún lugar, y luego vemos, ¿qué te parece?

Bastard40: Me parece muy bien, ¿tienes alguna fotografía tuya?, ya sabes, para saber quién eres.

Bella_Cisne: Envía tú primero 😀

Claro, no voy a correr riegos, manda un emoji sonriente y luego tengo en alta resolución la fotografía de Tyler, el tipo callado de mi oficina. Me quedo ahí, mirando su fotografía sin entender cómo diablos acabé hablando con un compañero. Tyler no es feo, pero nunca ha sido mi tipo, ¿es posible que el destino esté conspirando en mi contra? Es decir, en todo el jodido planeta, tenía que toparme con… mi aplicación suena.

Bastard40: ¿La recibiste?, oye… ¿eres de las que baja en la primera cita?

¿Bajar? Frunzo el ceño.

Bella_Cisne: ¿A qué te refieres con bajar?

Bastard40: ¿Eh?, pues… ¿a chupar el mazo?, ¿limpieza del sable?

Bien, eso es todo. El tipo tiene conociéndome en esta red, ¿qué?, ¿dos segundos? Definitivamente Tanya tiene razón, tengo un imán para los perdedores, solo a mí podría pasarme que me hable el tipo raro del trabajo y me pida sexo oral.

Bella_Cisne: Tyler, bastardo, no practicaré la felación contigo, ni ahora ni nunca, y si dices algo en el trabajo respecto a esta conversación, le diré a Jasper. TENGO CAPTURAS.

Pronto desaparece su imagen, prueba clara de que me ha bloqueado. Cerdo. Lo he decidido, a partir de ahora solo chuparé "sables" que realmente me gusten, no voy a andar con cualquiera, y no practicaré sexo oral si no veo un anillo de matrimonio.

Cierro la computadora, necesito hacer otra cosa que pasar tiempo en las redes sociales, así que decido salir a trotar, y descubro que ya se oscurece más temprano. Que de pronto ya no es verano, sino otoño. De pronto me encontré guardando mis vestidos y blusas de manga corta, cuando juraba que apenas los había sacado después de un largo invierno. Los días, aunque ya había regresado al trabajo, no eran normales. Nada era normal para mí, aunque la sociedad se estuviera empeñando en intentar vivir así, por lo que seguí en casa recluida, como una niña enojada esperando a que las cosas se normalizaran para volver a vivir como yo sabía. Lo cual, pensándolo bien, no era tan diferente, ya era una maniaca de la limpieza, me gustaba quedarme en casa comiendo donas y viendo Netflix, nada había cambiado tanto para mí, lo que sin duda me había cambiado para siempre era Phantom, es decir… Edward.

Su estúpido pase libre a sus secciones me mandó a una extraña espiral de calentura que ya nada puede sofocar. Entre sus videos y sus tontos mensajes comportándose como si fuera "un novio" me tiene con un constante tirón en mi vientre bajo. Algo malo de la pandemia para las solteras como yo, es que ya no puedo ir a algún club con Rosalie y Emmett, y no porque esté cerrado, es solo que imaginarme conociendo a alguien y no saber si se ha lavado las manos o no, me da urticaria, ni hablemos de que me busque un tipo a través de internet. Tengo un serio problema, y sé que tendré que ir al psicólogo o algo, porque esto no está funcionando para mí.

No cuando además solo puedo imaginarme en los brazos de Edward, sintiéndome como si esos videos los hiciera solo para mí, el muy idiota me ha arruinado para siempre, lo único que me salva de continuar con sueños inalcanzables es cuando lo veo saliendo del trabajo, justo al lado de Tanya.

Síp, ellos llevan algo así como algunas semanas saliendo.

Ver en pareja al chico de tus sueños con la mujerzuela de la empresa, no es tan raro como yo pensaba.

Es peor, muchísimo peor.

Los primeros días me resultaron bastante incómodos. Tenía que ser cuidadosa con lo que decía de Tanya en presencia de Edward, porque bueno, al parecer tenemos perspectivas diferentes de ella.

Una vez en el estacionamiento, estaba arrastrando los pies hacia mi auto, cuando los vi enrollándose contra uno de los pilares (o más bien, cogiendo con ropa). Me quedé helada, sin saber qué hacer. Durante unas milésimas de segundo, consideré la idea de dar media vuelta y golpearme la cabeza contra la pared con la esperanza de sufrir amnesia. En cambio, quité la alarma del auto y ellos se separaron despacio. Gracias a Dios las luces me encandilaron mientras caminaba, así que no tuve que establecer contacto visual con ninguno de los dos. No tenía claro quién se habría sentido más incómodo, si ellos o yo.

Otras tantas veces tengo que saludarlo como si no estuviera enamorada y mal correspondida, cuando nos encontramos en el estacionamiento. Tanya es hermosa, él también. Tiene sentido que sean pareja, los tabloides y las redes se han disparado gracias a eso, así como la popularidad de todos, incluyendo nuestra revista, es un ganar-ganar por donde lo vea, solo a veces no puedo evitar preguntarme si Edward ve esto como algo real, o es parte de su plan "en busca de la ciudadanía".

Como si de algo sirviera si la quiere o no, yo no entro en esa ecuación.

—¡Hola, Cisne!

Hablando del rey de Roma, me giro para saludarlo pero como todas las otras veces, se estrella contra mí, dejándome sin aliento cuando me estrecha entre sus fuertes brazos. Sus abrazos son curiosamente largos, y si fuera cualquier otra persona, ya habríamos intercambiado un par de palabritas donde él se iría por donde vino y jamás volvería a tocarme. Pero como la loca insalubre con mal de amores en la que me he convertido, me permito, como casi todos los días, este momento donde me abraza y yo aspiro esa colonia deliciosa en su camisa, saboreando el zumbido de cálida estática que se desliza sobre mi piel mientras estoy en sus brazos. Finalmente él suspira, soltándome.

—Hola, Edward, ¿qué haces aquí tan tarde?

—Tanya tiene una reunión con algunos miembros de la revista, vine a sorprenderla para invitarla a cenar cuando terminen.

Se mueve hacia adelante y hacia atrás, en ese gesto que yo intuía como nerviosismo pero en realidad es más bien como ansiedad, el chico nunca puede estarse quieto, mi mirada divaga un poco en esos pantalones oscuros y la camisa remangada que deja ver esos increíbles tatuajes, y me pregunto, no por primera vez, qué se sentirá tocarlos. Detén la película ahora, Swan.

—¿Tienes siquiera dinero para eso? —pregunto burlona, sé que no se lo tomará a mal, tenemos una extraña amistad.

—Ayer subí una fotografía luciendo únicamente un bóxer que tiene agujetas en el frente, realmente no estaba muy convencido, se me notaba mucho la verga. —¿Ven a lo que me refiero?, aspiro bruscamente—. Pero al final Tanya me animó y voilà, hoy tengo dinero para llevar a mi chica a cenar.

Un suspiro ridículo abandona mis labios al escucharlo hablar así de Tanya.

—Un día conseguiré un tipo que se desnude para mantenerme. —Él se ríe.

—Buscaré algún amigo mío para ti, ¿qué te parece?

Ah, la friendzone, bello purgatorio.

Finjo meditarlo por unos segundos, segundos que sirven para que Tyler, jodido felación, salga campante de la oficina, nuestras miradas se cruzan. Está por levantar la mano para saludarme como normalmente hace, cuando de pronto se detiene a mitad de camino. Nos miramos mutuamente por un largo segundo y no sé qué exactamente es lo que ve en mi mirada, pero su rostro cambia, y de la nada palidece.

Sabe que yo sé quién es.

Continuamos mirándonos sin decir nada, yo estoy pensando en todas las formas en que puedo destruir su "sable", él está procesándolo todo, porque se nota que es de aprendizaje lento y necesita tiempo para esto. Edward carraspea a mi lado, sé que va a decir algo, así que retomo nuestra conversación sin dejar de mirar a Tyler.

—No, gracias, realmente me encuentro mejor sola. —Créeme.

—¿Te gusta ese? —Mira hacia Tyler, quien por alguna razón al encontrarse con la mirada de Edward respinga y retoma rápidamente su camino con la mirada baja.

—No, para nada. —Me río casi histéricamente, él frunce el ceño, mirando de uno a otro, antes de pasarse una mano por ese cabello sexozo.

—Si es así, te presentaré un amigo, me encargaré de que se haga la prueba de covid y yo personalmente me aseguraré de que vaya sanitizado.

—Jesús, ¿cómo sabes mis gustos? —Se acerca a mí, e inesperadamente me toca la punta de la nariz, mandando, como siempre, una extraña corriente que le da vida a mi cuerpo.

—No eres la única que conoce a las personas. —Me río, si supiera "lo bien" que se me da conocer a las personas.

—Bueno, te veré por ahí, Netflix y unos deliciosos nachos me esperan en casa.

—Suena increíble —susurra apagadamente tras mi espalda.

—¡No necesitas fingir! —grito antes de internarme en el estacionamiento.

Conduzco rumbo a casa, pero algo extraño pica en mi interior, muchos lo llamarían envidia, yo lo llamaré visita social. Por primera vez en mucho tiempo, no me apetece llegar a casa y pasar la noche sola, nada tiene que ver con Edward y Tanya yendo felizmente a cenar a algún lado como la pareja feliz, eso es seguro.

Así que me repito que esto que me pasa es solo resultado de que extraño a mi hermana y cuñado. Mucho.


Hola, hola! ya fin de semana. Les cuento que desgraciadamente Edward se fue por otro camino, ¿cómo ven?

Gracias por comentar: Sony Bells, Car Cullen Stewart Pattinson, Aidee Bells, Jupy, Cristal82, NaNYs SANZ, Diannita Robles, Maris Portena, bbluelilas, PetiteNach29 de momento no creo que tengamos un POV de Edward, esta historia se me ocurrió solo con la mente de Bella, Pichilina bebé, también te extrañaba, Patty, Karen Masen, Leah De Call tulgarita, DanitLuna, Deathxrevenge, Naara Selene, angryc, saraipineda44, Isa Labra Cullen, Lore562, Ari Herondale Kavinsky, indii93, Vianey Cullen, Tata XOXO, Alice569, JuliethAlvC, Lizdayanna, Bitah, Tecupi

Gracias a todas por agregarme a sus listas y favoritos, también a las anónimas!