Renuncia de Derechos: Los personajes de la historia son obra de Masashi Kishimoto.

-"Hola, probando… Uno, dos, tres" Personaje hablando.

-"Hola, probando… Uno, dos, tres" Personaje pensando.


Capítulo 6

Entrenados para Matar

19 de Enero del año 841

Frontera de Mizu no Kuni

Luego de dos semanas de viajar en barco y luego, correr por sus vidas, Haku y Haisu, siguieron sin dudar ni un instante a Zabuza. Apenas lo conocían, pero Erasa le confió a este hombre la seguridad de ambos, y aunque sabían que no volverían a verla, continuaron corriendo con el fin de algún día poder vengar la muerte de su madre. Además de ello, en el momento crítico para los dos niños, Zabuza acabó con ocho miembros del escuadrón que había sido enviado para matarlos, por lo que aún no había razones para desconfiar de él luego de lo que había hecho por ellos.

Durante la última semana corriendo, apenas y descansaban… Zabuza en varias oportunidades les había dicho: "Sí quieren sobrevivir, deben mantenerse en movimiento hasta estar seguros de que no hay nadie cerca de ustedes".

Él lo tenía muy claro, ya que era uno de los mejores Shinobi de su aldea, pero por supuesto, ahora era un renegado que había ido en contra de la voluntad del líder de Kirigakure, por lo que seguramente estaban cazándolo. Aun así, no le importó seguir con ellos, fue una promesa y a la vez un trabajo. Mantenerlos a salvo era parte de cumplir con cada una de ellos.

Cuándo se detuvieron a descansar por un rato y tratar de conseguir algo de comer, ya que no habían comida nada en dos días, lo cual no era raro debido a que estaban escapando sin parar, uno de ellos decidió hablar. Lo normal era que no hablasen mucho, ya que en realidad, no había mucho para hablar, en especial luego de la tristeza de haber perdido a su madre, pero tratar de solventar esta duda, ayudaría en su confianza para el futuro.

-"Zabuza-san, ¿Por qué hace todo esto por mi hermana pequeña y por mí?" preguntó Haku.

En este momento, Haisu estaba pegada a él, cómo sí la misma duda le estuviese carcomiendo el cerebro a la pobre niña, quién aún se encontraba triste después de todo lo sucedido. Zabuza miraba fijamente al niño que le había preguntado el motivo de sus acciones.

-"Una vez tuve una familia al igual que ustedes, chico –Comenzó a hablar con cierta pesadez en la voz el espadachín- sin embargo, siempre la mantuve oculta porque mi trabajo era peligroso, en aquellos días su madre se hizo mi amiga, algo que era muy raro debido a mis trabajos… Ella llegó a mí pidiendo ayuda para salvarlos en caso de que algo malo le sucediese y se lo prometí. Así que hago todo esto porque es una promesa que no puedo romper" dijo Zabuza, mientras intentaba encender una pequeña fogata.

-"Pero… Sí sabía que algo así sucedería, ¿Por qué no la salvó a ella también?" volvió a preguntar el chico. Zabuza miro a los pobres niños pensando en que decir, que fuese comprensible para ellos.

-"En el futuro tendrás que tomar decisiones difíciles, no puedes esperar que todo salga bien. Ella escogió sacrificarse con tal de darme tiempo para poder hacer un camino seguro y poder escapar nosotros… Ella escogió darles un futuro" dijo nuevamente Zabuza en reflexión.

-"Comprendo… Gracias, Zabuza-san" dijo Haku, con lágrimas en los ojos.

Zabuza solo asintió y siguió con lo suyo. Era raro ver este tipo de comportamiento en alguien que había sido entrenado para matar y era uno de los mejores para ello, pero no carecía de emociones. Cómo había dicho, alguna vez tuvo una familia… Alguna vez.

-"Z-Zabuza-san, ¿Qué le pasó a su familia?" preguntó Haisu con timidez.

-"Ellos eran como ustedes, mocosa… Un día cuando me encontraba lejos, un grupo de asalto que buscaba personas con Kekkei Genkai ataco la zona donde yo vivía y ellos fueron daño colateral. Yo me encontraba en una misión y no estuve allí para protegerlos…" dijo Zabuza dejando a un lado las ramas y tomando asiento, con el fin de desahogarse.

"Al fin y al cabo son unos niños, ¿Qué importa sí les cuento?" pensaba Zabuza antes de continuar.

-"Desde aquel día dónde los encontré muertos, juré venganza en contra de Yagura, el líder de Kirigakure, pese a mis deseos, nunca tuve la oportunidad. Y aunque no suficiente para mí, salvarles la vida a ustedes es como cumplir la voluntad que aquel día no pude cumplir con ellos" dijo Zabuza con una mirada tranquila.

Era una mirada tan profunda, que los niños no podían entenderla, al punto de que no sería extraño que llorase en algún momento, pero Zabuza no lo hizo… Su determinación era más grande. Los niños no hablaron más, sentían que sería irrespetuoso hablar más del tema… Al menos eso es lo que Haku le había dicho a Haisu y ella no lo cuestionó, después de todo, era su querido hermano mayor.

En lo que el tiempo pasaba, lograron cazar un par de conejos que cocinaron con el fin de alimentarse de algo. Era de esperar que alguno vomitase por la fatiga luego de dos días con el estómago vacío, pero ese no fue el caso. Eso fue algo que Zabuza elogió dentro de sí mismo, ya que los pequeños hermanos mostraban una gran determinación que los mantenía fuertes, y era quizás el amor y cariño que se tenían el uno por el otro, ya que eran la única familia que les quedaba.

Así, luego de cazar unos conejos, alimentarse y descansar unas pocas horas de sueño, los tres siguieron su camino a través de los bosques. El punto de no meterse a través de los caminos, era evitar ser rastreados o encontrados por alguien que los relacionara con Kirigakure y así el cuerpo especial de caza, diese con ellos.


4 de Abril del año 842

Kasen no Kuni

Ya había pasado más de un año desde el escape de los pequeños, Haku y Haisu, junto con su cuidador y ahora tutor, Zabuza. Fue un año que pasaron muy duro, por la pérdida de su querida madre y por lo duro que fue llegar hasta dónde están en este momento. No tenían mucho conocimiento geográfico, pero sabían que estaban muy lejos de su país natal y eso estaba bien, ya que se sentían seguros en el lugar dónde se encontraban, dónde lograron formar un pequeño campamento en una casa abandonada, la cual tenía ciertas partes de la misma, algo rota pero que lograron reparar con unos cuantos retazos.

Además de ello, fue un año de entrenamiento. Haku creyó que sería buena idea sí aprendían a defenderse, para evitar que algo como lo que le sucedió a la familia de Zabuza, se repitiera. Además de eso, ellos poseían habilidades natas, su Kekkei Genkai de chakra tipo hielo, lo que los hacía afines con el viento y con el agua.

Sólo entrenando podrían asegurarse de que sí fueran encontrados, podrían escapar sanos y salvos y por ello Zabuza accedió, ya que era tiempo libre que servía ayudando a unas pequeñas personas que se volvieron importantes para él, como un reemplazo de aquellos a quienes perdió. Las lecciones sin embargo, no fueron fáciles. Como un asesino entrenado, no tendría piedad alguna con ellos, ya que mientras más duro fuese el entrenamiento, mejor podrían desempeñarse en el campo de batalla. Así que no era de extrañarse, que la pequeña Haisu cayera desmayada de vez en cuando o el pequeño Haku perdiera sus fuerzas y cayera debido al agotamiento.

Este día no era diferente del resto, Zabuza decidió que sería bueno que aprendieran a dominar su elemento y la mejor forma de hacerlo, era compenetrarse primero con él. Por ello, cada día entrenaban durante largas horas con el punto de agotar su reserva de chakra, lo cual tenía dos motivos importantes.

El primero de ellos, era mejorar su resistencia. Sí por alguna razón quedaban con muy poco chakra, debían seguir siendo capaces de moverse, así como de pelear con kunais en caso de no poder escapar. Lo segundo, era aumentar el tamaño de sus reservas de chakra, ya que, mientras más chakra tuviesen, mayor pelea podrían dar y sus posibilidades de ganar automáticamente aumentarían.

Estas prácticas por supuesto ahondaban en el control y uso del mismo, al punto de repetir la hermosa hazaña hecha por Haisu aquel día trágico, en dónde formó pequeños copos de nieve por encima del agua una vez que hizo contacto con ella.

Sí en vez de copos de nieve, hiciese agujas, sería lógico pensar que era un buen ataque y así, teniendo los dos afinidad con el hielo, serían capaces de causar importantes daños en el rival.

-"Zabuza-san, ¿Podría dejarnos descansar un momento?" preguntó Haisu, llevándose las manos a las rodillas, con una respiración agitada que era evidencia del cansancio que presentaba.

-"Recuerda por qué hacemos tanto entrenamiento, este lugar puede que no sea seguro por siempre y debemos conseguir trabajo, aunque no sé sí estarán dispuestos a seguirme en ello" dijo Zabuza en respuesta.

-"¿Es necesario que el trabajo sea peligroso? Tal vez s…" dijo Haku, tratando de encontrar una solución.

-"Soy un renegado al haberlos salvado a ustedes. Traicione mi juramento hacia Kirigakure y tanto yo como ustedes estamos siendo cazados. Ninguna otra aldea confiaría en nosotros como para recibirnos, así que los mejores trabajos que tenemos a disposición, son esos" dijo Zabuza ya irritado de las quejas de Haku.

-"Pero…" intentaba refutar Haku, cuando fue detenido por la mano de Zabuza.

-"Piénsalo chico, no tengo conocimiento de comercio, además de que tampoco tenemos artículos para vender. Soy un asesino entrenado y es lo único que puedo enseñarles" finalizo Zabuza marchándose del lugar sin dejar sitio a más disputas.

Haku no podía refutar nada de lo que había respondido Zabuza, después de todo, era cierto. No había nada más que pudiesen hacer que trabajos peligrosos. Luego de un rato de descanso, los jóvenes siguieron su entrenamiento. Consistía en subir a los árboles, forjar el chakra en agujas para hacerlas más afiladas y probar con jutsus sencillos. Ya las escaladas las habían terminado y la forja igual, así que proseguía el uso de jutsus sencillos.

[Fuuton: Yoko Katto]

Y con ese recitar, Haku provocó un corte en uno de los árboles, no era profundo pero era de esperarse debido a la fuerza que él poseía, la cual era poca debido al poco tiempo de entrenamiento.

Haisu en este momento ya había terminado, ya que aún no era capaz de realizar técnicas como su hermano, en especial habiendo gastado una gran cantidad de chakra durante su entrenamiento. Así se mantuvo por un rato hasta que Zabuza volvió, diciéndoles que era suficiente por este día.

-"Chico, es hora de descansar, mañana continuaremos" dijo mientras servía un poco de jabalí en unos cuencos improvisados de madera.

-"Entendido" fue la respuesta de Haku.


7 de Abril del año 843

Kasen no Kuni, Cabaña de Zabuza

Luego de otro largo año de entrenamiento, ya Haku y Haisu poseían un control básico sobre sus técnicas más sencillas, además el chakra que tenían en este momento era casi el doble de lo que tenían anteriormente.

Por ello podían utilizar técnicas más complicadas o usar las más sencillas varias veces más, además de que los entrenamientos, no eran tan exagerados debido a que su resistencia también era mayor.

Sin embargo, eso no quitaba que sus figuras delgadas resultaran débiles contra personas de una fuerza superior, pero en sus trabajos dónde actuaban más como espías y apoyo con Zabuza de vanguardia, no había problema alguno.

Zabuza los observaba mientras entrenaban desde la pequeña cabaña en la que se habían estado hospedando durante este tiempo, pero no se quedó mucho tiempo, ya que tenía una reunión con un cliente de la región, así que debía presentarse con tal de conseguir algo de dinero.


Pueblo de Iza, Kasen no Kuni

-"Me alegra que hayas llegado, espadachín" dijo un hombre calvo y de estatura promedio delante de sus guardaespaldas. El hombre vestía unas túnicas de seda de color verde, lo cual lo hacía ver muy gordo.

-"Vamos directo al grano, ¿Qué quieres?" preguntó Zabuza con desdén.

-"Oh, así que eres de ese tipo… Me gusta. Un comerciante pasará hoy mismo por la frontera de Kasen no Kuni. Su seguridad es baja y tiene artículos que son de importancia para mí, supongo que ya sabes lo que debes hacer" dijo mientras cruzaba ambos brazos tras su espalda.

-"¿Cuánto pagarás?"


Cabaña de Zabuza

Una vez acaba la conversación con el hombre, Zabuza decidió llevar por primera vez a Haku y Haisu en una misión. Era mejor que perdieran su miedo a la sangre y al peligro ahora, qué tenerlo en medio de una situación de importante riesgo, además, sí la información del empleador era correcta, no debería haber mucha resistencia por parte del grupo comerciante.

-"Zabuza-san, ¿Estás seguro de esto?" preguntó Haku con temor de que algo le sucediese a su hermana.

-"No te preocupes chico, han mejorado mucho desde hace un año y yo estaré para protegerlos pase lo que pase" dijo afilando su mirada mientras esperaba.

Haisu mientras tanto se encontraba alistando su pequeño equipo. Ella aún era una niña, pero sí su hermano decía que esto estaba bien, ¿Quién era ella para reprocharle? No quería tener ningún tipo de discusión con él, por lo que aceptó sin darle mayor importancia.


Camino hacia Kasen no Kuni

Luego de una hora de espera, Zabuza observo como la pequeña caravana comerciante hizo su aparición. Era la hora de la verdad y la información de su empleador parecía no estar muy fuera de lugar, la seguridad no era mucha, sin embargo, el detalle es que tampoco era poca.

Además de eso, los guardaespaldas parecían llevar buen armamento, por lo que tomar algunas cosas de ellos, luego de terminar el trabajo, estaba dentro de sus planes. En ese momento, les informo a Haku y Haisu como abordarían a estos sujetos… Ya que sería estúpido y arrogante de su parte, actuar sin mencionar su elaborado plan a sus compañeros, sin importar que tan infantes sean estos.

-"Yo cortaré el avance de la caravana, ustedes mientras tanto, esperarán a ambos lados del camino y una vez esas personas entren en su rango, quiero que usen las agujas para inmovilizarlos. Sólo en caso de ser necesario, pueden utilizar esa técnica que crearon" dijo Zabuza, preparándose en su posición.

Los niños aceptaron y se dividieron en los dos lados del bosque. Mientras Zabuza hacía su aparición, obstaculizando el paso de la caravana. Una vez que los Guardias se acercaron para custodiar al hombre que parecía ser el líder comerciante, este habló.

-"No sé quién seas, pero es mejor que te marches y nos dejes seguir nuestro camino" dijo el comerciante en el tono más amenazante que pudo.

-"¿Por qué no intentas moverme del camino? La verdad es que estoy cómodo aquí" dijo Zabuza con burla, mientras llevaba la mano a la empuñadura de su famosa espada.

-"¡Desháganse de él!" gritó el comerciante con cierto grado de furia.

En ese momento, los ochos miembros de seguridad de la caravana comerciante, comenzaron a correr hacia Zabuza, el cual se mantuvo firme y confiado en su posición ya que los guardias no parecían muy buenos en pelea, debido a sus fallas técnicas en sus formas de correr y de tomar sus catanas.

No era nada que Zabuza no podía manejar solo, sin embargo, quiso que los pequeños también hicieran parte del trabajo. Levantando su Kubikiribocho, chocó metal contra metal contra tres de los atacantes, mientras mantenía a la distancia a los otros cinco quiénes intentaban rodearlo.

Para él era mejor sí lo hacían, ya que la habilidad de su espada le permitía curarse cualquier tipo de daños, siempre que esta espada se bañase en la sangre de sus víctimas.

Así, antes de que uno de los que habían conseguido rodearle atacase, se inmovilizaron todos. Quedaron de pie como estatuas. Por supuesto, Zabuza sabía la razón y no perdió tiempo alguno en degollar el cuello de la persona inmóvil y retrasar su posición.

-"¡¿Qué demonios hiciste?!" gritó uno de los hombres.

-"¡Zuubo, mantente conmigo, no cierres los ojos!" gritaba otro de los hombres, preocupado por su compañero.

-"¡MALDITO, NOS LA PAGARÁS!" gritó enfurecido un tercer hombre.

Zabuza en cambio ni se inmutó y blandió nuevamente sin problemas su gran espada. Entonces con cuatro de los guardias abalanzándose sobre él, otros dos quedaron inmóviles detrás de ellos y al estar de espaldas, ninguno de los cuatros pudo ser capaz de verlos. Los dos hombres inmovilizados, intentaban e intentaban hablar para pedir ayuda, pero no importaba cuánto lo hiciesen, seguían fallando en ello. Entonces Zabuza decidió que era momento de dejar de perder el tiempo y ver la mejoría de los pequeños.

[Suiton: Kirigakure no Jutsu]

Y así desde Zabuza, empezó a aparecer una neblina que impedía la visión de los presentes, quiénes intentaban encontrar a sus compañeros y también a las personas que amenazaban sus vidas en este momento. Sin embargo, ya era demasiado tarde.

Como dos flechas volando desde los árboles, Haku y Haisu lanzaron milimétricamente las agujas, en lugares que afectaban la capacidad motriz y nerviosa de una persona, y así todos los hombres quedaron inmóviles y los comerciantes no vieron nada de lo sucedido. Y cómo un demonio surgiendo desde el infierno, cortes fueron llegando. Garganta por garganta, cuerpo por cuerpo cayendo y desangrándose sin poder hacer nada.

Haisu tenía fatiga debido a lo sucedido y no pudo contener sus ganas de vomitar. Haku por otro lado, parecía resistirlo de mejor manera, como sí siempre hubiese estado adaptado a ello.

En poco tiempo lograron hacerse con la caravana sin mucha resistencia por parte de los comerciantes, y Haku y Haisu se sintieron felices de haber sido útiles para Zabuza quién empezaba a tener aprecio y agrado más allá de la promesa, con los pequeños.

-"Buen trabajo a ambos" dijo Zabuza elogiándolos.

-"Gracias Zabuza-san" dijeron los dos niños casi al mismo tiempo.

-"Hoy comeremos su comida favorita, así que estén felices, esto no pasará a menudo" dijo Zabuza recogiendo un par de pertenencias de los Guardaespaldas muertos.

Una vez completado su trabajo, recibieron su pago y decidieron moverse a otro lugar del bosque, en caso de que el hombre que los contrató, quisiese hacerse el inteligente y atar cabos sueltos matándolos a ellos.

Aunque por supuesto, no suponían amenaza alguna para alguien con el poder de Zabuza, pero era mejor mantener fuera de peligro siempre que pudiese a los dos pequeños chicos.


14 de Marzo del año 844

Kasen no Kuni

Había pasado otro largo año desde la primera misión de los pequeños y más duro entrenamiento dónde empezaron a dominar sus elementos. No sabían mucho acerca de las materias comunes, sin embargo, de vez en cuando Zabuza obtenía libros de algunos trabajos, que servían para la instrucción de los niños.

Los niños habían entrenado tan duro, que habían logrado crear y dominar una técnica de hielo que utilizaba a la perfección sus mayores virtudes. Velocidad, golpes críticos e ilusión.

Por supuesto no eran extremadamente fuertes, de hecho, podría considerarse que no eran fuertes físicamente en absoluto, sin embargo, su habilidad no necesitaba mucha fuerza por parte de ellos, sino precisión, ya que habían dominado con el tiempo el arte de la acupuntura, lo cual les fue muy beneficioso para sus misiones.

Fue entonces que a esa técnica le llamaron [Hyoton: Makyo Hyosho] la cual consistía en una numerosa cantidad de espejos agrupados, la cual daba la impresión de ser una pequeña casa hecha de hielo. Dentro de ella podían atacar lanzando agujas y confundiendo al enemigo, ya que aunque solo fuera uno de ellos atacando, daba la impresión de que las agujas podían venir de cualquier parte por los reflejos en los espejos.

Además de ello, habían dominado también el control de chakra, no a un nivel excepcional como Zabuza, quién era un experto, pero podían considerarse de buen nivel, además de por supuesto, tener una buena cantidad del mismo.

Ya eran capaces de realizar varias técnicas sin problema alguno y gracias al entrenamiento de las misiones, su sigilo era mucho mejor, así que podían infiltrarse o mantenerse ocultos hasta el momento cumbre para llevar a cabo su misión sin problemas. Sin embargo, este día iba a pasar algo que no había sucedido en ninguno de los años.

Zabuza había pasado algunos días fuera y por fin había vuelto de lo que debió haber sido una reunión importante. Se veía en su rostro, ya que tenía una mirada afilada como sí las noticias que tiene no son del todo buenas, sin embargo, trabajo es trabajo, los dos niños lo sabían y no cuestionaron nada sin antes escuchar lo que su tutor tenía que decir al respecto.

-"Chicos tengo algo que decirles, debo irme por un tiempo a una misión importante" dijo Zabuza.

-"¿De qué hablas Zabuza-san? ¿Por qué 'tengo' y no 'tenemos'?" preguntaba Haisu.

-"A esta misión no pueden ir, debido a lo peligrosa que es" respondió sin remordimiento alguno.

-"¿Luego de todo lo que hemos hecho, debemos quedarnos y esperar?" preguntó Haku con una molestia notoria.

-"Justo eso y no hay forma de que cambie de opinión"

-"Es muy egoísta de tu parte…" dijo Haisu, llevándose las manos al rostro.

La discusión duró un rato, pero a pesar de sus quejas, ni Haku ni Haisu pudieron hacer que Zabuza cambiara de opinión y así, al amanecer partió camino a su destino, sin remordimiento y sintiendo que todo estaba mejor sí los dejaba a salvo aquí y no los involucraba más en estas actividades tan peligrosas.

Para su mala fortuna, Haku y Haisu estaban esperando el momento correcto para moverse tras el espadachín, ya que antes de dormir, la pequeña Haisu usó un genjutsu menor pero que esperaba fuese efectivo.

Era un genjutsu que constaba de ignorar completamente la existencia cercana de los dos niños y sólo por precaución, ellos mantendrían distancia, así serían capaces de seguirlo a dónde sea que fuese y ayudarlo, sí necesitaba su ayuda.

Fue algo que los dos hermanos discutieron, dando como resultado un rotundo 'Sí' a ayudar a la persona que los había salvado tiempo atrás. Sin saber las consecuencias que traería no haber obedecido a su cuidador.


Notas de los autores:

Kasen no Kuni: Es una pequeña nación independiente ubicada entre Hi no Kuni y Kaze no Kuni.

Y así concluye otro capítulo de esta historia. Este capítulo originalmente debía ser subido el día de ayer, pero por complicaciones no pudimos hacerlo. Espero sea del agrado de cada uno de los lectores. Debemos reconocer que escribir sobre Zabuza y sus protegidos es muy entretenido. ¿Qué misión puede ser tan peligrosa para Zabuza como para mantenerlos al margen?

¡Feliz semana a todos y hasta la próxima! ;D

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Capítulo escrito por: Diego A. Perdomo