Los personajes y lugares de esta historia son creaciones de la maestra Rumiko Takahashi, yo los tomo prestados para dar rienda suelta a mi imaginación, la historia desarrollada si es mía. Espero la disfruten.

Esta historia toma los personajes tanto de Inuyasha como de Ranma ½, habrá algunas historias que están escritas en un tiempo diferente a la trama principal para explicar las situaciones de algunos personajes. Este capítulo es un buen ejemplo de eso.

El deseo le gano a la razón

-Quédate, no te vayas- repitió de nuevo. La mirada de Akane estaba llena de anhelo y deseo.

Ranma no daba crédito a lo que estaba escuchando. Vaciló un momento, entendía lo que Akane quería, pues era lo que él también deseaba, pues ese beso lo había dejado bastante estimulado; pero llegar a ese punto supondría comprometerse completamente y aún no sabía si ese era el momento adecuado.

Akane de nuevo apretó su mano, y le dijo – Ranma, te deseo – casi en un susurro, mientras se sonrojaba tímidamente.

El muchacho ante aquella confesión sintió una excitación que recorrió su cuerpo y que lo comenzó a poner duro - ¡Maldita sea Akane, yo también te deseo! – pensó, acallando sus dudas y dispuesto a dejarse llevar por la pasión; se dio la vuelta y tomo a la bella mujer entre sus fuertes brazos y la beso profundamente, apretándola contra su cuerpo.

Los labios empezaron a fundirse y las lenguas juguetearon sensualmente; producto de la pasión que sentía, Akane se colgó del cuello Ranma y puso sus piernas alrededor del torso masculino, presionando Sus senos contra el pecho de éste, encendiéndolo aún más.

Ranma caminó hacia el escritorio, colocando allí a Akane. Inició besándola en el cuello, haciéndola suspirar de placer. Él ya lo tenía como piedra; cuando ella empezó a bajar las tirillas del mini vestido amarillo que llevaba puesto ese día, descubriendo su delicado torso, y retirando el brasier, dejando sus senos al desnudo. Tomó las manos de Ranma y las puso sobre ellos. Sus pezones se palpaban rígidos. El trenzudo sintió enloquecerse al tocar los sinuosos y bien formados montes.

-Bésalos - le dijo Akane casi como una orden.

Ranma aceptó gustoso, y tomó uno de los pechos suavemente, puso su boca alrededor del pezón y empezó a succionarlo, luego tomó el otro seno y paso su lengua de arriba abajo provocando que Akane arqueara su espalda y humedeciera su ropa interior ante las caricias.

Ranma se irguió para liberarse de la parte superior de su gi, de esta manera podría sentir piel a piel los deliciosos pechos de su chica, mientras continuaban besándose; ante estas sensaciones el cuerpo Akane se dejó llevar por el deseo y tomó la mano de su amado y la puso en medio de sus piernas como indicándole que la tocará.

- ¿Estas segura de esto? - le pregunto Ranma, quien a pesar de estar disfrutando lo sucedido aún no lo creía del todo.

Ella asintió, mientras su cara se ponía de un rosa intenso. Lo único de lo que estaba segura es que quería entregarse en cuerpo y alma a ese hombre.

La mano de Ranma tocó el centro de Akane por encima de la ropa interior, sintiendo la humedad en esta, deleitándolo aún más luego movió la pequeña prenda ligeramente hacia un lado y se aventuró a estimular con el índice el clítoris pues intuía que era lo que su bella novia quería ante lo cual Akane soltó un gemido ahogado.

Ella se encontraba tan extasiada con lo que estaba sintiendo, que tomó la mano de Ranma y la haló, haciendo que el dedo se introdujera en ella. Ante esta acción, él entendió lo evidente, ella deseaba que hicieran el amor. Así que hizo que lo envolviera de nuevo con sus carnosos muslos, mientras él le apretaba sin ningún pudor el trasero, dirigiéndose hacia la cama.

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Él se puso encima mientras ella lo envolvía con sus piernas. Comenzaron a besarse, mientras el miembro erecto de Ranma rozaba contra el centro húmedo de Akane por encima de la ropa como en una especie de mímica del acto sexual, mientras Ranma succionaba sus pezones. Eran tan eróticos los movimientos que Akane ya no soportó más, y metió su mano en los boxers de Ranma, tomando el muy endurecido pito, para estimularlo mientras él se movía sobre ella, dándole a entender al chico que el juego previo había terminado, y que lo necesitaba dentro de ella lo más pronto posible.

Ranma se detuvo, quito delicadamente la mano de Akane de su miembro y se colocó de rodillas, muy delicadamente le quito el vestido y luego la tanga. Y ahí estaba ella, desnuda, excitada y totalmente dispuesta. Él también se deshace de lo que le queda de vestimenta; su miembro se encuentra palpitante, rígido y algo húmedo por el líquido pre-seminal. Toma la cabeza de su falo y comienza a juguetear en los labios y el centro humedecido de Akane, para lubricarlo.

Ranma no quiere apresurarse, sabe que Akane es virgen y no quiere lastimarla. Lo mete hasta su entrada y luego lo saca. Sin embargo, es ella quien se mueve de manera provocativa hacia él, pues esta deseosa por sentirlo dentro.

Los movimientos de Akane lo están enloqueciendo, pero trata de controlarse. En medio de la deliciosa tortura, siente que el centro de Akane está preparado para darle paso, y de la manera más suave que la libido le permite, comienza a penetrarla. Ella respira agitadamente, pero al mismo gime placenteramente indicándole el gozo que esta experimentando. Cuando finalmente logra estar totalmente dentro, se queda inmóvil mientras ella marca el ritmo de sus cuerpos, solo hasta cuando ella comienza a subir la intensidad del movimiento, se decide a embestirla profundamente, tal y como su verga se lo esta exigiendo.

-Demonios Akane, estas jodidamente apretada. Que bien se siente estar dentro de ti – se dice mentalmente.

Él continúa penetrándola con un ritmo bastante intenso, succionando sus pezones, apretando su trasero; cuando de pronto tiene esa sensación que viene de su centro, él sabe lo que es, ya lo ha experimentado antes, cuando en la soledad de su cuarto unas cuantas veces, se había autosatisfecho. No quiere venirse aún, así que tratando de darse la oportunidad tranquilizarse un poco, toma a Akane y la pone encima suyo, quedando a su merced.

Akane comienza a subir y a bajar; hasta que la punta del falo de Ranma se encuentra con el botón de su placer; su interior se estremece y palpita, se contrae como deseando que entre más en ella; su movimiento se vuelve cada vez más rápido y la respiración junto con los gemidos más profundos. El clítoris de Akane estaba siendo estimulado por la gruesa polla de su prometido, la estaba haciendo llegar al clímax por primera vez; como acto reflejo, ella toma las manos de su prometido para que apretujen sus senos, lo cual la hace venir casi al instante. Haciéndola perder la cabeza por el placer.

-Ahora es tu turno – musitó ella con una voz llena de satisfacción y una sonrisa pícara.

Ranma se posiciona de nuevo sobre ella, sabiendo que le falta muy poco para correrse también. Ella estaba demasiado húmeda y seguía apretada, su pito no aguantaría mucho. Esta vez su ritmo no fue suave, la estimulación había sido demasiada y necesitaba desahogarse. La embistió lento pero profundo, el ritmo denotaba que estaba cercano su orgasmo; y de pronto ahí estaba de nuevo la corriente que venía de su centro; aprieta la cintura de Akane y comienza a acelerar el ritmo; esa sensación lo recorre desde la base hasta la punta y muere por salir, una última embestida y Ranma saca su miembro y eyacula en el clítoris de Akane.

Continuara…..