Regreso a Equestria

En un lugar desconocido, Light Sun abría lentamente los ojos. Lo primero que notó es que estaba en una amplia cama y con las paredes decoradas con escudos, lanzas y máscaras tribales. También notó que su rostro estaba vendado, principalmente en la espalda donde había recibido el ataque de Eclipse.

Light Sun: ¿Dónde estoy?

Se preguntaba el alicornio donde no reconocía el lugar. En ese momento escuchó una voz.

Salina: Tranquilo, Light Sun. Estás bien y a salvo.

Light Sun: ¿Salina?

El alicornio se sorprendió de ver a la cebra aparecer con su vestido y con un vaso de madera. La cebra caminando hasta ponerse al lado del semental, con una sonrisa le decía a éste.

Salina: No te muevas demasiado. Tenías graves heridas en tu espalda. Menos mal que te encontré yo y no Kain en el río, porque date por seguro que ahora mismo estarías muerto.

Light Sun: El río...Es verdad. El ataque de Eclipse...¡Oh, no! ¡Reachell! ¡Zecora! Ellas...

Exclamó alarmado el alicornio al acordarse de sus dos compañeras que estaban con él al caer al río. Estuvo a punto de levantarse hasta que Salina posando un casco sobre él para impedir que se levantara, le dijo para calmarlo.

Salina: Tranquilo. Ellas están bien. También ha sido atendidas y están fuera de peligro.

Light Sun: Menos mal. Por un momento temí que las hubiese pasado algo.

Decía el alicornio ahora sintiéndose más tranquilo por saber que sus compañeras estaban bien.

Salina: Descansa. Son apenas medianoche y tienes que descansar.

Decía esto la cebra con una dulce sonrisa mientras acercaba el vaso al semental.

Salina: Bébete esto. Te ayudará a sentirte mejor.

Light Sun no sabía si fiarse demasiado de ella, ya que apenas la conocía y el hecho de ser la hija del líder de la Liga de Asesinos no era un buen currículum precisamente. Pese a todo no sentía ningún tipo de peligro y empezó a tomarse el contenido del vaso.

Salina: Así. Tómalo todo y luego te sentirás mejor mañana.

Decía la cebra con una alegre sonrisa mientras observaba al semental beberse todo el contenido del vaso.

A la mañana siguiente, Light Sun se había reunido con Zecora y Reachell, esta última sobre la grupa de la cebra. La cebra tenía algunas vendas en su cuerpo.

Light Sun: Hola, chicas. Me alegro ver que estáis bien.

Reachell: Nosotras también.

Zecora: Sentirme ahora mejor al ver que tú también estás bien.

Comentaban éstos con unas sonrisas de alegrarse de reencontrarse. Reachell voló hasta la grupa de Light Sun para estar con él.

Zecora: Bueno. Ya que parece que estamos mejor ¿Cuándo nos disponemos a irnos y volver a Equestria? Estar aquí no me resulta muy reconfortante.

Comentaba la cebra mirando por todos lados no muy contenta precisamente. Light Sun estando de acuerdo con ella, respondió.

Light Sun: Es posible que tu deseo se cumpla, porque nos marchamos ahora mismo de aquí.

Reachell: ¿Qué? Pero si ni siquiera hemos desayunaos. Al menos tomemos algo para echarnos a la boca.

Respondía la fénix sorprendida por el hecho de no poder desayunar ahora. Light Sun con actitud seria, se explicó.

Light Sun: No olvides lo que tenemos con nosotros, Reachell. Sin duda Eclipse y los suyos nos estarán buscando y no creo que tarden demasiado tiempo en encontrar este lugar.

Zecora: Con Light Sun muy de acuerdo debo estar. Por no mencionar que tampoco estamos seguros aquí. Como el rayo nos tenemos que irnos ya.

Comentaba la cebra estando de acuerdo con Light Sun. A Reachell le sonaban las tripas mientras se tapaba el estómago con sus alas debido al hambre que tenía.

Light Sun: Ya comeremos algo durante el camino. Ahora tenemos que ir al puesto y volver a Equestria.

Reachell: Más te vale. Ya sabes que yo no trabajo bien con el estómago vacío.

Contestaba la fénix quejándose de no poder comer nada.

Light Sun, Reachell y Zecora se dirigían hacia la salida. Salían de la fortaleza de los asesinos hasta que para su sorpresa se toparon con un gran contingente de asesinos que los esperaban fuera.

Raangul: ¿Os marcháis sin ni siquiera despediros? Que falta de consideración con vuestra parte, teniendo en cuenta la hospitalidad que os dimos.

Comentaba con cierta actitud burlona el líder de los asesinos apareciendo de entre sus guerreros junto con su asistente Ubu. Salina se asomaba por el balcón donde podía verlo todo.

Light Sun tratando de mantener la calma, trató de explicarle al maestro.

Light Sun: Sentimos marcharnos aquí, señor Raangul, pero es vital que regresemos a Equestria.

Raangul parecía pensar por un momento la explicación del semental. Luego de un rato sonrió y ahí dijo.

Raangul: Muy bien. Supongo que no queda más remedio que dejaros marchar.

Light Sun y compañía se aliviaron al ver que podrían marcharse sin problemas, pero justo cuando estuvieron a punto de reanudar su marcha, Raangul les dijo.

Raangul: Después de que me entreguéis la Espada de la Muerte, claro.

El grupo se sorprendió en el momento que el maestro asesino dijo aquello.

Light Sun: ¿Cómo dice?

Raangul: Sabemos que encontrasteis la espada. No se encontraba con vosotros en cuando fuisteis encontrados en el río, por lo que la debéis tener escondida. Entregadnos la espada y os podréis marchar en paz.

Les decía el maestro, ignorando que el por qué no encontraron la espada es porque Light Sun usó un hechizo para reducir la espada y esconderla en un bolsillo secreto de su cazadora.

Light Sun: ¿Cómo sabe lo de la espada?

Raangul: Una de las cosas más importantes en la Liga de Asesinos es la información. Como se dice, la información es poder y aquí tenemos mucha información. Ahora entregadnos la espada.

Zecora: No, Light Sun. La espada no debes entregarle porque de lo contrario muchas desgracias ocurrirán.

Le decía Zecora a Light Sun de que no entregara la espada. Light Sun asintiendo a su amiga, dijo.

Light Sun: No te preocupes. Eso no pasará.

¿?: No lo pienses. Simplemente mátalos a todos y estoy dispuesta a ayudarte en ello.

Volvió a escucharse aquella voz femenina que Light Sun había escuchado otras veces.

Light Sun: Esa voz...La oigo de nuevo.

Reachell: ¿Estás bien, Light Sun?

Light Sun: Ehh...Sí. Estoy bien. Raangul. No podemos entregarte la espada. Es demasiado peligrosa.

Raangul: No te preocupes. Sabremos arreglarnos bien con ella.

Zecora: ¿Acaso eres consciente de que Eclipse está buscando esa espada? Si nos encuentra aquí, no dudará en matarte a ti y a todos tus asesinos sin vacilar.

Preguntaba la cebra tratando de razonar con el maestro de asesinos. Raangul emulando una sonrisa arrogante, contestó.

Raangul: Sé sobre lo de Eclipse y sus planes. Indirectamente nosotros estamos también en guerra con él ya que sus planes se oponen a los nuestros. Podremos ocuparnos de él con ayuda de esa espada.

Reachell: ¿Eres acaso consciente de que Eclipse tiene cinco espadas de esas?

Light Sun: Mi amiga tiene razón. No pretenderás que con una sola espada contra cinco, podrás desequilibrar la balanza.

Raangul: No todo se consigue mediante fuerza bruta o batallas frontales. Contar con un plan o táctica adecuada puede dar la vuelta a una batalla presuntamente imposible de ganar.

Explicaba el maestro asesino con una actitud verdaderamente arrogante, como si estuviera seguro de su victoria. Luego alzando su casco como si quisiera que le entregasen algo, les dijo al grupo.

Raangul: Ahora entregadme la espada y os podréis ir en paz. Oponeos y entonces no tendré más remedio que sacarlo de vuestros cadáveres.

Light Sun mantuvo la mirada con la del maestro. Finalmente con actitud seria, le contestó al líder asesinos.

Light Sun: Raangul. Aquí tienes mi respuesta. Reachell...¡Bankai!

Reachell: ¡Es hora de zurrar!

La fénix se fusionó con Light Sun, produciendo una intensa luz que sobresaltó a los presentes. Instantes después, Light Sun enfundaba ya su armadura Bankai para sorpresa de todo el mundo.

Salina: Whoa...Eso sí que es impresionante...

Comentaba la cebra donde miraba con asombro la armadura que tenía ahora el alicornio donde en cierto modo le hacía parecer más atractivo. Raangul y sus cebras miraban impresionados aquello.

Raangul: ¿Qué rayos? ¡Asesinos! ¡Acabad con ellos!

Acatando la orden de su maestro, todos los asesinos empuñando diversos tipos de armas, cargaron contra el grupo. Light Sun y Zecora se pusieron en guardia.

Light Sun: No queda más remedio que abrirse paso luchando ¿Puedes pelear, Zecora?

Zecora: Pelear esperaba no tener que volver a hacerlo. Más remedido ya no quedar.

Light Sun: No se hable más ¡Ahhhh...!

Light Sun cargó contra las cebras donde intentaron atacarlo con lanzas, espadas, nunchakus, katanas, palos boo y ¿Un ladrillo uno?. El semental bloqueaba o desviaba los ataques de las cebras asesinas para luego golpearlos y acabar con ellos sin matarlos.

Varios asesinos cargaron contra Zecora. La cebra se defendió realizando múltiples golpes y patadas a éstos. Un asesino intentó darla una patada, pero Zecora la atrapó y luego la golpeó quebrando el hueso de la cebra asesino donde lo hizo gritar de dolor. Luego agarró al asesino y lo lanzó al suelo. Otro asesino armado con una espada intentaba golpearla donde Zecora hacía fintas para esquivarla y luego agarrando del brazo, le dio un fuerte rodillazo al estómago y luego un fuerte codazo al rostro donde lo tiró al suelo.

Un asesino intentó atacar a Zecora con una lanza. La cebra se hizo a un lado haciendo que el arma pasara de largo y ahí agarrando el arma con ambos cascos, le dio una fuerte patada al rostro del asesino donde lo tiró al suelo. Ahí Zecora armada con la lanza, se preparó para defenderse de los ataques.

Zecora golpeó con la parte trasera de la lanza a un asesino al rostro. A otro lo golpeó en el mentón. Luego bloqueó con el arma el ataque de katana de un asesino y rápidamente hizo un barrido de piernas donde lo derribó al suelo y luego le dio una patada al rostro donde lo dejó noqueado.

Otro asesino intentó atacar a Zecora por la espalda con un cuchillo, pero rápidamente la cebra se giró apuntando con la punta al asesino justo bajo el cuello haciendo que se detuviera su ataque y mirase asustado a Zecora. Ahí Zecora giró rápidamente el arma golpeando con la parte posterior en mitad del rostro de la cebra.

Salina lo observaba todo desde el balcón el combate. Ella recordaba que cuando Zecora estaban en la liga, era una de las mejores peleadoras que había. Aunque en parte estaba observando a Zecora, la mayor parte de su atención se centraba en Light Sun y su gran destreza de combate, cosa que demostraba por la cantidad de asesinos que lograba dejar fuera de combate sin matarlos.

¿?: Deja de contenerte. Mátalos a todos sin vacilación.

Light Sun: ¿Podrías callarte de una vez? No me puedo concentrar cuando hablas.

Respondía el alicornio donde realizando un salto vertical, haciendo una apertura lateral con sus patas traseras, noqueó a dos asesinos que intentaron atacarlo por ambos flancos.

Reachell: (Pero si yo no estoy diciendo nada, Light Sun).

Light Sun: No eres tú, Reachell. Hablo de esa extraña voz que me habla mentalmente.

Reachell: En tu cabeza no hay más voz que la mía. Si hubiese otra voz, yo la habría sentido.

Light Sun: Será cosa de mi imaginación.

Comentaba Light Sun al considerar que la voz era productor de su imaginación. En ese momento tuvo que bloquear con su espada el ataque de Raangul donde la cebra estaba armado con una afilada y larga espada.

Raangul: Lo reconozco. Eres mejor guerrero de lo que esperaba. No pensé que pudieras derrotar a tantos de mis mejores asesinos.

Comentaba el maestro con cierta admiración al alicornio. Light Sun ahora atacando su arma donde a su vez era bloqueada por el maestro, le contestó.

Light Sun: He luchado en muchas batallas y guerras. Si hubieras pasado por lo que yo, entenderías el por qué.

Light Sun chocaba continuamente su espada contra la del maestro donde este último también era un gran combatiente.

Light Sun intentó quitar de en medio al maestro con un rayo, pero el maestro lo esquivó de un salto lateral y de su capa lanzó unos shuriken contra el alicornio. Light Sun desvió los shuriken con su espada y luego saltó para golpear al maestro. Raangul lo esquivó y ahí lanzó un puñetazo contra el alicornio el cual este lo bloqueó con la armadura de su brazo. El maestro ante eso sonrió a su vez que dijo.

Raangul: Nada mal...

El maestro ahí sacó otra cosa de su capa y la tiró al suelo, revelando ser una bomba de humo.

En medio del humo, Light Sun perdió la vista del maestro. El alicornio estaba en alerta ante cualquier cosa hasta que vio algo acercarse rápidamente por detrás. Light Sun dio un tajo al que se acercaba, partiendo en dos a nada menos que la capa que usaba el maestro.

Raangul: ¡Ya eres mío!

Gritaba el maestro que aparecía por sorpresa, lanzando un tajo. Light Sun se echó para atrás justo para que la hoja de la espada le cortase algunos pelos de su mechón.

Reachell: (Cuidado, Light Sun. Pese a tener el año de la pera, este tipo se mueve de cuidado).

Comentaba la fénix con su compañero donde ahí Light Sun estaba de acuerdo con ella.

Light Sun: Eso parece. Está logrando plantarme batalla pese a que estoy en el Bankai.

¿?: Eso pasa porque te estás conteniendo. Lo noto. Deja de refrenar tus habilidades y acaba con esa vieja ruina de una vez.

Volvía a escuchar aquella misteriosa voz, solo que esta vez Light Sun la ignoró para centrarse completamente en el combate contra el maestro.

¿?: No hagas como que no me escuchas. Vamos, qué te cuesta. Deja de contenerte y haz una masacre aquí y ahora.

Seguía hablando la voz tratando sin éxito de que Light Sun la escuchase. El alicornio estaba más centrando en combatir contra el maestro en medio del humo. El alicornio golpeó con su espada el suelo, provocando una fuerte ventolera que se llevó todo el humo de alrededor, permitiendo así tener a la vista al maestro.

Light Sun: ¡Filo de Luz!

Gritó Light Sun volando a toda velocidad con su espada envuelta en energía de luz. El maestro trató de protegerse con su espada, pero bastó con un solo tajo de la Soul Calibur para partir en dos su arma.

El maestro retrocedió mientras miraba asombrado como habían partido en dos su espada con suma facilidad.

Light Sun: ¿Abandona o prefiere que le pateé el trasero?

Preguntaba desafiante el alicornio manteniéndose en guardia con su espada. El maestro tras mirar por unos instantes su espada, se echó a reír para extrañeza del alicornio y ahí la cebra comentó.

Raangul: Ja, ja, ja. No hay duda. Eres incluso mejor de lo que esperaba. Alguien como tú me vendría muy bien en mi liga ¿No querrías unirte a nosotros? Obtendrías muchos beneficios si te unes a mí.

Hablaba el maestro en un intento de convencer a Light Sun. El alicornio con expresión de no estar de acuerdo, le contestó.

Light Sun: No tengo intención alguna de unirme a su liga de asesinos ni ahora ni nunca.

Kain: Cierto. Porque para entonces estarás muerto ¡Ahhhh...!

Aparecía gritando Kain corriendo hacia el alicornio intentando matarlo con su palo boo con cuchillas. Light Sun bloqueó el ataque de su espada donde con expresión aburrida, comentó.

Light Sun: Ya está aquí el pesado.

Reachell: (Sí. Es como hacienda. Por mucho que les des, siempre vuelven a por más).

Comentaba también aburrida la fénix celeste desde la mente de Light Sun. Kain atacaba de forma incesante al alicornio hasta que este último dio un tajo en mitad del palo del asesino, partiéndolo en dos en el proceso.

Lejos de desanimarse, la cebra tomó las dos mitades y a modo de mini lanzas seguía atacando al alicornio.

Zecora seguía peleando con más cebras hasta que notó que alguien intentó golpearla y se apartó rodando por el suelo. Cuando se puso de pie, vio que el responsable era nada menos que Ubu.

Zecora: Ubu...

Ubu: Mmm...

Zecora: Ubu. Por favor. Contigo yo no querer pelear. Déjanos marchar y en paz estaremos.

Trataba Zecora de razonar con Ubu para que los dejara marchar.

Ubu: Mmm...

Ubu alzó sus brazos e intentó aplastar a Zecora con ellos. La cebra saltó hacia atrás para evitar el ataque y luego saltó para con una patada voladora golpear en el rostro de Ubu.

Ubu estaba en el sitio sin señal de haber sentido el golpe. Zecora saltó para atrás tratando de mantener la distancia con él.

Zecora: (Ubu aunque hablar no es su especialidad, su fuerza y resistencia son sin duda sobrepony)

Ubu: Es mejor que tu amigo y tú os rindáis. Es imposible que podáis contra todos los asesinos que tenemos aquí reunidos.

Hablo por primera vez el gran cebra macho y no haciendo un leve sonido. Zecora en posición de combate, le contestó desafiante.

Zecora: Subestimarnos un gran error fatal sería. Sobre todo para mi amigo que ha demostrado ser un guerrero fuera de lo común.

Ubu: Eso si el maestro no decide acabar con él antes.

Ubu cargó contra Zecora. La cebra esperó el mejor momento y finalmente saltó hacia un lado, haciendo que Ubu se chocara contra un almacén de madera donde atravesó la pared como si nada.

Zecora esperaba haber quitado de en medio a Ubu hasta que vio atravesar el techo una caja de madera donde iba cayendo en su dirección hacia ella. La cebra tuvo que saltar hacia un lado, dejando que la caja se estrellara y se rompiera en pedazo revelando un enorme cargamento de armas afiladas.

Ubu salió de golpe del almacén y agarró del cuello a Zecora y estamparla contra el suelo boca abajo.

Ubu: Ya eres mías.

Zecora: No cuentes con ello.

Contestaba desafiante la cebra. Ubu alzó su brazo con intención de aplastar la cabeza de Zecora. Light Sun viendo eso, se alarmó.

Light Sun: ¡Zecora!

Kain: ¡No te distraigas!

Gritó Kain tratando de atravesar con sus cuchillas al alicornio. Light Sun ignorando a la cebra, con sus patas traseras le dio una fuerte doble patada donde lo mandó a volar lejos.

Light Sun desplegó sus alas y voló veloz hacia donde estaban Zecora retenida por Ubu.

Ubu: ¿Últimas palabras, Zecora?

Decía la cebra macho antes de lanzar su golpe mortal. Zecora notando algo, sonrió y ahí le contestó.

Zecora: Sí. Dentro de un rato vas a tener el rostro pegado donde no te brilla el sol.

Antes de que Ubu pudiera entender a lo que se refería Zecora, recibió en el rostro una fuerte patada por parte de Light Sun con tanta fuerza, que lo mandó a volar a gran distancia, llevándose por delante a montones de asesinos.

Light Sun: ¡Zecora! ¿Estás bien?

Preguntaba el alicornio queriendo asegurarse de que su amiga estuviera bien. Zecora siendo ayudada por Light Sun para ponerse de pie, sonrió y ahí le contestó.

Zecora: Muy bien ahora que tu ayuda me has dado.

Varios asesinos más aparecieron rodeando al grupo junto con Raangul en ellos.

Raangul: ¡Os superamos en número! Rendíos y se os perdonará la vida.

Les decía el maestro con intención de hacer que Light Sun y Zecora se rindieran. Light Sun en guardia y manteniendo su espada, le dijo a Zecora.

Light Sun: Zecora, detrás de mí. Trataré de abrir una salida.

Zecora: En ti mi completa fe tienes.

Zecora se puso por detrás de Light Sun mientras el alicornio en posición, alzó la voz donde ahí dijo.

Light Sun: Más os vale que os quitéis en medio si no queréis acabar bastante tostados ¡Láser Cegador!

Light Sun cargó energía en su cuerno para luego lanzar un potente rayo de luz, obligando a Raangul y a los asesinos a quitarse de en medio, formando un gran hueco en ellos.

Rápidamente Light Sun empuñando su espada, gritó.

Light Sun: ¡Pilares Infernales!

Gritaba el alicornio formando dos filas de multiples columnas de fuego, separando a los asesinos y de la vía libre que acababa de forma antes el alicornio. Light Sun tomó a Zecora para subirla sobre su grupa y decirla a esta.

Light Sun: ¡Agárrate fuerte, Zecora! Esto va a ser muy movido.

No hubo que repetirlo porque Zecora se agarró bien fuerte al alicornio, ya que adivinaba lo que iba a hacer.

El alicornio pasó volando a toda velocidad entre las dos filas de fuego que cortaba el paso a los asesinos.

Las cebras asesinas que estaban encima del muro, armados con ballestas intentaron detenerlos con flechas. Para su desgracia el alicornio se movía demasiado rápido para apuntar bien y las flechas estaban lejos de tocarle a él y a su compañera.

Kain: ¡Maestro! ¡Ese maldito se escapa!

Gritaba Kain donde no quería dejar escapar a su más odiado enemigo. Raangul ahí alzó fuerte la voz.

Raangul: ¡Cerrad las puertas! ¡Que no escapen!

Los guardias que estaban custodiando el gran portón, bajaron unas palancas haciendo que la puerta se fuera cerrando.

Zecora: ¡La puerta están cerrando para nuestra huida no permitir!

Light Sun: Eso lo veremos.

El alicornio aceleró en su vuelo y al final logró pasar por la gran puerta para así escapar de la guarida de los asesinos.

Light Sun: Ya estamos fuera.

Decía con una sonrisa triunfante el alicornio al haber logrado escapar.

Reachell: (Aun así podíamos haber pasado volando por encima).

Comentaba la fénix al percatarse de aquel detalle.

Light Sun: Ahora no podemos perder tiempo. Tenemos que ir al puerto cuanto antes y largarnos de aquí.

Zecora: Más de acuerdo no podría estar contigo.

El alicornio junto con su compañera, seguían alejándose cada vez más de la guarida de los asesinos mientras Raangul y Kain que habían llegado a lo más alto del muro, veían por unos instantes al alicornio junto con la cebra antes de perderse en el denso bosque.

Kain: ¡Maldita sea! ¡Se están escapando! Debemos ir a por ellos, maestro.

Alzaba fuerte la voz la cebra asesina. El maestro con actitud seria y con semblante tranquilo, respondió sin apartar la vista del bosque.

Raangul: Sería inútil. Ya los hemos perdido de vista.

Kain: Eso no importa. Solo tenemos que seguirlos y con tiempo lo alcanzaremos.

Contestaba Kain donde no estaba nada dispuesto a renunciar a su venganza contra Light Sun. El maestro negando con la cabeza, respondió.

Raangul: Ya has visto a que velocidad van. Nos sería imposible alcanzarlos ya. Es mejor renunciar a ellos. Lastima. Esperaba tener esa espada en mis cascos.

Comentaba el semental sintiendo una gran pena por no haberse hecho con la Espada de la Muerte. Kain no se creía que fueran a abandonar así como así.

Kain: Pero...Pero...

Raangul: Mejor volvamos a nuestros asuntos y olvidarnos de momento del alicornio y la espada.

Decía esto último el maestro antes de dar la vuelta y marcharse, dejando solo a Kain.

Kain miró furioso por un momento al bosque y luego a su palo boo roto por la mitad, para luego tirarlo contra el suelo y gritar de pura frustración por no haber podido obtener su venganza. Luego mirando al bosque, se puso a gritar furioso como un loco.

Kain: ¡Maldito seas, Light Sun! ¡Juro que te daré caza aunque sea lo último que haga! ¡Pienso hacerte sufrir una muerte lenta y dolorosa donde te negaré cualquier tipo de muerte rápida!

Salina desde el balcón lo había observado todo.

Salina: Ese Light Sun. Sin duda es un semental único.

Comentaba la cebra mientras se apoyaba en sus brazos sobre el balcón y sonreía como una colegiala enamorada.

Light Sun iba volando a toda velocidad por el bosque con Zecora aun sujeta a él. Solo tardaron unos minutos en salir del bosque. Aun así el alicornio seguía volando sin detenerse.

Zecora: ¡Fuera del bosque estamos, Light Sun! ¡Tu marcha ya puedes parar!

Alzaba la voz la cebra que quería parar por un momento. Light Sun sin parar su vuelo, la contestó.

Light Sun: Lo siento, Zecora. Pero no estaré tranquilo hasta que la espada esté en un lugar seguro y con los matones de Eclipse y los asesinos tras nosotros, no es seguro quedarnos por estas tierra ni un minuto más. Así que agárrate fuerte, Zecora, porque voy a aumentar aun más la velocidad.

Zecora: ¿Qué pretendes?

Preguntaba Zecora aunque una parte de ella temía hacer dicha pregunta. Light Sun ahí alzó fuerte la voz.

Light Sun: ¡Shinigami!

Light Sun adoptó su forma Shinigami y agarrando en brazos a Zecora, voló a una velocidad a modo de estela de luz.

Zecora: ¡Ahhhhh...!

Gritaba de miedo la cebra mientras se aferraba al cuello del guerrero de luz con sus brazos.

A gran velocidad, y para desgracia de Zecora, recorrieron una considerable distancia donde en poco tiempo llegaron a puerto.

Light Sun: Buff...Creo que nunca antes había recorrido tanta distancia de un tirón.

Reachell: Ya te digo...Me siento tan cansada que ya no me siento las plumas.

Light Sun: La verdad es que tuve que recorrer mucha distancia. Espero que no nos toquen pelear más por un tiempo porque estoy sin fuerzas.

Reachell: Ya somos dos.

Conversaban entre ellos el alicornio y la fénix mientras que Zecora con la cabeza metida en un barril vomitando todo dentro. Por lo visto el largo y veloz viaje la había mareado un poco. Zecora sacando la cabeza donde su rostro reflejaba que no se sentía bien, le comentaba al alicornio.

Zecora: Agradecer que la próxima vez avises...Por el bien de mi estómago...

Light Sun: Lo siento, Zecora. Era esencial alejarnos lo más lejos posible de allí.

Reachell: Sí. Lo sentimos, Zecora.

Se disculpaban ambos con sonrisas nerviosas mientras pasaban cada uno el brazo o ala detrás de la cabeza.

Zecora: Estáis disculpaos...Buff...

Zecora volvía a vomitar en el interior del barril.

Marinero: ¡Atención! ¡El barco a destino a Equestria está a punto de zarpar!

Anunciaba un marinero pony de un barco con destino a Equestria, siendo captado por el grupo.

Reachell: Ese es para nosotros.

Light Sun: Bien. Vamos para allá.

Zecora: En mi caso...Que metan un barril dentro...Para los mareos...

Respondía Zecora aun mareada por el viaje rápido de antes. Reachell captando el comentario de la cebra, se dio cuanta de algo y comentó.

Reachell: Ay...Es verdad...En barco...Yo sí que también voy a necesitar un barril.

Comentaba la fénix al acordarse de sus mareos el barco.

Finalmente el barco ya zarpaba rumbo a Equestria. Pese a todo, Light Sun no estaría tranquilo hasta que lograse llevar la espada recuperada a Canterlot. También porque sentía que aquella misteriosa voz comenzó a manifestarse en el momento que encontró la espada.

Light Sun desde un extremo del barco, veía como se iban alejando de Zebrica.

Light Sun: No creo que volvamos aquí un tiempo incluso aunque sea la Zebrica de nuestro mundo. Demasiadas cosas para mi gusto.

Reachell: Si no es en barco, mejor.

Respondía la fénix donde estaba sentada al suelo con la espalda apoyada en la barrera del barco, junto con Zecora sentada también a su lado. Ambas estaban un tanto mareadas, la fénix por estar en barco y Zecora por el viaje rápido por cortesía de Light Sun.

Zecora: Otro viaje veloz esperar no tener de nuevo efectuar.

Reachell: Al menos tú no te mareas en barco como yo...Ay, madre...

Respondía la fénix. Light Sun sintiendo que por fin podría relajarse un poco, las comentó a sus compañeras.

Light Sun: Bueno ¿Hacemos algo antes de que sea la hora de comer?

Preguntaba esto último con una sonrisa.

Reachell y Zecora: No hables de comida, por favor...

Contestaron ambas al unísono a la vez tapándose la boca para no vomitar de nuevo.

El viaje de regreso a Equestria por fortuna fue tranquilo y sin problemas, muy al contrario de lo que esperaba Light Sun ya que el alicornio se esperaba que el enemigo intentara alcanzarlos o atacarlos por mar para recuperar la espada. Por lo que no recibieran algo por el estilo dejaba algo preocupado al alicornio.

Reachell para olvidarse del mareo, se ponía a volar. Volar por el aire la ayudaba a quitarse el mareo y cuando vio a Light Sun mirando el horizonte por donde venían, voló hasta él para apoyarse en su grupa y saludarlo.

Reachell: Hola, Light Sun ¿Qué tal?

Light Sun: Hola, Reachell ¿Volando un poco?

Reachell: Pues sí. Volar es lo único que me ayuda a olvidarme de mis mareos por mar. Al fin y al cabo, estas alas no están de adorno precisamente. Je, je, je.

Bromeaba la fénix para tratar de olvidarse del mareo. Light Sun sonrió levemente, pero enseguida volvió a su semblante serio y con la mirada al horizonte, cosa que la llamó la atención de la fénix donde no pudo evitar preguntarle.

Reachell: ¿Te preocupa algo, Light Sun? Has estado muy callado en la mayor parte del viaje.

Light Sun: La verdad es que algo me preocupa. Esperaba que Eclipse y sus seguidores trataron a toda costa de alcanzarnos para arrebatarnos la espada. No les faltaron ocasiones y aun así, ni un ataque desde que abandonamos Zebrica. Eso es lo que me extraña a todo esto.

Explicaba sus preocupaciones a su compañera. Reachell tratando de animar a su compañero, le decía con cierto tono presumida.

Reachell: Te preocupas demasiado. Se han dado cuenta de que somos más listos que ellos y se han dado por vencido. Es mejor dejar de pensar en eso y ya está.

Pese a las palabras tranquilizadoras de Reachell, Light Sun no parecía más tranquilo donde ahí comentó.

Light Sun: No lo creo. Eclipse nunca renunciaría a la espada que le falta así como así y sus seguidores son unos locos dementes que sin duda son una peligrosa combinación. Por no mencionar que ese Eclipse es verdaderamente poderoso. Un enfrentamiento abierto con él haría que no saliéramos bien parados.

Reachell: Lo que no sería así si no fuera por esos malditos sellos que restringen tantos tus poderes como los míos. Maldita sea. Si no tuviéramos esos sellos, machacaríamos enseguida a esos matones de las espadas y a Eclipse de postre.

Comentaba con tono enojado la fénix mientras chocaba de alas mientras en su mente se imaginaba lo fácil que sería derrotar a Eclipse y su ejercito si contasen con todos sus poderes.

Light Sun: Por desgracia solo tenemos lo que hay y nada más.

Reachell: Sí...Por desgracia...Si al menos la nave celeste hubiera regresado al imperio, todos nuestros problemas se resolverían en nada de tiempo.

Light Sun: Pero por desgracia no será así.

Reachell: Todo por culpa de Eclipse. No sé cómo se las ingenio para meter a ese engendro monstruoso en la nave que la hizo estrellar.

Estaban los dos conversando de las cosas que habían pasado hasta que Zecora caminando hacia ellos, se puso a un lado de éstos y les comentó.

Zecora: Algo os perturba a los dos.

Reachell: No andas mal encaminada, Zecora. Estamos hablando de las enormes complicaciones que tenemos entre cascos.

Contestaba la fénix a la pregunta de la cebra. Light Sun tomó la palabra.

Light Sun: Presiento que las cosas se van a complicar de verdad incluso aunque hayamos logrado arrebatar la espada a Eclipse. Ese alicornio no se rendirá hasta que haya conseguido la espada sea como sea sin importarle el precio. Seguro que no dudará en emplear todos los medios para arrebatarnos la espada y si eso pasa, nuestros problemas aumentarán enormemente.

Comentaba sus preocupaciones a Zecora donde la cebra escuchó atentamente las palabras dichas por el alicornio.

Zecora: Tus preocupaciones son comprensibles. Lo que sí puedo deciros es que nunca os rindáis en vuestras convicciones. Mientras mantengáis la luz de la esperanza, todo será posible.

Hablaba la cebra con su característica sabiduría. Light Sun y Reachell tras escuchar las palabras de la cebra, sonrieron y la dieron las gracias por ello.

Light Sun: Gracias por las palabras, Zecora.

Reachell: Sí. Nunca viene mal algo para subir la moral.

Light Sun: Mi padre y su grupo también tuvieron que pasar por duras pruebas y desafíos y aun así nunca se rindieron. Siguieron adelante manteniendo la esperanza y lograron hazañas imposibles. Nosotros no podemos ser menos.

Zecora simplemente sonrió al ver que Light Sun y Reachell habían recobrando la confianza.

Días más tarde en el castillo de Canterlot, Celestia estaba tomando apuntes con su asistente Reaven hasta que entró un guardia.

Guardia: ¡Princesa Celestia! El señor Light Sun y la señorita Reachell como la sabia Zecora, han regresado.

Los ojos de Celestia se iluminaron en escuchar los nombres del grupo donde ahí sonrió.

Celestia: ¡Por fin! Es una buena noticia. Que los hagan pasar.

El orden hizo una reverencia y se fue de la sala. Más tarden aparecieron Light Sun, Reachell y Zecora para alegría de la alicornio.

Celestia: Habéis vuelto. Me alegro por ello.

Decía con una sonrisa la princesa mientras bajaba por las escaleras del trono para reunirse con el grupo. Éstos sonriendo, saludaron a la princesa a la vez que la hacían una reverencia.

Light Sun: Nosotros también nos alegramos de verla, princesa.

Reachell: Y con la satisfacción de decir "misión cumplida".

Celestia: Entonces ¿Habéis localizado la espada? ¿Dónde la tenéis?

Preguntaba curiosa la princesa al querer saber dónde estaba la espada. Light Sun metía un casco en su cazadora mientras la contestaba.

Light Sun: Aquí, princesa.

El alicornio sacó una bolsa y luego con su magia sacó la espada reducida.

Celestia como los guardias presentes miraron confundidos la espada cuyo tamaño no era apenas superior a un mondadientes.

Celestia: ¿Eso es la sexta espada de la muerte? Me lo imaginaba de otra manera.

Comentaba la princesa donde la costaba creer que aquella pequeña espada fuese la que Eclipse buscase.

¿?: ¿Qué se habrá creído la princesucha esa? Como si tuviera yo esta forma por gusto.

Comentaba de nuevo la misteriosa voz. Light Sun ignorando completamente la voz, se dispuso a explicarse.

Light Sun: Es que tuve que usar un hechizo de reducción de tamaño para hacerla más manejable. Si me permite.

El alicornio se echó unos pasos para atrás para tener algo de espacio. Luego empleó su magia para revertir los efectos de reducción de la espada, haciendo que recobrase su tamaño original, asombrando a la princesa y los guardias al ver la larga hoja que tenía la espada.

Reachell: Ahora ya no es tan pequeña ¿Verdad, princesa?

Bromeaba la fénix al ver la expresión de sorpresa de la princesa. Celestia tras recuperarse de la sorpresa, dijo.

Celestia: Bueno. Lo importante es que tenemos la espada. Tenemos que informar a Twilight y a los demás como también al Herrero. Tienen que enterarse del éxito de vuestra misión.

Reachell: Ya lo estoy viendo. Pinkie Pie haciendo una fiesta porque regresamos.

Bromeaba la fénix hasta que justamente aparecieron Pinkie Pie y Riser detrás de una cortina y gritando.

Pinkie y Riser: ¡Exacto! ¡Feliz regreso de las tierras de Zebrica en la misión para recuperar la espada para que ese tipo tan malo de Eclipse no se hiciera con ella! ¡Yujuuuu...!

Exclamaron ambos mientras Pinkie Pie sacaba de la nada su cañón de fiesta y disparaba confetis y serpentinas mientras Riser hacía sonar un espanta suegras. El grupo simplemente se rio ya que se esperaban algo así por parte de Pinkie Pie e incluso de Riser.

En poco tiempo llegaron a la sala del trono las mane con sus dragones (excepto Pinkie y Riser que ya estaban de antes), la princesa Luna, Shining Armor junto con su esposa e hija, Discord, el Herrero. Incluso apareció Blueblood que nadie sabía qué rayos pintaba allí. La mayoría al ver a Light Sun, Reachell y Zecora, se alegraron de verlos a excepción de Dark Slayer que le dio igual y Blueblood que no prestaba más atención que al espejo que se había traído para admirarse a sí mismo.

Mane: ¡Light Sun! ¡Reachell! ¡Zecora!

Exclamaron las mane que rápidamente fueron a reunirse con éstos y darles la bienvenida.

Twilight: ¡Estáis aquí!

Applejack: Nos alegramos de veros.

Terra: De una pieza.

Comentaban éstos mientras hablaban con Light Sun.

Fluttershy: Estábamos muy preocupados de que os hubiera pasado algo.

Gaia: Veros aquí ya nos alegra.

Rarity: En un lugar posiblemente lleno de peligros, con esos malvados de los seguidores de Eclipse.

Generous: Pese a todo, habéis logrado volver de una pieza.

Decía ahora éstos mientras Fluttershy acariciaba a la fénix donde el ave las recibía con gusto.

Rainbow: ¿Qué tal por Zebrica? ¿Habéis pasado por muchas cosas emocionantes?

Pinkie: Seguro que habéis hecho un montón de cosas divertidas.

Riser: Espero que nos contéis todos los detalles.

Decían éstos mientras charlaban con Zecora.

Luna: Entonces ¿Habéis conseguido la espada?

Preguntaba ahora Luna. Light Sun asintiendo, respondió.

Light Sun: Así es, princesa. Aquí está.

Decía esto el alicornio, mostrando ésta al gran espada donde asombró a la mayoría de los presentes.

Applejack: ¿Esa es la espada?

Rainbow: Whoa...Es enorme.

Fluttershy: Y aterradora...

Rarity: Tiene una hoja larguísima.

Todos miraban asombrados la espada a excepción de Blueblood que aun seguía mirándose en el espejo, ignorando éste lo que pasaba. Mientras Dark Slayer estaba apartando en un rincón cruzado de brazos y con su expresión de pasar de todo. Celestius acercándose a él, le comentó a su hermano.

Celestius: Por lo visto han logrando encontrar la espada. Sin duda toda una suerte.

Comentaba Celestius alegrándose por ello. Dark Slayer miró por un momento a su hermano, volvió a mirar por otro lado y comentar con su típica actitud molesta.

Dark: Al menos han hecho algo bien ese alicornio entrometido y su grupo de inútiles.

Celestius: Vamos, hermano. Por una vez no seas amargado y ven a celebrarlo con todos nosotros.

Dark: Oh, sí. "Yupi, que bien". "Lo han conseguido". "Hurra..." ¿Contento ya?

Respondía molesto el dragón oscuro donde no mostraba señal alguna de querer celebrarlo con los demás. Celestius se sintió bastante decepcionado por la actitud de su hermano aunque en el fondo se esperaba aquella respuesta.

Celestia: Me imagino que habéis pasado por muchas dificultades por haceros con la espada.

Comentaba la princesa al grupo donde Reachell ahí respondió.

Reachell: Lo pasamos fatal en el lugar donde estaba la espada. Y eso me recuerda una cosa pendiente...

Reachell adoptó su forma alicornio y luego buscó con la mirad al Herrero donde este con unas agujas estaba tejiendo ¿Un teléfono? y nada más verlo, voló hasta él y le dio un fuerte puñetazo donde lo tumbó al suelo con la señal del casco marcado en mitad del rostro. Ahí Reachell toda enfadada le iba gritando al Herrero.

Reachell: ¡Eso por no habernos avisado de las trampas mortales que había! ¡Por lo mencionar al guardián asesino que casi nos mata! ¡Por no decirnos como sortear todas esas trampas y tal! ¡Y porque es usted un idiota integral!

Gritaba completamente enfadada la yegua alicornio mientras los presentes se les caía una gota de sudor tipo anime de sus cabezas. Discord en cambio, se estaba riendo a grandes carcajadas mientras comentaba.

Discord: Ja, ja, ja. Reconoce hermano, que esta vez te lo has ganado. Ja, ja, ja...

Light Sun: No os imagináis como lo reservaba Reachell desde que salimos de allí.

Comentaba el alicornio con una sonrisa burlona.

El Herrero: No es culpa mía. Le pedí a Betty que me lo recordara, pero la muy pájara no lo ha hecho.

Contestaba el Herrero con su típica actitud de loco. Al final la mayoría de los presentes empezaron a reírse por ello.

Armor: Aparte del templo ¿Tuvisteis más problemas en vuestro viaje?

Light Sun: Como no tienes ni idea, Shining.

Contestaba el alicornio para luego contar por todo lo que pasaron, incluso lo de la Liga de Asesinos, omitiendo el detalle de que Zecora en un tiempo formaba parte de ellos, cosa que la cebra agradeció. Luego lo del templo y las trampas como su guardián como el encuentro con Eclipse y los portadores.

Glaurung: Carai ¿En serio os enfrentasteis a Eclipse y a los portadores de las espadas?

Preguntaba Glaurung sin darse cuenta de que habló de más, ya que al mencionar el nombre de Eclipse, Cadence comenzó a sentirse asustada y nerviosa, haciendo que Shining la abrazara la calmarla.

Light Sun: No exactamente. Logramos rehuir la lucha ya que no podíamos poner en peligro la espada.

Dark Slayer: Al menos algo bien habéis hecho. Al menos no habéis cometido la estupidez de dejar que se hicieran con la espada.

Decía como siempre molesto el dragón donde ahí Reachell mirando molesta a este, le contestó.

Reachell: Pues claro que no, don amargado. Cuando nos confían a nosotros una misión, logramos cumplirla. De haber ido tú, seguro que la habrías pifiado por zoquete.

El dragón oscuro soplo fuerte por la nariz ante el comentario de la fénix.

Twilight: Lo que me preocupa es ese tal Kain del que nos hablasteis.

Applejack: Por lo que contasteis de él, te la tiene jurada, Light Sun.

Light Sun: Desgraciadamente así es. Por lo visto accidentalmente ocasioné presuntamente la muerte de su padre. Y a causa de eso, está dispuesto a todo con tal de matarme.

Contestaba el alicornio cruzado de brazos y con la mirada en alto. Shining ahí guardó silencio ya que Kain era su asesino contratado para que acabar con altos cargos del ejercito de Eclipse. Luego el unicornio blanco centró la mirada en la Espada de la Muerte, sintiendo en ella algo que lo atraía.

Blueblood miraba también la espada aunque fuese de reojo y luego volvió a centrarse en el espejo. Aquello no pasó desapercibido para Reachell ya que desde hace tiempo sospechaba que el nefasto príncipe era el espía de Eclipse.

Glaurung: A todo esto ¿Qué hacemos con la espada esta? No la podemos dejarla en cualquier sitio.

Preguntaba el joven alicornio. Discord con su actitud bromista, comentó.

Discord: Si queréis, me lo puedo llevar a mi dimensión de bolsillo y guardarla yo. Je, je, je.

Light Sun: Sobre eso último no creo que sea buena idea.

Comentaba el alicornio donde no le pareció muy conveniente eso, donde ahí Fluttershy preguntó.

Fluttershy: ¿Y por qué no?

Light Sun de momento no sabía que responder. Podría haber contado a los presentes sobre la misteriosa voz que escuchaba cuando consiguió la espada, pero no le pareció conveniente. Luego de pensarlo mejor, respondió.

Light Sun: Seguramente el enemigo sabe que Discord está de nuestro lado y y buscarán alguna manera de entrar a su dimensión. Por eso debemos ocultarla en otro lugar. Uno que no lo conozca nadie.

Explicaba el alicornio. Ahí Celestia tomó la palabra.

Celestia: Hay un lugar oculto en el castillo muy difícil de encontrar donde podremos esconder al espada.

Light Sun: ¿Sería por un casual la cámara donde antes guardabais los Elementos de la Armonía?

Preguntaba el alicornio, recordando éste las historias de cuando existían los elementos en su mundo y donde los guardaban antes. Celestia negando con la cabeza, respondió.

Celestia: No. Hay otro sitio, secreto del que muy pocos conocen.

Más tarde, las princesas Celestia y Luna en compañía de Light Sun y Reachell, iban caminando por un pasillo oscuro iluminado por antorchas. Light Sun y Reachell miraban con atención aquel pasillo, recordando que en su mundo no había nada semejante.

Luego de caminar por un rato, éstos llegaron enfrente de una gran compuerta con los símbolos del sol y la luna en ellas. Ambas princesas se colocaron a un lado de la puerta y las dos introdujeron sus cuernos en una hendidura en la pared cada una. Ahí la puerta se abrió en par en par, revelando una amplia sala con un pedestal en ella.

Celestia y Luna con su magia, colocaron la espada encima del pedestal y una vez hecho eso, cerraron de nuevo la puerta.

Celestia: Esta sala fue diseñada para guardar objetos valiosos e importantes.

Luna: También impiden que dichos objetos puedan ser detectados por magia de localización y similares.

Explicaban ambas princesas las cualidades de la sala. Light Sun asintiendo, comentó.

Light Sun: Parece seguro ¿Alguien más conoce esta sala?

Celestia: Solo nosotros y algunas pocas personas de confianza.

Luna: Por lo que las posibilidades de que Eclipse encuentre la espada, son muy bajas.

Light Sun: Ya veo.

Comentaba Light Sun donde en parte se sintió aliviado ya que no escuchaba de nuevo la voz de antes.

Más tarde, Light Sun y Reachell estaban conversando mientras caminaban por un pasillo del castillo.

Reachell: ¿Crees que la espada estará segura en ese sitio?

Preguntaba la fénix a su compañero donde ahí el alicornio la contestó.

Light Sun: Esperemos que sí. Aun así es mejor que echemos un ojo allí. Por no decir que tomé una precaución extra.

Reachell: ¿Una precaución extra?

Light Sun: Sin que las princesas lo notasen, coloqué una pequeña minicámara que recuperamos de la nave estrellada en una parte de la entrada. Si alguien intenta llegar a ella, nos enteraremos.

Explicaba el alicornio donde su respuesta agradó a la fénix y frotándose sus alas, comentó.

Reachell: Eso es perfecto. Y si alguien intenta llegar a ella, sabremos por fin quién es el espía. Perfecto. Je, je, je. Apuesto que es Blueblood.

Ajeno a la conversación, alguien escondido detrás de una cortina, escuchaba parte de la conversación del dúo. Alguien que los estaba observando detenidamente.

Continuara.

No olvidéis comentar.

TJ: Aquí estamos una vez más ¿Qué opinan nuestros críticos del capítulo de hoy?

Look Lucky: El capítulo empezó con algo de camorra, aunque algo más suave de lo habitual. Me alegro que ya tengan la espada lejos de Eclipse aunque me pregunto por cuanto tiempo.

Castafiore: Simplemente pusieron una escena ya algo repetitiva de peleas y tal. El tema de la espada era evidente que lo escondería. La parte de Blueblood como posible espía ya está muy visto y sinceramente, podrían variar un poco ese punto.

TJ: ¿Qué ocurrirá con la espada? ¿Lograrán mantenerla lejos de Eclipse? ¿La sala es tan segura como dicen? Todo en el siguiente capítulo.