Disclaimer: LA-LA-LA LA-LA-LA LALALALALÁ
"Este fic participa en el minirreto de noviembre para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Runa sorteada: Mannaz invertida. Esta runa te recomienda que te plantees nuevas formas de enfrentarte a las cosas. No te tomes las palabras de los demás como algo personal. ¡Nadie va en contra de ti!
Personaje: Fenrir Greyback.
Beta: Nea Poulain.
Un mal sin alma
—¡No podéis dejarlo ir! —gritó antes de salir de la sala—. ¡Son un mal sin alma, no merecen más que la muerte!
«¿Eso es lo que me hubieras dado si hubiese sido sincero, Lupin? ¿La muerte?».
Ser un hombre lobo siempre había sido un callejón sin salida, pero ahora las opciones se reducían a servir a un mago que quería utilizarlos o dejarse encerrar por un Ministerio que les temía, azuzado por una sociedad que les odiaba.
Le habían atrapado esa misma mañana. Había sido un descuido suyo, distraído por la conversación mantenida con ese mortífago.
—Tienes que salir, Lupin. —Uno de los miembros del comité intentaba arrastrar al gilipollas que quería encerrarle hasta que la luna llena saliese esa noche. El resto discutía en voz baja entre ellos, intentando decidir qué hacer—. Venga, no te hace ningún bien seguir aquí.
«Será mejor que sigas el consejo de tu compañero, Lupin, antes de que digas algo más de lo que no puedas arrepentirte nunca».
Miró hacia el suelo, intentando ocultar sus emociones. La influencia de la luna llena se dejaba notar incluso aunque fuese de día. El lobo que había dentro de él se impacientaba por salir, y se traslucía en sus rasgos. Sabía que había sido uno de esos momentos el que le había traicionado. Tras ver el brillo del lobo en sus ojos, Lupin había empezado a desesperarse porque no lo dejasen libre.
—Firme aquí, señor Greyback. —Uno de aquellos imbéciles le plantó un documento con su declaración delante. Cogió la pluma y estampó su firma.
—Tiene usted una letra bonita —constató el empleado con sorpresa.
—Fui a Hogwarts. Tuve una buena educación. Ser vagabundo no cambia eso.
—Siento todo esto, señor Greyback. No es nada personal.
«Ser hombre lobo lo cambia todo. ¿Qué opciones hay, sino rebelarse contra el sistema que te oprime? ¿Es mejor ser esclavo de un señor que te ofrece reconocimiento y libertades, aunque no sea igualdad, o seguir siendo pisoteado por una sociedad que te cree sin alma y te prefiere muerto?».
Se había negado a la oferta. Era sencilla: el Señor Tenebroso quería nuevos aliados, criaturas fuertes que pudiesen matar a aquellos traidores que se opusiesen a su gobierno. No lo había hecho por principios.
«Aquellos murieron cuando ese bastardo decidió que era buena idea morderme».
Él solo quería ser aceptado como uno más. Ser un igual al resto de los que le rodeaban.
«Algo imposible cuando eres una criatura sin alma para todo el mundo».
Le escoltaron a la calle. El mago que le había abordado esa mañana aturdió al funcionario que le acompañaba, que cayó al suelo con un ruido sordo.
—¿Has reconsiderado mi oferta?
—Lupin… —gruñó, notando al lobo en la garganta.
«Una nueva forma de hacer las cosas».
—Un traidor a la sangre cuyo hijo lleva sangre muggle—le contestó el mago con desdén.
—Él será el primero.
El mortífago asintió sonriendo con malicia.
«Un mal sin alma que no merece más que la muerte, Lupin».
NdA. Por contextualizar a quien no conozca el episodio, que es canon. Poco después de salir de Hogwarts, Fenrir Greyback ataca a Remus Lupin, de cuatro años, porque su padre Lyall Lupin le ofendió con la expresión que aparece en esta historia. Sólo me he limitado a explorar la mente de Greyback, todo lo demás pertenece a Rowling y no lo he inventado yo.
