Odiaba sentir es angustia.
Esa sensación de que algo no estaba nada bien.
Abrió sus ojos para escuchar ruidos provenir del pasillo, su puerta se hallaba asegurada, como hacia últimamente por tener que su madrastra le hiciera algo, su actitud había empeorado días atrás y temía de que la llegase a lastimar, y eso se debía a los sueños que tenía, al principio no los recordaba pero cada vez que veía a su madrastra una angustia crecía dentro suyo y ese miedo inexplicable, pero esos sueños se volvieron pesadillas y los podía recordar bien. Su madrastra abría la puerta, ella estaba aún doblando la ropa para voltearse preguntándole que se lo ofrecía, sin embargo su mirada sombra, sin hablar o insultaron la hicieron retroceder y después a la vista un cuchillo en mano, apenas logro escuchar un leve susurro "no me lo quitarás"" para abalanzarse contra ella y se apresuro a quitarse pero en el proceso logro cortarle en le abdomen pero aún con poco sangre salió corriendo fuera donde su hermano volvía para detener a su madre y su padre gritaba.
Por eso mismo se encerraba últimamente.
Los suelos fueron continuos y claros.
Temía estar volviéndose loca, solo recordó a su madre y sus palabras que hacía tiempo no recordaba.
"Mi pequeña Eren, los suelos pueden ser hermosos pero nosotras no tenemos suelos normales…es complicó mi niña. Nuestros sueños pueden ser como premoniciones de lo que puede pasarnos y nunca debes temer…algún día eso te ayudara para mantenerte a salvo.".
Premoniciones.
Si era así, ella podía saber lo que sucedería, su madre las tuvo y aunque no era muy creyente escucho que algunas personas podían ser bendecidas y si era ese su caso quiere decir que algo malo le podría pasar y se le estaba mostrando ahora.
No podía seguir de ese modo y cuando escucho como esos pasos se detenían para solo ver cómo se giraba la perilla sin éxito y como se forzaba para después escuchar unos horribles golpes desesperados por entrar.
➖¡Ábreme maldita!—histérica y gritando mientras golpeaba con fuerza y pateaba.—¡Qué me abras la puerta!. ¡¿Quien te crees para hacer lo que venga en gana?!.
No abrió para nada la puerta y se tapo los oídos, no funcionaría pero tampoco ayudaría en nada temer.
Se levantó de la cama se coloco sus zapatos, aún con su pijama que consistía en un pantalón y un blusón corto, tomo la capa y salió por la ventana de su cuarto.
Se apresuro corriendo a la posada, debía correr un poco pero eso la mantendría a salvó.
Sabía que ellos debían estar en la posada.
Antes dudaba, dudaba de sus intenciones.
Y en el fondo no lo hacía, no entendía el porqué.
Esa sensación de estar cerca de esa persona la hacía sentirse segura.
Y si era cierto y corría peligro, solo había alguien que podría ayudarla, esa persona estaba cerca, había ido a verla y esperaba su respuesta pero ella no tenía que pensarlo más, y sería estúpido no decirse que era un imprudente que actuaba antes de pensarlo.
Nadie saldría a estas horas de la noche por los peligros y lo peligroso que era.
Ahora no le importaba nada.
Ella tenía su respuesta y no perdería tiempo.
No esperaría hasta la mañana.
Dejo de correr, su respiración y corazón estaban agitadas.
Pero frente a ella estaba el lugar que buscaba.
Trato de calmarse pero no podía esperar más.
Toco la puerta de la posada, no tardaron abrirla, la persona en hacerlo fue la misma mujer que su madrastra agredió días tras y al verla se sorprendió, pero no tanto como para no dejarla pasar más al hacer mucho frío fuera.
➖¡Perdone por venir pero debo hablé con alguien que debe estar aquí mismo hospedado!—se disculpo por su intromisión tan inesperada.
➖¿A quien buscas con exactitud?—algo le decía en el fondo que está joven le pasó algo malo para venir a esas horas a buscar a alguien de esa manera.
➖Es un hombre de cabellos negros, un poco alto con una mirada penetrante y estaba acompañado de un joven de cabellos castaños claros, alto—no era buena describiendo a la gente pero podía hacer un breve descripción.
➖Ya se de quienes hablas—su forma de actuar de ellos era un poco familiar.—Ellos están aquí. Llegaron ayer y bueno como son soldados creo que no habrá inconveniente para que los veas.
➖¿Cómo sabe que son soldados?—eso le extraño.
➖Sígueme por aquí—para llevarla a la parte de tras dónde subieron por las escaleras y solo traía un sonrisa.—Viví en la capital hasta hace dos años cuando me case con mi marido. Estoy familiarizada porque trabaje en un bar y era común identificar a algún soldado o capitán por su modo de actuar.
➖La vida en la capital es tan buena como muchos dicen—tenia un poco de curiosidad.
➖Es buena la vida pero siempre hay rumores y pleitos por parte de la nobleza que nos fecha en varias ocasiones a nosotros los de clase pobre o media—eso no era mentira.—Vivir en un pueblo como este, es más tranquilo y la vida es más relajada con sus excepciones.
No dijo nada porque era un poco cierto.
No tardaron en llegar, tocó ella la puerta u se escuchó un silencio para después abrirse la puerta y la mujer la dejo.
Quien abrió la puerta fue el azabache, su amigo estaba en la habitación de al lado y se sorprendió de verla.
➖Puedo pasar—no tembló su voz, siendo un alivio.
El la dejo entrar y cerró la puerta.
Ella por primera vez se apenó por ser imprudente, pero más porque el azabache estaba un poco diferente de ayer, solo traía unos pantalones y una camisa desabrochada y ella se sintió estúpida, no pensó que si alguien la veía lo malinterpretaría y causaría más rumores sobre ella.
➖Estoy un poco sorprendido –no mentiría.
➖Se que fui imprudente de mi parte venir a estás horas—ella trato de mantener la calma y solo bajo su capucha par poder bajar l mirada.—Pensé mucho sobre tu propuesta y siendo sincera temo que si me quedo aquí me pase algo.
➖¿Te hicieron algo?—eso es lo pasaba por ahora en su mente.
➖Aún no pero temo que mi madrastra lo haga—esto sería difícil.—Ella odiaba a mi madre y me odia a mi. Está perdiendo la cordura poco a poco y se que no tardará en hacerme daño en algún momento.
El no se lo esperaba.
➖Yo acepto tu propuesta y espero estar a la altura—no habría marcha atrás y esto era lo mejor.
➖Eren—se acercó a paso lentos para solo pararse frente a ella.—Te lo dije. Te voy a proteger sin importar lo que pase y no quiero que cambies tu forma de ser.
Ella alzó su mirada par toparse con una expresión no como la que mostró con su familia, una diferente.
➖Serás una excelente Duquesa—porque sabía que lo haría, ella siempre lo sorprendió.
➖¿Cómo estás seguro?—ella dudaba un poco.
➖¡Porque si eres como tu madre lo de entonces puedo asegurar que tendrás el coraje para demostrar que lo serás!—en realidad mentía un poco.
Ella sonrió al escuchar eso, para sentir que valdría la pena.
➖Es muy tarde—solo noto como venía vestida.—Puedes descansar en la cama. Yo casi no duermo y aún debo hablar con mi amigo.
➖Perdona por causarte molestias—tampoco quería regresar
➖Descansa—salió de la habitación dejándola sola.
Ella solo miro la cama para suspirar y la vela encendida la apagó para acostarse a dormir un rato más.
Se sentía aliviada y ahora no sentía esa gran incomodidad.
Cerro sus ojos para caer dormida.
En la otra habitación.
Su querido amigo se hallaba despierto en alerta mirando por la ventana, escucho la puerta abrirse y al saber por los pasos quién era, se giró a verlo y antes de poder decir algo, se le adelantó el azabache sorprendiéndolo.
➖Eren vino a verme y acepto casarse conmigo—solo se dirigió a la silla que estaba en un rincón para sentarse.
➖¡Ahorita!—eso si lo dejo sorprendido.
➖Tiene miedo de su madrastra y por otro lado curiosidad por saber lo que le espera—solo se cruzó de brazos.—La deje en la otra habitación dormir. Fue demasiado para ella venir a estás horas sabiendo el peligro.
➖Muy valiente de su parte—lo admitía.
No lo negaba, ella le daba muchas sorpresas siempre y una de ellas era lo audaz que podía ser para dejar de lado ese miedo.
➖Mañana iré a la casa de los Jaeger, no perderé mi tiempo—debía sacarla lo más rápido de este pueblo.
➖Levi, sobre la familia de su madre…¿es cierto?—el no sabía de ello.
➖Cuando te mandé a vigilar la, yo investigue en secreto sobre esa mujer solo que no pude averiguar más—información valiosa obtenida por alguien más antes de regresar.—No se bien el porque su madre era perseguida pero eso pone en peligro la vida de Eren ahora.
➖Esto es raro—había algo sospechoso.
➖No quiero indagar porque sabemos que eso alertaría a otros—no iba hacerlo tampoco.
El comprendía eso, así que cambiaron de tema, pensarían más como en decirle a su majestad sin que se pusiera algo loco, a el nunca se le escapaba nada pero sería divertido ver su expresión y como tendrían que manejarlo cuando pudiera verla.
Todo estaba transcurriendo lento.
La gente se mantenía muy calmada o eso era hasta que una pelirroja vio a su amiga solo saludarla.
Ella se acercó y noto que estaba rara, al parecer le ocultan algo.
O eso creyó.
➖Sabes que te quiero mucho Isa—no podía mantener la mirada en alto y menos verla.—Por eso mismo me cuesta un poco de trabajo decírtelo.
➖Eren—la llamo por su nombre porque algo no estaba nada bien.
➖Me voy—jugo con sus manos.—¡Me voy a casar con un Duque!.
➖Espera—levanto la mano para detenerla.—Te vas a casar….¡Te casarás con Duque!….¿Acaso te vendieron?.
Sabía que no sería nada fácil para ella aceptarlo sin pensar de ese modo, con el gran historial sabido de como la trataba en realidad su familia, suponía muchas cosas y que la casarían con cualquiera era más que sabido por ellas, si se daba la oportunidad, ella se escaparía pero ahora era diferente, y debía ser honesta con ella.
➖¡Isa yo fui la que acepto la propuesta pero debes escucharme primero!—vio que pasaba un grupo de jóvenes provenir del camino que daba al río después de lavar las ropa.—¡Me casare con un Duque y debo irme a la capital a vivir allá!. ¡Es mi oportunidad de alejarme de mi familia pero lo hago también porque al parecer conocían a mi mamá!.
➖Tu madre—ella solo conoció una vez a su madre y le pareció una hermosa mujer con una mirada algo triste pero encantadora y amable.
➖Mi madre estuvo en la capital y la cuidaron allá por un tiempo como la protegieron—ella solo apretó sus rupias.—Mi madre huía de alguien o de quienes fueran las personas que quisieran hacerle daño. Pueden encontrarme en algún momento y tomarían represalias conmigo pero también pondría en peligro a todos.
➖Y casarte te aseguraría un lugar a salvó como protección—ya no iba a armar un escándalo porque lo comenzó a entender.
➖¡Ustedes pueden estar en peligro y es por eso que yo te prometo que encontraré la forma de protegerte junto a tu madre!—no iba a permitir que lastimaron a su querida amiga.—Solo tenme paciencia.
Ella solo suspiro y la pobre pelirrojo se resigno, conocía a su amiga y sabía que no le gustaba huir pero ahora solo debía suponer que era lo mejor, debía alejarse y que mejor que con este matrimonio aunque no le gusta de la idea para nada.
➖Solo cuídate quieres—porque noto que ella se iría.
➖Lo haré—para abrazarla fuerte y separándose.
No había más remedio que decirse adiós.
Ahora dos amigas se separarían pero se volverían a ver.
La pelirroja solo rezo en silencio porque nada malo le pasará a la castaña, al verla regresar a su casa, aunque no la viese en un corto tiempo, nunca dejaría de preocuparse por ella y esperaba que ese Duque la respetará y si fuese posible la llegase amar.
Ella era fuerte pero frágil a la vez.
No quería ver ese brillo desaparecer, si no había desaparecido ahora no quería que eso sucediera malas adelante.
Así que rezaría por su bienestar.
Regresando con su madre a quien le dio la noticia, sorprendida pero pensó lo mismo, era lo mejor que se fuese del pueblo donde algo le pudiera pasar y más por esa loca.
Perdónenme el retraso pero les traigo por fin el capítulo y espero traerles el siguiente lo más rápido posible.
Tuve bloqueo mental y ahora y no más.
Actualizaré más tarde Extraña Familia y si puedo actualizaré mi otra historia pronto, solo tenme paciencia.
Besitos :3:3:3:3:3:3:3:3:3
