Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...
LA HISTORIA SI ES MÍA ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS.
Nos leemos en las notas de aura. ¡Disfruten!
(AU)
Capítulo 8: Illicit Affairs
No les mentiré, a veces siento que mi cabeza explotará y se perderá en la paranoia, pero el buen juicio se nubla cada vez que la veo, su sonrisa me cautiva y cuando dice mi nombre con esa voz tan dulce, me deja sin respiración. Sería ciego si no viera lo especial que es Sakura, es la única que ha logrado que ya no sintiera esa horrible tensión que me carcomía por dentro todos los días, de pronto la vida no parece tan oscura, con ella puedo ver colores que no puedo ver con nadie más.
Lo sé, merezco lo peor por hacerle esto a Meiling, no es justo que la engañe, es más, si no fuera su novio y otro chico hiciera lo que yo hago probablemente lo mataría a golpes. Pero por más que intento entrar en razón, todo se va a la mierda cuando estoy junto a Sakura, es como si fuera la representación del pecado y yo solo soy un hombre débil, maldita sea... Al menos sé que Sak, no sería capaz de criticarme, nunca ha esperado nada de mi porque ella está igual de arruinada que yo. Ambos tenemos claro que esto no es más que para pasar el rato y que siempre podemos parar cuando uno de nosotros quiera hacerlo solo... no quiero hacerlo, no aún.
Obviamente, tuvimos que tomar precauciones, ya no podemos mostrarnos tan unidos como antes, menos frente a nuestros amigos. Así que nos obligamos a actuar distantes cuando los demás nos observan. Sakura me contó que Daidouji le preguntó por ese repentino cambio y ella le contesto lo que acordamos: "tuvimos una horrible pelea por quien se quedaba con Kero."
Suponemos que se lo creyeron, porque no nos hicieron más preguntas, saben lo importante que es esa bola de pelos para Sakura. Me alegro, sería terrible si se enteran lo que hacemos en realidad.
A pesar de eso, hay muchos momentos divertidos, a veces nos lanzamos miradas significativas que solo los dos entendemos o nos reímos de manera cómplice, de alguna forma creamos nuestro lenguaje secreto. Creo que nuestro extraño lazo a fortalecido aún más nuestra amistad. ¿Quién lo diría?
Ahora los cinco nos encontramos en Cheese, un famoso karaoke por su comida con queso, pero sobre todo porque ningún trabajador va a revisar las salas, por lo que podemos hacer lo que nos de la puta gana.
—¡Esto es oro puro!— exclama Eriol con su teléfono en mano y grabando al pequeño escenario frente a nosotros.
—Se ve que Yamasaki es un chico muy apasionado, debería presentarse en el club de teatro de la escuela— comenta Daidouji con una sonrisa amigable.
Takashi está intentando cantar Zombie de The Cranberries, digo intento porque la verdad es que no para de gritar. Creo que hasta me rompió un tímpano...
—¡Eso Takashi!— lo anima Sakura con energía, echa su cabeza hacía atrás como una niña y abraza sus piernas sobre el sofá del karaoke frente a mi. Esa chica puede ser tan infantil...
—¡Gracias querido público!— mi amigo baja del mini escenario con los aplausos de todos y no deja de agradecer, ni siquiera cuando se sienta a mi lado.
—Por favor no vuelvas a hacer eso — me quejo con una mano en mi oído, los demás no paran de burlarse de mi cara—, creo que acabas de arruinar una de mis canciones favoritas— bromeo.
—¡¿Acaso quieres que me suba de nuevo?! — me observa indignado mientras se inclina por otra cerveza —. Apuesto que la única persona que canta bien aquí es Daidouji.
La amatista niega tranquila y nos mira — Eso no es cierto chicos, aún no han escuchado cantar a Sakura, ¡es toda un ángel! — comenta eufórica, como cada vez que habla de su mejor amiga.
La he escuchado cantar un par de veces y en verdad tiene una voz muy linda. Cuando la volteo a ver para preguntarle si subirá, ella me niega enseguida rotundamente. Yo solo le ruedo los ojos como respuesta, causando que se sonroje un poco y tome de su Pepsi.
Nuestro momento se interrumpe a penas siento que un brazo salta hasta mi cuello y me tira bruscamente hasta abajo— Al parecer el lobo chino quiere salir a mostrar su talento ¿eh? ¿eh? — Eriol me mueve las cejas con su típico tono juguetón.
—¡Eso sí que no! Sabes cuánto odio cantar cuatro ojos, así que quédate con mi lugar— empujo su rostro lejos del mío negando por sus ocurrencias. ¡Ni en sueños canto para ellos!
— Pff qué aburrido— bufa él con un puchero ridículo—. ¡Ya sé! ¿quieres un dueto conmigo encanto?— insiste.
—Ya saliste con tus tonterías— saco un cigarro de mis jeans y lo prendo—, pero si quieres demostrar tu amor por mi, puedes ir al frente— sigo su juego con el cigarrillo aún en mi boca.
Mi amigo apoya su cabeza en el hombro de su novia— ¿Viste cómo me trata hermosa? — lloriquea con dramatización. Vuelvo a rodar los ojos y aguanto una risa, ese tonto está loco.
—¡Ya empezaron con sus mamonerías! ¿Cuántas te has tomado Eriol?— acusa Yamasaki dando un sorbo de su propia bebida.
—¿Cervezas? — levanta cuatro dedos.
—Y dos vasos de sake— agrega su novia con cara de pocos amigos. Parece que a Daidouji no le gusta que mi amigo inglés sea un alcohólico no tan anónimo, bueno, quizás le sirva para cambiar un poco, si es que realmente está interesado en ella.
Casi por inercia y mientras los otros se preocupan de cuestionar cuánto está (o no está) bebiendo mi mejor amigo, busco con la mirada a la hermosa castaña de ojos verdes otra vez. La encuentro mirándome desde su puesto, silenciosa y ansiosa, sus hoyuelos y ese sonrojo en sus mejillas ya los conozco muy bien, sé qué está pensando. Me atrevo a recorrerla detenidamente y contemplar lo atractiva que se ve con ese top rojo que le deja el vientre descubierto y su falda blanca que muestra las tentadoras piernas que me gustan tanto.
Le regalo una sonrisa atrevida haciéndole saber qué imágenes tiene en su mente y se sonroja más, aún así no deja de verme, mueve su cabello a un lado y se cruza de piernas apropósito dejándome ver parte de su muslo interno. Mierda... No es justo... Siendo que me atoro con mi propia respiración y ella ríe entretenida al saber que había ganado esta vez.
Nuestro momento se interrumpe cuando Eriol se levanta y toma el micrófono— Bueno, bueno ya que insisten, seré el siguiente— sonríe de forma arrogante.
—¡Dale con todo viejo!— le apoyo mientras le aplaudo e intento distraerme de esa fierecilla, el ojiazul me lanza un guiño.
— Gracias querido, pero esta canción va para la hermosa chica que está justo frente a mi— apunta a Daidouji y le guiña un ojo coqueto, ella se señala divertida— Sí, señorita solo a ti, ¡es más, la invito a que me acompañe! — el rostro de la amatista brilla con ilusión y corre hacia el escenario con él.
Cuando veo en la pantalla la canción que mi amigo coloca lo único que logro pensar es "no puede ser..."
Eriol se acerca a su novia y toma su mano para darle una vuelta— Don't go breaking my heart.
—I couldn't if I tried —ella le sigue el juego apenas reconoce la canción. Los dos comienzan a interpretar la canción como si se tratara de uno de esos tontos capítulos de Glee.
Miro de reojo a Yamasaki y a él no parece molestarle, es más los está grabando con su celular y cantando enérgicamente. Volteo hacia el otro lado y observo que Sakura está mirándolos con una sonrisa cariñosa. ¡Argh! No también. ¿Cómo les puede gustar algo tan... tonto y cursi?
La pareja adelante de nosotros está dando la interpretación de su vida—Ooh Ohh Nobody knows it— cantan a dueto.
—Right from the start— sigue Eriol, se inclina hacia ella, pero Daidouji escapa a su otro lado.
—I gave you my heart— responde la amatista apuntando su pecho y luego a él— Ohhhhhhh oh I gave you my heart.
Voy a vomitar en cualquier momento, Don't you break my heart, es la canción más empalagosa y cliché de la historia.
— Iré por otra soda, ya vuelvo— comenta Sakura en voz baja para no interrumpir, se levanta y camina hasta la puerta. ¡Esta es mi oportunidad de escapar!
Casi como instinto apago el cigarro en el cenicero para moverme rápidamente hasta ella y tomar su brazo— Te acompaño, ya se me acabó la mía.
Se voltea a verme y levanta una ceja interrogante, luego fija sus ojos en la mesa llena de cervezas sin abrir y entonces me siento bastante tonto— Puedo traerte una soda si quieres.
—No te preocupes, puedo ir a buscarla...— ambos entrecerramos los ojos, ¿es idea mía o no quiere que la acompañe?
—Si tú quieres...— responde resignada y alzando sus hombros.
Cuando salimos de la sala nos dimos cuenta de que en los pasillos hay algunos chicos de nuestra edad conversando y consumiendo sus propios vicios, reconozco algunos rostros de la preparatoria y paso de largo evitando cualquier contacto. Sakura sigue caminando entremedio del estrecho lugar para poder moverse hasta la barra, yo la sigo en silencio, con las manos en los bolsillos delanteros de mis jeans. Escucho que pide dos sodas, para después poner su atención en mí.
—¿Qué crees que haces?— pregunta con cara de pocos amigos, la noto tensa y extraña. ¿Por qué?
—Solo quería un poco de aire, todo ese amor me tenía con dolor de estómago— frunzo el rostro con cara de asco.
—¿Enserio? yo lo encontré muy lindo, Eriol y Tomoyo son la pareja perfecta y no les da vergüenza demostrarlo— suspira con la misma sonrisa con la que los veía allí adentro.
Apoyo los codos en la barra y la observo con más detenimiento— No sabía que eras de esa clase de chicas— al ver que su cara era un signo de interrogación río un poco— . Ya sabes, esas amantes del romance y lo cursi, como que un chico te cante una canción de los sesenta en público.
Sus mejillas se tornan de un carmesí y prefiere mirar las latas de soda que le acaban de entregar— No soy "esa clase de chica", solo dije que es lindo— se defiende—. Además... prefiero las canciones de los sesenta— dice juguetona y le respondo con un "ohh" dramatizado, los dos nos reímos.
Nos quedamos parados un rato más allí, sin despegar nuestros ojos del otro.
—¿Tienes planes esta noche?— pregunto de la nada.
—Estoy aquí con ustedes Shaoran— responde como si fuera lo más obvio del mundo, toma las dos bebidas y da la vuelta para dirigirse a nuestra sala—, pero si te refieres a algo más, pues si, tengo cosas que hacer.
—¿Enserio? — inclino mi cabeza a un lado sin quitarle los ojos de encima— ¿Qué cosas?
—Bueno... seguro es muy aburrido para ti— ¿aburrido? entrecierro los ojos y ella solo se alza de hombros.
— Vamos cerecito... no será por mucho rato, sé que también quieres ¿o me vas a decir que aluciné la forma en la que me mirabas ahí adentro?— vuelve a sonrojarse y mira hacia otro lado, yo sonrío divertido por su reacción. Quizás tiene planes con otra persona. Nhaa, me lo hubiera comentado, tenemos la confianza para eso—¿Qué debo hacer para convencerte, Sakura?
Nos dimos cuenta que ya estamos frente a la puerta cuando escuchamos la voz de Yamasaki cantando otra vez, esta vez Uptown Girl de Billy Joel. Rayos... otra canción arruinada. Parece que ni Sakura ni yo nos atrevemos a entrar.
Ella voltea su rostro hacia el mío y se lame los labios de una forma que me resulta demasiado seductora, aunque sé que no lo hace apropósito, siempre logra desestabilizarme con actos muy simples.
—Vamos... sé que también lo quieres, ¿acaso esperas que te tome en brazos y te saque de aquí?— insisto.
Da una carcajada y luego levanta su ceja derecha—Quiero ver que lo intentes lobito.
Reviso que el pasillo este despejado y antes que gire la manilla por completo tomo su mano y cierro la puerta, me inclino hasta su oído y sonrío antes de susurrar— Salgamos de aquí ¿si?— repito—. Tú y yo.
—Shaoran... los chicos están esperándonos— me regaña sin alejarme y sin mover su pequeña mano debajo de la mía.
—Si preguntan les diré que no te sentías bien y que tuve que llevarte a tu casa, por favor...— la miro con ojos suplicantes apenas sus joyas verdes se topan conmigo. Me regala una cara salvaje y asiente.
—Solo por un rato, debo volver a casa antes de las doce y no quiero causar sospechas.
Acerco su mano hacia mis labios y le doy un pequeño beso en la palma— Como usted ordene princesa. Hasta las once y cincuenta y nueve minutos será.
Comienzo para reír cuando me empuja lejos con sus mejillas más rojas que un tomate— ¡Idiota!
Ambos caminamos sigilosamente hasta la salida del local, percibo algunas miradas curiosas en el camino, pero intento no darles importancia. Cuando logramos salir, nos dirigimos ojos colmados de complicidad y comenzamos a correr por la calle colmados de libertad.
Atravesamos algunas calles en rojo agarrados de las manos y buscamos en nuestro al rededor algún lugar que pudiera ser nuestro escondite.
Encontramos un pequeño parque con un gran pingüino azul con una corona, a su al rededor tiene otros más pequeños de diferentes colores y lo acompañan juegos para infantiles— ¡El rey pingüino! — grita emocionada y corre hasta los columpios—. Solía venir mucho aquí cuando era niña.
—¿Sí? ¿y porqué ya no? — pregunto, me siento en uno de los columpios y ella hace lo mismo en el que está al lado, me pasa una de las bebidas y suspira profundamente.
—Supongo que cuando vas creciendo te olvidas de los lugares como este— responde—. Mi hermano dice que mi madre nos traía aquí casi siempre y que siempre lloraba porque me daba mucho miedo el rey pingüino, pero luego ella inventó que él cuidaba que ningún monstruo pudiera molestarnos. Después no dejaba de pedirle que nos trajera— sonríe nostálgica—. Me gustaría recordarlo, pero quizás es mejor dejar los recuerdos como están y no arruinar los buenos momentos.
—Dicen que siempre se vuelve a dónde fuiste feliz— agrego luego de un gran lapso de silencio, abro mi bebida lentamente y le doy un sorbo.
—¡También lo he escuchado! ¿Dónde irías? ¿Hong Kong?— me pregunta curiosa, alzo una ceja pensativo. ¿Volvería a China? No lo creo, en ese tiempo yo era muy diferente y solitario. Supongo que desde que estoy en Japón ya nada es igual, lo único que puedo rescatar de allá es Meiling...
Ahí está, la conciencia está haciendo de las suyas y me siento una mierda otra vez. Suspiro profundamente y tomo un largo trago de mi bebida. Demonios... ¿por qué no traje algo más fuerte? ¡Cierto! Aún me queda un cigarrillo, me apresuro a sacarlo y prenderlo para darle una larga calada.
—No tienes que contestarme si no quieres— comenta suavemente al ver que no dije nada —. Yo volvería con mi padre, creo que no podría sobrevivir sin su exquisita comida y sus buenos días. ¡Él es la persona más genial del mundo!
La observo detenidamente por su respuesta, es interesante que piense en una persona y no en un lugar, sonrío por eso y de repente olvido todos los malos pensamientos que cruzaron por mi mente hace tan solo unos segundos. Si lo pienso de esa manera, las cosas cambian bastante, nunca he estado tan feliz como estas últimas semanas y todo es debido a Sakura. Si... ella me hace muy feliz.
Siento el sonido de su lata abrirse, refrescante y tentador como el sabor de sus labios . ¿Cómo es que logró incrustarse en mi mente tan fuerte? ¿Cómo dejé que esto pasara?
—Me gusta Tomoeda... — susurro lentamente — y también este parque— la miro fijamente.
—¿Más que Hong Kong? — se inclina un poco hacia adelante y me cuestiona curiosa si dejar de moverse en su columpio. El viento mueve su cabello y a veces oculta parte de su rostro, se veía hermosa. Suelto un suspiro profundo y asiento, enseguida su sonrisa aumenta llena de alegría— ¡Qué bueno! Eso significa que siempre nos veremos Shaoran.
Suelto una pequeña risa por su comentario. Ay, Kinomoto... a veces eres tan despistada, pero supongo que es mejor así.
Doy una última calada a mi cigarrillo antes de botarlo y pisarlo en la tierra, me levanto de mi balancín y detengo el suyo con mis dos manos, el movimiento es tan brusco que hago que su bebida caiga al suelo sin querer. Sakura alza su rostro confundida.
—¿Sucede alg...? — antes que pueda seguir la interrumpo con un suave beso, su toque me llena y vuela mi mente, con una mano la ayudo a levantarse y vuelvo a besarla para incrementar ese estallido. Acerco su cadera a la mía cuando paso un brazo por su fina cintura, provocando un exquisito suspiro ahogado en la boca del otro. Intenta morder mi labio inferior, sé que quiere aumentar el ritmo, pero me apresuro a tomar su mejilla y acariciársela suavemente para detenerla, enseguida se deja llevar y me abraza hacia ella con suma dulzura.
Nos hemos besado muchas veces ya, pero este es diferente, no tengo segundas intenciones, no hay lujuria cruzando por nuestros torrentes sanguíneos, solo unas enormes ganas de mantenernos cerca. Nos separamos un poco por la falta de aire y nos sonreímos tiernamente, aprovecho de recorrer mis dedos por su esbelta espalda y ella enreda los suyos en mi cabello, de esa manera cerramos la distancia nuevamente.
Después de un rato, alejamos nuestras caras. Sus labios están hinchados por el delicioso beso que le acabo de robar, casi como si me encontrara en un transe los acaricio con detenimiento provocando que cierre sus ojos y moviera sus largas pestañas.
—Sakura...— susurro casi sobre su rostro.
—¿Qué?— pregunta inocente, le sonrío y la envuelvo en mis brazos otra vez dejando que apoyara su mejilla en mi pecho.
"No sabes lo feliz que me haces" quiero responder, pero me muerdo la lengua y en lugar de eso le acaricio el cabello— Nada... — nos quedamos así unos minutos más y deposito un último beso en la curva de su cuello antes que ella me aleje.
— Ya es tarde... — susurra y da un paso hacia atrás—. Debo irme o mi papá se preocupará mucho.
Asiento sereno y paso los dedos por mi cabello para despejarme un poco de mi propia ensoñación— Cierto... puedo llevarte si quieres, es tarde para que te vayas sola.
Sus ojos brillan como las estrellas arriba de nosotros y toma mis manos— ¡Gracias Shaoran!
Fuimos rápidamente hasta dónde está mi auto y nos subimos para partir a su hogar, lo bueno es que Tomoeda es una ciudad pequeña así no nos demoramos mucho.
—Muchas gracias otra vez lobito— dice como despedida, pero antes de que salga de mi auto sostengo su mano.
—¿Irás a la fiesta de Eriol mañana? — pregunto algo tímido, no me había acordado hasta ahora.
La mueca en su rostro me responde antes que abra la boca—Oh... no podré ir, estaré ocupada.
Frunzo el ceño y suspiro desilusionado— Últimamente estás muy misteriosa... — la analizo completamente buscando que me diga la verdad por una vez por todas— ¿Qué estás haciendo?
—Na...nada— contesta nerviosa, levanto una ceja y apoyo mi nuca en una de mis manos para inclinarme un poco.
—Si, me importa. ¿Por qué no me lo dices? ¿estás haciendo cosas inapropiadas Sakura? — le regalo una sonrisa juguetona y ella se sonroja.
—¡No, idiota! Para tu información no todos ocupan vacaciones para descansar. Estoy haciendo un nuevo diseño para el periódico de la escuela, quiero presentarlo... — mira sus manos nerviosas y juega entre ellas— bueno, me gustaría presentarlo en la universidad.
¿La universidad? ¿tan pronto? Aún quedan meses para eso... — Seguro te irá muy bien, no conozco a nadie más que esté preparándose como tú.
—¿De verdad? — pregunta ilusionada—. Oh... bueno, liderar un periódico es difícil. Más en nuestra preparatoria, pero ya que nos queda poco, me gustaría preparar artículos entretenidos y quizás dejar a alguien de primer año para que continúe con el proyecto.
—Seguro más de alguno le interesará— entrelazo su mano con la mía y la acaricio suavemente. Ella me sonríe agradecida y se acerca un poco más a mi—, pero... me gustaría que fueras mañana a la fiesta de Eriol.
—Quizás en otra oportunidad — contesta casi en un susurro.
—Está bien... ¿y no necesitas ayuda? puedo decirles que me enfermé y venir— propongo.
—No es necesario, quiero hacerlo por mi cuenta, pero gracias por ofrecerte— sonríe con dulzura y pasa un mechón rebelde detrás de su oreja— eres un chico muy dulce Shaoran.
Mierda, seguro parezco un farol en estos momentos, no puede decirme eso y esperar que no me avergüence—Entiendo— carraspeo un poco y vuelvo a prender el motor—. Entonces... buenas noches.
—Adiós, disfruta la fiesta por mi— se despide con su mano, corre hasta la puerta y antes de entrar voltea a verme y levanta su mano para mostrarme su llavero de cerezo, ese que ganó en el festival el día que nos conocimos.
Pv_Pv
Odio esto, se supone que dedicaría mi día en trabajar en el periódico escolar, pero parece que mis pensamientos están muy distraídos con el beso que Shaoran me dio ayer y todo lo que vino después. No lo entiendo..., ¿qué diablos fue eso?
Fue el beso más lindo que me han dado y la caricia más llenadora de todas, fue tan diferente a las anteriores... por un segundo, sentí un calor en lo profundo de mi pecho que me hizo querer aferrarme a él, pero por otro lado correr muy lejos también. ¿Cómo es posible que un beso haga sentir tanto?
Además, ¿por qué hizo eso? no se supone que debería ser así. Busco una razón... alguna señal, pero... por más que pienso no encuentro nada. Sé que Shaoran no siente nada por mí, no puede.
Dejo de escribir un momento y suelto toda la tensión cargada con una larga exhalación. Cierro los ojos para intentar concentrarme en el documento en la pantalla de mi computador, pero por más que lo intento no puedo. Esto me esta matando, todo sería más sencillo si no me gustara Shaoran.
Unos toques en mi puerta me despiertan y giro el rostro para encontrarme con la figura de mi padre con una bandeja de comida en sus manos.
—¿Puedo pasar?— me pregunta con una sonrisa fraternal. Ay papá... ¡siempre sabes cuando aparecer!—. No has comido nada hija, no podrás concentrarte así.
Les juro que mi estómago está saltando de alegría al ver la bandeja con unas tostadas y un té con miel en mi escritorio— Gracias papá, pero no debiste, seguro tienes tus propias cosas de las que preocuparte.
—No importa hija— dice él. ¿Ven? ¡Mi padre es la mejor persona del mundo! —. Últimamente te he visto muy preocupada y casi no sé nada de ti. ¿Te molesta si me quedo un rato contigo?
Oh no... he estado tan perdida en mis problemas que no noté que estaba preocupando a papá, que tonta soy. Observo su rostro cariñoso y entonces me dan unas ganas horribles de llorar y contarle todo lo que estoy pasando, pero ¿cómo hacerlo sin decepcionarlo?
Simplemente no puedo, aún así creo que puede ayudarme, comienzo a disolver la miel en mi té y siento mis mejillas un poco acaloradas por lo que estoy a punto de preguntarle.
—Papá... ¿Có... cómo supiste que querías a mamá?
Mi pregunta lo toma por sorpresa, abre sus ojos y luego aparece la típica sonrisa que coloca cada vez que habla de ella—Nadeshiko era una mujer muy especial así que era difícil no quedar embelesado con su personalidad y su belleza, pero sobre todo su bondad. Tu madre siempre será la persona más humilde y buena que he conocido. Supe que la quería desde el momento en que la vi— concluye.
Suelto un suspiro pesado, vaya... eso es lindo, pero no me ayuda mucho... — Y... ¿se lo demostrabas?
—Claro que sí, aunque ella era muy despistada para darse cuenta, aun cuando lo primero que le dije fue que parecía un ángel caído del cielo, por un momento realmente lo creí— ríe divertido—, pero el cuerpo y las emociones hablan por si sola hija, sentimientos como esos son difíciles de ocultar.
Oh... en ese caso me pregunto si soy muy obvia. ¿Qué? no, claro que no, yo no quiero a Shaoran, querer es muy distinto a gustar. De pronto me encuentro en una guerra mental y me hundo en el silencio.
Papá me mira detenidamente y me dedica una sonrisa de lado—Sakura... ¿acaso estás enamorada?
—¡¿Qué?! — exclamo alterada. ¡Claro que no! Apenas estoy debatiendo si lo quiero, amor es algo mucho más fuerte. No y no— Pero qué cosas dices papá, claro que no, solo... solo es simple curiosidad— mis palabras salen más rápido de lo que me gustaría, demostrando mi claro nerviosismo.
—Cariño, es normal que a tu edad tengas sentimientos por alguien o incluso te enamores— sus palabras están llenas de comprensión y yo solo quiero ocultar mi rostro, porque estoy echa un lío—. Sabes que comencé a salir con tu madre cuando ella apenas tenía dieciséis.
—No estoy enamorada...— insisto rápidamente, él decide no seguir y solo susurra un "entiendo" con su sonrisa paternal —, pero... si lo estuviera...— me atrevo hablar después de unos minutos— ¿Cómo puedo saber si la otra persona siente lo mismo?
Se cruza de brazos y suspira reflexivo—Bueno hija, podrías preguntarle.
"¡Ja! Claro, como si fuera tan sencillo."
—Y... ¿es un amor de verano? si quieres puedes traerlo a cenar, en estos días prepararé un rico postre de chocolate— comenta emocionado.
Mi rostro se ilumina como árbol de navidad y me levanto bruscamente para comenzar a sacarlo de mi habitación—¡Papá! ¡No digas cosas tan vergonzosas!
Ríe fuerte y se deja guiar— Bien, no lo hagas si no quieres— antes de irse da la vuelta y su rostro cambia a uno sereno—. Solo te daré un pequeño consejo Sakura, el amor es complicado, pero aún así quien te ame nunca se atrevería a causarte algún daño, es más te cuidará y te atesorará como su tesoro más preciado.
Su comentario me deja helada, parece obvio... sin embargo si me baso en lo que acaba de decir mi padre... eso significa que... ¿Shaoran no ama a Meiling?. Se inclina para darme un beso en la frente y sonreírme por última vez antes de irse a su oficina otra vez y yo me quedo aún más perdida que antes.
Luego de eso el concentrarme fue mucho más difícil, pasaron las horas hasta que sin darme cuenta ya eran las ocho de la noche, eso significaba que la fiesta de Eriol ya está comenzando. No importa, tampoco es como que estuviera en condiciones de ir. Una notificación en mi celular hace que lo desbloquee y lo lea con atención. " No puede ser..." susurro, corro hasta mi ventana para abrirla y miro hacia la calle.
— ¿Estás loco? ¡mi padre podría escucharte! — exclamo no tan alto para no llamar la atención.
Shaoran levanta la mirada y mis ojos se encuentran con sus ámbares oscuros causando un pequeño cosquilleo en mi pecho— Solo pensé que luego de estar tanto tiempo escribiendo debes estar muy estresada, así que vine a llevarte a un paseo.
Parpadeo aún sorprendida— ¿y la fiesta de Eriol?
Chasquea la lengua y se alza de hombros despreocupado—Iré más tarde, la noche es joven— me regala una sonrisa digna de un príncipe y mi corazón da un vuelco que casi me ahoga— ¿Qué dices?
Frunzo los labios indecisa, no creo que sea buena idea... no después de todos estos pensamientos y emociones extrañas que me han rondado todo el día— No— contesto.
—¿No? — repite incrédulo— Sakura, si no bajas en este instante gritaré tu nombre hasta que lo hagas y todo el vecindario lo oirá.
—No serías capaz...
En su rostro aparece una sonrisa retadora y toma mucho aire— ¡SA...
—¡Bien! ¡Bien! Tu ganas, solo cállate— lo interrumpo antes que siga y cause un alboroto— ¿pero qué le sucede?— regaño entre dientes. Cierro la ventana y me coloco un abrigo blanco, cuando estoy a punto de salir, veo mi reflejo en un espejo y me doy cuenta que soy un desastre. ¡No puedo dejar que me vea así!
Empiezo a buscar algo que me haga parecer decente, hasta que me decido por una falda color vino y un polerón negro. También me coloco un poco de corrector en las ojeras que delatan mi mal dormir y un brillo labial de color rosado. Bien, es lo que hay.
Salgo de la habitación con cuidado de no hacer ruido y bajo casi corriendo a la puerta principal, cuando la abro, siento un alivio enorme, pero todo se va cuando escucho mi nombre.
—¿Sakura? ¿Vas a salir hija? — habla mi padre desde su oficina, ¿desde cuándo tiene oídos biónicos?
—Eh... sí, ¡iré a correr un rato!
—No vuelvas tan tarde y ten cuidado— contesta.
—¡Sí!— suspiro aliviada y salgo sin más. ¡Dios, eso estuvo cerca! — me coloco la capucha y bajo la vista. Camino rápidamente hasta Shaoran y tomo su mano, me mira con ojos extrañados y yo lo empujo hasta su auto—. Si no quieres que me arrepienta es mejor que nos vayamos ahora.
—Está bien cerecito, solo no te alteres— me dice una vez que subimos y prende el motor— ¿Ves? estás muy estresada, te hace falta salir un rato.
Lo volteo a ver con ojos asesinos, si supiera que la razón por la que me encuentro tan alterada es por su culpa y su lindo y tonto beso que me dio el día de ayer. Levanta una mano en son de paz y sigue mirando la calle— Bueno, entendí, mejor me callo. Lo siento.
—Gracias — sonrío victoriosa y prendo la radio. A penas comienza a sonar la canción, la reconozco enseguida. Es Getaway Car de Taylor Swift. ¡Dioses! ¡Cómo amo esta canción!
—He was the best of times, the worst of crimes
I struck a match.
And blew your mind, but I didn't mean it
And you didn't see it (1)— comienzo a cantar, quizás ayer no me atreví a hacerlo en el karaoke, pero ya estoy acostumbrada a que ambos cantemos a todo volumen en el auto.
Me recuesto en el asiento siéndome mucho más ligera y me dedico a verlo conducir, me gusta la manera en que sus brazos se marcan cuando toma el volante o el brillo de las luces reflejadas en sus ojos salvajes.
—Lo admito, quizás tengas razón, necesitaba relajarme— digo perspicaz cuando paramos en una luz roja. Me mira con una sonrisa traviesa y asiente- Si Eriol y Tomoyo supieran que estás conmigo y no en la fiesta, estarían furiosos.
—¿De verdad crees que iría a esa tonta fiesta si puedo verte, aunque sea un rato? —cuestiona juguetón y toma mi mano para que me acercara a él, cosa que hice sin dudar, tomo su rostro y junto nuestros labios en un beso demasiado fugaz para su gusto— Oye...
—Eso es por gritar afuera de mi casa, tonto— bromeo y me alejo cuando la luz cambia a verde. Toma mi mano otra vez y nos fuimos moviendo los cambios todo el camino. En más de una ocasión casi pierde la luz roja, cuando lo observo de reojo noto que se debe a no despega sus ojos de mí.
While he was runnin' after us
I was screamin', "Go, go, go!"
But with three of us, honey, it's a side show
And a circus ain't a love story
And now we're both sorry... (2)
Cuando escucho esa parte mi corazón se oprime y miro hacia otro lado. Es cierto, esto no puede ser una historia de amor, mi padre está muy equivocado, es más, solo parece un show de mal gusto. Entonces ¿por qué sigo inserta en él?
It's no surprise I turned you in (ohh)
'Cause us traitors never win (3)
Maldita sea... me inclino y cambio la canción antes de volverme loca. Shaoran me mira extrañado y yo le sonrío nerviosa— La hemos escuchado muchas veces ¿no crees?
Vuelve la mirada al frente y se alza de hombros— Como quieras, tú eres la copiloto.
Nos estacionamos en un sector conocido por sus bares, me pregunto cómo espera que entremos si solo tenemos diecisiete. Toma mi mano y me guía hasta un pequeño y acogedor bar. No es es grande, apenas tiene unas cuantas mesas, pero se opacan con la enorme barra que me parece muy bonita. Algunas personas se encuentran disfrutando de un par de tragos insertos en un aura muy amigable. Shaoran se sienta con confianza mientras que yo sigo insegura, nunca había entrado a un lugar como este antes.
—Relájate, el dueño es amigo de mi madre así que no tendremos problemas— comenta con una sonrisa enternecido y me relajo al saber ese detalle.
—¡Estás lleno de sorpresas! Un día de estos seguro me darás un paro al corazón.
—Mhh... espero que sea por algo que valga la pena preciosa...- entrecierro los ojos y él sonríe de lado—. Es broma, yo nunca te lastimaría— ¡Pobre de mi corazón! ¡No puede decir cosas como esas así como así! Pero su promesa suena tan sincera que me la creo enseguida, llámenme ingenua, pero cuando veo sus ojos ámbares en mí me es imposible ver maldad en ellos.
Llama a la camarera y pide un trago para mí y una coca cola fría para él, al poco tiempo me traen una copa de color naranja y rojo en la base.
—¿Qué es esto? — pregunto curiosa.
—Se llama Sex On The Beach, asumí que te gustaría— responde, lo miro enseguida captando su referencia y ríe divertido— ¡Solo pruébalo! Si no te gusta te pediré una bebida como la mía.
—Hecho— a penas tomo el primer trago me cautiva por completo, incluso tengo que lamer mis los labios para retener la sensación — ¡Oh Dios! Esto es delicioso— expreso con placer.
—Te lo dije.
—Gracias— me siento tan feliz, con cada momento que paso con él cuestiono aún más mis sentimientos. ¿Cómo puedes desconfiar de alguien que parece un ángel cuando te sonríe?
Desgraciadamente los malos pensamientos interrumpen mi tranquilidad y me llevan a la realidad. Por más que sea un príncipe de cuentos, no es mío, nunca lo ha sido. Aún que me guste o incluso lo ame, ¿de qué sirve?
—Sé que no te gusta hablar el tema pero...— me apoyo en el asiento y alzo la vista hacia él— ¿Has sabido algo de...?—nos mirábamos fijamente y observo como su sonrisa se borre de su boca para convertirse en una línea serena.
—No, aún no, supongo que Meiling está muy ocupada como para llamar— contesta secamente, toma otro trago de su bebida y baja los ojos.
Su respuesta me desconcierta y frunzo el ceño— Deberías intentar llamarla, solo... para saber cómo está. Debe extrañarte.
Ahora él frunce el ceño y me mira con ojos fríos— ¿Por qué te preocupas con ella?
—Si te soy sincera, no lo sé...— confieso, la culpa me está matando, eso está pasando—, pero son pareja y no he escuchado que se hayan contactado desde que iniciaron las vacaciones.
Suspira pesado y me mira fijamente— Lo sé, Meiling y yo no somos como la mayoría de las parejas, ya sabes que no me gusta lo romántico y si no me ha llamado es porque no tiene nada importante que decirme— explica. Asiento en silencio y tomo aire. Es verdad, no todos son como Tomoyo y Eriol— Sakura... ¿Qui...quieres detener esto?— no estoy segura qué reflejan sus ojos ahora.
—¡No! Solo... no sé, a veces... — confieso.
—No quiero que te sientas mal Sakura, nunca te obligaría a nada.
— Lo sé— tomo su mano sobre la mesa y nos sonreímos. Niego rápidamente para quitarme la idea de la mente y termino mi copa— ¡Estaba delicioso!— lo interrumpo antes que agregara algo más y la velada se viera totalmente arruinada— ¿Por qué no vamos al mirador? La noche está preciosa y me gustaría ver las estrellas.
—Claro...— me dice con una sonrisa de lado y pide la cuenta.
Salimos tan rápido como entramos y nos dirigimos al mirador. Apesar de ser las diez, la noche es tan cálida como debe ser. Me quedo mirando las estrellas desde mi asiento de copiloto, rogando que sean suficientes para calmarme.
—Las estrellas están hermosas hoy... ¡Debimos venir aquí desde el principio!
Shaoran nota que estoy perdida en el cielo, se inclina un poco para alcanzar mi rostro y que lo mirara. Odio ser tan transparente.
—¿Cuál es tu película favorita?— pregunto de la nada para romper el silencio y despejar mi mente. Se puso a pensar por un momento antes de responder.
—Peter Pan, cuando era niño la veía con mis hermanas y le pedía a mis padres que leyeran el libro— me acomodo mejor en mi asiento para ponerle más atención— ¿No te parece genial pensar que en algún lugar en las estrellas se encuentra un mundo tan maravilloso como el país de nunca jamás?
—¿Y nunca crecer? Suena tentador— digo—. Es una buena historia, pero intentaría cambiar el final.
Me mira interrogante— ¿A qué te refieres? Fue un final feliz.
—No del todo...Peter pierde a Wendy— le recuerdo—. Creo que prefiero historias como La Bella y la Bestia o Anastasia, todos quedan juntos y felices.
El eco de su risa retumba en el auto, ¿acaso no sabía lo mucho que me provocaba ese sonido?— Definitivamente eres una amante del romance.
—Te equivocas, soy una amante de la felicidad — le corrijo y me uno a su risa. Ojalá todo fuera tan sencillo como en una película. Me acerco todavía más y me siento ahorcadas sobre él, quizás no es la posición más cómoda, mi espalda choca con el manubrio y una de mis piernas choca con el freno de manos, no obstante, apenas posa sus manos en mis caderas y me sonríe con sus perlas, ya no me parece tan terrible—, por ejemplo, ahora soy muy feliz.
—No me digas...— me responde en un susurro que suena casi como un ronroneo, apega mi cuerpo aún más a él con la clara intención de besar mi cuello, cierro mis ojos y me acomodo para que tenga un mejor alcance. Siento que curva sus labios contra mi piel y que una de sus manos baja por el costado de mi cuerpo hasta llegar al inicio de mis muslos. Siento un cálido escalofrío por mi espalda cuando antes de levantar mi falda coloca sus dedos en mi cadera— Te gusta que te toque... ¿verdad?—recorre mi mandíbula con sus labios hasta llegar a los míos pero sin besarlos, me encuentro embriagada en sus brazos— Sakura...
Abro un poco mis ojos y me aferro a su cuello disfrutando de sus caricias, no puedo evitar que se me escape un pequeño jadeo cuando me recorre con sus ojos profundos y oscuros. Mis latidos se aceleraron apenas junta nuestros labios con un beso cargado de emoción, totalmente diferente al de ayer. Nuestras lenguas danzan lentamente y envía corrientes hasta nuestros centros, me lleva como río hacia sus brazos.
Conozco cada una de sus partes sensibles y estoy apunto de usarlo a mi favor. De apoco voy bajando por su torso hasta llegar al final de su camisa y se la quito con maestría. Él se aleja un poco sabiendo muy bien lo que sigue, la tiró en algún lugar del asiento trasero y toco sus labios con labios con los míos, cuando intenta terminar la distancia, lo esquivo y me dedico a repartir besos húmedos desde su cuello hasta detrás de su oreja.
Escucho que suelta un gemida ahogado y enseguida sé que puedo seguir con mi travesura. Paso mis uñas por su pecho hasta llegar a su ingle, dibujo pequeños círculos allí y gime más fuerte, sus mejillas se tornan rosadas y sonrío para mi misma.
No pude evitar soltar una risa cuando intenta quitarme mi polerón, pero se queda atrapado en la coronilla— ¡Espera tonto! Me quitarás la cabeza— bromeo y él se sonroja aún más avergonzado, yo misma me lo quito y lo lanzo junto a su ropa— ¿Ves? No era tan difícil.
Se queda contemplando mi cuerpo y el brasier negro de encajes que llevo puesto, si quitara mi falda sabría que llevo unas bragas a juego, pero en esta posición es imposible. ¡Qué verguenza! Es la primera vez que ocupo algo así, no quiero ni recordar la pena que pasé cuando la compré en el centro comercial el otro día.
—¿Es nuevo?— pregunta mientras acaricia mi abdomen sin atreverse a tocarme más allá.
—No debería decirlo, pero si, es nuevo— confieso —. Es primera vez que ocupo ropa tan atrevida— ya parezco un farol viviente, siento mi rostro más acalorado que mi cuerpo, incluso me escondo con mis manos. Él se apresura a sacarlas con cariño y me sonríe haciendo que me sintiera mucho más segura.
—Te ves preciosa...— quedo anonada por su comentario y le sonrío agradecida— ¿Puedo...?
—Claro que si Shaoran, puedes hacer lo que quieras conmigo... — respondo mucho más confiada, si bien no es la primera vez que tenemos sexo, nunca lo había hecho en un auto y él lo sabe muy bien. Me parece adorable que me pregunte aun teniéndome medio desnuda sobre él— Oye..., ¿lo has hecho en un auto antes? — cuestiono curiosa.
Carraspea un poco nervioso y niega— No, la verdad es que no, es mi primera vez.
Sonrío ampliamente y junto mis manos en un aplauso— ¡Qué bien! Eso me deja más tranquila.
No espera más, sus manos se llevaron el brasier para poder darme la atención que necesito y dejarme colgando de una nube. Besa cada centímetro de mi pecho mientras yo jadeo y me aferro a su cabello rebelde. No quiero quedarme atrás, así que me dedico a pasar mis uñas por su espalda y su torso hasta llegar a la cremallera de su pantalón. Su entrepierna ya sobresale emocionada y sonrío orgullosa de mí misma, el saber que yo soy la razón de su excitación solo me anima a seguir adelante. Vuelvo a soltar un gemido cuando me muerde un poco y yo le devuelvo el gesto abriendo la cremallera y acariciando su miembro sobre su ropa interior.
Shaoran gruñe contra mi cuerpo y libera mi pecho para mirarme fijamente. Atrapa mis labios con los suyos apenas saco su hombría por completo y lo acaricio sin ninguna barrera, me uno a sus gemidos cuando una de sus manos se va por debajo de mis bragas y toca mi centro de placer.
Me siento como una estrella que arde solo para él y se siente tan malditamente genial. Cuando ya estoy lo suficientemente mojada se estira para tomar mi bolso y sacar un condón de uno de mis bolsillos. ¡Qué tonto es! seguro olvidó los suyos— No me culpes, te lo repondré luego— dice con la voz ronca de la excitación.
—Más te vale, esos son mis favoritos— molesto y lo veo colocárselo, mi cuerpo late ansioso y me preparo cuando estoy segura de que está listo. Cierro mis ojos y susurro su nombre cuando lo siento conectado a mí, es una sensación de la cual estoy segura de que nunca me aburriría, caliente, firme y llenador. Él gime contra mi oído y inicia sus movimientos contra mí, me lleva con su cuerpo y me aferro a la cabecera del asiento para evitar que él hiciera todo el trabajo. Al estar en un lugar tan estrecho se siente como si alcanzara partes a las cuales nunca había llegado y me está volviendo loca.
—¿Te sientes bien?— cuestiona atento, me alejo un poco y asiento como puedo—. No dudes en decirme si... te molesta.
—Shao...— lo llamo medio consciente y dejamos de movernos un momento—. Cállate y sigue — lo regaño suavemente entre gemidos ahogados.
—Mh... alguien está disfrutándolo, ¿eh? preciosa— susurra arrogante.
Antes que continúe lo interrumpo con un beso, ahoga un suspiro lujurioso, su pecho se rosa con el mío y me mantiene deseando más. Nos damos que cuenta que el asiento de atrás parece ser mucho más cómodo, así que nos movemos hasta llegar y seguir con nuestro candente juego. Soy consciente que nada de esto será para siempre, pero me encanta como se siente. No nos perdemos ninguna parte, ninguna sensación. Shaoran me muestra colores que no soy capaz de ver con nadie más.
Luego de llegar a la cima nos quedamos acostados y estirados en los asientos, tengo apoyada mi espalda en su pecho desnudo y mis ojos se cierran ante la lenta caricia que me dedica en mi cabello y el relajante sonido de su respiración.
Su celular comienza a sonar desde una parte del suelo del auto y ya que no logra moverse, me inclino para buscarlo y tomarlo para pasárselo. Sin querer, antes de hacerlo miro la pantalla, ambos lo hacemos y todo se va a la mierda.
Desde el fondo rojo e iluminado del móvil se distingue un nombre.
—Meiling... — susurra, escuchar su nombre en un tono que me vuela la mente. Cierro los ojos dolida y me siento, comienzo a buscar mi ropa y me coloco el polerón para cubrirme. Lo observo de reojo, aun mirando la pantalla, cuando deja de sonar quedamos en un profundo silencio.
—¿Puedes... llevarme a mí a casa?— susurro abrazándome y conteniendo todo dentro.
—Preciosa...
Quiero gritarle que no me llame así. Dios... realmente me convertí en una maldita idiota —Por favor— pido, respiro profundamente porque no quiero que se note el enorme nudo en mi garganta, ni mis ganas de llorar. Él asiente y se va al asiento del conductor, yo me quedo atrás.
Todo esto aclara mis dudas un poco. No, no es así como se supone que debe sentirse cuando quieres a alguien, ¿verdad?
Notas de la autora: ¡Por fin! ¡Eh vuelto de las cenizas y con un capítulo muy largo como recompensa! No saben todo lo que me pasó jajaj todo esto de la pandemia hizo que se cancelaran los vuelos y me tuviera que ir a otra ciudad cerca de mi destino a último minuto. Recién esta semana logré llegar a mi casa.
Volviendo con el capítulo. ¿Qué les pareció? Quizás no resuelve muchas dudas, pero al menos les da una idea de cómo fue su amorío ilícito. ¡Meiling llamó y Shaoran no le contestó! ¿Qué creen que ocurrirá ahora? Espero sus ideas y sus lindos comentarios. Gracias por la larga espera. Les dejo la traducción de la canción que escucharon en el auto, para que entiendan la desesperación de Sakura:
(1) Fue el mejor de los tiempos, el peor de los crímenes
Encendí una cerilla y te volví loco
Pero no fue mi intensión
Y no lo viste.
(2)Mientras él corría tras nosotros, gritaba: "¡vamos, vamos, vamos!"
Pero con nosotros tres, cariño, es solo un espectáculo
Y un circo no es una historia de amor
Y ahora ambos lo sentimos.
(3) No es sorpresa que te haya entregado
Porque nosotros, los traidores, nunca ganamos.Los quiere demasiado, Moonlighfic_13 /Kobatoo-13
