No lucro con esta historia en lo más mínimo, todos los derechos corresponden a Jk con los personajes de Harry Potter y a Rick Riordan con los personajes de Percy Jackson, todos los demás personajes no conocidos y la trama de la historia es de mi creación y no autorizo a nadie a subirlo o traducirlo sin mi permiso; yo misma he subido esta historia en otras plataformas con el seudónimo de Jen_ciel y Tikary01 solamente en otras 3 plataformas, si llegan a verlos con otro nombre les agradecería poder avisarme, gracias y sin más que decirles que disfruten de la lectura. n.n


Con los Malfoy

Sonriendo con algo de burla Harry le dijo. –Draco Malfoy.

La sorpresa fue tanta que por varios minutos Sirius se quedó sin poder hablar y con los ojos muy abiertos, cuando pudo hablar lo único que salió de su boca fue

-¡Quuuuueeeeeeé! ¿Cómo que tú amigo es un Malfoy? Harry sabes que esa familia está relacionada con el señor Oscuro ¿no?

-Sí, Sirius sé que ellos están relacionados con el señor Oscuro pero también hay muchas cosas que tú no sabes, pero ahorita no es momento para hablar lo mejor es ir a dormir y luego ya te podre comentar bien que fue todo lo que paso. .. -le dijo Harry un poco casado, después de todo eran las 2 de la madrugada y él había tenido un par de días muy ajetreados.

El animago quería protestar y escuchar las explicaciones en ese mismo momento pero podía ver el cansancio en los ojos del niño y el mismo también necesita un descanso, así que suspirando le dijo al niño. –Está bien Harry, pero más tarde necesito escuchar esas explicaciones y ya luego podremos ir a comprar ropa no antes, ¿de acuerdo?

-Si padrino está bien –le respondió sonriendo al niño.

Una vez llegaron al acuerdo ambos se fueron a sus respectivas habitaciones a descansar, Sirius encontró en su cama una muda de pijama, agradecido el mago se la puso y se acostó a dormir; él pensaba que con la sorpresa de que su ahijado estaba involucrado con un Malfoy no podría dormir, pero apenas puso la cabeza en la almohada se quedó prácticamente dormido y es que no era para menos después de 10 años de dormir en un mugroso catre en la prisión la cama tamaño Queen size de su habitación lo hacía sentir en la gloria.

En cuanto a Harry en cuanto se hubo cambiado de ropa y arropado en su cama, sus familiares Ishtar, acurrucado a su lado, y Relliny en una percha junto a su cama; lo estaban interrogando sobre cómo había transcurrido el juicio de Sirius.

-Y bueno Harry, tuviste que intervenir en el juicio –le pregunto mentalmente Relliny.

-No, el señor Travers supo cómo llevar el juicio de manera que no tuve que intervenir de hecho nadie se dio cuenta que yo estaba entre los visitantes, excepto Pettigrew el si se dio cuenta si hubieran visto la cara de terror que puso cuando se dio cuenta de que estaba ahí –le respondió Harry riendo.

-No es para menos Harry, si los 3 días que lo tuviste prisionero te los pasaste traumatizando lo –le dijo Ishtar.

-O vamos Ishtar no me dirás que no se lo merecía además no es como si me la hubiera pasado lanzándole cruciatus –le refuto el niño haciendo pucheros.

-No, hiciste peor Harry, te la pasaste describiendo con lujo de detalles todo lo que le harías si llegaba a decir algo que te perjudicara o a Sirius; como que lo transformarías en su forma animaga y lo colgarías de una cuerda encima de un nido de serpientes hambrientas y lo irías bajando lentamente para que pudieran morderlo o que comprarías muchas baterías muggles les sacarías el ácido y lo bañarías con ese acido poco a poco empezando por los pies. –Comento Relliny risueña.

-Y esos eran los más suavecitos Relliny, sabes perfectamente que nuestro querido Harry puede llegar a ser bastante sádico, solo recuerda cuando nos topamos con esos megalacdim a las 2 semanas de que empecé a vivir aquí.

-Sobre eso no puedes decirme nada Ishtar, el deber de los magos de Elenya es acabar con Gea y sus súbditos y esos son los megalacdim... y además sobre Pettigrew él también se lo merecía, debería estar agradeciendo que este en Azkaban prácticamente ileso, aunque sino mal recuerdo en el futuro él había dicho a Sirius que los dementores le provocaban mucho temor casi tanto como a mí.

-¡Oh! Harry te estas equivocando, no estoy defendiendo a Pettigrew solo estoy señalando por qué esa rata te tenia tanto miedo, además no deberías haberlo dejado ir ileso –le dijo Ishtar.

-Si le hubiera hecho algo, los del Ministerio podrían ponerse a investigar el motivo de sus heridas y no los quiero metiendo sus narices antes de tiempo, aún hay varias cosas que debo hacer antes de enfrentarlos abiertamente.

-Me hubiera gustado verle la cara que puso, esa idiota rata no sabe de lo que eres capaz y en cuanto a tu pregunta Ishtar recuerdo perfectamente como nuestro pequeño Harry se cargó a esos megalacdim.

-Flash Back-

Fue el 12 de agosto de ese mismo año cuando por primera vez desde que Harry había empezado a vivir en la Mansión Potter que 5 Megalacdim habían invadido los terrenos de la propiedad. Los elfos domésticos habían presenciado antes un par de invasiones pero sin haber magos en la propiedad lo único que habían podido hacer fue esconderse y esperar a que se fueran para luego reparar los destrozos causados, después de todo los megalacdim no se interesaban en los elfos domésticos; pero en esa ocasión entraron en pánico su pequeño amito estaba en la propiedad y los megalacdim podían oler su magia, de nada les serviría esconderse porque no se irían sin encontrar al mago.

-Amito Harry, amito Harry –gritaba Kimblu nervioso y aterrorizado.

-¿Qué pasa Kimblu por qué tienes tanto miedo?

-Amito Harry 5 Megalacdim acaban de invadir los terrenos, debe irse antes de que lleguen a la mansión.

-Quieres que huya Kimblu.

-Si amito Harry, usted es muy importante y no debe caer en sus manos.

-¡Ay! Kimblu agradezco tu preocupación y la de los demás también –dijo Harry mirando a los otros dos elfos que habían entrado poco antes.- pero no pienso huir, ustedes saben que es la obligación de todos los magos de enfrentar a las fuerzas de Gea... no se preocupen estaré bien.

Luego de decirles esas palabras Harry salió de la sala en donde estaba y camino en dirección a la entrada principal, con toda la intención de defender su casa, Relliny y Ishtar lo acompañaron para ayudarlo a atacar de ser necesario; los pobres elfos domésticos en vez de tranquilizarse entraron en más pánico aun, pero sabían que nada podrían hacer para detener al niño así que lo acompañaron si la cosa se ponía mal uno de ellos lo agarraría y desaparecería mientras los otros 2 se sacrificaban por su amo.

Harry muy seguro de sí mismo camino hasta encontrar sé a unos 10 metros de los megalacdim, eran 5 con aspecto cuadrúpedo; una vez Harry los diviso comenzó a escanearlos en busca de sus protecciones para ello dejaba salir un poco de su magia que de manera instintiva le indicaba que escudos poseían los enemigos. Esta habilidad innata la tenían todos los magos pero muy pocos sabían utilizarla y mucho menos reconocerla cuando se presentaba por error, el niño la conocía bien por sus años en convivencia con los lobos ellos le enseñaron a luchar dejándose guiar por sus instintos y sentidos.

Una vez que una porción de su magia se liberó le transmitió a su dueño que 4 de los megalacdim tenían escudos contra magias elementales a excepción de la del fuego y el ultimo tenia escudos contra todas las magias y ataques cortantes así que tenía que ser derribado por fuerza física, es decir golpes pero poseía una fuerte coraza protectora.

Los elfos domésticos también sabían escanear escudos y no sabían cómo su amo podría vencerlos solo era un niño de 11 años.

En cuanto Harry termino el escaneo se colocó en frente a los megalacdim que también lo habían estado estudiando, separo un poco las piernas y levanto los brazos hasta dejarlos a la mitad de su cuerpo. –Ustedes tres no se metan en medio, no quiero lastimarlos. –les advirtió a sus elfos para luego comenzar a invocar fuego elemental de sus manos, el fuego elemental varia de color de persona a persona y el de Harry era color verde esmeralda.

En cuanto hubo convocado suficiente fuego este se reunió un 8 grandes figuras, un león, unos tigres y otros leopardos eran lo que se podía distinguir; en cuanto las figuras se hubieron terminado de formar Harry levanto una mano señalando a los megalacdim y como si de una orden verbal se tratara los felinos de fuego atacaron a los 4 megalacdim débiles al fuego. Sin quedarse a observar Harry corrió junto a los felinos pero dirigiéndose al quinto enemigo, sabía que contra este no podría usar la magia de manera externa pero podía hacerlo internamente, el azabache tenía un gran conocimiento de su propio cuerpo, sabia los límites de sus músculos y huesos así que haciendo uso de la magia fortaleció los músculos, tendones y huesos aumentando la cantidad de sangre que fluía a estos ganando mucha fuerza.

Apenas llego hasta el megalacdim débil a los golpes, le propino un derechazo directo a la cabeza a pesar de la fuerza extra que tenía la coraza del megalacdim lo protegió de la mayor parte del golpe, el enemigo se volteó para atacar con un zarpazo al niño; Harry pudo eludir a tiempo el ataque y siguió atacando con golpes y patadas buscando debilitar la coraza del enemigo, el megalacdim atacaba también pero ninguno de sus ataques le dio de lleno al niño, la magia interna que estaba usando también le aumentada la velocidad de reacción así que a los 5 minutos de iniciado el combate apenas tenía unos rasguños causados por la tierra y las piedras que el combate levantaba del suelo.

La velocidad, fuerza y ferocidad del combate era tan enorme que los pobres elfos domésticos no caían del asombro y la preocupación que su amo no pudiera evitar un ataque, era sabido que los colmillos y garras de los megalacdim poseían veneno era por eso que los magos evitaban entrar en un combate cuerpo a cuerpo pero parecía que eso era lo que menos preocupaba a su amo, en ese momento los elfos no sabían que pensar de su amo pues Harry acaba de empezar a reír de emoción dentro del combate y para luego comenzar a cantar.

The culprit, you act before thinking
Caught in your ignorant sin
And lying to your own reflection
You thought you could hide

Deprived of my own innocence, denied

The infinity of recurring torment
Your comeuppance

See, hear the torture inside
Devouring what was left of my pride
You thought it's not going to happen to you
Thought you could hide

Deprived of my own innocence, denied

The infinity of recurring torment
Your comeuppance
Dwelling in a mind, mixed up and
Your regret has spread over the sea

Deprived of my own innocence, denied

The infinity of recurring torment
Your comeuppance
Dwelling in a mind, mixed up and
Your regret has spread over the sea

Lo que ellos y los familiares no sabían eran las dos razones por las cuales Harry cantaba, una de ellas era que el niño tenía mucha magia acumulada, magia que le provocaba hasta dolor físico por estar retenida, Harry utilizaba esa magia en combate y al ser los enemigos megalacdim el niño no tenía por qué contenerse; la liberación de esa magia le provocaba un gran alivio y felicidad y cuando el pequeño mago estaba feliz le daba por cantar; la segunda razón de porque cantaba era que al cantar el enemigo se desequilibraba pues al ser una acción poco común los megalacdim entraban en pánico al pensar que el enemigo jugaba con ellos.

Los felinos de fuego ya habían acabado con sus oponentes y observaban con fascinación el combate de su invocador además de que olfateaban la magia a su alrededor y la degustaban con embeleso, pocas veces podían estar en contacto con una magia tan pura y poderosa como la de su líder Harry.

Poco después de que Harry comenzara a cantar su oponente tuvo un tropiezo que el niño utilizo para propinarle varios golpes seguidos lo suficientemente fuertes para romper la coraza del megalacdim, sin perder tiempo el niño concentro una gran cantidad de magia en su mano y golpeo la piel descubierta del enemigo; fue tal la fuerza que utilizo que el megalacdim se derrumbó sangrando por la boca, los ojos y los oídos. La magia del niño había destruido todos los órganos internos de la bestia.

En cuanto término de atacar Harry se dio cuenta que los demás también habían acabado con sus oponentes y sacando un cuchillo de su bolsillo izquierdo procedió a cortar el vientre de los megalacdim hasta el corazón y con la precisión de alguien experimentado les arranco el corazón a los 5. Dentro de un órgano parecido a un corazón animal se encontraba el verdadero corazón de los megalacdim, este era una esfera circular de variable tamaño en cuyo centro se arremolinaba una sustancia negra de muchos tonos, entre más oscuro y grande fuera el corazón más poderoso era el megalacdim.

Los corazones debían ser retirados de los enemigos caídos porque de lo contrario estos revivían pasada una media hora, cada mago utilizaba un solo cuchillo para retirar el órgano de todos sus enemigos.

En cuanto Harry hubo acabado de retirar todos los corazones les dio permiso a los felinos de fuego de devorar los cadáveres de megalacdim, después de eso el niño se volteó sonriente a sus elfos.

-Ven no había nada que temer.

-Amito Harry lo mejor es que vaya a asearse que esta todo sucio- le dijo Kimblu aun sin salir del asombro de ver a un niño de 11 años pelear mano a mano contra un megalacdim del genero guerrero.

-Fin del Flash Back-

-Yo aún estoy sorprendido de como Harry derribo a ese megalacdim- dijo Ishtar.

-No hay que sorprenderse tanto Ishtar, es solo mucha experiencia –le refuto el niño.- ahora mejor lo dejamos aquí debo dormir más tarde me espera una larga charla con Sirius y mañana debo ir con los Malfoy, espero no se molesten con que lleve a Sirius.

-Descansa Harry –le dijeron ambos animales a su amigo.

Sim embargo el recelo de Harry no era necesario ya que mientras el dormía la edición del Profeta de ese día se entregaba en todas las casas de magos y la primera plana era una noticia de la liberación de Sirius Black escrita por Rita Skeeter.

Sirius Black Inocente

Así como le leen amigos el último descendiente varón de la noble casa Black ha sido ayer declarado inocente de todos los delitos por los que cumplía condena en Azkaban.

Les cuento que esta servidora estuvo en el juicio donde Marco Travers defendió la inocencia del Lord Black, llevando una prueba contundente, el mismo mago por el cual se le culpo de asesinato, si mis amigos Peter Pettigrew está vivo, el mago se ocultó gracias a su forma animaga de rata.

La identidad del susodicho fue comprobada y el señor Black fue liberado de manera automática además el Ministerio debe pagarle un mínimo de 10 millones de Galeones y una disculpa pública por los años en prisión.

Lamentablemente no pudimos tener una entrevista con el señor Black ya que inmediatamente fue llevado a una sala donde se le permitió arreglarse, pero lo que si les puedo decir es que esta servidora lo vio marcharse un tiempo después del Ministerio acompañado por el abogado Travers, un medimago y el mismísimo Harry Potter.

Por si no lo sabían Harry Potter es el ahijado del señor Black y lo que yo me pregunto ahora es ¿Fue Harry Potter el que busco la liberación de su padrino? De ser así nos surgen más interrogantes ¿Cómo pudo un niño capturar a un animago ilegal fugitivo? ¿Cómo fue que un niño se enteró de la inocencia de su padrino y los aurores no?

Lamentablemente no tenemos respuesta para esto, pero les puedo asegurar que buscare la manera de obtener respuestas.

Ahora solo deseo que el señor Black pueda pasar tiempo con su ahijado que tanto debió haber esperado en su tiempo en prisión.

Rita Skeeter.

En la Mansión Malfoy a la hora del desayuno, los dueños de la propiedad leían con asombro las noticias del Profeta, preguntándose una vez más quien era ese niño Harry Potter y planeando como tenerle como aliado, era claro que el niño a pesar de su edad no se detendría ante nada con tal de cumplir con sus planes; después de todo Lucius Malfoy sabía que fue Harry Potter el que ideo la liberación de Black, el mismo le había dado el nombre de Marco Travers a su hijo cuando este le pregunto por un abogado para ayudar a su amigo.

A las 10 de la mañana los integrantes de la Mansión Potter se encontraban desayunando en el jardín, Sirius ansioso por saber más del niño y su relación con los Malfoy y Harry pensando que podía decirle a Sirius y que no.

Una vez que terminaron el desayuno el mayor se aclaró la garganta con la intención de llamar la atención del niño.- Bueno Harry me debes una charla.

-Lo se Sirius –suspirando Harry miro a su padrino con la esperanza de no tener que volver a perderlo.- Sirius sabes que nosotros los magos desarrollamos nuestra conciencia más temprano que los muggles por lo que tenemos recuerdos claros y precisos de cuando tenemos menos años mientras que los muggles pueden recordar apenas cosas de los primeros años ¿no?

-Si Harry lo sé, muchos muggles inclusive tienen problemas para recordar cosas claras de su niñez a diferencia nuestra, pero que tiene eso que ver con tu relación con los Malfoy. –le pregunto extrañado.

-Bueno Sirius el motivo de mi relación con los Malfoy es debido a unos recuerdos que tengo de cuando era pequeño... padrino yo tengo recuerdos de cuando tenía 6 meses de edad -con algo de miedo le pregunto. –tu recuerdas cuando yo tenía esa edad y tu ibas a nuestra casa en el Valle de Godric.

-Sí, Harry claro que recuerdo –sonriendo el mago continuo.- recuerdo que tú jugabas conmigo y unos peluches de animales que James te compro, siempre estabas vestido con pantaloncitos cortos y camisetas de muñecos muggles que a tu madre Lily le encantaba comprarte.

-¡Ay Sirius! –Con voz quebrantada el niño le dijo.- ese no era yo.

-¿Qué pero de que hablas Harry?

-Dime Sirius de qué color tenía los ojos en ese momento.

-Los tenías de color castaño como tu padre. –le respondió sin saber el motivo de la pregunta.

-Y dime no crees que es extraño que ahora los tengo verdes.

-Los niños cambian de color sus ojos después de nacer Harry, eso decía tu madre.

-Si padrino, los bebés definen su color de ojos después, pero ¿a los 6 meses cambiar de color? Dime de que color los tenía cuando tenía 1 año.

Sirius no pudo contestar, porque recordaba que la última vez que lo vio los tenia castaños y ya para ese entonces Harry tendría 1 año, no tenía sentido que ahora tuviera los ojos verdes.

-Sirius ese niño no era yo, sino mi hermano Albert –al ver que el animago seguía sin pronunciar palabras Harry continuo hablando.- el motivo por el cual no sabías de mi era porque James no quería que nadie supiera de mí.

-¿Harry pero por qué querría James ocultarte?

-Porque yo no soy hijo de Lily Evans, mi madre por así decirlo es James él fue quien me gesto.

-P-pe-pero eso significaría que James le fue infiel a Lily.

-Lo sé y así fue, lo único que no se es quien es mi otro padre, Lily sabia la verdad por supuesto pero me despreciaba al igual que James –en ese punto Harry casi que estaba llorando, recordar todas las palabras hirientes de su propio padre era muy doloroso para él.- el James nunca me quiso, decía que los hombres no debían gestar hijos que eso era cosa de mujeres y el motivo por el cual me despreciaba es que yo lo convertí en eso que el tanto detestaba; el motivo por el cual no me aborto fue porque Lily le dijo que no lo hiciera, para ese entonces ellos ya sabían que Voldemort tenía interés en ellos y ella le dijo que en caso de que algo pasara yo podría salvar a Albert...

-Harry... lo que me dices no puede ser cierto porque... -el mismo Sirius se interrumpió pues había recordado como James había despotricado contra los magos gestantes un día en que se habían topado con uno en el Callejón Diagon, Sirius de verdad no quería creer que fuera verdad, su amigo había escondido a un niño, a su propio hijo por una idea discriminatoria estúpida como esa.

-Ves tú mismo acabas de darte cuenta de que el realmente pensaba eso de los gestantes y no fue solo eso... -Harry con voz estrangulada se dispuso a contarle los hechos de ese 31 de octubre.- el día en que Pettigrew los traiciono ellos se enteraron que Voldemort iría por ellos porque un patronus llego alertándolos, el patronus era una cierva aunque no se de quien era... en todo caso ellos corrieron a agarrar a Albert y unas maletas que ya tenían preparadas para huir; antes de marcharse James se acordó de mí y le pregunto a Lily que hacían conmigo... yo ahí pude percibir un poco de preocupación en la voz de James, pero fue completamente aplastada por la respuesta de Lily.-el niño guardo silencio al recordar como la primera y única oportunidad de que su padre pudiera haberle querido y protegido, fue arruinada por esa bruja.

Después de un momento en el cual Sirius aguardo a que el niño siguiera, Harry siguió contando.-Ella le dijo a James que porque se preocupaba por un engendro como yo, que recordara todo lo que había sufrido en el parto a causa mía, y que ese era el momento por el cual yo había nacido, le dijo que fuera, me agarra y me dejara en la cuna de Albert así Voldemort me mataría a mí y dejaría tranquilo a mi hermano. –para ese momento Sirius estaba inclinado hacia la mesa sujetándose la cabeza sin poder creerse que James su amigo hubiera hecho tal aberración.- James lo hizo, me sujeto y me dejo en la cuna de Albert cuando se fue ni siquiera se volteó a verme, ni me dijo nada... -para ese momento Harry lloraba ya, era demasiado el sentimiento de traición y dolor que sentía.

Cuando Sirius escucho el llanto del niño levanto la vista y se encontró con la visión más triste y terrible que nunca había presenciado jamás y en ese momento deseo con toda su fuerza nunca haberla visto. -¡Oh Harry! –Lamentándose el animago se levantó de donde estaba sentado para ir a abrazar al niño.- ¿cómo por qué es que tus lágrimas son de sangre? ¿Qué te llevo a tener la más grande expresión de sufrimiento que un mago puede tener?

Y es que así era, las lágrimas carmesí, las lágrimas de sangre en los magos eran el reflejo del más grande sufrimiento que un elegido por Elenya podía tener... las cosas que un mago debía experimentar para que sus lágrimas fueran así eran terribles y muchas, se decía que el único que las había poseído del que se tenía registro era el mismo Merlín; nadie en el mundo mágico anhelaba tales lágrimas.

Fueron varios minutos que Harry necesito para poder hablar y responderle a su padrino. –son muchas cosas Sirius lo de James fue quizá lo primero, pero tendrás que perdonarme hay cosas de las cuales aún no me siento preparado para hablar pero si te puedo contar que fue lo que paso luego de que ellos se fueran de la casa ese día.

-Está bien Harry cuéntame todo lo que puedas, pero debes tener algo claro tienes todo mi apoyo y puedes contarme lo que quieras en cuanto te sientas preparado. –le dijo para luego acercar una silla y escuchar el resto del relato.

-En cuanto ellos se fueron la casa quedo en silencio, yo me quedé dormido hasta que escuche como abrían la puerta, pensaba que eran ellos pero no... era un hombre alto encapuchado que tenía una varita en la mano, ese hombre me pregunto en donde estaban mis padres y porque me habían dejado solo. Como te imaginaras ese hombre era Voldemort, en cuanto se dio cuenta que estaba solo se quitó la capucha y me miro... él no tenía ninguna expresión de agresividad o maldad hacia mí, de hecho parecía muy consternado al darse cuenta que estaba solo.

-En serio Harry, pero no fue el quien te hizo esa cicatriz.

Negando Harry continuo hablando.- el camino hasta la cuna y me alzo... era la primera vez que alguien me alzaba con cariño y cuidado Sirius y te digo que no sentí ninguna mala intención hacia mí; en cuanto se dio cuenta que yo lo miraba extrañado me dijo que la intención con la que había llegado a la casa era para hablar con mis padres y tranquilizarles, que él no creía en que un niño fuera a matarlo y por eso estaba ese día en el Valle de Godric para intentar explicarles que él no era ningún mago tenebroso que mataba niños. –en ese momento la quijada de Sirius casi que caí al suelo no podía dar crédito a lo que escuchaba.

-Te puedo asegurar Sirius que lo que te cuento es verdad te lo juro –le dijo Harry en el idioma de poder para que el mago terminara por creerle.- pero las cosas no terminaron ahí, unos minutos después de que el me dijera eso una explosión resonó en la planta de abajo y Voldemort volvió a dejarme en la cuna y comenzó a lanzar hechizos protectores alrededor, no sé qué hechizos eran pero él se distrajo con eso como si fuera muy importante no sé porque lo haría pero parecía que sabía quién era el que estaba abajo, sin embargo duro tanto lanzado los hechizos que para cuando acabo una figura encapuchada entro en la habitación y ataco a Voldemort sin darle tiempo a defenderse adecuadamente y un hechizo lo alcanzo en el costado y se esfumo... no se explicarte porque o como pero simplemente se esfumo pero debió dolerle un montón porque grito. En cuanto Voldemort se murió o lo que sea que le haya pasado, el encapuchado se acercó a la cuna y me lanzo el Avada Kedavra... después de eso no recuerdo mucho solo que me dolía mucho la frente y el sonido de otra explosión pero esa ves en la habitación, luego nada supongo que me desmaye ya que cuando recupere la conciencia estaba en brazos de Hagrid y luego estaba donde los Dursley.

-Harry según lo que me cuentas, Voldemort salvo tu vida y no solo eso mi amigo el que creí casi mi hermano cometió uno de los mayores crímenes en el mundo mágico. –le dijo Sirius apesadumbrado.

-Así es Sirius, pero hay algo más importante...

-¿Qué cosa Harry?

-Hay alguien más ahí afuera, con el poder suficiente para derrotar a Voldemort, si bien lo hizo de manera rastrera y cuando él estaba ocupado con algo más pero lo hizo... significa que hay otro mago cometiendo fechorías ahí afuera un mago tenebroso.

-Es cierto y muy preocupante porque no se sabe nada de este mago y es posible que muchos de los delitos y muertes causadas por su mano se le hayan atribuido a Voldemort de manera errónea.

-De hecho Sirius casi podría apostar que los crimines más terribles que se tienen ahora registrados a causa de Voldemort este no los haya hecho u ordenado.

-Muy preocupante... -se quedaron unos minutos en silencio, Sirius procesando todo lo que habían hablado y Harry sintiendo aliviado de que Sirius supiera la verdad sobre James.- es por eso que estas acercándote a los Malfoy, Harry.

-En parte si padrino, no te voy a negar que al principio me acerque a Draco con esa intención pero luego de unos días me di cuenta de que podía tener en él a un amigo verdadero y ahora le estimo como tal. –le dijo sonriendo mientras recordaba al rubio, lo que no se dio cuenta era que Sirius lo observaba atentamente pues había reconocido la sonrisa boba de alguien que tenía algo más que una amistad pero no parecía que el niño se diera cuenta de sus propios sentimientos, así que el animago se prometió así mismo no decir nada.

-Entiendo Harry, en ese caso estoy más que feliz de que tengas en el muchacho Draco un amigo y puedes contar con mi compañía a verlo mañana, hace mucho que no veo a mi prima Narcissa.

-Que dicha que no te molesta Sirius, porque además hay otra cosa que debo comentarte... -el niño guardo silencio para dar dramatismo al momento.

-Y qué es Harry.

-Se dónde está Voldemort, en este momento no cuenta con un cuerpo propio y planeo ayudarlo para que regrese.

Sirius estuvo tentado en pegar el grito al cielo pero después de todo lo que había escuchado debía darle una oportunidad a su antiguo enemigo además si su ahijado había logrado sacarlo de Azkaban era claro que no se detendría en su plan ni siquiera por sus protestas; pero aun así le pregunto- ¿Por qué quieres ayudarle?

-Sirius ese hombre me salvo la vida aunque lo hubiera hecho de manera indirecta pero lo hizo y eso es muchísimo más de lo que mi propio padre hizo, además tenemos que tener aliados poderosos no sabemos en qué momento ese mago tenebroso se dé a conocer y tampoco sabemos cuáles son sus planes.

Suspirando Black le dijo.- muy bien Harry, se hará tal y como lo tienes planeado, puedes contar con mi ayuda... pero según lo que me cuentas Voldemort estuvo cerca de la muerte o algo similar se necesitara algo muy poderoso para poder darle un cuerpo; así que, qué piensas usar para ayudarle.

-Tengo planeado usar la piedra filosofal –le respondió sonriente el niño.

-Si bueno la piedra podría funcionar pero como piensas pedírsela a Flamel, además de que esta Dumbledore algo me dice que él no dejara que la obtengas con facilidad.

-¡Ah sí! Dumbledore, tengo un par de cositas que contarte sobre él y los Weasley. –una vez dicho eso Harry le conto a Sirius de la negligencia del director con respecto a su tutela y en donde había estado viviendo, además le conto sobre el robo que los Weasley habían hecho y del contrato matrimonial que James había planeado.

Decir que la indignación de Sirius era grande era decir poco, Harry tuvo que recurrir a sus ojitos de cachorro para que Sirius no saliera corriendo en busca de la cabeza de Dumbledore y la Weasley mayor. –Padrino de nada vale que los vayas a matar ahora, volverías a Azkaban mejor espera –le suplico el niño aferrado a sus piernas mientras lo miraba con grandes ojos suplicantes.

Suspirando derrotado Sirius volvió a sentarse- Además padrino podemos darles por donde más les duele después –sonriendo Harry continuo.- de momento lo más importante es tener el apoyo de Voldemort y ayudándolo a recuperar su cuerpo es la mejor manera.

-Bien está bien Harry, pero como le pediremos la piedra a Flamel.

-Flamel no tiene la piedra, se la dio a Dumbledore para que la cuidara.

-En ese caso lo tenemos más difícil Harry. –suspiro con frustración el animago sin darse cuenta de la sonrisa satisfecha del niño.

-De hecho padrino, ya la tengo en mi poder –al ver la cara de confundida del mayor, Harry le aclaro.- el día en que salimos a vacaciones de invierno, volví furtivamente a Hogwarts y le robe la piedra al director, y lo cierto es que creo que ni siquiera se ha dado cuenta todavía de que no la tiene; Fluffy era uno de los que custodiaban la piedra.

-Espera, espera me estás diciendo que la piedra estaba en Hogwarts –el ver el asentimiento del niño, Sirius quedo de nuevo con la quijada colgando, para luego replicar.- no me habías dicho que el que tenía a Fluffy quería matarlo.

-Y así es Sirius, Dumbledore pensaba entregarlo al Ministerio para que se encargaran de él una vez este terminara de cuidar la piedra y sabes tan bien como yo que el Ministerio lo que haría sería matar a Fluffy.

Sin poder creerse todo de lo que era capaz su antiguo director Sirius solo asientio sabiendo que el Ministerio no tendría consideración con en su opinión una bestia peligrosa.

-Bueno creo que ya hemos hablado mucho, porque no vamos a comprarte la ropa que necesitas-le dijo Harry pero antes de salir le llego una carta con una lechuza, luego de quitarle la carta y recibir un picotazo de parte del ave, el niño se dio cuenta de que era una carta de Draco.- Es de Draco

Después de leer la carta, le dijo a Sirius que los Malfoy sabían que él estaba acompañándolo y le invitaban a ir a la Mansión el día de mañana juntos.

El resto del día ambos magos se la pasaron de tienda en tienda comprando cuanta cosa llamaba la atención del ex presidiario, al final del día terminaron con un guardarropa completo, una nueva varita, muchos zapatos, varios implementos de cuidado personal y un sinfín de juguetes y aparatos que el animago quiso comprar tanto para él como para Harry. Al finalizar el día ambos acostados en sus respectivas camas rememoraban los acontecimientos del día. Harry estaba feliz y reía al recordar las reacciones del mayor ante las tiendas en Diagon y Sirius lloraba en silencio al darse cuenta de que el hombre que quiso como un hermano pudo despreciar y condenar a una muerte segura a su propio hijo, además se reprochaba a sí mismo el no haberse dado cuenta de la presencia de otro niño en la casa.

El día siguiente 23 de diciembre, después del desayuno ambos magos se disponían a utilizar la chimenea para ir a la Mansión Malfoy, Sirius estaba nervioso de como actuarían ambos magos con ellos y Harry emocionado de volver a ver a Draco.

Al llegar a la Mansión Malfoy respectivamente al salón, observaron que los habitantes de dicha casa ya los estaban esperando.

-Buenos días señor y señora Malfoy –saludo sonriente Harry al mayor.- gracias por recibirnos en su casa.

-Buenos días joven Potter, y no tiene que agradecer es un placer tenerlos en mi casa, en especial a ti Sirius me alegro que estés fuera de prisión primo –saludo alegre Narcissa Malfoy.

-Cissa me alegro ver que estés bien –le respondió sonriente Sirius.- Malfoy gracias por invitarme a su casa. –esto último lo dijo más por obligación que por que quisiera.

-Como dijo mi esposa, es un placer tenerlos en mi casa. –le respondió Lucius.

En ese momento Harry se volteó hacia Draco y en cuanto estaba por hablar fue interrumpido por el abrazo arrollador del mismo. –Harry me alegro que vinieras a mi casa, ven vamos al patio ahí podremos pasar el día jugando. –y sin esperar respuesta agarro la mano del azabache y se lo llevo corriendo.

-Disculpe la descortesía de mi hijo Black pero Draco estaba ansioso por ver al joven Potter para darle su obsequio de Yule –los tres magos adultos caminaron en la misma dirección en que se habían ido los niños.

-No se preocupe Malfoy, recuerdo como son los niños en estas épocas y lo cierto es que Harry también estaba ansioso por ver a tu hijo, hoy en la mañana se levantó súper temprano y no paraba de caminar de un lado a otro esperando que fuera la hora de venir.

-Nada diferente a lo que mi Draco estuvo haciendo entonces –comento riendo Narcissa.

Ya en el jardín Draco aun arrastrando a Harry lo llevo a una de las mesas que ahí había.

-Harry sé que llevamos poco de conocernos –le dijo Draco, cuando llegaron hasta la mesa en donde había un objeto cubierto por una tela.- pero en el tiempo que hemos convivido me he dado cuenta de que eres muy diferente a como me imaginaba que eras y ha como dicen los medios y libros que eres... te preocupas por la familia tanto como yo, quieres ayudar al mundo mágico protegiendo nuestras costumbres y valoras la amistad tanto como yo, así que quiero darte este obsequio en símbolo de nuestra amistad y como promesa de que nuestro lazo se mantendrá por mucho tiempo más. –luego de dicho eso el niño descubrió el objeto de la mesa, revelando una figura de un tigre hecha en arcilla dentro de una urna de cristal.

Maravillado tanto por la figura como por la palabras del rubio, Harry solo atino a abrazar al otro niño, estaba emocionado de que sus deseos de tener una amistad con él fueran correspondidos, después de todo Harry lo que más deseaba era una familia y amigos verdaderos. Draco no sabía que había dicho que ocasiono la reacción del azabache, sabía que Harry no era de los que demostraban sus sentimientos abiertamente pero estaba agradecido y muy feliz de ser considerado digno de confianza como para que Harry bajara sus defensas con él.

Fue en ese momento que los adultos llegaron a la puerta que daba al jardín y miraron la escena, y todos supieron con certeza que esos dos llegarían a ser más que amigos pues podían observar como las magias de ambos niños giraban en torno a ellos entrelazándose, aceptándose y complementándose; aunque los niños parecían no darse cuenta pues estaban en sus propios pensamientos mientras mantenían los ojos cerrados inconscientemente.

-Bueno creo que eso confirma lo que me imaginaba –dijo Sirius en voz alta.

-Esos dos serán más que amigos –le respondió Narcissa.

-En ese caso, creo Black que debemos hacer una tregua por el bien de ambos –hablo Lucius al tiempo en que se giraba y estiraba una mano en dirección del animago.

-Concuerdo, pero ten por seguro que cuidare de Harry no permitiré que sufra más –le respondió Sirius al tiempo en que estrechaba la mano del rubio.

-Bueno, bueno nada de peleas y sabes que Sirius no serás el único que proteja a Harry, yo misma matare al que se atreva a lastimar al niño. –le dijo la bruja a su primo, pero al ver la cara de confusión que puso agrego.- después de todo si Harry sufre mi Draco también y eso no lo pienso permitir.

Entendiendo al fin Sirius asintió, después los tres juntos siguieron caminando en dirección de los niños que no se habían enterado de nada y se sentaron en las sillas de la mesa, fue en ese momento que los niños se separaron y enrojecieron al ver que tenían audiencia.

-Draco yo también quiero lo mismo que tú y de hecho también te traje algo.- le dijo al tiempo en que sacaba una caja de su abrigo y quitaba el hechizo de encogimiento, revelando una caja de tamaño mediano finamente adornada con pintura hecha a mano por el mismo Harry, en la caja se podía observar pintado el nombre del rubio y algunas runas de protección.- yo pinte esta caja puedes guardar lo que quieras en ella tiene un hechizo de agrandamiento infinito y bueno yo también te hice una figura de arcilla, no sabía que tu harías lo mismo. –le dijo algo avergonzado de que fuera un regalo similar.

-No te preocupes Harry cariño –intervino Narcissa.- las figuras de arcilla mágica son un regalo tradicional entre niños magos, después de todo los regalos de Yule deben ser hechos a mano por el que los obsequia y la arcilla es lo más sencillo de usar para los niños, pero lo cierto es que estoy sorprendida de que sepas utilizar hechizos avanzados como el de agrandamiento infinito.

-A Harry le gusta mucho leer mamá, de hecho él nos ayuda mucho con los deberes del colegio –le dijo Draco a su madre, logrando sonrojar al azabache.

-Bueno me gusta aprender cosas –intento defenderse innecesariamente el niño, pero al ver que los adultos lo observaban sonrientes, dándose por vencido saco la figura de dragón de la caja y se la entregó al rubio.- espero te guste Draco.

En cuanto la figura estuvo en las manos del niño, cobró vida y comenzó a aletear alrededor del mismo. Maravillado Draco observo por varios minutos al dragón hasta que al final la figura se le poso en un hombro.-Harry es increíble, maravilloso, mi regalo es poca cosa en comparación.-le dijo entristecido al mirar la figura de tigre.

-No Draco, tu regalo más que el tigre fue lo que me dijiste en cuanto llegamos aquí y además no debes menospreciar tu figura porque para mí es muy hermosa. –le dijo Harry sonriendo intentando levantar el ánimo del niño.

-Pero no se mueve –le replico el rubio aun triste.

-Y eso que, para mi es hermosa –lo interrumpió Harry antes de que siguiera.- me gusta Draco y eso es lo importante, así que no estés más triste.

-Contigo no voy a poder ganar una discusión no es así Harry.-suspiro resignado el niño.

-Tal vez si Draco, pero está en particular no vas a ganarla.-le dijo sonriendo.

-Está bien, pero el regalo del próximo año te prometo será mejor.

-Está bien.-respondió riendo Harry.

El resto del día se la pasaron jugando en el jardín de la Mansión Malfoy siendo observados por los adultos, usaron las escobas que el rubio tenía en su casa, jugaron varias partidas de ajedrez entre ellos y con los adultos, dejando como ganadores a Lucius y a Harry.

Al final del día tanto los Malfoy como Harry y Sirius se la habían pasado muy bien en la visita y quedaron en venir a la cena del 25 en donde estarían con otros de los amigos de Harry y algunos adultos conocidos de Lucius.

Sirius supo ese día que Harry estaba haciendo bien en aliarse con los Malfoy y quizá también Voldemort, después de todo si Harry era feliz el estaba más que dispuesto a hacer cualquier cosa inclusive matar a James Potter si llegaba a verlo nuevamente.

Debo buscar a Lunático, debemos apoyar a Harry en todo lo que podamos. Esos eran los pensamientos del animago antes de dormirse ese 23 de diciembre.

En cuanto a Harry su último pensamiento antes de quedarse dormido fue que el abrazo de Draco había sido lo más bonito y agradable que había sentido jamás.