Disclaimer: No soy Jotaká ni Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece.
Esta recopilación participa en el Drabblectober 2020 del blog "De aquí y de allá" by: TanitBenNajash.
Palabra: Movimiento.
Protagonistas: Nottpott.
Palabras: 421.
HOW RARE AND BEAUTIFUL IT TRULY IS THAT WE EXIST.
...
SIETE.
1991.
—Buenos días —saluda Harry, sentándose muy campante al lado de Theodore.
Theodore mira despreocupadamente a su al rededor. Sí, hay bastante gente mirándolos. La verdad, a Theodore no le sorprende que Harry tenga las bolas de sentarse en su mesa. Harry, un Gryffindor, en la mesa de Slytherin. El primer día después de la Selección. Bueno, siendo honesto, no se esperaba que lo hiciese justo el primer día, pero si algo ha aprendido de Harry es que tiene una desagradable necesidad de pulular al rededor suyo.
Harry, acostumbrado a las faltas de respuestas, sigue hablando.
—¿Ya le escribiste a tu papá? ¡Yo sí lo hice! Anoche el prefecto nos dejó enviarles una carta antes de irnos a dormir. Le escribí a mis papás y también a mis tíos. El tío Sirius no me perdonaría que no le escribiese a él también.
Theodore ya se ha terminado su pan tostado para cuando Harry termina de hablar. Y solo se calla porque llega el correo.
—¡Hedwig! ¡Hedwig! ¡Hedwig!
Sí, Harry de verdad está gritándole a su lechuza. Es que de verdad no conoce el significado de la vergüenza. No es que a Theodore le moleste mucho lo que la gente piense, pero uno por lo menos tiene que tener respeto por uno mismo.
—¡Mira lo que me mandó el tío Sirius! —Harry prácticamente le empuja en la cara una bolsa grande repleta, seguramente, de dulces. Seguro ahí hay también una torta de melaza, la favorita de Harry—. Lo compartimos más tarde.
Theodore escucha a medias el reporte de lo que dicen los papás de Harry y sus tíos. A Theodore no le llega ninguna carta; lo que podría decir su papá es un: «es tu deber» y Emmanuel Nott no gasta ni tiempo ni tinta en una cosa tan tonta.
—Nott —dice el prefecto, interrumpiendo la perorata de Harry, que lo mira molesto—. Aquí está tu horario. Tu... amigo, debería irse a su mesa. Por su horario, por supuesto.
El prefecto ni siquiera está lo suficientemente lejos cuando Harry chilla, ofendido.
—¡Me corrió! —Mira a Theodore buscando que lo acompañe en su indignación. Theodore hace un movimiento desinteresado con los hombros—. Ya veo. No te importa. ¡Pues me voy!
Harry recoje sus cosas y las mete en la mochila a los golpes, asegurándose de que Theodore sea perfectamente capaz de ver su expresión ofendida. Se pone de pie, se sacude la capa y se marcha.
Theodore cuenta hasta seis.
—Que no se te olvide que compartimos los dulces más tarde. Nos vemos aquí.
