Los exámenes terminaron por sofocar a Lily, a duras penas pudo dividir su tiempo entre el colegio, el trabajo y estudiar para el examen. Albus pasaba los días llevándole la cena a su habitación para luego ayudarla con ciertas materias. Su abuela también fue ayudarla con la preparación de un par de pociones... Pero lo que terminó por enfadarla fue que Mr. Teddy bear la hubiera dejado de lado, siempre que ella le escribía terminaba sin una respuesta y en visto, no tuvo ni tiempo para sentirse enojada, pero una vez llegada las vacaciones no pudo hacer más que llorar.

— ¿Quieres que lo golpee? — Albus se sentó junto a ella la noche antes de navidad — No lo perdonaré por...

— Quería engañarme todo este tiempo — Dijo tras dejar que su hermano le limpiara las lágrimas. — Creo que lo he arruinado al no romper el compromiso... tal vez ya lo desheredaron y todo es culpa mía.

Albus quiso preguntarle cuándo cayó enamorada de Edward, mas decidió que era mejor ayudar a la pequeña de la familia. No podía ver llorando a su hermanita.

— Voy a llamar a Scorpius, seguro que sabe algo. — Se levantó de la cama y se retiró.

Tardó alrededor de dos horas localizar a su mejor amigo, llamadas telefónicas, mensajes de texto, lechuzas y finalmente con la ayuda de un vociferador. Consiguió que este apareciera por la chimenea de su casa, mas al verlo se sorprendió por las ojeras que se resaltaban en la pálida piel de su amigo.

— ¿Qué demonios es tan urgente? Estoy atado al escritorio de mi oficina con muchos documentos de la empresa. — Scorpius parecía estar durmiendo mientras estaba parado. — Hace semanas que duermo más de tres horas seguidas.

— ¿Desde cuándo manejas tantos documentos?

No pudo evitar bostezar — Desde que mi tío Edward fue removido de su puesto. — empezó a decir — La bisabuela Walburga lo retiró de su cargo y ahora todo el maldito trabajo ha recaído sobre mis hombros. La tía Delphi me pasa todo a mí como si yo fuera su secretario.

Lily escuchó la explicación, estaba bajando por las escaleras al escuchar la voz de Scorpius. — ¿Lo despidieron?

— Lily...— él quedo perplejo al ver a la joven pelirroja usando unos shorts cortos de color rosas y una camiseta blanca — Mi tío fue degradado, por lo que sé está trabajando en una de las sucursales del Grupo Black... en Inverness. La bisabuela quiso castigarlo por ser demasiado engreído y lo alejó... no sé más, Lo siento.

Se retiró rápidamente por la chimenea, no podía dar más explicaciones.


Teddy iba de regreso a la habitación de alquiler en la que estaba viviendo mientras caminaba por las riberas del río Ness, debía estar maldito para recibir tal castigo. Ahora era un simple asalariado, hasta el chico de los mandados recibía mejor paga que él.

Había recibido solo ocho galeones para sobrevivir al mes (no era suficiente ni para una hora), esperaba que Lily ya hubiera pedido la anulación del matrimonio arreglado. La posición en la que se encontraba no iba a ofrecerle un futuro cómodo, ni siquiera era capaz de comer correctamente y mucho menos podría cuidar de ella.

Lo peor de todo era que Inverness era una ciudad que no aceptaba a los magos del todo, así que había cierta restricción mágica, tres hechizos por día, asimismo los transportes mágicos estaban prohibidos... No estaba acostumbrado a vivir de manera limitada, ni siquiera tenía una cama donde dormir; mucho menos tenía algo que pudiera transformar para darse las comodidades que necesitaba. Lo que en verdad odiaba era el agua helada que salía de la ducha, la terma estaba arruinada y él no podía pagarse un plomero.

Llegó al barrio muggle donde estaba la habitación que su tia-bisabuela Walburga le asignó, estaba seguro que vivir entre delincuentes era mucho mejor que aquel cuartucho. Los primeros días se esmeró demasiado en limpiar con magia para quitar el aroma putrefacto de la pintura.

Se sorprendió al darse cuenta de que John Nott-Greengrass, su amigo, estaba en la puerta de su habitación, claramente esperando su llegada.

— ¿Cómo me encontraste? — Lo cuestionó en cuanto estuvo delante de él.

— Tienes el cabello rosa, ¿Desde cuándo estás tan avergonzado? — John se mostró preocupado. — pudiste pedirme ayuda y te había sacado de aquí en un santiamén. Yo le hubiera dicho a la señora Druella y Cygnus lo mal que la estás pasando...

— Ellos lo saben, me están castigando. Me quitaron hasta las tarjetas de crédito — Teddy volvió su cabello al color azul. — Así que quítate de mi puerta, tengo que cenar e irme a la cama.

— Lily está preocupada. — Soltó John cuando su amigo lo empujó para abrir la puerta de su casa. — Ella me pidió que te buscara.

Teddy se giró para tomarlo por las solapas del abrigo — Si le dices donde estoy me aseguraré de cortarte la lengua. Ella debe romper el compromiso y...

— ¿La abandonas en medio de una dificultad? Sabes que ella es Slytherin, si yo no le digo hallará una manera de saber tu paradero... Albus me trajo hace media hora a Inverness — No se inmutó por la fuerza que estaba usando Teddy. — Tal vez mañana recibas una agradable visita.

— Nunca...

— Se hombre y acepta que tienes miedo de que tu novia te vea tan pobre como una almeja. — Soltó con sarcasmo el rubio y de inmediato fue liberado del agarre.

— No soy el tipo de hombre al que le afecte la opinión de una chica. — Abrió la puerta al fin e ingresó a su casa.

Lo invitó a pasar para que viera que las cobijas que se suponían eran su cama y un armario destartalado.

— Entonces llama a Lily. — John le extendió su teléfono. — No pierdas tu tiempo dudando.

Teddy roló los ojos — ¡Lárgate!

— Eres un patético, baja esa armadura que tienes. — Usó un tono de padre regañando a su hijo — ¿Acaso no puedes mostrarte indefenso y desnudo ante tu futura esposa?

— ¿Desnudo? No soy ningún pervertido. — El cabello azul del Metamorfomago se tornó verde por la indignación que estaba sintiendo. — Respeto mucho a Lily...

— Sabes que eso no es lo que quise decir, Lily sería feliz. — Soltó con simpleza.

— ¿En serio? Yo creo que gritaría asustada y llamaría a mi padrino — Empezó a reír al imaginar esa situación.

John se dio la vuelta y tomó la manija de la puerta. — ella vendrá a protegerte quieras o no.

— John, no tengo intenciones de ser protegido por una niña. — Soltó divertido. — Ella es solo una niña cabezadura.

Su amigo usó la aparición para retirarse de la habitación,

Teddy por su parte borró la sonrisa falsa de sus labios. Se sentía indefenso sin su dinero, se sentía peor que una rata de alcantarilla o el gusano de una manzana podrida.

¿Walburga quería que sintiera humillado? Lo estaba logrando, aun así, sentía cierta calidez en su pecho, ¿en verdad estaba esperando que su novia fuera a verlo? Negó con la cabeza, no estaba en la edad para jugar a los novios con una adolescente.


Lily se sintió indignada tras recibir las noticias de John. Al parecer Mr. Teddy bear no se daba cuenta de que si lo dejaba ahora ella sería tomada como una cazafortunas por la familia Black. Meditó unos segundos mientras se colocaba su capa de Slytherin... Tenía que hacer algo.

Pansy ingresó a la habitación de su hija, hacía levitar una gran maleta negra. — Edward no puede recibir ayuda económica, pero nadie dijo que no podía dársele regalos por navidad que le ayudarán a vivir cómodamente... Tus abuelos te extrañaran en la cena aun así entenderán que tienes que estar con tu futuro esposo.

— ¿Esposo? — Lily tras ver a su madre una sonrisa radiante. Había olvidado que se casaría en cuanto tuviera 17 años, para ser sincera consigo misma estaba actuando como una novia, negó rápidamente con la cabeza. Estaba actuando como una amiga que debía y tenía protegerlo en la adversidad.

— Eres como un libro abierto para mí, hija. — Pansy dejó la maleta sobre la cama. — Mientras tú niegas lo evidente, yo ya sé lo que sientes... Tu padre me causaba la misma confusión.

— Mamá, yo no tengo esa clase de sentimientos.

La vio sonreír lo que era un claro indicio de un "no te creo" — Recuerda que en Inverness hay cierta restricción mágica, solo tres hechizos por día, úsalos sabiamente.

James Sirius asomó su cabeza por la puerta — Ly, Scorpius quiere hablar contigo...

Pansy se sorprendió, pero salió de la habitación de su hija para dar pase al hijo de su mejor amiga. Antes le agradó como futuro Yerno, pero dada la situación actual no había esperanza alguna de que eso sucediera.

Una vez a solas Scorpius miró a Lily a los ojos. — Te ves preciosa vestida de rojo, esos guantes blancos se ven perfectos con tu capa.

Ella asintió con la cabeza, decidió alentarlo a hablar. — Dilo Scorpius...

— Creí que en cuanto tío Edward desapareció tú pedirías la anulación de tu compromiso. — Comenzó a explicar. — Escuchaste lo que dijo John, esa es una humillación...

— Un Hufflepuff buscó palabras hirientes para mí, era un mensaje secreto para mí. — Sonrió y se acercó a Scorpius para tomarlo de las manos. — Se siente indefenso, su coraza se ha roto y yo soy la única que puede ayudarlo.

— ¿Vas a perseguirlo a la fuerza? — Sintió la tibieza de las manos femeninas, muy contrarias a las suyas. — ¿Dónde está tu orgullo?

— Estoy siendo orgullosa, Ese idiota me raptó para ir a la fiesta de los Black... No era porque yo quería. No quiso romper el compromiso y me forzó a estar con él. ¿Así que porqué debo seguir sus palabras? ¿No quiere ser protegido por mí? Lo haré, solo para regresarle la humillación en la cara. — rio de manera sarcástica.

Scorpius rio con ella, no lo había pensado de esa manera. Por un momento creyó que Lily se enamoró de su tío. — Entiendo, entonces humíllalo a tu manera.

— Claro que sí, sé que Edward quiere hacer que yo parezca una cazafortunas... pero no se lo dejaré fácil, Scorpius.

Él le soltó una mano para llevarla a la mejilla femenina. — Eres realmente una Slytherin, eso me gusta.

Ella le dio un guiño — Kendra me odiará si continúas tocando mi mejilla.

— Ni siquiera me gusta, es irritante. — Alejó su mano de Lily. — Siento que me saldrá ulceras en el estómago de solo oír su nombre.

Ambos se quedaron observándose, él la veía como el cielo inalcanzable y ella lo veía como un amigo, mas tenía claro que Scorpius la quería como una esposa por ello debía de encontrar una manera de deshacer esas emociones. Tendría que esperar el momento indicado para ser directa y fría.