Saludos! chicos y chicas de (hace mucho tiempo que no nos leíamos cierto?...)
Se acuerdan todavía de mi? bueno... la verdad si me ausenté por un buen... rato. Más por esta cuenta... a decir verdad ando más por wattpad estos días asique si alguno de ustedes tiene cuenta allí seguramente habrá notado que ya esta este capítulo. Aún así para los que no tienen un perfil por allá les dejo este capítulo para que también lo lean, se pongan al corriente y... comente que esperan leer en el próximo capítulo.
Sin más que decirles... vamos a comenzar
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Decisiones
Como era de esperarse, la reciente noticia de la boda entre el hijo mayor del rey Harrow y una elfo de luna comenzó a regarse por todas las aldeas aledañas al castillo, provocando todo tipo de reacciones por parte de los aldeanos.
— Seguramente es una boda arreglada — murmuró una mujer de grandes proporciones tomando un par de naranjas.
— Pobre chico — habló un hombre igual de corpulento negando con la cabeza a la vez que recibía las frutas y le entregaba el dinero.
— Disculpen. ¿Puede darme un 10 de esas? — interrumpió una joven rubia señalando unas cuantas manzanas.
La vendedora asintió comenzando a tomarlas — ¿Prepararas una tarta para alguien especial, linda? — preguntó.
— Ah si — sonrió — Estuve revisando un libro de recetas y voy a intentar prepararlo —.
— Debe ser un hombre realmente afortunado por tenerte como esposa — comentó la mujer.
— Oh no... — rió negando con la cabeza — No estoy casada, solo estoy aquí de paso para cuidar a mi padre —.
—Ya veo — sonrió entregándole las manzanas — Eres una muy buena hija —.
La joven agradeció entregándole el dinero — Hoy todo el mundo está... diferente — comentó mirando una de las manzanas — ¿Sucedió algo malo con el rey? — preguntó curiosa arqueado una ceja.
— Oh no no no — se apresuró a responder la mujer — Gracias al cielo nuestro rey Ezran goza de una buena salud, es sobre su hermano el príncipe Callum —.
— ¿El príncipe Callum? ¡¿Qué le ocurrió?! — la miró preocupada.
La mujer miró a ambos lados asegurándose de que no hubieran guardias reales cerca, luego hizo un además con su mano para que la joven se acercara a ella — Se dice que va a casarse con una elfo de luna — murmuró.
La chica de alejó rápidamente — ¿Qué? — dijo sin creérmelo.
— Al parecer los cinco reinos llegaron a un acuerdo de paz con Xadia y una de las condiciones para eso fue que un miembro de la familia real se casara con un elfo de Xadia — comentó en voz baja.
— Entonces... es una boda arreglada — murmuró con molestia apretando la manzana que aún conservaba en su mano.
— Así es. Es una verdadera pena... ahora que estaba llegando a la adolescencia era un buen partido para cualquier muchacha del reino — suspiró.
— B-bueno... seguramente el príncipe estuvo de acuerdo con la decisión. — comentó cambiando su semblante a uno sonriente — Muchas gracias por la fruta — dijo finalmente para retirarse.
— Adiós linda — sonrió la vendedora mirando como la chica desaparecía entre la multitud del lugar.
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La joven dama continuó su camino alrededor del pueblo hasta que sin darse cuenta llegó a una de las últimas casas del lugar — ¡Ya estoy aquí! — saludó felizmente ingresando a una pequeña pero moderada choza semi-rústica.
— Volviste — escuchó decir, rápidamente volteó la cabeza en dirección a quién la saludaba.
— Ah.. eres tú — dijo molesta — ¿Y mi padre? — preguntó sin el menor interés de entablar una conversación con el sujeto. Este solo sonrió señalando una de las habitaciones del lugar con su mano.
La chica continuó su camino en dirección al lugar indicado— ¡Papá! — llamó asomándose lentamente al interior de la habitación.
— Claudia — dijo Viren apartando su vista de un libro que tenía en su mano — No esperaba que regresaras tan pronto — sonrió recibiendo un abrazo por parte de su hija.
— Te dije que solo saldría por unos minutos ¿recuerdas? — musitó la oji-verde — Además... no usé suficiente polen para mantener el hechizo — explicó a la vez que el rubio de su cabello era reemplazado por un tono semi canoso y negro.
— Lamento que por mis errores tengas que usar un disfraz cada vez que sales — se disculpó el mago.
Su hija sólo negó con la cabeza tomando sus manos — Descuida papá, fue mi decisión el estar aquí y ahora más que nunca debemos apoyarnos como una familia — sonrió dulcemente — Iré a servir la comida — comentó sonriente retirándose del lugar.
El mago oscuro regresó su vista al libro que minutos antes había tenido en sus manos "Si tan solo hubiera una forma de continuar" pensó cerrando con molestia dicho objeto.
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— El panadero dijo que tenía talento como cocinera — sonrió la peli-negra mientras observaba a su padre degustar la comida — Si sigo así tal vez habrá mi propia panadería en unos años — sonrió.
— Todo esto es mi culpa Claudia — murmuró Viren con molestia.
— Papá... no importa yo... — fue interrumpida.
— ¡No Claudia! — gritó — Tu no naciste para esto, tu lugar fue siempre entre los de la realeza — comentó apretando los puños — Como tu padre y mano derecha del rey Harrow era mi deber velar por ti y por Katolis, pero les he fallado a todos — declaró desviando la mirada.
— Yo no diría eso — intervino su antiguo compañero insecto, ahora convertido en un ser con rasgos humanos pero con piel violeta envuelta en una capa azul oscura — Aún hay esperanzas ¿cierto Claudia? — sonrió maliciosamente mirando a la joven.
— ¡Callate! — gritó molesta.
— ¿Qué tratas de decir? — preguntó Viren con eminente interés.
— No... no es importante padre — dijo Claudia intentando ocultar sus nervios.
— Hay un rumor que deambula de boca en boca por este pueblo. Incluso yo que estoy aquí dentro todo el día he escuchado parte de ese rumor — habló Aaravos poniendo sus manos en los hombros del mago — Vamos Claudia, los buenos hijos no tienen secretos con sus padres — la miró sonriente.
La chica miró a ambos sintiéndose acortada entre las palabras de aquel se. Desconocía como este se había enterado del rumor, sin embargo de algo estaba segura. Si no se lo decía, lo más probable era que el acabará contándoselo en cualquier momento.
— Sucede que... — suspiró pesadamente — Los representantes de los reinos vecinos y Xadia firmaron un acuerdo de paz, pero para que ese acuerdo se de por hecho Callum va a casarse con un elfo — explicó.
— ¿Con esa elfo de luna que conoció en el castillo? — preguntó recordando las facciones de la elfo y cuando esta lo había empujado al precipicio en el nido de la Reina Dragón.
— Es lo más probable — aseguró Aaravos.
— Eso ya no importa — intervino Claudia — Ambos tenemos nuevas vidas ahora ¿cierto padre? — lo miró en busca de apoyo.
Viren por su parte solo se levantó de la mesa rumbo a su habitación dejando su cubierto a un lado de la mesa. Aaravos sonrió con ironía a la joven mientras se disponía a seguirlo a un paso moderado. Dejando completamente sola a Claudia quién no pudo evitar emitir un gruñido de irá y frustración.
Mientras tanto en la habitación del mago, él junto al elfo de las estrellas comenzaban una interesante conversación.
— ¿Entonces qué harás? – preguntó Aaravos eminentemente interesado en la respuesta del mago.
— Ese mocoso mimado y esa elfo de luna... — apretó los puños — ¡De no ser por ellos todo habría salido acorde a nuestro plan! — gritó furioso — Y ahora resulta que van a casarse para unificar los reinos. Como si tal cosa fuera fuera a funcionar... —.
— Muy cierto... — afirmó el elfo — Las relaciones son complicadas, lo digo por experiencia propia — una mueca se dibujó en sus labios.
— No puedo permitir ese atropello. Un humano y un elfo no pueden unirse, es inapropiado ¡absurdo! — comentó Viren golpeando un estante — Debemos actuar — dijo decidido.
— ¿Perdona? — Aaravos arqueo una ceja — ¿Qué hay de "comenzar una nueva vida"? —.
— Lo haremos — afirmó acercándose a una de las cómodas del lugar tomando un objeto muy familiar para ambos — Pero no como simples aldeanos, sino desde el lugar que nos corresponde — comentó mirando fijamente aquella corona que mucho antes se le había otorgado como rey de Katolis.
— ¿Acaso tienes un plan? — cuestionó el elfo, mirando como el hombre salía de su habitación rumbo a la cocina.
— ¡Claudia! — llamó Viren, a lo cual la joven se acercó apresuradamente — ¿Aún tienes la garra de halcón que te regalé? —.
La oji-verde lo miró extrañada — Ah... si. La llevó en mi bolsillo como un recuerdo de... ya sabes — sonrió mostrándosela.
— Perfecto — dijo tomándola y dirigiéndose a la cocina en compañía de su hija, quién la miraba confundida mientras tomaba varios frascos y los vertía en un recipiente moderado.
— Espera... ¡papá no lo hagas! — intentó detenerlo una vez entendió lo que estaba haciendo, lo cuál de nada le sirvió al ver que el hechizo está completo.
– No te preocupes, estoy perfectamente. Es un hechizo básico ¿recuerdas? — comentó mirando al pequeño halcón negro que se había formado.
— Que bueno — dijo aliviada — ¿pero para que quieres un informante? — preguntó.
Viren solo tomó de los hombros a su hija mirándola con la clásica mirada de compasión y bondad — Hija mía, siento mucho que tengamos que vivir así. Como tu padre mi deber era velar por ti y tu hermano. Les fallé a ambos... pero, la vida nos está dando una nueva oportunidad Claudia y debemos aprovecharla — comentó.
— ¿Qué... estás tratando de decir? — preguntó observando cómo su padre miraba detenidamente a la pequeña ave.
— Tu y yo debemos continuar con lo que comenzamos, esta vez no solo por el bien de Katolis sino... por el de todos los reinos humanos — finalizó abriendo una ventana — ¡Ve e infórmanos! — le ordenó al ave, quién emprendió su vuelo directo al castillo de Katolis.
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Y... hasta aquí el capítulo de hoy mis elfos de solo, luna, tierra y de las estrellas!
La verdad este capítulo fue extremadamente corto (losé...) pero no se pierdan la próxima actualización.
Habrá MUCHAS sorpresas, muchos elfos y las cosas se pondrán más revueltas que chisme de pueblo xD
Un saludo muy especial para "Drago Lightnight" por ser mi primer comentario (ósea el primero que creyó en mi xD) y para "Bargo" que siempre deja un hermoso testamento al final de cada capítulo.
Gracias a todos en general. Nos veremos en el próximo cap!
