Luego de lo acontecido en el capítulo anterior, seguro estarán pensando que eso ha significado una etapa disruptiva (o el principio del fin, que también vale). Bueno, el caso es que aquí vamos de nuevo.
Luego de la aparente ruptura de Konata con las mellizas Hiiragi, las cosas en la escuela daban la impresión de que volverían a la normalidad, aunque la verdad es que tampoco había mucho que fuera a cambiar, puesto que hasta ese entonces, fuera de Yutaka, Hiyori y Patricia, no hubo nadie que pretendiese acosarlas por su relación, algo incluso más llamativo que la relación en sí.
Konata, Kagami y Tsukasa se encontraban en la azotea del colegio, dándose unos cuantos minutos de relajación después de un inicio de clases bastante tenso a causa de las expectativas con respecto a lo que podría pasar. Pero nuevamente, todo resultó bastante tranquilo.
─ Me sorprende bastante que Hiyori-chan se tomara tan tranquilamente que el tema de la chica con dos novias llegara a su fin. Pensé que se quejaría o diría algo, cualquier cosa ─ dice Konata sentándose cerca del borde ─. Hay que ver que Hiyori-chan sabe perder.
─ Eso está bien, aunque no me convence del todo que eso sea así, tomando en cuenta que hasta pretendió organizar a las demás de su curso para agarrarnos in fraganti. De verdad se me hace demasiado increíble ─ opina Kagami.
─ A mí no se me hace tanto así ─ dice Tsukasa ─. Seguro que estará pensando en nuevas ideas para sus doujins. No creo que nuestra relación sea lo único en lo que ella piense.
─ ¡No puedo pensar en otra cosa que en aquella relación de la chica con dos novias! ─ Hiyori se lleva ambas manos a la cabeza ─ Esto es frustrante. Me he enfrascado tanto en el tema que no me logro inspirar ni siquiera al ver a Yu-chan con Iwasaki-san ¡Es una pesadilla!
─ No creo que sea para tanto, Hiyorin. Ya verás que pronto tienes una idea fantástica para un doujin que se terminará vendiendo como pan caliente en el comiket ─ le apoya Patricia mientras se terminaba su almuerzo ─. Tal vez podrías probar a encontrar otro ship cerca. Te aseguro que hay personas que podrían llegar a competir con Yu-chan e Iwasaki-san como pareja entrañable.
─ No creo que sea tan fácil pensar en una pareja de semejante calibre, pero creo que debería intentarlo... A ver... Necesito de una pareja en la cual centrarme ¿No conoces una, Patty-chan?
─ Pues tendría que buscarla, que tampoco a mí se me ocurre nada.
─ Así no prosperamos en nada ─ Hiyori se quita los lentes para limpiarlos ─. A Yu-chan no le afectará tanto por ser muy inocente y porque está cumpliendo caprichos de terceros, y por Iwasaki-san mejor ni hablemos, que está claro que no le podría interesar menos el tema. Pero a mí me afecta y preocupa bastante este tema. Es alrededor de parejas así de llamativas que hago girar mi vena artística.
─ Vamos, eso ya lo sé de sobra, por lo que no hace falta que me intentes aclarar en tema con tanto dramatismo ─ Patricia le da a Hiyori unas palmadas para tranquilizarla ─. Tal vez debamos salir todas a hacer algo. No sé, tal vez ir de compras o algún karaoke.
─ ¿No podríamos al menos dejar esas salidas para mañana? Hoy estoy bastante mal anímicamente para querer ir a ningún lado.
─ Bueno, era una idea.
Hiyori se vuelve a poner los lentes y se recuesta mientras mira hacia el techo. No se podía creer que su oportunidad dorada se había logrado escapar de manera definitiva del alcance de su mano. Y pensar que hizo todo lo humanamente posible para dar con una pista verdaderamente relevante ¿Cómo fue que le hicieron para eludirla, pese a lo rápido que habían corrido los rumores sobre su existencia. Era como si la chica en cuestión ya la conociese, y por lo tanto tuviera idea de cómo fuese el actuar Hiyori, la única persona de toda la preparatoria Ryoo con una demencial fijación en la creación de doujins usando como base el acercamiento de personas cercanas, siendo hasta no hace mucho Minami y Yutaka sus presas predilectas. Pero todo viene a cambiar de golpe. Era algo bastante extraño, a decir verdad. Hiyori movía y juntaba piezas dentro de su cabeza, a fin de dar con una respuesta, hasta que finalmente...
─ ¿Y si la chica con dos novias sabía que la estábamos buscando desde un principio?
─ ¿Tú crees que eso fuera posible? ─ dice Patricia dubitativa.
─ Totalmente. Si lo piensas detenidamente, aquello no es tan descabellado. Una cosa es que los rumores referentes no dieran nombres, pero al menos una señal deberíamos haber visto, aunque fuese por accidente.
─ ¿Y con eso estás tratando de decir que esa chica había estado vigilando nuestros pasos, y que posiblemente estuvo justo a un lado de nosotras? ─ Patricia se estaba emocionando por el ambiente detectivesco que parecía haber adquirido el momento.
─ Así es. Todo encaja si lo ves desde esta perspectiva. La chica con dos novias es alguien que conocemos, y esa chica es...
─ ¿Crees que yo pude haber sido la que tenía dos novias? ─ Ko Yasaka, presidenta del club de animación, estaba sorprendida por el señalamiento.
─ ¡Claro que sí! Tú eres de las muy pocas personas a las que he consultado cuando tengo dudas sobre la realización de mis dibujos, y también debiste imaginarte que me hace mucha ilusión conocer a la chica con dos novias, por lo que nadie mejor que tú para serlo para así estarme esquivando todo el tiempo ─ señala Hiyori como si el caso hubiera quedado resuelto.
─ No he tenido pareja en todo este rato, y menos dos que sean chicas. Yo no soy la chica con dos novias ─ se defiende Ko cruzándose de brazos ─. Y aunque lo fuese, el arte es lo primero para mí. Desde luego que te habría dicho, siempre con la expectativa de que me muestres tu doujin bien hecho.
─ Pues estamos otra vez en un punto muerto ─ dice Patricia ─. Entonces tendremos que averiguar por nuestra cuenta otra vez. Los demás se niegan a decir quién es la chica esa que tenía dos novias a la vez, y ahora que rompieron, pues menos lo van a decir nada.
─ Yo no creo que eso sea tan simple ─ opina Ko, llamando la atención de Hiyori y Patricia ─. Existe una estrategia bastante drástica, a veces arriesgada, pero de vez en cuando efectiva. Dicha estrategia se la conoce como lavado de imagen, la cual consiste en pretenden una actitud correcta o reformada para que la opinión general cambie su curso, y posiblemente bajo esa misma consigna sea que aquella chica dijo que rompía su relación con sus dos novias, pues de ese modo se libraba de la posibilidad de que alguien fuera lo bastante indiscreto para dar su nombre a alumnos de otros grados.
─ ¿Una estrategia política para esquivarnos? Suena razonable para mí ─ dice Patricia.
─ ¿Y qué se supone que debemos hacer, jefa? ─ Hiyori se interesa.
─ Por lo pronto nada. Es posible que estén a la expectativa, viendo cómo resulta este aparentemente rompimiento, así que cualquier señal de que están todavía con ganas de encontrarlas podría hacerlas recrudecer su medida, posiblemente al punto que no pasen de un simple saludo mientras estén en la escuela o cerca de ella. Calculen sus posibilidades y hagan su movimiento con bastante cuidado, y les aseguro que encontrarán lo que están buscando.
Las palabras de Ko era algo profundas para Hiyori y Patricia, pero entendían perfectamente el mensaje. Tenían que mantenerse de bajo perfil para que así el objetivo baje la guardia, y entonces ellas serían capaces de capturarlas en el acto y lograrían obtener la escena que Hiyori tanto desea para hacer su tan ansiado doujin. El consejo de Ko, lo tenían bien claro, las llevaría al éxito total. Luego de que ambas le diese las gracias se van, por lo que Ko se quedaba sola en el club, y ésta se acerca a la puerta y revisa que se hayan ido. Una vez que confirma aquello, chasquea los dedos y aparecen otras tres chicas. Una de ellas golpea a Ko en la cabeza.
─ ¿Para qué les das pistas para que busquen a esa fulana con dos novias? ¿Qué pasaría si esa absurda búsqueda las lleva hasta nosotras? Bueno, mejor no pregunto, porque casi pasa ─ dice una de las chicas que había salido.
─ Vamos, que tenía que confundirlas para que volviesen a mirar para acá ─ se excusa Ko ante la mirada inquisitiva de aquellas tres chicas ─. Sólo debemos mantener nuestro secreto y ya, que ellas solitas se vuelven a perder en su búsqueda, o de alguna manera fortuita encontrará a esa chica con dos novias.
Las tres chicas que estaban escondidas suspiran largamente. Ko era ingeniosa, de eso no había duda, pero es que su forma de ejecutar sus ideas sí que dejaba mucho que desear.
─ ¿Pensar a futuro?
─ Así es ─ responde Kagami seriamente ─. Cada vez falta menos para que nos graduemos y salgamos de aquí. En un par de meses estamos todas listas para hacer vida de forma independiente, pero se nos hará complicado por un detalle.
─ ¿Y ese detalle cuál es? ─ dice Tsukasa curiosa.
─ Sí, no nos dejes con el suspenso ─ apremia Konata.
─ Tendremos que vivir las tres juntas, y definitivamente ninguna de nosotras tiene intereses amorosos por ningún chico, así que nos quedaríamos las tres nada más en cuanto establezcamos un hogar propio. Ahí tendríamos un nuevo detalle.
─ Kagamin, lo que transcurra en los confines de las paredes de nuestra casa se queda en los confines de las paredes de nuestra casa. Sólo piensa en eso ─ dice Konata, recibiendo un asentimiento de Tsukasa.
─ Estoy de acuerdo en que a la larga puede parecer raro y hasta sospechoso si nos terminamos yendo a vivir las tres, pero mientras no hagamos nada que llame especialmente la atención, pues supongo que estamos bien, ¿no? ─ dice Tsukasa, ganándose las miradas de Konata y Kagami ─ ¿Eh? ¿Acaso dije algo fuera de lugar?
─ Pues no, sino precisamente lo contrario ─ dice Kagami ─. Esa fue una buena reflexión. Claro que no ayuda a reducir los riesgos, pero al menos puede servir para ver el panorama con optimismo. Bien dicho, Tsukasa.
─ Así es. Bien dicho, Tsukasa.
─ Vamos, que me hacen sonrojar ─ Tsukasa se rasca la mejilla con nerviosismo.
─ Pero es que es inevitable decir esto, Tsukasa ─ dice Konata ─. Lo que dijiste sonó bastante certero como para que a Kagami-sama le siga comiendo la preocupación sobre cómo llevaremos esto adelante.
─ Pensaba que te habías olvidado del mote ese de "Kagami-sama". Es desafortunado ver que me había equivocado ─ Kagami suspira pesadamente ─. En todo caso, todavía tenemos unos cuantos minutos antes de que empiecen las clases...
─ Claro. Serán unos momentos bastante relajados ─ dice Konata estirándose.
─ Claro, es poco tiempo, pero relajo sí puede haber un poquito ─ Tsukasa sonríe de forma maliciosa, y Kagami también lo hace.
Antes de que Konata lograse darse cuenta, Kagami y Tsukasa la rodean por los costados, cerrándole cualquier salida. Justo ahora tenían su oportunidad para besarse con Konata como quisiesen. Ciertamente no era el lugar ni el momento para llevarlo a más que simplemente eso, si bien podían tenerlo como manera de celebrar luego de la graduación que se venía avizorando, pero al menos una buena ronda de probar la boca de Konata era algo a lo que sí se podían dar el lujo.
─ ¿C-chicas? ¿Y esto?
─ Shh. Flojita y cooperando, Konata ─ dice Kagami.
─ Va a ser sólo un rato hasta que suene la campana ─ dice Tsukasa animada.
─ Bueno, al final la culpa es mía por ser tan sensual ─ dice Konata para sí misma.
La primera en besarse con Konata es Kagami, la cual no escatima en intensidad, y Tsukasa al tomar su turno pretende no ser menos. Tal parecía que Konata ya empezaba a acostumbrarse a esas muestras de amor tan características de parte de las mellizas. Y sí, aquello terminó durando hasta que la molesta campana de la escuela llama a todo el mundo a regresar a los salones de clase.
CONTINUARÁ...
Creo que pronto he de terminar la historia (de verdad, no pretendo llevar esto mucho más allá de la graduación). Un arco final es lo que tengo en mi visión sobre cómo acabar, pero lo mejor es no hacerles spoiler (más de lo que ya hice xD).
Hasta otra
