Harry estaba en la antigua mansión de la familia Malfoy, quienes le ofrecieron pasar allí las últimas semanas de clase. Estaba entusiasmado leyendo su libro de pociones, le encantó la idea de aprender cómo hacer una poción herbovitalizante, lo cual le sería muy útil considerando la cantidad de peligros a los que se enfrentó el año pasado y creyó que sería buena idea tener un frasco con algunas pociones y también saber elaborarlas sin tener que asistir a clases o depender siempre de la enfermería. En ese momento alguien golpeó la puerta de su habitación -Adelante- y cuando esa persona entró cerró su libro -No tienes que golpear, es tu casa-

-Son las reglas, se ve que no has tenido mucha educación, vaya, vaya, el famoso Potter nunca deja de estudiar ni siquiera en vacaciones-

-La fama no lo es todo-

-Cierto, también está la fortuna, la gloria y el Quidditch-

-También está el trabajo honesto y ayudar a los demás...aunque no niego lo del Quidditch-

-A veces me pregunto qué haces en Slytherin en vez de los tontos y nobles Griffindors-

-Ya somos dos ¿Seguro que a tus padres no les molesta que me quede un par de días?-

-¿Bromeas? Mi madre no para de presumir con su grupo de "amigas" de la alta sociedad acerca de cierta celebridad pasando sus vacaciones en su casa-

-Le pregunté si podíamos invitar a almorzar a Ron y a Hermione- y al ver la expresión de su amigo -Es broma, tranquilo. Sé lo que los sangre pura piensan de sus familias, la pregunta es ¿Tu lo crees también?-

El rubio meditó un segundo -Weasley es un tonto, pero tengo que reconocer que fue muy valiente y hábil con lo del tablero de ajedrez gigante y Granger...creo que es la hechicera más inteligente que he visto-

-No te pregunto acerca de sus habilidades, quiero saber si realmente crees que Ron es un simple pobretón y ella una "sangre sucia"-

-¡No la llames así!- y luego se sorprendió de su propia reacción y recuperó la compostura.

-Está bien, cuando supe lo que eso significaba también me enojé con mis compañeros, de hecho me dieron muchas ganas de lanzarles un maleficio, pero luego recordé que eso me haría igual que ellos, un simple abusón. Son nuestros amigos, no importa lo que digan los demás-

-Al diablo con Slytherin y sus tradiciones de siglos ¿Eh? Claro, no veo que podría salir mal de todo esto-

-Ése es el espíritu ¿Tienes algo para comer? Me enfoqué tanto en la lectura que perdí la noción del tiempo-

-Por supuesto ¡Dobby!- y convocó a su elfo doméstico quien luego regresó con una bandeja llena de bocadillos. Cuando Harry le dio las gracias casi le da un ataque y su amo tuvo que calmarlo.

-No está acostumbrado al afecto-

-Eso no fue afecto Draco, era simple amabilidad, deberías intentarlo-

-Es un elfo doméstico-

-Sigue siendo un ser vivo con sentimientos. Trata a los demás como quisieran que te traten ¿Por qué viste tan mal? Podrías darle algo más decente para que se vista-

-Si un elfo doméstico recibe ropa recibe su libertad-

-¿Y eso que tiene de malo? Deberían ser libres-

-Ellos lo consideran una deshonra, quiere decir que no cumplieron con sus deberes y por lo tanto son expulsados. O al menos así son criados-

-Entonces no llevan esa vida por elección, sino que no conocen nada mejor y deberían recibir un mejor trato. O al menos recibir dinero por sus servicios-

-No sabía que te importaran tanto los elfos-

-La forma en como algunos magos los tratan no es similar a como mis tíos lo hacían. Al menos a los elfos domésticos les dan cierto valor y por eso suelen estar en casas de magos nobles-

-¿Tan horrible era vivir con muggles?-

-No todos, sólo ellos. Mi tía siempre tuvo envidia de mi madre y se desquitaba conmigo y mi primo, era un idiota pero sus padres siempre le dieron todo lo que quería y nunca lo castigaban si hacía algo malo, así que no se podía esperar demasiado. En fin, discúlpame un segundo iré al baño, puedes leer mi libro de pociones no te vendría mal aprender un par de trucos así no me verás recibir tantos halagos del profesor Snape-

-Gracioso, disfruta mientras dure porque este año seré el nuevo buscador de la casa de Slytherin-

-En tus sueños- y cuando se fue de la habitación pasó por la oficina del señor Malfoy, vio que la puerta estaba entre abierta y no pudo evitar oír la conversación de los adultos.

-Debes deshacerte de eso Lucius, imagina si alguien del ministerio llegara a enterarse que tienes eso-

-Jamás se atreverían, somos una familia de sangre pura muy respetada-

-Razón de más para que saques eso de aquí, no voy a exponer a nuestro hijo a eso-

-No te preocupes, mañana iré al callejón con los chicos y pasaré por Borgin y Burkes, siempre ha tenido un gusto peculiar por esta clase de objetos-

"me pregunto que clase de objeto mágico tiene el señor Malfoy en su poder, debe ser algo muy peligroso para que quiera quitárselo de encima"


Harry y Draco estaban en el callejón Diagon mientras el adulto se excusó diciendo que lo esperen en la librería de Flourish and Blotts donde comprarían los libros de segundo año, aunque Harry ya los había comprado por correo y leído alguno de ellos desde hace unas semanas pero quiso acompañar a su amigo a ver las tiendas.

-Mira, es la nueva escoba la Nimbus 2001, con un par de ésas sin duda ganaríamos la copa de Quidditch-

-Nuestro equipo no necesita escoba especial, con mi talento basta y sobra-

-Empiezo a entender por qué el sombrero te puso en Slytherin- le dijo sonriendo y justo se cruzaron con Ron y Hermione quienes habían ido allí.

-Hola chicos ¿Qué tal sus vacaciones?-

-Fui a Francia con mis padres, tengo tíos viviendo allí. Es genial, aunque tuve problemas con el idioma, me gustaría aprenderlo algún día-

-¿Nunca te cansas de estudiar?-

-Al menos ella tiene metas Weasley además de la comida- le dijo el rubio.

-Oye, hablas con el mejor ajedrecista del mundo-

-Ese pequeño triunfo del año pasado no vale nada ahora, si quieres ganar puntos debes esforzarte. En fin, vamos hay libros que quiero ver aparte de los que debemos llevar al colegio- y se fue al lado de la chica mientras entraban en la tienda y hablaban de estudio.

-Son unos sabelotodos-

-Eso no quiere decir que no tenga razón, el año pasado compartí la copa de la casa por toda la ayuda que nos dieron durante la búsqueda de la piedra. Este año no seré tan generoso, en especial Draco ¿Entramos?-

-Aguarda que debo esperar a mi hermana, ella comienza su primer año. Allí viene ¡Ginny!- y le hizo señas a la niña pelirroja que venía acompañada de su padre.

-Hola, tu debes ser Harry Potter, Ron nos ha hablado mucho de tí- le dijo el señor Weasley estrechando su mano.

-El gusto es mío- le dijo correspondiéndole el gesto y luego saludó a la chica quien respondió tímidamente.

-Vamos, tu madre ya debe estar adentro- y en ese momento una multitud de gente (en especial mujeres) se abalanzaron dentro del local.

-¿Por qué tanto alboroto?-

-Es Gilderoy Lockhart, un gran cazador de criaturas malignas y experto en defensa contra las Artes Oscuras. Y cuando entraron vieron a las admiradoras y fotógrafos capturando imágenes del hombre con su público, cuando entró vio que la mirada del hombre se posó en él y notó una sonrisa de autosuficiencia.

-Damas y caballeros, permítanme presentarles a un compañero en la lucha contra las Artes Oscuras ¡Me refiero a nada más ni nada menos que el gran Harry Potter! Quien ha venido aquí por mi biografía la cual le firmaré con gusto. Lo que él no sabe es que además seré su nuevo profesor de DCAO a partir de septiembre, podrá beneficiarse de mi experiencia y talento- y toda la multitud aplaudió mientras le entregaban un montón de libros los cuales casi se les caen al piso.

-Ten, yo ya tengo los míos y otros más. Tu hermano y tú pueden quedárselos- le dijo colocando varios en el caldero de la hermana de Ron.

-Muchas gracias, no debiste- le dijo avergonzada y sonrojada.

-El famoso Harry Potter no puede entrar a una tienda sin llamar la atención. Apuesto que te encanta- le dijo su compañero de casa, quien venía con Hermione.

-Él no lo buscó, todo fue cosa de ese pedante- le dijo la chica.

-Harry, no sabía que tenías novia- le respondió y tanto él como la chica se sonrojaron.

-Draco, sé mas gentil con tu amigo, después de todo es nuestro invitado- dijo su padre quien había aparecido detrás -Y tú eres...?- preguntó al ver a Hermione.

-Hermione, Granger-

-Ahh sí, he oído hablar de ti y de tus...padres- dijo con desdén al ver a los adultos hablando con el señor Weasley.

-Hermione es una de las mejores alumnas, no hay hechizo o poción que no pueda realizar- comentó su hijo, intentando cambiar el tema y el hombre lo miró extrañado.

-Chicos, su madre quiere que volvamos a casa-

-Vaya vaya, Weasley padre, me he enterado que has estado ocupado con todas esas redadas, espero que te recompensen bien esas horas de trabajo. Aunque es evidente que no ¿De qué sirve ensuciar el buen nombre de un mago si no se te paga bien por ello?-

-No tiene nada de honrado hechizar objetos para asustar muggles, creo que es un buen trabajo- comentó Harry.

-Potter es demasiado amable, claro que aún tiene que aprender mucho acerca de cómo funcionan las cosas en el mundo mágico, pero mi hijo le enseñará. Ten niña, los Malfoy siempre apoyamos la caridad con los magos menos afortunados -y colocó un par de libros en el caldero de la hermana de Ron -Es tiempo de que nos vayamos niños-

-Nos vemos en el colegio- dijo Harry a Ron y Hermione, Draco les dio un pequeño saludo. Harry notó la cara de vergüenza de su amigo por los comentarios que su padre había hecho "bueno, aún hay esperanzas para él"


La ceremonia de las casas había comenzado, muchos estaban ansiosos por empezar el año escolar y otros más por volver, en especial Harry quien sentía que verdaderamente estaba en su casa cada vez que caminaba por esos pasillos. La selección fue rápida, cuatro fueron enviados a Griffindor, 2 a Hufflepuff, 3 a Ravenclaw, sólo faltaba la hermana de Ron aunque todos asumieron que iría a la casa de los leones como todos en su familia.

El sombrero tardó más que lo que pensaban, al cabo de un rato meditando abrió la rasgadura que formaba sus labios -¡Slytherin!- y todos quedaron en silencio en especial sus hermanos quienes ya tenían un lugar en la mesa esperándola, pero se quedaron con la boca abierta al escuchar al sombrero.

-Pagaría por tener una foto de la expresión de Weasley en este momento- comentó el rubio y Harry no pudo evitar sonreír también.

-Somos dos-y le hizo señas a la niña para que se sentara con ellos quien se sentó con timidez

-Sean bienvenidos a otro año escolar, espero que aprovechen el tiempo aquí y eviten meterse en pr-oblemas- comentó mirando de reojo a Harry y también a los gemelos Weasleys, quienes tenían toda una reputación de causar problemas -Dicho esto, sólo puedo decir ¡A COMER!- y todas las mesas se llenaron de bandejas con comida de todo tipo, capaz de alimentar a un batallón entero.

Harry estaba comiendo puré de papas con un buen filete, quería estar con mucha energía para continuar sus estudios y seguir en el equipo de Quidditch -Parece que has roto la tradición de tu familia- le dijo a la hermana de Ron.

-Espero que mi familia no se enoje, todos han estado en Griffindor-

-Si tu hermano te causa problemas avísame y le lanzaré un maleficio al instante- le dijo Draco mientras comía una pierna de pollo.

-Sería divertido, supongo que tendré que olvidarme de usar colores rojos y dorados-

-Cierto, permíteme ¡Colovaria!- y el atuendo de la chica fue cambiando de color haciendo que combinara el negro y verde -Bienvenida a Slytherin compañera-

-¡Impresionante! ¿Cuándo aprendiste ese hechizo?- le dijo su amigo.

-Tengo varios trucos bajo la manga- dijo sonriendo a su grupo, sin notar que varios ojos se posaban en ellos.


En su primeras semanas tuvieron Herbología donde aprendieron sobre mandrágoras y sus efectos, luego encantamientos, allí aprendieron a realizar el hechizo cortador, aunque Harry ya lo sabía de antemano. Por último clases de DCAO con Griffindor aunque para Harry fue una total pérdida de tiempo ya que el profesor perdió el control sobre la misma al liberar unos duendecillos traviesos, afortunadamente con ayuda de Hermione lograron inmovilizarlos-

-B-Bien, 5 puntos para Slytherin y Griffindor. Es evidente que ustedes si han leído mis obras y saben cómo defenderse de esas criaturas. Pueden retirarse- dijo nervioso.

-Ese tipo es un inútil- dijo Draco.

-Él sólo quería que aprendiéramos a defendernos por nuestra cuenta. Creo que fue interesante-

-Habla por ti, será mejor que acompañe a Neville a la enfermería. Esos duendecillos no fueron nada amables con él-

-Los veré en el gran Salón. Hay algo que debo investigar en biblioteca-

-¿Por qué no me sorprende? De acuerdo nos vemos allí sabelotodo, yo iré a practicar con la escoba, despídete de tu puesto de buscador-

-Sueñas- y se despidió de sus amigos. Luego de una rápida lectura y de pedir un par de libros salió en dirección hacia donde lo esperaban sus amigos, y justo en ese momento oyó una voz.

-Matar...despedazar...quiero...-

-¿Ah?- y giró el cuello en varias direcciones esperando a ver a alguien.

-Sangre...huelo sangre...-

-¿Quien anda ahí?- y sacó su varita para protegerse, aunque pensó que era una broma pesada. Cuando llegó al final del pasillo vio a la Señora Norris colgada en una lámpara en posición inmóvil y debajo de ella había una inscripción pintada con sangre

LA CAMARA DE LOS SECRETOS HA SIDO ABIERTA.

TEMED, ENEMIGOS DEL HEREDERO.

-¡Harry!- y justo se encontró con sus amigos quienes estaban boquiabiertos. Luego aparecieron el resto de estudiantes acompañados de prefectos, profesores y el mismo director. Estaba justo frente a la mirada de todos y y Harry entendía lo que eso significaba: nadie creería que él no lo hizo.


Luego de una breve caminata hasta el despacho más cercano el profesor Snape y el director le pidieron que se sentara y se explicara.

-Yo no lo hice señor, estaba yendo al Gran Comedor a encontrarme con mis amigos y de repente...-pero no sabía si decirles o no acerca de la voz.

-¿Si Harry?- le preguntó el director observándolo con esos lentes con forma de media luna, que parecían poder ver a través de él y saber lo que pensaba. Supuso que no tenía sentido mentirle, en especial delante del jefe de su casa, lo último que quería era meterse en más problemas -Oí una voz, decía algo acerca de matar, que quería lastimar a alguien, la seguí hasta encontrar a la señora Norris ¿Se encuentra bien? ¿Está...?-

-No Harry, sólo está petrificada. Y dudo que un estudiante de segundo año pueda realizar semejante magia negra-

-Entonces puede ayudarla ¿Verdad?- dijo más aliviado- El invernadero tiene mandrágoras. Cuando maduren ¿Podemos usar sus fluidos para preparar una poción para volverla a la normalidad?-

-Señor, si me permite. Creo que Potter sólo se encontraba en el lugar y momento equivocado. Aunque debo admitir que parece saber muy bien sobre como devolver a la normalidad a la gata de Filch.

-La profesora Sprout nos enseñó sobre ellas hace poco. Una de ellas mordió a Draco y Neville Longbottom se desmayó cuando la suya gritó muy fuerte- dijo bromeando y luego borró su sonrisa al recordar la situación en la que se encontraba.

-Bien, supongo que eso es todo. Lo de la voz que mencionas es extraño incluso para el mundo mágico, pero lo que tengo por seguro es que no hay más preguntas, puedes retirarte.

Harry salió lo más rápido de allí antes de que lo acusaran de otra cosa. Sus amigos le pidieron que le contara con lujo de detalles todo lo sucedido, aunque no había gran cosa que contar. Lo que le interesaba era averiguar acerca de esa famosa cámara de los secretos de la que tanto hablaban.

-Debemos investigar- dijo Hermione.

-Puede esperar, vamos a buscar algo de comer. Estoy muerto de hambre- dijo Ron.

-Siempre piensas en comida, comes más que un gigante-

-Odio darle la razón pero yo también quiero comer algo, no he tenido tiempo entre los estudios y mi breve reunión con el profesor Snape y el director.

-Perfecto, mientras ustedes pierden el tiempo, nosotros haremos el trabajo detectivesco- comentó el rubio mientras fue camino a la biblioteca siendo acompañado por la chica.

"Si claro, sigue engañándote a ti mismo Draco" pensó Harry mientras veía a su amigo caminar muy entusiasmado a la par de Hermione.