Respuestas a las reseñas

¡Mil gracias por todo el apoyo!

Wonder Grinch: La salud de Fujitaka es todo un tema, ya pronto entenderás los parentescos no te preocupes, Shaoran tiene muchas cosas que descubrir tu tranqui, es medio metiche… digo curioso ese médico, ese Ikeda también es todo un tema, no ha tardado tanto el beso, porque creo que la historia no será tan larga, quiero no se vuelva aburrida, jejeje, además el lobo ya está grandecito, dejemos la timidez para Shaoran original el Clamp jajaja. Gracias por siempre dejar un lindo comentario pequeña y por todo el apoyo 😊

Kirara96: Ya sé yo también quiero comer un panecillo de esos, es amor ese lobito en su faceta romántica y conquistadora jajaja. Te apoyo a mí también me cae mal ese Ikeda, ¿qué se cree?, ¿Qué paso con Yuki? que gran pregunta, Sakura nos debe una explicación jejeje. Como siempre pequeña mil millones de gracias por todo el apoyo.

Beuatifulmayita: Si este Shaoran no es tan tímido, ya está grandecito el hombre debe saber lo que quiere y ser decidido, jajaja, en mi cabeza claro, esperemos que pronto se aclare el misterio de Touya, poco a poco se resolverán las preguntas ya verás, ojala Shaoran pueda ayudar a su papi suegro.


Aviso: Este capítulo tiene algunos apoyos audiovisuales, dejare los links en las notas finales, pero si pueden ir a leerlo en Wattpad, tendrán una mejor visión ya que podrán ver un video y escuchar una melodía, además tiene las ilustraciones de la ceremonia a la que asisten los médicos de la corte.

Los personajes de Sakura CardCaptor no me pertencen, son una idea original de Clamp

La curiosidad mató al lobo

Tres semanas habían transcurrido, los cerezos que adornaban los jardines del castillo ya casi no tenían flores, sin embargo, las hojas verdes y brillantes se hacían presentes, la mañana era soleada y tranquila, el trino de los pájaros se notaba alegre, el clima era cálido augurando un día de gozo, brindando a la rutina del castillo un ambiente bastante agradable.

Sakura estaba terminando los últimos toques de su peinado, había incluido un poco de carmín en sus labios, su kimono era un furisode(1) de seda color negro, debido a la formalidad de la ocasión, bordado con elegantes flores en distintos tonos de rosa encendido, acompañado con un obi(2) verde en combinación con los ojos de la maestra, adornado de igual manera con flores, Tomoyo se había encargado de que el atuendo fuera perfecto, acorde a la belleza de la que consideraba su hermana mayor.

Shaoran se encontraba sentado sobre la pasarela de madera afuera de su habitación, esperando pacientemente a la esmeralda, mientras contemplaba el jardín, el lobo estaba ataviado con un kimono azul, que era complementado por una hakama(3) negra y un haori(4) a juego con el kimono, el atuendo del médico chino no tenía bordados, una vestimenta acorde a la sobriedad que siempre manifestaba el castaño, pero sin duda dejaba ver su porte elegante.

De pronto escuchó que se abría la puerta corrediza de la habitación de la castaña y ella emergía como una mariposa de su crisálida, el castaño se incorporó y fue hasta su encuentro.

—¿Nos vamos? —preguntó el ambarino deslumbrado por la visión de la mujer ante sus ojos —. Te ves preciosa— dijo sin reparo.

—Gra…gracias, tú también te ves muy bien, te sienta bien el estilo japonés— comentó la castaña con un leve sonrojo que la hizo ver aún más hermosa a los ojos de Shaoran —.Aunque con tu traje chino también te ves muy bien—dijo ruborizándose aún más.

—Gracias— se limitó a decir el ambarino, mientras le cedía el paso con un movimiento de su mano.

Caminaron siguiendo una vereda por los jardines de palacio, con destino al templo Hie Hinja(5) ubicado en los terrenos del castillo, donde se veneraba al dios Oyamakui-no-kami, el Dios del Monte.

Era un día muy especial para algunas personas con cargos importantes en la corte, el matrimonio de Daidouji Tomoyo y Hiragizawa Eriol el cual se llevaría a cabo a medio día.

Los dos médicos subieron por las empinadas escaleras para llegar al santuario, cruzaron en su camino la puerta Tori(6) y siguieron caminando para encontrarse con el sitio de purificación.

Se acercaron al Temizuya(7), cada uno tomó una de las cucharillas de madera y realizó el ritual para purificarse, sostuvieron la cucharilla de madera con la mano derecha y recolectaron un poco de agua que posteriormente vertieron sobre su mano izquierda, después los castaños repitieron el ritual con su otra mano y una vez más la mano derecha de ambos tomó la cucharilla, dejando caer el agua sobre su mano contraria que formaba un cuenco, bebieron el agua para enjuagarse la boca y dejaron las cucharillas en su lugar original, una vez purificados intercambiaron una sonrisa que los hizo sonrojar y decidieron caminar hacia el lugar de la ceremonia.

Shaoran estaba impresionado con la construcción, nunca en el tiempo que llevaba en el castillo había entrado al templo, la magnífica puerta se abría esperando la entrada de los asistentes a la celebración, estaba adornada con impresionantes lacados en color bermellón, la arquitectura del recinto era tan portentosa como el castillo mismo, con techos altos en color verde.

Los médicos caminaron hasta donde se encontraban los demás invitados, todos parte de la nobleza y la élite samurái de Edo, entre las personas que asistían al evento pudieron distinguir al consejero del Shogun, el Señor Ikeda, quien al verlos llegar, solo les dedicó una mirada de desprecio, negó con su cabeza y regresó a conversar con un par de hombres ataviados con finos Kimonos quienes también voltearon las miradas hacia los maestros negando con la cabeza ante los comentarios que les dirigía Ikeda.

—No sé por qué estoy aquí, cuando debería estar disfrutando de mi día libre—Dijo el ambarino tratando de minimizar la incomodidad que le producía estar entre esas personas, claramente notaban que era extranjero y como muchos en el país no lo veían con buenos ojos, a pesar de estar acostumbrado a esas miradas, aquellas que estaban cargadas de superioridad, como la de Ikeda, lo incomodaban porque no solo era dirigida a él, incluía también a la maestra Sakura, algo que molestaba al castaño.

—Porque eres el heredero de un Clan muy importante que tiene negocios en Edo, pero más significativo que las actividades comerciales de tu familia, porque eres un buen amigo de Eriol—dijo Sakura en tono seguro—. No hagas caso de sus miradas, son de la nobleza, pero en ocasiones dejan mucho que desear—Comentó Sakura.

Haciendo caso a los comentarios de Sakura los dos médicos se dedicaron a admirar la magnificencia del templo, la castaña le explicaba un poco como sería la ceremonia y como se debía comportar.

Poco después hizo su aparición Eriol, seguido de sus padres, iba ataviado con un traje de matrimonio que consistía en un kimono negro y una hakama con rayas verticales en tonalidades negro y blanco, además de un haori que tenía bordado en blanco cinco veces el blasón de la noble familia Hiragizawa, formado por el sol y la luna, tenía mucha similitud al emblema del Shogun.

Minutos después llegó Tomoyo seguida de sus padres, ella portaba un hermoso uchikake(8) color blanco, con bordados exquisitos de un campo de flores, tenía pequeños detalles en color rojo, lo llevaba sin obi por lo que quedaba abierto, debajo de ese kimono se podía observar un shiromuku(9) de un blanco impoluto, con bordados de flores y pétalos del mismo color, el cual era símbolo de pureza e inocencia.

Sobre su cabeza tenía colocado un wataboshi(10), el cual ocultaría su rostro hasta el final de la ceremonia.

En cuanto los novios estuvieron juntos el sacerdote hizo su aparición acompañado de un par de mikos(11), Inmediatamente después y siguiendo el estricto protocolo, la familia de los novios se colocó en orden jerárquico Sakura y Shaoran siendo amigos se colocaron al final.

Eriol y Tomoyo tomaron su lugar al inicio de la fila, cuando pasaron delante de la hilera todas las personas realizaron una reverencia, una vez dentro del recinto tomaron su lugar, entonces comenzó el ritual, Shaoran estaba atento y curioso, nunca había asistido a una boda en Japón y seguía atentamente la ceremonia imitando lo que hacía Sakura, el silencio fue protagonista casi todo el tiempo.

De pronto la música tradicional empezó a sonar y el sacerdote comenzó a llamar a Oyamakui-no-kami, para purificar a la pareja, posteriormente las mikos prepararon el sake y entregaron unos cuencos pequeños a Eriol y Tomoyo.

Primero bebió el Samurái y después Tomoyo, bebieron en tres ocasiones simbolizando el cielo, la tierra y el hombre, tres es un número sagrado que trae felicidad a la pareja y representa la unión de la misma, en cuerpo, mente y espíritu.

Después de beber el sake volvieron a pedir la bendición de Oyamakui-no-kami por medio de aplausos cortos y coordinados.

—Que desde hoy nuestras manos sean una sola mano, nuestros corazones un solo corazón, que esta unión sea ahora nuestro hogar y nuestro puerto seguro, porque hoy dejamos de ser dos seres independientes para convertirnos en un solo corazón, una sola mente y un soló espíritu, tú eres mi familia y yo soy la tuya, ruego a los dioses que nuestro amor de frutos maravillosos, cada día me esforzaré para cumplir a cabalidad esta promesa. —Leyó Eriol con total seguridad y confianza de un pergamino escrito por el mismo, la sonrisa de Tomoyo era radiante y pequeñas lagrimitas de felicidad amenazaban por escapar de sus lindos y brillantes ojos amatista.

El sacerdote entregó a la pareja una rama del árbol sagrado para desear prosperidad en su matrimonio, posteriormente las miko sirvieron sake a los invitados el cual bebieron junto a los nuevos esposos, para desearles un buen futuro, una vez casados la nueva familia Hiragizawa abandonó el recinto, seguida de sus invitados.

La ceremonia cumplió con el protocolo y la seriedad de manera estricta como lo dictaba la tradición japonesa. Una vez fuera del templo y en los jardines de palacio, Sakura se acercó a su mejor amiga para felicitarla, lo mismo hizo el castaño, con el peliazul.

—¡Sakura te ves divina!—Decía Tomoyo feliz, la sonrisa de la pequeña aprendiz era tan amplia que se contagiaba.

—Tú eres la que se ve preciosa, disfruta mucho este día, te deseo lo mejor en tu matrimonio —Comentó la castaña con una gran sonrisa acompañada de una reverencia, misma que su aprendiz correspondió.

—Felicidades Hiragizawa— Dijo Shaoran realizando una profunda reverencia, que el peliazul contestó de igual manera.

—Gracias Li, espero verlo pronto en la misma situación, la maestra Sakura luce preciosa—Dijo con su sonrisa pícara— Siempre me han dado curiosidad las bodas chinas, espero que me invite al acontecimiento.

—Ni porque se acaba de casar, es una persona seria—Dijo Shaoran, negando con la cabeza— Le deseo mucha prosperidad en su matrimonio—Señaló franco Li haciendo una nueva reverencia que el Samurái contestó seguro de que las palabras que le expresaba el médico eran sinceras.

Los demás invitados también se acercaron a felicitar a los nuevos esposos, quienes lucían una radiante sonrisa, los médicos se hicieron a un lado para dejar que el nuevo matrimonio disfrutara de los buenos deseos de las personas que los rodeaban.

Los nuevos Señores Hiragizawa junto con los invitados, fueron dirigidos por un par de sirvientes a un salón del castillo donde se encontraba el Shogun Clow acompañado del Maestro Kinomoto.

El señor Clow les ofreció un banquete de boda, poco usual en aquel entonces, pero al estar los Hiragizawa emparentados con el gobernante y los Daidouji ser miembros de la élite Samurái, el Shogun por iniciativa propia decidió brindarles tal obsequio.

Pequeñas mesitas individuales se encontraban dispuestas por todo el salón, cada invitado tomó su lugar. El Señor Clow presidía la sala, a su lado se encontraban los jóvenes esposos quienes se dirigían miradas cómplices, el Samurái sonreía coqueto a su esposa haciéndola sonrojar, el maestro Kinomoto tomó su lugar a un lado de su hija y su médico de cabecera, los sirvientes comenzaban a servir la comida a cada una de las personas.

El semblante del Maestro Kinomoto se notaba mucho más saludable, había recuperado el apetito y tenía mucha más energía, tanta que cuando Clow se presentó en su habitación para invitarlo al banquete no dudó en asistir, aunque la pequeña aprendiz y el Samurái se habían presentado personalmente en su habitación unas semanas antes para invitarlo a su matrimonio, él no se sentía en condiciones, pero ahora a medida que el maestro Li realizaba distintos procedimientos, era innegable la mejoría que sentía, su habitual sonrisa amable se notaba mas tranquila, el dolor aún seguía presente pero era claro que con mucha menos intensidad, incluso el Maestro Kinomoto estaba regresando poco a poco a sus actividades como miembro del consejo y en ocasiones volvía a jugar Go con su amigo Clow.

Shaoran seguía sintiéndose extraño puesto que no conocía a la mayoría de las personas, además los ojos de Ikeda lo seguían viendo con total desprecio no solo a él, también a Sakura y al maestro Kinomoto, el hombre no paraba de acercarse a las personas y provocar que los miraran mal.

—No les prestes atención Shaoran, siempre han sido así, sus miradas siempre me han juzgado por ser mujer y estar a cargo de la consulta, ¡ah! y por estar soltera a mi edad—dijo Sakura percatándose de las miradas hacia su dirección, que tenían incómodo al castaño—. Por esa razón dudo mucho que Tomoyo permanezca como aprendiz en la consulta —dijo desanimada

—No creo que Hiragizawa tenga algún inconveniente en que Daidouji se mantenga con nosotros— comentó seguro Shaoran, Eriol le había demostrado que valoraba a la amatista y le gustaba más allá de ser hermosa y joven, en alguna de las noches en las que departieron tomando un poco de sake, el Samurái le había confesado a Shaoran que Tomoyo era una mujer muy valiosa para él, a pesar de ser aún una jovencita era muy inteligente y segura de si misma, alguien que aunque pertenecía a la élite de la corte era un alma noble y bondadosa, Eriol se sentía muy afortunado, porque su matrimonio a pesar de ser arreglado, había sido concertado con una mujer invaluable y estaba decidido a hacerla feliz.

—Quizás Eriol no, pero el General Daidouji sigue siendo su superior y su suegro, así que su palabra cuenta mucho— completó la castaña.

—Si lo deseas hablaré con Hiragizawa—propuso Shaoran.

El maestro Kinomoto solo escuchaba la conversación sin intervenir, desde hace algún tiempo estaba muy arrepentido por haber rechazado a todos los jóvenes que se acercaban con intenciones de casarse con su hija, el maestro Kinomoto siempre se negó y ahora Sakura estaba atada a la consulta del castillo por el resto de su vida, fue egoísta al no querer perder su apellido y su legado médico, tenía miedo de que si la dejaba casar, su esposo no le permitiera seguir con sus labores de medicina, ya que por costumbre debería dedicarse a su familia, entonces toda la tradición médica de los Kinomoto se perdería.

Ahora esa decisión ocasionaba que varias personas en la corte la despreciaran por ser soltera a su edad, ya ningún hombre estaba interesado dado que se sabía que el médico rechazaba a todos y Sakura ya no era tan joven, el maestro Kinomoto cargaba cierta culpa por ese hecho.

El banquete terminó y los médicos se despidieron de los nuevos esposos y agradecieron al Shogun por el delicioso almuerzo, el gobernante le expresó a ambos médicos lo conforme que se encontraba por verlos tener una buena relación, ya que ambos formaban un buen equipo, lo podía constatar con la mejoría de su gran amigo Kinomoto, los castaños solo se limitaron a agradecer con una profunda reverencia.

Los jóvenes maestros regresaron a sus habitaciones, cerciorándose de que el Maestro Kinomoto regresara también, Shaoran pudo percibir que el hombre se notaba pensativo y un poco decaído, se ofreció a prepararle un remedio para que recuperara la energía, pero el maestro alegó que solo necesitaba descansar puesto que la mañana había estado con más movimiento del habitual, por lo que los dos castaños se aseguraron de que estuviera cómodo en su habitación y Sakura le dijo que regresaría para la cena.

El par de médicos tenían trabajo que hacer, cuando el ambarino entro a su habitación dispuesto a colocarse un kimono más cómodo, encontró un gato color amarillo comiendo felizmente el mochi(12) que había comprado la noche anterior para compartir con la castaña mientras trabajaban.

— ¡TU, GATO GLOTÓN! — espetó con enojo el castaño mientras aferraba bruscamente el lomo del animal y lo echaba de su habitación, Kero maulló de forma estridente.

— ¡¿Qué sucede?! —preguntó la castaña saliendo de su dormitorio alarmada por el grito de Shaoran y observando como kero huía trepando a uno de los árboles, mientras el chino lo veía con el ceño fruncido.

—¡Y si regresas no la cuentas animal endemoniado! —amenazó el castaño disgustado.

— ¿Ahora qué hizo? —preguntó curiosa Sakura

—Se comió los dulces que te iba a invitar en la tarde— dijo Shaoran con una expresión de protesta un poco infantil que no iba para nada con su habitual semblante serio dándole a Sakura la visión de un niño pequeño haciendo un berrinche que la hizo sonreír, cada vez descubría mas facetas de ese médico extranjero y todas le gustaban.

—Kero no debes portarte así con Shaoran, eres un gato muy malo— dijo la esmeralda con los brazos en jarras regañando a al animalito.

—¡Gato glotón! — resopló enojado Shaoran regresando a su habitación, Sakura solo atinó a reír, mientras lo miraba cerrar la puerta con enfado infantil.


Mas tarde…

Diminutas gotas de un aceite color rosa pálido caían lentamente en un pequeño frasco, provenientes de un alambique situado dentro de la habitación de la maestra Kinomoto, el perfume del aceite inundaba el espacio entero, era dulce y suave, las flores de cerezo habían terminado de caer en Edo y los árboles ahora estaban colmados de hojas verdes y brillantes, pero en el dormitorio de la castaña el aroma remontaba a la esencia de los jardines en las semanas anteriores cuando los cerezos estaban en pleno apogeo.

El aceite que caía por el extremo del alambique indicaba que el procedimiento minucioso que realizaron los médicos después de macerar las flores, dejarlas reposar y posteriormente destilarlas, había sido todo un éxito. Los dos maestros observaban atentos el lento goteo de aquella sustancia rosa.

—Tal parece que todo salió a la perfección—comentó complacido Shaoran.

—A simple vista puedo decir que si —festejó con una gran sonrisa Sakura—. Ahora solo nos falta estudiar los efectos que tiene.

El castaño asintió, anotando algo en el pergamino donde se encontraban las instrucciones para destilar las flores de cerezo.

—Shaoran, te quiero agradecer, en estos días que has estado con papá he constatado una gran mejoría, está recuperando peso, hasta su postura ha cambiado, hoy lo pude ver mucho mejor, me había dicho que no pensaba asistir al matrimonio de Tomoyo, pero cuando lo vi con el señor Clow me sentí muy feliz —comentó gustosa la castaña.

—No tienes que agradecer, tu padre es un gran paciente, lleva al pie de la letra las instrucciones y lo cierto es que disfruto mucho su compañía, creo que ya he mejorado un poco en el Go, al menos ya puedo defender mi territorio por casi una hora —dijo rascando su cabeza.

—Me alegra que se lleven bien, en la cena siempre me habla de ti, dice que lo tiene sorprendido tu tenacidad y la manera en la que el dolor ha disminuido, el hecho de que ya haya regresado a ser parte del consejo me alegra mucho, además, me comentó que el Shogun está muy complacido—dijo satisfecha la castaña con una gran sonrisa que hacía tintinear sus hermosos ojos esmeralda.

—Y con lo que nos dijo hoy en el almuerzo tal vez debería pedirle al Señor Clow que me libere—Comentó el castaño sin darle importancia a sus propias palabras.

—¿Por qué debería liberarte?, ¿Te obligó a estar aquí?, ¿Te quieres ir de Edo? —Preguntó Sakura y el brillo en sus ojos desapareció, solo pensar que Shaoran se marchara le dolía, la esmeralda sintió una gran opresión en su corazón.

El castaño se dio cuenta que la actitud de Sakura cambió drásticamente y se apresuró a hablar.

—Son muchas preguntas Sakura— dijo quejándose en tono juguetón—. Nunca te he contado porque estoy aquí, ¿verdad? — Sakura negó con la cabeza.

Entonces el castaño le relató el día que conoció a Eriol en la provincia de Owari y su entrevista con el Shogun. La maestra estaba atenta a todo lo que decía el médico, tratando de atar cabos ¿Para qué querría el Shogun otro médico? Lo cierto era que el Maestro Shaoran conocía muchas técnicas nuevas, pero Clow no actuaría así solo por querer actualizar a sus médicos o tal vez sí, al final la medicina es una ciencia en la que se debe estar al día para que la población se encuentre saludable.

—Sabes, cuándo llegaste pensé que te querías quedar con el puesto de Médico en jefe de la corte, como el Señor Clow aseguró que eres el heredero de un clan importante y recalcó que eres una eminencia en la medicina, solo pude pensar que me iban a desplazar y con ello todo el trabajo de mi padre, después me sorprendí mucho cuando supe que el Clan Li no tenía que ver con la ciencia médica —dijo apenada Sakura y con un leve sonrojo, la castaña estaba siendo sincera al expresarle su primera impresión.

—¿Por esa razón eras tan seria y cortante? hasta puedo decir que algo orgullosa y seguro por eso me mandabas a esas asignaciones tan aburridas —cuestionó el castaño recordando su actitud en los primeros días de convivencia.

—Sí un poco—Dijo muy apenada— pero tú tienes la culpa—Se defendió en tono juguetón la esmeralda— llegaste vestido con un traje de tu país, demasiado formal hasta parecías de la realeza, una actitud de sabelotodo demasiado serio y educado, además le hiciste una reverencia a Yukito, pensando que era el Maestro Kinomoto y te sorprendiste cuando te dijeron que el maestro Kinomoto era maestra Kinomoto—Finalizó realizando un mohín infantil, que hizo reír al castaño.

—Creo que ambos nos juzgamos mal al principio—Reflexionó el ambarino, Sakura asintió mientras cambiaba de frasco para seguir recibiendo el aceite rosado—. Me alegra saber que ahora después de dos meses nos entendemos bien, maestra Sakura impuntual y orgullosa—dijo tratando de molestarla en el mismo tono que ella utilizó

—Así es, ahora disfruto estar con usted maestro Shaoran sabelotodo—dijo la castaña, ambos maestros rieron por las ocurrencias.

Los médicos siguieron llenando pequeños frascos en total, fueron cuatro recipientes, no mayores a cuatro centímetros de alto con el extracto de flores de cerezo.

—Cientos de flores y solo obtuvimos una cantidad mínima—expresó Shaoran mirando uno de los frascos en su mano

—Así es, me da curiosidad probar sus beneficios, pero ya es tarde y mañana tenemos muchas cosas por hacer—dijo entregándole uno más de los frasquitos.

—¿Por qué? —preguntó el castaño recibiendo el resultado del trabajo de esas semanas.

—Son tuyos, sin tu ayuda no hubiera podido realizarlo—dijo convencida la esmeralda.

—Pero yo no hice nada, solo seguí tus instrucciones— Negó el médico

—Tómalos son tuyos, es un regalo—Explicó Sakura, dedicándole una linda mirada.

—Gracias Sakura, te dejo para que vayas a cenar con el maestro Fujitaka— Se despidió el lobo llevando sus pequeños frascos con él.


A la mañana siguiente como en las semanas anteriores Shaoran se dirigió al tercer piso del castillo, para atender al Maestro Kinomoto.

Después de practicar acupuntura y constatar que su semblante se estaba recuperando, los dos hombres comenzaron nuevamente su juego de Go, mientras jugaban y aprovechando que Shaoran ya tenía más confianza con el maestro Fujitaka, quiso indagar un poco sobre Touya, el hijo del Shogun.

Una pregunta rondaba en su mente desde el día que la castaña cayó del cerezo, ¿por qué Sakura se había referido a Touya como su hermano?

—Maestro Fujitaka, ¿la maestra Sakura tuvo hermanos? — se aventuró a preguntar

—No de sangre, su madre murió cuando ella era pequeña y yo no volví a casarme ni a tener descendencia—dijo sonriente el médico mayor—¿Por qué la pregunta maestro Shaoran?

—Simple curiosidad, en algún momento Sakura comentó que su hermano Touya solía molestarla por lo torpe que es—respondió sincero el médico.

—¡Ah ya veo!, Touya es el hijo del Shogun, sucede que Clow y yo somos buenos amigos desde la infancia casi hermanos me atrevería a decir, cuando él se convirtió en el Shogun, poco tiempo después me volví el médico de la corte—recordaba felizmente Kinomoto.

—Ya comprendo—dijo el castaño

—Touya era pequeño cuando Sakura nació y como siempre fui cercano a la familia del Shogun ellos convivían mucho, aunque debo decir que se la vivían peleando—reía Fujitaka mientras le contaba—.Se formó un lazo muy curioso de amor y un poco de odio ya que se molestaban mutuamente, cuando mi amada Nadeshiko murió, Touya siendo un niño pequeño le solicitó a su padre y a mí que le permitiéramos ser el hermano mayor de Sakura y dio su palabra asegurando que siempre la protegería porque la quería mucho, pero nos hizo prometer no decirle nada de sus sentimientos de profundo cariño a Sakura—una risita volvió a escapar de los labios del médico—.Así fue como él se autoproclamo el hermano mayor de Sakura y ella se acostumbró a llamarlo así, eran muy unidos aunque Touya buscaba todo el tiempo la manera de sacar de quicio a mi pequeña—finalizó el medico con una sonrisa alegre al rememorar esos acontecimientos.

—Ya entiendo, ¿Dónde está él ahora? —se aventuró a preguntar.

—Él tuvo que partir muy lejos— fue lo único que dijo el médico y su sonrisa se desdibujó, Shaoran decidió no presionar, esa historia ya la sabía gracias a Hiragizawa, debía respetar la confianza del padre de Sakura.

—Ya veo, Sakura debió ponerse triste cuando partió— aseguro Shaoran, tratando de zanjar la conversación.

—Mi pequeña hija tenía algunos días muy decaída y cuando Touya se fue, su sonrisa jamás volvió a ser la misma, hasta ahora que usted está con ella, creo que incluso es más radiante—dijo Fujitaka recobrando el ánimo—. A eso me refiero cuando digo que debe adelantarse a las jugadas, Shaoran—El médico señaló el tablero.

Shaoran había perdido una valiosa oportunidad de hacerse de las piedras blancas del maestro Kinomoto, todo por enfocar toda su atención a la conversación, pero no podía ser de otro modo, todo lo que involucrara a la castaña absorbía totalmente sus pensamientos.

—No puede ser, ya volví a perder, tan bien que iba—dijo el ambarino, con una mueca

—Eso demuestra que tiene un gran distractor—comentó Fujitaka afable, el ambarino sabiendo a que se refería se sonrojó hasta la coronilla—. No diré más, todo a su tiempo, es un buen hombre Shaoran.

Continuaron su juego, el castaño trató de recuperarse, se concentró en lo que estaba haciendo logrando reconquistar terreno, Fujitaka lo felicitó, cada día se volvía más hábil, pero seguía sin tener una estrategia, jugaba como le nacía en ese momento.

El día transcurrió tranquilo, el lobo casi no tuvo oportunidad de ver a la castaña debido a que ella tuvo que ir a atender el parto de la esposa de un funcionario.

Así que Shaoran pasó la tarde solo en la consulta, Tsukishiro cubriría la guardia nocturna y Yamazaki había ido a recolectar plantas con las aprendices, por lo que el castaño debía quedarse en caso de que algo sucediera, su mente comenzó a divagar y como últimamente lo hacía sus pensamientos se dirigieron hacia una mujer de ojos verdes…

El beso que compartieron semanas atrás estaba presente en la mente de ambos y cuando lo recordaban solían sonrojarse, pero ninguno había hablado al respecto, aunque él en varias ocasiones había tratado de hacerlo, Sakura por alguna razón salía huyendo cuando se daba la oportunidad de hablar de sus sentimientos, aunque eso no detuvo al castaño, de vez en cuando Shaoran tenía algún detalle con ella, le llevaba pequeños ramilletes de flores que cortaba en el jardín o compraba dulces en la ciudad y los dejaba en su mesita.

Entonces el castaño recordó un detalle hermoso que ella tuvo con él, argumentando que era por agradecimiento por ser tan atento con su padre.


Flashback…

Los cerezos encantaban el ambiente con su danza, una lluvia rosa caía cadenciosamente, era de noche y las estrellas titilaban gustosas, la luna no estaba completamente llena pero no por ello el cielo era menos bello.

Sakura llegaba de cenar con su padre venía muy sonriente y feliz porque Fujitaka Kinomoto le había asegurado que no había tenido dolores en todo el día, a pesar de que la enfermedad seguía presente el semblante de su padre había mejorado drásticamente.

Cuando llegó al pequeño jardín donde se ubicaba su habitación vio que en el dormitorio del maestro Shaoran la luz estaba encendida, lo que indicaba que el médico seguía despierto, una idea se coló en su mente y corrió a buscar su Koto(13), fue una acción que ni siquiera pensó, nació en el momento.

Con el instrumento en sus manos, caminó hasta la habitación de Shaoran, se sentó sobre la pasarela de madera afuera del dormitorio del castaño se puso en posición y comenzó a tocar, el sonido era delicado y armónico.

Las notas musicales llamaron la atención de Shaoran, una melodía muy hermosa se podía escuchar muy cerca, el médico se incorporó llamado por el sonido y abrió la puerta de su habitación, la visión que tuvo no pudo ser más hermosa, Sakura se encontraba concentrada con los ojos cerrados tocando un instrumento tradicional japonés, cuando sintió la presencia del castaño abrió sus ojos y le dedicó una hermosa sonrisa, invitándolo a sentarse.

El médico se sentó en seiza(14) justo delante de Sakura, disfrutando del lienzo en movimiento que tenía ante sus ojos, una pequeña y hermosa yosei(15) lo deleitaba con su arte, los cerezos y la noche eran sus cómplices, el viento hondeaba su cabello color caramelo, el mundo se desvaneció y el castaño disfrutó con todos sus sentidos del mejor regalo que jamás le habían otorgado. Al terminar la melodía, Sakura dejó su instrumento musical a un lado.

—Es para ti, para agradecerte por los cuidados que has tenido con papá—dijo la castaña realizando una reverencia, misma que el ambarino contestó.

—No tienes nada que agradecer, lo hago con gusto, esa melodía fue preciosa, acorde con el ambiente, me siento halagado por el maravilloso presente, no sabía que tocabas el Koto.

—No sabes muchas cosas de mi Shaoran—dijo la castaña sonriente

—Me gustaría descubrirlas todas—contestó el ambarino con una sonrisa seductora, provocando un sonrojo violento en Sakura.

—De.. descansa— Dijo incorporándose, tomó torpemente su instrumento al ser grande le costó trabajo cruzar el jardín y llegar a su dormitorio.

—Gracias Sakura— se despidió el castaño mientras ella cerraba la puerta.

Ella siempre salía huyendo cuando notaba que Shaoran intentaba acercarse en un tono de conquista.

Shaoran no quería presionarla, pero al mismo tiempo quería decirle cuánto le gustaba, podía solicitar al Maestro Kinomoto el favor de su hija, pero quería que fuera ella quien lo eligiera, debía ser paciente.

Fin de Flashback


Cuando fue la hora del cambio de guardia entró en la consulta el maestro Tsukishiro con su amable sonrisa de siempre, le comentó que había visitado al maestro Kinomoto y le alegraba mucho que se encontrara recuperándose, ambos hombres compartieron algunas palabras, Shaoran le pidió su opinión en cuanto a algunos procedimientos que pensaba llevar a cabo con el médico mayor, Yukito se mostró interesado y le recomendó algunos libros, el peliplateado le dijo que estudiaría los métodos y en la mañana tendría una respuesta, se despidieron con una amable reverencia.

El lobo iba caminando con dirección a su habitación cuando escuchó murmullos, pero no era claro lo que estaban conversando, solo logró distinguir algunas palabras.

—Es cuestión de esperar—Dijo una voz

—Yo ya hice mi parte, se veían muy felices—Contesto otra voz

Shaoran no prestó atención, iba distraído pensando en lo que había hablado con el maestro Tsukishiro, pensaba en pedir la opinión del maestro Yamazaki, aunque debía ser cauteloso ya no caía tan fácil en sus mentiras, pero aun lograba engañarlo.

Cuando regresó a su habitación se colocó su kimono para dormir verde olivo, quería estar más cómodo, se dirigió hasta un pequeño mueble donde tenía algunos libros, pero su mirada se posó en los frasquitos con el aceite rosa, extraído de los cerezos, tomo uno y lo miró por un rato.

Estaba ansioso por saber los efectos, su curiosidad hizo de las suyas, colocó cinco gotas en el dorso de su mano y las ingirió. No era la primera vez que ingería algún ensayo que hubiera realizado, empezaba con pequeñas dosis para averiguar sus efectos, así que no consideró que cinco gotas pudieran hacer grandes estragos.

El sabor inicial fue amargo, Shaoran realizó una mueca de desagrado, decidió preparar un poco de té para inhibir ese sabor de sus papilas gustativas.

Ciertamente no sentía ningún efecto, quizás no había sido suficiente dosis, ¿sería él inmune a la flor de cerezo?, o ¿quizás la preparación debía ser diferente?

Comenzó a pensar que al extracto de flor de cerezo si era inmune, pero con la mujer que llevaba el nombre de esa hermosa flor él no contaba con ningún tipo de inmunidad, al mismo tiempo una sonrisa se dibujó en sus labios.

—Sakura—susurró para sí y negó con la cabeza—. Paciencia lobo.

El sabor amargo seguía presente, sirvió el té pero no alcanzo a beberlo porque un sabor dulzón inundó sus papilas gustativas, comenzó a sentirse un poco adormilado, la sensación era muy agradable, al parecer el extracto de flor de cerezo era una sustancia relajante, pero estaba seguro de que algo se debía hacer con el sabor inicial, era muy amargo.

Fue hasta su mesita baja para comenzar a escribir los efectos, tomó un pergamino, un pincel y tinta, cada vez se sentía más adormilado, comenzó a realizar trazos en el papel y mientras lo hacía, empezó a sentir que la castaña lo abrazaba, lo acunaba con amor entre sus brazos, hasta podía percibir el aroma a flores que su hermosa yosei despedía, también podía escuchar su voz cantarina susurrando en el oído de Shaoran su nombre, como un leve ronroneo, la sensación era totalmente placentera.

En algún momento ya no supo si estaba alucinando o era verdad que Sakura lo tenía entre sus brazos y jugaba con sus cabellos, estaba tan cómodo que no le importó si era un sueño o la realidad.

No supo cuánto tiempo estuvo así dejándose llevar por la sensación agradable, hasta que un hormigueo comenzó a recorrerlo entero, lentamente la intensidad de la sensación subía hasta ya no ser placentero, no supo en qué momento Sakura lo abandonó.

El hormigueo se incrementaba y la sensación en su piel era desesperante, el kimono le molestaba de sobremanera, se incorporó para tratar de quitarse el Kimono de encima, era insoportable, como si la tela le quemara, ansiaba quitárselo, pero sus manos eran torpes, después de mucho intentar logró quitar una de las mangas dejando la mitad de su torso descubierta, la brisa que atravesaba su habitación se sentía tan bien en su piel expuesta.

El calor lo comenzó a invadir y sus piernas dejaron de tener fuerza hasta ya no poderlo sostener y cayó en el tatami con un golpe seco, su cuerpo ardía por dentro, la cabeza le empezó a doler, sentía el latido de su corazón en su frente, entonces el frio lo invadió y comenzó a temblar, el latido de su corazón no era rítmico y su respiración estaba entrecortada, Shaoran estaba asustado no sabía lo que le estaba sucediendo y su cuerpo no le respondía.

Nuevamente trató de incorporarse para pedir ayuda, con suerte, Sakura ya estaba en su habitación, cuando por fin pudo ponerse de pie trató de caminar, pero perdió el equilibrio intentó aferrarse a cualquier cosa para no caer, se llevó consigo un jarrón ornamental que se encontraba en su habitación, la pieza se rompió en mil pedazos y el Maestro Li Shaoran cayó como peso muerto, sobre el tatami, su respiración era desigual, unos segundos después perdió el conocimiento.

Continuará…


Notas de la Autora:

Apoyos visuales audiovisuales

Si tienen dificultad para entrar buscar en youtube el canal "Rozyoh Li" ahi se encuentran ambos videos

Video boda tradicional Japonesa: " /watch?v=X-5M4CFoUKc "

Melodia que interpreta Sakura:" /watch?v=km2ICGM-FdQ"

Glosario

1 Furisode. Es una variedad de kimono reconocible por sus mangas largas

2 Obi. Es una faja ancha de tela fuerte que se lleva sobre el kimono, se ata a la espalda de distintas formas

3 Hakama. Es un pantalón largo con pliegues

4 Haori. Es una chaqueta tradicional japonesa que cae a la altura de la cadera o los muslos, de forma similar a un kimono

5 Hie Hinja. Santuario Sintoista a poca distancia a pie de los terrenos del Palacio Imperial, el pueblo de Tokio respeta enormemente el Hie Jinja, santuario de una deidad que hace mucho que fue declarada protectora de la ciudad

6 Tori. es un arco tradicional japonés o puerta sagrada que suele encontrarse a la entrada de los santuarios sintoístas (jinja), marcando la frontera entre el espacio profano y el sagrado.

7 Temizuya. es un pabellón de ablución de agua sintoísta para realizar un rito ceremonial de purificación

8 Uchikake. Es una parte del traje nupcial. Es un kimono de mangas largas ricamente adornado con bordados de colores muy brillantes y con motivos generalmente de grullas, pinos, agua que fluye y flores. Está confeccionado con la mejor seda y la parte inferior está rellenada para darle más volúmen. Se usa a modo de capa y sin obi.

9 Shiromuku. Forma parte de la vestimenta utilizada durante la boda por la novia, en una ceremonia religiosa shinto

10 Wataboshi. Tiene forma de capucha y debajo porta un accesorio formado por una peluca y tela llamado tsunokakushi, que literalmente significa escondite de cuernos. Esta prenda simboliza que la mujer oculta su egoísmo y celos para mostrarse pura y gentil al marido.

11 Miko. Jóvenes sacerdotisas

12 Mochi. Es un pastel japonés hecho de mochigome, un pequeño grano de arroz glutinoso. El arroz se machaca hasta convertirlo en una pasta y se moldea con la forma deseada.

13 Koto. Instrumento cordófono hecho de madera con 13 cuerdas de diferente tamaño, pertenece a la familia de las cítaras

14 Seiza. La forma tradicional de sentarse de rodillas.

15 Yosei. Término japonés utilizado para referirse a un hada

Espero que no haya sido muy tedioso leer la boda de Eriol y Tomoyo, en serio que lo trate de simplificar lo mejor posible, la investigación de las bodas japonesas me dejo loca, con tanta terminología, jajaja en mi cabeza era buena idea redactar una boda tradicional, jajaja y luego Eriol sale con que quiere asistir a una boda China, ese Samurái debe guardar silencio…

¡Vivan los nuevos señores Hiragizawa! Qué bueno que el maestro Fujitaka tenga un mejor semblante, parece que los cuidados del maestro Li, están surtiendo efecto, aunque se siente un poco culpable por atar a Sakurita a la consulta de por vida, les recuerdo que Sakura tiene 26 años en aquel entonces ya estaba muy grande para el matrimonio, pero al parecer Syaoran podrían cubrir las expectativas del maestro Kinomoto. Y la serenata de nuestro pequeño cerezo, talentosa la señorita jeje. La curiosidad en ocasiones no buena consejera y ese médico chino es demasiado curioso y no mide las consecuencias, hace lo que le nace en el momento. Sakurita ¿Dónde andas? apúrate, tu lobo esta inconsciente…

Como siempre miles de millones de gracias a Kirara96 que a pesar de los contratiempos siempre me apoya siendo mi preciosa Beta y dándome los mejores consejos, correcciones y teorías 😊 ¡eres la mejor pequeñita! Como dicen en nuestro pueblo: Ya te debo tu tanda, cuando abran el puerto nos vamos para allá jeje.

A todos los hermosos lectores que pasan por esta historia mil millones de gracias, a los que dejan su comentario y a los que leen desde las sombras, me hacen muy feliz, ¡gracias por tanto!

Como siempre cuídense mucho y le deseo éxito en todo lo que hagan, lindo sabadito, nos leemos la próxima semana.