Primero que nada, ¡feliz año nuevo 2021!
Por otro año más de adoración al Starker.
El pequeño Leo
— ¿Qué es eso? —Inquirió Tony al llegar a su casa, una humilde mansión gigante, ubicada en los suburbios más finos de Malibú. Había tenido un día difícil en el trabajo y lo único que quería era regresar y apoyar su cabeza en las piernas de la única persona con la que podría ser él mismo realmente: Peter. Peter Parker, el joven arácnido de 17 años, oficialmente todo un vengador ahora. Su Peter.
Sin embargo, detuvo sus pasos en seco al escuchar un ladrido bebé. Tony frunció el ceño, qué raro. Ellos no tenían ningún perro en la casa…
—Shh, no hagas ruido, Leo. Recuerda que Tony debe aprobarte primero. —Escuchó decir a Peter, en medio de susurros. ¿Leo? ¿Aprobar? Pero ¿qué demonios significa eso? Tony, no pudiendo aguantar la incertidumbre, empezó a caminar, acortando la distancia para finalmente dar con el joven dueño de aquella voz, su protagonista de sueños y suspiros.
Peter, al verlo en el umbral de la puerta, se paralizó. No había contado que su amante regresara mucho antes de lo previsto.
—¡T-Tony, amor! —Balbuceó con su voz entrecortada. Las palmas le sudaban y sentía un peso muerto en su lengua. Sabía que su prometido lo amaba y que le cumpliría cualquier cosa si pudiera. No obstante, la mayoría de las veces un peso familiar se alojaba en los hombros de Peter; no quería que con este natural cambio en su relación se viera molesto ante los ojos del mayor.
Una bolita de pelo blanca con marrón claro se sacudió entre su regazo, saliendo de su escondite temporal. Tony se quedó mudo de la impresión al ver como el pequeño Leo, de acuerdo al nombre que recién escuchó, tenía sus cejas entrejuntadas. Se veía ligeramente molesto, y dicho estado se confirmó al escuchar sus ladridos de bebé.
—Tony, sé que debí decirte esto antes, pero… —Se incorporó, con Leo entre sus brazos, abrazándolo de manera inconsciente y posesiva. El mayor no pudo evitar enternecerse ante su gesto. A medida que hablaba, Peter comenzaba a acortar la distancia entre sus cuerpos. —…Salí con Ned al centro comercial, él quería comprar algunos peces para su proyecto y quiso que lo acompañara. Entonces… —se mordió el labio. —Lo vi. En serio lo vi, Tony. Ojalá lo hubieses visto también… con sus ojos tristes y saltones, se veía muy solo en esa jaula. No supe cuando alcé mi mano para tocarlo y la manera en la que movió su colita, dios… —una mirada de tristeza se asomó en las facciones del joven. —Sé que debí llamarte primero y consultarte, amor. Aunque creo que no lo hice por temor a que te negaras.
Tony Stark, el hombre más guapo e inteligente del país (después de su novio, claro), había quedado absorto escuchando cada palabra. No podía negar su inicial sorpresa, a fin de cuentas, tener una mascota, en especial un perro, conlleva muchas responsabilidades. Sin embargo, si por comparar dicho hecho se trataba, entonces ambos, tanto Peter como él, poseyeron bastante carga en sus hombros desde el primer momento en el que se pusieron un traje y salieron para salvar al mundo. Además, en el fondo, mientras observaba a la pequeña bolita de pelos danzar de un lado a otro, en busca de atención, se imaginó por un momento como se vería el futuro de ambos, ahora con Leo dentro de sus vidas.
A Tony le gustó lo que observó.
—Está bien, estará con nosotros a partir de ahora.
—¡¿Lo dices en serio?! —Exclamó Peter, alzando un poco la voz debido a la emoción. Tony lo jaló por un brazo, y sus labios se encontraron por un instante. Ambos se permitieron un corto momento para disfrutar de un beso dulce.
—Sí. Me encanta cuando te abres conmigo y me muestras lo que quieres. A decir verdad, me encanta cuando te abres en general… —Susurró Tony con deleite, no pudiendo evitar su elección de palabras.
Ante esto, las orejas de Peter se calentaron al instante.
—¡T-Tony! —Notando su vergüenza, el mayor explotó en suaves carcajadas, aunque casi al final soltó un chillido de dolor al sentir como su dedo era salvajemente mordido.
—¡Leo! —Peter intentó mantenerse serio para regañarlo, fallando en el proceso. Anthony roló los ojos y mientras contemplaba al pequeño Leo, se dio cuenta que tal vez este pequeño representaba el sol que necesitarían en sus vidas.
Nota: Por si querían saber, la raza dell pequeño Leo es Cavalier King Charles Spaniel, ¿a poco no es adorable?~ A este capi también le hice moodboard, si desean verlo pueden escribirme con confianza para enviarles el link nwn
¡Abrazos!
