Escrita en colaboración con SerchWolf

Me resultaba difícil aceptar una cosa: me había convertido en una mujer lobo.

El cambio fue doloroso e infernal, supongo que los hombres lobo y el equipo RWBY habían sufrido lo mismo que pasé.

Jamás creí convertirme en una enorme bestia semejantes a aquellos animales de prueba que he tenido que lidiar en mi entrenamiento.

Pensé que lo más difícil era lidiar con la transformación, sin embargo el adaptarme con la condición y mis nuevas habilidades resultaron un enorme obstáculo para poder vivir armónicamente, sin mencionar las constantes atracciones sexuales que he tenido con los demás.

Supongo que Yang y Ruby se sorprendieron que logré adaptar la forma híbrida como ellas, con pelo blanco cubriendo mis manos, parte de mi cuerpo, mi vagina, parte de mis piernas y mis pies. Las uñas de las manos y de los pies fueron completamente reemplazados por garras extremadamente filosas.

Tenía una cola arriba de mi trasero que se movía de un lado a otro, sin que yo quisiera hacerlo esa cosa lo hace automáticamente, como si tuviera conciencia propia.

Obtuve músculos ligeramente desarrollados e instintos que antes no solía tener, podría asegurar que ningún humano sería capaz de poseer estas habilidades.

Ahora tengo más hambre que antes, solía cuidar mi figura en no comer tanto para no sufrir problemas de peso, y hace unos días me asusté de mí misma ya que comí alrededor de dos personas adultas y no engordé, no pude controlar mi obsesión por comer.

En vez de engordar, podría decir que me hizo sentir más fuerte, más ágil y capaz de hacer miles de cosas sin cansarme.

Por un lado… me sentía fantástica, poderosa, sumamente inferior a lo que solía ser, casi podría acabar con muchos ejércitos, se siente tan… asombroso; pero por el otro lado me aterraba lo que era capaz de hacer, sabía que ya no era humana, muchas cosas han cambiado dentro de mí y psicológicamente hablando ya no eran tan… piadosa, sentía esa sensación de querer demostrar lo fuerte que soy ante los demás.

Me siento como una fiera… y es lo que más temo.

Creo que mi humanidad quedará olvidada entre tanta sangre y carne que he consumido.

Poco a poco mi mente se tornaba más agresiva, más animal.

Ya no me sentía yo misma.

Como parte de mi proceso de des-evolución Yang, Blake y yo fuimos al gran bote abandonado en las afueras de la isla, nuestra misión era localizar algún cuerpo o algo para alimentarse, la comida estaba por acabar y si ya no quedaban cuerpos para alimentar en la manada probablemente surgiría una pelea muy fuerte entre nosotros, con tal de matar a uno para alimentar a los demás.

Estábamos al filo del peligro, era obligatorio que encontráramos algo urgentemente.

Yang y Blake parecían estar algo tranquilas sabiendo lo que estaba ocurriendo, pero yo misma detectaba su preocupación por la manada. Lo más seguro es que ellas oculten su calamidad por el deseo al sexo y comida, claramente podía ver que Blake era la más provocativa con Yang.

Aunque no me debería sentir segura o "accesible" con Blake, ya que prácticamente ella se acostó con mi hermana y tal vez ella quiera hacerlo conmigo.

Yang se ha ganado mi interés, pero desearía que eso fuera privado y no demostrándolo a todas horas con quien sea.

Graciosamente aún conservo algunas cosas humanas, como la pena y la discreción, aunque dentro de mí anhelaba poder hacerlo con ella.

Exploramos profundamente el bote en busca de comida, tal y como lo sospechamos al principio no había nada interesante.

Mi hambre comenzaba a estorbar en mi búsqueda, necesitaba buscar algo que comer, en verdad lo necesito.

—¡Yang! ¡¿Has encontrado algo?! —escuché a Blake preguntando desde las escaleras.

—¡Claro que encontré algo! ¡Encontré montones de basura inservibles! —Yang bromeó.

—¡Diablos! ¡Llevamos más de dos horas buscando y no hemos encontrado nada! ¡¿Qué hay de tí Winter?! —Blake se dirigió a mí.

—¡No! ¡No veo nada interesante! —respondí desde la parte superior del barco.

—¡Carajo! ¡Me estoy muriendo de hambre! ¡No piensen que voy a comer las miserias de fruta que salen en la isla! ¡Quiero carne humana carajo! —Blake se quejó gruñendo.

—¡Tranquila cariño! ¡Encontraremos algo! ¡Sólo tenemos que ser pacientes y aprovechar la mínima oportunidad de comida! —Yang gritó con gran optimismo.

Me sorprende que ella haya perdido su humanidad y aún así siga siendo tan carismática y optimista como cuando solía ser humana.

Me aterra saber que algún día me convertiré en ella, sólo que no tan optimista.

—¡Si claro! ¡Sólo te aviso que si optan por nadar y pescar peces o llegar hasta otras islas en busca de víctimas, conmigo no van a contar! —Blake aludió.

—Jaja, que buena idea —Yang comentó riendo.

—¡Winter! Tú que eres la última que ingresó, ¿Has visto algunas islas más? —Blake averiguó.

—Que yo recuerde… no. Esta isla está muy alejada de otra civilización —fui honesta y respondí.

—¡Perfecto! ¡Más que perfecto! ¡Nos moriremos de hambre o seremos devoradas por los demás! —Blake criticó.

—¡Blake! ¡Deja de estar lloriqueando! ¡Todavía queda por inspeccionar el resto del bote y ya estás dramatizando! —Yang gritó.

—¡Vete al diablo! ¡Estoy muriendo de hambre! ¡Necesito comer algo antes de que me torne más violenta! ¡Y si no me vuelvo violenta, los demás nos van a destrozar! —Blake avisó hostilmente.

Escuché que desde el centro del bote Yang fue deprisa y molesta con Blake, la ví bajar las escaleras con su seria mirada hacia donde estaba Blake.

Algo en mí me generó curiosidad ver cómo Yang se desenvolvía en este asunto.

Al final de todo Blake tenía razón, si todos empezábamos a tener demasiada hambre nos matariamos el uno al otro para poder alimentarse.

El simple hecho de imaginar a mi hermana devorando a su equipo o… tratar de devorarnos ella y yo… sería muy cruel.

Una catástrofe.

Algo que mi parte humana no podría soportar.

Percibí que Yang había llegado con Blake, liberaron varios gruñidos en la sala de mando e incluso varios azotes sonaban secamente en las paredes de hierro, pude imaginar que estaban peleando para mantener el control, aunque no me parece una manera muy ética y apropiada de conservar el control, en mi caso sólo un grito fuerte bastaba para que mis soldados no los dominara el pánico.

Supongo que es parte de esta condición tener poca tolerancia ante este tipo de situaciones.

La curiosidad me ganó y decidí checar un poco.

Bajé las escaleras sigilosamente

Mientras me iba acercando, escuché con claridad cómo ellas se azotaban en las sólidas paredes del bote, estaba segura que pelearon porque varias cosas cayeron grotescamente y si lo estuviesen haciendo serían ligeramente discretas con ello.

Varios gruñidos fueron lanzados y los golpes secos ocurrieron con más intensidad.

Hasta que de pronto cesaron, los gruñidos pararon.

Pensé que la pelea había concluido, usé mi sentido del olfato para detectar el resultado de la pelea, para la fortuna de la manada no percibí ninguna esencia de sangre.

Me acerqué más deprisa y al llegar pude ver que ellas estaban besándose.

Me causó curiosidad saber cómo lograron terminar su pelea con un gran y apasionado beso.

Podría jurar que ese beso fue tan disfrutable que pareciera que ellas se amaban entre sí.

Eran la pareja ideal.

Tras medio minuto de besos apasionados, ellas se miraron frente a frente respirando por la boca y juntaron sus miradas.

—Sé lo que estoy haciendo. No cuestiones mis métodos, yo tengo más hambre de la que tú tienes y no ando dramatizando —Yang mencionó.

—Yang… yo…

—Shh… resolveremos esto. Ojalá Ruby pueda encontrar algo más en el pueblo. Aunque lo más probable es que estén "recargado energías" pero la prioridad es encontrar comida. Aún falta por examinar algunas cosas más del bote —Yang interrumpió a Blake poniendo sus dedos en su boca, callándose —Sé que tienes tanta hambre, por eso te guardé un cadáver humano cerca de la casa antigua. El piloto del manta aún sigue crujiente.

—¿En serio? Creí que estaba muy quemado que quedó inservible —Blake susurró sorprendida.

—Te lo guardé para tí. Winter y yo nos encargaremos de esto. Vete a descansar —Yang ordenó.

Blake siguió sus instrucciones y se retiró del bote, no sin antes mirarme directamente a los ojos, acercarse a mí y susurrar algunas palabras que me dejaron atónita.

—Yang es mía —dijo con su voz ronca y salvaje, la que pertenecía a su firma bestia.

Después de mirarme a los ojos y con una actitud amenazante, se retiró del centro de mando en dirección a la popa, una vez ahí sólo se quedó mirando hacia el bosque con los brazos entrecruzados.

Su mano estaba en la parte de la acera, claramente ella quería saltar pero por alguna razón se quedó hasta la popa y no quiso seguir a casa.

Me dirigí a Yang para aclarar mi duda.

—Fue por lo de… hace unas noches. ¿Verdad? —pregunté intrigada.

—Si… pero no tienes que preocuparte. Ella sintió celos por cómo lo hice contigo, pero esta noche le demostraré que no soy solo de ella —Yang explicó.

—¿Debería de temerle? —averigué.

—Nah, al rato se le pasa. Ella prefiere hacerlo conmigo como si fuéramos pareja, pero… yo les doy a todos por igual —Yang mencionó mientras se sentaba en el asiento del capitán y subió sus pies en la mesa de dirección, justamente en la dirección donde yo estaba.

Sus patas estaban cubiertas de arena y sus almohadillas estaban bastante rosadas.

Yang movió sus pies y dedos de una forma lenta y sensual. Fingiendo "descansar" tras una larga búsqueda.

Fue algo sádico de ella, sabía que lo hizo en forma de referencia a lo que le hice esa noche.

Me sentí algo ofendida pero al final de todo lo que hice jamás será olvidado.

Observé que Yang cubría con sus pies su rostro sonriente, aludiendo que tal vez quiera lamérselos de nuevo.

Forcejeó una cerradura y sacó una caja del escritorio, en ella había una pelota pequeña de color verde que era bastante flexible, tanto que Yang la azotó en el suelo y éste volvió a su mano, jugó con la pelotita varias veces.

—Supongo que se te antojan, ¿Verdad? —Yang mencionó sádicamente.

—Ni creas que caeré en tus sucias trampas Yang, esa noche te aprovechaste de mí y espero no tener que repetirlo —respondí seriamente.

—Vamos, nadie estaba viendo. Simplemente estabas dejando salir tu lado salvaje y primitivo. Algo que todos llevamos dentro de nosotros y es imposible retenerlo. Incluso Weiss la tiene y créeme que es una fiera, justo igual que tú —explicó.

—¡¿Mi hermana?! Escucha… no quiero escuchar cosas así de ella. No me resulta cómodo. No me gusta imaginarme a Weiss cogiendo contigo.

—Je, vaya despistada que eres —comentó sorprendida —Verás, Weiss ya no es la misma chica estricta y perfeccionista que solías conocer, ahora ha cambiado como nosotras, justo como tú lo hiciste hace unas noches. ¿Porqué crees que siempre ha elegido a Ruby antes y después de su renacimiento?

—¿Ahora es una adicta al sexo y sangre?

—Mhh… no. Más o menos.

—Mierda, esta isla saca lo peor de nosotras. Lo peor es que caí en su trampa.

—No caíste en ninguna trampa Winter. Llegaste a tener una mejora, ser humana era aburrida hasta que conocimos esta maravillosa condición que nos hace liberar nuestra parte que siempre hemos escondido.

—Esta condición tiene nombre secundario, del cual es "Locura", "Demencia". Me aterra saber que terminaré igual de loca y enferma que ustedes.

—Tranquila Winter, liberarás tus instintos que has conservado desde hace tiempo. Weiss también ha sido agradecida con la condición, y vaya que lo ha llevado a cabo con Ruby. Y pronto seremos familia.

—Pero tú eras… media hermana de Ruby, ¿Cómo es posible?

—Bueno… nuestros lazos de sangre se han fortalecido tanto que pronto seremos completamente familia. ¿Ya ves porqué es tan especial esta condición?

—Es que no… sigo pensando que esto es… inmoral. ¡No puedo sentir excitación por ver, comer y sentir carne humana! ¡No puedo ser un monstruo como tú!

Yang dejó de rebotar la pelotita, la sostuvo en su mano apretándola hasta reventar.

Detecté en ella una calamidad intimidante.

A pesar que no quería mirarla, podía sentir su mirada penetrando mi alma.

Rápidamente bajó sus patas de la mesa y se acercó hacia mí con gran velocidad.

Me abofeteó y me sujetó de mis hombros con gran fuerza, sentí sus garras enterrándose en mi piel.

—O te callas o lo volverás a decir sin dientes. No me importa que hayas sido general en la vida pasada, aquí eres una más y si no te adaptas a esto ten por seguro que tú serás la cena del día de hoy, ¿Entendiste? —Yang me amenazó en un tono intimidante.

—¡¿Quién diablos te crees tú para amenazarme?! ¡Estás muy loca si piensas que me vas a golpear! Estaré muy confusa con mi condición pero tampoco dejaré que me toques un pelo. Así que no te atrevas a tocarme, ¿Entendiste? —respondí agresivamente, hasta que noté varios gruñidos en mi amenaza.

Ambas nos miramos hostilmente la una contra la otra, era cuestión de un simple gruñido para pelearnos, ambas sabíamos que esto resultaría fatal, más que nada porque Blake aún seguía aquí y le ayudaría a Yang a matarme.

Era obvio que no me acordaría al querer luchar pero ellas sabían más de su condición, por lo que la paliza estaba garantizada.

Aún así no dejaría que ella quiera aprovecharse de mí sólo por el hecho de haber sido de las primeras en ser convertida.

Tenía que demostrar que no soy sólo una novata en esto.

De pronto, sentí la presencia de Blake a mis espaldas, a juzgar de lo que percibí podría asegurar que estaba en posición de ataque.

Yang miró a Blake y tras eso esbozó una extraña sonrisa, me vio y con su mano me apunto.

—¡Me encanta esa actitud! ¡Definitivamente tienes ese coraje que se necesita! —me halagó.

—¿Qué? —pregunté confusa.

—Eres bastante ruda como para desafiarme. ¡Eso necesito en la manada! —Cuando terminó de decirlo me acarició la mejilla.

Blake retrocedió hasta la proa y Yang comenzó a recorrer el lugar.

—Weiss no se equivocó, parece que nos vas a servir mucho. Me aseguraré de que nadie pueda eliminarte —Yang comentó tan segura de sí misma.

Yang continuó recorriendo la sala con busca de algo interesante, sospecho que si no encuentra nada irá con Blake para conversar o informar lo que vió en mí.

Realmente debería de ignorar lo que ellas hagan, pero aún me parece muy incómodo, o hasta cierto nivel bizarro, saber que mi hermana se acuesta con Ruby.

Tengo miedo de terminar cómo ellas y hacerlo con cualquiera que vea primero.

Examiné más de cerca unos compartimientos que encontré repentinamente, me acerqué y abrí a la fuerza una cerradura, dejando mostrar un pliego de papel que a primera vista era inservible.

Pero cuando abrí el pliego me sorprendí de lo que realmente era ese pliego de papel… ¡Era un mapa! Venía un montón de caminos y nombres de equipos dibujados en el mapa, todos apuntaron al mismo lugar, que vendría siendo nuestro hogar.

Esto podría ser de gran relevancia.

—¡Hey! ¡Encontré algo! —avisé saliendo del lugar.

Me dirigí a la cubierta dónde Yang y Blake estaban, probablemente esta noticia pueda arreglar o aminorar el problema que tuvimos.

Ellas me miraron sorprendidas y ansiosas de comer, pero cuando me vieron con un enorme pliego de papel, entonces su sonrisa desapareció instantáneamente.

Sin embargo, quedaron intrigadas en saber lo que contenía en el pliego de papel, por lo que no me quitaron la vista de encima.

—No es comida pero… esto les puede interesar —mostré el papel con los planos de ataque.

Yang los tomó, y junto a Blake lo abrieron y observaron con gran detenimiento los planes de ataques en la isla, de las cuales ellas identificaron que no todos los ataques o invasiones han ocurrido, por lo que algunos todavía están por llegar.

—¡Muy bien hecho Winter! ¡Nos has salvado de un desastre! ¡Ahora me toca hacer mi parte! —Yang mencionó con gran sorpresa.

Admito que Blake estuvo a punto de dedicarme un montón de desprecio con una mirada, pero muy contrario a lo que ella quiso hacer desde un principio, sólo se limitó a indicar que hice un buen trabajo.

Su rostro fue convincente, dió a entender que lo hice bien.

En cuanto Yang se acercó a una de las orillas del bote respiró profundamente y desde el fondo de sus pulmones liberó un aullido bastante grueso y rítmico, me gustó mucho su aullido.

En el poco tiempo que llevo siendo mujer lobo supe que ese aullido que Yang hizo significó algo, del cual pude interpretar que se llevará a cabo una reunión entre todos los integrantes de la manada.

Hora de discutir sobre los futuros planes. Esto será interesante.

Varias horas han pasado y toda la manada estaba en la casa donde había despertado.

Me sorprendía la velocidad en el que los demás equipos se han adaptado a la condición.

El saber que han abandonado sus antiguas vidas para unirse a la hermandad me resultó interesante.

Aún recuerdo cuando entraron por primera vez a la academia, todos solían ser jóvenes inocentes que deseaban ser los mejores cazadores, ahora son seres sanguinarios que en cualquier momento podrían matar.

Todos estaban "vestidos* de la misma forma que yo: pelo oscuro cubriendo parte de su cuerpo y partes íntimas, garras en vez de uñas y sus ojos habían cambiado a uno color ámbar.

Mi hermana y yo éramos las únicas que me conservamos el mismo color blanco en nuestro pelaje.

Estaban discutiendo sobre algunas opciones validas y efectivas para reabastecer la comida, así nos evitaríamos un fatal confrontamiento.

Como siempre, Ruby y Jaune estaban discutiendo sobre las posibles alternativas para darse abasto de comida, mientras que los demás contemplaban y opinaban al respecto.

Me sorprende mucho que está condición nos mantenga tan unidos, mucho más que cuando solían ser humanos.

No por nada decían que son uno mismo al momento de unirse para planificar algo en grande.

Graciosamente descubrí que al amanecer sus cuerpos vuelven a la normalidad, pero a los pocos segundos adquieren su forma híbrida, conservando su "estilo".

—Nos vemos obligados a arrasar más ciudades. A este paso nos quedaremos sin comida a menos que nos alimentemos del cuerpo de uno de ustedes —Jaune comentó.

—Claro, como si entrar fuera tan fácil que decirlo —Ruby dijo en tono pesimista, por primera vez la oí en su tono pesimista —En cuanto nos vean ya sea en esta forma o en Grimm nos liquidarán.

—Somos bastante poderosos como para ser exterminados por los humanos —Yang prosiguió —Ya hemos entrenado, vivido y estudiado muchas cosas de esos lugares por mucho tiempo, es claro que sabemos varios atajos, puntos débiles y ventajas que podríamos usar a nuestro favor.

—¡Haciéndolo juntos lo lograremos! —Nora agregó con optimismo.

—Aunque usemos todas las estrategias a nuestro favor no somos suficientes para arrasar todo el maldito Remnant. Necesitamos refuerzos —Blake dijo seriamente.

—Los 8, que diga 9, somos suficientes para poder atacar, cada uno tiene habilidades especiales. Seremos invencibles —Velvet opinó —Realmente no necesitamos de muchos para poder realizar una invasión.

—De hecho necesitaremos más que optimismo para poder arrasar con todo Remnant. Blake tiene razón, tras los reportes registrados por las desapariciones que ocurrieron en esta isla, probablemente fortifiquen sus defensas y mejoren sus planes de ataque para erradicarnos —Ren planteó.

—¿Entonces qué sugieren hacer? —pregunté sin expresar mucho —¿Hacer alianzas? ¿Demostrar al mundo que los Grimm licántropo son lo mejor?

—Al final de todo, nos terminaremos comiendo a la alianza —Yang bromeó.

—No olviden que tendremos que comer, no habrá ninguna alianza si no hay comida —Nora recordó.

—¿Qué tal si reclutamos? —Ruby sugirió.

—¿A qué te refieres Ruby? ¿A… hacer más de nosotros? —debatí —¿Tienes en cuenta el lío de la comida? Nuestro objetivo principal es conseguir comida, no aumentar el número de consumidores.

—Piénselo de esta forma: si quisiéramos arrasar las ciudades grandes o campos de entrenamiento tendríamos que tener más en la manada. Necesitamos más grimm licántropo para poder arrasar y obtener comida —Ruby continuó poniendo sus manos con garras sobre el mapa, luego señaló —Si ven por aquí este es un enorme territorio, con varias defensas que podrían detectarnos a kilómetros de distancia, ni yo podría esquivar sus defensas sin tener unos segundos de ventaja.

—Nosotros podríamos combatir contra esas defensas, así ustedes entran y debilitan para que el resto pueda ingresar —Jaune opinó.

—Si pero, ¿Qué va a pasar después? ¿Crees que entrando a esos territorios se rendirán así de fácil y se dejarán comer? —Ruby contradijo en su serio tono.

—Ya veremos cómo lo haremos. Si existe una pequeña posibilidad de ganar, tenemos que aprovecharla —Jaune insistió.

—¿Y si esa posibilidad podemos aumentarla? ¿Que tal si comenzamos a mejorar nuestras chances de ganar? Y con ejemplos podré mejorar su punto de vista con lo que digo. Si vamos a esas tierras con más de nosotros aumentaremos nuestras posibilidades de ganar en un 70%, al contrario que si vamos nosotros 9 las posibilidades se reducen en un 25%. ¿No me creen? Compruebenlo ustedes mismos.

El resto de la manada miró detenidamente el mapa de Remnant, comprobaron que los lugares han sido fortificados mucho más que antes, teniendo en cuenta lo que vieron por última vez antes de "renacer".

Jaune suspiró en tono molesto pero al mismo tiempo se sintió resignado en admitir que su plan no hubiese sido suficiente para arrasar ciudades altamente protegidas.

—Tranquilo Jaune, pronto aplicaremos tus planes, sólo hay que… —Weiss trató de consolar a Jaune hasta que Ruby la interrumpió.

—...reclutar más aliados. Eso necesitamos.

—¿Y cómo resolveremos el problema de la comida? —Ren comentó.

—¡Podremos…. eh… cierto… se me había olvidado esa parte —Ruby liberó una risa en tono confusa.

—¿Y si arrasamos pueblos pequeños? ¿Y tal vez encontremos más soldados? —Blake sugirió.

Toda la manada se miró entre sí sorprendidos de la sugerencia que Blake mencionó, algunos quedaron intrigadas de saber su real plan mientras que otros no estuvieron de acuerdo con su plan.

—¿Y cómo mantendriamos a flote la comida si va a haber más como nosotros? —Jaune cuestionó.

—No es como si reclutaramos a toda la isla —Blake contestó de forma seria.

—Entonces explica bien tu plan Blake —Jaune insistió.

—No es complicado, es simple si lo pensamos de esta forma —Blake prosiguió —Si vamos a empezar poco a poco, entonces tendremos que ser muy pacientes. Arrasaremos varios pueblos pequeños para comenzar a cubrir la demanda de comida, y dejaremos pocos sobrevivientes.

—Supongo que esos sobrevivientes serán reclutados, ¿Verdad? —Velvet curioseó.

—Exacto. Esos serán los primeros soldados que tendremos de apoyo —Blake afirmó.

—Tengo dos dudas, ¿Cómo sabremos que seguirán al pie de la letra nuestras órdenes? ¿Y si llegamos a aniquilar a aquellos que sean capaces de adaptarse a la condición? —Ren dudó.

—Supongo que lo descubriremos en cuanto dominemos la zona. Nos alimentaremos de los cadáveres y lo demás se lo dejaremos a los reclutas —Yang sonó optimista.

—Tomen en cuenta que al hacer eso constantemente comenzaremos a atraer la atención de las autoridades en busca de exterminarnos —Nora notó.

—Es ahí donde comenzaremos a debilitar a las defensas, ellos no sabrán a lo que se enfrentarán y poco a poco perderán tropas que podrían serles útiles en las defensas. Separándose ya no tienen tanto poder —Weiss comentó elevando su ánimo.

—Entonces a ellos también los…

—… ¡los reclutamos también! —dije en tono alto interrumpiendo a Jaune —El mismo proceso se repite. Ellos tendrán una idea más exacta de cómo está compuesto las defensas.

—Parece que la captaste rápido Winter —Yang me halagó —Hey pero, por ahora no estamos en condiciones de entrenar todo un ejército, tendremos que empezar de poco a poco hasta poder entrenar un lote entero.

—Dadas las circunstancias es sugerible tomar en cuenta eso —Nora notó.

—Podemos empezar con algunos contactos que tengan en mente, por el momento sólo podríamos requerir como… 3 hembras y… 3 varones, ¿Ideas? —Ruby sugirió.

—Tengo algunos contactos que probablemente puedan sernos útiles. En mi caso tengo a Ilia Amitola y a Sun Wukong —Blake comentó.

—¿El mono? —Velvet agregó.

—Si —Blake afirmó.

—Bueno, ya que mencionas a nuestros amigos faunos, puede que tenga otros dos más que podrían ser útiles, Coco Adel y… y… Yatsuhashi —Velvet agregó con una expresión sonrojada.

—Je, parece que no sabes disimular tu relación platónica con él —Yang comentó.

—Cállate Yang —Velvet se quejó mientras su cara se volvió más sonrojada.

—Bueno, tenemos 4 más en la lista de posibles nuevos integrantes. Una vez completada esa lista ya estaremos listas para atacar, pero tendremos que terminar esa lista, ¿Desean agregar más? —Jaune agregó.

—Podemos reclutar a Neptune, siempre que las misiones no involucren agua contaremos con él —Weiss sumó —Sufre de hidrofobia.

—¿Crees que eso nos pueda afectar? —Ruby averiguó.

—Como dije, siempre que no involucremos agua, todo irá bien —Weiss determinó.

—¿Y porqué agregaremos a alguien que le tiene miedo al agua? —Ren cuestionó.

—Probablemente con su condición le pierda el miedo y pueda ayudarnos… pensándolo mejor, podría servirle para logre superar su fobia y nos sea un elemento útil —Weiss defendió.

—Suena lógico, puede que sirva —Yang apoyó.

—Uno más, y con él llevaríamos 2 varones, con las hembras hemos terminado. Ya casi llegamos a la meta —Nora notificó.

—Tengo a alguien —sentí que mi instinto me hizo decir eso.

Todos me voltearon a ver, su expresión era de sorpresa e intriga en saber a quién condenaré su vida en esta maldición, pero al final de todo ya era cuestión de vida o muerte, si no apoyaba a la causa me cazarán así como a los hombres lobo del siglo XVIII.

Tenía que contribuir a la manada con un contacto más, y era la víctima perfecta para integrarse a la manada.

—Y bien… ¿Quién tienes en mente? —Jaune me preguntó.

—Elm Ederne —mencioné.

Instantáneamente Nora, Blake y Yang liberaron una pequeña risa que se podía considerar de nostalgia, parece que ellas ya la habían conocido.

Yang me miró tan alegremente que lo consideré como si estuviera por decirme que estaba orgullosa de mí, del cual no es lo que yo desearía escuchar de ella en estos momentos.

—Claro que sí. Definitivamente estará —Yang afirmó el hecho.

—Bien, supongo que con él ya son los últimos en la lista. Estoy seguro que no tardarán en enviarlos para que traten de detenernos —Jaune informó.

—Y ahí los interceptaremos. Y ahora es hora de distribuirnos en cuanto la manada esté completa —Ruby informó.

—¿Y hasta cuándo creen que ellos sean enviados hasta acá? Eso podría demorar varios días o semanas, o incluso lleguen por separado —Velvet supuso.

Fue en ese momento donde mi mente recordó varios fragmentos de mi vida pasada, haciéndome recordar una instrucción que yo misma dije con las personas indicadas.

Recordé que hablé en algún momento con el equipo de Elm y le mencioné que si me ocurriera algo dentro de varios días y no saben nada de mí, que enviarían a varios hombres en su equipo para exterminar a todo ser que se encuentren.

Que oportuno momento en el punto exacto.

—No tardarán en venir —dije con tono alegre.

—¿Qué quieres decir? —Jaune me cuestionó.

—Antes de llegar había hablado con el equipo de Elm, le dije que si no sabían nada de mí en los próximos días de la misión, que enviara varios hombres con misión de exterminar toda amenaza que ronde por esta isla. Así que el aperitivo vendrá hacia nosotros con el equipo completo —informé del plan.

—Vaya… eso suena a traición, pero…

—Realmente no serán rivales los soldados extra hacia nuestra fuerza y residencia inhumana. Serán presa fácil. Y el equipo de Elm serán el principal objetivo.

—¡Que oportuno Winter! —Yang me felicitó con su tono de voz.

—Que bien, nos acabas de brindar más comida. Bien hecho Winter —Blake me elogió.

—Menos mal, un problema menos —Nora avisó descansada.

—Aunque sugiero buscar más detalladamente el bote dónde vendrán los refuerzos, probablemente tengan en su mapa lugares e información más detallado, así tendremos una idea de a lo que nos enfrentaremos —sugerí.

—Esta bien, lo tomaremos en cuenta. Ahora, ¿Cómo quieres distribuirnos? —Ren preguntó.

—Sencillo, 2 hembras por macho. Sería lo máximo que se requeriría para arrasar aldeas y pueblos —Ruby ofreció su idea —Los equipos serían: Yang, tú y yo; Nora y Elm con Ren; Velvet y Coco con Yatsuhashi; Blake e Ilia con Sun y por último; las hermanas Schnee con Neptune. Asi quedaríamos. La dominación será mucho más rápida de esa manera.

—¿Y no crees que así nos cazarían más rápido? —Ren analizó detalladamente la idea.

—No, tenemos que hacer ataques en simultáneo para que sea más rápido el reclutamiento y no sólo se centren en un punto. Si lo hacen, tendrán que soportar como pierde más locales. Trata de defender uno cuando ya pierde 4 o 5 más —Ruby planeó.

Parece que los demás finalmente aceptaron el plan, los convenció tan bien que su actitud insistente y cuestionadora cambió radicalmente.

Parecía que logramos solucionar el problema.

—Bien, ese será el plan. Y lo seguiremos conforme ustedes nos guíen. ¿Cómo quieren empezar? —Jaune averiguó.

—La cuestión es saber si lo haremos con aldeas o pueblos aleatoriamente o los seleccionaremos cuidadosamente —Weiss comentó.

—Pueden proponer algunos lugares que hayan conocido en su antigua vida —Ren comentó interesado.

—¿Atlas? Puede que podamos empezar por ahí —me uní a las sugerencias.

—Buena idea, nosotras podríamos arrasar por allá. Tenemos ventaja que en nuestras vidas pasadas tuvimos muchas influencias en el reino de hielo. Será mucho más sencillo —Weiss me apoyó.

—Genial, dos que ya están confirmadas. ¿Alguien más? ¿Algún lugar clave para empezar? —Yang averiguó.

—¿Mistral? —Velvet nombró en tono curioso.

—Es algo apresurada la sugerencia pero igual puede servir —Ruby opinó.

—De hecho conviene arrasar Mistral, si logramos tener el número suficiente de Grimm, lograremos atacar y dominar nuevo territorio —Yang intervino alegre —De cualquier forma el mapa que Winter mencionó servirá de mucho.

—Buen punto, ¿Ustedes se encargarán? —Jaune aseguró.

Ruby miró a su antiguo equipo y entre ellos se dieron a entender que estaban de acuerdo con el plan.

—Lo haremos —Ruby afirmó.

—Bien, ya tenemos Mistral. Weiss y Winter se encargarán de Atlas. Nosotros nos encargaremos de los pueblos pequeños, aún tenemos tiempo de reclutar nuevos Grimm —Jaune reafirmó.

—Y así ya estamos terminando de confirmar nuestro nuevo ejército. Ya estoy percibiendo el olor a victoria —Yang mencionó con mucho optimismo.

—Empezaremos esta noche, tomaremos el barco hacia algunos pueblos que marca el mapa, una vez dominados conseguiremos otro bote si es que el número de reclutas excede de 20. Después de ahí iremos conquistando más islas hasta que no quede ninguna sin ser saqueada —Jaune coordinó.

—Antes de pasar a las últimas islas dejaremos a Weiss y a Winter en Atlas para que adelanten su reclutación. Ya a esos niveles lo más probable es que hayamos juntado suficientes Grimm para atacar Mistral. —Ruby planeó —A este punto las autoridades y demás parar nuestro progreso, y ahí los interceptaremos.

—Una vez que hayamos acabado Mistral, nada nos podrá detener. Ya seremos invencibles. Ni la academia ni sus alumnos podrán hacernos frente —Blake aseguró tan segura de sí misma.

—Bien. Entonces el plan ya está preparado. Hora de empacar las cosas y recordar cómo diablos manejar un maldito bote —Ren comentó.

—¡Esperen! ¡Todavía queda un asunto pendiente de resolver! —grité y señalé en el mapa —Probablemente el equipo de Elm llegue esta noche.

—Cierto, se me olvidó ese detalle —Jaune dijo —supongo que los esperaremos en cierta parte del bosque para cazarlos y dejar al equipo de Elm para ser reclutados.

—Exactamente. Así nos líbranos de un problema más —Ruby informó.

—Bien, los vamos a esperar en la noche. Una vez convertidos nos distribuiremos en el mapa para iniciar los ataques. Y esta vez… completaremos oficialmente a la manada. —Jaune ordenó.

Varias horas después...

Antes de que cayera la noche, fuimos visitados por varios aliados de nuestra vida pasada, su objetivo era exterminar a todo aquello fenómeno que se les cruzara en su camino, pero tal y como ocurrió con la anterior víctima de la misión el equipo fue capturado.

Los refuerzos nos sirvieron de aperitivo para saciar nuestra hambre, siguiente para alimentarnos dos veces.

Decidimos ahorrar y distribuir varios cuerpos para que alcancen en el viaje que haremos cada equipo.

Al menos la cuestión de la escasez de comida se revolvió, era mi mayor pendiente.

Ruby y Jaune estaban en el otro cuarto examinando más de cerca el mapa de Remnant, de esa manera planificarán mas detalladamente los planes de ataque.

Fue una dura y arriesgada batalla, pero al final logramos vencerlos y encerrarlos en el cuarto donde desperté por primera vez.

No cabe duda que el ciclo se repitió una vez más.

Estoy segura que cuando los vea atónitos y asustados de lo que sienten ahora, será un perfecto ejemplo de "Deja Vu".

Primero nos encargamos de exterminar a sus refuerzos para saciar nuestra hambre y al final usamos nuestras habilidades sobrenaturales para derrotarles, aunque era evidente que combatieron por su vida con tal de exterminarnos, logramos noquearlos y morderlos.

Oficialmente ya son Grimm licántropos y está noche lo van a demostrar.

Cuando estaba en mi forma Grimm no sabía distinguir lo que era la realidad y lo que era parte de mi subconsciente, algunas veces era yo y otra veces dejé que mi lado animal e instintivo dominara mi razonamiento… y aún así era yo misma.

Recuerdo varios fragmentos en mi cabeza, varios de ellos estaba combatiendo y demostrando mi ferocidad contra ellos, mientras que en otros comía carne humana.

Tal vez en algún momento me llegué a encontrar con mi hermana, ya que aún tengo su esencia en mi nariz.

Quisiera hablar con ella en algún momento, decirle cómo ha estado y cómo fue que se han convertido en lo que son ahora.

Hay tantas cosas que quisiera indagar, pero con una guerra aproximándose lo más probable es que mejor olvide esos temas y me enfoque en adaptarme al cien por cierto con mi condición.

Antes de que pasara la luna llena sobre nosotras y los reclutas, Blake y yo estábamos vigilando desde afuera del cuarto, dando rondines por todo el lugar con tal de que no intentaran escapar.

He notado que Blake ha estado un poco… relajada, más "normal" de lo que solía ser antes.

Bastante seria, muy callada y completamente distinta a lo que ví en la isla.

Pensé que está patrulla sería bastante incómodo y hostil estando a lado de ella, sin embargo mis espectativas resultaron muy diferentes a lo que esperaba.

Nunca sentí ninguna mirada penetrante de ella ni un gruñido o gesto de molestia, al contrario sentía que ella iba más enfocada en la misión que querer hablar conmigo.

El silencio nos parecía cómodo, a pesar de ello tenía esa cosquillas de averiguar un poco más de cerca su repentino cambio conmigo.

Así que pregunté para finalmente romper el hielo.

—Entonces… parece buen plan lo que Ruby hizo, ¿No crees? —dije en tono curiosa.

—Si, es un gran plan. Siempre ha sido su especialidad —Blake contestó.

—Si… todos contribuimos. Sentí un gran ambiente de alianza, macabro pero cooperativo —proseguí.

—Es de lo que trata la manada: apoyarse entre todos para salir venciendo —Blake comentó con entusiasmo.

—Lo he notado desde que me uní. Yang no ha parado de decir que esto es un gran regalo y que fue lo mejor que les haya pasado —seguí con la conversación.

—Yang siempre será la gran optimista de la manada, al igual que su hermana Ruby.

—Tienes razón. Es bastante optimista. Tanto que sería la personas que quisieras tener a lado para motivarte a luchar.

—En efecto.

—Si. Por cierto, cambiando de tema. Pude notar que has cambiado bastante en el transcurso del día. Antes querías matarme por estar a lado de Yang, y ahora veo que estás algo…

—¿Pacífica? —Blake agregó.

—Si. Algo tranquila conmigo. No percibí ninguna sensación de que me quieras matar. ¿Fue algo que hice o porqué dejaste de querer matarme? —fuí directa y averigüé el gran misterio.

—Te seré honesta. Algunos instintos predominan en mi cabeza, causando que me torne agresiva o muy posesiva con lo que quiero. Es como un tipo de etapa de inmadurez que todo Grimm licántropo debe de pasar.

—Ya veo.

—Una vez pasando esa "inmadurez" es cuando ya te adaptaste a la condición. Mezcla eso con la hambruna que pasaba. Me volví tan hostil que quería matar a todo aquello con lo que me complacía, que en este caso era Yang. Para su fortuna no ocurrió nada grave para la manada.

—Supongo que eso nos puede pasar a todos, ¿Verdad?

—Repercuten de peor forma en los reclutas. Ya que sus instintos los dominan mucho más de lo que nos ocurre. Ellos sí serían capaces de matarte si los miras a los ojos. Se vuelven insoportables después de su primera luna llena.

—Es lo que ocurrirá con ellos, ¿Verdad?

—Si, sólo espero que se adapten rápidamente a su condición antes que les amordace.

—También espero lo mismo. Entonces, ¿No hay nada personal entre nosotras?

—No. Sólo no te metas en problemas con la manada y todo irá bien.

—Menos mal. Yo tampoco espero tener problemas con la manada.

—¡Hey! Estuve escuchando mi nombre, ¿Qué tanto hablaban? —Yang llegó desde el otro pasillo saludándonos.

—No mucho, sólo algunos detalles que se me estaba saber —Blake comentó.

—Interesante. Veo que entre ustedes dos no se han intentado matar —Yang notó en tono burlona —Me alegro por ustedes dos.

—Ni lo menciones, sólo fue un mal rato para que haya dicho eso —Blake dijo.

—Eso es algo. Habías asustado a Winter con tu comentario. ¿Cuál es el estado de los reclutas?

—He detectado movimiento hace unos minutos. Ya estarán despiertos para lo que sigue.

—¡Finalmente! Ya necesitaba transformarme. Ya va siendo hora de introducir a los últimos reclutas a su primera luna llena. ¿Me acompañan valientes guerreras?

—Claro que sí Yang. Cuenta conmigo —Blake se apuntó.

—Si, también iré —accedí.

—¡Perfecto, vamos allá! —Yang inició.

Fuimos hacia el cuarto que estuvimos custodiando durante horas, esperando que los últimos reclutas ya estuvieran listos.

Graciosamente estaremos en el mismo lugar donde Yang estuvo cuando me convertí por primera vez.

Qué rápido cambian las cosas.

Al llegar a la puerta, Yang la abrió y por alguna razón sentí que ella adoptó una actitud más seria, más autoritativa.

Vimos a los chicos y chicas desnudos y bañados en sangre, apenas cobraron conciencia cuando pudieron identificar lo que traían en su piel, algunos comenzaron a asustarse mientras que otros quedaron impactados a simple vista.

Yatsuhashi se levantó y nos reconoció mientras que Coco y Elm examinaron horrorizados la escena, Neptune fue quien más se aterró al estar empapado de sangre, gritó de desesperación alterando a Ilia y a Sun, teníamos que relajarlos para que conservaran la calma.

Yang se acercó a Neptune y acarició su mejilla.

—Hey, deja de gritar. Pronto te acostumbrarás a esto tarde o temprano —Yang "intentó" tranquilizar a Neptune con algo que probablemente lo aterraría mucho peor.

—¡¿Pero qué diablos estás diciendo?! ¡¿Cómo me podré acostumbrar a esto?! —ocurrió justamente lo que pensé, Neptune explotó de nervios al ver a Yang.

—¡¿Yang?! ¡Pero… ¡¿Pero qué demonios te ha ocurrido?! ¡¿En qué te has convertido?! —Yatsuhashi preguntó en tono impactado.

—¡¿Estoy soñando?! ¡¿O acaso estoy viendo a Yang y a Blake con mucho pelo y… garras?! ¡¿Qué diablos les ha pasado?! —Sun Wukong mencionó alterado.

—¡Esto es una maldita pesadilla! ¡¿Estamos en el infierno o algo así?! —Coco gritó confundida e histérica.

—Claro que no Coco, estarás tan viva en cuestión de segundos —Yang respondió tan tranquilamente como emocionada.

—¡¿A qué te refieres Yang?! —Elm la cuestionó —¡¿Qué a caso no ves un maldito cuerpo ahí mismo?! ¡Estamos repletos de sangre y tú no lo estás considerando!

—Lo que está ahí es tu comida. Les sugiero comerlo antes de que comience el proceso, van a necesitar esa energía extra —Blake continuó dando varios pasos adelante.

—¡¿Pero qué carajos pasa con ustedes?! ¡Están mal de la cabeza! —Ilia gruñó ferozmente.

—Claro que no Ilia, estamos más cuerdas que nunca —Blake apoyó a Yang —En unos instantes verán el gran regalo que les hemos brindado.

—¿Regalo? ¡¿A qué se refieren?! —Neptune interfirió completamente asustado al retroceder hasta la pared.

—¿Qué diablos está pasando? —Elm averiguó —¿Y porqué estamos desnudas? ¿¡General Winter!? ¿Usted también?

Deduje que Yang seguiría siendo muy manipuladora con los nuevos, ella nunca estuvo en nuestro lugar… hasta donde yo sé.

Yo que he estado en sus lugares y sé lo impactante que suena la noticia, y para ellos les resultará muy increíble escuchar que se convertirán en Grimm licántropo dentro de unos minutos.

Esta vez me tomé el atrevimiento y decidí explicarles de una forma bastante pacífica, introduciendolos poco a poco a lo que somos.

Me acerqué a Neptune, él ya estaba muy lejos de Yang, mi plan era consolarlo y tranquilizar a los demás cuando yo pasara bastante pacífica.

Cuando me acerqué a Neptune los demás se fueron alejando de mí, como si fuese a matarlos.

Neptune comenzó a respirar entrecortado por la impresión de estar bañado en sangre, y con su hidrofobia empeoraría la situación.

Estaba completamente pálido, todo su cuerpo adquirió un tono muy blanco y su mandíbula no paraba de temblar.

Llegué tranquilamente y limpié un poco su mejilla, adquirí la sangre que mi dedo removió y lo embarré en la pared.

—Escuchen con mucha atención. A partir de estos momentos… ya no volverán a ser humanos. Esa vida ha quedado en el pasado, ya no hay vuelta atrás —expliqué con más paciencia.

Yang y Blake me miraron algo confusas, no sabían lo que estaba haciendo.

Las observé y con una sonrisa en mi rostro les dí la señal de que me ocuparía de esto.

Ellas aceptaron y siguieron ahí con los brazos cruzados.

—¿Vuelta atrás? ¿Qué nos han hecho? —Neptune averiguó extrañado.

—¡Winter! ¡¿También acabas de perder el juicio?! —Yatsuhashi me preguntó asustado.

—Seré franca con ustedes. Han sido infectados por la maldición del Grimm licántropo y en unos momentos se convertirán en feroces criaturas. Su vida no volverá a ser la misma a partir de ahora —justifiqué con más calma.

—¿Grimm licántropo? ¿Nos vamos a convertir en eso? —Coco repitió.

—Si Coco, están por sufrir una transformación muy dolorosa e infernal. Y no hay manera de evitarlo o hacerlo menos infernal. Pero los acompañaremos en todo momento. Ya estamos acostumbradas al cambio, por ello lograremos ayudarlos —expliqué más detalladamente.

—¿Porqué nos convirtieron? ¿Porque nosotros exactamente? ¿Y los demás equipos? —Sun comentó.

—Las explicaciones luego. Por ahora es hora de concentrarnos y dejar que el proceso siga su transcurso —informé.

—¡Todas ustedes perdieron la cabeza! ¡Me aterra! ¡Han perdido todos mis respetos! ¡Me largo de aquí! —Elm críticó y se fue caminando fuera del cuarto, no sin antes ser detenida por Blake.

—No te sugeriría —Blake comentó al detener a Elm —Adopta la forma del Grimm Licántropo y saldrás de aquí.

—¡Tú estás loca! —Elm ofendió.

Elm trató de empujar a Blake para hacerla a un lado e irse, sin embargo recibió en cuestión de milisegundos una pequeña descarga eléctrica que la paralizó de repente.

Provocando que comenzara a temblar.

Escuché que el ritmo cardíaco aumentó exponencialmente.

El cambio ya estaba iniciando.

Mi hora ya estaba aproximándose, la transformación estaría por iniciar.

Me preparé mentalmente para el cambio.

Los primeros gritos sonaron, fueron de Elm, la esencia de sangre se percibía en el aire.

Mis músculos se paralizaron y recibieron de golpe una infernal ola de calor, comencé a sudar rápidamente y mi cuerpo empezó a doler mucho, aunque siendo sincera no sentí tanto dolor como la primera vez.

Agradezco haber adquirido esa resistencia de la transformación, lástima de los nuevos reclutas que sufrirán un dolor infernal.

Escuché varios gritos de Neptune, Sun y Yatsuhashi contemplando el cambio en sus cuerpos drásticamente.

En sus manos se remarcaron los cartílagos mientras que sus uñas se destrozaban dando paso a pequeñas garras que crecían radicalmente.

Coco y Elm se retorcían en su dolor volcándose en el suelo y empapándose de sangre, sus costillas fueron empujadas hacia adelante.

El pecho de las mujeres se separaba lentamente incrementando el tamaño de sus tetas e incluso les comenzaron a crecer los otros 2 pares de tetas, distinguiendo un poco de pelaje de su respectivo color de pelo.

Ilia tuvo problemas con su camuflaje, a cada rato desaparecía y aparecía.

Las venas de sus brazos y piernas se hincharon, de tal forma que podían ser visibles a simple vista, traspasando su piel.

Los músculos crecieron exponencialmente, al mismo tiempo surgían pelos oscuros en sus hombros, piernas y sus respectivas partes íntimas.

Intenté calmarlos un poco pero mi cuerpo quedó inmóvil por el cambio, tan sólo pude ver mi mano como la de una criatura, bastante larga y con las garras bastante largas, mis venas estaban al rojo vivo o debo decir al azul vivo y mi pelo blanco se recorría hasta mi palma.

Mis almohadillas se formaron también.

Miré a Yang y Blake para ver qué tanto progreso tenían con el cambio y observé que ellas ya habían avanzado mucho con su transformación, llegaron a la parte donde su figura humana se fue desvaneciendo hasta casi convertirse en las grimm licántropo que había conocido.

Su rostro ya se fue cubriendo de hueso junto a sus garras de las manos y de sus pies.

Los nuevos reclutas estaban asustados de su proceso que no querían abrir los ojos para ver cuánto han cambiado, podría apostar que sus ojos cambiaron de color.

Yatsuhashi se puso de rodillas y con las manos en el suelo notó con horror que sus manos ya no eran las mismas, sus uñas habían sido completamente reemplazadas por garras de hueso, la mayor parte de sus brazos fueron cubiertos por pelo negro y sus músculos crecieron.

Al igual que sus orejas habían llegado hasta su cabeza y adquirieron una forma triangular.

Elm observó con terror que su cuerpo había cambiado drásticamente, algunos huesos suyos salieron de sus brazos y espalda, como si fueran lanzas y parte de su columna salió por arriba de su trasero, formando una cola que crecía poco a poco.

Sun fue quien sufrió más, porque sus orejas y cola fueron drásticamente transformados en forma de lobo.

Teniendo un cambio radical y dramático en su cuerpo.

Ilia tuvo problemas con su habilidad de fauno, a cada rato desaparecía, se tornaba cada vez más inestable.

Cuando aparecía tenía una pequeña fase del proceso, desaparecía varios segundos y al volver a ser visible ella ya había cambiado mucho.

Los gritos no cesaron, continuaron en su mayor tono agrio y desgarrante.

Varios de los jadeos que liberaron se volvieron gruñidos bastante pesados. Ya estaban adquiriendo su forma final.

Cada uno tomó el color respectivo en su pecho: Sun era amarillo; Yatsuhashi y Elm café; Ilia aún no se alcanzaba a distinguir; Elm literalmente gris y café y; Neptune azul.

Ya casi terminabamos nuestro cambio, tan sólo faltaba crecer un poquito más y adquirir más pelo a lo de nuestro corpulento y salvaje cuerpo, sin embargo Yang y Blake terminaron antes que nosotros.

Ellas habían terminado con su proceso.

Cuando nos miraron se quedaron calladas, no hicieron ningún gesto o sonido más que recuperar el aire y descansar de su transformación.

Ya casi finaliza mi transformación, a partir de aquí mi conciencia se tornaría más primitiva, ya no sería yo.

Sabía que dejaría de ser yo misma.

Pasaría a mi lado salvaje e instintivo, de pasar a ser una ex-general a ser un animal en busca de comida.

Ojalá y no me acueste con ninguno.

Varios tronidos sonaron dentro de mi cuerpo y rugí varias veces, mi voz cambió exageradamente, ahora gruñía en vez de hablar.

Mi hocico se había formado cuando mi boca y nariz se empujaron hacia adelante, recorriendo mi dentadura y mis vías respiratorias.

Ahora mis sentidos se volvieron más agudos, percibía muchas más cosas que en mi forma humana.

Mi humanidad… mi conciencia humana… pronto se apagará, dando lugar a una increíble bestia sedienta de sangre.

Comenzaba a tener un hambre voraz, sedienta de sangre y carne cruda… tengo ganas de saciar mi hambre devorando al primer humano desafortunado que pase cerca de mí.

Tengo que saborear ese dulce y ternero sabor de la carne.

No hay otra comida más satisfactoria que la carne… tengo que comer.

Mi saliva cayó de mi hocico tan solo al pensar en la comida.

Un último tronido de huesos surgió. Mi hocico se combinó junto a los huesos de mi cráneo, fundiéndose entre mis colmillos y formando una dura máscara de piedra.

Varios huesos salieron de mi espina dorsal y de los brazos y piernas.

Ya había terminado.

Mis jadeos se volvieron leves gruñidos.

Ya estaba descansando de tanto dolor.

Miré instintivamente a los demás y me percaté que ellos también terminaron, dejaron de gritar y el crudo sonido de los cuerpos convirtiéndose en Grimm cesaron.

Todo acabó.

Ilia finalmente apareció convertida completamente en animal.

Dejamos de ser aquellos débiles humanos para dar paso a unas enormes criaturas imponentes y aterradoras, capaces de provocar una masacre sin siquiera sudar ni un poco.

Todos estaban descansando.

A juzgar de lo que experimenté por primera vez, están en esa fase donde todos empiezan a perder su conciencia humana, poco a poco olvidan quienes son, a aliviar el dolor.

Por mucho que lo intenten no lograrán recuperar su conciencia, o al menos mantenerla para no ceder ante sus instintos.

Algunos jadeos iban acompañados de lamentos y exhalaciones adoloridas, incluso noté varias lágrimas en varios hocicos como respuesta al tormento que sufrieron hace unos minutos.

Al menos ya ceden y se volverán libres.

Cuando todos cedimos ante nuestros instintos, Yang lanzó un aullido en compañía de Blake, su aullido fue tan grueso y fuerte que por alguna razón nos motivó a responder.

Acto segundo nosotros aullamos hacia la luna llena, fue para mí una sensación única y maravillosa, poder aullar de esa forma se sintió… liberador.

Sentí todo el dolor y tortura desvanecerse ante un aullido.

Lo disfruté tanto que cada segundo parecieron varias horas de duración.

Terminamos de aullar, rápidamente nos tornamos agresivos y hambrientos.

Teníamos que alimentarnos.

Para nuestra suerte había varios cuerpos en el mismo cuarto, por lo que procedimos a comerlos.

Casi todos pasamos nuestra lengua sobre nuestros colmillos, derramando saliva en el movimiento.

Todos teníamos hambre.

Extrañamente Yang y Blake sólo se quedaron contemplando cómo devoramos a los cuerpos, se pararon en 2 patas y salieron del cuarto.

Parece que su misión se había cumplido.

Ahora nos toca a nosotros comer, satisfacer nuestro más anhelado deseo… alimentarnos de esos cuerpos.

El canibalismo era lo de menos.

Al día siguiente…

Pasamos una noche bastante entretenida, los nuevos reclutas se comportaron de una manera muy hiperactiva, era algo lógico que pasaría tratándose de su primera luna llena.

A pesar de no haber tenido mi conciencia todo el tiempo terminé muy cansada, amanecí a lado de los reclutas en nuestras formas humanas casi en la orilla de la isla.

Justo donde teníamos que ir.

Era un clima bastante nublado, casi no podía ver el mar con tanta neblina que nos volvía ciegos frente al inmenso mar.

Aún así proseguimos con el plan de invasión.

Nos dividimos en dos equipos con sus respectivos grupos seleccionados por Ruby.

Cada bote contiene el grupo que nos tocaba a cada uno, dirigiéndose al lugar donde el mapa más detallado del bote del equipo de Elm venía precisamente.

De alguna forma Ruby logró controlar a los reclutas con su histeria y confusión para subirlos a los botes, todo el camino estuvieron tranquilos y pensativos, analizando lo que realmente eran a partir de ahora y que si no contribuyen a la causa ellos serían la comida, dejarían de ser un problema para nosotros pero al mismo tiempo perderíamos más ventaja para los ataques.

Cada grupo se subió al bote y al mismo tiempo zarpamos hacia las tierras que nos fueron ordenadas, en cierto punto del mapa nos reuniremos para juntar nuestros ejércitos y así atacar otros territorios más grandes.

En cuanto zarpamos, vi el bote de Ruby alejándose de nosotros y desapareciendo entre la niebla, finalmente ya no sentiría el acoso de ellas por un buen tiempo, tal vez Ren o el otro recluta nos quiera incitar a tener relaciones.

Algo que me alegró mucho fue que estaría con mi hermana, algo que necesitaba desde que me había enterado de su supuesta muerte.

Ahora podré hablar con ella y expresar mi alegría de saber que ella estaba viva, abrazarla y decirle que la quería.

Extrañaba mucho decirle.

Sólo espero que esta condición no la haya cambiado mucho, desearía poder conversar con mi hermana que solía conocer.

Desde las entrañas de la oscuridad... del solemne abismo del vacío

Un monstruo emergió del interior, un ser antiguo que sintió una vibra muy potente.

Para el ser antiguo era el momento exacto para levantarse, era el momento perfecto para reclamar lo que le pertenece.

LYCAON… acaba de despertar, el terror apenas comenzaba.

¿FIN DEL CAPÍTULO?