-Disclaimer: Love Live! School Idol Project no me pertenece si no a sus creadores.
-Hanamaru-chan la niña que ama a los libros, estos días se ha sentido deprimida, triste casi como si fuera un cascarón vacío, pero la ayuda que tanto necesita vendrá de quien menos lo espera. Esta pequeña niña también de a poco irá descubriendo quién es en realidad cuando sepa sus orígenes. Debatiéndose entre escoger una vida de paz o…
-N/A: Esta historia está ubicada en un universo donde las mujeres pueden tener descendencia. En otras palabras en un universo de omegas (creo que ese es el término)
―0―
La promesa que nos hicimos aquel día y las lágrimas de una princesa. Parte final
-Escuela para chicas Uranohoshi - Enfermería - Interior
-Hanamaru pov.
Las palabras que me dijo senpai…
Las palabras que me dijo esta mujer….
Esas palabras, esas simples palabras que me dijo, fueron suficientes como para hacerme entender que quizás no estaba tan sola como pensaba-zura. Pero aún no entiendo la razón por la que ella.. precisamente ella tenía que estar aquí.. Sí es real lo que me dijo, si estoy en lo correcto… ¡¿Por qué demonios no dijo algo?! ¡¿Por rayos no fue donde mamá y yo?! ¡Por qué... ! ¡Por qué se mantuvo oculta! —Grité para mis adentros al tiempo que empujaba a la senpai de pelo rubio y con el corazón en la garganta así como mis palabras le miré.
―0―
Sí sus palabras fueran ciertas… ¡Ella debería haber vuelto hace mucho tiempo con nosotras!
Sí ella es quien dice ser… ¡Tendría que haber vuelto con mi madre! —Gritaba con todas mis fuerzas en el interior de mi mente para no decirle sus verdades a esta mujer pero había algo que no me lo permitía.
Quiero decirle todas las cosas que he pasado, que hemos pasado mi madre y yo, pero no puedo… Aún siento algo por ella.. y.. ¿Estoy llorando? Supongo que...inevitable que mi corazón sienta lo que siente….
―0―
-Enfermería - Interior
El silencio que se ha formado entre nosotras es casi palpable-zura.. No quiero verla… tengo miedo de decir o hacer alguna tontería.. ¿Es extraño cierto? Hasta hace un momento la odiaba, no quería saber nada de ella pero ahora me siento tan tonta por pensar de esa forma..
Tal como si hubiera leído mis pensamientos. Mi.. progenitora quien ha estado muy cerca de mí todo este tiempo empezó a reír.
Levanté mi mirada encontrándome con la misma imagen que siempre venía a mi mente. Pude ver como ella reía tal como lo hacía cuando era más pequeña y, mamá la regañaba por haber hecho algo tonto, no pude aguantar más también comencé a reír a la par de esta persona.
El silencio en donde estábamos sumidas pronto se fue alejando casi como las palabras que había querido decirle a esta mujer.
Por un momento creí que había vuelto a aquella época que pensaba había quedado perdida en el pasado…
―0―
-Hace algunos años antes de la tragedia en la residencia Kunikida
-Sala principal
-¿A dónde cree que vas pequeña traviesa? —Decía la mujer de pelo blanco y mirada gris cargando a una pequeña Hanamaru.
-Bájame, mami-chura, no quiero ir.. no quiero ir .. no quiero ir —respondía la menor pataleando.
-No hay pero que valga, pequeña. Tienes que ir ¿no querrás que tu amiguita se sienta sola, o si? —Dijo con una gran sonrisa aquella mujer de cabellera blanca mientras cargaba en sus brazos a su hija. Ambas iban al cuarto de la menor para que la pequeña de cabellera castaña se cambiara de ropa.
-Claro que no mami, no quiero que Yoshiko-chan este solita.. pero.. me prometes algo-chura —preguntaba la pequeña niña a su madre levantando un poquito su cabecita para así poder mirar a los ojos de su progenitora.
-Cualquier cosa que quieras —responde con una sonrisa Suzuya. Al entrar al cuarto de su pequeña hija empujando con su mano libre la puerta.
-Maru.. Maru.. ¡Quiere ver a mamá y mami en el festival de dios zorro bailando como abuelita lo hacía-chura! —Exclamó la chiquilla moviendo sus piernitas golpeando el vientre de su madre.
-Es una promesa mi pequeña… Te lo prometo —Dijo la adulta cuando puso sobre la cama perteneciente a su hija a aquella pequeña mientras sonreía.
―0―
-Regresando a la actualidad
-Enfermería interior
Y esa promesa nunca pudo ser por.. Bueno, no importa ya que tengo de vuelta a mi madre, a la persona a quien amo con mi corazón. La persona que es mi heroína.
La persona que tantas alegrías me había dado por fin después de tanto tiempo está de nuevo conmigo y, puedo por fin decir que soy feliz…
―0―
—¿Recuerdas la promesa que te hice hace tiempo? —Me pregunta mi madre quien estaba a tan solo unos cuantos centímetros de mi persona. Ocultando sus ojos entre su cabello hablaba.
—La recuerdo bien-zura ¿pero por qué me lo preguntas? —Hablé temiendo lo que respondería mi madre.
—Solo quería saberlo, nada más, con respecto a lo que estaba hablando con Día hace unas horas… Bueno..es algo que todavía no puedo decirte —ella se escuchaba triste. Podía notarse en su voz.
—¿De qué hablas, mami-zura? —Le pregunté mientras mi voz se hacía cada vez más débil debido a un pequeño nudo en la garganta.
—Lo que pasa es que.. rompí una regla que..yo misma cree. Lo que quiero decir mi pequeña princesa es..que.. por más que me duela en el alma.. Debo borrar tu memoria.. Sé que me odiarás por ello pero… debo hacerlo.. —Me dijo la mujer de pelo rubio quien continuaba sin dirigirme la mirada.
—¡No entiendo-zura! ¡¿Por qué debes hacerlo?! ¡En primer lugar, por qué nunca me dijiste que eras mi madre! ¡Qué estabas cerca de mí! ¡¿Por qué?! —Termine gritando.
—Es por tu bien, Hanamaru… —En ese momento Día-san entró a la enfermería. Llamando nuestra atención.
—¿Día-san? —Apenas y pude pronunciar el nombre de mi amiga y compañera idol. Ella se había quedado de pie junto a la pared donde está recostada viéndonos.
—Cómo Gaice-sama es por tu bien, ya muchas reglas se han roto, no podemos permitir que se sigan incumpliendo más —esta vez la mirada de Día-san era más fría casi sin ninguna emoción.
—¡Pero por qué! ¿Por qué tiene que ser así? Además Día-san.. ¿cómo sabes todo esto? —Me levanté de la cama para ir donde mi compañera de subunidad estaba. La tomé de las manos y le miré fijamente esperando que me respondiera.
—Lo único que puedo decirte, es que mi verdadero nombre es.. Zelee. Y yo, la guardián de la estrella del norte, además soy o era alumna de Gaice-sama en aquel entonces.. Pero como ves ahora solamente soy una humana con recuerdos de su vida pasada —me dijo la chica de pelo negro que continuaba mirándome como si me odiara.
—¡Todavía no has respondido a mi pregunta! ¡¿Por qué si sabías la verdad no me dijiste algo-zura?! —También le grité a la persona que admiro. Termine gritando por segunda vez en el día.
—No estaba en mi derecho de hacer algo que le correspondía a ella, Hanamaru-san, lo lamento..no quería que te enterarás de esta forma..pero… tienes que entender. Hacemos esto por tu bien y.. —No deje que continuara ya que de un movimiento brusco aparté mis manos de las ajenas. Apreté con fuerza mis puños hasta que estos dolieron. Comencé a temblar un poco debido a que estaba aguantando las ganas de llorar. Por las mismas me había quedado en silencio.
―0―
¿Por qué todo tiene que terminar de esta forma-zura?
¿Por qué todo tiene que ser así..?
¿Por qué no puedo ser feliz?
Estas preguntas se llevaron la mayor parte de mi felicidad, estas preguntas fueron la razón por la que empecé a sollozar en silencio. Ni Día-san o como quiera que se llame ahora o mi madre hicieron algo para aclarar mis dudas…
Ellas al parecer tampoco están de acuerdo en cómo se están llevando las cosas. Al parecer a ellas también les molesta esa tonta regla que fue inventada por vaya a saber quien-zura…
Quiero decirles tantas cosas.. Deseo decirles tantas cosas que me he estado guardando.
Puede que suene un poco egoísta..pero..realmente quiero decirles tantas cosas…
―0―
Sin decir alguna otra cosa, le di la espalda a la persona que había llegado, camine hasta la cama donde se encontraba mi madre. Allí rodeé su cuello con mis brazos y empecé a llorar.
Todo el dolor que tenía guardado en mi corazón pude liberarlo en forma de pequeñas lágrimas.
No me importaba que me vieran llorar como una niña pequeña a quien acaban de regañar. A estas alturas solamente quería desahogarme. Llorar todo lo que tenía dentro para quizás de esa forma sentirme menos culpable por haber sido una cobarde y no decirle lo que de verdad siento a la persona que tengo a mi lado misma que me está abrazando como si su vida dependiera de ello.
―0―
Y con esto queda terminado el nuevo capítulo de esta linda serie que me ha sacado unas cuantas lágrimas al escribirla. Lamento que sea tan corto pero estaba escribiendo otra historia así que.. bueno ¡mejor pasemos a otra cosa!
Respondiendo a Aramaru-chan26:
Espero que te guste mucho este nuevo capítulo, pequeña. Ya que como dije es para ti quien escribo estas cuantas líneas. Es lindo escribir para alguien y más si ese alguien te ha dado su apoyo con sus palabras.
¿Qué te pareció? Creo que es un poquito temprano para que la senpai dijera que es la madre de Hanamaru-chan, pero, quise adelantar un poco las cosas debido a que esa idea la tenía guardada en un cajón dentro de mi loca cabecita junto a otras cosas que..es mejor no sepas.. jejeje. Pero ya que la senpai de pelo rubio dijo tales palabras ahora la historia tomará un rumbo un poco más amargo para que al final todo termine como en un cuento de hadas. Donde muchas cosas saldrán a la luz. Espero que te guste este nuevo capítulo, ojalá tengas un excelente día princesa, estudia mucho así cuando nos veamos por fin puedas darme unos pesitos ewe okno, jejeje.
En fin, sin más que decir nos vemos mi pequeña de ojos brillantes. Se despide Suzume y esto fue..arc...quiero decir hasta la próxima, bye bye!
