Nota de autor: Antes que nada, quiero pedirles perdón por tardar tanto en actualizar. Las clases virtuales han absorbido gran parte de mi tiempo. Solo quiero decirles que pienso terminar la historia si o si, solo tenganme un poco de paciencia. Sin mas, los dejo con el capitulo ocho.
Atalaya,
Enero 11 2022
3:15 pm
—Te creo —Robin le respondió antes de mirar a su yo futuro con un semblante más serio —. Y tú... No creas que me olvidé del tema que estábamos tratando antes de la llamada...
Dick echo la cabeza hacia atrás. El universo lo odiaba.
...
—No pretendía que lo olvidaras —Dick suspiró guardando el teléfono en su bolsillo —. Mira, no creo que pueda explicarte lo que pasó exactamente, es muy personal... —desvió la mirada al público detrás de Robin.
El chico mas joven entendió el punto, pero cuando estaba a punto de decir algo, las puertas del gimnasio se abrieron llamando la atención a todos. Entraron dos personas.
—Hola, Chicos —la Artemisa adulta les dijo a modo de saludo mientras entraba en el gimnasio. Su entusiasmo no duró mucho cuando notó las miradas de confusión en los chicos.
—Ahm... ¿Interrumpimos algo? —Megan, que entro detrás de Artemisa, preguntó.
—No, para nada. Todo está en orden —Dick le respondió con simpleza.
—¡Oye! —Robin lo miró con acusación —. Estábamos hablando de algo importante ¿Recuerdas?
—Sí, el cambio de seudónimos compulsivo que los va a atacar —Artemisa complemento viendo a su homóloga mayor con los brazos cruzados.
—¿Qué? —Artemisa miró a Dick pidiendo una explicación.
—Creo que Artemisa quiere hablar contigo de Tigresa —Dick se rasco el cuello, incómodo.
—Y yo contigo de Nightwing —Robin acusó.
Artemisa adulta abrió la boca mirando a su versión adolescente antes de ver de nuevo a Dick, con indignación.
—¿En serio? ¿Llevan aquí menos de veinticuatro horas y ya saben eso?
—Oye, no me mires a mí. Técnicamente fue culpa de la computadora —Dick se defendió.
—¡Hola, estamos aquí! No nos ignoren —Artemisa adolescente se puso en medio de los dos.
—Sí, merecemos una explicación —Robin la apoyó.
Megan dio un paso al frente antes de tomar la palabra.
—Sí, pero ahora hay una cosa importante que tengo que decirles —empezó —. Dick, con respecto al mensaje que me enviaste, pude convencer a los Outsiders de que se quedaran en la Atalaya por unos días... Oh —se detuvo por unos segundos —. ¿Sabían de los Outsiders? —preguntó al darse cuenta de su desliz.
Dick suspiró resignado.
—No, pero ya que los mencionaste... —se encogió de hombros —. No sé porque me molesto en ocultarles estas cosas... —murmuró restregándose la cara.
Los chicos los miraron sin entender de qué estaban hablando.
—¿Quiénes son los Outsiders? —Señorita Marciana preguntó.
La arquera adulta se aclaró la garganta.
—Ahm, son como ustedes, es decir, como el equipo. Solo que ellos están bajo el foco del público.
—Así que, ¿el equipo dejará de ser secreto? ¿O trabajarán con la Liga? —Raquel preguntó está vez.
—¿Y tendrán un nombre? —Wally agregó.
Conner frunció los labios pensando en cómo explicarles la situación.
—No exactamente, es decir, hay dos "equipos": están los Outsiders que están bajo el foco del público, y está el equipo de operaciones encubiertas, como ustedes... —se rasco el cuello —. Se oye mucho más complicado de lo que en realidad es.
Los chicos aún tenían rostros confusos, no estaban muy seguros de cómo funcionaba eso exactamente.
—Pues, la verdad es que sí se escucha algo complicado —Zatanna confirmó las sospechas del clon.
Artemisa adulta se encogió de hombros.
—No se preocupen, no es importante.
—Exactamente, no es importante —Dick complemento —. Lo que sí es importante es que ya no se van a quedar aquí.
Los chicos se animaron ante eso.
—¡Al fin! —Wally expresó entusiasmado —. Díganme que iremos a Monte Justicia porque aun no entiendo porqué nos retuvieron aquí. No sé si recuerdan, pero en nuestra época la Atalaya no es exactamente una parada de hospedaje.
Los adultos de la sala intercambiaron miradas incomodas.
—Ahm...se van a quedar en un lugar mejor —Artemisa adulta les dijo sonriendo tratando de evitar preguntas.
—¡Sí! El pent-house en California es más cómodo —Megan les dijo con entusiasmo intentando contagiarlos de su felicidad.
Los chicos parpadearon, más confusos que al principio.
—¿Pent-house? —Robin levantó una ceja —. ¿Desde cuándo tienen un pent-house en California?
—El trabajo de Gar paga bien.. —Artemisa le respondió antes de darse cuenta de lo que dijo —. No debí haber dicho eso...
—¿Quién es "Gar"? —Robin preguntó con el ceño fruncido por la confusión.
—¿Y qué clase de trabajo tiene para que pueda pagar un pent-house? —Wally agregó otra a la ronda de preguntas.
—No es importante —los cuatro adultos respondieron casi al unísono.
Los chicos se vieron entre ellos artos de tanto misterio. Si antes estaban confundidos ahora lo estaban el doble.
Aqualad dio un paso al frente con el ceño fruncido.
—Perdón, pero tengo que preguntar: ¿qué pasó con Monte Justicia? Me pareció que esa sería la opción obvia para nuestra estadía desde ayer, pero ahora veo que ni siquiera es una posibilidad.
Artemisa se rasco el cuello, Megan miraba para todos lados menos a sus visitantes y Conner se cruzó de brazos tratando de parecer inaccesible.
Dick resopló.
—Odio los viajes en el tiempo.
—Monte Justicia está indispuesto —Conner contestó tratando de restarle importancia..
Su homólogo menor lo volteó a ver ante esa declaración.
—Define "indis..."
Dick lo corto.
—De acuerdo, el asunto aquí es que no se pueden quedar en Monte Justicia ¿sí? Van a estar en un lugar igual de seguro que la cueva.
Artemisa adulta asintió apoyando el argumento de su amigo.
—Sí, no sabemos cuánto tiempo se quedarán aquí, esperemos que poco, pero de momento el pent-house tiene todo lo que necesitan.
—Sí, tiene un sistema de seguridad casi infalible. El lugar es totalmente privado, nadie puede entrar allí sin la autorización de un miembro de la Liga o el equipo —Megan les terminó de explicar.
Kaldur miró a sus amigos en busca de un consenso.
"Están inventando excusas". Superboy se quejó en el enlace mental mientras se cruzaba de brazos. El enlace entre ellos se formó casi de forma automática. Señorita Marciana le puso una mano en el hombro en señal de apoyo.
Los demás chicos se miraron entre ellos antes de encogerse de hombros de forma desganada. Solo les quedaba confiar en las decisiones de sus yo futuros.
—Supongo que no tenemos de otra —Kaldur dijo en voz alta.
—En realidad, no. No tienen de otra —Dick le confirmó.
—Excelente, nos moveremos a un pent-house de lujo—la arquera adolescente empezo —Ahora les recuerdo que nos deben una explicación a mi y a Robin —todos voltearon a ver sin entender a qué se refería. Ella rodó los ojos —. Lo de "Tigresa" y "Nightwing".
Dick y Artemisa corearon "Ah" al unísono al recordar el asunto anterior. No tenía caso seguir dilatando el tema.
—Bien —Artemisa empezó viendo fijamente a su homóloga menor —. Cambié a "Tigresa" porque lo necesitaba. Pasaron un par de cosas que... hicieron que quisiera un cambio.
—Supongo que no vas a especificar que fueron ese par de cosas —su versión adolescente respondió.
—Supones bien —Artemisa adulta le sonrió —. Pero no te preocupes, todo está bien. Tigresa es una heroína como Artemisa. Solo es un nombre y un traje diferente.
Su homóloga menor apretó los labios, insegura.
—Realmente no me molesta, es solo que... bueno, Tigresa tiene su fama con...ya sabes, las Sombras porque...
—Lo sé, pero el nombre de Tigresa ya no está ligado a ellos, créeme. No te tienes porque preocuparte por eso.
Artemisa dudó por unos segundos antes de responder.
—Está bien... Te creo —le sonrió un poco más tranquila.
El resto de los chicos se mantuvieron al margen de la conversión sólo como oyentes silenciosos.
Robin miró a su homólogo mayor levantando una ceja.
Dick le sonrió.
—Supongo que sigo yo... —Dick continuó—. Robin fue muy importante para mí. Aún lo es y, aunque tenga otro nombre, sigo completamente comprometido con el tema del héroe. Creo que... —se encogió de hombros —, la esencia es la misma...—dudo por unos segundos —, al menos la mayor parte.
—¿Lo es? —Robin lo miró a los ojos, tratando de transmitirle sus intenciones ocultas con la pregunta.
—Es cierto —Conner respondió. Todos lo voltearon a ver —. De alguna forma, nunca dejaste de ser Robin. Igual que Artemisa nunca dejo de ser... bueno, Artemisa. Solo crecieron, como todos — miró al resto de los chicos —. Todos ustedes van a crecer, van a cambiar y eso está bien. El uniforme y el nombre pueden ser otros, pueden usar otros colores, pero como dijo Dick, la esencia es la misma.
Dick miró a su homólogo menor. Estaba callado.
Robin suspiró e intentó aclarar sus emociones de una forma serena, no quería armar una escena. Tenía muchas preguntas, pero sabía que no obtendría una respuesta, al menos no una respuesta completa.
Miró a su yo futuro sin saber que decirle, porque en el fondo sabía que no podía ser Robin para siempre. Él lo sabía, pero no había sido hasta ese entrenamiento mental, en el que todos sus amigos habían muerto, que se había empezado a pensar en la posibilidad de que quizá, no podría ser Robin para siempre.
No había sido Robin en esa misión de entrenamiento. Aunque sabía que no quería dejar de ser un héroe.
—Está bien —empezó —. Supongo que hay cosas que no podré entender hasta que las viva yo mismo —sonrió a medias, tragándose el sinfín de preguntas que rondaban su mente —. Además, Nightwing es un buen nombre. Me gusta.
Dick le devolvió la sonrisa.
—Sí, es un buen nombre.
Fueron distraídos por el sonido de la puerta abriéndose otra vez, en esta ocasión de una forma un poco más brusca.
Wally entró corriendo, y al parecer había calculado mal su velocidad porque se resbaló y cayó sobre el suelo. Se quejó sosteniendo su espalda baja. El resto de los que ocupaban la sala no tardaron en empezar a reírse.
—Agh... Olvidé que estos zapatos no son para correr —dijo aún en el suelo.
Megan floto para ir ayudarle mientras los demás seguían riendo detrás de ella.
— ¿Estás bien?
—Sí, Meg. Gracias... —una risa que reconocía muy bien destacó sobre las demás, lo que hizo que volteara a ver a la persona en cuestión.
—Buen aterrizaje. Es como la quinta vez que te resbalas con esos zapatos —Artemisa adulta le dijo antes de dirigirse hacia él para terminar de ayudarlo a levantarse.
Wally hizo un puchero levantándose con la ayuda de Megan y Artemisa.
—Les pondré una etiqueta o algo así para la próxima... —vio a los chicos que aún se estaban riendo de él (a excepción de su yo pasado. El agradeció ese detalle) —. ¿Y ustedes? ¿Así agradecen que les traje la cena?
—¿Nos trajiste la cena? —Raquel le preguntó en respuesta, aún entre risas.
—Sí. De nada. —Wally se terminó de sacudir el polvo de sus pantalones y camisa —. ¿De qué hablaban antes de que viniera? —quiso desviar la atención a una cosa que no fuera él cayéndose de forma vergonzosa.
—El cambio de nombre de Rob y Arti —Chico Flash entendió las intenciones de su yo futuro.
—¿Cambio de nombre...? —Wally miró a Artemisa a su lado pidiendo una explicación silenciosa. Ella asintió en respuesta. Él pareció entender el mensaje —. Oh, cambio de nombre... ¿Llevan aquí menos de veinticuatro horas y ya se enteraron de eso?
—Eso mismo dije —Artemisa acordó.
—¿Qué más saben? Para estar al día y no decir algo indebido —Wally preguntó mirando a Dick directamente.
—Uno, me impresiona que te preocupes por eso, y dos, no saben mucho —Dick empezó —. Solo saben lo del "cambio de nombres"—se encogió de hombros.
—También sabemos que Monte Justicia está "indispuesto" —Superboy aportó de forma desganada.
Dick abrió la boca para decir algo, pero Wally le ganó.
—¿Ya saben que Monte Justicia explotó?...
...
Silencio.
Un "¡¿QUÉ?!" colectivo de parte de los chicos, resonó en todo el gimnasio.
Nadie se atrevió a hablar del tema el resto de la tarde hasta que llegó la hora de la cena. Si los chicos hacían preguntas, sus contra partes adultas respondían de forma evasiva. Por eso la reunión medio improvisada que estaban teniendo en la cafetería del satélite, estaba envuelta en un ambiente tenso y algo incómodo. El resto de los homólogos adultos también se habían unido a la reunión: Kaldur, Zatanna y Raquel; los chicos la reconocieron fácilmente, ella no había cambiado mucho en su apariencia física.
Estaban distribuidos en la barra ovalada de la cafetería mientras comían en silencio, hasta que la maga mayor no pudo resistir más la tensión de la habitación.
—De acuerdo —empezó, dirigiendo la mirada hacia los chicos distribuidos frente a ella —,¿Por qué tienen esa cara? Parece que les acaban de decir que alguien murió —bromeó.
Los chicos siguieron comiendo en silencio, ignorando su demanda.
Zatanna volteó a ver a Dick. Se supone que él había pasado todo el día con ellos, tendría que saber lo que estaba pasando.
Dick tomó un sorbo de su soda de forma distraída. Zatanna frunció el ceño.
—¿Qué pasó? —Kaldur preguntó con el mismo sentimiento de confusión que Zatanna.
—No nos quieren decir porqué explotó Monte Justicia —Superboy le respondió mirándolo a los ojos.
Zatanna, Kaldur y Raquel les dirigieron miradas al resto de sus amigos. De toda la información que los chicos podrían haber recibido de su futuro, nunca imaginaron que la destrucción de la montaña podría haber sido una de ellas.
Zatanna suspiró audiblemente antes de continuar con su cena.
—Y por supuesto, no nos dirán nada —Chico Flash murmuró por lo bajo.
El sonido de un cubierto golpeando contra el vidrio resonó en la habitación, y todos dirigieron la mirada hacia el origen del ruido.
—¿Qué pasó con Monte Justicia? Hablen.
Superboy miró con determinación a todos los adultos en la habitación. Sus ojos azules brillaban a tiempo que sus labios se fruncían por la impotencia de saber que no podía hacer algo al respecto para cambiar ese acontecimiento.
Kaldur miró a sus amigos y compañeros de campo antes de suspirar y dejar a un lado el resto de su cena.
—"¿Qué pasó con Monte Justicia?" es... Complicado de explicar. Y creo que necesita cierto contexto para que puedan entender bien la situación en la que todo se desarrolló.
Los chicos olvidaron sus comidas y le prestaron su entera atención a Kaldur mientras hablaba. Los adultos miraron con desconcierto a su amigo. No esperaron que empezara a hablar tan fácilmente sobre el tema.
La arquera adulta se mordió el labio antes de tomar la palabra.
—Sí —acordó —. Verán, fue una misión que salió mal...
Zatanna la interrumpió.
—Salió bien, técnicamente, pero hubo consecuencias. Monte Justicia fue una de ellas.
—¿Qué rayos pasó? —Rocket frunció el ceño sin entender las explicaciones redundantes.
Kaldur suspiró de nuevo.
—Consecuencias negativas de una misión, como dijo Zatanna. Verán, la Luz...
—¿La Luz? —Robin preguntó.
—Los responsables del control mental de la Liga en año nuevo, en su época —Kaldur explico. Había olvidado que en esa época aun desconocían el nombre de la organización de super villanos.
Los chicos se vieron entre si y asintieron, haciéndole saber a Kaldur que sabían de quienes estaba hablando.
Kaldur continuo.
—Ellos jugaran sucio, por decirlo de una forma, y nosotros quisimos adelantarnos a su juego. El asunto es que entre tantas decisiones y planes... —frunció los labios —... Monte Justicia fue destruido, y fue en gran parte mi responsabilidad.
—Nuestra responsabilidad —Artemisa adulta agregó.
—Me anoto al equipo —Dick levantó la mano tomando su responsabilidad en el asunto.
—Todos fuimos responsables. De forma directa o indirecta. Nadie culpa a nadie en esto —Conner dijo antes de ver a los chicos frente a él —. Lo sentimos mucho, pero esa es la razón por la que no los llevamos a la montaña desde un inicio.
—Aún tenemos la playa —Artemisa adulta agregó tratando de suavizar el tema.
—Bromeas ¿verdad? ¿"Aun tenemos la playa"? ... —su homóloga menor le respondió con indignación.
—De acuerdo, fue un mal comentario…
—Solo es un lugar... —Rocket empezó antes de ser interrumpida.
—¿"Solo es un lugar"? —Zatanna adolescente la miró —. Raquel, yo vivo allí. Conner y Megan viven allí. Sé que eres nueva, pero...
—Hey —Robin, que estaba al lado de ella, le puso una mano en el hombro para tranquilizarla —. No vamos a ganar nada atacándonos entre nosotros.
—Sí, pero Monte Justicia va a explotar ¿A cambio de qué? —Chico Flash preguntó a sus versiones futuras con enojo. Una expresión rara en el —. ¿Salvaron el mundo con eso? Porque están hablando como si todo se hubiese tratado de un enorme y elaborado plan... ¿Ustedes lo hicieron? —no quería recibir una respuesta a esa pregunta.
Wally se mordió la lengua para no responder con una permisiva a esa declaración. No era descabellado decir que estaba completamente de acuerdo con sigo mismo y, en su momento, incluso había enfrentado a Dick por las decisiones que se habían tomado para que todo terminara en esa explosión.
—No estamos orgullosos con lo que paso, Wally —Dick le respondió al chico. Si había alguien que se arrepentía de todo lo que había pasado, ese era el.
—Era una guerra... Y en una guerra, siempre hay caídos —Kaldur agregó antes de que un silencio de desconcierto llenara la habitación.
Los chicos se vieron entre ellos sin querer resignarse a la verdad de lo que sería del lugar donde habían compartido tantas cosas juntos. Superboy, Señorita Marciana y Zatanna, iban a perder su hogar en todos los sentidos. Se quedaron en silencio como señal de respeto por todos los recuerdos que de repente les llegaron a su mente.
—Y... ¿Dónde vamos a vivir? —Señorita Marciana preguntó restregándose los brazos debido a las emociones que estaba captando de todos en el lugar.
—Me iré al departamento del tío John por un tiempo —su homóloga mayor le explicó con una sonrisa para tranquilizarla.
—Y yo me quedé en la granja Kent, hasta que pudimos conseguir una pequeña casa en Happy Harbor —Conner agregó.
Zatanna adulta resoplo divertida.
—Que de pequeña no tiene nada, por cierto. Ya quisiera yo encontrar una "casita" como esa.
—La mayor parte del espacio se la lleva el garaje y es por el tubo zeta —Conner trató de explicarle.
Wally, que había permanecido en silencio, se rió de eso.
—Se me olvida que todos ustedes tienen un tubo zeta en sus casas.
—Yo no —Zatanna se defendió.
—En la Atlantis solo hay un tubo zeta y está prácticamente en el palacio real —Kaldur agregó.
—Apuesto a que pasas más tiempo allí que en tu casa —Raquel le dijo.
Kaldur volteó a verla, al lado de él.
—De hecho, paso más tiempo aquí en la Atalaya que en cualquier otro lado.
—¿Cómo empezamos a hablar de esto? —Dick preguntó con confusión.
Zatanna adolescente resopló.
—Sí, ignoren que prácticamente estamos de luto con lo que nos acaban de decir.
—La secundo, aunque es interesante saber que Supy y Megan tienen un tubo zeta en su casa —Chico Flash agregó.
—Supongo que no nos dirán fechas ni nada parecido respecto a la explosión de la montaña ¿verdad? —la arquera menor preguntó, retomando el tema anterior.
—Realmente no es necesario —Kaldur les recalcó.
Todos se quedaron en silencio mientras terminaban de comer. No sabían cómo responder a eso, no sin provocar una fea discusión de todos contra todos.
Una risita baja los distrajo. Wally trató de disimular limpiándose los labios con una servilleta, pero fue inútil. El hablar de la montaña le había traído recuerdo de las cosas que habían pasado en el lugar, habían muy buenas anécdotas para contar.
Dick, que estaba al lado de él, lo miró con una ceja levanta.
—¿Qué pasa?
Wally lo volteó a ver sin dejar de sonreír.
—Nada importante, solo estaba recordando algunas cosas.
—¿Quieres compartirlo? —Dick le respondió con otra pregunta.
—Nah, te dejaría en ridículo si lo digo.
Dick lo miró en silencio por unos segundo antes de acompañar a su amigo en las risas. No sabía lo que estaba pensando Wally, pero no dudaba que podía dejarlo en ridículo solo por molestarlo.
—Sí, claro —acordó negando con la cabeza aún entre risas. Wally también lo acompañó contagiado de una familiar alegría.
Los chicos miraron el intercambio divertidos. Robin y Chico Flash se miraron, felices de saber que al menos su amistad, no se deterioraría con el tiempo.
—Por lo menos el bromance va a prevalecer por años —Artemisa adolescente comentó, divertida.
Robin la miró con una ceja levantada.
—Insisto, todo tuyo —recordó la conversación que habían tenido en la mañana.
Chico Flash sonrió con sorna sentado entre su novia y mejor amigo.
—Tranquilos, no se peleen por mí. Los amo a los dos.
Robin le dio un codazo divertido.
—Que humilde.
—¡Oh, el amor! —Rocket, que estaba del otro lado de la barra, dijo dramáticamente —. Si se casan los tres, me envían la invitación.
Wally casi se ahoga con su refresco al oír eso.
—Aún no aprueban el matrimonio para tres personas.
Todos rieron pese el mal chiste.
Robin, que estaba frente a Wally en la barra circular, notó en la mano izquierda de Wally (al estar éste limpiándose los labios), un detalle que lo hizo abrir los ojos, y sonreír al reconocer el significado de ese accesorio.
—Creo que Wally ya está legalmente reservado...—Dijo antes de tomar un sorbo de su soda tratando de ocultar una sonrisa divertida.
Wally y Artemisa adultos se congelaron al escuchar eso. Wally soltó su servilleta rápidamente antes de bajar su mano izquierda sabiendo lo que Robin había notado. El chico maravilla lo miró con una ceja alzada y una sonrisa ladeada. Ya era demasiado tarde. Chico Flash y el resto de los muchachos no habían dejado pasar ese detalle por alto.
—Oh mi... —Chico Flash murmuró.
El sonido de alguien sorbiendo soda fue lo único que se escuchó por unos segundos.
¡Gracias por leer! Hasta la próxima.
