Capitulo XIV

Polis

La entrada de Polis se encontraba iluminada por grandes antorchas, seguidas de varias pequeñas que alumbraban el camino hacia el centro de la ciudad. Octavia condujo el todoterreno lentamente, esquivando a un gran número de personas que se encontraban a mitad del camino, atrayendo la peligrosa atención en más de uno de ellos. Lexa observo con detenimiento a varios grupos bebiendo y riendo acompañados de la fuerte música que provenía de la zona central de Polis, donde claramente se hallaba la mayor concentración de personas.

– No era exactamente lo que imaginaba – Comentó Octavia - ¿Es esto algún tipo de celebración o algo?

– Podría decirse… - Respondió Lexa, enfocando su atención en los banderines colocados a un lado del camino, donde se apreciaban las insignias de cada clan. Un tumulto de recuerdos la invadió, evocando en su mente una noche similar a la que estaba observando

– Algo si es seguro, todos fueron invitados menos Shaikru – Acoto Clarke - Tal vez por eso llamamos tanto la atención con el vehículo

Clarke tenía razón y Lexa se dio cuenta de lo estúpidos y arriesgados que fueron al no entrar a la ciudad caminando de forma cautelosa

– Detente por aquí – Le indico a Octavia un lugar fuera del camino donde no había tanta iluminación ni movimiento de personas, aunque ya fuera obvio su llegada, Lexa pensó que conducir directamente hacia la Torre causaría más revuelo de lo que necesitaban.

– Así que…. ¿Nos quedaremos aquí? –

Lexa ignoró por completo la pregunta de Murphy, permitiéndose un momento para cerrar los ojos y organizar sus pensamientos, los cuales se hallaban dispersos por el punzante dolor de su hombro, apretó los dientes tratando de reprimir su malestar para así encontrar un poco de claridad en su mente.

No es momento de ser débil - pensó.

– Tú y Octavia salgan afuera y vigilen los alrededores, intentare hacer algo más con las heridas de Lexa

La voz de Clarke se escuchaba de forma distante, al igual que la de Murphy cuya respuesta fue algo que no logro entender, se sentía extraña, como si no estuvieran compartiendo el mismo espacio, seguidamente escucho varios golpes y, finalmente, silencio, algo que agradeció bastante, respiro profundamente relajando todo su cuerpo y así empujar lejos el dolor que intentaba adueñarse de su cuerpo. De repente, sintió algo frio acariciar cuidadosamente su rostro, lentamente abrió sus ojos y se topó con la atenta mirada de Clarke quien se encontraba arrodillada frente a ella, utilizando un pañuelo húmedo para limpiar su rostro de los restos de sangre que aun cargaba encima.

– Tu temperatura sigue elevada –

No respondió nada al respecto, solo se dejó hacer, disfrutando del momento tan íntimo que le fue inevitable no sentir escalofríos. Clarke bajo sus cuidados a su cuello y progresivamente llego hasta su hombro, el cual su simple roce le hizo sisear de dolor, se veía bastante hinchado por lo que la preocupación de Clarke se hizo claramente visible en sus ojos.

– Luce peor que antes, todo porque no fui capaz de extraerte la bala, debí traer un mejor equipo y así… –

– Clarke – Interrumpió sus divagaciones - Estaré bien

El azul y el verde volvieron a reencontrarse, transmitiéndose la paz que cada una necesitaba de la otra, sin embargo, poco duro ya que Clarke se enfocó nuevamente en limpiarle la herida y cambiarle los vendajes, haciendo lo mismo en las heridas que se extendían en sus brazos y muñecas

– Estas enojada conmigo – Clarke acabo sus atenciones y cuidadosamente le acomodo la ropa dejando unas suaves caricias que le hicieron temblar – Tomare tu silencio como una afirmación

– No es como si hubieras hecho una pregunta – Le devolvió haciéndola sonreír

– Sé que no es el momento de hablar de esto, lo entiendo… pero no sabemos que pasara a partir de ahora, solo quiero que en caso de que cualquier cosa suceda…

– No permitiré que nada malo nos pase

Clarke la miro con aquel brillo en su mirada que la desarmaba por completo, aquel que le quitaba la respiración y causaba que su corazón se volviera completamente loco y necesitado de ella

– Hay cosas que no podemos controlar – Susurró dejando la palma de su mano sobre su mejilla, regalándole una deleitable sensación – Pero yo tampoco permitiré que nada malo suceda

– Tenemos tanto de que hablar – Acotó besando suavemente la palma de Clarke antes de que la retirara de su lugar

– Se nos está haciendo costumbre esto de "Tener que hablar"

Ambas sonrieron levemente, Lexa iba a agregar algo más, pero unos ruidos provenientes del exterior rompieron aquel momento creando un estado de alerta en ambas

– ¿Clarke, Lexa? Tenemos algo de compañía

Clarke se separó de ella, buscando rápidamente su arma, intercambiaron una última mirada y sin pensarlo mucho abrieron las puertas del todoterreno. Grande fue su sorpresa al encontrarse con Octavia y Murphy rodeados de un gran número de grounders, algunos de los cuales Lexa reconoció como parte de su guardia real, por lo que decidió dar un paso hacia adelante mostrando su rostro ante todos los presentes.

¡Heda!

Muchos corearon su nombre y se arrodillaron mostrando su lealtad, otros se quedaron observándola desconfiados de su presencia, manteniendo sus armas en alto. Lexa frunció el ceño ante tal actitud y se abrió paso entre la multitud para hacerles frente

– ¿Hay algún problema? – Pregunto de manera firme ante aquel grupo. De inmediato se escucharon varios murmullos y un hombre de Sangkru se acercó peligrosamente a ella sin intensiones apartar su arma

– Nuestra lealtad no recae en un comandante con preferencias a un puñado de invasores – Escupió

Lexa asintió de forma impasible, como si lo que acabase de oír no fuera una declaración de traición hacia ella, escucho como las personas que si estaban de su parte comenzaban alterarse por tal irrespeto, distrayendo al hombre los segundos suficientes para derribarlo y, con su brazo bueno, empezar a estrangularlo, impidiendo su escape ejerciendo su peso sobre sus brazos dejándolo completamente inmovilizado

– Repite lo que acabas de decir – Gruño apretando con fuerza su cuello, observando como aquel hombre luchaba por mantenerse consciente. El resto se encontraban inquietos, quedando al margen de la situación – ¿Alguien más tiene otra cosa que decir?

De inmediato la multitud se enmudeció y comenzó hacerse a un lado, abriendo camino a una persona que se acercaba con prisas. Lexa no se inmuto ni se preocupó por dejar libre a su víctima, hasta que de entre la multitud emergió un rostro muy conocido para ella.

Heda

Titus – Respondió soltando de golpe a su prisionero. El hombre se retorció en busca de oxigeno bajo la atenta mirada de Titus y el poco interés de Lexa

– Si ya acabo con este innecesario espectáculo, será mejor que venga conmigo –La mirada de Titus se desvió hacia Clarke, Murphy y Octavia quienes se encontraban justo detrás de ella, ocasionando un gesto de desagrado que no paso por alto – Sus acompañantes pueden quedarse aquí, ya sabe que su presencia no es muy bienvenida.

– Ellos vienen conmigo, después de todo, fueron los únicos que se interesaron en buscarme

Titus la observo de forma extraña, desconcertándola por breves instantes, finalmente suspiro y empezó andar esperando que le siguieran el paso. Nadie más se interpuso en su camino, pero noto más de una mirada iracunda hacia su persona. Cuando ya habían avanzado un poco, sintió como un pequeño tumulto de personas los empezaba a seguir, haciéndose más grande por cada metro que avanzaban. En cuestión de segundos estaban completamente rodeados, solo dejando despejado el camino hacia la torre a la cual solo quedaban pocos pasos para llegar.

– ¿Qué diablos es todo esto? - Escucho preguntar a Murphy. La multitud dejo de seguirlos hasta el inicio de las escaleras de entrada, donde al final del trayecto los esperaban otro grupo, el cual Lexa identifico como todos los líderes y embajadores de los clanes

– "Esto" es lo que sucede cuando los clanes tienen un conflicto con su líder

Lexa trago en seco, sintiéndose por primera vez intimidada por la cantidad de miradas que estaban fijas sobre su persona, ya estaba más que claro lo que sucedería a continuación y temía por ello, de verdad lo hacía, no obstante, siguió avanzando con paso firme sin exteriorizar la incertidumbre que ahondaba en sus pensamientos

No es momento de ser débil – Repitió una y otra vez en su mente

– ¿Y tú estás de acuerdo con todo esto? – Cuestiono Lexa esperando una respuesta de su maestro, pero este solo la miro sin decir nada a cambio – Sera de este modo entonces…

– Lexa, dinos ¿Qué está sucediendo? – La preocupación de Clarke era palpable, estaba a punto de explicarle todo cuando el sonido de las campanas y los cuernos la interrumpieron, causando revuelo entre las personas

– Estan celebrando la víspera del Conclave

– ¿Del conclave dices? Pero eso significa… - Las palabras de Clarke quedaron en el aire al llegar finalmente hasta el grupo de embajadores que los estaban esperando

– Quiere decir que quieren elegir a otro comandante – Concluyó finalmente Lexa. Paso de largo a los embajadores y se dirigió directamente a la sala del trono.

Si algo estaba segura, es que esa noche sería la más larga de su vida hasta ahora.