Epílogo
Londres, 1870.
«Querida Sakura,
Te escribo para darte una maravillosa noticia. Salvo Naruto y mis padres eres la primera en saberlo. ¡Estoy embarazada!A tenor del humor que desprenden tus cartas dudo al explicarte cómo de feliz es mi vida, pero insistes tanto que lo haré.Jamás soñé tanta felicidad. La vida junto a mi marido es pura plenitud y ahora que aumentaremos la familia todavía más. No te imaginas cómo está de contento. Además, su pierna ha mejorado y solo utiliza el bastón a partir de la tarde. Eso sí, siente antes que nadie cuando el tiempo va a parece que toda buena noticia conlleva una mala. Debo decirte que mi estado no es muy avanzado, pero no estoy sintiéndome demasiado bien. Ya sabes... las náuseas. Son de lo más enojosas. Naruto ha estado a mi lado en todo momento dándome ánimos y mimos. ¡Le adoro! Pero a una semana de tu boda no me siento con suficiente coraje para emprender el viaje a Londres y mucho menos a defraudarte de ese modo justo en el peor momento. Sé queme necesitas. Y siento mucho más que tu padre te haya forzado a una unión que no deseas. Se lo he hecho saber repetidamente en mis cartas, aunque sé que no ha servido de tu mala suerte, solo espero que tu futuro esposo Sasuke Uchiha conde de Sharingan sea mejor de lo que esperas y que se trate de un hombre digo de ti. Al principio puede resultar difícil, pero a lo mejor deberías encontrar algo que tengáis en común y empezar por ahí.Eres una mujer fuerte, lo sabes. Sé tú misma, así seguro que caerá rendido a tus pies. No dudes de mando un fuerte abrazo,
Hinata Uzumaki.
Pd: Si para cuando esté recuperada y vaya a verte, él no está perdidamente enamorado de ti, tengo varias ideas para poner en marcha.»
FIN.
