El sol ya estaba en posición de ocultarse. EL anochecer estaba a punto de invadir la rara ciudad de Nerima. Las personas salían cansadas de sus trabajos, para después, ir a sus viviendas a relajarse del duro día de trabajo que tuvieron hoy. Sin embargo, Nerima era una ciudad conocida por numerosas locuras: artistas marciales con una fuerza inalcanzable, gritos alocados de quien sabe donde provenían, innumerables destrozos a las propiedades.

Pero un día que se supone que debería ser normal. La maldad empezó a resurgir de la tinieblas. Esta oscuridad, llena de sed de venganza y destrucción, quería solamente someter a las personas a un eterno sufrimiento donde no existieran las reglas, donde la anarquía reinara. Cada persona, niño, animal o anciano. Serán victimas de estas masacres futuras, provocadas por este nuevo ser sin ningún tipo de humanidad. En su corrompido corazón solo abundaba la mas oscura maldad y, vengarse de la persona que lo ha hecho pasar como una misero envoltorio de papel para tirarlo a la basura.

Para cumplir con sus más anhelados objetivos. Necesita de un cuerpo y, así, convertirlo posteriormente… en un esclavo. Esta oscuridad, para fortuna de él, encontró con alguien de características inhumanas, alguien que cumplía con sus expectativas.

Pero cuando se apodero del cuerpo… no pensó que el sería sometido a un castigo eterno.

Ranma Saotome. En una posición sumamente cómoda y confianzuda. Solo miraba a sus enemigos con desprecio, y con una ganas de hacerlos sufrir por todo el daño que le causaron en su miserable vida. No tenía otra cosa que imaginar la muerte de cada uno de sus antiguos amigos. Ver el sufrimiento de los demás. Era un preciado regalo que debían aceptar forzosamente.

En la entrada de la escuela Furinakan. Ranma con los brazos cruzados y mostrando una excesiva confianza. Solo observaba a sus enemigos que querían atacarlo todos en conjunto.

Uno de los osados que se enfrentaba al malvado hombre era Ryoga Hibiki, el cual, no estaba en óptimas condiciones. Su cuerpo estaba muy magullado por los innumerables puñetazos recibidos. De sus heridas le escurría la sangre, dividiéndose por todo su lastimado cuerpo. Donde estaba parado, había un pequeño charco de sangre sucia. Su mejilla izquierda estaba algo desgarrada. Sus brazos le tiritaban por la falta de energía. Pero debido a su valentía y su amor por aquella chica del cabello corto. Tenía las fuerzas suficientes para mantenerse algo de pie, aunque vacilara constantemente debido al

Cologne. La maestra de las amazonas. Estaba muy golpeada y jadeante por sus enfrentamientos contra el demonio.

Shampoo y Moose. Con sus armas desenvainadas. Solo miraban a su enemigo con el único propósito de acabar con el.

Ranma con sentimiento de extrema soberbia. Solo miraba a sus atacantes con gran placer. "Ustedes creen que podrán derrotarme boñigas apestosas. La fuerza que he adquirido, ha hecho que me convierta en un ser completamente perfecto."

El chico cerdo. En una posición comprometedora le hablo. "Aun… no acabo contigo, maldito canalla"

El impostor ladeo su mirada a Ryoga con sus distintivos ojos morados. "¿Tu… derrotarme?, no me hagas reír, en ese estado tan deplorable no me aras ni cosquillas jejeje"

Ryoga. Nuevamente humillado. Apretó sus puños manchadas de sangre, gritándole. "¡YO TE DEMOSTRARE LO CONTRARIO!" Le grito para después dirigirse a atacarlo.

"¡NO VAYAS RYOGA!" Grito Cologne.

El joven de la pañoleta no hiso caso a la advertencia de la amazona mayor, el solo tenía en mente una cosa, hacerle pagar todo lo que le hiso a su amada Akane.

Con su puño en alto. Ryoga le inserto su mejor técnica en el rostro del trenzudo.

Bakusai Tenketsu!" (Truco de la explosión)

Al insertarle un fuerte puñetazo. Ryoga espero que una forma le afectase gran parte de la piel… pero no fue así. Ranma ni se inmuto ante la técnica de Ryoga. Quedándose en el mismo lugar donde estaba quieto sin retroceder en lo más mínimo. Le dirigió una sonrisa psicótica.

Ryoga atónito. Solo tembló del miedo aun teniendo el puño hundido en el rostro del joven de la coleta.

"Eso… ¿se suponía que tenía que dolerme?" Entorno sus ojos aburridos.

"Ya veo… no tienes la fuerza suficiente para vencer a un ser perfecto como yo. Desde siempre he sido utilizado como herramienta, un saco de boxeo o una rata de laboratorio. Solo me usaron para su conveniencia… ¡Y es por eso, que los matare con mis propias manos!" Exclamo Ranma con gran odio.

El impostor fulmino a Ryoga con un buen golpe en la mejilla desgarrada. De su cara, broto un reguero de sangre que fue disparada por el volumen del puñetazo

"No te desmayes; aun no termino contigo cerdo despreciable" Camino a paso lente hacia su objetivo.

"Yo… no me voy a rendir…"

¡Era increíble! El chico cerdo se levantó con lo poquísimo que tenia de fuerzas. Al ponerse de pie, un reguero de sangre salía de su brazo algo desubicado de su posición natural. Su rostro congestionado expresaba una bravura digna de reconocimiento y valentía al enfrentarse a alguien que es mil veces más fuerte que él.

El impostor solo pensó en su excesiva pertinencia que poseía su rival de toda la vida. Su exceso de testarudez podría ser un indicio de su muerte al joven Hibiky.

Se puso en pose de pelea nuevamente algo tambaleante, al mismo tiempo dándole una sonrisa efusiva a su enemigo, aparentemente de confianza consigo mismo. De la nada, Ryoga empezó a carcajear con gran ímpetu, pareciendo un loco salido de un manicomio. El impostor enervante, no entendía porque reía con tanta locura, ¿Acaso la sangre se le subió a la cabeza?

La contraparte arqueo su ceja confundido ante el cambio radical de su oponente. "¡¿Qué te causa tanta gracia?! No me digas que la locura se apodero completamente de ti"

Ryoga sonrió. "Dentro de muy poco… tu morirás… ¡tenlo por seguro eso que te exterminare!" Vacilo.

Ranma le devolvió una sonrisa más ampliada. "Acaso no te has dado cuenta de la diferencia de nuestras fuerzas. Tú has dejado de serme útil Ryoga. Acéptalo, eres un estúpido al creer que puedes vencerme a una pelea uno contra uno."

"¿Tu crees a ciencia cierta ese hecho?, a no mas tardar, no importa cuantas veces nos humilles o nos abatas. Nosotros de alguna u otra forma nos levantaremos para seguir luchando para proteger a nuestros seres queridos... por que al final de este anochecer... ¡Tu morirás en mis manos!" Declaro el joven de la pañoleta.

Por su parte, el malvado Ranma esbozo una sonrisa cortes. "Tengo que admitir que eres todo un comediante, mi querido Ryoga. Pero lo que estas es totalmente fuera de tu entendimiento. Durante nuestras peleas, he alcanzado una belleza de envidia, una belleza a la que ningún ser repugnante como ustedes podría alcanzar. La sangre y polvo de todos ustedes nunca entenderán la verdadera justicia que les intento de trasmitir a sus lerdos oídos. Después de que someta a Akane a un castigo perpetuo, construiré a través de mi hermoso rostro, un mundo donde los errores sean condenados, un mundo donde la perfección sea mas valioso que el estridente color dorado del sublime oro."

"A que te refieres con que crearas un hermoso mundo por medio de tu horrenda rostro." Hablo Ryoga sin entender ninguna de sus cursiladas.

Ranma se sintió ofendido ante tal insulto despectivo, limitándose solo a sonreír maliciosamente sin perder la cordura.

"Mi sola presencia, purificara a cada persona que me ha hecho pasar por un nefasto infierno. Los bellos pétalos delicados de los cerezos, recaerán sobre mi magnifica figura escultural para ser absorbidos por este nuevo ser que solo quiere justicia." Se glorifico como un dios demente.

Ryoga inaudible, no entendía nada de nada."¡Estas desquiciado!

Mientras los dos rivales discutían. Cologne intentaba crear una estrategia para vencer a su formidable oponente. Era difícil de creer que cualquier daño que intentaran hacer, él se volvía más fuerte conforme trascurría las batallas. Su capacidad de imitar las técnicas de los demás lo hacen alguien bastante temible y invencible. Se preguntaba si podía usar el Nekohen sin la pérdida de conciencia racional, eso sería un problema gigantesco si intentara una acción como esa, con solo pensar ese contingente hecho la aterrorizaba.

Cologne volvió su mirada exhausta a la profesora Hinako. Esta estaba muerta del miedo. Hace poco minutos atrás estaba a punto de morir por su alumno.

"¡Señorita Hinako!" Exclamo

Hinako temblorosa, miro a la amazona con miedo.

"Necesito que liberes tu energía en el momento donde haya un hueco en su defensa. Solo asi podremos tener una oportunidad de derrotarlo. Yo ire con Moose y Shampoo al frente para intentar arrinconarlo, solo de esa manera tendremos al menos una oportunidad, no la desperdicies ¿me escuchaste?" Explico Cologne con gran inteligencia.

Hinako aun vacilante. Asintió lentamente aun con gestos temblorosos.

La amazona vuelve su mirada a Shampoo y Moose que también asienten. Es como si ellos ya sabrían lo que tramaba Cologne.

"¡AHORA…!" Grito Cologne.

Shampoo y Moose se dirigieron con sus armas desenfundadas con la intención de despellejar su entrañas.

Ranma estupefacto. Miro con desconcierto la repentina embestida que hicieron los dos Chinos.

Ranma al ver esto. Se puso en pose de pelea para interceptar los predecibles ataques de sus enemigos. El joven de la pañoleta al perder la atención de este, se acercó hacia un costado de el para conectarle un fuerte golpe a su hombro izquierdo.

"¡Toma esto impostor!" Exclamo la amazona a punto de darle un corte inclinado a Ranma para partirlo por la mitad.

"Que imbécil eres" Mascullo.

Ranma concentro su aura oscura en su mano derecha, deteniendo sorpresivamente, la cimitarra de Shampoo usando solamente dos dedos, y al mismo tiempo, bloqueando el puño de Ryoga con su antebrazo a su costado.

Ryoga pasmado dijo con temor. "Como… como lo hiso"

"¡Je!" Rio entre dientes.

El impostor con sus dos dedos, doblo el delgado filo del sable de Shampoo, rompiendo la perfecta hoja de la cimitarra. Luego de romper esa clásica arma de la amazona, le inserto un fuerte golpe en su rostro, estampándola en un árbol de la escuela.

A Ryoga le dio una serie de versátiles golpes bien calculados y sin piedad alguna, luego le dio una patada vertical, lanzándolo a unos cuantos metros sobre el nivel del suelo, para después dar un gran salto para matarlo completamente. Apunto de darle un golpe aéreo. Moose en el suelo, arrojo numerosas dagas en diferentes ángulos distintivos. El impostor tranquilo le dio una patada centrípeta a Ryoga mandándolo al mosaico agrietado, levantando pequeños fragmentos de cemento por la magnitud del impacto en contra el áspero suelo.

Ranma aun en el aire, espero pacientemente la lluvia de dagas bien puntiagudas y pulidas. Con gran agilidad, logra agarrar unas dos dagas, usándolas para desviar las demás, devolviéndoselas y así mantener una considerable distancia prudencial de ataques sorpresas.

Moose no espero esa respuesta astuta de él. El ciego con sus gruesos anteojos, vio como las dagas cambiaron de curso. Sin más opciones aparentes, bullío unas volteretas hacia atrás. Cada una de las dagas, se clavaron en el pavimento formando una especie de línea recta bien acabada. Se detuvo y alzo la vista al cielo si su rival aun surcaba el aire desnudo, sin encontrarlo, miro a los alrededores.

"¡Adonde te metiste, maldito ególatra!" Murmuro viendo atreves de sus gruesos lentes hacia los lados.

"¡Atrás de ti Moose…!" Le grito Shampoo zafándose la mejilla moreteada.

Moose pálido del terror, no se dio cuenta de la gigantesca velocidad del chico de ojos morados.

Ranma le dio una aterradora sonrisa. "Te tengo, pato estúpido"

Ranma le propino un golpe de aura cargada en la mitad de su columna.

"¡AAAAHHHH! Gritaba el ciego a todo volumen.

Moose se tropezó al ser golpeado, cayó al piso con la espalda magullada, aparentemente quemada por el golpe cargado por esa seductora aura de batalla, bastante semejante a una fragante llama azul hipnotizadora , que con solo apreciarla con más delicadeza, atraía con solo apreciar esa armónica aura.

Moose, se levantó del suelo con un intenso dolor en su columna.

"¿Ese es toda tu fuerza, Moose?, que decepción. No importa en que circunstancias luchemos. Siempre perecerás por la manos de quien odiaste"

"¡Eres un maldito, Ranma Saotome!" Exclamo furioso. "¡Ahora veras mi mejor técnica, ya veras de lo que soy capaz!"

"Si, hazlo ya tonto" dijo con los ojos entornados aparentemente aburrido.

"¡Toma esto, Ranma Saotome! ¡Hakucho Ken!" (El golpe del Cisne Blanco)

El ciego fue a una gran velocidad a golpear al malvado ser que tenía delante de sus ojos. No obstante, para Ranma no es nada, y detiene con un insignificante dedo la técnica de Moose.

El chico pato despavorido, no entendía porque su técnica no surtió efecto alguno.

"Esa técnica es una basura. La he experimentado tantas veces que ya he perdido la cuenta jejeje"

Ranma, atrajo Moose hacia él, dándole un rodillazo en su abdomen. Moose solo gritaba de la rabia y confusión al ver que su mejor técnica de su arsenal, fue repelida como una con gran facilidad. El solo sentía impotencia al ser humillado nuevamente por Ranma, su rival de toda la vida, lo venció otra vez, ya no podía hacer nada, deposito todas sus esperanzas en un único ataque.

"Te enseñare lo que es una verdadera técnica, infeliz"

Ranma hiso lo impensable. Logra perfeccionar la combinación del Kachū Tenshin Amaguriken complementándolo con el Bakusai Tenketsu. Innumerables puños nublados gracias a una inigualable rapidez, conectaron en todo la parte central del moribundo Moose.

"¡Deshishiba ijōna kōhai! (Devastación insólita decisiva)

El ciego sintió como su cuerpo se volvía más sensible a la inmensa ráfaga de golpes mortíferos muy bien coordinados. Su piel se empezaba a despegar de sus músculos. Empezaba poco a poco a perder la conciencia por la hemorragia internas que se abrían en el interior de su cuerpo. Esa mortal técnica, no solo afectaba la piel, si no también, perjudicaba los órganos vitales. Dejándolo al borde de la muerte.

Presentía que su final se acercaba. Cerró los ojos por última vez, aceptando su atroz destino por las manos de su rival de toda la vida. Es curioso, tantos esfuerzos de matar Ranma en el trascurso de toda su vida, sin embargo, el seria asesino por las manos de quien le tenía un inmenso rencor guardado por quitarle a la persona que mas amaba.

Ranma, escéptico, solo ve como Moose cerraba sus ojos lentamente, ya queriendo morir de una vez para no sentir más ese dolor que lo desgarraba por dentro.

Ranma se detuvo por algunos momentos. "¿Ya quieres morir no es cierto? ahora mismo te daré el entierro que te mereces"

"¡MOOSE!" Grito Cologne al ataque.

"Tch… que peste" Repullo.

Gracias a la nueva fuerza adquirida por Cologne. Ranma bloqueo el ataque de la amazona, este le intento dar una patada derecha solo siendo flanqueada por la abuela. Sin rendirse, Cologne se sumerge nuevamente en una feroz pelea de golpes y bloqueos. No obstante, Ranma logro despejar uno de sus cuantos sosos puños para conectar una patada de aura focalizada. Ella recibió el golpe en su cuello haciéndole volar en dirección a un muro. Este corrió a la ubicación donde la amazona se dirigía como un cohete propulsado, con su inverosímil velocidad se ubicó detrás de ella propinándole una vertical patada levantándola a una gran distancia entre el cielo y la tierra, este da un salto, y ubicándose arriba de ella, elevando sus dos manos encima de su cabeza, le conecta un propulsado golpe en el cráneo. La amazona, cae en picada al pavimento creando un cráter proporcional al tamaño de la diminuta anciana.

"Que aburrido. Mi fuerza a incrementado de una manera descomunal. Me pregunto si ahora podre utilizar el Neko-hen sin la perdida de mente racional" Penso ansioso de probar esa desventajosa técnica.

Ryoga, solo yacía en el piso, lamentándose por no ser de mucha ayuda."Ma-maldición... Gu... ¡GUAA!" Vomito sangre.

"Bueno, terminemos con esto de una vez ¡Je!" Sonrió victorioso.

"¡AUN NO ACABAS CONMIGO, MALDITO FARSANTE!" Grito Shampoo, abalanzándose en contra de el con su martillos meteoros.

Ranma, ve a la amazona dirigiéndose directamente a matarlo. El solo se cruzo de brazos y solo se limito a esquivar las arremetidas de los dos martillos. Shampoo frustrada, se le hacia muy difícil dar un golpe contundente, ya que Ranma incremento su fuerza a unos limites insospechados, ¿Acaso sera mas fuerte que el maestro Happosai?

Moose se da cuenta de que Shampoo peleaba de codo a codo con el impostor.

"¡No te acerques a mi Shampoo!" Espeto con gran ira sacando debajo sus mangas, dos guadañas salidas de sus muñecas. Moose se dirigió hacia el sumándose en la feroz trifulca.

Cologne se levanta malherida del rocoso suelo. Ladeo su vista a Ranma que era atacado por los dos chinos sin tener nada de éxito en darle un golpe certero.

"Esto no se quedara asi, Ranma" Susurro.

Cologne alza su bastón encima de su cabeza empezando a calentarlo. El objeto de madera se envolvía por el fuego abrasador, ¡logrando asi que su temperatura aumente a los doscientos grados centigrados!, una temperatura mas que suficiente para fundir hasta el metal. Con su bastón ardiente en sus pequeñas manos. Fue a darle un bastonazo en la cara del ser de ojos morados.

"¡Solamente son unas basuras. Mi poder alcanzo limites insospechados gracias a la ayuda de ustedes!" Presumió Ranma, mientras seguía esquivando todos los ataques con gran maestría.

Justo en ese momento. Ranma pudo sentir un ki familiar acercándose a gran velocidad. Era Cologne que se posiciona en la parte superior de su cabeza.

Shōbō shokuin!" (Bastón de fuego)

"¡NO!" Aulló con exaspero.

Con un inesperado respingo. Ranma no le quedo de otra que bloquear el ardiente utensilio de madera. Lastimosamente para el, los dos jovenes de proveniencia china, lo arrinconaban mas al inminente ataque ardiente de la abuela, dejándolo sin posibilidades de intervenir en el poderoso testarazo. Es entonces, que bloqueo los martillos meteoros de Shampoo con su todo su brazo izquierdo completo. Los ataque de Moose fueron mas tediosos de desechar, al tratarse de objetos afilados, los tuvo que obstaculizar sus guadañas con su pierna concentrada con su aura activada, endureciéndola, y por ultimo el impostor usa su mano derecha con su aura detonada para flanquear el ataque de la anciana, deteniendo por completo el fogonazo.

"¡QUE!" Gritaron unisono. Pasmados por la increíble bloqueada aun en equipo.

Ranma paso de una expresion preocupada a una de felicidad.

"¡Enserio pensaron que con esto me prodrian vencer! ¡Pedazos de basura!" Exclamo.

"¡QUITENSE TODOS DE AQUI!" Les grito Cologne a los dos jovenes.

Ranma puso su ceja en arco confundido. Es entonces cuando sintio un ki que aumentaba de manera desmesurada, desviando su cabeza a la miss Hinako que concentraba grandes cantidades de ki en sus dos manos extendidas hacia adelante, apuntándole específicamente a el. Todo fue un plan hecho por la amazona para dejarlo sin extremidades por las cuales defenderse o disuadir golpes o explosiones de Ki.

"O no..." Murmuro con los ojos ampliados.

Happōtsurisengaeshi!"(Happo Moneda No-Yen Devuelta)

Una Hinako aun aterrorizada. Libero todas sus reservas, convirtiéndose en el proceso en niña. Los demas retrocedieron para no ser alcanzados por la enorme colisión de Ki.

Ranma se lleno de furor al ser subestimado de nuevo, eso lo llenaba de rabia, ser subestimado por los de mas era un insulto para el.

"¡Esa pequeña cosa no me detendrá!" Replico con gran furor.

Extendió los brazos para detener toda esa enorme cantidad de energía almacenada por Hinako. La técnica fue contenida en sus manos intentando cambiar su curso. Sin embargo, sus pies se ajustaban mas al pavimento, rompiéndolo y levantando fragmentos de guijarro alrededor de su pie por la firme incrustacion. Sus manos empezaron a arderle debido a la retención de energía calorica que emitía la energía de Hinako.

"¡G-Gah...!" Rechinaba los dientes por costarle factura cambiar la trayectoria del ataque de ki.

Cologne apartada del lugar de donde estaba, ve con sus ojos como el sujeto intentaba cambiar la dirección la energía.

"¡Esta intentando cambiar la trayectoria de la energía, tenemos que hacer algo!" Exclamo Shampoo desesperada.

"¡Eso no secedera!"

La amazona mayor comenzo a colocar sus manos una en frente la otra, y luego cargo una gran cantidad de energia rosada inestable; su técnica especial, el Gekiretsu Kōdan, fue lanzada con éxito.

"¡Gekiretsu Kōdan! (Granada de luz)

Ranma despavorido, solo veia como otra energia se aproximaba a el con intenciones de desintegrarlo.

"¡SON UNOS MALDITOS BASTARDOS!" Grito a todo pulmón.

Ranma tuvo que sacar una de sus manos para retener esa rosada energia. Este cansado, solo batallaba para dispersar las dos energias.

"¡Eso no fue suficiente para derrotarlo, necesitamos otro ataque mas contundente!" Exclamo Moose.

Ranma estaba apunto de mandar los ataque a la órbita espacial. Los esfuerzos para detenerlo fueron en vano, ya que no importaba si fuera golpeado, quemado, lastimado de gravedad, siempre se salia con la suya y de una u otra forma ganaba el duelo. Todo estaba perdido para ellos.

"¡Creyeron que con esto me pudieron haber derrotado! ¡Seres insignificantes!" Exclamo el joven de los ojos morados con gloria. Estaba apunto de desviar las energias, pero de pronto...

"¡Despues de esto les arrancare sus corazones para solo ser servido como platillo de buitres!" Espeto

Shishi Hōkōdan! (Rugido de león)

Ranma volteo detras de su espalda como una energia rojiza llena de tristes recuerdos y depresiva, se dirigia hacia su parte trasera del cuerpo de este, dejando a Ranma perplejo.

"¡QUE!" Grito Ranma sorprendido.

Resultaba que el causante de la liberación de esa técnica no era nada menos que el joven Hibiky, en una posición bastante humillante.

"Ha... ha... ha... ha... ha" Inhalaba y exhalaba Ryoga intentando recobrar el aliento con ambos brazos paralizados por el sobre esfuerzo de llevar el cuerpo a limites sobrehumanos.

"Mal... di..." Fue cortado gracias a la gigantesca explosión de energías puras y, tanto asi, que llego a levantar grandes cantidades de polvo, pareciendo una abrumadora tormenta de arena inaccesible que hacia deficiente la vista que alcanzaba los ojos de los luchadores que yacían en la zona afectada.


En los tejados de las casas, una chica de cabello corto de grandes ojos marrones, saltaba casa por casa, buscando la ubicación exacta en donde se encontraba su prometido, Ranma Saotome.

Su rostro reflejaba una ira descomunal, ya que vio con sus propios, la muerte su padre, jurando nunca perdonar al chico de la trenza. Ella solo buscaba por toda Nerima intentando localizar su posición. Asesinarlo, seria un gran alivio para ella, creyendo que asi, le haría un gran favor a todas los habitantes de Nerima. Ella solo quería justicia, vengar la muerte de su padre es lo que mas deseaba y, por ningún motivo, mostraría ninguna pizca de compasión por todo el dolor y sufrimiento que la hiso pasar a su familia.

Se detuvo un momento mirando al suelo con una cara de máxima tristeza y desolación. La persona que mas amaba en el mundo, la persona que siempre que mas se preocupaba mas que ella misma, fue el principal responsable de la muerte de su padre y casi asesinato de su hermana mayor, Kasumi. Cuando recordó ese trágico suceso, se puso imaginar de nuevo el rostro de su prometido en ese momento de poca empatia, deleitando una detallada sonrisa y, al mismo tiempo, una expresión de felicidad y satisfacción esplendorosa, y esa satisfacción, se convirtió en placer enfermizo cuando aplasto el corazón de su padre enfrente de ella.

Akane, soltó el cuchillo al sentir que sus manos se aflijian y les brotaron las lagrimas.

"Maldito..." Sollozo apretando las manos y dientes, sus piernas perdian fuerza y se arrodillo en el tejado.

"¡Porque lo hiciste, Ranma!" Sollozo.

De pronto, una explosión resonó por toda la ciudad. Las personas, salian de sus casas asustados por el estruendo. Todos veian, a lo alto, una columna de humo que se ubicaba en las cercanías de la escuela Furinkan.

La chica del cabello corto, levanto su mirada y, sin pensarlo dos veces, tomo el cuchillo y corrió a toda velocidad a la escuela dispuesta a darle un punto y final a su prometido.


De regreso a Furinkan. El polvo se empezo a disiparse con lentitud. Todos los presentes, estaban en alerta a un nuevo ataque.

"¿Donde esta bisabuela? ¿habrá escapado?" Pregunto Shampoo.

Por la parte de Cologne, solo intentaba localizar el ki de su enemigo entremedio del polvo."Eso estoy averiguando bisnieta, pero ese demonio puede disminuir su nivel de energía con mucha facilidad para pasar desapercibido, por eso tenemos que estar atentos." Dijo Cologne para finalmente abrir los ojos de golpe. "¡Ahí esta!" Apunto con su dedo la dirección donde estaba Ranma, pero lo que presenciaron era inaudito. "No... no puede ser esto posible." Dijo la amazona mayor pasmada de lo que presenciaba.

Ryoga y Hinako, igualmente atónitos, solo se quedaron inmóviles de lo que veían.

Shampoo, también miraba la escena estupefacta."No... esto no puede estar pasando... ¡MOOSE!" Grito.

"Tengo que admitir que todos ustedes han sido muy tenaces" Comento Ranma con su mano clavada en el pecho de Moose, perforandole el pulmón. "¡Aquellos que me subestimen, su destino sera una muerte lenta y dolorosa!" Exclamo con grandeza en sus palabras.

"¡MOOSEEEE!" Grito Shampoo con todas sus fuerzas.

Continuara...

Muchas gracias por el apoyo que esta recibiendo esta historia, se agradece un montón el apoyo y comenta como te esta pareciendo.