Nuevo día, nuevo comienzo, haré de esta frase mi mantra de vida. Hoy me levanté mas temprano de lo normal, salí a correr con Lexie, desayuné, leí las noticias, escuché a los pájaros cantar, me sentía con la vida realizada, yo me sentía realizada, en definitiva el amor mejora muchas cosas, pero también te embrutece.
Hoy el día estaba nublado y muchos dirían que pareciera triste, pero a mí me daban ganas de sonreírle a medio mundo... ¿Les ha pasado?
Llegué antes al trabajo, hoy usé mi bicicleta, sí tengo una, medio ambiente chicos, medio ambiente.
Lita llegó unos minutos más tarde sorprendida por mi puntualidad.
-¿Y ese milagro? siempre llegas a tiempo, pero ya dejaste limpio casi todo- dijo aún sin creer que yo me había adelantado a preparar todo
-El amor Lita, el amor- dije sonriendo provocando que Lita pusiera una cara aún más sorprendida
-¿En qué momento sucedió y por qué no me di cuenta? Exijo detalles Haruka- me dijo mientras nos dirijíamos a preparar el menú matutino
-Todo comenzó en el metro...- dije contándole desde el inicio y resumiendo todo lo mejor posible
-¿¡Qué Seiya hizo qué!?- gritó entre enojada y sorprendida
-Pues, todo eso- dije con pena -Lita siento que debemos ayudarlo, por favor, yo aún tengo fe en él, siento que algo malo pasó, el no era así- dije desesperada, no había podido hablar con nadie de este tema hasta ahora, así que para mí era un alivio desahogarme.
-Prometo que... por el momento yo te ayudaré a ti, no a él, esta actuando como tonto por no decir algo peor, esa gente ya no se cura Haruka, se realista, necesitan mucha fuerza de voluntad y...-
-Y estas siendo muy prejuiciosa, te estas dando por vencida con el y ni siquiera lo hemos intentado- dije un poco dolida y enojada
-Y tu, dulce, inocente y soñadora Haruka, estás siendo muy optimista aún después de todo lo que el ha hecho, se realista, si el quiere nuestra ayuda se la daremos, pero no podemos salvar a alguien que no quiere ser salvado, mentalízate eso por favor, si el se cierra, nosotros no podemos irnos al fuego con él- dijo mirándome triste.
-No quiero sonar como una insensible, es mi amigo y también me duele, pero no puedes retrasar tu vida y tus sueños por salvarlo, estaré para ti y para él, pero si no quiere nuestra ayuda, debemos seguir, a veces ellos deben tocar fondo para entender que necesitan ayuda-
-Esta bien Lita... gracias, es sólo que me duele porque vivimos muchas cosas juntos, verlo así es como ver un perro callejero jaja- dije intentando bromear, me quedaba claro que Lita tenía toda la razón, pero eso no hacía que me doliera menos.
-Hola buenos días, disculpen ¿ya están atendiendo?- preguntó una voz increíblemente sensual, suave, aterciopelada, hipnotizante, no sé como más describirla, fuerte, clara pero dulce. Volteé a ver a la dueña de esa voz, me quedé impresionada por su porte, su elegancia, su sensualidad, sus ojos eran de un color fuera de este mundo, creo que estoy alucinando, creo que sueno como una enamorada, pero aunque sin duda Michiru era una sirena fuera de este mundo, esta mujer era una diosa que parecía traída desde otro universo.
-Haruka... Haruka...¡Te estoy hablando!- me sacó de ese ensueño la voz escandalosa de Lita
-¿Qué?... ahh... este... sí, sí, ya... ya estoy, digo, estamos, estamos atendiendo, pase... En un momento le traigo el menú- dije bastante nerviosa, no sé que cara habré puesto porque esa diosa me sonrió de una manera divertida y coqueta.
-¿Haruka, qué pasó? No me digas que... no me digas que esa extraña te acaba de poner nerviosa?- dijo con burla y sorpresa Lita
-¿Qué? Ehh... no, no, no, nooo ¡cómo crees! en lo absoluto, jajaja estás loca, el aceite de cocina ya se te subió al cerebro- dije evitando verla para que no se diera cuenta que me puse roja, porque, perdón... pero esa extraña me provocó algo, aún más raro que mi insistencia por coincidir con Michiru, rayos... Michiru, me olvidé un momento de ella... ¿Por qué me estoy comportando así? Debe ser el aceite de cocina, jaja sí eso debe ser.
Salí de la cocina y le entregué el menú junto con una taza de café.
-Cortesía de la casa, cuándo este lista avíseme para tomar su orden- dije sonriéndole
-Que gentil es la casa gracias, pero por favor, no me hables de "usted" me haces sentir vieja y no creo que nos llevemos muchos años de diferencia- dijo mirándome ¿ya les dije que tenía unos ojos fuera de este mundo?
-Mmm... claro, te hablaré de "tú" si así prefieres... bueno, yo ehh, vuelvo en seguida- dije nerviosa, esa mirada era profunda, analizadora y sensual, muy sensual.
Regresé con Lita para terminar lo que nos faltaba para cocinar y empezar a adelantar el menú habitual de la tarde.
-¿Así que... cortesía de la casa eh?- dijo seria
-Pagaré el café Lita, es solo que uno debe ser amable con los nuevos clientes, ella nunca había venido aquí, debo asegurarme que venga más seguido- dije sin estar convencida de mis palabras
-Si claro, amable, lo que digas- dijo evidentemente sin creerme.
Salí de la cocina a tomar su orden y vi que hablaba por teléfono, no quise interrumpir y justo en ese momento llegaban más personas, así que opté por atenderlas y esperar a que se desocupara. Cuando iba con las órdenes de los clientes habituales ella alzó su mano para que fuera a su mesa.
-Disculpa, todo se ve delicioso y honestamente no sé que ordenar, ¿puedes echarme una mano?- dijo con coquetería, sonó tan bien y tan mal en ese momento que no pude evitar seguirle la corriente
-Por supuesto, para eso estoy- respondí con mi mejor sonrisa, le recomendé el mejor platillo de Lita y entre miradas fugaces, me retiré de ahí para traerle su plato.
Regresé con su desayuno, lo dejé en su mesa y ella me tocó suavemente el brazo
-Muchas gracias, eres muy amable...-
-Haruka, Haruka Tenoh, para servirte- dije extendiéndole mi mano
-Haruka, que lindo nombre... Setsuna Meioh, igualmente a tu servicio- me dijo tomando mi mano. Que manos tan suaves tenía, no quería soltarla ni dejar de mirarla, pero tuve que hacerlo porque sentí una mirada, ya sé, ya sé, "Haruka, las miradas no se sienten, no seas bruta" Bueno yo si sentí algo que que me hizo voltear a mi izquierda y me encontré con unos ojos azules que me veían con todo menos felicidad, eran los ojos de Michiru que pasaban de mirarme a mí, después a la hermosa extraña y a nuestras manos que aún no se soltaban.
-Haruka, solo paso de rápido, vine a entregarte tu chamarra, muchas gracias- dijo de manera rápida y bastante seria sin dejar de ver la espalda de Setsuna.
La extraña ya no tan extraña volteó de manera rápida a ver a Michiru
-Michiru, no lo puedo creer... cuánto tiempo, jamás pensé que te volvería a ver y mucho menos aquí- dijo Setsuna con un tono de voz que no sé definir.
-Setsuna...- dijo Michiru viéndola sorprendida, tras esto Michiru me dió la chamarra de manera rápida y se fue de ahí sin decir nada, yo solo me quedé ahí confundida, ¿Qué rayos fue eso?
-Disculpala, ella es así cuando entra en conflictos internos- dijo tranquilamente aquella "extraña"
-Disculpa, ¿la conoces?- pregunté
-Es mi... una vieja amiga- dijo tomando de su café y leyendo algo en su celular.
Y por alguna razón, no pude evitar pensar... ¿Será Setsuna la chica con la que salió después de Seiya? ¿por qué Michiru reaccionó así? Díganme por favor qué no debía lidiar con más ex novios y ex novias de Michiru porque entonces si sería un lío todo esto. Soy muy paranoica, debo tranquilizarme, después de todo ella me está coqueteando.
Quise alcanzar a Michiru, pero debía seguir trabajando, ya hablaría con ella después, aunque esta mujer era misteriosa y sensual me fue imposible no dudar de ella y Michiru.
-Oye linda ¿Tienes novio o novia?- preguntó de la nada aquella "extraña"
Me quedé pensando en mi respuesta ¿Debía decir que yo tenía planes de tener algo con la chica que huyó hace un momento de la cafetería o debía decir simplemente que no tenía novia? Después de todo era verdad, estábamos conociéndonos, Michiru y yo no éramos nada... aún ¿Que digo?
-Ni novio, ni novia- dije sonriendo coquetamente sin querer.
Ajá, sin querer, cómo no Haruka, eres una estúpida, debiste decir: "aún no somos nada, pero ojalá lo seamos pronto, jaja curiosamente era la chica que vino a darme la chamarra"
-Entonces ¿no hay problema si te invito una de estas noches a tomar un café?- preguntó con esa voz que lograba que me derritiera con cada palabra que salía de su boca.
-Claro que no hay problema yo estaría...- no pude terminar de hablar porque Lita me gritó desde la cocina que fuera a ayudarle. Desgraciada.
-Supongo que estás bastante ocupada y yo quitándote el tiempo, discúlpame- dijo apenada
-No hay nada que disculpar, dije que estaba para servirte- dije de nuevo con más "amabilidad" de la que quisiera, bruta, bruta.
-Te dejo mi tarjeta, llámame o envíame un mensaje tan pronto puedas linda- dijo levantándose, me dió un beso en la comisura del labio "que atrevida... me encanta" pensé de manera rápida.
-Dale mis felicitaciones a la chef, estuvo estupendo, aunque... ¿tú le ayudaste cierto?-
-Me encantaría decirte que sí, pero sería mentirte, el crédito es más de ella que mío- dije con honestidad, yo cocinaba sí, pero Lita era la que le daba su magia a la comida.
-Supongo entonces que tienes otras habilidades - dijo mirándome los labios.
Ella sabía cómo ponerme realmente nerviosa y hacer que mi mente trabajara al millón.
-Más de las que realmente quisiera, quizás pueda enseñarte todo lo que sé en otra ocasión- dije sin dejar de ver sus labios. Haruka no estás pensando, ¿Qué te pasa? Michiru, piensa en Michiru y cálmate.
-Hasta entonces- dijo robándome un beso y dejándome en shock un momento. Solo me quedó ver cómo se iba caminando de manera sensual y elegante.
-¿Ya terminaste de ser amable y gentil con los clientes?- dijo una voz a mis espaldas.
-Ahh, este... yoo.. si, perdón Lita, ya voy- dije sin mirarla y corriendo a la cocina a traer las órdenes que faltaban.
-¿Besar clientes ya es cortesía de la casa? porque eso sí es una buena estrategia de ventas de tu parte- dijo con evidente sarcasmo y en parte en burla, no estaba tan enojada después de todo.
-Claro, al cliente lo que pida- dije con burla haciéndola reír pero ella se puso seria después.
-Te recuerdo que llegaste hablando de amor y de lo idiota que se portaba Seiya- me dijo y eso fue una cachetada con guante blanco. ¿Por qué le seguí el juego a esa extraña? ¿Por qué actúe como si Michiru no existiera? incluso la vi y me valió.
Bueno, no exageremos, después de todo, Michiru y yo apenas nos conocemos y no hemos formalizado nada... ¿estoy actuando como una cretina verdad? Mejor me callo.
-Tienes razón Lita, lo siento- dije algo apenada, era mejor ya no hablar, debía concentrarme en hacer mi trabajo.
-No digo que no lo hagas, ya sé como eres pero, conocí a Michiru una vez y me basto para saber que ella es buena persona y una persona seria y como toda buena persona seria, dudo mucho que le guste que le hablen con mentiras- dijo
Se fue y me quedé pensando, no quería admitir que tenía razón, ¿responsabilidad afectiva le llaman no? eso me estaba haciendo falta a mí.
Así se fue lo que restaba de la tarde, está ocasión hubo bastantes clientes, terminé molida y solo quería llegar a casa a dormir. No quería irme en bici, estaban muertos mis pies, lo mejor sería tomar el metro.
Cuándo estaba entrando al vagón ví sentada a una chica de cabello aguamarina, sonreí y me acerqué porque ya sabía quién era, pero al momento una extraña culpa me invadió, por alguna razón me sentí infiel, ¿Lo era? Ella volteó y me sonrió irónicamente con algo de tristeza, me senté, que raro que hubiera lugares vacíos a esta hora, casualidad supongo.
-Hola- saludé y quise darle un beso en los labios pero me detuve un segundo porque recordé el beso de Setsuna y decidí dárselo en la mejilla, ella lo notó porque ví confusión en su cara, pero no me dijo nada. Fingir demencia, siempre funciona, tomen nota.
-Hola- dijo ahora mirando al piso, las siguientes estaciones no dijimos nada, fue un silencio incómodo que no esperé que existiera tan pronto entre nosotras. Fue un simple beso, voy a decirle la verdad a Michiru y si vuelvo a ver a Setsuna simplemente le diré que salgo con alguien, como debió ser en un principio, eso es Haruka, cómo dijo Michiru: "si quiero que las cosas funcionen entre nosotras, y realmente quiero, debo ser honesta"
Ya estábamos llegando a la terminal cuando ella se paro rápido y se dirigió a la puerta, se me hizo raro pero fui a alcanzarla.
-Michiru ¿Todo bien?- pregunté extrañada por su reacción, quizás se mareo o se sentía mal.
-No, te digo cuando bajemos- me respondió sin verme. Ok, quizás no se mareo.
Bajamos y esperamos a que la gente se fuera alejando, nos sentamos en una banca que estaba ahí, en la que tantas veces la esperé y la busqué.
-¿Por qué tienes una tarjeta de Setsuna?- me preguntó de repente tomándome por sorpresa
-¿En dónde?- pregunté en serio, ¿Cómo supo que me dió una?
-Esta en tu bolsa del pantalón- respondió muy seria
Mire mi pantalón y efectivamente se alcanzaba a ver una tarjeta, pero no a lujo de detalle. Michiru era muy observadora.
-Ella, por si no lo recuerdas estaba en el restaurante de Lita y...-
-Ya sé que estaba ahí, si la vi- dijo interrumpiéndome de manera brusca.
-Pero eso no responde por que la tienes- dijo mirándome un poco enojada.
-Detecto un tono hostil de tu parte ¿Puedo saber por qué te pones así?- respondí un poco molesta por la forma en que me hablaba.
-Sigues evadiendo lo que pregunté- dijo sin mirarme
Soy muy impaciente y desesperada, pero no me iba a poner así con Michiru, después de todo las mujeres tenemos un sexto sentido, quizás sospecho algo al ver que no soltaba la mano de Setsuna en el restaurante, pero ¿Qué debía decir exactamente?
-Ella... ella dijo que era una vieja amiga tuya, pero...- ya se me había ido la valentía que tenía hasta hace unos momentos.
-¿Ella qué Haruka?- me dijo exigiendo una respuesta.
-Ella me estaba coqueteando, yo estaba atendiéndola y cuando se despidió ella me dió su tarjeta y...-
¿Debía decirle? ¿Debía decirle que me besó? ¿Debía decirle que me coqueteo y que le seguí el juego?
-Y... y ella me besó- dije finalmente, no le diría toda la verdad, pero tampoco le iba a decir toda una mentira. Soy una cínica lo sé, pero no me señalen ni me juzguen, apuesto que hubieran hecho lo mismo, apuesto que no dirían toda la verdad.
-¿Te gustó el beso?- preguntó viéndome, esos ojos se veían vacíos y al mismo tiempo tristes, me sentía asfixiada.
-Solo me robó un beso, fue rápido, no tuve tiempo de reaccionar- dije como una verdad a medias
-¿Te gustó el beso?- volvió a preguntar
-No lo sé, ella es muy atractiva, me halaga que me haya besado, pero solo fue eso, un beso, no me interesa tener nada más de ella- dije está vez siendo honesta, no quiero más de Setsuna, no quiero recibir esa mirada de Michiru, prefiero que me mire con cariño, no con tristeza. Esa mirada bastó para saber que esos son los ojos que quiero que miren mis labios y deseen besarlos, esos son los ojos que me provocaron primero.
Ella se quedó callada y se paró, caminó al lado contrario de dónde estábamos
-Ya sé que estás enojada, estás en tu derecho, pero tú no me has dicho de dónde conoces a Setsuna, no me dijiste como sabías que la tarjeta era de ella, así que antes de que te marches, responde por que te molesta, ella es solo una amiga... ¿Cierto? ¿Eso son Michiru?- pregunté ahora con mucha incertidumbre, con dudas, ya sé no tengo el derecho pero... pero así somos cuando nos sentimos atacados, así que entiendo a Michiru.
-No es mi amiga- respondió
-¿Por qué te molesta?- pregunté seria
-Porque Setsuna no es mi amiga, es mi exnovia- dijo sin mirarme. Vaya, las mujeres si tenemos el sexto sentido a todo lo que da. Aunque supuse que esa sería la respuesta, algo dentro de mi no quería que fuera cierto.
-¿Y te molesta por qué? ¿Estás enojada por qué ella me coqueteo y me dió su tarjeta o por qué yo la acepté? dime, ¿Te dan celos por ella o por mi?- dije está vez indignada y quizás celosa... insisto, quizás no estoy en mi derecho... pero como dije, a veces yo no pienso las cosas y a veces las pienso mucho.
-¿Ya vamos a empezar con celos Haruka?- dijo a la defensiva
-¿Yo empecé con esta escena de celos? ¿Yo fuí quien inició esto? ¿no verdad?- dije con sarcasmo.
-Así que no me digas celosa a mi porque la que empezó de celosa eres tú- dije ya con muy poca paciencia.
-Si, estoy celosa Haruka, claro que estoy celosa ¿Feliz?- dijo viéndome enojada.
-¿Por quién?- pregunté sin querer saber si sentía celos por Setsuna o por mí.
-No lo sé... perdóname- y dicho eso, se fue. No volteó atrás, no dijo adiós, ni siquiera un insulto, ninguna aclaración, en el fondo creo que tuve un poco de culpa, me sentía así, quizás yo me busqué eso, pero la realidad es que ella parece que no ha olvidado a Setsuna y yo... yo soy alguien nuevo en su vida.
Ahora... ¿Qué clase de raro triángulo "amoroso" es esté? ¿Setsuna y yo? ¿Michiru y yo? ¿Setsuna y Michiru? ¿O es un cuadrado si incluimos a Seiya? la cabeza me iba a estallar en cualquier momento.
¿Qué sigue ahora?
Me fui a mi casa, pérdida en un mar de dudas.
Carmen Osorio: No creas, ámame jaja. Me alegra mucho que te guste la historia, espero que ese amor siga en los demás capítulos.
Yessi0007: Actualizaré tan pronto como pueda, apenas iniciaré clases y no sé que tan brusco sea el cambio de mis tiempos, pero esto no lo dejo abandonado, promesa.
Kyoky: Amén, que bueno que te la hayas encontrado y sobre todo que le hayas dado una oportunidad, mil gracias :3
Nowaki24: Yo tambien quería que Haruka se pusiera toda loca a tirar golpes pero dije: mejor lo dejo para después jaja.
Guest: Le iba a poner Michiru "peso pesado" Kaioh jaja, gracias por tus reviews, te mando un fuerte abrazo.
Chat'de'Lune: Gracias por tus correciones, te digo que yo juro que si reviso y ve! ¿Eres maestro o maestra de español o algo así? para que me des unas clases que buena falta me hacen jaja. Saludos, cuídate mucho.
