Disclaimer: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.


Cuidando a Harry

Andrómeda Tonks se llevó una mano a su pecho, tembló levemente cuando se detuvo frente a la puerta abierta y observó al niño dormido.

Ted colocó sus manos sobre sus hombros, y sin decir palabra, la alentó a que se entrara al cuarto. Trago en seco cuando se detuvo frente a los pies de la cama y tuvo una mejor vista de Harry Potter. Sus ojos se llenaron de lágrimas al ver su pequeño cuerpo, demasiado delgado y con ropa muy holgada, se había retirado las sábanas, notó como sus mejillas estaban sucias y pegajosas, seguramente por el llanto.

—Lloró casi toda la noche —susurró Emma, Andrómeda miró a la mujer que se sentaba en la cama—. Gritaba y suplicaba que no le hicieran daño, que se iba a portar bien.

—¿Cómo…? —susurró a Ted. No era necesario preguntarle, él sabía a lo que se refería.

—Richard lo conoció cuando le estaban haciendo bullying durante un receso de clase —le contó—. Creí que me tomaba el pelo cuando me dijo su nombre, cariño. Tenía que ver que era el mismo Harry Potter.

—¿Cómo es posible que Albus Dumbledore permitiera esto? —A Emma no le pasó desapercibido como su tono de voz cambió—. Año con año le ha dicho al Ministerio que Harry Potter está a salvo, que un día estará preparado para regresar al mundo mágico, la gente lo adula y aplaude cuando dice eso. ¿Él sabrá sobre esos abusos?

—Encontré algunos artefactos mágicos en casa de sus familiares, Albus debe de tener a los gemelos. Busqué algún tipo de encantamiento, la maldición imperius sobre ellos, pero ese comportamiento horrible es natural en ellos —respondió Ted con pesar—. Con tantos abusos y viendo las marcas en su cuerpo, Harry debió de haber tenido accidentes de magia, que debieron alertar a Albus y no hizo nada. Tenemos que llevar a Harry a San Mungo y que las heridas sean tratadas, pero el tema de la custodia para Richard debe aclararse.

—Si llegamos a San Mungo, se dará alerta por el avistamiento de Harry y Albus llegará antes de que un sanador lo revisé, nos lo estará quitando. Con Sirius en Azkaban, Albus puede declararse su guardián mágico y sabemos cómo es Fudge, aprovechará la situación para hacer todo un circo mediático. Y no podemos entrar a Gringotts y exigir el testamento de James y Lily Potter, en él debieron de haber declarado a su guardián mágico. Y sabemos quién es, Sirius. Recuerdas a su otro amigo —frunció el ceño tratando de recordar su nombre—. ¿Rick? ¡Lupin! ¿Pudieron dejarlo a él como guardián mágico?

Emma Granger continuó escuchando la conversación sin entender del todo lo que hablaban, no conocía los nombres de esas personas, quería conocer qué significaba Gringotts, sospechaba que guardián mágico era el terminó de tutor en su mundo. Estaba agotada por la noche anterior, entre calmando a Hermione para que no interrumpiera cuando Harry lloraba, cancelando todas sus citas del día, sentía que en cualquier momento se quedaría dormida.

Richard se había retirado temprano a dejar a Hermione en la escuela, iría a la oficina y volvería por la tarde para recoger a su hija. Emma siguió escuchando a sus amigos, pero su mirada se centró en el niño.

Richard era un buen hombre, siempre buscando un hogar de acogida en donde dejar a los niños en lo que la situación con sus tutores se resuelven, Ted había apoyado a su esposo para lograr quitar las custodia de padres negligentes y entregarlas a sus familiares responsables, al día de hoy, él continúa dándole seguimiento y visitándolos; ha tenido la oportunidad de conocer a muchos de ellos cuando su esposo les financia una cita con ella y ver que lleven una buena higiene bucal.

¿Qué sucederá con Harry y por qué ese cambio de planes en su esposo de querer tomar la custodia? Richard nunca había traído un niño a la casa, no tiene ninguna conexión con el niño, pero también es claro que el niño no tiene a ningún familiar y Richard no permitirá que vuelvan con esa horrible familia, pero el dichoso guardián mágico parece estar en un lugar llamado Azkaban y supuso que era la cárcel para ellos.

—No ha habido noticias de Lupin en más de ocho años —escuchó a Andrómeda—. Emma, puedo ver en tu rostro qué quieres respuestas.

—Las necesito —respondió—. No es un tema ligero, han hablado sobre que mi esposo y yo nos quedemos con él, ya me siento encariñada por él, pero… —Emma se sintió culpable de pensar siquiera en decirle a Richard que lo enviara al niño a un lugar de acogida, no podía hacerle eso—-, es tan inesperado.

Andrómeda se sentó en la cama y asintió.

—Tenemos que ser muy cautelosos, Richard y tú son la opción más segura para Harry —susurró—, será temporal, Emma. Mi hermana y yo hemos comenzado a trazar planes para liberar a Sirius.

—¿Quién es él en la vida de Harry?

—Sirius fue el mejor amigo de James Potter, el padre de Harry. Sirius está en la prisión mágica de Azkaban, lo acusaron de vender a sus amigos contra el señor oscuro —Emma volvió a fruncir el ceño ante la información que estaba recibiendo, necesitaba mucho más—. James y Lily Potter murieron por una traición, pero no fue Sirius. Sirius amaba a James, James era su hermano, eran los mejores amigos.

—La gente cambia, Sirius pudo venderlos por dinero contra ese señor del que hablas.

—No, Sirius tiene suficiente oro en sus cuentas. Jamás ha estado desprotegido y como el heredero de la casa Black tiene acceso a todo. Hay una gran fortuna dentro de sus bóvedas —Andrómeda tomó sus manos, Emma asintió—. Será temporal, Emma. Ted les dará la custodia, liberaremos a Sirius y Harry podrá crecer con él. Además, será bueno para Hermione, juntos podrán ir a Hogwarts o a cualquier otra escuela mágica, serán los mejores amigos, quizás hermanos.

—Hermione seguía viniendo a cuidarlo —sonrió—. Hagan lo que tengan que hacer, estaremos aquí para Harry.


Escucha los gritos, ve a las personas hacerse a un lado mientras corre. Él sigue corriendo como un loco, pero es regordete y pronto se cansará, Sirius ha controlado el impulso de usar la varita, la calle está muy transitada para poder aparecerse. Escucha el grito acusándolo de traición antes de que explote todo.

Cayó al suelo, cubriéndose el rostro, tose cuando inhala el humo y ve por última vez a Peter antes de verlo convertirse en animago. Antes de que pueda escapar, lo han petrificado.

Sirius se llevó las manos a su rostro cuando despertó.

Era el mismo sueño una y otra vez, odiaba que su juicio duró menos de cinco minutos, no pudo controlar la risa, pero no era una risa burlona, estaba histérico por lo sucedido, recuerda la decepción en el rostro de Amelia, ella acababa de perder a casi toda su familia y le habían dejado a su cargo a la pequeña Susan.

¿Dónde estará su ahijado? El pequeño Harry…

El guardia a veces suele traer el profeta, no hay historias interesantes, sabe que todo lo que se imprime es mentira. El frío entra a su cuerpo, el uniforme que lleva desde hace años es sencillo y no lo protege del aire fresco, la sábana es ligera, aún tiene fuerzas para transformarse en canuto y dormir tranquilamente por poco tiempo.

Ha pensado en escapar, es delgado y los dementores no lo sienten, pero es débil. Se cansa rápido y duda que pueda sobrevivir. Necesita recuperar sus fuerzas, pero no puede pensar con claridad en cómo hacerlo.

Está condenado de por vida.

Y Albus Dumbledore, el hombre que pudo ayudarlo, no lo hizo.

Recuerda cómo le pidió que usará la legeremancia, que viera con sus propios ojos que él nunca sería capaz de traicionar a su hermano, Albus se negó, alegando que él era un maestro en las artes oscuras y por ende en la oclumancia.

¿Era patético si volvía a llorar esa noche? Anhela tanto tener un giratiempo y regresar al día en que le dio la idea a James de que fuera Peter el guardián secreto, ¿Por qué nunca optó por hacer un juramento inquebrantable? Él hubiera preferido morir antes que delatarlos, y James lo sabía. Sonrió, Lily hubiese pegado el grito en el cielo de haberse enterado.

Los recuerdos continúan alejándose, la felicidad sigue desapareciendo de su cuerpo, se aferra a los buenos tiempos, desesperadamente. Trata de no olvidar los rostros de todas las personas que ha amado…

Se sobresalta al escuchar un ligero pop. ¡Alguien se ha aparecido! Se levanta del suelo y acerca su rostro hacia las barras, pero no hay nada. Todo está desierto, los guardias no vienen por la madrugada. Quizás fue su imaginación, pero fue demasiado real el sonido.

—El traidor de sangre luce más hermoso que Kreacher —Sirius se giró desesperado al escuchar la voz del odioso elfo. Trata de no gritar al verlo parado en la esquina, tan pequeño en esa enorme celda—. Amo Black —dice con desprecio.

Sirius parpadeo sorprendido ante la vista del duende. ¿Cuánto tiempo pasó desde la última vez que lo vio? Se veía tan viejo y cansado, igual que él.

—¿Kreacher?

—La señorita Cissy me mandó.

Sirius frunció el ceño al escuchar el apodo de Narcissa. ¿Y qué demonios tenía que ver ella con la repentina aparición de Kreacher? Sirius es su amo, él es el último heredero. ¿Y cómo demonios era posible que Kreacher estuviera en su habitación y los dementores aún no se acercaban a él para succionar el alma al odioso elfo?

—¿Cómo…?

—Mi ama Cissy le pidió al viejo Kreacher que viniera a ti, al traidor de sangre que hizo sufrir a mi ama. Ama Cissy quiere que el traidor pida que venga a los horrorosos duendes, que cambie su testamento…

—No —respondió de inmediato—, mi fortuna no irá a los Malfoy. Mi fortuna es para mí ahijado.

—Es el plan de ama Cissy, ella se lo dijo al viejo Kreacher —Sirius se puso de rodillas y se acercó hasta quedar frente a Kreacher, aun creyendo que era una ilusión—. El traidor debe llamar a los duendes y hacer un nuevo testamento a favor del mestizo, ama Cissy se reúne con la traidora de sangre, la que se casó con el sangre sucia.

—Soy tu amo, Kreacher —respondió Sirius con furia, pero teniendo esperanza ante la mención de Andrómeda—, llamarás a Andrómeda por su nombre —El elfo asintió con pesar—. ¿Narcissa y Andrómeda se han reunido? —Él asintió—. ¿Eres real Kreacher? ¿Estás jugando con mi cabeza?

Sirius creyó ver una sonrisa en el rostro del viejo elfo.

—Kreacher cumplió, pida que los duendes vengan.