-¿No estoy muy sencilla? ¿Tal vez debería ponerme algo más elegante o formal? -Preguntó la castaña mientras se miraba al espejo.

-Hermione deja la paranoia, te vez genial -Dijo Pansy mirando a su amiga con una sonrisa.

-¿Segura? Porqué sé muy bien que ellos suelen estar siempre muy elegantes... Y Draco siempre luce genial -Dijo mirándola.

-Sí, pero ¿Crees que te dejaría salir así si realmente no te vieras bien? -Preguntó la chica rodando los ojos.

-No.

-Pues allí está, tienes todo lo que necesitas y ya que estarás en casa de Draco todas las navidades puse en tu maleta un par de cositas extras que sé bien que vas a necesitar -Dijo mientras se miraba las uñas.

-¿Qué clase de cosas? -Preguntó la castaña nerviosa y algo preocupada.

-Después las verás.

-Prefiero verlas ahorita -Dijo con insistencia.

-Oh bueno, no se puede porque ya envié tú maleta a la mansión -Dijo sonriendo con maldad.

-¡Pansy! ¿Y si hubiera decidido cambiarme?.

La pelinegra soltó una carcajada.

-Sé que no vas a hacerlo, pero si hubieses insistido te hubiese dado de mí ropa -Dijo con simpleza.

-Tú, no tienes remedio Parkinson.

...

Al llegar a la mansión Malfoy la castaña no pudo evitar sentirse incómoda, el sitio era demasiado lujoso y amplio... ¿Cómo vivir aquí sin sentirse sólo?.

Draco apareció por la entrada de repente con una sonrisa.

-Te ves increíble -Dijo dándole un beso en los labios.

¡Le gusta!

-Bueno, yo me voy solo viene a traer el encargo -Dijo Pansy desapareciendo al instante.

-Tú también te vez bien -Dijo al notar que llevaba un traje casual muy sencillo para ser Draco.

-Bueno, sólo intento estar a tu altura.

-¿No debería ser yo la que esté a tú altura? -Pregunté divertida.

-Tú estas por encima de cualquier altura que la clase social intente imponer -Dijo él mirándola con ternura.

La castaña se sonrojo y ambos se adentraron en el salón donde los esperaban Lucius y Narcissa Malfoy.

El corazón de Hermione comenzó a latir desbocado y apretó fuertemente la mano de Draco, quién la miró de reojo con una media sonrisa.

-Draco querido, los estábamos esperando -Dijo la pelinegra con una sonrisa llena de cariño. Ambos adultos se acercaron a los jóvenes y se detuvieron a escasos centímetros.

-Madre, padre les presento a mi novia Hermione Granger -Dijo señalando a su jóven compañera con orgullo. Uno que Narcissa alcanzó a notar, conocía perfectamente bien a Draco.

-Señorita Granger, es un placer conocerte al fin. Soy Narcissa y el es mi esposo Lucius -Dijo mujer mientras saludaba a la chica de beso.

-El placer es todo mío señores Malfoy -Dijo con timidez.

-Bienvenida a nuestra casa señorita Granger, al fin entenderemos porqué es tan especial para nuestro hijo. La razón por la cual suele mencionarla en cualquier charla por muy amena que sea -Dijo son una ceja alzada y total seriedad, ya había visto eso antes. Draco solía ser igual de intimidante.

-Gracias por esa información embarazosa e innecesaria padre -Dijo el rubio menor con sarcasmo.

Narcissa sonrió y Hermione la siguió.

-Pasemos al comedor, ya todo está listo -Anuncio la pelinegra.

Todos se encontraban en la mesa degustando un poco de tarta y vino, después de la pesada pero reconfortante comida.

-¿Y tus padres de dónde son señorita Granger? -Preguntó el patriarca después de mucho silencio.

Draco iba a responder por ella, pero la castaña se le adelantó.

-Ellos son del mundo Muggle -Dijo la chica incomoda.

-¿Y cuál de los dos es brujo? -Preguntó la pelinegra.

La castaña tragó un poco de vino y respondió.

-Ninguno de los dos -Dijo la chica mirando a la mujer quién asintió.

-Entonces eso quiere decir que eres... -Pero Lucius Malfoy no pudo terminar la frase porque Draco carraspeó y miró a su padre con advertencia. - La única bruja en tu familia ¿No?.

La castaña asintió.

-Mi núcleo mágico emergió después de casi 6 décadas... Soy la primera mujer de mi familia que es una bruja, siempre eran hombres los que solían nacer con el núcleo.

-Vaya, eso es asombroso -Dijo Narcissa con una sonrisa. - Tus padres deben estar muy orgullosos seguramente.

La castaña bajó su mirada al plato.

-Los padres de Hermione fallecieron en un incendio hace 3 años -Dijo el rubio con el ceño fruncido mirando mal a sus padres por sus preguntas.

-Oh, lo siento mucho linda no tenía idea... De verdad lo siento -Dijo la mujer un poco agobiada.

-No se preocupe señora Malfoy, es un poco duro hablar de ello. Pero sé que todo está bien ahora -Dijo la castaña mirando a Draco quién el sonrió levemente.

-Debió ser difícil para usted, también perdí a mis padres a muy temprana edad... Mis condolencias -Dijo Malfoy mayor y por primera vez Hermione notó sinceras sus palabras.

-Gracias señor Malfoy.

-Bueno ya que eres la novia de Draco y supongo que pasaremos tiempo juntos, será mejor intentemos dejar a un lado los formalismos de apellidos. Dime Lucius -Dijo tomando la mano de Narcissa sobre la mesa.

-Totalmente de acuerdo, puedes decirme Narcissa o Cissy querida -Dijo la mujer acariciando el cabello de su hijo.

-De acuerdo -Dijo la chica sonriendo sonrojada.

-Y si no es mucha intromisión, ¿Con quién estás viviendo?.

-Bueno desde que mis padres murieron, me esforcé en demostrar que era capaz de surgir sola así que con el apoyo de el ministerio logré que en el mundo Muggle y mágico me emanciparan, así que no tengo que depender de nadie -Dijo la castaña.

-Hermione es brillante, es la mejor estudiante que Hogwarts a tenido en mucho tiempo y por ello ha recibido el apoyo y reconocimiento de la escuela y el ministerio -Dijo Draco con orgullo.

¡Me ama, de verdad!

La chica se sonrojó.

-Vaya, eso es muy impresionante Hermione -Dijo Narcissa completamente impresionada.

Lucius estaba mudo, aquella castaña era una caja de Pandora y no sabía si eso era bueno... O malo.

...

-Señorita Granger, no tenía que ayudarme -Dijo la pequeña elfa doméstica.

-No te preocupes, ha sido un placer conocerte Miky -Dijo sonriéndole.

En el despacho de Lucius Malfoy...

-Draco, no creo que tú relación con ella sea conveniente -Dijo el rubio mayor con el ceño fruncido.

-¿A sí? ¿Y porqué? -Preguntó despreocupado tratando de no burlarse de la situación.

-Esa chica es demasiado... Independiente y las mujeres así traen problemas -Dijo y en el fondo de escuchó un carraspeo.

-Voy a ignorar tu comentario machista Lucius Malfoy -Dijo Narcissa - No puedes simplemente no aceptar a alguien porque sea independiente.

-Además, tú no tienes ni la más mínima idea por lo que ella a tenido que pasar. Así que es mejor que no te atreves a opinar sobre ella de mala forma, si antes cuando era mi amiga la defendía de todo... Ahora que es mi novia lo haré con más razones -Dijo cruzándose de brazos.

-Pero Draco, esa chica no tiene nada... ¿Qué te hace pensar que no está contigo porque quiere algo? -Preguntó Lucius con enojo.

-Otra vez estás equivocado, Hermione se va a especializar en leyes mágicas y tendrá ayuda de el mundo mágico porque estuvo haciendo investigaciones para el ministerio.

Lucius lo miró incrédulo.

-¿Es una broma? Pero si ni siquiera a salido de Hogwarts.

-Cuando dije que Hermione era brillante, no lo dije por adular... Ella es brillante, descifra códigos y escrituras que a otros investigadores se les dificulta entender. Ella puede ver lo que la mayoría de nosotros ignoramos en una situación y el ministerio le paga por eso -Dijo firme tratando de controlarse.

-Draco, entiende que ninguna paga de una investigación se compara con la de una fortuna como la que tú estás heredando -Dijo sobándose el puente de la nariz.

-¡No! ¡Entiende tú! Ella no es así, yo no tengo nada que ella no pueda tener por sí misma, el dinero ella lo puede conseguir es lo suficientemente inteligente y ágil para hacerlo y yo la voy a apoyar... No me importa lo que digas ¿Comprendes? Es mí chica y la voy a apoyar -Dijo soltando toda la ira que le fue posible.

Narcissa miraba a su hijo completamente sorprendida, definitivamente su Draco estaba enamorado de aquella jóven.

-No entiendo porqué pides nuestra opinión entonces, si ya tú decisión está tomada -Dijo Lucius frustrado por la situación.

-Te equivocas como por cuarta vez, yo no vine aquí a pedir opiniones. Sólo vine a presentarles a mi novia, porque son mis padres y quisiera que supieran la decisión que estoy tomando. Pero nada va a cambiar que esté con ella.

-¡Pues bien! Espero que ella esté tan determinada como tú -Dijo Lucius sacudiendo la cabeza.

-Eso lo verás tú mismo.

-¡Bueno, basta! Ustedes dos ya deben dejar de pelear por todo. Draco tiene razón Lucius, él está bastante grandecito para decidir con quién quiere estar y admito que lo que he visto de Hermione me a gustado -Dijo la mujer y Lucius la miró con una expresión extraña.

-¿Qué significa eso?.

-Que tienen todo mi apoyo, si mi hijo es feliz, yo soy feliz y tú también deberías serlo.

-Yo no he dicho que no lo fuera, es solo que ¡Aaaahhh!... Olvídenlo, solo espero que sea tan sincera como aparenta.

-Si me disculpan debo buscarla para enseñarle su habitación -Dijo Draco tratando de salir de el despacho.

-Solo dile que no tiene porqué ayudar a los elfos -Dijo el patriarca.

Draco lo miró con burla.

-No puedo pedirle a Hermione que deje de ser Hermione, padre.