Capítulo 8. El fin justifica los medios. (1era Parte)
La ciudad de Belder, aquella que tenía a los caballeros más fuertes, valientes y temidos incluso por los demonios, alguna vez viva y prospera, ahora se encontraba en ruinas, víctima del fuego y el caos que fue orquestado por un solo individuo, quien era movido por una ciega ira, y una sed de venganza que no sería saciada, aun si llegaba a cometer genocidio. Dicha ciudad había sido testigo del enfrentamiento de cuatro valientes guerreros, que ahora yacen en el frio suelo, ¿Cuáles habrán sido sus últimas palabras? ¿acaso hubo arrepentimiento al final? ¿el tirar su vida, por una venganza vacía, valió la pena?
Tantas preguntas, y ninguna respuesta concreta, sería más fácil si alguien pudiera retroceder el tiempo y de ese modo, narrarnos que fue lo que sucedió previo a esta batalla, que pensaron en el transcurso de ese tiempo, como se prepararon, que hablaron…pero eso es imposible, quedara como un misterio sin resolver…
—Ah…pero que tonto soy…pero si yo puedo regresar el tiempo kuku…bueno, un poco de suspenso previo a iniciar el acto uno de este teatro, es algo clásico de estas cosas, ya saben para darle algo de emoción, en fin, comencemos—
Chasque mis dedos, y todo había vuelto a la normalidad, el reino de Belder seguía prospero, vivo, como si lo que hubiera sucedido hubiera sido una mala pesadilla, no pude sino más que reír por el fatídico destino que les aguardaban a esos individuos, si algo he aprendido en mi inmortalidad, es que aun teniendo el poder y la habilidad de crear y destruir dimensiones y con ello universos, no se puede hacer todo, una triste pero dulce ironía.
Me dirigí hacia las afueras de Belder, a un puerto abandonado que era utilizado antiguamente como ruta mercantil entre el reino de Belder y Hamel, en el mismo se encontraba un barco destruido, partido por la mitad que dejaba ver su interior, si bien el agua y aire salado habían podrido la madera, algunas habitaciones seguían intactas, y dentro de una de ellas, estaban dos de los protagonistas de esta historia, el antiguo príncipe caído Seicor y la última heredera de la prestigiosa familia Haan, aunque uno de ellos claramente se notaba que era quien dominaba en su momento.
Primer acto: Dos caras de la misma moneda.
—Príncipe Seicor…entiendo su frustración, la entiendo mejor que nadie, de igual forma pensé en optar por la venganza en su momento, pero, era un camino de nunca acabar, como perderse en medio de una tormenta de arena, no llegaría a ningún lado y moriría en arrepentimiento—
—Ahh… ¿Cuánto más vas a seguir hablando?, tú tienes tu modo de hacer justicia, y yo tengo la mía, tú luchas basándote en que, a pesar de haber sido demonizado, aún queda algo de humanidad en él…te tengo noticias, su humanidad murió, así como deberían hacerlo tus esperanzas—
—Si eso fuera verdad…yo no seguiría luchando…la señorita Eun, me dijo que aún queda humanidad en él, así como en tú padre príncipe, ella es una zorra Milenaria y alguien muy sabía, ella fue la que me dijo que aún tienen su humanidad, es por eso que sigo luchando, porque todavía hay algo por lo que luchar, y en mi camino jure castigar a todo el mal, incluyendo a mi hermano y hacerle pagar por todos los daños que ha hecho—
El principie se quedó pensativo ante las palabras de Ara Haan, si era verdad lo que ella decía, entonces, su hermano y Enrique, podrían ser humanos de nuevo, parecía que todo iba a resolverse de forma pacífica, llegarían a un acuerdo, y lucharían hombro con hombro para realizar y cumplir sus objetivos…pero, sería muy aburrido una historia así ¿no?. Era hora de mi intervención, Comencé a susurrarle al príncipe las palabras a su oído, yo era un fantasma, a fin de cuentas, y solo basta un mal día para que una persona pierda la cordura.
Ella miente…solo quiere engañarte…juega con tu cabeza…te matara apenas la liberes…no queda humanidad…es una farsa…te manipulara…te traicionara…
Con esas palabras incrustadas en su cabeza, el Príncipe se sujetó la cabeza y golpeo una mesa que tenía frente a él con todas sus fuerzas, comenzó a gritar desesperadamente como si una fuerte migraña le golpeara. Pero, comenzó a tranquilizarse, y puso un semblante serio y sin emoción, me recordó a mí.
—Té felicito…tú historia, casi llega a convencerme…había olvidado que tú familia tenía sellada a una antigua demonio…que irónicamente resulta ser una zorra…astuta, pero traicionera…seguro fue un plan de ella, sí, eso fue…apenas te liberase, harías uso de tus dotes marciales…—
—¡No! ¡no intentaba engañarte! ¡juro por el honor de mi familia que, nunca me atrevería a engañarte o mentirte, a ti ni a nadie por eso yo—
—¿Y porque debería creerle a quien, claramente fue poseída por la misma zorra demoniaca? ¡no creas que no he visto cuando cambias tu color de pelo y te crecen colas de zorra, eso indica que o tú entregaste tu alma, o ella tomo posesión de ti! —
Un aplauso para el principete, casi logro dar con la doble personalidad de esta chica, sin embargo, no hay tal posesión involuntaria o que ella haya entregado su alma a esa zorra demoniaca. Aunque estoy sorprendido de su fuerza de voluntad, otra persona en su lugar habría sucumbido y aceptado un trato incluso con el diablo.
Yo soy un claro ejemplo de que cuando un hombre lo pierde todo, no tiene miedo siquiera a perder su vida, ya que todo lo que a él le daba sentido y fuerza, se esfumo como el fuego de una vela al pasar el viento.
Pese a que el tiempo estaba detenido, la apariencia de Ara había cambiado, sus ojos se volvieron rojos, obteniendo unas orejas características, con colas blancas al igual que su cabello, creo que sobra decir de quien hablo ¿no?.
—Vaya vaya…parece ser que dejaron salir a la zorra a jugar, ¿a qué debó el honor de tu magnifica presencia, oh gran elegante y sabía zorra devoradora de hígados milenaria? —
—Por mucho que me desagrade la idea…esto es por el bien de Ara, jure ayudarla en toda medida que fuera…aun si tuviera que hacer un trato con el Diablo—
—¿Y con qué derecho lo dices tú?, cuando la desamparada e ilusionada Ara, fue vilmente engañada, sabes a lo que me refiero zorra—
El darle esperanzas a alguien que lo ha perdido todo, es lo más cruel que puede existir, hacerle pensar que todavía hay oportunidad de que su deseo se realice, es la más ruin forma de manipulación que puede existir, atar al individuo con hilos invisibles, endulzando sus oídos con palabras y que siga moviéndose por un objetivo que estuvo perdido desde el inicio…me encanta como actúa esta zorra.
—¿Por qué no le dices la verdad? acaso es… ¿porque es la última descendiente del clan Haan?...muy astuta Eun, atraes a Ara con la idea de que su hermano podrá volver a ser humano y después la usas a tu conveniencia…usted es diabólica—
—Lo dice el fantasma que sacrifico su vida y cuerpo, para transformarse en un espectro del pútrido espacio-tiempo, tú has usado a varios para tu propia conveniencia, el único ser diabólico aquí eres tú, yo jure ayudar a Ara y mantendré lealmente mi palabra, si ella cuidara de todos, yo planeo hacer lo mismo—
Una zorra hablando de lealtad y sobre sacrificio propio por el bien mayor, no podía hacer nada sino partirme de risa al escuchar sus palabras, escupía incoherencias y podía notar en su voz miedo, estaba siendo hipócrita, ¿pero saben qué? jugare bajo sus reglas por ahora, quiero ver si mi intervención directa modifica esta línea de tiempo perdida. Spoiler…no lo hará.
—Kuku, bien te echare una mano y liberare a Ara, se lo que es sentirse impotente y no poder defenderse de alguien quien está armado y es más capaz que tú, asique haremos las cosas más justas ¿qué tal si dejamos que ambos se enfrenten? que sea una lucha…justa —
—Está bien, me parece justo que estemos ambos en el mismo terreno, además puedo ver que detienes el tiempo, si las cosas se ponen mal, podremos escapar inmediatamente ¿cuento contigo? —
Solo me limite a sonreír mostrando mis colmilludos dientes de tiburón, e hice que mis dinamos comenzaran a desatar las manos de Ara, que puedo decir, incluso yo puedo tener mis momentos de chico bueno, kuku se atrapan más abejas con miel que
¡Ouch! sentí una pequeña descarga en mis manos, supongo que debió usar a sus Dinamos para hacerlo más rápido. Bien, he usado clarividencia y por lo visto Ara tiene las posibilidades de derrotar al principie, si unimos fuerza ella y yo, podremos derrotarlo, además con la intervención de Add no contaba precisamente, pero es un alivio que él este de nuestro lado. Aunque… ¿por qué siento una extraña y pútrida energía emanando de él?...sea como fuere, mi prioridad es salvar a Ara.
Libere a Ara de sus ataduras, el estar indefensa y en un estado tan frágil, no era justo para ella ni para la zorra, además estaba aburrido, nada mejor que un enfrentamiento a muerte entre dos linajes que quedaran extintos. Adoro estos momentos de mi vida-muerta. También, le deje un pequeño obsequio a la zorra, una sorpresa. Nunca mejor dicho ¿no?.
Segundo acto: ¿Qué es la justicia?
La apariencia de ella había cambiado a la original, quien sería Ara la dueña original controlando su cuerpo, chasqueando mis dedos otra vez, descongele el tiempo y el príncipe Seicor inmediatamente noto que ella había sido liberada, su rostro con incertidumbre y confusión era gloriosa, pero fue por un momento, ya que comenzó a reírse lentamente, su mueca y ojos dilatados, me recordó a mí.
—Jejeje…jajaja…no sé cómo diablos te liberaste… ¿pero sabes qué? no me interesa, hubiera sido muy aburrido solo darte un tiro en la cabeza, al menos así podre entretenerme un poco… ¡Outrage Strike! —
Del cañón del príncipe, comenzaron a salir misiles que rompían el barco podrido por todas partes, solo para que quedaran suspendidos por un momento, y él desenfundando una pistola dejo ver una sonrisa de satisfacción, era su ataque máximo, y no había escapatoria en un lugar tan cerrado. Alzo su pistola y de un solo disparo, detono una de las bombas ocasionando una reacción en cadena.
Usando su habilidad máxima para terminar rápido un combate, es muy ingenioso, me pregunto porque no todos lo hacen, y siempre comienzan con ataques ligeros o llamativos, es una pelea señoras y señores, no un acto de circo.
El humo comenzó a disiparse, gran parte del barco había desaparecido junto con las explosiones, menos mal que soy un ser intangible, de lo contrario ya estaría dándole insultos reales a ese principete. Por su parte Ara/Eun lograron escapar, sin embargo, algunas esquirlas lograron alcanzar parte de su cuerpo, pero intentaban suprimir el dolor. Si, pude utilizar un portal para hacer que escaparan, pero, no lo hice, y si se preguntan porque no, la respuesta es muy sencilla…porque no quise.
—Jeje…siendo honesto, no intentaba acabar con ustedes con este ataque, habría sido muy…aburrido ver sus restos calcinados, solo nivelaba el campo de juego—
—Cof cof…necesitaras más que eso, para poder hacerme daño significativo… ¿pero…que? —
¿Ara? ¿estás ahí? ¡responde! ¡Ara! ¿qué diablos está sucediendo? Ella es quien debería estar tomando el control y sin embargo...sigo estando aquí. ¿Qué está sucediendo?
Me acerque lentamente al oído de Eun, quien tenía ahora completo control sobre el cuerpo de Ara, y con una pequeña carcajada le comenté mi…pequeña broma kuku, se podría decir, que al escucharla se moriría de la risa de lo gracioso que es.
—Jejeje… ¿recuerdas que habíamos quedado que sería una pelea justa no? el luchar dos contra uno, no es nada justo, asique me tome la libertad de "dormir" a Ara…no, más bien…hice que cambiaran de lugar, ahora ella es quien está atrapada en la Horquilla y tú, eres libre, si sobrevives…me das las gracias—
—¡Add! ¡esto no era parte del trato! —
El principie parecía haber caído en cuenta al escuchar mi nombre, ya que su rostro se ilumino con una sonrisa sínica, mientras apuntaba sus pistolas hacia la dirección donde se encontraba Eun. Sobra decir el motivo del porque su felicidad y sorpresa.
—¿Add? ¿ese científico Nasod que los acompañaba en Hamel? ¿está aquí? jeje, de estarlo, también lo asesinare, aunque seré algo más…piadoso con él, ya que fue gracias a sus diagramas que pude mejorar mi armamento, primero me hare cargo de ti, y ¡después de él! ¡Disparo Rápido! —
Como el nombre de la habilidad indica, fue un disparo fugaz, tan rápido que ni Eun pudo percatarse con su clarividencia, siendo golpeada en su hombro derecho, ¿qué le habrá pasado? ¿quién habrá sido tan ruin para quitarle un valioso poder?
—¡Agh! ¡grrr! ¿por qué no pude prever eso? se supone que tengo clarividencia—
—Ah sí, olvide mencionarte, ya que intercambiaron lugares, ahora tú tienes las habilidades de Ara, y Ara las tuyas, no es que haya olvidado realmente mencionártelo, solo que no quise hacerlo, y será mejor que muevas tu lanza, sino morirás, aunque bueno de todos modos lo harás, pero al menos da pelea—
Volví a ponerme mi capucha mientras que Eun solo se limitó a darme una mirada fulminante, si se seguía distrayendo de la pelea sabía que iba a morir, aunque en parte ella ya sabía que moriría, o eso era antes de que usara su clarividencia y se viera a Ara ganando ¿qué tal si era ella en lugar de Ara?. Tendría un cuerpo finalmente, sería libre, veamos si puede mantener su lealtad hacía ella, una vez que pruebe aire libre.
—Aun con un brazo inmovilizado…luchare por la justicia por la que ella cree, ya que, si ella confió en mí, confiare en sus ideales…—
—Es irónico que lo digas…yo quería justicia, para mi pueblo y mi Padre…pero… ¿la vida de tu hermano vale más que la de mi gente y mi familia? ¿es esa la justicia que tanto predicas?... tú "camino justiciero" es solo velar a tu hermano, no importa que tanto daño haya hecho, no importa cuántos mueran a su mano…tú crees, que, con su perdón sincero, ¿todo el dolor desaparece?, quítate los lentes de color rosa, y mira la realidad…tú luchas por tú hermano, yo lucho por venganza…no se puede decir quien está bien o quien, equivocado, somos dos caras de una misma moneda, y cada quien interpreta lo que es justo, desde su perspectiva—
No pude, sino aplaudir al príncipe por su acertada afirmación, puede que parezca frio y tajante en lo que dice, pero la razón en su argumento no le falta, el bien y el mal son solo palabras, cada quien interpreta las acciones a su modo, lo que está bien para uno, para otro será lo peor del mundo, pero ¿alguna vez se han puesto a pensar, que los llevo a tomar esas decisiones? ¿los villanos son villanos por el mero gusto de serlos?
Yo tenía una vida plena y feliz, quien hubiese imaginado que tan tierno infante, hubiese perdido la cordura, y buscara desesperadamente métodos para recuperar lo que perdió, aun si sus métodos lo hicieran ver pero que un demonio, ¿qué precio estarían dispuestos a pagar, por la realización de su deseo?
—La venganza no es un camino que te deje algo al final, matar indiscriminadamente no te hace mejor que los demonios, te convertiste en lo que juraste proteger, dejaste de lado la justicia real, para caminar a oscuras—
—¿Y todo fue gracias a quién? deja de ser tan hipócrita, de haber yo asesinado a tu hermano, hubieras sido tú, quien estaría cazándome a mí, en fin, basta de charla, tengo una cita con el reino de Belder, y odio hacer esperar—
Tercer Acto: La caída de un Linaje.
Eun no dijo nada más ante las afirmaciones del príncipe, solo sujeto con fuerza su lanza y se abalanzo rápidamente hacía él, lanzando una rápida estocada, la cual el príncipe pudo esquivar dando un paso lateral, sin embargo, ese ataque solo era de distracción.
—¡Suppression! ...bien, te tengo… ¡Moonlight Slash! —
Un ataque finta para calcular su movilidad, supresión para limitar su movimiento y finalmente intentar cortarlo por la mitad, una forma rápida de acabar un duelo cuando se está herida, claramente está desesperada, pero ¿por ganar? o ¿por las palabras de él?
Pese a que sus maniobras eran agiles, se podía notar quien era quien tenía la ventaja, sé que los que me lean dirán "pero Eun controla bien a Ara incluso cuando se transforma ¿porque ahora se ve más débil?" primero: porque está herida y segundo: por el poder del guion.
El ataque de Eun había sido bloqueado por el largo cañón del príncipe, si bien era delgado, no dejaba de estar hecho en base a la piedra protectora del mismo, la cual es más dura que el acero, y se necesitó una alta temperatura para derretir siquiera una.
—Eres rápida, lo admito, pero el haberte distraído antes te dejo vulnerable y ahora pagas las consecuencias de ello, es hora de terminar con esto… ¡Trick Shot! —
La bala impacto en la pierna derecha de Eun, al ser una bala mágica dejo un agujero limpio por donde paso esta, el gemido de dolor no se hizo esperar y mantuvo su equilibrio con la lanza. Aún así su mirada pese dolorida, seguía firme, como queriendo suprimir el dolor y continuar luchando, habiendo perdido movilidad en un brazo y en una pierna ¿qué más podría hacer?
Dicen que un animal acorralado luchara con uñas y dientes hasta su último aliento, veamos si eso mismo aplicara para esta zorra milenaria.
—¡Agh! ...mff…ahh…maldición…no creas que estoy acabada…usare mi ultimo recurso! —
—¿Y cuál será? ¿arrastrarte hasta morir? Por favor, soy un asesino, no un monstruo…sacar a un animal de su miseria, es lo que nosotros llamamos "compasión" —
Eun uso la lanza como soporte para impulsarse hacia delante, aterrizando con su pierna estable, se abalanzo sobre él y comenzó su contra-ataque, sabiendo que utilizaría, eso le daría una carga extra al cuerpo, lo que haría la pérdida de sangre mayor, pero ella vio con su clarividencia como "Ara" salía victoriosa al final, y con eso en mente se mantuvo luchando.
Este es el momento que vi cuando usé clarividencia, este ataque me dará el triunfo, y por fin…podre seguir acompañando a Ara…
—¡Tiger Stance: Fierce Tiger! —
El ataque tomo desprevenido al confiado príncipe, una combinación de ataques cortos, pero contundentes asestaron sobre su cuerpo, finalizando con un largo corte en diagonal. Uno de los artes secretos que solo los más avezados en artes marciales podrían dominar.
Eun cayó al piso sosteniéndose de su lanza, como había previsto, ese ataque fue fuerte, pero también puso presión sobre su cuerpo, la sangre comenzó a ser más notoria en sus ropas. Pronunciaba el nombre de Ara, sonriendo pensando que ya había ganado. Pero, siempre se comete el mismo error…confiarse antes de asegurar la victoria.
—Cof cof…nada mal, ouff…sino hubiese activado mi Berserker, sin duda ese ataque me habría matado, aunque me dejo herido del torso, es algo que no puedo dejar pasar por alto—
—Pero…es imposible…se supone que deberías estar muerto…ese ataque debía matarte… ¿cómo es que? —
—Nos veremos en el infierno…asegúrate de guardarme un cupo… ¡Quantum Ballista! —
El cañón del príncipe genero una bomba balística de gran tamaño y poder, sin duda alguna, desaparecería a cualquier individuo que quedara dentro de su rango de alcance, Eun estaba desesperanzada y sorprendida. ¿Su clarividencia fallo? ¿acaso vio mal el futuro? ¿hubo algún error?
La respuesta a todo es, Si. Cuando la bomba toco el piso y estuvo a punto de estallar, chasque los dedos deteniendo el tiempo nuevamente, me arrodille frente a Eun y la mire a sus ojos cristalinos.
—¡Add! ¡sabía que no me abandonarías! ¡rápido deshazte de la bomba y así lucha—
—No—
Fue mi rápida y tajante respuesta a su petición de ayuda.
—¿Cómo? Pero, pero si prometiste ayudarme, ¡juraste que me ayudarías por el bien de Ara! —
—¿En qué momento hice tal promesa o juramento? sino mal recuerdo, solamente sonreí, tú fuiste quien se hizo la idea de que te ayudaría, yo nunca estuve en acuerdo o desacuerdo a tú petición. —
No estoy mintiéndole ¿o sí?, en ningún momento di pie o jure en ayudarla como si fuera una princesa en apuros, ella es completamente eficiente, competente y fuerte, no necesita de un chico que la proteja.
—¿Qué? ...pero si tú…—
No…no está mintiendo…es verdad que solo sonrió…nunca me dijo que si, solo me libero y ya…nunca tuvo intenciones de ayudarme, o ayudar a Ara…este bastardo egoísta.
—Solo quería decirte, que fui yo quien altero todo esto…desde un inicio estabas destinada a perder, yo fui quien sello a Ara y cambio cuerpo a ambas, eso ya lo sabes…pero modifique tu clarividencia y la bloque, porque, ¿cuál sería el chiste de luchar, si sabes lo que pasara? eso no es nada honorable—
—¿Qué…? ¿tú…tú…?...bastardo… ¡Ara tiene una meta que cumplir, y tú se la estas negando! —
Al escuchar sus palabras, sentí una presión en el pecho, a pesar de ser fantasma…aun puedo sentir dolor…es irónico estar muerto, pero sufrir como los vivos…me quité la capucha y comencé a reír en locura.
—Kahahaha ¿y eso la hace especial? ¿la hace única? ¿solo porque tiene una meta, ya merece un trato especial por nuestra parte?, tú mejor que nadie de los buscadores del Eldrit lo sabe maldita zorra… ¡tú sabes el porque me convertí en esto! ¿crees que yo no tenía sueños? ¿crees que yo no tenía una meta? ¿crees que yo elegí ser esto? —
Volví a ponerme la capucha, retomando mi aspecto de infante, la zorra estaba siendo hipócrita…pero bueno, que se podía esperar de una zorra, a fin de cuentas. Mentiras, traiciones, manipulaciones, ella era capaz de todo para poder conseguir lo que su anhelada Ara querría. Cree que el salvar a su hermano, le hace digna de un trato diferente, que la vida de él, vale más que las de los presentes…
Yo nunca dije que fuera un santo…mi plan era sacrificar a Eve, para volver a mi línea de tiempo original, y así salvar a mi Madre, sin tener que hacer daño a nadie más, un alma por otra alma.
—Si…se porque eres así…se lo que te llevo a ser así, pero aun tienes tiempo para salvarte, si tan solo me ayudaras nosotras—
—No…ya no hay nada que puedan hacer por y para mi…salvo desaparecer…ustedes nunca entenderán el dolor…de lo que es perder a alguien permanentemente, de haber sacrificado años…y aun teniendo el poder de ser considerado un Dios…no poder cumplir el único deseo que tienen…desaparezcan con la luz—
Volví a chasquear los dedos, y el tiempo volvió a correr, Eun intento nuevamente gritarme, pero la bomba estalló cerca de ella, levantando una cortina de humo por la onda expansiva y la explosión, cuando esta se disipo, el cuerpo de ella yacía inerte, pero con varias heridas por las esquirlas de la bomba y los escombros que volaron hacia ella.
El principie al ver que su victoria era segura, se sentó sobre su cañón, poniendo su mano en la herida que tenía diagonalmente en su cuerpo, su estado Berserker desapareció, y un hilo de sangre recorría su boca.
—Cof cof…ese ataque…fue más potente de lo que pensé…su determinación era fuerte…aun herida e incapacitada lucho ferozmente… ¿su justicia era la indicada? Y ¿estoy dejando que la ira me ciegue? —
Me acerque por detrás del Príncipe y puse mis manos sobre sus hombros, mientras susurraba a su oído, como si fuera su conciencia, queriéndole hacer entrar en razón.
—No te dejes engañar…ella solo quería que bajaras tu guardia…quería hacerte caer en su juego…y después atacarte a traición…tú justicia es la correcta…ya que eres un verdugo justo, que ve a toda vida como un igual…todas tienen el mismo valor, ninguna es más importante que otra…—
—Si…es verdad…todas tienen el mismo valor, ninguna es más que otra…—
—Ella adoraba a su hermano…cegada por ese amor, le dio más valor a él impidiéndote realizar justicia por tus propias manos…por tu gente…por tu padre...ella no quería justicia…quería su propio beneficio…y como ella hay muchos…imparte la verdadera justicia…oh gran verdugo—
—Si…eso hare…y comenzaré con el reino de Belder…apenas me recupere…iré a atacarlos—
Los ojos del príncipe se volvieron fríos, pero determinados, carentes de vida, pero rebosantes de pasión, ahora tenía un nuevo objetivo y una nueva meta, impartir la verdadera justicia. A fin de cuentas…" el fin, justifica los medios".
