La casa estaría completamente sola si no fuera por los veinticuatro conejos que ahí vivían, más las veintiuna niñas que habían llegado no hace dos días, veintitrés si contamos también a Lupa y a Lina. Los conejos esperaban a que su dueño volviera de donde sea que haya ido.

"¿Adónde estará?". Preguntó uno de ellos.

"Yo desperté pero no lo vi por ningún lado." Dijo Bianca.

"¿Creen que este bien?". Bethany preguntó angustiada.

"Y si lo vamos a buscar, no puede estar muy lejos." comentó Bertha.

"No creo que eso sea posible." Beatrice negó completamente esa opción. "Incluso separándose, no podrías buscar más lejos de un radio de tres kilómetros a la redonda."

"Beatrice tiene razón." apoyó la mayor de todas, Betty. "Este mundo es demasiado grande para nosotras como para salir afuera por nuestra propia cuenta, además…" Betty miró hacia atrás de ella provocando que el resto viera en la misma dirección que Betty.

No era alguna clase de fantasmas o algo parecido, pero su presencia se sentía como uno al estar mirando por el marco de la puerta.

"Nuestro dueño las trajo no hace mucho a la casa." susurró Bebe. "¿Será que necesitan algo?"

Loan miraba por el marco de la puerta sujetando su peso con la pared.

"Parecen que se entienden." pensó Loan.

Una mano tocó su hombro asustando a la chica en el acto.

"Perdón, perdón. No sabía que te ibas a asustar tanto."

"S-Sabes que s-siempre me asusto con f-facilidad." le dijo Loan a su amiga Vikki.

"Ya me disculpe," sonrío ella. "Además, ¿qué estabas haciendo?". Vikki imitó la misma posición que tenía Loan para ver a un grupo de conejos mover sus lindos y largos bigotes.

Vikki de echó para atrás. "No me digas que quieres cargar a uno de ellos, sabes que no son nuestros mascotas. Le pertenecen al sujeto de pelo blanco."

"¡N-No! Sólo los e-estoy vigilando."

"¿Mm, por qué?".

"¿Q-Qué tal si s-se escapan?". Dijo Loan nerviosa.

"No le veo ningún problema." dijo Vikki indiferente.

"P-Pero qué tal si se e-escapan, acaso n-no s-son las mascotas del dueño de e-esta casa, ¿y s-si nos echa a la calle por no h-haber c-cuidado de ellos? Y-Ya no tenemos d-donde v-volver, nuestro refugio s-seguro fue tomado por aquellos c-chicos m-malos y… y… estoy muy asustada." Vikki la observó con tristeza. En parte este lugar es como su refugio ahora, está libre de ratas y personas que las puedan herir, además, parece que Lupa y Lina se abrieron mucho más a Lincoln.

Vikki pensó en cada palabra que había dicho Loan he intentó darle una interpretación más realista a su situación. A ella no le disgusta este lugar, ni mucho menos el hombre que está, supuestamente, ayudándoles. Aquí tienen agua potable, comida en buen estado y espacio para todas ellas. En un principio dudaba sobre las intenciones de Lincoln, pero luego de ver todo lo que a hecho por ellas y como las ha tratado, no cabe duda que es una buena persona. Vikki recordó que en estos momentos ahora tiene una buena ropa y una cama donde duerme muy plácidamente junto con Terry, como en la habitación donde la dejaron Lupa y Lina solo tenía una litera, ella eligió la cama de arriba pero siendo cuatro personas para solo dos camas estaba segura que debía de compartir espacio con una de sus amigas, y así fue. Lina trajo a Lari, Terry y a Rinn después de que Vikki eligiera que conjunto de ropa ponerse. En ese momento, ninguna de las presentes quiso ser exigente con lo que le ofrecían. Ahí estaba esa caja, muy detalla con varios conjuntos de ropa muy llamativos, habían de vestidos hasta uniformes que las chicas usan hoy en día y que están a la moda, en cierto aspecto, ninguna de las chicas aquí presente sabe de moda, tal vez por la situación en la que habían estado viviendo no se preocupaban por nimiedades como esa.

Una por una tomó lo que le parecía mejor para ella sin decir nada. No analizaron la ropa ni la marca, solo probaron a ver sí les quedaba o no.

Vikki se movió hasta el extremo del marco e imitó a Loan.

"¿Q-Qué haces?". Preguntó Loan pensando que se estaba burlando de su extraño comportamiento.

"¿No es obvio? Hay que vigilar a esos conejos para que no les pase nada y sólo tal vez podamos quedarnos más tiempo aquí." Loan sonrío por la actitud de Vikki, y ya como si se tratara de un juego hicieron de sus manos unos binoculares.

"Son algo raras." dijo Brenda.

"Después de todo, ¿alguien sabe dónde están las zanahorias?". Sus hermanos lo vieron con los ojos entre cerrados. "¿Qué?". Dijo Blair.

"Estoy segura que vi unas cuántas en aquel salón que llaman cocina." señaló Beverly a su hermana Blair.

De inmediato Blair se dirigió a la cocina, las demás decidieron seguirla. Siendo conejos no se podían comparar con la especie de la que es Lincoln, así que, aceptándolo o no, saben muy bien lo que pueden y no pueden hacer por su dueño en estos momentos. Al menos son adorables y seguro que cuando Lincoln vuelva a querer dormir abrazando a esas bolitas de pelo.

Ya en la cocina, Bárbara fue la primera en quejarse del lugar tan alto donde estaban las zanahorias. Los vegetales naranjas con forma de cono estaban dentro de una bolsa transparente que mantiene las verduras frescas, se encontraba en el mesón de la cocina. Beth se quedó dormida en el piso de la cocina.

"Tengo hambre." volvió a decir Blair.

"¿Qué crees que hacen?". Preguntó Vikki.

Loan caminó por la cocina tomando las zanahorias que habían en el mesón.

"Oye, yo las vi primero." exigió Lacy sin percatarse de los conejos. Estos aún no se habían dado cuenta de Loan y ya tenían un plan de como subir y tomar las zanahorias.

"E-Estas son p-para las mascotas d-de esta casa." explicó Loan abriendo la bolsa y dejando caer las zanahorias cerca de los conejos.

"¡Genial!". Exclamó Blair mientras Betty comenzaba a repartir las zanahorias una por una con ayuda de Beatrice.

"Por suerte parecen ser igual de amables como nuestro dueño." mencionó Bebe.

"Ellas solo son buenas porque nuestro dueño las está dejando quedarse acá. Además, no puede comparar a un ángel con simples humanos." dijo Belinda sin tocar su zanahoria. "Pero de todas formas, gracias."

Al cabo de unos minutos, los conejos estaban llenos, y conformes se dirigieron a sus madrigueras. Brooke junto con Bernice llevaron a la dormilona Beth devuelta a su madriguera. Como Beth seguía dormida, dejaron su zanahoria dentro de la madriguera.

"Es como si pudieran hablar entre ellos." dijo Lacy tomando agua del grifo de ahí en el patio.

"Son de la misma especie, deberían tener siquiera una forma de entenderse entre ellos." Reina se acomodó los lentes.

"¿Y esos lentes?". Preguntó Vikki.

"Venían en la caja. Me ayudan a ver mejor, no mucho pero si un mínimo más." Reina le pasó los lentes a Vikki.

"Oh, es cierto. Te aclaran las cosas." se los devolvió a Reina. "¿Cómo rayos una persona tiene tanto dinero?"

"Puede que tenga tratos con la mafia." Liby miró a sus amigas para ver que opinaban ellas.

"O seguro es un modelo." opinó con más seriedad Laika viendo una revista que había llegado al buzón de la casa.

"¿Estás revisando su correo?". Laika intentó ignorar la acusación de Hiromi.

"No~". Trató de desviar la mirada. "Como sea. ¡Mira esto!" Laika mostró la portada de la revista.

Loan que se encontraba detrás de las presentes sonrío confundida. ¿En qué momento llegaron? Se preguntaba Loan al notar como todas sus amigas se comenzaban a reunir en el patio trasero.

"Cuidaban de los conejos, tú y Vikki, ¿no es así?". Insinuó Lyra sobando su mano. Loan asintió. "Bueno… no fuiste la única que pensó en eso." sonrío Lyra reincorporándose al grupo.

"¡Wow…!". Exclamaron todas al unísono. Estaban viendo la portada de aquella revista que Laika había tomado del buzón de Lincoln.

"¿Acaso no son Lina y Lupa?". Con asombro, Darna tomó la revista para mirarla más de cerca. "¡Y de ayer esta revista!". Miró la fecha conmocionada.

"Hoy es domingo, tuvo que haber sido publicada el día de ayer." Pan tomó la revista de las manos de Darna para ver la fecha por su propia cuenta.

"¿Pero Lina y Lupa no se fueron el sábado por la mañana?". Laika intentó recordar.

"¡Están muy lindos los tres!". Exclamó Lizy arrebatando la revista para ella.

Las presentes se tranquilizaron. Se acomodaron alrededor de Lizy para ver el contenido de la revista. Como se podía ver, eran catálogos de ropa para niños y adultos. En la sección de niños, representando a las niñas aparecían Lupa y Lina posando con diferentes vestidos, a pesar de que Lupa estuvo en contra de esto, ella fue la que más se dejó llevar a la hora de tomar las fotos. En el espacio de hombres solo habían dos modelos, un hombre moreno alto y un joven albino, que en este caso el albino es nuestro querido Lincoln, ambos modelos de destacaron pero de algo está segura Leni, más mujeres jóvenes se centrarán solo en Lincoln. En la parte de mujeres no hubo más que lencería y algunos abrigos, estos fueron mostrados gracias a tres mujeres que Leni contactó y que decidieron ayudarla en su sección de fotografía. Becky, Fiona y Carol fueron las modelos en las últimas páginas de la revista.

"Mira, esa se parece a ti, Laika." molestó Liby.

Laika giró los ojos. "Sólo porque sea pelirroja no significa que sea igual que todas las pelirrojas. Además, mi cabello tira más a naranja." agarró su cabello y lo observó.

"Oigan chicas, creo que deberíamos entrar." Rinn llamó la atención de todas.

"¿Por? Aún no está oscureciendo." afirmó Hiromi con una voz muy monótona.

"Qué importa y es o no de noche, no deberíamos estar mucho tiempo a la vista de cualquiera. ¿Qué tal si llega la Policía?". Habló Rinn nerviosa. "Somos muchas personas, seguro llamaremos la atención de alguien."

Lyra suspiró. "Rinn tiene razón. Estamos ahora en un lugar mil veces más cómodo que el vertedero, y… mejor que nuestras casas." aclaró Lyra. Y así una por una entraron a la casa a excepción de las que todavía no salían de la habitación donde Lupa y Lina las habían dejado.

"¿Sonette, Leia, siguen ahí?". Preguntó Lyra al frente del cuarto de Lori y Leni.

La puerta se abrió muy despacio dejando ver el cabello negro de Sonette. "Pasa." dijo ella. "Leia fue al baño, dijo que se iba a preparar para algo."

"¿Sabes de qué se trata?". Sonette negó con la cabeza la pregunta de Lyra. "Mientras no haga un desastre creo está bien. No quiero desechar la amabilidad de Lincoln."

"¿Quién es Lincoln?". Preguntó Sonette después de que Lyra entrara a al cuarto.

"El dueño de esta casa y el que nos dio una habitación y ropa a cada una de nosotras… ¿en verdad no sabías su nombre?". Sonette volvió a negar con la cabeza.

"Puede que no sea la única. Incluso pienso que deberías al menos darle las gracias por lo que está haciendo por nosotras." Lyra escuchó atenta, era cierto que aún de la habían dado las gracias a Lincoln.

"Cómo se me pudo olvidar algo como eso… deberías decirle a las demás también."

Luego de unos quince minutos de haber entrado al baño de la casa Loud, Leia junto a Lacy, Marla y Gloom salieron con guantes de gomas y botas impermeables que encontraron en el sótano. Con dos botellas con boquilla de sprays y tres pañuelos, además de un quita pelusa multicolor, las tres chicas se prepararon para asear las habitaciones en las que ahora se quedarán. Lyra fue sorprendida cuando salía a avisarle al resto que deberían de darle sus agradecimientos a Lincoln.

"¿Q-Qué, qué haces, Leia?".

"No lo ves, limpiar." dijo sin parar de sacudir su quita pelusa por los muebles. Lyra la iba a detener, nadie les había dado el permiso de hacer esto. A lo lejos visualizó a Gloom, Lacy y a Marla haciendo lo mismo en el resto de la casa.

"¿Por qué no nos ayudas? Sería una forma de darle las gracias, ¿no lo crees?". Dijo Leia mirando a su amiga Lyra con una sonrisa.

"¿Acaso tú…?"

"No me malentiendas, estoy muy agradecida de que nos haya salvado y sacó de ese vertedero… pero el sigue siendo un humano… tú y yo sabemos que horrores puede esconder una sonrisa." terminó Leia con la mesita de noche que había en la habitación de Lori y Leni pasando directamente al armario.

"…". Lyra quedó pensativa durante un tiempo, pero luego su mente se aclaró. "Creo que él es diferente." Leia se giró, vio a Lyra sacudir las sábanas de una de las camas. Sonette quien había sido completamente ignorada comenzó a sacudir la sábana de la otra cama.

Gloom se encargó de las escaleras, sus amigas veían como por cada escalón, sus melones se agitaban como locos.

"Está presumiendo." Liby intentó esconder su derrota inflando su pecho.

María entró al cuarto de Lola y Lana y vio como Laika había dejado un rastro de tierra con sus botas. María la reprendió a pesar de ser dos años menor que Laika. Esta última se disculpó con María quien le lanzó la escoba y el recogedor de juguete que había en la esquina de la habitación.

"¿E-Están limpiando l-la c-casa?". Loan pareció detrás de María después de haber subido por las escaleras.

"Oh, Hola Loan. Sí, lo estamos haciendo, fue idea de Leia… ¿quieres ayudar?". María le sostuvo un trapo.

"No sé s-sí lo p-pueda hacer bien…". Dijo Loan aún más nerviosa.

"Vamos, piensa en ello como darles las gracias a ese ardiente modelo." María de mordió el labio inferior insinuando que Loan le llama la atención el albino.

Los nervios de Loan hicieron que su cabello se crespara. "T-Tal vez lo i-intente." aseguró Loan mientras María sonreía victoriosa.

En el momento de terminar con el cuarto donde ahora duermen Lyra, Sonette y Leia. Las tres ya mencionadas caminaron en dirección a la sala notando el reluciente color marrón de las escaleras. Al llegar a la sala notaron que todo estaba muy limpio, desviando su mirada a la cocina lograron encontrarse con una multitud de chicas limpiando cada rincón.

"¿Cómo las lograste convencer, Gloom?". Preguntó Leia.

Gloom se dio una vuelta sobre sí. "¿A quién?" dijo incrédula a la vez que sus pechos trataban de calmar la inercia del movimiento.

"Nada… no importa." Leia miró hacia otra parte. "Haría lo que fuera solo para olvidar esas estúpidas sandías." aunque fuera solo un pensamiento interno de Leia, pudo ver como sus amigas alzaron sus pulgares dando total razón a Leia.

"¿Oigan, quién está cuidando de Lulu?". Preguntó Lari algo preocupada por no verla durante todo un día.

"Uh, si mal no estoy, Liena está cuidando de ella en una cuna que encontramos en uno de los cuartos." explicó Reina.

Mientras algunas de las chicas comenzaron a charlar, Darna limpiaba el lavaplatos con cuidado, de por sí, ella sabía que era algo torpe y no lo quería arruinar ya que estaba intentando ayudar a sus amigas. Para la mala suerte de Darna, la puerta principal de abrió alertando a las chicas, principalmente a Darna que se giró muy rápido sujetando la tubería y desprendió la única cosa que mantenía el agua comprimida en su lugar.

Lincoln entró cansado a la casa junto a Lupa y Lina que arrastraban sus cuerpos con las pocas fuerzas que tenían. Un gritó alertó a Lincoln, Lupa y Lina lo ignoraron. Una vez que Lincoln llegó a la cocina pudo ver como una chica con pecas en sus mejillas que vestía un suéter sin mangas con un estampado de la cara de un gato gris. Darna estaba totalmente empapada y a punto de llorar por su torpeza.

Tal vez por la fuente de agua que caía sobre ella nadie se daría cuenta estaba llorando. Lincoln cogió una llave inglesa del estante de arriba y con cuidado cerró la tubería que suministra agua al lavaplatos.

Después de arreglar ese problema, Lincoln se acercó a la chica que estaba sentada en el piso mojado. "¿Estás bien?". Preguntó él con preocupación en su voz.

Darna llevó sus manos a su rostro limpiándose las lágrimas disimuladas con las gotas de agua que se escurren por su rostro.

Lincoln subió a su habitación para tomar una de sus toallas. "Toma." le dio Lincoln. "Puedes coger un resfriado, mejor ve a tomar una baño, ¿sí?". Darna asintió aún con los ojos húmedos.

Cuando Darna por fin subió las escaleras, Lincoln se giró hacia las demás presentes en el lugar.

"¿Qué pasó aquí?". Preguntó con las dos cejas levantadas.

"¿L-Limpieza?". Mencionó Leia apenada.

"¿Limpieza?". Lincoln pasó su mirada por toda la casa. Se veía mucho más limpia y eso que la última vez que él hizo aseo fue hace cuatro días. "Bueno, es obvio que la casa se me mucho más reluciente, pero… ¿por qué? ¿Por qué quisieron hacer esto?".

Loan alzó la mano. "Q-Queríamos m-mostrar lo felices que e-estábamos por l-la a-ayuda que nos diste a-aquella vez." Lincoln se sorprendió.

¿Él esperaba algo a cambio? No, para nada. Lincoln actuó por instinto, su mente solo pensaba en ayudar a esas dos albinas que se encontró por el camino, después su ser comenzó atormentando su corazón al saber que no eran las únicas en esa situación. ¿Caridad, respeto, fama? Lincoln no pensó en nada de eso, ni una minúscula intención de maldad pasó por su cabeza. La rabia invadió sus puños al ver cómo eran tratadas las amigas de Lupa y Lina, miedo entro por sus ojos al ver el mal estado de todos, la angustia paralizó sus piernas al no saber qué hacer, calma encontró cuando vio a sus lindos y esponjosos conejos preocuparse por él.

Lincoln bostezo para disimular que se le había escapado una lágrima. "Miren, agradezco lo que hicieron, creo fue muy lindo de su parte… pero no deberían esforzarse tanto, pueden estar tranquilas, yo me encargaré del resto." con una sonrisa Lincoln les volvió a dar las gracias.

Leia se quitó la gota de sudor al saber que estaba a salvo y que su plan, por poco, había funcionado. Lyra y Loan también estaban contentas con el resultado.

"¿Qué les sucedió?". Preguntaron.

"No más vestidos, por favor." algunos balbuceos vinieron de parte de Lupa y Lina.

Pan y Hiromi se vieron entre sí levantando sus hombros con desconcierto. En la cocina Leia le dio las gracias a sus amigas por haberlas ayudado, Loan se sentía realmente muy bien por las palabras que había mencionado Lincoln. Hablando de Lincoln, él pudo notar como el resto ignoró el descuido de Darna, nadie se burló o se rieron de ella.

"¿Cómo te sientes?". Preguntó Lincoln a través de la puerta que separa el baño del pasillo.

Darna se tomó su tiempo para responder. "Terrible."

"Te digo algo…" Lincoln hizo una pausa. "Así como te sientes ahora, es como me sentía hace una semana durante seis años de no poder hacer por mí… por mi familia o por alguien." Darna secó su cuerpo con la toalla de Lincoln. "Las únicas personas que tenía para consolarme eran las mismas a quien culpaba por mis fallos… pero sabes algo," Lincoln cerró los ojos y intentó recordar el momento en el que Lupa presentó a sus amigas junto a Lina. "Darna…". La chica se sorprendió al escuchar su nombre. "Está bien llorar, pero nunca debes pensar que estás sola. Tienes amigas que te apoyarán incluso en las peores situaciones…". Darna abrió la puerta.

"¿Dices que ellas no están molestas por arruinarlo todo?". Dijo Darna que sólo usaba la toalla para tapar su largo cuerpo.

Lincoln puso sus manos enfrente de él. "S-Sí, estoy seguro que nadie está molesta contigo, es más," Lincoln se apartó para que Darna pudiera ver detrás de él.

Darna observó a la mayoría de sus amigas asomándose en la escalera. Ella sonrío mientras otra vez salían algunas lágrimas de sus ojos.

"¡Lo siento!". Gritó ella. "¡Y las quiero, amigas!". Con afán, todas llegaron hasta Leia preguntándole sí se encontraba bien.

Lincoln sonrío, pero si sonrisa duró poco cuando escucho el lloriqueo de un bebé que venía del cuarto de Lisa.

Con un suspiro Lincoln se puso en marcha. "Aquí vamos…"