Filly valerius
Un pequeño niño de un año de cabellos plateados algo muy extraño y ojitos celestes frío, miraba con curiosidad como una mujer que presintió que era su mami discutía a gritos con un hombre que era igual a él no sintió una conexión como con la mujer, pero supuso que era su papá.
El hombre se fue del lugar mientras la mujer se dejaba caer de rodillas teniendo cuidado con su enorme pansa el niño se acercó con pasitos torpes hacia la mujer, ella lo jaló de uno de sus brazos y lo acerco a ella y apretarlo contra su pecho tarareando una melodía confusa, pero tranquilizante.
- PERDONAME, PERDONAME –gritaba y sollozaba la mujer.
Al parecer esa era la única muestra de cariño que recibió de su madre, a pesar de ser muy pequeño intento sent su rechazo, when intentba abrazar a su madre lo que recibió era un golpe, un empujón, una bofetada, golpes o gritos, lo único que podía hacer era hacerse un ovillo en uno de los rincones de esa pocilga y llorar en silencio.
Un día mientras dormía lo que lo despertó fueron los gritos de su mamá que se agarraba con fuerza su enorme estómago y sangraba de la entrepierna, afuera lugar unas personas, pero no se acercaron siquiera para ayudar a su mamá solo se quedaron como si estuvieran esperando algo, algo perturbado se acercó a su madre con pasitos torpes poniéndose entre sus piernas viendo como de ella salía una masa viscosa llena de sangre que al terminar de salir del cuerpo de su mamá se ponía a llorar… era un bebé con la piel llena de cosas viscosas y sangre, la piel sonrosada y una pequeña pelusa de cabello negro. Su madre estaba muy cansada que se desplomo sobre lo que dormía que era un pequeño colchón,
Los señores que estaban afuera entraron por la fuerza, uno de los hombres uniformados lo separo de su madre bruscamente estampándolo contra la pared, su vista estuvo borrosa por unos momentos solo pudo distinguir la silueta de su madre forcejeando con aquellos hombres, el sonido de ese bebe llorando y su madre gritando para después perder el conocimiento.
Cuando despertó lo primero que escucho fueron los sollozos de su mamá, intentó abrazarla para consolarla, pero lo único que recibió fue un empujón.
Pasaron dos años de eso, para ese entonces ya entendía mucho más las cosas menos el rechazo de su madre, su madre estaba en el escenario de ese burdel bailando para esos señores mientras él limpiaba los vasos de licor de la barra de licor. Le molestaba que los señores se llevaran a su mamá dejándolo solo, cuando pasaba eso regresaba solo a casa en ese feo rincón estando solo se ponía a pensar en su hermanito en como estaba, ¿Es feliz? ¿También se sentirá solo? ¿Sabrá quién es su familia? Eso era lo que siempre pensaba cuando se sintió solo.
Su mamá salió hace dos días y no regresaba, con miedo de estar solo en ese mundo se hizo un ovillo en ese rincón esperando su hora, pero su mamá volvió esa noche, no le dio ninguna mirada decepción, un grito, un golpe, nada, ella se veía como si tuviera la mente en otro sitio y esa era su rutina diaria durante varios meses, en ese tiempo también notó que el estómago de su mamá se estaba hinchando un poco la última vez que eso pasó nació su pequeño hermano.
- Potra, en unos meses no podré trabajar.
- si a eso le llamas trabajar –lo dijo entre dientes para que su madre no lo escuchara, pero no fue así - ¡OUCH! –Lo que recibió fue un golpe por parte de su madre.
- No me hables así que soy tu madre, tendrás que apoyarme un poco estos meses –le dijo mientras se sobaba el estómago hinchado.
Ahí es donde Filly entendió lo que le estaba diciendo su madre, debería un nuevo hermanito no pudo esconder la emoción en su rostro solo pudo descifrar la mirada lastimera que le dedico su madre, en su pequeña mente se juró ser el mejor hermano mayor que no pudo ser para su primer hermanito.
Durante esos meses a pesar de las miradas de asco de su madre, la ayudaba a sentarse, pararse, le daba lo poco que tenían para comer en la cama cuando su pansa se puso mucho más grande ya veces a pesar de que tenía se lo daba a su mamá ya que decía que su hermanito debía crecer bien, cuando su mamá dejo de ir al burdel con esos señores el siguió yendo a ese bar para limpiar los vasos de licor, los baños y los privados para que el señor le diera dinero para la comida de su mamá y su hermanito, pero el viejo tacaño no le daba casi nada.
- No debes hacer eso, no solo tengo que cargar con otro escuincle y si te enfermas también tendré que cargar contigo –le dijo su madre.
Filly le tendió una pequeña bandeja con un vaso de agua y tres panes para que comiera mientras el solo comía medio pan y un vaso de agua.
- No te pongas sentimental niño, así nunca serás un hombre.
" Ser un hombre", sería un hombre para su familia. Ese lugar era horrible todo estaba sucio no se distinguía si era de día o de noche solo sabía que vivía ahí, su madre lo odiaba y que moría de hambre.
Antes de que se fuera al burdel su mamá se puso muy mal tocando se el estómago ahora se había quedado helado no sabía qué hacer, entonces recordó a una amiga de su mamá que trabajaba en el mismo lugar salió corriendo lo más rápido que pudo y por puro milagro la encontró en el camino la llevó corriendo a su casa.
- Todo estará bien cariño –le dijo con dulzura la mujer, él se iba a su rincón, mientras su mamá gritaba.
Estaba perturbado por los gritos y sollozos de su mamá hasta finalmente escucho un llanto agudo que anunciaba el nacimiento de su hermanito, se acercó muy ilusionado, pero lo detuvo la mirada triste de la amiga su madre y como su mamá abrazaba el cuerpo de su hermanito y lloraba con dolor la mujer intento darle una sonrisa para calmarlo y darle la noticia.
- Tienes una hermanita –le dijo la amiga de su mamá.
Una hermanita, se acercó a su madre y vio el rostro de la bebé y de él nació un instinto de protección muy grande no dejaría que nadie le hiciera daño a ella.
- ¿Cómo piensas llamarla, Montserrat? –Pregunto la amiga de su mamá.
- Alejandría, se llamará Alejandría.
Su madre por un año entero se encargó de trabajar en ese horrible lugar, mientras que él se quedaba en casa y cuidaba de su hermana menor ella era muy tierna y linda nunca se le despegaba se quedaba prendida como un moco.
- Tienes que comer Alex.
Filly y Alex estaban sentados en el suelo de su casa mientras comían pan, Filly comía medio pan y Alexandria comía uno y medio, pero veía que ella solo se comió uno y dejó la otra mitad.
- ¿Y hemano no ven? –Dijo la pequeña niña en su idioma.
- Yo no tengo hambre, mejor come tú.
Su mamá llego con los ojos hinchados, traía de la mano a un niño pelinegro de pelo negro y ojos fucsia.
- Les presento a su hermano –dejo al niño frente a ellos mientras se retiraba nuevamente de la casa.
Se quedó viendo al niño que estaba asustado.
- ¿Tienes hambre?
El niño se notaba que no había comido en días y estaba sucio con la ropa toda rasgada. El niño solo asintió en contestación y Alexandria con toda su inocencia le acerco la mitad de pan para que comiera, lo acepto impresionado ya la vez feliz sentándose en frente.
- ¿Cómo te llamas? –Preguntó Potra.
- Soy Killy –la voz del niño sonaba ronca e inocente.
- Algo parecido al mío soy Filly, ella es Alexandria, nuestra hermana –le presento a la niña.
Killy fijo su vista en la niña que lo miraba como si fuera lo más genial de este mundo y él la analizaba.
- Parece un moco –dijo Killy sobre la niña.
- Eso mismo pensé yo –respondió Filly.
La niña en respuesta se levantó y con pasitos torpes le dio un pequeño golpe al hermano recién llegado para después dirigirse a su hermanote y darle otro golpe, los dos se partieron a carcajadas al ver el pucherito en la cara de la niña.
Filly abrazó a su hermano con un brazo ya Alexandria con el otro, ambos se acurrucaron en los brazos de su hermano mayor.
- Yo voy a cuidarlos, se los prometo como hermano.
Al instante de llegar su madre puso a trabajar a Killy con el señor del burdel para que lo expusiera como si fuera algo anormal, en cada una de esas presentaciones su hermano salía llorando y él siempre lo consolaba, cuando Alexandria tuvo cuatro años también comenzó a trabajar como el de limpiador en el burdel, eso sí, vestida con sus antiguas ropas para parecer un niño.
- Mira a ese niño, ¿no es el hijo de Montserrat? –Dijo una señora a otra que lo miraba desde la entrada del callejón del burdel cuando sacaba la basura.
- Sí y escuche que tuvo dos más, al parecer están malditos.
- Desgracias es lo único que trajo esa mujer desde que llegó, ahora nos maldice reproduciendo su inmundicia en estas murallas –eso ultimo lo dijo refiriéndose a los niños.
Esto no estaba bien, empezaba tener resentimiento hacia su madre a veces se preguntaba ¿Qué había hecho esa mujer para estar maldita y arrastrarlos con ella?, su madre solo le decía que no se entrometiera en sus asuntos cuando creció por los diez años entendió el trabajo de su mamá aparte de bailar lo que hacía cuando estaba en los privados, era tener sexo con los clientes, PROSTITUIRSE.
Le pareció denigrante, pero era lo que les ponía comida en la boca así que ya no dijo nada, cuando descubrieron que su hermanita era niña la pusieron de mesera para atender a los señores que la veían con morbo y con intenciones nada sanas, muchas veces quiso intervenir y sacarles los ojos a los cochinos esos para que dejaran de ver a su inocente, pura y casta hermanita que estaba más que aterrada, pero su sorpresa era que su mamá terminaba interviniendo, aparte de desearla le temían algo que no entendían, cuando unos señores que se veía que eran de buena posición de la muralla Sina se llevaban a su mamá para tener sus servicios, ellos se quedaban trabajando.
Cuando Alexandria entro en la pubertad y tenía doce años veía que su mamá le estaba enseñando a bailar en casa haciendo movimientos de cadera muy sensuales, ya sabía lo que significaba.
―Ella no debe hacer eso, es muy pequeña –le reclamo a su madre.
―No tenemos comida, tú y Killy ya están grandes saben cómo ganarse su pan diario, ella no, debe aprender a ganarse su comida por sí sola, no estaré siempre con ustedes.
― Talvez tú no, pero YO sí y también Killy nosotros la cuidaremos trabajaremos el doble incluso trabajare el triple para que no termine siendo una ramera como tú.
¡PLAF!
La mano de Montserrat se estrelló en la mejilla de su hijo mayor dejándosela marcada.
―Puedes pensar lo que quieras de mí, pero soy tu madre… por eso te dejo esa responsabilidad, a ustedes dos y tú como el mayor, heredero de los Valerius tienes que cuidar de los tuyos, honrar el valor gitano de la familia tratando de levantar el honor del apellido.
Valerius, su madre se lo venía metiendo desde que tenía diez años el apellido no veía ningún valor de ese apellido y ese nombre a donde quiera que vaya lo señalaban y lo repudiaban por apellidarse así, menos su propio pueblo.
―Iré a la muralla Sina unos días.
― ¿Cuánto te pagarán? –le preguntó Killy quien decidió meterse.
― Algo considerable para comer unas semanas.
Al irse su madre Alexandria tomó el lugar de su madre como bailarina a los trece en ese asqueroso burdel, los hombres se sentían en más libertad de observarla ahora que su madre no estaba. Un señor de edad sucio, asqueroso y morboso no se aguantó las ganas y le dio una nalgada a su hermana ella llena de miedo se fue corriendo con Killy ambos salieron del burdel para alejarse de ahí, ese morboso los siguió, pero no pudo alcanzarlo ya que Filly lo alcanzó y lo masacró a golpes.
―Wow, eres increíble niño –dijo un hombre desde las sombras.
Ese hombre era de mediana estatura con arrugas que se veía que era un comerciante.
― No te pongas así muchacho, tienes talento para los golpes… ¿Quieres aprovechar ese talento y ganar algo de dinero?
Filly vio esa oportunidad para ganar más y darle una mejor vida a sus hermanos, solo tenía que pelear con otros sujetos y le pagarían, Alexandria no se puso nada contenta cuando le dio la noticia.
― ¡OUCH! –se sobaba el golpe que le dio su pequeña hermanita.
―ERES UN ZOQUETE –le reclama la hermanita.
― Mira moco, esto nos beneficiará a todos podremos dejar ese horrible trabajo en ese lugar, Killy y tú dejaran de exponerse ante los morbosos que hay en ese lugar, podremos ir a vivir a alguna de las murallas.
―A pesar de que siempre estoy de tu lado, esta vez concuerdo con el moco, eso es muy peligroso –le dijo Killy.
Estaba haciendo mucho frío y Filly cubrió a Alexandria con una bufanda para que no se enfermara, sus hermanos lo apoyaron, él tampoco estaba tan seguro de hacerlo, pero era por el bien de sus hermanos.
Cuando se lo dijo a su madre sorprendentemente ella se opuso al inicio y vio la preocupación que no veía desde hace varios años, había notado un cambio en ella en esos últimos años cuando Alex tenía diez años, se preocupaba por él no quería que Alex siguiera bailando ni que Killy se vendiera, estaba un poco más alegre, decidida, humana y noto su secretito, estaba embarazada de nuevo, ese tiempo no duro mucho cuando volvió a ser la misma desgraciada de siempre.
Ese hombre organizaba peleas clandestinas en el muro Sina por las noches, por lo que con su permiso podría salir del subterráneo, su primera pelea fue un desastre casi lo mataban, imagínense un niño de 16 años peleando con un mastodonte de 30 más fuerte y por mucho los borrachos lo sacaron a la calle todo golpeado diciéndole "Te fue bien niño", con el tiempo fue mejorando una noche termino de pelear recibiendo el poco pago que le daba el viejo tacaño vio que unos hombres rodeaban a una muchacha de aproximadamente 14 años que era igual a él físicamente, molió a golpes a los muchachos y la muchacha en vez de agradecérselo lo golpeo y grito por auxilio "ALEJATE DE MI SUCIO GITANO" , así lo llamó "sucio Gitano", llegó un hombre muy parecido a él y abrazo a la muchacha.
― ¿Estas bien Dekal? –pregunto el hombre que al parecer era su padre.
― Oye, ¿Tú tuviste una aventurilla con Montserrat? ¿Este no es el escuincle que tuviste con ella? –dijo otro hombre viendo fijamente al joven y el parecido que tenía con Dekal y su padre.
― Este escuincle gitanillo no es mi hijo, quiso abusar de mi hija, asegúrense de darle una lección –dijo el hombre para retirarse con su hija.
Esa noche recibió el peor escarmiento de su vida, la policía militar lo dejó medio muerto, le costó volver al subterráneo y a su casa, su madre casi pegó grito en el cielo cuando lo vio todo golpeado para ese entonces nació su ultimo hermanito, Darnell su hermana le prohibió trabajar hasta que se recuperara, mientras ella, su "madre" y su hermano trabajaban y que cuidará a Darry bajo amenaza.
―Quédate en esta casa, si te veo fuera de esta casa te lastimare peor que ellos –lo amenazo el moco que tenía como hermana.
El tiempo que estuvo sin trabajar era horrible, Darry ya tenía dos años cuando su madre les dijo que habían perdido el trabajo en ese burdel, estaban caminando por las calles del subterráneo tratando de idear nuevas para sobrevivir. Estando cerca de su hogar escucharon un golpe horrible que provenía dentro de la casa, y a su madre discutiendo a gritos al parecer con un señor, ellos se escondieron viendo como un señor que era evidente que provenía de Sina por como vestía y la cantidad los soldados de la policía militar que rodeaban la casa, cuando el señor se retiró con una sonrisa triunfante, su madre les había gritado que necesitaba estar sola y los echo de la casa.
Por casi una semana no pisaron la casa, todo concepto de vivir honradamente y ganarse el pan diario de la forma más honesta que se podía desapareció, tenían que pensar en su hermanito que necesitaba comer, ellos también así que se tuvieron que rebajar a sobrevivir como todos en ese lugar, robando, estafando, eso les dio algo para comer por pocos días hasta que su madre los recibió de nuevo en casa. Alexandria bailaba casi desnuda en las calles con solo quince años para obtener unas monedas, Killy tuvo que vender su cuerpo para que Alexandria no lo hiciera mientras él robaba a algunos que iban pasando por ahí mientras se encargaba de Darry.
Había notado a su hermana algo alegre esos últimos días., un poco avergonzada por la vida que llevaba, se escapaba por algunas horas y regresaba con una sonrisa de enamorada, ¿¡ENAMORADA?! El maldito que la estaba enamorando iba a conocer su furia, de seguro era uno de esos viejos verdes que la quiere comprar enamorándola primero.
― ¿Se puede saber porque esa cara moco? –cuestiono el peliplata.
―No es nada Filly –Contestó la chica.
―Lex sé que esto tiene que ver con un hombre, habla ahora ¿Es un viejo verde? –cuestiono Filly.
―Él no es un viejo verde, es dos años mayor que yo, me hace sentir feliz, viva, bonita, importante, él es lindo, divino, es encantador, me cuida, me respeta y lo más importante es que él me ama –le dijo ella.
La forma en que le brillaban los ojos y la forma en que expresaba lo que ese hombre hacía por ella, rogaba Dios que sea solo una ilusión un enamoramiento pasajero, pero no pasó a la pequeña niña le había llegado el amor.
Muro Sina.
El peliplata estaba cansado lo único que quería era comer algo, tenía hambre, sueño y le dolía todo el cuerpo estaba todo moreteado a causa de la pelea de anoche cerca de una granja que al salir y recibir su pago se lo robó la policía militar dándole un segundo escarmiento de paso, solo sabía que despertó en un callejón de alguna de las ciudades del muro donde lo único que recibió fue un baldazo de agua sucia llena de desechos mal olientes y unas pedradas junto con las palabras "LARGO DE AQUÍ GITANO ASQUEROSO, DEMONIO QUE SALIO DE LAS ENTRAÑAS DE SU MADRE" y un sinfín de cosas más, no tenía fuerzas para defenderse.
― ¡YA DEJENLO! –fue el grito de alguien.
Solo distinguió la figura frente a él antes de que perdiera la conciencia, despertó en lo que parecía una cabaña con la cabeza, los brazos y el torso vendado, en la puerta estaba una joven de cabello negro y largo con unos ojos, nunca en su vida había visto ojos tan hermosos, eran como azul violeta brillante ella lo veía con preocupación.
― Ya despertaste, ¿Te encuentras bien? –ella se hinco a su lado.
― sí, ¿Por qué? –cuestiono el Valerius.
― ¿De qué hablas?
― ¿Por qué me ayudaste?, soy gitano –dijo él.
― ¡¿Y?! eso no les da derecho a esas personas de tratarte así –respondió la mujer mientras cambiaba las vendas de su torso.
― Gracias, ¿Cuál es tu nombre? –pregunto un poco apenado.
― Me llamo "Dalila" –contesto ella con una sonrisa tierna.
― Soy Filly –contestó algo inseguro.
― ¿Eres el hijo de Montserrat Valerius? –Dijo la chica asombrada.
Ya lo veía venir ahora se arrepentirá de haberlo ayudado lo dejará a su suerte si no es que le llame ya a la policía militar.
― No me malentiendas, solo me sorprendió.
―No tienes que fingir más amabilidad, sé que te produzco asco lo mejor será que me vaya, deben estar preocupados por mí en casa –Filly intentó levantarse, pero la chica no se lo permitió.
―No estoy fingiendo, por favor recuéstate aun no te recuperas del todo –la chica lo volvió a recostar.
Después de que se recuperara de sus heridas y volviera a casa, su madre le dio la reprimiendo de su vida sus hermanos estuvieron muy preocupados por eso, pero a partir de conocer a "Dalila" su vida no se sentía tan horrible como siempre lo había sido, siempre que le tocaba pelear por los terrenos de esa granja ella siempre lo esperaba para curar sus heridas y con comida caliente, con ella tuvo todas sus primeras veces, su primer abraso, su primer beso de amor, su primera vez, todo, a él también le llegó el amor. Ese era un sueño hermoso, uno del que no quería despertar jamás, tenía toda esa calidez que le faltó toda su vida por esos cinco años.
Al regresar a casa una noche se vino la primera parte de la desgracia para la familia.
― ¡¿CÓMO PUDISTE HACER ESO?! –escuchó el grito de su madre.
― ¡YO LO AMO ENTIENDELO! –escucho el grito de su hermana seguido por el sonido de una cachetada.
Filly solo se quedó observando eso mientras su madre y su hermana de ahora veinte años discutían, al parecer le descubrieron el noviecito a ese moco.
―Filly –susurro Killy desde unas cajas en un callejón con el pequeño Darry de ahora 7 años.
― ¿Qué sucedió?
― Le descubrieron el novio a mi hermana –contestó Darry.
― Arg le dije a ese moco que debía ser más discreto cuando estuviera intercambiando saliva con su novio –dijo frustrado el peli-plata.
― Sabíamos que no sería una niña para siempre, creo que tenemos que alentarla a seguir con él si es que le está brindando felicidad y amor en este infierno, creo que esta será la última vez que veamos al moco –dijo con pesar Killy viendo como su madre y hermana seguían discutiendo a gritos.
No podía dormir pensando en la situación que atraviesa su familia por la pelea que tuvieron las mujeres, escucho cuando la puerta se habría viendo a su hermana con una pequeña bolsa con ropa a punto de abandonar su casa.
― ¿Sin despedirte? –le dijo a su espalda viendo como ella daba un respingo del susto.
―Ya no soporto estar aquí –le contestó ella con los ojos vidriosos reflejando la tristeza.
― ¿Piensas darle la espalda a la familia? –le dijo.
Y era verdad le estaba dando la espalda a su familia y a su pueblo, porque para los gitanos la familia es lo más importante las hijas le debían respeto y obediencia a los patriarcas de la familia, así como a los hermanos varones mientras ellas se ocupaban del hogar y de los hermanos más pequeños, cualquier deshonra causaría el destierro del familiar sin poder ver de nuevo a su familia, eso aprendieron en las clases de cultura que recibían con su mamá junto con el sabio de su pueblo.
―El concepto de familia de mamá es muy raro, cuando lo entiendas volveré, pero por ahora no voy a quedarme para ser la otra moneda de cambio de mamá.
Y eso era cierto, su madre encontró la manera de sobrevivir vendiéndola a ella y a Killy en bares para ofrecer sus servicios de baile sensual, se molestó enormemente con su madre cuando supo que la quería vender en matrimonio a uno de los Rabo verde de Sina, pero tenía razón tenía que hacer algo bueno de su vida. Ella estaría bien por el momento si se iba con su novio, pero por el bien de sus otros hermanos que dependían de él todavía no podía revelarse todavía.
Con todo el amor que sentía desde que la vio por primera vez en los brazos de su mamá la abrazó con mucho cariño.
― Recuerda que siempre te vamos a apoyar a pesar de lo que digan las leyes de nuestro pueblo, si ese hombre te da la felicidad y la libertad que mereces pues bienvenido sea, pero si te hace algo Killy y yo lo cazaremos y lo mataremos –prometió el chico.
― Él es el hombre de mi vida, soy muy feliz con él y ustedes serán siempre mis hermanos, mi familia.
Filly la apartó de él y le daba un beso en la frente mientras la acompañaba a la puerta viendo cómo se perdía en la oscuridad de las calles, pero no se quedaría tranquilo hasta corroborar que estuviera bien. Sin que se diera cuenta la siguió por la oscuridad, llegó a un lugar abandonado donde vio a su pequeña e inocente hermanita, besándose con ese hombre, bueno ella tenía razón no se miraba de no más de dos años mayor, se miraba que era enano igual que ella si no es que uno o dos centímetros de más bueno son tal para cual, podía ver el cariño que ambos se tenían, con eso ya estaba más tranquilo… su hermanita estaba en buenas manos.
—Ella estará bien no tienes por qué preocuparte cariño –dijo "Dalila".
Esos meses fueron muy horribles y solitarios, extrañaba molestar a ese moco que desde chiquita lo seguía como un pollito, las cosas en casa estaban terribles, su madre parecía aliviada de que Alexandria se fuera lo cual causo unos conflictos grandes con Killy que era el que tenía una conexión más fuerte con el moco, Darry no entendía nada por eso lo alejaron de las discusiones para que no sufriera, cuando eso pasaba se desquitaba en las peleas para después pasar el rato con "Dalila", en ese momento ambos se encontraban en esa cabaña donde ella curaba sus heridas recostados en esa cama improvisada solo cubiertos por una delicada sábana blanca.
—Lo sé, pero la extraño mucho, aunque estoy tranquilo de que se fue con un buen hombre –contestó Filly.
— ¿Es alguien de buena posición? ¿Un noble? ¿Tiene dinero? –cuestiono la chica entre sus brazos.
—No se necesita ser alguien de dinero o de buena posición económica para ser una buena persona, solo se necesita sentir amor por esa persona y saber que cuidara bien de ella brindándole amor, por eso sé que esta con un buen hombre –le contesto algo molesto por la insinuación por el dinero y el poder.
—Pero admite que no pasaría hambre o no le faltaría nada si estuviera con alguien de buena posición –dijo ella.
—Te lo repito, es cierto que no le faltaría nada, pero mi hermana es feliz con quien ella ama no importan las condiciones, ¿A ti si te importan? –contestó el un poco triste.
Al ver que ella no respondía se fue un poco triste, pero las cosas siguieron igual entre ellos.
— ¿Has sabido algo del moco? –le preguntó Killy.
—No, no he sabido algo de ella desde que se fue hace meses, mejor vayamos a dar unas vueltas ahora que tenemos unos ratos libres.
— ¿De mi mamá o de nuestro "trabajo"? –volvió a preguntar el pelinegro.
—Ambos –contestó Filly.
Estaban una parte abandonada de la ciudad ya que los territorios de su madre y del pueblo gitano estaba en la parte más podrida de ese infierno, al pasar por un edificio que estaba completamente abandonado escucharon unos sollozos, algo desconfiados entraron para descubrir la causa de esos sollozos. No estuvieron preparados para lo que encontraron dentro… a su pequeña hermanita toda sucia, deprimida y hambrienta, sumamente preocupados fueron a su encuentro.
—Hermanos… -sollozo ella echándose a llorar en los brazos de su hermano pelinegro.
Por lo debilitada que estaba y entre sollozos les contó toda la historia de cómo se elevó al paraíso para caer nuevamente al infierno a causa del hombre que supuestamente iba a cuidar de ella.
— ¡VOY A MATARLO! ¡DIME EN DONDE VIVIA ANTES DE CONOCERTE! –gritó el peli-plata.
—No lo hagas, no vale la pena –suplico la jovencita.
— ¡CLARO QUE VALE LA PENA MOCO! ¡NO IMPORTA CUANTO TARDEMOS REGISTRAREMOS CADA RINCON DE ESTOS PUTOS MUROS Y LO OFRECEREMOS DE ALIMENTO A LOS TITANES! –gritó nuevamente
Filly.
—Pero no vale la pena, ya no quiero pensar más en eso no quiero que se manchen las manos por algo que es problema mío –dijo Alex Sollozando.
— ¡Te lo dije! A pesar de las leyes de nuestro pueblo, nosotros siempre te vamos a apoyar, eres un moco la mayoría de las veces, pero te queremos y eso no va a cambiar por nada del mundo –dijo Filly mientras la apretaba contra su pecho.
Ya estaban cansados, el sufrimiento de su hermana era algo que no podían tolerar, no la iban a abandonar y llegó el momento decisivo, enfrentar a la mujer que lo pario.
—SI SE LARGAN DE AQUÍ NO VULVEN A PONER UN PIE EN ESTA CASA, Y SE OLVIDAN DE QUE TIENEN MADRE –fueron los gritos de Montserrat.
—Nunca fuiste nuestra madre y estuvimos solos toda nuestra vida –contrataco Killy.
—Queremos tratar de hacer algo de nuestras vidas, lejos de la perversión en la que nos metiste a mis hermanos y a mí –dijo Filly.
—Era lo único que nos daba de comer, está bien si eso es lo que deciden, pero Darry aún tiene que aprender sobre este mundo tan cruel, así que se quedará conmigo hasta que esté listo –sentencio la matriarca Valerius.
Filly no estaba de acuerdo, pero tenía razón Darry no trabajo en sus primeros años de vida quisieron conservar su inocencia trabajando ellos tres para que él no tuviera que hacerlo y no podían arrastrarlo a la vida que los esperaba de ahora en adelante, tendrían que pulirse un poco para llevarlo con ellos así que derrotado asintió a su madre.
—No los desterrare, no les prohibiré verlo y los tres seguirán conservando el apellido para no caer en vergüenza ante nuestro pueblo.
Hubiera preferido quedarse sin apellido, pero el trato ya estaba hecho y ese mismo día Filly Y Killy abandonaron la casa de su madre ese mismo instante para encontrarse con su hermana en ese edificio abandonado, donde comenzaría su nueva vida. Les contó a sus hermanos de "Dalila" y lo feliz que era con ella.
― ¿Qué haces? –le preguntó Filly viendo a "Dalila" sentada con un libro en la mano.
―Leo un libro muy interesante –Contestó "Dalila".
―Vaya… -dijo él mirando el libro con interés.
― ¿Quieres leerlo? Te encantará te lo aseguro –dijo ella maravillada que a su albinito le interesara tanto lo que a ella.
― Me encantaría, te juro que si solo que… eto yo –dijo algo apenado con las mejillas teñidas de rosa que a la chica se le hizo adorable –no se leer –le confesó.
Bajo la cabeza esperando una burla o algún golpe, pero ella no lo juzgo ni se burló de él por ser un bruto salvaje ignorante, pero solo sintió su delicada mano en la mejilla incitándolo a levantar la cara conectando sus miradas.
―No tienes de que avergonzarte, yo te enseñare –le dijo ella dedicándole la sonrisa más bella que ha visto en la vida.
Durante todo ese tiempo "Dalila" se había convertido en una muy buena maestra, le contó que había recibido clases, pero clases de cultura general en la que se sostenía su pueblo. Poco a poco fue aprendiendo a leer y a escribir, todo lo que aprendía se los enseñaba a sus hermanos, ellos también poco a poco aprendieron a leer y escribir muy rápido.
Desafortunadamente tuvieron que rebajarse a toda la porquería que se necesitaba hacer para sobrevivir al infierno en la tierra, a los comerciantes cuidando sus cargamentos Alex los distraía con sus encantos femeninos mientras ellos se escapaban con lo que podían, al existir personas que responden con violencia Filly se vio obligado a enseñarle a sus hermanitos a pelear para defenderse, pero su sorpresa era que Alexandria ya sabía, al menos ese desgraciado que la abandono y le quito la inocencia le dio armas para defenderse de ese mundo, un día robaron unos equipos de maniobras pertenecientes a la policía militar, al menos esa rata asquerosa también le enseño a usar eso luego le agradecería, lo anoto en su lista de cosas por hacer cuando los titanes tuvieran pene.
Alex les enseño a usarlos hasta que perfeccionaron los movimientos y sus técnicas de combate, aunque Killy era un caso diferente, él era tímido, afeminado, se ponía muy nervioso con los hombres y eso le empezaba a generar un poco de sospecha, sabía que tenía que entrar en confianza con él si quería que le contara sus problemas. Y le termino contando los horribles primeros años de su inocente vida en el infierno que era el culto de la muralla no lo soporto y se puso a llorar como un niño entre Alexandria y él lo abrazaron mientras él les contaba el secreto más oscuro que se guardaba a parte de esos horribles años de su vida uno que no contó por miedo a ser desterrado de su familia y ganarse el rechazo de ellos.
Le atraían los hombres sexualmente.
El rostro rojo y lleno de lágrimas de su hermano menor lo desarmo por completo ya que recordaba a esa pequeña masa viscosa llena de sangre que sostuvo en sus brazos antes de que los separaran, entendiendo su miedo le dijo…
―No tengas miedo, nosotros somos tus hermanos te apoyaremos sin importar tus preferencias a pesar de las leyes de nuestro pueblo tú no eres una vergüenza y no nos deshonras, eres nuestro hermano y te amamos –le dijo Killy mientras lo consolaba.
Año 845
La caída de Shinganshina.
― ¿Es necesaria que hagas ese viaje tan largo moco? –cuestiono Filly a Alex.
―Sí, hare un baile para un comerciante y aprovechare para conseguir algo de comida –le contesto ella.
― Ten cuidado, moco –le dijo Killy –yo volveré en la noche ¿Iras a ver a "Dalila"?
―Pues cuídense mucho, y si, hoy lo hare –les dijo a los dos con las mejillas rojas lo que les prendió el foco a los hermanos.
Ambos se miraron y se pusieron a gritar como dos niñas que veían hombres guapos por doquier, Su hermano lo haría, LE PROOPONDRIA MATRIMONIO A "DALILA".
― ¡FELICIDADES HERMANOTE! –dijo Alex.
― ¡Ya era hora hermanote querido! –dijo Killy.
―Me alegra que me apoyen en esto –dijo con una sonrisa el mayor.
―Pero… ¿Estás seguro de que "Dalila" dirá que sí? –le dijo con preocupación Alex.
― Uhh eso no lo había pensado, y tiene razón ¿Estás seguro de que dirá que sí? –le dijo Killy.
― ¿Por qué habría que decir que no? Llevamos juntos muchos años, me enamore y quiero casarme –dijo algo confundido Filly por la duda que sembraron sus hermanos.
―Ella pertenece a Sina y por lo que nos dijiste era muy unida a su familia que, si se fija en la clase social, si se casa contigo ella tendría que dejar Sina y mudarse aquí, a este basurero, ¿Ella estaría dispuesta a dejar toda comodidad de la superficie por ti? –dijo Alex analizando la situación.
―Lo importante es el amor moco, si hay amor lo demás no importa –contestó Filly completamente seguro.
―Bueno, suerte hermano –dijo Killy para retirarse junto con su hermana.
Ambos lo dejaron solo, pensando en cómo pedirle matrimonio, era completamente fuera de las leyes de su pueblo, pero la amaba y quería estar con ella, con un poco de dinero logro comprar un pase de un día a la superficie, camino por la muralla hasta llegar al lugar donde siempre se reunían, en la mano llevaba una rosa blanca que representaba lo puro de su amor y se lo quería entregar.
La vio sola como si estuviera reflexionando, se escondió momentáneamente mientras se armaba de valor para proponérselo cuando vio que se acercaba un hombre mayor que parece ser su padre, sabe que es de mala educación ser chismoso, pero no pudo evitar escuchar su conversación ya que lo mencionaban a él.
―Ya es tiempo "Dalila", tienes que traerlo aquí –dijo ese hombre de edad avanzada.
―Pero padre, aún tengo tiempo –dijo "Dalila".
―Ya no te queda tiempo entiéndelo, tenemos que hacerlo ahora así nos beneficiamos y acabamos con la escoria de los Valerius de una vez por todas –recrimino el padre.
―Padre, aún tengo posibilidades –dijo ella.
―En los años que llevas revolcándote con él no has quedado embarazada, así esa es nuestra única opción y luego vamos por los otros –termino la conversación el hombre.
― ¿Acabar con la escoria de los Valerius? –dijo perplejo en chico peli-plata que ya no soporto más y salió de su escondite para confrontarla - ¿Para que ya no te queda tiempo?, ¿Buscabas embarazarte de mí?, ¿Ir por los otros? ¡¿A qué te refieres con eso "Dalila"? –dijo Filly con el corazón hecho trizas.
― Filly –susurro "Dalila" con los ojos abiertos al verse descubierta.
Esa fue la última vez que la vio ya que alguien lo golpeo por la parte de atrás de la cabeza y ya no supo nada más. Solo recuerda lo que se sentía, miedo, desolación, el corazón roto… despertó, pero ya no se encontraba en ese campo sentía que no estaba en ningún lado estaba completamente desnudo viendo al vacío hasta que escucho la voz de una mujer al parecer la de su madre.
"Filly,
Cuida a tus hermanos…
Manténganse juntos siempre…
Recuperen su honor…
Eres mi pequeño niño valiente…
Estoy muy orgullosa de ti…
Perdóname…"
¡FILLY!
El lugar en donde estaba desapareció para volverse todo negro y escuchar que su nombre era gritado por otras voces.
¡FILLY!
¡FILLY DESPIERTA!
Abrió los ojos exaltado viendo frente a él a sus tres hermanos asustados ¿Qué demonios hacían los tres ahí? Vio todo el caos que se presentaba en esa ciudad las personas corrían y gritaban, pero no entendía nada hasta que sintió que la tierra temblaba puso su vista a su espalda y vio lo peor que pudo haber visto en la vida, estaban en Shinganshina no sabía cómo había llegado ahí y no le importaba lo que importaba era salir de ahí rápido, los titanes entraban por un agujero, ¡UN PUTO AGUJERO EN EL PUTO MURO! Un muro que ha estado intacto por un siglo, apenas pudieron escapar de ahí, no podían ser vistos entre los refugiados ya que no eran bienvenidos ahí. Miraron con rabia como las tropas estacionarias dejaban atrás a su pueblo, los dejaron como sacrificio a los titanes.
Fue difícil, pero lograron volver al subterráneo a ese edificio abandonado donde residían, Darry afortunadamente se quedó dormido y sí que se lo merecia estuvo llorando todo el trayecto.
(Pongan la música)
―Me equivoqué –dijo Filly con la voz rota –"Dalila" nunca me amo.
―Como lo siento Hermano –dijo Killy.
― ¿Qué hacían ustedes ahí? ¿Por qué Darry estaba ahí? ¿No se supone que estaba con mamá? –cuestiono el peli-plata.
Alex se veía muy dolida sí que ella debía saber algo.
―Estaba en Shinganshina me preparaba para irme cuando el caos empezó, y vi a mamá junto con Darry, me lo dejó encargado diciéndome que lo fuera a dejar con su padre y… -vio que empezó a derramar lágrimas por montón.
― ¿Lex?
―Mi mamá murió –contestó ella entre sollozos mientras él la veía con los ojos bien abiertos –Se la comió un titán.
Eso le causo un shock emocional, recordó todo lo que había pasado durante toda su vida, a pesar de lo que había hecho, ella era su madre y la quiso lo trajo al mundo, al fin y al cabo.
― ¿Conoces al padre de Darry? –cuestiono Filly.
― ¿Piensas entregarlo? –pregunto asombrado Killy.
―Mamá ya no está y si dijo que lo dejáramos con el padre es porque ahí estará mejor –sentencio el mayor –él no se merece la vida que nosotros tendremos.
― Es capitán de la policía militar, vive en Sina, él le dará una buena vida.
Y todo se hizo así, al día siguiente Alexandria fue a dejar a su hermanito a Sina con su padre, ahí estará mejor cuidado y tendrá una buena educación sin ser bruto e ignorante, este mundo era cruel, "Dalila" esa mujer lo traiciono para hacer Dios sabe que cosas con él, lo dejó inconsciente mientras era transportado a Shinganshina para que muriera en el infierno de los titanes.
Ahora la única luz que tenía en ese puto lugar eran sus hermanos, haría todo lo que había hecho hasta ese día trabajar como una mula hasta cuatro veces para cuidar a sus hermanos, protegerlos de todo lo que pueda dañarlos.
Pasaron los años sabiendo que su hermanito más pequeño vivía tranquilo en la superficie mientras creaba un imperio en el subterráneo, dándole asilo a los desterrados de la superficie, protegiendo a su pueblo ahora las dos murallas restantes lo pensaban dos veces antes de meterse con ellos, ese estilo de vida no era el más limpio, pero vivir honestamente en ese mundo de mierda no servía para nada lo intentaron y fallaron si así debían vivir para durar en ese mundo tenían que ser igual que la porquería de ese mundo pues que así sea.
Pero lo que nunca cambiaria es a sus hermanos porque son su familia, son su todo, moriría por ellos, recibiría cualquier castigo por verlos bien, la familia es el valor más importante para los gitanos en especial para este gitano Filly Valerius.
Y así será…
Hasta su muerte…
En verdadera familia es la que tú haces. Se hace fuerte no por el número de cabezas que hay en la mesa, sino por los rituales que ayudes a los miembros tu familia creen, por los recuerdos que comparten, por el compromiso de tiempo, cariño y amor que muestran entre sí, y por la esperanza para el futuro que tenemos como individuos y como una unidad.
Marge Kennedy.
Lo se deben estar muy molestos por que no actualice cuando dije que lo iba a hacer, pero.
1 Me enferme.
2 Tenia mis exámenes finales de la universidad
3 Estuve de luto por el capítulo del domingo
Pero ahora estoy de vuelta
Hice este especial para que conocieran el pasado de Filly el cómo era la vida como el primogénito de los Valerius y el cómo cuida y hace todo por sus hermanos, quiero aclarar unos puntos.
"Dalila"
era la «mujer en el valle de Soreq» a la que amó Sansón y que fue su perdición en el bíblicoLibro de los Jueces (capítulo 16).
Los filisteos, enemigos de Israel, se dirigieron a Dalila para descubrir el secreto de la fuerza de Sansón. Tres veces preguntó Dalila a Sansón el secreto de su fuerza y tres veces él le dio una respuesta falsa. A la cuarta le dio la auténtica razón (que no se cortaba el pelo en cumplimiento de un voto a Dios) y Dalila le traicionó con sus enemigos.
Puse el nombre entre comillas por una razón, este no es su verdadero nombre, lo puse para no dejarlo en blanco y se lleven una gran sorpresa cuando sepan la verdadera identidad del amor de Filly y Dalila por la referencia de que es una mujer traicionera que vendió a Sansón a sus enemigos.
Pero bueno amigos y amigas el capítulo siete estará en los próximos días, nos leemos pronto.
Las amo.
