November 5, 1994

Potter cottage

"Suenas diferente" comenta Teddy mientras desayunan.

Harry baja la carta de Gringotts que le informa que tomará sus TIMOS en las oficinas de la CIM desde el martes 15 hasta el domingo 20, de 9 AM a 5 PM, con un receso de 15 minutos para comer a las 2:30. Y sus EXTASIS del 26 hasta 3 de diciembre, siguiendo el mismo horario.

Ciertamente no es lo pronto que quería terminar con ese asunto, pero es una fecha más que razonable.

"Teddy, mi cuerpo tiene catorce. Obviamente sueno diferente." Responde, viendo cómo sus mejillas se vuelven rojas.

'Cosita'

"No es… no me refiero a eso. Tu acento, suenas… no sé… raro."

"Ah" asiente "Este es el acento que tenía antes de vivir con tu tío George y Neville, ya sabes, de Surrey. Deberías practicarlo si de verdad quieres hacer esto de fingir ser mi hermano menor y se supone que has vivido casi toda tu vida en Surrey, porque puede que Dumbledore te haga una visita."

Las personas que han vivido toda o gran parte de su vida en el mundo mágico suelen tener un acento no irlandés, pero definitivamente de origen céltico, claro, este acento tiene sus pequeñas variaciones dependiendo de la zona en donde viva la persona, pero esa pequeña característica siempre está ahí y es normalmente lo que hace que la gente note si eres muggle-raised o muggleborn.

Sorprendentemente a Harry solo le tomó un año conviviendo con Neville y George para que se le pegará un poco el acento, y al año y medio no se notaba alguna vez que había tenido otro.

Granger fue la única que lo notó y hasta ahora recuerda que le dió un discurso sobre abandonar sus raíces.

Lo cual era completamente absurdo, no es su culpa que hablar parseltongue haga su lengua más flexible y pueda copiar más cantidad de sonidos.

"¿Y cuando voy a poder hablar normal?" Frunce el ceño.

"Solo tienes que combinarlo gradualmente cada que hables con él o cualquier profesor, lo cual no creo que sea muy seguido si es que no deseas repetir Hogwarts" ante la mueca que hace Harry ya sabe su respuesta "La gente puede agarrar acentos en un año o dos, contratamos un tutor con acento para ti y listo."

"¿Un tutor cómo quién? Porque a menos que sea para enseñarme una maestría en algo que no sea transfiguración, defensa o pociones no creo que haya nada nuevo que pueda aprender en los 90." Alza una ceja desafiante.

Harry toma un gran trago de su café con leche antes de responder con lo obvio.

"Percy se va a quedar sin trabajo dentro de nada, solo tengo que arreglar tu supuesta mudanza con él cuando consiga su apartamento ¿Verdad Percy?" Pregunta al aire.

Ante el grito de "¡Aún no te he dado permiso de matar a mi jefe!" Harry confirma que sí, a Percy le sigue gustando chismear.

"Cómo decía, si le pago a Percy para fingir ser tu tutor y vivir contigo entonces tenemos todo arreglado."

Se oye un golpe arriba afuera y Harry puede imaginar perfectamente el ceño fruncido de Percy.

'Cosita él también.'

"Mhmm… suena bien. ¿Y cuando vamos a "revelar" que existo?"

"Luego de hacer las fotos, modificar memorias y todo eso. Estaba pensando agendar una entrevista con una reportera en la que tengo algo de chantaje, es una reportera muy buena ¿Sabes?" sonríe de forma macabra.

Y si Rita no se comporta tal vez pueda probar los artefactos de las bóvedas Black en ella esta vez.

Teddy lo mira confundido por unos segundos y luego se encoge de hombros, atribuyendo su comportamiento a sus rarezas.

"¿Y eso sería paraaaaaa….?"

"El dos o tres de diciembre como mínimo, después de que se publique la entrevista no creo que pase mucho hasta que alguien de Hogwarts pase a revisar si de verdad existes."

"¿Crees que sea el portrato de educación sexual? Ese que estaba enamorado de tu mamá." Pregunta, y Harry sonríe ante el recordatorio de que es lo que hacía hacer a Snape una vez al año para liberarlo por una semana de la compañía de Dumbledore.

"¿Snape? Supongo que es posible, pero si va a enviar a alguien lo más probable es que sea McGee o mandé a Hagrid de nuevo para intimidar a mis tíos."

Teddy hace una mueca a la posibilidad de Hagrid de todas la personas yendo a buscarlo. No tiene nada personal en contra del hombre, Harry en definitiva no lo crío así, pero él fue la razón por la que lo despidieron cuando casi pierde una pierna durante su segunda clase.

Narcissa y Andrómeda causaron muchísimo escándalo entre los padres, eso sumado a ser el hijo de "El salvador del mundo mágico" del que estamos hablando, y conseguir un profesor asistente se convirtió en Mcgonagall y Hagrid perdiendo sus trabajos, Hagrid con efecto inmediato y Mcgonagall al terminar el año.

Hagrid, bendito sea ese hombre, no se lo tomó personal o trató mal a Teddy y dijo que después de tantos años le vendría bien retirarse, pero los encuentros con el mitad gigante a partir de esa fecha fueron lo siguiente a incómodos para su hijo.

"Creo que prefiero al portrato o a McGee."

"No creo que vayas a querer a Snape cerca cuando lo conozcas, él tiene un problema con los Potter."

"¿En serio?" Alza una ceja "No parecía tan malo en su cuadro."

"Teddy, bebé, has hablado con él ¿Qué? ¿Cinco veces?"

"¡Ya tengo cuarenta papá, no me digas bebé!" exclama sonrojándose, y Harry rueda los ojos.

"Estamos solos" "¡Tío Percy está escuchando!" "¡No lo estoy!" "Además, no es como si lo dijera en cada una de nuestras conversaciones, o cuando estás con tus amigos, Edward."

Ignorando sus pucheros y la forma en la que se enfurruña durante el resto de su comida.

Luego de volver a lavarse los dientes Harry sube a su habitación y gira el anillo de resurrección, llamando a la Muerte.

"No es necesario que uses eso para que venga a tí, pequeño maestro. Con pensarlo es suficiente."

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November 11

Hogwarts, Astronomy Tower

Hogwarts es un castillo gigante, con decenas, sino cientos, de aulas sin usar y pasajes escondidos que llevan a salas secretas. Obviamente el punto con la mejor vista a los terrenos de Hogwarts tenía que estar en una de estas salas, más concretamente en una especie de ático en la torre de astronomía.

Luego de transfigurar un par de muebles por ahí tirados y limpiar un poco el área la transforma en una sencilla habitación, con una cama enfrente del ventanal que de fuera se ve de piedra sólida y una alfombra.

No es ni remotamente similar al pequeño santuario que construyó cuando descubrió este lugar, pero servirá para escapar al menos por un par de horas de la enfermería.

Él no cree que nadie vaya a buscarlo a la una y media de la mañana, ninguno de los miembros de la facultad ni siquiera se ha molestado en verlo así sea de día.

De todas formas pone una alarma para despertarlo dentro de cuatro horas y se sienta en el colchón. Con un chasquido de sus dedos unas gruesas mantas y varias almohadas aparecen, y luego de acomodar todo se acurruca debajo de las cobijas, sintiéndose raro de no tener a nadie cerca a quien abrazar o poder hablar.

Después de dar un par de vueltas en la cama decide chasquea los dedos y hacer aparecer su viejo reproductor de música.

La carcasa está claramente desgastada, la pantalla tiene unas marcas que no se pueden arreglar ni con magia y el puerto que serviría para conectar audífonos muggle está roto, pero después de poco más de veinte años sorprendentemente aún funciona.

'Nunca se diga que el trabajo de George Weasley es mediocre.' Piensa, reproduciendo una canción al azar.

"¿Muerte?" Llama, inseguro si el ente de verdad va a desaparecer o no.

La temperatura de la habitación baja considerablemente, y como siempre Harry no siente frío alguno a pesar que una persona se estaría malditamente congelando.

Él espera durante algunos segundos hasta que un esqueleto gigante se materializa a un par de metros de él mientras que una pequeña sonrisa se abre paso en sus labios, contento que haya funcionado.

"Harry." Dice la Muerte, su voz sonando extrañamente humana para estar en su forma de esqueleto. "¿Qué es lo que…?"

"Sé hablar ruso" le informa con un tono acusador, interrumpiendolo

"Eso está muy bien, pequeño maestro." Juega con su guadaña, pasándola de mano a mano y sin inmutarse ante el tono que Harry está usando.

"No sabía ruso cuando morí,y luego ¡Pum! Escucho a un par de grandulones de Durmstang hablándolo ¡Y sé lo que están diciendo!¡¿Sabes la tortura que va a ser entender a Percy destrozar el idioma cantando?!" exclama dramaticamente, rueda sobre su estómago y hunde su rostro en una almohada. "Esto tiene que ver con ser todo el asunto de ser maestro de la muerte ¡Lo sé!" Levanta su cabeza y vuelve a mirarlo feo.

"La gente muere en Rusia." Es su única respuesta mientras la figura del esqueleto se desvanece y es reemplazada por la apariencia humana que usó hace un par de días, solo que esta vez no desprendiendo un aura tan… sobrenatural.

"¿La gente muere en Rusia?" repite incrédulo.

"Y en la muerte no existen las barreras de idiomas." La Muerte dice asintiendo y no ofrece más explicación.

"¿Me llamaste solo para hacer esa pregunta?"

Harry niega con la cabeza y se sienta con las piernas cruzadas, abrazando una de sus almohadas.

"Nop." Le da una sonrisa traviesa "He estado pensando y ya sé que tipo de caos quiero causar en Hogwarts, más o menos, pero quería saber si puedes ayudarme un poco."

"¿Quieres que orqueste la muerte de alguien? Porque estoy bastante seguro que eso lo puedes hacer muy bien por tu cuenta." Se sienta en el borde de la cama y su guadaña se convierte en un bastón.

"Sería bueno que me dieras un método más rápido para destruir cadáveres sin dejar rastro, pero quería saber si podías pedirle a Destino que me diera un poco de suerte o algún consejo para una reunión que voy a tener."

"¿Reunión?"

"Sip." ante su mirada cuestionante empieza a explicar "Hace poco más de una semana le envié una carta a un tío de mi madre, un Lord francés, el lunes me respondió y resulta que quiere quedar para hablar conmigo.

Creo que su hijo o su nieto es o el próximo año va a ser el ministro francés, y sería un excelente contacto que tener ¿Sabes?"

"¿Vas a jugar al político?" Alza ambas cejas.

"Voy a jugar con los políticos, no junto a ellos." se encoge de hombros "Tal vez tenga que meterme un poco si quiero cambiar algo en específico, pero seguramente puedo convencer a Susi o Neville de ayudarme con lo que quiero hacer y no involucrarme."

Nunca le gustó meterse públicamente en esos juegos, lo intentó cuando era joven y creía que podría cambiar algo, pero cuando la gente empezó a asumir cosas estúpidas sobre él solo porque votaba por la que él consideraba la opción menos peor, y Harry tenía que salir a dar explicaciones una y otra y otra vez, año tras año, se cansó y simplemente terminó repartiendo sus votos en el Wizengamot entre Neville y Susan para que hicieran con ellos lo que quisieran cuando tenía 25

Una de las mejores decisiones de su vida si se lo preguntan. Su imagen publica subió como la espuma después de eso, y cuando salía a apoyar algo su opinión tenía mucho más peso en la población.

Claro, las cosas no siempre terminaron bien, como con Granger volviéndose ministra, pero para sus siguientes elecciones él ya se había desvinculado de ella así que no le salpicó casi nada de mierda cuando al parecer le falló la conexión lengua-cerebro e inició una guerra que después no se molestó en pelear.

Si en ese tiempo no hubiera "bajado la moral" o sido "peligroso" para él ser visto en la plaza el día que la quemaron en una hoguera Harry se hubiera puesto en primera fila a decirle un gran "te lo dije". Eso sí, es una pena que hayan quemado también a Rose, la chica tenía tanto potencial…

"Lo consultaré con ella" asiente "¿Algo más?"

"No, no creo, pero… quería preguntarte algo." Juega con un mechón de cabello detrás de su oreja.

Oh, bueno… nunca planeó a realmente preguntarle pero ya que están…

"Haré lo mejor que pueda para responder, pequeño maestro."

¿Cómo se supone que tenga que decir esto sin sonar como un niño malagradecido? No es su intención enojar a la Muerte y acabar en el infierno como el portrato de Snape.

"Yo...Uhm…" Sé que trajiste a mis amigos más importantes, y no quiero sonar desagradecido contigo, de verdad lo aprecio pero ¿Podrías traerme también a los Flamel? "¿Te gusta acurrucarte?" Es la pregunta que sale en su lugar.

"¿Acurrucarme?" Pregunta perplejo.

Uy ¿Lo habrá ofendido?

"Sip." Asiente de forma algo exagerada.

¿Hace cuánto que no siente este nivel de ansiedad? Ah, sí. Desde que su hijo aprendió a caminar.

En serio, su nivel de estrés dejó de ser lo que era cuando Teddy fue capaz de

defenderse, hacerse cargo de si mismo y conseguir un trabajo. En ese orden.

"No lo creo… nunca lo he intentado." Lo mira extrañado "creo que podrás entender porqué la gente no desea acurrucarse con la Muerte. Podrías… ya sabes, morir con solo tocarme."

"¿De verdad?" Pregunta, sus ojos brillando con interés mientras extiende su mano y sin pensarlo mucho toca la parte expuesta de su muñeca.

Un jadeo se escapa de sus labios cuando la sensación de hogar vuelve a aparecer, inundandolo, agobiandolo.

Flashes pasan frente a sus ojos, la sensación de calma que le transmitía la voz de su no-madre, las pequeñas frases de apoyo murmura das por su no-padre, la sensación agridulce que se le quedó en la boca cuando Petunia lo obligó a darse cuenta qué ellos no eran ni nunca fueron reales. La tristeza en la cara de su no-madre cuando le dijo que no quería que ella o su no-padre volvieran jamás, su voz rogándole que por favor se retractara, su rostro desvaneciéndose y su presencia brillante desapareciendo de su solitaria alacena bajo las escaleras mientras le decía que lo amaban, la voz de su no-padre de fondo diciendo que deberían dejarlo tener una vida normal, y su tristeza mientras rompía todos los dibujos que había hecho de ellos y escondia debajo de su colchón.

Harry se siente mareado, siente que va a vomitar y llorar, siente que no puede respirar. Y entonces la ve, apareciendo a su lado, ojos cambiantes, piel dorada y cabellos cobre.

Luego Harry pierde el conocimiento.

("Mami ¿Me amas?" Pregunta un Harry de cinco años, mientras ambos pasean alrededor de unos hermosos jardines.

Con flores más lindas incluso que las de tia Petunia.

Se detienen y ella se pone en cuclillas frente a él.

"Con todo mi corazón, cielo." Ella le sonríe y acaricia su mejilla "Eres mi creación más perfecta."

Harry le devuelve la sonrisa y ambos siguen caminando.)

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La alarma que puso lo despierta y Harry la apaga con un movimiento de sus dedos, retorciéndose para volver a acomodarse y seguir durmiendo.

Nunca se había sentido tan cómodo, tan en paz, y sinceramente desearía no despertar nunca.

Se siente casi como… morir.

"Tienes que volver a la enfermería." Comenta una voz.

"No quiero." Lloriquea y entierra su cabeza en el cuello helado de la persona que lo sostiene.

"Tienes que si quieres salir de ahí para el trece de noviembre." Insiste la voz "aunque no creo que te dejen." Agrega en un tono más bajo.

"Está muy lejos" murmura, abriendo los ojos y quitando largos mechones pelirrojos de cabello de su rostro.

Espera ¿Qué?

Endereza su espalda de la posición semi-sentada en la que se encontraba y mira su cabello, que cae hasta por debajo de sus hombros. El tono pelirrojo flameante de Lily claramente reconocible.

"Uhm… ¿Qué?..." Mira a su lado y la Muerte lo mira con una pequeña sonrisa en sus labios pálidos.

Harry siente su rostro calentarse ligeramente y hace un pequeño puchero.

Bueno, acurrucarse con la Muerte no es lo peor que ha hecho.

"¿Qué pasó?" Acomoda su cabello para que no caiga sobre sus ojos, y cruza sus piernas, volviendo a apoyar su espalda contra la cabecera de la cama.

"Te desmayaste." Pasa una mano sobre las ondas desordenadas de su cabellera y las cambia a negro, para que luego, cuando se aleja, vuelvan a transformarse a ese intenso colos rojo "Y volviste tu cabello así."

"Oh… ¿De casualidad no tendrás tinte?"

La risa de ultratumba que suelta parece retumbar en las paredes y en un movimiento similar al gato que aparece en Alicia en el país de las maravillas la Muerte desaparece lentamente en el aire.

"Te veo esta noche, pequeño maestro. Y veré qué puedo hacer por tus Flamel."

Harry hace otro puchero y se levanta, deshaciendo sus transfiguraciones y olvidando esa extraña alucinación de camino a la enfermería bajo su capa de invisibilidad. Concentrándose en qué glamours de larga duración puede usar que no se detecten en el hechizo de diagnóstico de Poppy Pomfrey.

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Neville se considera a sí mismo un buen amigo, una persona que haría literalmente lo que sea por las personas que ama. Él pelearia por aquellos que ama, moriría por aquellos que ama, mataría por aquellos que ama.

Y en su no tan corta, no tan larga vida ha hecho los tres.

Harry Potter, sin realmente quererlo, logró hacer rápidamente su camino a ese grupo de personas y echar raíces en su corazón. Y a Neville le place saber que esa lealtad es recíproca casi al mismo nivel.

Porque mientras que el gran amor de la vida de Harry es Teddy, el gran amor de Neville es Harry, y así como Harry pondría a Teddy sobre Neville, Neville pondría a Harry sobre los demás, excepto su hija.

Hannah siempre entendió esto, y lo aceptaba sin problemas porque, además de que también llegó a encariñarse mucho con Harry, Neville también siempre estaría en segundo o tercer lugar, porque el gran amor de Hannah era Susan. Y gracias a esto, gracias a que ella era capaz de entender Neville adoró a la mujer con locura, y se lo hizo saber hasta el día de su muerte.

Por ese amor que le tuvo en vida, y le siguió teniendo hasta el último de sus días, cuando él finalmente murió y la Muerte le ofreció la oportunidad de ir con Harry a otra línea temporal él pidió su aprobación para poder seguir a su mejor amigo en paz.

Y ahora aquí está, en 1994. Donde todos están vivos y la mayoría son felices.

Está en 1994, y no creyó que ver a una Ginevra Weasley de 13 años cruzar la puerta de la enfermería acompañada de Bill Weasley dispararía sus instintos asesinos, una alarma en su cabeza que le indica que debe eliminar a la amenaza antes de que sea demasiado tarde.

Lo cual no tiene sentido, esa Ginevra Weasley no es la mujer de 57 años a la que él y Susan masacraron, tampoco la joven adulta que hizo a su amigo miserable antes de que decidiera dejarla.

Claro, si se lo preguntas a Harry él te dirá que todo estaba bien antes de que Ginny se enterara que no podían tener hijos, y que su matrimonio era el sinónimo de perfección que los periódicos pintaban.

Pero Neville sabe más, él sabe mejor.

En su mente siguen frescos los moretones que dejaba en los brazos de Harry gracias a sus pellizcos cada que este "se atrevía" a mirar "mucho" a otra chica, los aulladores que enviaba si sus cartas no eran respondidas al día siguiente, las llamadas obsesivas una vez aprendió a usar un teléfono muggle, y las veces que usaba la muerte de Fred para salirse con la suya cada que quería algo.

A veces eran cosas pequeñas como comprar un blusa de un precio no muy razonable pero tampoco estratosferico, o un par de aretes; cosas medianas como enviar una carta de recomendación a equipos de Quidditch o algo grande como casarse una vez ella terminara la escuela, o ser perdonada porque el anillo de compromiso de Lily Potter no le pareció lo suficientemente bonito y lo mandó a modificar sin pedir el permiso de nadie.

Por suerte el desastre del anillo fue fácil de evitar porque tuvieron la suerte que el joyero al que lo llevó fuera el mismo que lo hizo originalmente, y este enviara una carta a Harry preguntándole si sabía lo que su prometida le había pedido.

Todo se solucionó haciendo una réplica del anillo y modificando ese acorde a las instrucciones de Ginevra sin decirle nada a ella como retribución.

La boda fue un asunto un poco más complicado, pero con las palabras "utilizar el contrato hecho por la anterior Lady Potter" Ginny aceptó encantada porque había estado ojeandolos y sabía que el acuerdo hecho para Lily Potter era uno bastante lucrativo en caso de divorcio. Y así no seas una persona materialista, volver a la pobreza luego de que tu marido rico te deje no es algo que le gustaría a absolutamente nadie.

Claro, el contrato hecho para Lily Potter era uno muy bueno, pero ese es uno diferente al hecho por ella; el cual era un contrato matrimonial muggle que se usó en la segunda boda de James y Lily, a la que Lily pudo invitar a todos sus familiares no-mágicos.

Lo único que había en ese acuerdo era que la custodia de los hijos de ambos sería compartida en caso de divorcio, y que James solo tendría que pagar los gastos escolares (muggle) completos hasta que todos los hijos que tuvieran fueran mayores de edad, mientras que Lily se haría cargo de lo demás.

Cuando Harry se enteró 9 años después de lo que había hecho se enojó con él durante un par de días, pero luego ambos se rieron de la situación, porque a menos que se trate de una propiedad los documentos muggle no tienen valor alguno en el mundo mágico.

Y a ojos del mundo mágico, cuando Neville y Susan filtraron la información necesaria, Ginevra Weasley era una mentirosa, porque no había evidencia alguna de que alguna vez estuvo casada con Harry Potter dentro de los registros del ministerio, solo su palabra, (bendito sea Harry por querer una boda privada), ni tampoco tenía el anillo de bodas de Lily Potter porque ese estaba colgando orgullosamente a modo de collar del cuello de Harry, y como no se la había visto junto a su supuesto esposo desde 2003 todos concluyeron que ella había inventado los siguientes años de su relación, y que Harry por no dejar mal a la hermanita menor de su "mejor amigo" no se había pronunciado con respecto a sus mentiras.

Gracias a la facilidad de expandir rumores Neville concluyó que cuando Hannah le propuso hacerse dueños del caldero chorreante casi una década atrás decir que sí fue una de las mejores decisiones que pudo haber hecho.

Pero esa Ginevra Weasley aún no existe, y nunca va a existir si Neville tiene algo que decir al respecto.

Él no cree que Harry se vaya a involucrar mucho o nada en la vida de la chica debido a algún tipo de nostalgia extraña, él la aborrece a más no poder, pero ¿Quién sabe?

Neville se considera a sí mismo un buen amigo, y como buen amigo que es sabe reconocer los defectos en sus amistades, y aceptarlos tal y como son dentro de la medida de lo razonable.

Y por todo lo lógico que Harry se ha vuelto a lo largo de los años, él siempre ha sido una persona testaruda, lo cual es bueno a la hora de conseguir sus metas, pero malo si se aplica a sus relaciones interpersonales.

Solo hay que ver lo mucho que insistió en su relación de más de una década con Ginevra, o el encaprichamiento mutuo de ¿Dos décadas?¿Dos décadas y media? que tuvo con Draco.

Justo en ese momento, mientras observa de reojo la figura durmiente de su mejor amigo que se encuentra a su lado, decide que si llega el punto en el que Ginny Weasley se involucra de más en esta nueva oportunidad que tienen de vivir, como el buen amigo que es, él felizmente va a eliminarla.

Está seguro que Harry lo cubrirá en caso que Percy o Charlie aten cabos con respecto a cualquier "accidente" que pueda sufrir su hermana. Después de todo, Harry prefiere a Neville sobre cualquiera que no sea Teddy.

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November 11, 1994

Ministry of Magic

Bartemius Crouch es mucho más molesto de lo que Percy recuerda, y prefiere mil veces su viejo (ahora no-existente) trabajo en cubierto en el departamento de transportes a seguir aguantando sus estupideces.

Nunca creyó que se preguntaría esto con respecto a alguno de sus "superiores" pero ¿Cuánto falta para que Harry lo mate?

Generalmente cuando Harry le dice que alguien va a morir la persona en cuestión suele desaparecer relativamente rápido, en un día o tres, pero el hombre sigue campantemente dándole órdenes cada vez más absurdas.

Él es su asistente personal, no un becario ¿Acaso cree que calcular la efectividad de los calderos de oro de acuerdo a la edad del oro es más importante que dejarle su papeleo prácticamente listo para que él simplemente tenga que firmarlo?

¿Por qué siquiera soporta esta mierda?

Ah, cierto, el maldito protocolo.

¿De qué sirve seguir teniendo su amado trabajo si no puede bajar e ir a explotar cosas, o personas, a su corazón contento?

Terminando la última pieza de papeleo que piensa hacer en el día, saca un pedazo de pergamino y empieza a escribir una carta a la mujer Figg para concertar una cita para ver a sus gatos.

También tiene que hablar con el chico que renta apartamentos para alquilar su departamento. ¿Tal vez pueda pedirle algo de dinero prestado a Teddy para el deposito inicial?

Eso o pedirle ayuda espantando a todos los posibles inquilinos hasta que al chico no le quede otra que reducir el precio y dárselo a él, aunque con todo el ajetreo de cazar maestros muggle de primaria y modificar memorias tal vez no tengan tiempo.

¿Por qué quieren revelar la existencia de su sobrino tan pronto? Percy no lo entiende. Él sabe que Teddy detesta la atención que recibe por ser el hijo de Harry, y esa atención sólo va a multiplicarse por cien si sueltan la noticia de un hermano secreto a los periódicos, por otra parte, revelarlo y confirmarlo de una sentada va a hacer que el público lo supere más rápido porque Teddy no sería el hijo, sino simplemente un hermano en el que la gente no tendría tantas expectativas.

Claro, si Harry decide cortarle la cabeza al dragón de la primera tarea puede que la gente tenga miedo de ser grosero con él en caso de que vaya a acusarlos con Harry. Pero él ya está acostumbrado a ese tipo de comportamiento de parte de la población mágica.

¿Cómo una cosita tan chiquita y delgada como Harry puede imponer tanto respeto con solo estar ahí? Percy nunca lo sabrá.

"¡Hey, Weasley! Estamos yendo a tomar unos tragos ¿Quieres venir?" Pregunta uno de sus compañeros, un becario.

Claro, Percy sabe que lo está haciendo más que nada por cortesía que otra cosa, su yo adolescente nunca habría dejado su trabajo para hacer algo como divertirse o, Merlín lo prohiba, emborracharse, y todos en la oficina lo saben.

Pero Percy tiene mentalmente más de cuarenta años, y luego de escuchar a Crouch hablar y dar órdenes estúpidas la verdad tiene ganas de tomar algunos tragos. A menos que se trate de alcohol muggle, esa cosa es puro veneno.

"Claro ¿Por qué no?" Guarda la carta para Figg en su bolsillo, y se levanta.

Camina hacia la salida, solo, y se gira para darse cuenta que sus compañeros lo están mirando completamente perplejos.

Él les ofrece una pequeña sonrisa y dice

"¿Se van a quedar ahí toda la noche?"

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Percy se tambalea a través de la casa de sus padres, con su carta en mano, y se acerca su búho ¿Velvet?¿Ego?¿Erik?

El pobre animal murió durante la guerra, y aunque fue la primera mascota que sus padres le compraron él no lo recuerda muy bien. Luego de que se revelará el origen del supuesto "Scabers" nunca fue capaz de conectar con ninguna otra mascota.

Ata la carta a su pata y hace un esfuerzo para pronunciar correctamente el nombre de la destinataria antes de sentir que alguien tira de él desde atrás.

Sus labios se ven atrapados en un beso ardiente y sus muñecas en dos manos más grandes que las suyas. Luego torpemente sigue caminando, haciendo su mejor línea recta hasta su vieja habitación, dónde se ve empujado contra una pared mientras su ropa es prácticamente arrancada de su cuerpo. Sus piernas se enroscan alrededor de una cintura masculina y después procede a tener el mejor y único polvo que ha tenido en siete largos años. (Y no sabe cuántos más en el más allá)

Estar en coma apesta, y más si por momentos eres semi-consiente de lo que está pasando a tu alrededor.

Lo primero que sabe la mañana siguiente es que su madre está gritando como una banshee y el tipo que trajo a casa sale despavorido con poco más que sus pantalones puestos.

"Percy ¿Sabes quién es él?" Pregunta su padre, su expresión y voz grave.

¿Y por qué su padre está en su habitación en primer lugar? Generalmente esa era su madre.

Es precisamente por eso que nunca trajo chicos o chicas a casa.

¿Por qué él tiene que regañarlo? Técnicamente esta es la primera vez que hace algo como esto.

"Uh…¿No?" murmura, desperezandose "Creo que su nombre era Dick, y… trabaja en algo con los ¿Centauros?" Masajea sus sienes y se levanta, sintiendo su trasero extraño y recordando que esta es la primera vez que su lindo cuerpo de 18 años está con un hombre "Creo que contaba el dinero de los centauros ¿Por?"

La mirada en los ojos de su padre se suaviza y pone una mano en su hombro.

"Percy, él es Dirk Cresswell, un hombre casado." dice lo más amablemente posible.

Dirk Cresswell, amigo de papá desde 1981 …uhmmm… tiene ¿33 años actualmente? Entonces es que ¿Quince años mayor que él?¿Quince años menor? Esto último si no contamos su coma.

Justo cuando va a preguntar qué carajos le importa a él si el hombre está casado o no, es el tipo quien se metió con un supuesto chico de 18 años claramente intoxicado y no Percy, recuerda que eso no sería una muy buena idea, y pone su expresión más sorprendida.

"Oh… ¿Casado?" repite. "¿Cuántos… cuántos años tiene?" Se muerde el labio con fuerza, provocando que algunas lágrimas aparezcan en sus ojos "¿Tiene hijos? Por favor no me digas que tiene hijos. Yo solo salí con algunos compañeros, no creí que… oh, Merlín, lo siento mucho."

La estancia tensa de su padre se relaja completamente y suelta un suspiro.

"Ven aquí, hijo." responde abrazándolo.

Percy finge temblar mientras se hace el fuerte y luego de unos minutos su padre lo suelta.

Si es sincero consigo mismo, él en serio extrañaba sus abrazos.

"Voy a llegar tarde al trabajo." Murmura y se escabulle en la ducha.

Con algunos giros de su varita borra cualquier marca que pueda tener y decide ir a con Teddy para conseguir alguna poción para la resaca. Se viste con sus típicos trajes de trabajo, y sale lo más silenciosamente de la casa.

Es ahí cuando ve a Bill, un Bill con la cara libre de cicatrices, apoyando en el marco exterior de la puerta con un plato de sobras en las manos, y ofreciendocelas a un perro negro que sabe es Sirius Black.

"Hola" le sonríe, mirándolo con curiosidad.

"Hola." Acaricia al perro detrás de las orejas "Deberías ir a ver a Charlie en Hogwarts, pero no le digas a mamá o papá." Comenta, antes de desaparecer.

Luego de conseguir su poción, desayunado, verificar que Teddy haya alimentado a la serpiente y saludado a los Potter se aparece en el ministerio, solo para encontrarse a un muy molesto Barty Crouch Senior quien empieza a gritarle en frente de todo el departamento por llegar 15 minutos tarde.

'Eres un inútil, irresponsable, bla bla bla, nunca en todos mis años he visto a alguien más holgazán que tú, bla bla bla, debería despedirte en este instante, bla bla bla, no pienses que vas a cobrar algo por este mes, bla bl…' ¿Qué?

Oh no no no, si va a trabajar con este pedazo de energúmeno una jornada de 9 horas seguidas (y a veces hasta más si se le da llamarlo por alguno de sus caprichos) lo va a hacer con paga o no lo va a hacer en absoluto.

¡Nadie se mete con su sueldo!

Ya bastante molesto por la semana de mierda que ha tenido que aguantar, y pensando en joder a su "jefe" lo máximo posible sin pensarlo mucho grita

"¡Bien!¡Cómo no vas a pagarme, no voy a trabajar! ¡Ocúpate de la demanda de Potter y Krum tú mismo! ¡A ver si te hacen caso!" Recoger el maletín que había dejado apoyado en su escritorio y sale de ahí antes de que alguien pueda reaccionar.

Se aparece en más tres escobas, y luego de calmarse un poco, después de tomar un par de limonada, hace una mueca.

Parece que ahora tiene que pedirle un favor a su ligeramente insufrible amigo.

.

.

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"Hola bombón ¿Qué hace un hombre tan guapo cómo tú en un lugar tan deprimente como este?" Es lo primero que le dice al notarlo, moviendo las cejas de forma "coqueta".

Ignorando la mirada que Bill le dirige y la risita proveniente de Charlie toma nota en las enormes ojeras y lo delgado que se ve Harry.

"Te ves como la mierda, Potter." Le informa, conjurando una silla al lado de su cama y sentándose.

"¿En serio? Gracias" Sonríe brillantemente y cierra el libro en su regazo "¿A qué debo tu visita?¿Mi perro estuvo dándote problemas?" Aparta un mechón de cabello inexistente de su rostro.

Aunque con la forma en la que su cabello estuvo cambiando de rojo, a negro, a marrón el día antes de volver a Hogwarts Percy apuesta que no es tan inexistente.

¿Cómo pudo ocultar que tenía la habilidad de hacer eso durante tanto tiempo? Él tiene muchas teorías.

Solo está agradecido que Harry Potter de todas las personas no sea un metamorfomago completo, de solo pensar en todo el caos a escala mundial que causaría cuando estuviera especialmente aburrido le hace doler la cabeza.

Lo bueno de que su sobrino sea un Hufflepuff es que pudo convencerlo fácilmente en hacerle la promesa de no usar su habilidad para causar caos de proporciones épicas a propósito.

"Snuffles se está portando bien. Quería hablar de otro asunto contigo."

Harry simplemente alza una ceja y señala con la cabeza a sus dos hermanos hablando en la cama de al lado.

Rondando los ojos saca su varita y pone un hechizo de privacidad entre los dos.

"¿Y bien?" Lo mira expectante.

"Quería saber si tú y Krum pueden denunciar al ministerio por negligencia, o al menos amenazar con hacerlo." Dice francamente.

Su otra ceja se une a la que había levantado anteriormente.

"¿Y cómo puedo hacer eso?"

"Se suponía que todos los participantes del torneo debían estar acompañados por un Auror desde el momento en el que salieran del comedor. Para evitar sabotajes y todo eso, pero al parecer nunca mandaron a nadie a cuidarte y ahora..."

"Y ahora yo estoy aquí por un supuesto ataque." Completa "¿Y Victor?" Inclina su cabeza hacia un lado, apoyando su mentón en sus nudillos.

"Nadie sabe que realmente pasó, y esto podría ser perfectamente un intento de sabotaje encubierto."

"Ya veo…" asiente lentamente "¿Y por qué quieres que ponga en tensiones internacional a tu amado ministerio? No es por nada, Percival, pero eso de meterse con el ministro por diversión no es lo tuyo."

"Crouch me quitó la paga del mes, así que no voy a trabajar este mes." Se cruza de brazos "Que él vea cómo se las arregla sin un asistente que sea capaz de hacerte a ti o a Krum quitar esa demanda."

"No puedo asegurarte que Victor va a seguirme la corriente hasta el final, pero siempre es lindo hacer a uno de los hombres que hizo una parte de tu adolescencia miserable miserable devuelta." Sonríe, como un niño en navidad.

"Bien" asiente, soltando una tensión que no sabía que tenía "¿Sabes cuándo te vas a ocupar de Crouch?"

"Justo después de la primera prueba. Lo voy a mantener vivo hasta que se acabe toda esta tontería del torneo, así puede escribir instrucciones para ti y todo eso."

"Genial, gracias. Posiblemente vaya a casa de tu vecina en unos días ¿Quieres que modifique sus memorias mientras estoy ahí?"

"Nop, pero si pudieras venir el viernes y atormentar un poco a mis tíos…"

"Claro. Entonces… ya me voy" se levanta y hace desaparecer la silla. "Te están dando de comer bien ¿Verdad?"

"Sí, pero con tanto dormir me pierdo varias comidas o solo tengo ganas de agua" dice haciendo una mueca "¿Un abracito de despedida?" Su expresión cambia a un puchero, y estira sus brazos hacia él como la vez anterior.

Percy rueda los ojos y estruja su pequeño cuerpecito entre sus manos.

"Eres un salvador." Le dice, más que nada para molestarlo, una vez se separa.

El adorable ceño fruncido que luce su frente, combinado con su aún presente puchero y el sonido indignado, lo hace sonreír antes de levantar el hechizo y salir de la enfermería, despidiéndose de sus hermanos con la mano.

Eso fue sospechosamente fácil, y Percy solo espera que todo esto no venga a morderlo en el trasero

Luego de dar un paseo por los terrenos de su antigua escuela vuelve a casa de Teddy y decide seguir ayudando con la réplica de la antigua casa de los Potter. No es como si tuviera nada mejor que hacer durante el resto del día ¿Verdad?

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Minister's office

November 22

Arthur estaría mintiendo si dijera que no está nervioso, pero cualquiera lo estaría si te llamaran a la oficina de uno de los hombres con más poder en toda gran Bretaña mágica con la palabra URGENTE en el mensaje.

Miles de escenarios se reproducen por su cabeza, tratando de pensar en algo que pudo haber hecho mal o extremadamente bien para ameritar esta reunión. Generalmente su pequeño departamento es largamente ignorado a menos que algún incidente como ese patito de goma come muslos humanos ocurra, lo cual obviamente no es muy común.

Una vez llega a la puerta y le dan permiso de pasar la escena que encuentra no es nada parecida a lo que esperaba.

El ministro, Barty Crouch, cinco Aurores y lo que parece un pobre becario se encuentran arrinconados en una esquina, mientras que un Harry Potter bastante serio y molesto se encuentra sentado en una silla frente al escritorio del ministro.

Su cabello al parecer está más largo que la última vez que lo vió, porque lleva una diminuta cola de caballo, y también, Merlín, ¿Ese niño come algo?

Si su Molly lo viera ya le estaría sirviendo tres platos de almuerzo y cinco postres.

También hay un hombre de traje y cabello negro de pie al lado de Harry, con una cara de no precisamente muchos amigos.

"¡Wesly!" exclama Barty, lo toma del brazo y lo lleva hasta su pequeña esquina.

"Ministro, Barty ¿Qué sucede?¿Está Harry en problemas?" Pregunta preocupado.

"¿Problemas?¿Está en problemas?¡Ese chico quiere denunciarnos, y se niega a escuchar razones!" Exclama el Fudge, visiblemente alterado "¡Sigue diciendo que no negociará con nadie que no sea tu hijo!¡Los franceses de alguna manera se enteraron de esto y ahora tenemos que hacer algo para no vernos cómo los malos frente a toda la confederación!¡Esto es un desastre, Wesly!¡Un desastre!" Limpia el sudor de su frente y cuello con un pañuelo cuando termina de gesticular con las manos.

"¿Mi hijo?¿Ron?¿Por qué negociará con Ron?" Pregunta confundido.

"No, es no, mi asistente. O ex-asistente, Weatherby." Aclara Barty, claramente también nervioso "¿Sabes dónde está? No hemos podido localizarlo."

"¿Ex-asis…?¿Qué quieres decir?¿Lo despediste?¡Pero si salió a trabajar esta mañana!" exclama, recordando vividamente como le dijo que se iba al trabajo cuando fue a devolver algunos platos que le habían prestado.

"Pues no está trabajando para mí desde hace una semana, y no responde las llamadas por Floo que le hacemos."

"Bueno, eso es normal. Hace poco se mudó, y todavía no ha instalado la red en su casa."

"¿Se mudó?¡¿Y no me informó?!"

"Tú mismo acabas de decir que es tu ex-asistente ¿Por qué debería informarte?"

"¿Consideración?¿Qué pasa si quiero volver a contratarlo?"

"¿En serio, Barty?¿Volver a contratarlo? Conozco a mi hijo, y si Percy se fue es muy probable que lo hayas sacado de sus casillas y nunca más vuelva a aceptar trabajar para ti."

"¡Eso no importa!¡Tenemos que encontrarlo!¡Dile que le pagaremos, o algo!¡Eres su padre, debería hacerte caso a ti!"

"Ministro, Percy es una persona bastante independiente, pero puedo intentarlo si así lo quiere."

"¡No importa si vas a intentarlo o no si no podemos encontrarlo!"

"¿Han probado buscar en la oficina de enlace con los Goblins?" Sugiere la voz de Harry Potter, y todos en la oficina se giran para mirar al chico.

El aterrorizado becario suelta un pequeño chillido y se esconde detrás de unas carpetas, y los Aurores parecen querer fusionarse con las pared.

"¿Qué haría Percy en ese departamento?"

"¿Qué tiene que ver Weatherby con esa oficina?¿Lo contrataron ahí?"

"¿Cómo sabes dónde podría estar?"

Harry simplemente levanta una ceja, para unos segundos de mirarlos con incredulidad después los digne con una respuesta.

"Según tengo entendido está en buenos términos con el jefe de la oficina y acordaron almorzar juntos los martes y jueves, o al menos eso me dijo cuando me lo crucé por ahí las dos últimas veces mientras iba a lidiar con algunos asuntos.

¿No deberían saber eso si lo llevan buscando desde la última vez que estuve aquí? Se supone que para entrar al ministerio te registras, tienes que decir a dónde vas y todo eso."

Arthur entrecierra los ojos y entre dientes dice el nombre de ese viejo verde.

"Cresswell."