Que feliz me siento de haber encontrado de nuevo el agujero en el papel...
He avanzado bastante, pero quiero publicar con calma para no quedarme en pausa eterna de nuevo... en fin.
¡Buena lectura!
Capítulo 8
No es tan malo parte 2
Chris gruñó por décima vez en la mañana. Tenía una pila enorme de papeles sobre su escritorio y uno más en las manos que parecía esforzarse sin mucho éxito por leer.
Barry, Jill y Forest lo veían desde el escritorio de la chica tratando de no llamar su atención
-¿Así que está de malas porque la pequeña Redfield tiene novio? -preguntó Forest susurrando indiscretamente basado en lo que Rebeca le había contado
-No es su novio -respondió Jill en un susurro -solo se conocen desde hace un par de días, pero el novato es absurdamente guapo y además es bastante agradable...
-Además, resulta que vive en el edificio contiguo al de Chris -añadió Barry también en un susurro añadiendo la información que Chris había compartido con el
-Es el destino entonces amigo -susurró Forest una vez más -mi amigo Redfield tiene que aceptar que su hermanita ya no es una bebé, además, quien mejor para cuidarla que un policía... -dijo con algo de risa atorada en la garganta
-No crean que no los estoy escuchando -dijo por fin Chris sin levantar la mirada de sus informes, a lo que Forest respondió poniéndose de pie y caminando hacia el.
-Pues lo siento mi querido Redfield, pero tienes que aceptarlo, Claire ya no es una niñita, ¿Qué edad tiene? ¿Veintiuno?
-Tiene diecinueve ¿Cierto? -Respondió Enrico uniéndose a la conversación -Recuerdo que cuando la pequeña doc Rebecca llegó al equipo, mencionaste que tu hermanita era un año mayor que ella... A mi me aterra pensar en el día en que mi pequeña Erin llegue a esa edad, tiene catorce ahora y podría jurar que he visto al mismo muchachito con cara de estúpido buscarla frente a la casa cada vez que sale para la escuela... -añadió contando una anécdota sobre su hija.
-Pero es asi... los chicos crecen -Respondió Forest entusiasmado y como ajeno a que con cada palabra parecía irritar aún más a Chris continuó hablándole a Enrico -Tu y Burton fueron bendecidos al ser padres de puras niñas, recuerdo que mi padre le dijo una vez a mi hermana que cuando tienes un hijo, al llegar a la pubertad te preocupas por un adolescente, pero cuando tienes una hija, al llegar a la pubertad te tienes que preocupar por todos los adolescentes...
-¿Terminaste? -Le dijo Chris volteándolo a ver al fin y dejando su informe sobre el escritorio -Confío en Claire, es una chica brillante, y tampoco es como que necesite a alguien que cuide de ella. en cuanto al novato... no puedo decir nada malo sobre él -"aunque quisiera hacerlo" -pensó
-Las oficiales y recepcionistas no dejan de hablar de él -Dijo Rebecca uniéndose también a la charla-asi que creo que tienes competencia -Le dijo a Chris en un intento de bromear con él, pero sonrojándose violéntamente cuando el agente la volteó a ver incrédulo por su atrevimiento, provocando la risa de los involucrados en la conversación.
-Pues Marvin dice que es un buen chico -Añadió Barry tratando de calmar los ánimos, sin embargo Chris no pareció calmarse, aún así Barry continuó -creo que la RPD de hecho necesita a gente así, ojos frescos e imparciales, que no estén acomodados en el sistema o corruptos de algún modo. Espero que le vaya muy bien -finalizó el mayor del equipo Alfa.
Chris volvió a sus papeles agradeciendo que su amigo diera por zanjado el asunto empezando a conversar de otras cosas con Foster y Enrico, pero no pudo evitar quedarse pensando en las últimas palabras de Barry. Ojos frescos e imparciales que no estuviesen corruptos de algún modo...
Leon sintió un escalofrío recorrerle la espalda mientras se terminaba de anudar las agujetas.
"Alguien está hablando de ti" le hubiera dicho su abuela.
El timbre sonó llamando su atención y Leon se incorporó. El arrendador había quedado en llevarle su contrato físico ese día, así que se alegró de que llegara antes de que saliera a correr.
Leon se acerco a la puerta y sin ver por la mirilla abrió, encontrándose con alguien a quien no esperaba.
No pudo evitar sonreír ampliamente al verla.
-Buenos días Leon -dijo la pelirroja sonriente.
-Buenos días Claire, me alegre verte -dijo sin pensarlo, sintiéndose incómodo al instante.
La chica, que llevaba la chaqueta café de Leon se sonrojó al escucharlo pero solo ensanchó su sonrisa levantando las manos con la chaqueta.
-Te traje tu chaqueta... creo que si Chris la vuelve a encontrar en el apartamento le puede dar un ataque -Dijo Claire bromeando. -Quise pasar dejándola antes de irme a correr
Leon tomó la chaqueta poniendo atención al atuendo de la pequeña Redfield, ella misma notaba también que Leon iba vestido con ropa deportiva...
-¿Vas al gimnasio?
-De hecho iba a correr también
-¡Genial, podemos ir juntos! -dijo Claire arrepintiéndose al instante, ¿había manera de parecer más desesperada? Sin embargo Leon asintió con entusiasmo.
-Era justo lo que iba a decirte -Respondió tomando sus llaves de un gancho al lado de la puerta luego de dejar su chaqueta sobre el sofá -antes de llegar aquí investigue un poco sobre algunas desapariciones que han habido en la ciudad y los bosques. - el chico de detuvo al darse cuenta del gesto divertido de Claire
-Te lo agradezco oficial Kennedy, aunque puedo cuidarme sola, la compañía siempre es agradable - dijo la joven con expresión confiada. Leon se sorprendió agradablemente pensando que seguramente la pequeña pelirroja podía cuidarse sola, su hermano debía haberle enseñado a hacerlo, lo que le pareció aún más interesante de ella.
-Bien, entonces tu serás la que cuide de mi... no conozco la ciudad y si me secuestran será mi culpa por cómo me visto -dijo Leon ganándose una carcajada de su interlocutora antes de añadir -vamos entonces, será divertido.
Claire estiraba los músculos mientras esperaba a su acompañante en el parque. Normalmente no se preocupaba por detenerse a beber agua, lo haría al volver. Pero Leon había insistido, así que allí estaba ella, sintiendo que sus músculos se enfriaban mientras esperaba a Leon volver de la tienda de conveniencia con el agua embotellada.
¿Esto podía considerarse una cita?.
Claire sacudió la cabeza reprendiéndose a si misma por el solo pensamiento.
Se recordó por décima vez no actuar como chiquilla flechada, pues aunque ella había acabado por aceptar que tenía un crush con el policía; el la veía solamente como una nueva amiga que había conseguido en la ciudad.
Aún así, Claire nunca solía salir a correr acompañada, y no pudo evitar pensar que su compañera de cuarto le diría que obviamente, esa salida a correr juntos si contaba como una cita.
-Es suficiente -Se dijo a sí misma sacudiendo la cabeza de nuevo
-¿Que es suficiente? -le dijo Leon quien había regresado sin que ella se diera cuenta.
Claire se giró sorprendida encontrándose con la amplia sonrisa de León. Dios santo, ese hombre era perfecto... su gesto cambió a curioso y ella se dio cuenta de que le había preguntado algo y ella no había respondido.
-Sufuciente ejercicio por el resto de la semana -inventó mientras tomaba la botella de agua que le ofrecía Leon.
-¿En serio? Es una lástima, pensé que esto de salir a correr juntos podía volverse una rutina al menos mientras estuvieras aquí en Racoon. -le dijo con voz triste haciendo que por poco se atragantara con el agua que ya estaba bebiendo.
-Lo lamento super policía, pero ni mi hermano el súper agente me ha podido convencer de ejercitarme a diario... y de todos modos no puedes seguirme el paso-le dijo empezando a correr otra vez, con un sonriente Leon corriendo tras ella.
-¡No puedo creer que seas tan desconsiderada Redfield!
-Por favor Liv no exageres, ya te he dicho que lo lamento -dijo Claire al teléfono mientras doblaba una camiseta. Sabía que habían pasado tres días desde que llegó a Racoon y no se había tomado el tiempo de llamar a su amiga para decirle que había llegado bien. Pero también, su amiga estaba exagerando, como siempre.
-¡¿Exagero?! Claire me dijiste que me llamarías al llegar donde tu hermano, te fuiste en motocicleta hace 3 días y no he sabido nada de ti desde entonces, tuviste suerte de que encontrara el teléfono del apartamento de tu hermano entre tus apuntes, porque estuve cerca de llamar a la policía de Racoon pensando que habías desaparecido...
Claire se sintió mal de inmediato, tal vez si había hecho preocupar a su amiga, pero tantas cosas habían pasado desde que llegó que lo cierto es que había olvidado llamarla
-Lo lamento Liv... en serio lo lamento, y te agradezco por preocuparte, fui desconsiderada, han pasado muchas cosas desde que llegué, ya sabes como es -dijo con tono ausente mientras seguía doblando su ropa. A penas llevaba un par de días en la ciudad y su ropa sucia rebalsaba el cesto de su habitación, la mañana que pasó bajo la lluvia, la salida a correr, y haber matado a la rata con los pies, no habían ayudado.
-Claire nunca pasan cosas sumamente interesantes en Racoon, aparte del hermoso rostro de tu hermano, es mas, en este momento puedo apostar que estas doblando tu ropa, o sacudiendo el polvo de los muebles
Claire se detuvo en su actividad riéndose.
-Vete al diablo Liv...-le dijo entre risas -Aunque no lo creas, esta vez si ha pasado algo interesante -dijo con voz sugestiva
-¿Ah si? -respondió la voz en el teléfono sumamente curiosa provocando que Claire se arrepintiera de inmediato. -espera un momento, ¿es algo interesante, o alguien interesante?
-...
-¿Claire?... ¡Oh por Dios, si es alguien! -le gritó su amiga haciendo que Claire tuviera que separar la bocina del teléfono de su oido, pero antes de que pudiera responderle algo su amiga ya la estaba interrogando.
-¿Me estás diciendo que has estado ignorando a cualquier chico que intenta hacer algún avance contigo desde que nos conocemos, pero conociste un hombre en tu viaje de motocicleta y él si te gustó? ¿Dime quién es? ¿Cómo se llama? ¿Es guapo? obviamente es guapo... ¿Claire?
-Solamente estaba esperando a que terminaras con tu lista de preguntas Liv. -le dijo Claire derrotada antes de sentarse en la orilla de su cama para continuar -Esta bien, igual y necesito hablar de esto con alguien, Dios sabe que no puedo contárselo a Chris- dijo ignorando el chillido de emoción de Liv al otro lado de la linea.
-Su nombre es Leon, lo conocí en el camino … en la estación de servicio. Es un nuevo residente de Racoon, se mudó acá porque el mes entrante empieza a trabajar como policía.
-¡Por Dios Claire un policía! ¿Y que? ¿Ya han salido? -le dijo con entusiasmo su amiga guardando silencio inmediatamente como animándole a continuar. Claire suspiró antes de seguir
-Pues tuvimos un incidente en la estación, y luego lo encontré en la comisaría cuando fui a buscar a Chris, y luego lo encontré en la azotea... resulta que vive en el edificio contiguo... El no conoce Racoon así que me pidió que le acompañara a comprar algunas cosas, y fuimos a comer waffles, y hoy salimos a correr en la mañana, no sé si eso cuenta como una salida -le dijo a su amiga sintiendo como sus mejillas ardían
-¡Pero claro que cuenta Claire! Todo esto Suena a una historia de película romántica -Claire se rió por lo bajo recordando la parecida comparación de su hermano. -Cuéntame más! ¿Cómo es?
-Es un sujeto genial, es todo un caballero, considerado y amable... y en respuesta a lo que estoy segura que preguntarás... si es muy guapo -dijo casi en un susurro -Es rubio, su cabello es muy bonito, me parece que lo cuida más que yo -dijo con algo de risa en la voz -sus ojos son azul oscuro, su rostro es varonil y simétrico, es alto y está en muy buena forma...
-Oh por Dios, Claire eso suena a súper flechazo.
-¿Sabes Liv? lo siento como más que eso… -dijo Claire sumergida en sus cavilaciones -Desde que nos encontramos en la estación, desde que lo escuché decir mi nombre por primera vez, sentí como que lo conocía. Al estar con él todo se siente muy natural, y no te voy a negar que me gusta, y mucho, es que es absurdamente guapo… pero cuando estoy con él, nada se siente incómodo. Como si no fuéramos desconocidos… ay por Dios Liv soy patética , tengo un crush enorme y creo que super evidente con un sujeto al que acabo de conocer…
-No seas tan dura Claire… al contrario, deberías tratar de disfrutar lo que sucede, ve lento, si no has encontrado al hombre de tu vida, al menos has encontrado a un buen amigo que le puedas presumir a todo el mundo. Deja que las cosas pasen como deben pasar.
Chris no solía espiar a su hermana, eso jamás. Parte de la confianza que se tenían el uno al otro se debía al respeto que compartían también.
De modo que no había sido que estuviera intentando espiar ni nada por el estilo, simplemente llegó a su apartamento un poco más temprano y al no verla en la sala de estar se acercó a su habitación solo para escucharla decir las últimas palabras seguramente por teléfono.
"...sentí como que lo conocía. Al estar con él todo se siente muy natural, y no te voy a negar que me gusta, y mucho, es que es absurdamente guapo… pero más allá de eso cuando estoy con él, nada se siente incómodo. Como si no fuéramos desconocidos… Ay por Dios Liv soy patética , tengo un crush enorme y creo que es super evidente con un sujeto al que acabo de conocer…"
Chris respiró profundamente en el pasillo, alejándose para no escuchar más. De verdad no quería volver a discutir con su hermana, pero escucharla decir esas palabras le había caído como patada en el hígado.
Así que sin pensarlo mucho, salió del apartamento sin hacer ruido y empezó a subir las escaleras para ir a la azotea. No le agradaba mucho el lugar, poruqe allí hacía frío casi siempre, pero eso le ayudaría a calmarse.
Al abrir la puerta sin embargo, pudo sentir como si alguien le hubiera abofeteado el rostro.
Sentado en una silla alta en la azotea contigua se encontraba él. Su estúpido rostro se había girado como un látigo al verlo abrir la puerta, seguramente esperando encontrarse con alguien más (el muy cretino). La estúpida sonrisa con la que lo recibió solo le exacerbó aún más.
-Buenas noches agente Redfield -lo saludó cordialmente de lo más formal
-Buenas noches… -Se quedó pensando un momento. No recordaba su apellido y no iba a llamarlo por su nombre o decirle "oficial"
-Leon -dijo el rubio dándose cuenta de que no recordaba su nombre… -Leon kennedy -añadió con amabilidad
-Si… Kennedy.
Chris tuvo la intención de volverse y bajar de nuevo las gradas, pero eso sería tanto como ceder ante el novato, aunque el muy tonto ni siquiera supiera de la batalla interna de Chris, así que en lugar de volverse caminó acercándose un poco a la orilla, algo curioso. Claire tenía razón, los edificios estaban ridículamente cerca.
El más joven pareció darse cuenta del conflicto de Chris y su innata curiosidad lo llevó a preguntarle
-¿Se encuentra bien agente Redfield?
¿Por qué tenía que ser tan correcto? Sería más fácil ser grosero con él si el sujeto fuera petulante u odioso de algún modo.
Chris tenía que aceptar que la única razón por la que no agradaba era porque su hermanita aparentemente lo tenía en alta estima.
"no te voy a negar que me gusta, y mucho, es que es absurdamente guapo…"
Las palabras de su hermana le dieron como martillo en la cabeza, pero respiró profundo antes de contestar
-Si estoy bien, solo vine a respirar un poco. Fue un largo día. -dijo Chris sin saber por qué estaba explicándose ante Leon. No era como si quisiera darle mucha confianza.
-Lo imagino -le dijo el novato intentando seguir la conversación, sin mucho éxito, ya que a continuación se quedaron en un silencio incómodo con Chris evitando ver a la otra azotea y Leon girando entre sus manos su botella de agua.
-¿Cuando empiezas a trabajar? -dijo el mayor de los Redfield en un tono un poco hosco. Leon pareció entusiasmado de continuar conversando con él.
-El lunes, es justo inicio de mes y de semana. Ya tengo todo listo -dijo con entusiasmo.
-Que bien. -dijo Chris quedándose callado de nuevo. Hasta que la voz del novato rompió el silencio.
-¿alguna recomendación? -le dijo en un tono curioso. Chris volvió a respirar profundo sintiéndose algo culpable por su actitud hosca contra el novato, su entusiasmo por empezar a trabajar era evidente, así que permaneció un momento en silencio antes de responder.
-No seas un idiota. -la mirada sorprendida del rubio le divirtió un poco, pero solamente continuó -me refiero a que… es muy fácil convertirse en un idiota al ser parte de la fuerza, hay varios en la RPD, en todos lados de hecho, petulantes y sin respeto por los civiles. O simplemente acomodados en el sistema, que siendo sinceros: no es el mejor… ¿acabas de graduarte de la academia cierto? -Leon asintió - Bien, pues esa es mi recomendación, mantén el entusiasmo que tienes ahora, y la motivación que te haya traído hasta aquí, recuérdala. No dejes que el sistema te atrape, no seas un idiota. -le dijo Chris con expresión seria, sin estar seguro de la razón por la que le hablaba así al novato.
La expresión con que León lo veis era una mezcla entre respeto y sorpresa, lo que lo hizo sentirse incómodo y molesto.
-Bien… me voy -dijo Chris luego de un momento.
-Gracias agente Redfield -dijo Leon asintiendo. -Buenas noches
-Claro -respondió Chris sin despedirse en realidad.
Se giró y encaminó a las escaleras cerrando la puerta roja de metal detrás de sí.
Había que admitir que Barry tal vez tenía razón en cuanto al novato.
Chris pensó que quizá esa actitud entusiasmada y ojos frescos podían ser útiles. Él había considerado necesario un nexo así con la RPD, alguien de quien estuviera seguro que no estaba contaminado con la corrupción que sabía que existía dentro de la fuerza.
Si no fuera porque le caía tan mal.
Casi podía escuchar a Forest. "Te conseguiste un nuevo amiguito Redfield… supe que ya te llevas bien con tu cuñado..."
Chris suspiro mientras bajaba las escaleras considerando que al menos cuando el rubio empezara a trabajar, no tendría más tiempo que pasar con su hermana.
-Al diablo con el novato- dijo al fin antes de abrir la puerta de su apartamento
-¡Claire, ya llegue! -gritó desde la puerta para evitar escuchar más conversaciones innecesarias.
Leon respiró profundo antes de bajar del Jeep. Había llegado casi media hora antes de su hora de entrada, pero era una costumbre que no podía evitar. Llegar tarde a las reuniones, citas, o a cualquier evento le provocaba una ansiedad terrible.
De manera que había pasado un buen rato en el Jeep organizando sus pensamientos, y sus cosas también. Tenía un maletín en donde llevaba su uniforme, algo de dinero y un par de botellas de agua. No quería parecer un niño con lonchera en su primer día de clases pero igual llevaba un par de barras energéticas y al fondo del maletín algo que le provocó una sonrisa.
Llevaba ya un par de días sin ver a Claire. La pelirroja tenía papeles que organizar de la universidad, y Leon tenía que ocuparse en terminar de organizar sus cosas en su nuevo apartamento, así que no habían podido volver a salir; sin embargo, la vez que salieron a correr, habían intercambiado números de teléfono para poder ponerse de acuerdo la próxima vez que salieran a hacer ejercicio. Así que aunque no habían podido verse, habían hablado por teléfono, ella le había contado de lo molesta que su amiga del campus se había puesto porque olvidó llamarla al llegar a Racoon, él le contó que el lunes empezaría a trabajar, ella le contó que Chris ya había estado de mejor humor, pero que había estado llegando tarde a casa, pues estaba muy ocupado.
-Por cierto -Le dijo Leon en una ocasión. -Encontré a tu hermano el día que salimos a correr, en la azotea… sinceramente me intimidó un poco porque cierta pelirroja me dijo el otro día que yo no le caía bien a su hermano… pero se portó muy amable conmigo
-¿Hablas en serio?... tal vez es parte de su plan, para que te confíes y luego pueda aplicarte una de sus técnicas mortales cuando estés desprevenido -dijo Claire con tono siniestro, ganándose el silencio de su amigo. -¿Leon?
-¿Es en serio? -Le dijo él con precaución a lo que la chica respondió con una carcajada
-Solo bromeo Leon, me alegra que haya sido amable. Creo que ustedes dos podrían llevarse muy bien.
-Claro, no entiendo por qué yo podría caerle mal a tu hermano, soy encantador después de todo -le dijo ganándose otra carcajada de su interlocutora.
Leon se rió recordando la conversación al mismo tiempo que tomaba entre sus manos el envase al fondo de su maletín.
Esa mañana él se había levantado temprano, hizo ejercicios, se duchó, desayunó y pensó en llamar a Claire para despedirse y desearle un buen día. Pero no quería parecer ansioso o desesperado por conversar con la única amiga que tenía en Racoon. Porque claro que ya la consideraba su amiga… la chica era muy inteligente, divertida y sagaz. Además, era increíblemente bella. Pero Leon no quería explorar esa parte de sus pensamientos hacia la chica. Al menos aún no.
Así que pasó de largo de la mesa del teléfono, tomó sus cosas y salió por la puerta. Bajó en el ascensor y subió a su Jeep, colocando sus cosas en el asiento del copiloto, y condujo hacia la salida del estacionamiento, y al salir una sonrisa enorme se le formó en el rostro.
Parada allí, al lado de la salida, vestida con su indumentaria deportiva estaba Claire, quien lo saludaba con una sonrisa igual de amplia que la suya. Leon detuvo el Jeep al lado de la banqueta y antes de que Claire pudiera acercarse a su ventanilla, abrió la puerta y bajó.
-Buenos días oficial -Le dijo Claire con tono alegre, -estaba segura de que saldrías super temprano así que decidí quedarme esperándote después de ir a correr.
-Buenos días Claire, eres muy amable. -Le dijo notando el leve rosa en las mejillas de la chica. Leon decidió creer que era a causa de que venía de correr, y no tenía nada que ver con él.
-Uhm… te compré algo para tu primer día -le dijo Claire sacándolo de sus pensamientos -considerando que desde que nos conocimos en la estación, tú has invitado a las bebidas, esta vez invito yo -le dijo levantando una lata de capuchino frio. -Ten un muy buen primer día Leon, cuídate mucho por favor. -finalizó con una sonrisa que lo dejó un momento sin palabras.
-Claire… te lo agradezco mucho -dijo el policía con sorpresa y agrado. -Eres genial, en serio -añadió notando que las mejillas de Claire se encendieron aún más ante sus últimas palabras.
Leon colocó la lata de capuchino en la bolsa exterior de su maletín y salió del Jeep.
En la comisaría las recepcionistas lo saludaron con gran amabilidad y le indicaron donde encontrar al teniente Branagh, quien lo saludó con entusiasmo presentándole a algunos otros policías mientras lo llevaba de nuevo por los pasillos hasta el salón donde le había dicho que estaría su escritorio. El cartel de "bienvenido Leon ya no se encontraba colgado, si no sobre su escritorio.
-Debes colocarte el uniforme, ya sabes donde está la sala de lockers. La llave y el número de tu locker está en la gaveta de tu escritorio. Cuando estés listo repórtate, yo estaré en mi oficina.
Así que Leon se vistió y recibió de sus compañeros las bienvenidas correspondientes y por su puesto que las miradas un poco más largas de sus compañeras. Cuando se dirigió a la oficina del teniente Branagh este lo saludo y lo hizo sentarse.
-Tu placa, el arma reglamentaria de la RPD, y tu primer caso, -le dijo colocando en el escritorio además de las primeras dos cosas, un folder. Leon lo vio con algo de duda en la mirada.
-Solamente necesito que le tomes la declaración a una chica que llegó esta mañana. Dice que busca a un hombre, pero no sabe si declararlo como desaparecido, busca asesoría de algún tipo. Necesito que la entrevistes, y luego podremos reunirnos como todas las mañanas del lunes para discutir el rol de turnos y la asignación de equipos de trabajo.
La chica te está esperando en la sala de entrevistas. Rita puede indicarte donde es.
Leon asintió, tomó sus cosas y salió de la oficina del Teniente. La oficial Rita le indicó el camino hacia la sala de entrevistas donde una mujer esperaba sentada frente a un escritorio con gesto impaciente.
-Buenos días señorita… ¿Wong?
-Buenos días oficial, si, mi nombre es Ada Wong.
Chan chan chan... jaja.
si siguen leyendo les agradzco mucho.
Sigan cuidándose. ¡Nos leemos después!
