CAPITULO 8

MYSTIC FALLS EN LA ACTUALIDAD

Elizabeth estaba en la cama, aprovechaba los últimos momentos que le quedaban antes de que sonara el despertador para ir a clase, pensaba en todo lo que había pasado desde que hacía cuatro meses había llegado con Elijah a Mystic Falls.

Se sentía bien allí, al fin y al cabo, era su hogar, había hecho amigos y desde que había empezado el instituto estaba experimentando lo que era una vida casi humana, cosa que muy pocas veces podía hacer.

Solo había algo que a Elizabeth le hacía sentir inquieta, Damon, desde que se habían encontrado él había sido muy insistente sobre el hecho de que Elizabeth tenía que volver con él a vivir en la mansión Salvatore, pero ella no estaba dispuesta a dejar de vivir con Elijah, habían llegado al pueblo como padre e hija y se suponía que tenía 15 años, como demonios iban a justificar irse a vivir juntos. Eso se decía Elizabeth a sí misma, pero en el fondo sabía que era una excusa porque realmente no quería vivir con él.

Por un lado, le gustaba la relación que tenían, eran unos novios normales, ella no había tenido eso antes de casarse con Damon, siempre habían tenido que ocultase, ahora podían verse libremente como una pareja normal. Pero había algo más, durante todos los años que había pasado con Elijah, había estado buscando a Damon, sentía un vacío en su interior y sabía que era porque él le faltaba, no importaba los hombres con los que hubiera estado, al final del día era Damon en el que pensaba. Ahora que le tenia se supone que ese vacío tenía que haberse llenado, pero no lo había hecho, seguía sintiendo que algo le faltaba y estaba totalmente desconcertada.

Sonó el despertador y se levantó, se metió en la ducha caliente y noto como unas manos le recorrían la espalda.

- Buenos días

- He venido a llevarte al instituto- le dijo Damon mientras le besaba el cuello.

- En realidad, había quedado con Caroline para que me recogiera.

- Pues tendrá que irse sin ti, porque vas a retrasarte

Elijah estaba desayunando en la cocina, cuando oyó a Damon entrar por la ventana de la habitación de Elizabeth, le ponía realmente nervioso este tipo, porque no podía entrar por la puerta, como todo el mundo. Desde el primer día que le pillo saliendo a hurtadillas por la ventana le había puesto las cosas claras, una sola tontería con Elizabeth, una sola jugarreta o que ella derramara una lagrima por él, y no viviría para contarlo.

Empezó a escuchar los ruidos procedentes de la habitación de arriba, no podía soportarlo más, salió de casa y se dirigió a su consulta, tenía trabajo que hacer. Hacía tres meses que la réplica había llegado a Mystic Falls y se había quedado de piedra cuando la vio. Desde entonces no podía dejar de pensar en Katerina, Stefan le había dicho a Elizabeth que estaba en la cripta de la antigua iglesia, pero Elijah no estaba seguro, la conocía bien y no se dejaba atrapar fácilmente. Aun así, tenía que salir de dudas con lo que se prestó para ayudar a abrir la tumba, había estado preparando a Bonnie, en cuanto la vio supo que era una bruja, ni siquiera ella lo sabía, estaba empezándose a desquiciar por las cosas que le pasaban desde que su abuela había muerto y Elijah se lo dijo sin rodeos. Al principio ella no le hizo caso, pero a los pocos días volvió pidiéndole ayuda.

Bonnie le sería útil, así que puso a su disposición algo que cualquier brujo daría media vida por tener, los grimorios de su madre, siempre bajo su supervisión claro está, pero en estos tres meses habían avanzado bastante. Sabía que al final la bruja le sería útil.

Cuando llego a la consulta Stefan estaba esperándole en la puerta.

- Buenos días Elijah.

- Stefan

- Hoy es la noche del cometa, ¿está todo preparado?

- Si te refieres a Bonnie, si, esta lista, ha aprendido bastante y es una bruja poderosa.

- Todas las Bennett lo son, he conocido a algunas.

Le gustaba Stefan, desde luego mucho más que Damon, pero pensó en lo que pasaría cuando abrieran esa cripta y la mujer a la que los dos amaban saliera de ella, si es que estaba allí, claro.

- Tengo que irme, llego tarde a clase, nos vemos esta noche.

Stefan se dirigió al instituto, los nervios le tenían hoy bastante irritado, quizá lo más prudente habría sido quedarse en casa, pero no podía, se hubiera vuelto loco de estar todo el día sin hacer nada.

Se sentó en su mesa para la clase de historia del profesor Saltzman, el resto de los alumnos estaban empezando a llegar. Elena y Matt acababan de entrar cogidos de la mano. La miro detenidamente, era exacta a Katherine, pero a la vez muy distinta. Elena era muy dependiente, necesitaba a todo el mundo pendiente de ella, en cuanto llegó al pueblo después del verano reanudo su relación con Matt, él estaba enamorado de ella, todo el mundo lo sabía, pero ella le había dejado la noche en que sus padres murieron, aun así, él nunca había perdido la esperanza de que pudieran volver.

Llego Caroline y se sentó a su lado, se habían hecho grandes amigos en este tiempo, le recordaba a Elizabeth humana, le gustaba estar con ella y desde que Elizabeth pasaba mucho tiempo con Damon, Caroline se había convertido en un apoyo para él.

Caroline se sentó rápidamente al lado de Stefan, últimamente se habían convertido en inseparables, sus amigas la habían dejado un poco de lado, Elena estaba con Matt a todas horas y Bonnie se había vuelto muy rara, decía cosas que no tenían ningún sentido para ella y estaba recibiendo tratamiento en la clínica del Doctor Mikaelson, así que ella se pasaba la mayor parte del tiempo en casa de los Salvatore o en el Grill con Stefan. A veces iban al cine con Elizabeth y Damon o quedaba ella sola con Elizabeth, pero a ella le gustaba Stefan, le encanaba pasar tiempo con él, aunque él no quisiera nada con ella, solo quería que fueran amigos, se lo había dejado más que claro cuando ella intento besarle y le paro los pies, le dijo que tenía novia y que en cuanto ella llegase al pueblo se irían lejos, pero eso no hacía que a Caroline le gustase menos.

Elizabeth se dirigía a la cafetería a comer después de su clase de matemáticas, vio a Jossie en una de las mesas y fue a sentarse con ella.

- ¿Qué tal Jossie?

- Hola Elizabeth

- ¿Cómo estas comiendo sola? ¿No viene Tyler?

- Está comiendo con los de su equipo, últimamente pasa más tiempo con ellos que conmigo.

- ¿No os van bien las cosas?

- Regular. Cuando empezamos a salir el año pasado no me dejaba a sol ni a sombra, pero este curso está siendo diferente, no piensa más que en sus compañeros de equipo y cuando estamos juntos solo quiere que nos acostemos. Siento que ya es lo único que tenemos.

- Vaya lo siento.

- Hola chicas.

- Hola Jeremy, siéntate con nosotras

Jeremy era el apestado del instituto, nadie quería quedar con él, tenía mucho carácter y al final terminaba peleándose con todo el mundo, así que Elizabeth se acercó a él, quería ser su amiga, tenía un punto de oscuridad que le atraía mucho. En el instituto siempre estaban juntos, pero luego Jeremy no salía de su casa, así que Elizabeth iba allí a menudo, y además de ayudar a su amigo tenía acceso a la casa de la Réplica.

Con el tiempo Jeremy acabo confesándole que estaba enamorado de Jossie y que ella le ignoraba y despreciaba a partes iguales. A Elizabeth le dio pena y se propuso ayudarle, le caía mejor que Tyler y quería que consiguiera estar con Jossie.

- ¿Vais a ir esta noche a la fiesta del cometa?

- Eso es una tontería- dijo Jeremy

- No creo que Tyler vaya a llevarme, ni siquiera me lo ha propuesto.

- Jossie no tienes que esperar a que Tyler te proponga nada, tu eres más que eso, si él no quiere ir contigo yo creo que tú tampoco deberías ir con él. ¿por qué no vais juntos?

- Si claro…

- Pues claro que si Jossie, seguro que Jeremy estaría dispuesto a acompañarte.

- Yo podría, si tú quieres Jossie

- Está bien creo que me gustaría

Jeremy estaba nervioso, esa chica no salía de sus pensamientos y ahora quería que le acompañase a una fiesta. Él nunca iba a esos eventos, pero si era la manera que tenia de salir con ella lo haría, aunque a decir verdad tenía que agradecerle a Elizabeth la cita, ya que había sido ella la que lo había conseguido.

Estaría bien divertirse un poco para variar y olvidarse de Elena un rato y sus incesantes quejas acerca de su comportamiento. Desde que sus padres habían muerto ella le había amargado la vida con querer sustituir a su madre, pero solo se llevaban un año, porque tenía que mandarle a él, ya tenía bastante con su tío John que se había ido a vivir con ellos y estaba empeñado en que tenía que seguir el legado familiar de su padre, pero él quería olvidar el pasado y mirar hacia el futuro. Solo quería pensar en Jossie lo demás no le importaba.

Elizabeth llego de la escuela y se dispuso a prepararse para el acontecimiento de esa noche, habían quedado todos en la cripta y estaba nerviosa ante la perspectiva de encontrarse de nuevo con Katherine, sobre todo pensaba en Elijah y en lo que haría cuando viera a Stefan y Elijah juntos, a quien elegiría ella? Esperaba que fuera a Elijah y no solo porque quería que estuviera en su familia sino también porque Elijah llevaba 500 años enamorado de ella, había habido otras, por supuesto, pero en el fondo siempre era en ella en la que pensaba. Él había cuidado de ella durante muchos años y ahora se merecía que alguien cuidase de él.

- Estas lista para salir ya? - le dijo Elijah

- Supongo que sí, no había vuelto allí desde el día de mi boda. Katherine nos ayudó en todo y luego los fundadores la atraparon, me siento en deuda con ella.

- Ya queda menos para que la veas

- ¿Y tú? ¿Estás preparado?

- Eso creo.

- ¿Y si ella decide que prefiere a Stefan?

- Lo aceptare, han pasado demasiados años.

- Me gustaría que ella formase parte de nuestra familia, quería que lo supieras.

- Gracias – dijo dándole un beso en la frente.

Llegaron a la cripta cuando ya estaba anocheciendo, Damon, Stefan y Bonnie ya estaban allí. Bonnie había colocado los elementos necesarios para el hechizo de levantamiento del sello en el suelo. Los cuatro vampiros se colocaron alrededor y observaron cómo lanzaba sus encantamientos. Cuando termino el sello había caído. Stefan y Elijah entraron en la cripta mientras los demás vigilaban que nadie les viera allí. De pronto oyeron un ruido y Bonnie estaba en el suelo.

- Bonnie, Bonnie, despierta- gritaba Elizabeth inclinándose sobre ella.

- Vamos a llevarla a mi casa- dijo Damon. Ha hecho un esfuerzo demasiado grande, no tiene tanta fuerza todavía.

- Y si le pasa algo.

- ¿Quieres que le de mi sangre?

- Nooo. Llevémosla a casa.

- Está bien.

Damon la cogió en brazos y corrieron con ella a la mansión Salvatore. Bonnie seguía sin conocimiento. En su inconsciencia tomo contacto con sus ancestros, aquello era una forma de decirle que no estaba obrando bien, trabajando para los vampiros, más pronto que tarde le pedirían cuentas para enmendar su error.

Cuando empezó a despertar y estaba segura de que se recuperaría Elizabeth se fue a casa, estaba preocupada por Elijah, ya que Stefan todavía no había aparecido.

Llego a casa corriendo y le llamo a voces

- Padre, padre, ¿estás en casa?

- ¿Estoy aquí? – dijo Elijah desde el salón.

- Que ha pasado? ¿Y Kat?

- No estaba

- ¿Cómo que no estaba?

- Había muchos cuerpos de vampiros, pero no el de ella

- Bonnie no creo que pueda poner el sello otra vez, se ha desmayado, todavía no es lo suficientemente fuerte.

- Tendré que buscar otra bruja

- La encontraremos padre, a Kat.

- Déjalo Elizabeth, ya la había dado por perdida, sé que está viva porque si no Niklaus hubiera venido a restregármelo por la cara, pero ella no quiere ser encontrada y no vamos a poder dar con ella.

- Porque no le conozco, a Niklaus. Nunca le he visto en los sueños que me das.

Durante años Elizabeth había tenido tales pesadillas por las noches que Elijah temió que la volvieran loca y apagase su humanidad de nuevo, así que la obligaba a dormir y luego se metía en su cabeza para darle un bonito sueño. Esos sueños siempre eran iguales, le enseñaba su vida como humanos, una época feliz para Elijah y que a ella le gustaba especialmente, él no le dirigía el sueño, solo le abría la puerta, pero ella era libre para hacer lo que quisiera y Elizabeth se había hecho inseparable de Kol, el hermano pequeño de Elijah, llegaron a tal punto de acercamiento que Elijah dejo de darle esos sueños por temor a que se enamorase de él, sabiendo que estaba muerto, no podía hacerle eso a ella. Al que no había visto durante esos sueños era a Klaus, no le conocía, sabía que estaba allí, podía sentirlo, pero nunca le había visto la cara o hablado con él, así que sentía curiosidad.

- Mejor así, ya le conocerás a su debido tiempo, cuando venga a Mystic Falls a completar el ritual para romper la maldición. No tengas prisa.

- A veces tengo un poco de miedo de que venga.

- No va a hacerte daño

- Voy a acostarme, mañana tengo que ir a ver como esta Bonnie.

- Saldré temprano para buscar una bruja, la cripta no puede tener el velo levantado más tiempo.

- ¿Conoces alguna bruja Bennett?

- Encontrare a una no te preocupes. Buenas noches.

- Buenas noches padre.

Stefan estaba en el cuarto de Elizabeth cuando esta subió a acostarse.

- Stefan ¿qué haces aquí? ¿Cómo estás?

- No estaba Elizabeth, durante todos estos años ha estado por ahí y no me ha buscado.

- Elijah me lo ha contado, Stefan, creo que es el momento de seguir adelante.

- No puedo Elizabeth, en los momentos en que no tenía apagada mi humanidad solo podía pensar en ella. Como voy a seguir adelante sabiendo que no me quiere.

- Bueno ya sabes lo que dicen, un clavo saca a otro clavo.

- No Elizabeth, no tengo ganas de nada.

- Bueno ya es un paso, no estás pensando en comerte a todo el pueblo

Stefan se rio, ni siquiera lo había pensado, no sabía porque estaba raro, igual debería empezar a beber sangre humana, no quería sentirse así de débil, necesitaba poder, necesitaba olvidar a Katherine y eso solo podía hacerlo de una forma.

- Stefan no, no lo apagues, no por fav…

Todo se convirtió en oscuridad para Elizabeth cuando Stefan le partió el cuello, cuando se despertó estaba sola en su habitación. Se levantó y se tocó el cuello, le dolía, Stefan se había ido y seguramente ahora estaría en algún sitio no lejos de allí y rodeado de una pila de cadáveres. Damon y Elijah estaban mirándola, esperando que se recuperase:

- ¿Qué ha pasado Elizabeth?

- Stefan ha apagado su humanidad, tenemos que encontrarle.

- Eso puede esperar, tengo algo que contarte.

- Yo buscare a mi hermano, tu quédate aquí, te llamare.

- Está bien, Damon, ten cuidado.

El asintió, la beso con suavidad en los labios y corrió en busca de su hermano.

- ¿Qué pasa padre?

- Niklaus ya viene, mis espías me lo han confirmado esta noche, se ha enterado de la existencia de la réplica y viene a romper la maldición.

- Al fin voy a conocerle, ¿crees que querrá quedarse aquí con nosotros?

- Elizabeth tienes que saber algo de él.

- Está bien, pero estas muy serio, me estas asustando.

- Siéntate. Cuando Niklaus te trajo a mi hace ya tantos años sentía curiosidad por conocerte, por eso te admití en mi casa y me ocupé de ti.

- ¿Cómo que él me llevo contigo? Creía que había sido Marcel

- Eso es lo que te conté porque Niklaus te hizo que le olvidases, necesitabas una explicación.

- ¿Qué más cosas no se?

- Sabes lo importante que es que él va a venir a romper la maldición, aunque no sabes que es lo que implica para ti. Cuando Niklaus se convierta en un hibrido ya no tendrá motivos para tenerte alejada de él, así que querrá llevarte. Por eso mi plan es matarle.

- No entiendo nada.

- Él te conoce desde hace mucho tiempo.

- ¿Cuánto tiempo?

- Desde qué naciste

- ¿Que? ¿cómo?

- Según sus propias palabras con tu nacimiento sintió el impulso de ir a Mystic Falls y cuando llego allí y te vio se sintió conectado a ti para siempre, eso les ocurre a los lobos alfa cuando conocen a su compañera.

- Estas diciendo ¿que yo soy su compañera? ¿Qué demonios significa eso?

- Un alfa solo tiene una compañera de vida y cuando la conoce no hay nada más para él.

- Pero yo no soy un lobo.

- No es necesario.

- ¿Y que implica todo eso?

- Que ahora ya nada le impide reclamarte a su lado

- Pero yo no quiero irme con él.

- Ahora no lo recuerdas, pero él significaba algo para ti, recuperaste tu humanidad porque creías que estaba muerto.

- Tengo miedo.

- Voy a matarle cuando esté convirtiéndose, en ese momento estará vulnerable y podre hacerlo, no voy a consentir que te lleve lejos de mí. Ese era el plan desde el principio, lo único que no conocías eran los detalles de la historia.

- ¿Y por qué me lo ocultaste? - Elizabeth estaba furiosa, la había mentido, ella confiaba ciegamente en él y la había engañado.

- Lo hice por ti, y lo volvería a hacer, cualquier cosa para evitarte esa mirada de terror que tienes ahora mismo durante años. Elizabeth voy a cuidar de ti, no quiero que te preocupes.

- ¿Y por qué no matamos a la réplica, es lo que necesita para romper la maldición no?, pues si no hay replica no podrá hacerlo.

- Si hiciéramos eso nos mataría sin pensárselo.

- Tengo que irme, necesito pensar en todo esto.

Intento recordar, pero no podía, estaba en el bosque todavía era de noche, su cabeza iba a mil por hora y no sabía qué hacer, Stefan estaba desaparecido, Damon no le cogía el teléfono y ella necesitaba gritar. Lo vio a lo lejos, había un chico, se dio cuenta que no había comido todavía, corrió hacia el e intento atacarle, pero él se dio la vuelta con rapidez y la tumbó en el suelo. Rápidamente Elizabeth se defendió y en un momento lo tenía aprisionado en el suelo.

- ¿Harper?

- Señorita Elizabeth.

Le soltó rápidamente, Harper era uno de los criados de casa de su padre en 1864 y ahora era un vampiro, seguramente estaría en la tumba, tenía que saber que pasó y sobretodo donde estaba Kat, le interrogaría. Iba a preguntarle algo cuando sintió como su cuello se partía, se sumió en la oscuridad.

Hasta aquí el capitulo octavo, puedes seguirme en mi cuenta de Instagram mikaelsonelizabethmerie.