Epílogo: Años Después.
"¡PAPA!"
Victoire acababa de aparecer por la chimenea. Llevaba El Profeta en la mano. Ron podía ver los enormes titulares de la primera página cambiando constantemente. El nuevo ministro había decidido que era hora de hacer público todos los documentos de la guerra, incluidos los diarios de Dumbledore. El escándalo había alcanzado proporciones épicas.
Victoire le mostró la portada. "¿Que significa esto?"
Ron solo alzó una ceja. "¿No se suponía que ibas a pasar el dia en casa de Teddy?"
"¡Papa!" Dio un pisotón en el suelo. "¡Esto es importante!... ¿Es verdad lo que dice el periódico? ¿Lo de los diarios de Dumbledore?"
Era increíble. Sin una gota de sangre Granger, y tenía los mismos gestos, y el mismo genio que Hermione. Una Hermione medio veela y rubia... Pobre Teddy.
"Por mi podían haber quemado todos esos malditos diarios." Echó un vistazo por la ventana. Hermione estaba en el jardín torturando a sus rosales. Era bueno saber estaba cerca, por si necesitaba ayuda.
"Entonces. ¿Es verdad? No soy tu hija." Los ojos de Victoire empezaron a empañarse en lágrimas.
La postura de Ron cambió totalmente. Sus ojos ardían con furia contenida mientras hablaba. "¡Por supuesto que eres mi hija! Eres mi tesoro, y le voy a sacar el alma con una cucharilla a quien se atreva a decir lo contrario."
"Pero... Si lo que dicen es verdad..." Empezó a hablar a toda velocidad, como hacía Hermione cuando estaba nerviosa. "Tú no eres William Weasley, eres Ronald, el traidor, pero que resulta que no era un traidor, sino un héroe, porque fue hechizado y usado por Dumbledore, que no era un héroe, sino un cruel manipulador... Y has pasado todos estos años haciéndote pasar por William, pero eres Ronlad. Y yo soy hija de William, no de Ronald... ¿O no?"
"Soy tu padre. No importa si me llamo William o Ronald. Y tu eres mi hija. Yo he sido quien te ha limpiado el culo cuando eras un bebé. Quien te ha acunado cuando no podías dormir. Quien te ha enseñado a comer con cubiertos, a andar, ¡A volar en escoba!... Eres una Weasley hasta la médula. Y eres mi maravillosa hija."
Victorie bajó la mirada. "Pero tuviste que hacerte pasar por mi padre. Estabas obligado a criarme."
"Nada se eso. Te criamos por que así lo quisimos. Éramos muy jóvenes, y podríamos haber dejado que te hubiera criado uno de mis hermanos mayores, o los abuelos, pero cuando te vimos... Eras la cosa más preciosa que había visto en mi vida. Y lo sigues siendo. Eres mi preciosa princesita."
Pudo ver como su hija se ruborizaba ligeramente. Iba por buen camino.
"Anda. Sientate aquí. Dio una palmada en su regazo."
"¡Pero papa! Ya soy muy mayor para sentarme en tus piernas."
"Jovencita, aprende a respetar los deseos de tu anciano padre." Ron bromeó con su hija.
Victoire no pudo evitar soltar una risita mientras obedecía. "Vale. Pero no eres ningún anciano. De hecho, mis amigas siguen diciendo que estas buenisimo."
"¿Todavía?" A veces sus amigas le recordaban a Ginny en las primeras veces que vio a Harry. Eran todo tartamudeos y sonrojos.
"Eso parece." Victoire uso los ojos en blanco. Ese gesto lo había copiado de él.
"Podrías dejarlo caer delante de mama. Ya sabes... Como de casualidad."
"¡Quieres ponerla celosa, y utilizas a tu propia hija! ¿No te da vergüenza?" Dijo falsamente escandalizada.
Esto le gustaba mucho más. Una Victoire feliz y juguetona. "Es solo un pequeño favor. Así la mantengo interesada, y se rompe la rutina... Ya sabes."
"Ya. Y después os dedicareis a besuquearos en cualquier lugar." Arrugó la nariz con cara de asco. "No gracias."
Victoire se acomodó contra su pecho, mientras Ron le pasaba los brazos alrededor. "Que tal. ¿Más tranquila?"
Se encogió de hombros, sin saber muy bien como responder.
"Cariño, todo eso que cuentan paso hace muchos años. Fue una guerra horrible, y cuando terminó todos estamos muy mal. Tu madre y yo tuvimos mucha suerte de poder tenerte como hija. Fuiste como un ángel bajado del cielo en un momento en que necesitábamos desesperadamente ver algo bueno en este mundo. Fuiste nuestra salvación."
"Pero no es justo. Fuiste un héroe, y tuviste que esconderte... Y todos te odiaban."
Ron ronrió. "¿Y crees que me importa?... Lo único que me interesa de todo este lío es como te afecte a ti. Tu eres lo único que me importa: Eres mi maravilloso bebé."
Y era verdad. No podía importarle menos el ser héroe o villano, pero le rompería el corazón que Victoire dejase de considerarse su hija y de verle como su padre.
Ron le levantó suavemente la barbilla y la miró a los ojos. "Entonces. ¿Estamos bien?"
"Claro que sí!" Le dio un sonoro beso en la mejilla. "¡Eres el mejor padre del mundo!" Le pasó los brazos por el cuello y le dio un gran abrazo.
Ron no se había sentido más satisfecho en toda su vida. Tenía una hija preciosa que lo adoraba y una esposa que lo amaba: Todo estaba bien.
"I'm going to be a knight," said Ron.
–Harry Potter y la Piedra Filosofal: Capítulo Dieciseis.
"Yo seré el Caballero" Dijo Ron.
En inglés, a los caballos de Ajedrez, se les llama -Knight-, caballeros medievales. Ron siempre fue el caballero defensor de su dama.
En este epílogo quería mostrar como los años han puesto todo en perspectiva. Lo realmente importante para Ron es su familia. La guerra es solo un desagradable recuerdo sin ningún valor, que es mejor olvidar.
Por cierto... Si alguien todavía se pregunta porque maldecía Ron al final del capítulo pasado: Era porque acababa de darse cuenta de que ahora era el padre de Victoire.
Esto es todo! Cuando releí este viejo fic pensé que merecía una renovación. Además de traducirlo, lo he intentado mejorar todo lo posible. Espero que al menos haya sido entretenido.
