Hola. Atomik27 reportándose.

Estoy feliz de publicar este cap. Prácticamente es el cap de la mitad de toda la historia. Espero que les esté gustando.


Cap 8. La prensa

Era sábado en la mañana, todos se preparaban para la gran noche: la boda de Mike y Nancy. Buster les había dado la mañana libre para que puedan alistarse, después de todo algunos de los integrantes tenía una tarea importante para la boda. Él, por ejemplo, se encargaría de animar un poco la fiesta después de la ceremonia en la iglesia, mientras que la pareja tenía una sesión de fotos con ayuda de Rosita y Norman. Nancy había visto las fotos de boda de sus dos nuevos amigos y había agendado algunos lugares para tomarse fotos con su querido Mike.

Los hijos de Rosita también estarían en la boda como damas y pajes. Gunter y Johnny se habían ofrecido para cuidarlos mientras ella estaba en la sesión de fotos. Eddie se encargaría de la música, y Meena y Patrick —después de largas horas de ensayos con el perfeccionista y detallista Mike— cantarían en dueto lo que sería el último vals de la noche.

Esa mañana, Johnny despertó en el sofá de la sala de Rosita. Ya no le fastidiaba la cabeza, las pastillas y el hielo habían hecho efecto.

—¡Johnny! —dijo uno de los hijos de Rosita. Se llamaba Casper.

—Hey. ¿Qué haces despierto tan temprano? —preguntó.

—Hay maratón de caricaturas en la tele —contestó Nicky apareciendo en la sala con Gabe y Hannah—. ¿Quieres verla con nosotros?

—Claro

—¿Ash también vino? ¿Dónde está? —preguntó Hannah, la más pequeña de las niñas.

—No, no ha venido —contestó Johnny recordando lo sucedido anoche.

—¿Se han peleado? —preguntó Gabe.

—Ahmm, no.

—¿Qué hiciste? —preguntó Hannah.

—¿Qué? ¿Por qué tengo que ser yo quien hizo algo?

—No sé. Mamá siempre dice que es culpa de papá —contestó inocentemente.

—¿Dejaste las toallas en la cama? —preguntó Gabe.

—Oh, ya sé. No jalaste la palanca del baño —trató de acertar Casper.

—¿Qué? No —refutó Johnny.

—Apuesto a que fue porque no le dijiste lo linda que estaba —dijo Hannah.

—¡Claro que no! —volvió a refutar— Bueno, si, no le dije que se veía linda en ese traje de vaquera. Pero eso no es el punto. Además ¿por qué lo sería?

—Porque las parejas se dicen eso —dijo Hannah.

—Pero Ash y yo no…

—Niños, el desayuno está servido —dijo Rosita entrando a la sala—. Hola, Johnny. Buenos días. Espero que hayas dormido bien.

—Sí, gracias, Rosita.

—Veo que ya estas mejor. El desayuno está listo. He horneado galletas de chocolate.

Johnny sonrió y fue a la cocina junto a los demás pensando en guardar algunas galletas para Ash. Ella amaba las galletas con chispas de chocolate hechas por Rosita. "Al menos le llevaré unas tres", pensó.


En casa de Meena, ella y Ash disfrutaban de una tranquila mañana horneando cupcakes y conversando sobre la fiesta de anoche. Al parecer Meena no se había enterado del pleito entre Lance y Johnny, y tampoco era algo que a Ash le gustaría compartir, trataba de olvidar por completo lo sucedido. Estaba molesta con Johnny, había reaccionado de una forma muy diferente a como solía hacerlo. "¿Habrá sido un ataque de celos?", pensó para luego descartar la idea. "Tal vez fue efecto del alcohol. Aunque Johnny no es de sobrepasarse". Aún sumida en sus pensamientos, Ash no reparó en que se había olvidado por completo de su conversación con Meena.

—Ash, ¿estás bien? —preguntó Meena despertando a su amiga de sus pensamientos.

—¿Ah?

—¿Estas bien? —volvió a preguntar.

—Si, lo siento. Me distraje con cosas.

—¿Es sobre la competencia?

Ash suspiró. A parte de todo lo que le pasaba tenía el problema de la canción con Tara.

—Creo que trabajar con Tara no está funcionando.

—¿Por qué? Yo la he visto practicar. Tiene una voz muy linda.

—Si, lo sé, y su técnica también está mejorando. Es solo...

—¿Qué?

—No lo tomes a mal, pero creo que tiene el mismo problema que tú. Canta puras canciones cursis al estilo pop.

—Ok —dijo Meena armándose de valor para decir lo que siguiente—. Espero que tampoco lo tomes a mal, pero ¿no crees que lo que sucedió hace un año puede que esté afectando lo que piensas ahora?

—¿Eh?

—Quiero decir… Bueno, Tara no canta mal, y transmite los sentimientos en cada canción. Y, claro, concuerdo en que solo canta canciones alegres. Pero no te has puesto a pensar que tal vez lo hace solo porque es así cómo se siente, al igual que tú.

—No es igual a mí —se defendió Ash.

—Lo sé. Lo que trato de decir es que, en esencia, sí son iguales. Ambas aman cantar y transmitir sus sentimientos a través de la música.

—Pero no todo puede ser alegría.

—Y no todo debe ser desamor.

Ash iba a refutar, aún no sabía cómo pero lo iba a hacer si no fuera porque Don't you worry about the thing del celular de Meena irrumpió en la cocina.

—Era Rosita —dijo Meena después de terminar la llamada—. Dice que el Sr. Moon nos quiere ver en el Teatro. Al parecer tiene algo importante que decirnos.

—Seguro es por lo de la boda.

—Seguramente. Mi abuelo nos puede llevar hasta allá.

—Genial.


A las afueras del Teatro Moon era todo un caos. La prensa no dejaba de insistir en hablar con Buster y con los integrantes del elenco. Al parecer los acontecimientos de la noche anterior no habían pasado por desapercibido. Varios de los comensales de Country Bar habían grabado a los artistas, tanto el Riff Off, como la pelea de Lance y Johnny. Se había armado todo un escándalo, uno que ponía en riesgo la oportunidad que Score Records les iba a dar.

—¡Mike! ¡Mike! ¡Rosita! —llamó un reportero captando la atención de los dos— Soy Tom de World News. Nos ha llamado la atención, a todo el mundo en realidad, de la participación que tuvieron en una pelea anoche en Country Bar. ¿Qué nos pueden decir al respecto?

—Nosotros no tuvimos nada que ver —dijo Mike sin ánimos de continuar con la entrevista.

—Pero si ocurrió en tu despedida de soltero.

—Oh… bueno…

—Lo que haya ocurrido, estoy segura de que fue un malentendido —comentó Rosita.

—¿Malentendido? Pero si los videos que circulan en las redes sociales demuestran lo contrario —dijo Tom mostrando un video desde su celular donde mostraba claramente que el ataque de celos que había tenido Johnny. Las palabras no se podían escuchar muy bien por el volumen de la música pero sí se lograban oír bien algunos gritos de Johnny.

—Como dije, fue todo un malentendido —dijo Rosita tratando de sonar firme.

Claramente la prensa no se quedaba callada. Habían muchas preguntas por responder y muchas grabaciones que mostraban en todos los ángulos la gran pelea. Mike y Rosita trataban de contestar las preguntas de tal forma que no revelara nada. Ambos sabían el por qué de la reacción de Johnny, pero por más que la prensa estuviera presionando para que dicha información se revelase, ellos no tenían derecho a meterse en la vida de ambos jóvenes, ni ellos ni nadie.

—En el video claramente se ve que todo comenzó porque Ash estuvo bailando con este otro sujeto —dijo una reportera de una revista de chismes, refiriéndose a Lance—. ¿Podría decirnos quién es? ¿Un novio secreto, tal vez?

—No diré nada sin un abogado —dijo Abby.

—En realidad no tenemos idea de quién es —dijo Patrick.

—Entonces ella bailaba con un completo desconocido.

—No he dicho eso.

—Solo se encontraban hablando, nada más —dijo Tara.

—Ya la escucharon, la reacción del joven pianista, conocido como Johnny Egerton, fue sin justificación alguna —concluyó la reportera.

—Tampoco ha dicho eso —dijo Mick

—Está sacando conclusiones apresuradas. No sabe lo que pasó —dijo Gunter.

—Entonces, ¿qué pasó? ¿Quién era ese chico que provocó la furia de Johnny y por qué? ¿Acaso hay algo que nos están ocultando?

Antes de que alguien pudiera decir algo más, aparecieron Meena y Ash y, por otro lado, llegó Johnny. La prensa se dirigió a ellos lanzando pregunta tras pregunta.

—Hey, ¿algún comentario de lo que pasó ayer en la noche? —preguntó un reportero.

—Ash, ¿quién era el sujeto con el que estabas? ¿Un novio? ¿Un ex? —preguntó otro.

—¿Ese era el chico que te botó el año pasado antes de tu primer debut? —preguntó la reportera de la revista de chismes.

—Johnny, ¿por qué lo golpeaste?

—¿Has golpeado a otra persona antes?

—¿Has tenido antecedentes de violencia?

—Se ha encontrado información de que tu padre y tus tíos se encuentran en la cárcel por formar parte de una banda criminal. ¿Participaste en algún delito?

—¿Tu reacción fue por antecedentes de violencia o por un ataque de celos?

—¿Hay algo que nos están ocultando?

Estas y más preguntas se lanzaban al aire como miles de flechas, las cuales Ash y Johnny no sabían cómo esquivar. Todo era un caos hasta que llegó Nana Noodleman. Los reporteros se acercaron con sus preguntas: «Nana Noodleman, ¿qué nos puede decir de la pelea?», «Buster Moon no ha querido salir a contestar preguntas, ¿lo despidió?», «¿Despedirá a Johnny?». Pero Nana era firme, y no dijo nada hasta llegar a las puertas del teatro, donde, dando la cara a la prensa, dió a conocer lo que tenía que decir.

—Estoy al tanto de los acontecimientos ocurridos la noche pasada, y créanme, no estoy a favor del comportamiento violento. Sin embargo, conozco de primera mano a cada integrante del teatro, no solo su talento. Por lo tanto, puedo asegurar de que lo ocurrido tiene justificación y que el joven Egerton podrá dar sus disculpas de manera pública si tan solo dejaran de lanzar preguntas sin sentido. Así que, por favor, dejen a Johnny hablar.

Johnny pasó al frente y se disculpó ante la prensa y sus seguidores. Sabía que sus acciones no habían sido correctas, solo que aun no entendía el por qué actuó así.

Luego de las disculpas, Nana despidió a la prensa e hizo pasar al elenco y a los estudiantes al teatro, donde los esperaba Buster Moon en su oficina junto con la Sra. Crawley.

—Hola a todos, gracias por venir —dijo Buster tratando de animar a su equipo—. Sé que no fue nada fácil venir, y más al encontrarse con la prensa. Yo mismo me sorprendí. No creí que los eventos de anoche afectarían el concurso.

Todos exclamaron con asombro.

—Score Records no acepta mala publicidad, y casi desisten de la realización del concurso. Tuve que convencerlo de que no lo hiciera, y que todo tenía explicación. Los conocemos, chicos. Estamos 100% seguros de que hay una buena explicación de todo.

—Entonces, ¿el concurso sigue en pie? —preguntó Patrick.

—Sí, bajo algunas condiciones que Score Records y Nana han acordado.

—No puedo dejar por desapercibido tal comportamiento, y Score Records tampoco. Así que llegamos a una conclusión. El concurso sigue en pie y cada uno podrá participar como se acordó. No obstante, Johnny, Ash y Mike, ya no podrán presentar sus SOLOS en el evento.

—¡¿Qué?! —respondieron los tres.

—Johnny y Ash, ambos aparecen en el video golpeando al mismo sujeto. Y Mike, fue un evento que estuvo bajo su cargo.

—Pero…

—No hay "pero" que valga. La decisión ya está tomada. Estoy segura de que podrán solucionarlo. Pueden retirarse, la reunión acabó —dijo Nana retirándose del lugar.

—Tienen el día libre, si así lo requieren —dijo Buster—. Oh, una cosa más. No quiero que se hable de lo que pasó ayer, ese capítulo ya debe estar cerrado. No estén hablando con la prensa sobre eso. Lo digo porque en la boda va a estar toda la prensa también.

—¿Toda la prensa? —dijo Ash mirando con mala cara a Mike.

—No me miren mal. La presencia de la prensa estaba ya programada desde que se iniciaron los preparativos de la boda —se defendió Mike.

—¿Por qué invitar a la prensa? —preguntó Rosita.

—Fue idea de Mike, y yo lo autorice junto con Nana —dijo Buster—. El año pasado, cuando fue la fiesta de inauguración del teatro, la prensa estuvo presente y recibimos varias críticas en las revistas de moda de la ciudad. Mike y yo queríamos reivindicar lo que pasó ese día, pero no pensamos que una situación, como la de ahora, se presentaría. Así que los quiero a todos bien elegantes esta noche. Además, esta noche, se anunciará el tema del concurso.

Todos salieron de la oficina de Buster para prepararse para la gran noche. Antes de que la joven rockera saliera, Johnny habló con ella en su sala de ensayo.

—Ahmm… ¿Ash? —llamó desde la puerta— ¿Podemos hablar?

—¿Ya eres normal? —preguntó Ash un poco molesta.

—Sí —contestó entrando y cerrando la puerta para tener más privacidad—. Yo… quiero disculparme por lo de ayer. La verdad no entiendo qué me pasó. Yo…

—No eras tú. En serio, ¿qué te pasó? ¿Te excediste con la bebida o algo?

—¿Qué? No. Sabes que no. Solo tomé un vaso, al igual que tú.

—Entonces, ¿por qué actuaste así?

—¡Eso es lo que no sé! —dijo Johnny sentándose a su lado— Perdí el control. Es solo… es que… no quiero que Lance se te acerque y que te lastime de nuevo.

Unos segundos de silencio invadió la sala de ensayo, hasta que Ash habló.

—Eres un buen amigo, Johnny. En serio. Eres el primero al que llamo cada vez que tengo un problema. Es muy cursi, pero es verdad. Si tengo algún problema, no dudes de que te llamaré. Pero hay cosas que puedo solucionar por mi cuenta, ¿de acuerdo?

—De acuerdo -dijo Johnny con una sonrisa en su rostro—. Entonces… ¿De qué quería hablar?

—¿Quien? ¿El cretino de Lance?

—Si…

—Solo… se disculpó conmigo. Creo que aceptó que nuestra historia terminó. Aunque, claro, no aceptó un "no" por respuesta cuando me invitó a bailar. Típico de él.

—Oh… con que era eso.

—Si. ¿Qué pensabas que estaba haciendo?

—Pues… pensé que estabas bailando con él.

—Pues pensaste mal.

—Si, ya me di cuenta. En serio, lo siento.

—Tranquilo. No pasa nada, grandote.

No soy mucho de demostrar afecto pero en ese momento perdí el control, y solo lo abracé. Lo abracé y él respondió. Estábamos tan abrazados que podía sentir el latido de su corazón. Era muy extraño y placentero también. Algo dentro de mí comenzó a revolotear.

—Gracias —dijo Ash antes de terminar el abrazo—, eres un gran amigo.

—Tú igual.

—Bueno, supongo que nos vemos esta noche.

—Sí, supongo que sí. Hasta la noche —se despidió Johnny dándole un beso en la mejilla a su mejor amiga.

Otro revoloteo.

—Hasta luego —se volvió a despedir parándose de su asiento para ir a la puerta.

—Hasta luego —dijo Ash con una gran sonrisa viendo a su mejor amigo salir por la puerta.

"Ok, Ash, deja de sonreír", se regaño a mí misma internamente.

—Entonces, el sujeto de ayer era tu ex.

La joven rockera dió un gran salto y vio a Tara justo detrás de ella.

—¡Por Dios, Tara, qué susto! —exclamó Ash con la mano en el pecho- ¿Has estado aquí todo este tiempo?

—Ahmm… si —dijo un poco apenada—. No era mi intención escuchar la conversación. Vine a buscar unas partituras y luego entraste. Pensé que habías notado mi presencia. Bueno, creo que ni Johnny la notó.

—A la próxima, avisa que estás aquí. Me has causado un susto tremendo. Y la conversación entre los dos era privada —dijo con un poco de rubor en sus mejillas.

—Si, lo siento. Prometo que no volverá a pasar. ¿Ensayamos un rato?

—No. Tomate el día libre. Iré de compras con Meena y Rosita, si quieres puedes venir con nosotras —invitó Ash.

—Descuida. Ya tengo un vestido. Quiero ensayar la canción para el lunes. Buster quiere ver un adelanto. Por cierto, que lastima que no cantes en la presentación.

—Sí… bueno, las reglas son reglas. Nos vemos en la noche.


Rosita, Meena y Ash iban al Centro Comercial de la ciudad para comprar vestidos elegantes, tal y como lo había pedido Buster. Rosita y Meena se la pasaban bien eligiendo vestidos y accesorios para la gran noche. Mientras que Ash solo se había comprado un par de botas altas y negras, unos guantes de cuero, una falda azul oscuro y un par de aretes muy rockeros de color rojo.

—Ash, ¿no has conseguido un vestido todavía? —preguntó Rosita.

—No encuentro uno que sea de mi estilo. Creo que podría ir con alguno que ya tengo en casa —dijo Ash—. Además, no soy la clase de chica que está muy al pendiente de la imagen.

—Pero es un evento de gala, y con el concurso de Score Records y la prensa siguiendonos, debemos de causar una buena impresión —dijo Rosita.

—Aún podemos seguir buscando —alentó Meena—. Estoy segura de que hay varios vestidos por todo este Centro Comercial que son de tu estilo.

—Te ayudaremos a buscar —dijo Rosita para luego emprender el viaje por las tiendas.

Si bien a ella no le importaba lo que decían dichas revistas de moda sobre su look, no podía negar que también quería reivindicarse por la primera gala, donde asistió con un atuendo sport-elegante, al igual que los demás integrantes del teatro -a excepción de Buster, Mike y Nana que siempre están bien vestidos, acorde a la ocasión. Ash aceptó la ayuda de sus dos amigas; sin embargo, no esperó que la hicieran probarse vestido tras vestido en cada tienda o boutique que entraban. Se sentía como la protagonista de una película adolescente -de esas que no le gusta ver- donde la chica impopular pasa por un cambio de imagen con ayuda de sus amigas; y eso la enfadaba a mil. Pero, por más que quisiera gritar y retirarse del lugar, Ash no quería decepcionar a sus dos amigas. Sobre todo a Rosita. Ella la había ayudado en su peor momento: su ruptura con Lance. Ni siquiera la conocía y había actuado como una mamá para con ella.

—Ash, sal. Queremos verte —dijo Rosita.

La joven rockera salió del probador luciendo un vestido rojo con olanes.

—Odio este vestido.

—Te ves bien —dijo Meena.

—Si, pero siento que le falta algo. No soy yo al 100%.

—Si… Tienes razón. Pero podemos hacer algo con ese vestido —dijo Rosita con una mirada que ambas jóvenes ya conocían.

Luego de eso, las tres se dirigieron a la casa de Rosita para terminar de alistarse, no sin antes de pasar por el apartamento de Ash para que ella pudiera recoger algunas cosas. En casa de Rosita, Norman se encontraba ayudando a sus hijos varones a alistarse, mientras que las niñas se encontraban con las tres integrantes del Teatro Moon. Rosita estaba ocupada con su máquina de coser, estaba segura de que el rediseño del vestido iba a encantarle a la rockera. Meena se había ofrecido a ayudarla con el peinado luego de alistar a las hijas de Rosita con sus vestidos. Las pequeñas estaban emocionadas de poder asistir a una gala y usar un vestido pomposo para sentirse como princesas. No dejaban de girar y girar por toda la sala, provocando que las faldas de sus vestidos ondearan en cada giro, muy felices pues era la primera vez que usaban un poco de maquillaje, solo lápiz labial y un poco de polvo para sus mejillas que Ash y Meena le habían aplicado a cada una.

—¡Listo! —exclamó Rosita— Terminé el vestido. Espero que te guste.

Ash lo tomó y entró a uno de los cuartos para cambiarse. Minutos después, salió.

—Me encanta —dijo con una sonrisa en su rostro al igual que sus amigas.


Ok, sé que este final con Ash la hice muy girly, pero quise darle ese matiz al personaje. Espero no haber arriesgado mucho.

Algo que tal vez no saben y que justo recordaba mientras releía el cap (para ver si había algún error en ortografía), es que este fic fue creado durante el periodo en que dejé "Hi NY!" (otro fic mío) en pausa. Y si se lo preguntan... aparecerán algunos personajes de PoM aquí. Siempre pongo personajes de otros fics míos de otros fandoms. Muy al estilo Pixar.

En el próximo capítulo, uno de los personajes dirá el siguiente diálogo:

—¿Has bailado una canción lenta antes? No quiero que me pises los pies.