El plan de la princesa, consistía en ubicar a los soldados de otro mundo, en el lado en donde creía que el enemigo centraría su ataque, mientras que ella, sus caballeros, y los civiles con edad para luchar, se ubicaría en el otro lado de la muralla, en donde la princesa Piña, pensaba que sería más seguro. La princesa no quería arriesgar a los civiles, por eso utilizaría a los militares de otro mundo para defender la puerta que más daría problemas.

—Disculpe—Yumeko llamo la atención de la princesa, y agrego—Me gustaría contar con un sitio en donde pueda curar a los heridos.

—¿Eres una sanadora? —Pregunto la princesa a la doctora.

—No de la forma que usted está acostumbrada ver, no tengo poderes de sanación, soy una doctora, se puede decir que tengo experiencia en cirugías, y otros temas médicos—Le contesto Yumeko, y agrego—Yo puedo hacer operaciones, en caso de que alguien pueda perder un brazo o una parte de su cuerpo, o tal vez saturar heridas, si fuese necesario, creo que es necesario mi ayuda.

La princesa lo pensó un poco, mientras observaba a la doctora, en realidad si necesitaba a alguien como aquella chica, y no veía mal darle un sitio en donde pueda ejercer su trabajo.

—Bien, ¿cuáles son tus requisitos?—Piña pregunto.

—Un sitio que este cerca de una fuente de agua, que sea grande, y que tenga cama, para colocar a los heridos—Le contesto la doctora, y agrego—Además necesito personal que me ayuden.

—Bien, podemos utilizar una posada—Le contesto Piña a la joven doctora, y agrego—El persona, le pediré a las sirvientas del clan formal que sea parte del personal.

Itami consideró que estaba bien con lo que la princesa le ofrecía, y luego se retiro junto con los demás militares, y las chicas. Mientras caminaban por el corredor, la joven Itami, pensando en lo fácil que la princesa acepto la ayuda de los militares.

—Esta muy desesperada—Comento Itami, mientras se encontraba pensativa.

—¿La princesa? —Pregunto Rory, que se acercó a doctora.

—Si, creo que no se esperaba encontrarse en esta situación—Itami le contesto a la apóstol, y agrego—Según la cantidad de caballeros y hacer un trato con nosotros, que somos una fuerza invasora, que puede perjudicar a su nación, bueno, se nota que no tiene más opciones.

Rory se sorprendió al ver que la joven doctora, una mujer que parecía ni estar tan involucrada con la guerras, pudiese afirmar hacer tal afirmación.

—Se nota que eres hija del general—Comento el líder del escuadrón a la doctora, y agrego—Sabe mucho sobre la guerra.

—Por favor, no mencione a ese sujeto—Itami se adelantó algunos pasos, y suspiro profundo, y entonces algo iluminó su mente, entonces le sugirió al líder de escuadrón—Soy solo una simple doctora, no soy militar, ni tengo un rango superior a usted, pero le aconsejo que pida refuerzo, ya sabes, aunque ellos están en desventaja tecnológica, nosotros aún estamos en desventaja numérica.

—Vaya, no le gusta estar relacionada con un general, pero ordena como uno—El líder de escuadrón, le sonrió a la chica y agrego—En todo caso no es una mala sugerencia.

Itami le sonrió al líder de escuadrón, y luego fue con las chicas al lugar que le había proporcionado para hacer su labor de doctora.

La joven Itami con la ayuda de las sirvientas del clan Formal, Lelei y de la joven elfo Tuka, terminó de arreglar la posada, para uso médico, las camas estaban listas, incluso tenía un sitio en donde podía hacer cirugía, aunque la doctora se lamentaba de no tener todo el equipo tecnológico, pero se acordó de que había doctores que también tenido este mismo problema. Y podían hacer operaciones, así que utilizó estos pensamientos para darse ánimo.

—Esta todo listo, señorita Itami—Una de las sirvienta del clan formal, se acercó a la doctora.

—Mucha gracias por la ayuda, Usagi-chan—Itami le sonrió a la sirvienta, la cual era una chica de piel blanca, pelo largo y claro, de ojos claros, y de orejas de conejo, la chica estaba vestida como una sirvienta, y habla de forma respetuosa.

—Disculpe, señorita, mi nombre es Dalilah—Le comento la chica conejo a la joven doctora.

La doctora pidió perdón por el sobrenombre, y le comentó que a ella le gustaba decir sobrenombre a las chicas que le llamaba la atención, y luego le guiño el ojo de forma coqueta, ese comentario y el gesto de la joven doctora, hizo que la chica oreja de conejo se sonrojarse.

—Bueno, como estarían los militares—La joven doctora, se encaminó hacia la salida de la posada.

La elfo Tuka y Lelei, al ver que la doctora estaba saliendo del lugar, decidieron acompañar a la doctora. Itami se encaminó hacia el sector, en que se encontraba los militares, Rory, que había decido estar con lo militares por su naturaleza de carácter bélico, además quería esperar al ejército de desertores, se estaba aburriendo de esperar algo de acción, pero al ver a Itami, se puso al lado de la doctora.

—Esto es aburrido, ya es de noche y no se ve ningún enemigo—Le comento Rory a la doctora.

—Bueno, creo que por el momento eso es bueno—Itami le contesto a Rory.

—Soy la apóstol de un dios de la guerra, necesito que pase un evento bélico, para entusiasmar mi cuerpo, en todo caso… —Rory observó a Itami, y le pregunto—¿Sabe porque, tu ejército ayuda a la princesa?, se supone que son el enemigo.

Itami sonrió de forma nerviosa al escuchar a Rory, y le contesto que era para dejar en claro a la princesa, que ellos eran personas con la que podían confiar, la apóstol, entendió que la JSDF, quería demostrar a la princesa su poder militar, y hacer que ella se estremeciese al ver lo fuerte que era aquel ejército invasor.

—Demostrar lo fuerte que son a la princesa, y hacerla temer por su poderío militar, me gusta la idea—Rory exclamo entusiasmada al escuchar la respuesta de la doctora.

«Creo que lo entendió de forma equivocada», suspiro itami, y luego se acercó al líder del escuadrón—Parece estar todo tranquilo.

—Si, y eso me molesta—Comento el hombre a Itami, y agrego observado a la doctora—Disculpe, por involucrará en una batalla.

Itami le contestó al militar, que no le importaba, además aquella batalla era necesaria para lograr el objetivo de la misión.

—Además, yo estoy aquí para ejercer como doctora, así que estoy en mi ambiente—Itami le contesto al hombre, y entonces observó algo que le llamó la atención.

La doctora se fijo que en el sector seguro de la muralla, el ejército de desertores estaban atacando con mayor fuerza, la doctora le indicó al teniente que el ejército enemigo estaba atacando por el otro lado. En el ese mismo instante del ataque el cuerpo de la apóstol, se empezó a entusiasmar tanto que hacia que Rory, gritase con fuerza, esto dejó confundido a los militares y a la doctora.

—¿Qué le sucede? —Pregunto la doctora, algo sonrojada al ver la forma en cómo se movía la apóstol.

—Rory al ser apóstol del dio Emroy, la almas de los guerreros muertos en batalla pasa por ella, provocándole un efecto rijoso—explicó Lelei a los militares.

—Ya no puedo más—Exclamo Rory, que se paro y fue al sitio en donde se producía la batalla.

El líder del escuadrón decidió que era mejor seguir a la apóstol, pero ante de irse le pasó a la doctora una pistola.

—Se que te enseñaron a usarlas, pero solo utilizarla en caso que sea necesario—El teniente le comento a Itami, antes de irse hacia el sector de batalla.

Itami le deseo suerte al escuadrón, y guardo la pistola. Itami le comento a la elfo y a la joven maga, que iba a ir al campo de batalla para ayudar recoger a los heridos, y que necesitaba de su ayuda, las chicas afirmaron y siguieron a Itami. La joven llegó al campo de batalla, pero se ocultaba para no llamar la atención del enemigo, la doctora, observó como Rory luchaba de manera salvaje contra los enemigos, y como muchos de estos eran mutilados por la guadaña de la apostol.

Mientras la joven observaba la batalla, se fijo como un hombre mal herido trataba de escapar de unos de los sitiadores. El hombre cayó al suelo y pudo apreciar que su supuesta muerte estaba cercana, entonces un ruido que parecía una pequeña explosión se oyó, y el soldado enemigo, cato al suelo muerto con un agüero en su cabeza del cual salía mucha sangre.

—Tuka, lleva rápido al hombre al hospital—Exclamo Itami, que se puso al frente del hombre.

—Claro—Tuka, tomó al herido y se lo llevó hacia el hospital.

—Lo malo que para salvar una vida, tuve que quitar una—Suspiro La joven Itami, y agrego—Esta fue una de las razones de porqué no seguí su camino.