FIC

Regresa a Mi

Por Mayra Exitosa

Las cartas que enviaba siempre fueron sin mencionar actividades aunque anhelaba poder contarles cuanta gente había conocido, a cuantas personas había atendido, como la gente era tan agradecida y estaban preocupados siempre por sus familiares que estaba en la guerra, a tal grado que algunos de la angustia también enfermaban, eso para Candy era tan triste, aunque le ofrecieron que se fuera al frente ella no podía, pues la realidad tenía una madre que le había dado todo para ni siquiera estar ahí, sino trabajar en su hogar con las frivolidades de servir un te y pastelillos, y si hacía eso ahora, era por desear ayudar, pero no en el frente, donde podía perjudicar a su familia y para ellos sería una desagradecida después de no tener nada, darles con la puerta de metal en la cara, por irse al frente a morir, cuando ellos la amaban a su manera si no como una futura esposa, si como una buena amiga. - Candy si vas al frente a tu familia le llegara el dinero que te paguen y ganaras el doble. - Tengo una madre mayor y gana pensión no pudo dejarla sola, por ella estoy haciéndome enfermera, para que cuente conmigo en su vejez y sepa que estoy muy agradecida de tenerla conmigo. - Candy, lo dices como si ella no fuera feliz si fueras al frente, a defender y proteger a los demás. - No es eso, si fuera solo por el dinero, pero me interesa mucho su bienestar y mira cuantos enfermos vienen aquí angustiados por no recibir una carta. ¿Una carta? ¡oh Dios! No he recibido carta y… tengo que verificar mi correo.

Para quienes habían recibido sus letras era tranquilidad al saberla bien. - Mira Anthony a mi me dice querido? - A mi También, ella me quiere. - Pero en la anterior te decía estimado. - Bueno es que ahora me extraña más. - Supongo que a mi también, alegaba un Archie con su primo, mientras su hermano leía también su carta, antes le había dicho querido y hoy apreciado.

"Querido Anthony, me alegro mucho de que ya conozcas a nuevas jóvenes, ojala las invites a pasar el verano en Escocia, estoy segura que te ira muy bien, si puedo buscaré la manera de verlos allá de momento estoy trabajando con mucho empeño en aprender y ejercer mis nuevos conocimientos, así que mi interés es acabar lo antes posible para cumplir con la meta de volver a Lakewood, en el tiempo prometido, las cosas han cambiado mucho, me da gusto saber que se encuentran juntos y bien, eso es lo más importante, los extraño y en ocasiones desearía continuar estudiando con los maestros esos que aburrían horrores en sus clases, a tener tanto trabajo en mis actuales estudios."

"Querido Archivald, recibí tu carta, estoy muy contenta de que tengas muchas amigas, en lo personal creo que se abriría un debate para pelear por ti, pero no las hagas sufrir, aprende mucho para que pronto puedas ser tu propio jefe y lograr los objetivos que te has planteado, continuo muy orgullosa de saberte bien y no descartes invitar a las amigas para tener el honor de conocerlas, sé que seré amiga de la futura Señora Cornwall y tendrás hijos e hijas tan atractivos como tú."

"Apreciado Stear, me da mucho gusto y mas me da curiosidad conocer todos los detalles que les haces ahora a todas esas jóvenes que son tus amistades, por favor invítalas al Lakewood, nada me dará más gusto que compartir con ellas una tarde de té, en compañía tan amistosa, estoy segura que serán unas preciosas damas, que cubrirán el talento del cual tu gozas y haces en cada regalo hecho por tus manos, no puedo recibir paquetes, por favor no me envíes cosas, las veré pronto cuando estemos en Lakewood, te extraño mucho y ansió verlos a todos, pero mientras eso sucede, cuida mucho a Anthony y Archivald, ellos sienten tu protección tal cual si fuera yo, nos veremos pronto."

Candy en su aprendizaje fue buena, aprendía todo cuanto podía de manera lenta y tranquila, así su empeño pronto dio frutos, el primer año se fue muy pronto y Candy no estaría regresando a visitar a su familia, se quedaría para hacer servicio y pagar de manera adelantada las enseñanzas poniéndose a disponibilidad, ahí fue enviada a una estación de trenes al sur del país, lo cual el verano, las cartas ya estaban siendo enviadas a Inglaterra, y aun los sobres de todos tenían domicilios anteriores, por lo que no colocaba correcta la información, pero si dejaba en igualdad a los tres primos por si coincidían con verse dichas cartas.

Victoria se trasladaría a otro país ya no podía continuar en Francia, había enviado una carta a Candy con el cambio de domicilio donde le enviarían a ella la correspondencia, ya que varias ciudades de su país eran intransitables, incluyendo la villa que había explotado con una bomba arrojada por una aeronave.

La guerra se acercó al sur de Francia y los padres de los estudiantes solicitaron traerlos de regreso, incluso a los residentes de Inglaterra también eran trasladados a américa para mayor seguridad lejos de todo lo que se refería a la guerra, por lo que al cumplir un año y medio ya los jóvenes que habían estado por unos meses a Escocia y posterior a Norteamérica, al enterarse que Candy estaba en Francia, las cosas se salían de control. Candy ya no enviaba cartas, no respondía y comenzaron a devolver toda la correspondencia, misma que Candy se dio cuenta meses después.

"Mi muy apreciado amigo Albert, no te preocupes por mí, estoy bien, realice el plan de cambiar mi destino y pronto estaré de regreso en Lakewood con mis apreciados primos, los cuales ahora cuentan con muchas amistades de damas importantes, espero que al igual hayas conocido a tu compañera, por lo pronto continuo estudiando y poniendo en practica todos los conocimientos que te comente haría, incluso parece que mejore en cocinar un poco ya no se me quema el agua, sé hornear pan, y aun no me sale el potaje de verduras, tu amiga que te verá algún día, Candy."

Esa había sido la ultima carta que recibió de ella, de las diecisiete que tenía esa es la que más leía, todas habían sido leídas una y otra vez. El viaje en solitario para ver donde estaba Candy había iniciado y no podía pensar en no volver a verla, la angustia de madame Elroy le había cobrado caro, su cabellera estaba completamente blanca, sus ojeras se habían pronunciado y por mucho se arrepentía de haber puesto a Candy como ama de llaves, y recibir el reclamo de los miembros del Clan al ser una Andrew, con esa profesión, fue algo inaudito que reprobaron enviándole notas de no merecer ser una madre adoptiva, por lo que cambiarían los papeles de Candy White Andrew, a uno de los socios que pudiera ser mejor padre para ella, que una mujer que colocara a su única hija adoptiva en un papel menospreciado, increíble de creer y de saber que desde el principio sin tener idea del lugar al que había sido enviada, la había dejado viajar a un lugar que ya estaba declarado en guerra, peor aun que muchos de esos lugares ya no existían.

Habían pasado dos años, las cosas se comenzaban a ponerse difíciles, el hospital donde Candy aprendía a ser enfermera fue moviendo a sus estudiantes a distintos hospitales, siendo Candy enviada al Santa Juana de Chicago ya con el título de enfermera, con la posibilidad de unirse al frente, muchas iniciaron a ser invitadas para asistir a apoyar y salvar a los soldados, los cuales también comenzaron a llegar en el sanatorio, con partes de su cuerpo mutiladas, ahí Candy ingresaría a trabajar con cirugías.

Albert por su parte, descubría que Candy nunca había llegado a Europa, no se había trasladado a Francia y ella estaba fuera de la guerra, solo que no sabía exactamente donde, regresaba a Inglaterra donde tomaría un barco para américa, cuando fue bombardeado en un tren y el que viajaba en un costado en un auto con algunas personas, alcanzaba parte de los estragos, al rodar uno de los vagones.

Candy por su parte, después de haber recibido el título de enfermera cirujana, estaría solamente seis meses más para el pago de sus estudios, cuando un hombre no identificado llegaba al hospital, sospechándolo parte de un atentado, había sido enviado sin documentación, al verlo Candy lo reconocía y aseguraba ser parte de su familia, declarándolo Albert Andreas, los médicos se tranquilizaban al ver a la enfermera asegurando que era un buen hombre y que era amigo de su familia, solo que Candy no poseía un apellido de renombre, por lo que aseguraba hacerse cargo del paciente y responder por él. Mostrando sus cartas, como Albert Andreas. Candy cuidaba particularmente de él y aunque no poseía dinero suficiente, el hospital aun cobraba sus honorarios, ella tuvo que hacerse independiente antes para poder atenderlo y llevarlo con su familia, ya que Albert tenía amnesia y no recordaba nada y la dirección donde enviaba sus cartas era de su uso personal por lo que ¿quién las recibiría?, por lo que al desconocer a la familia de Albert, ella se quedaba como su familia, asegurando su integridad hasta que se recuperara completamente, eso también evitaba que Candy fuera tomada como enviada al frente, al ser responsable de un herido, al que aseguraba norteamericano y el cual era miembro de su familia.

Candy ya no contaba con el tiempo suficiente para escribir, ahora tenía un trabajo de enfermera donde le pagaban muy poco al tener servicios pendientes por estudios, aparte de eso trabajaba en otro lugar para obtener dinero y cuidar de su familiar quien ya iba a ser egresado del nosocomio donde lo tenían, Candy convencía a Albert de ser su familia, que hasta que recordara ella se haría cargo de él.

Continuará...


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Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa