Capítulo especial.
La tarde era fría durante ese invierno, cayendo una cantidad de nieve jamás vista dentro de ese reino de Paraíso. Diciembre era el mes cursado y, con el fin de no separar aquellas actividades creadas para la familia cuando pertenecían al reino de Marley, el antiguo rey estableció bastantes años atrás al último mes del año como aquel dedicado a la familia. Tradición mantenida hasta la actualidad, agregándose treinta y cuatro años atrás, un día especial tras el nacimiento del primogénito de la familia más cercana a los reyes, varón nacido el día veinticinco; creando como tradición para ese día, el limpiar las casas entre los miembros, como preparación para las festividades religiosas en las que creían los erdianos.
Frieda, era la primera nieta del antiguo rey de la historia actual de Paraíso. Cuando era infante, solía amar mucho el mes de diciembre, celebrando todas las festividades con quien se convertiría en su mejor amigo, quien por cosas de la vida era su primo lejano y, su prometido desde que éste había nacido y hasta que su matrimonio se hiciese efectivo unos años atrás. La mujer hoy en día, en su época de niña, siempre andaba con su cabellera oscura suelta, un sombrero de paja, botas color café claro y su amado vestido color crema bordado por su madre; princesa conocida por su buen humor ante los demás, y por ser alguien muy preocupada por su pueblo. Para sorpresa de mucho, era mayor unos cuantos años a su prometido, causando risa entre los mayores la mencionar el tema, adultos bromistas quienes siempre sacaban a relucir la personalidad madura de la futura heredera de la casa real, quién al verse mayor y mostrar una actitud precoz, causaba preocupación al comparar su manera de ser con el conocido introvertido de su prometido de nombre Levi Ackerman. Inquietud de los mayores hecha realidad, cuando durante la fiesta en el castillo principal de la familia real en la ciudad capital de Sina, la chica decidía en su cumpleaños número catorce, el darle un beso en los labios a su prometido frente a todos los mayores, haciendo que, aquel joven se quedase paralizado y sonrojado ante tal hazaña por parte de su prometida.
Sin embargo, la situación cambiaría gracias a la llegada de la adultez. Y es que, el haber crecido juntos, el no haberse relacionado sentimentalmente con otros, y el no haberse preguntado durante su etapa de adolescencia qué sentían realmente el uno por el otro, les jugaba una mala pasada cuando cada uno conocía aquel primer día de universidad en Martey, a quienes se convertirían en los verdaderos amores de cada uno. Haciéndolos dudar si lo que habían sentido era amor o simplemente comodidad por haberse relacionado desde que tenía consciencia de su existir.
-Ese día, nuestra vida cambiaría… - susurraba la joven al mirar el techo acostada boca arriba sobre esa cama gigante, vistiendo un pijama sensual junto con su cabellera suelta y mojada - ¿No crees que ese día todo cambió? -, preguntaba al sentarse, dejando al descubierto ese hermoso cuerpo.
-Supongo… -, respondía entre susurros el varón de cabellera corta y negra al colocarle la cobija sobre su cuerpo al verla.
-Se supone que deberíamos de estar acostándonos, Levi -, le decía en voz baja al ver cómo su cuerpo era tapado.
-Se supone… -, respondía en un tono igualmente bajo al soltar la tela -. Pero, ambos sabemos que eso no es lo que deseamos -, explicaba entres susurros al ponerse en pie -. Hablas de ese día… Aquel en el que conociste a Zeke, ¿verdad? -, preguntaba con tranquilidad en un tono bajo para no ser escuchado por aquellos quienes los vigilaban al otro lado de la puerta.
-Y tu a esa chica ruidosa llamada Hanji -, decía entre risas al cubrirse más su cuerpo.
Quedándose callado al no desear pensar en ella, Levi se había hecho la tarea de olvidarla. Quería olvidar esos modales opuestos a los suyos, deseaba borrar esa sonrisa, esa voz y el sabor de esos labios que tanto le encantaban. El pelinegro decidía vivir la realidad.
-Frieda… -expresaba en un tono apagado.
- ¿Quieres hacerlo? -, preguntaba curiosa en voz baja, tratando de mirar a ese hombre quien le daba la espalda. Retirando lentamente la cobija de su cuerpo, Frieda se ponía en pie para acercarse. Tomando por lo hombros a su marido, la mujer acercaba su boca hacia la oreja para hablarle con más confianza y evitar ser escuchada -. Si te queda de consuelo, fuiste mi primer amor y, me gustaría pensar que también lo fui.
-Éramos niños, Frieda, los infantes no saben de esas cosas. Y cuando eres adolescente, sólo piensas con lo que tienes entre las piernas, dudo que eso sea amor.
- ¿Cómo fue acostarse con ella? -, preguntaba al interrumpirle, manteniendo su posición -. A veces me pregunto, si nos llamó la atención el que ambos fuesen tan distintos a nosotros. Sus modales, su forma de ver el mundo, y hasta ese acento extraño que poseen los de Libero. Fue todo eso y más, lo que nos atrajo como moscas a la piel, ¿no lo crees?
-O quizá fue el hecho de poder elegir, Frieda… -, aclara al girar su cuerpo. Percatándose de la vista, Levi giraba sus ojos hacia la pared al no desear invadir la privacidad de su actual esposa -. Era la primera vez que pude elegir qué decir, cómo y cuándo. Era una sensación nueva, por lo tanto, atractiva. Pero, la realidad es distinta -, indicaba en voz baja.
-No me has respondido -, decía entre risas al sujetar las mejillas de su marido -. Si me cuentas tu historia, te diré la mía -, insistía al ejercer un poco de presión -. Anda, no seas malo…
-Eres… -, respondía en voz baja. Sonriendo tímidamente, Levi sujetaba los dedos de su esposa con su mano derecha -. Eso duele…
Riendo a más no poder, rompiendo esa conversación supuestamente privada y con un tono bajo para no ser escuchados, Frieda soltaba las mejillas de quien aún consideraba su mejor amigo. Caminando rápidamente hacia la cama al sentir frío, se acurrucaba dentro de las sábanas gruesas.
-Mañana será tu cumpleaños, ¿qué deseas? -, preguntaba al regresar a ese tono bajo.
-Nada en especial… -, respondía calmado, girando esos ojos color azul grisáceos hacia los de aquella mujer, quien aparate de su esposa, era una prima lejana y quien compartía el mismo color de cabello, ojos y hasta piel -. No deseo nada…
Riendo un poco al escuchar esas palabras, Frieda agradecía al cielo por su marido. A pesar de no amarlo de la manera en la que se supone debería, los sentimientos hacia Levi eran puros, eran buenos y, siempre eran sinceros.
-Me gustaría amarte… -, confesaba entre susurros -. Pero, ambos hemos cambiado…
-Sí -, respondía con firmeza. Sentándose en la esquina de la cama, Levi no sabía cómo comenzar esa conversación. No sabía si debía de mencionarle esa historia en la que perdía su virginidad con Hanji durante la época de universidad, o si debía de proponerle tener sexo a pesar de no quererlo -. Frieda, yo…
-Quiero que me digas, ¿cómo fue? Yo te daré pistas de mi historia: la caballeriza -, interrumpía en una voz muy baja.
-Espera… -, decía sorprendido y asqueado al mismo tiempo -. Eres tan…
- ¿Hermosa? -, preguntaba entre risas al acercarse hacia esa esquina en la que Levi se encontraba - ¡Oye, no juzgues! No había mucho tiempo y los guardas se la pasaban detrás de mí todo el maldito rato y, debía de aprovechar que Zeke me estaba espiando cuando estaba dándole de comer a mi caballo.
-No quiero imaginarme la escena…
- ¡A ver, a ver; señor yo tuve una súper experiencia cuando perdí la virginidad! ¿Dónde fue? -, preguntaba en un tono un poco más alto de lo deseado hasta por la misma princesa de ese momento.
-No -, respondía rápidamente al no desear admitir ese pésimo lugar donde se acostaba por primera vez con Hanji en esa experiencia a la que deseaba borrar de su lista de encuentros sexuales con quien había sido compañera de algunos cursos universitarios -. Mejor vamos a dormir -, sugería al tratar de ponerse en pie.
- ¡No! -, gritaba al jalarlo para que no escapara -. No seas malo, ¡anda!
-No.
-Prometo no decirle a nadie -, juraba al enseñar su maño para mostrarle la señal de promesa -. Si me lo dices, nunca más hablaré de eso, ¡lo juro!
-Eres la persona más olvidadiza que conozco, Fri -, decía entre unas reservadas risas muy acorde a su personalidad introvertida -. Supongo que, pasaremos tantos años juntos que, no nos quedará de otra que hablar de esto. Aunque, preferiría superar lo vivido. Sabes mejor que nadie acerca de nuestras tareas, de lo mucho que espera el reino y, de lo que está en juego si no tenemos un hijo. Tienes razón al sugerir el enamorarnos…
-He pensado en que, podemos usar otro método -, sugería al acercarse un poco más -. O quizá, podemos darle un poco de tiempo a esto -, decía en voz baja -. Aunque será duro, Levi. Ambos estuvimos en Marley estudiando, y mientras todos pensaban que estábamos viviendo nuestro noviazgo, en realidad estábamos saliendo con ellos a escondidas. Zeke pensaba que iba a dejar todo… Debe de odiarme…
-No más que Hanji… -, confesaba. Suspirando, Levi giraba su cuerpo para mirar de frente a su esposa -. Sabes que tenemos guardas en esa puerta -, decía en voz baja -. Quizá debamos jugar nuevamente cómo lo hacíamos cuando íbamos a la universidad en esa ciudad horrible de Libero.
-Ok, yo salto en la cama y tu gimes…
-Mejor lo dejamos a la suerte -, decía al levantar una ceja -. No soy bueno fingiendo.
Tratando de no reír a más no poder, Frieda tapaba su boca con ambas manos en aquel momento.
-Saca una mano, asquerosa…
-A la una, a las dos y a las… -, decía entre susurros al escuchar a los hombres hablar detrás de la puerta principal de ese cuarto del castillo de la familia noble Fritz.
-Piedra, papel y tijeras; Frieda -, corregía. Escondiendo su mano, Levi observaba como su esposa se llevaba hacia atrás la suya -. Si gano, tu gimes. Y no hagas sonidos raros, algo normal no caería mal.
-Si gano, vas a gemir mucho y muy ruidoso, quiero que digan lo bien que te la pasaste conmigo -, decía entre risas -. Además, me dirás toda la historia, y quiero saber todos los detalles sucios principalmente, ¿entendido?
-Te odio -, decía en voz baja con una sonrisa tímida.
-Yo también -, respondía, sacando la lengua después de sus palabras en aquella ocasión.
Continuará….
Nota de la autora: ¿Quién gana? Bueno, eso lo sabremos en el siguiente capítulo especial. Seguimos con la trata normal en el siguiente capítulo :/D
Nota 2: Esperen, esto se pudo norteño XDDD PD: Zeke es aún más cercano LOL Y sí, Zeke y Levi son primos también por parte del doctor Jaeger, lo que hace que Mikasa y Eren… lol ~
