Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, y no, lo siento, esta vez ya no aparecerá Turing Test, en esta historia ya no tratare su trabajo, pero algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.

NOTAS

EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)

DK = Death Knight

SD = Shadow Demon

SE = Supresor emocional de no muerto.

Ahora a responder un par de comentarios sobre el capitulo anterior:

yuuji1 chapter 6 . Sep 19

Genial.
Espero el proximo, tal vez Ainz revele su identidad por error a la princesa, Siesta o Louise.
Seria muy divertido~

Lo lamento, pero tendrás que esperar para saber si se destapa o no el huesitos ante alguien jejejeje.

viruzpiratanoobxd chapter 6 . Sep 18

Solo diré que esta buena
La vaina y es tu historia:-D
6.6 y los cambios de los guardianes al no ser tan sobreprotectores de su
"Huesitos dulce" XD
Son bienvenidos
Animo y dale

En Cuanto a tus palabras, diré que aun se sienten ansiosos, pero ahora que hay dos herederos y dos más en camino y tras 40 años de estar calmando sus preocupaciones, estos le dan lago mas de permiso.

Con eso ahora si vamonos a la historia, espero que la disfruten


Capítulo 07

Los Sentimientos de Zero

Un magnifico desfile se extendía por la calle Bourdonné, la calle principal que conducía directo al castillo, se trataba del desfile de victoria y el carruaje de la princesa tirado por dos unicornios era la cabeza de este, los laterales estaban abarrotados de espectadores, y todos gritaban vítores y alabanzas.

"¡LARGA VIDA A LA PRINCESA HENRIETTA!"

"¡LARGA VIDA A TRISTAIN!"

El desfile no solo era por la victoria, tras este seguía la coronación de la princesa, su matrimonio con el emperador de Germania había sido cancelado inmediatamente después de que recibieron su respuesta cobarde, estos habían decidido no intervenir bajo el pretexto de 'aun no hay unión, mandaremos nuestro apoyo tras celebrada la boda' o cuando menos ese era el extracto del mensaje embebido entre toda la enmelada palabrería de la carta.

Para la princesa esta había sido la excusa perfecta para romper el compromiso, no solo había defendido su patria con éxito, también había ganado su libertad por su propia mano y la cereza del pastel era que había comprobado la fuerza y algunas de las capacidades del reino hechicero, más pese a estos éxitos su sonrisa no era la más sincera, aun penaba por su amado fallecido y anhelaba su calor y compañía, al cardenal Mazarino le costó algo de trabajo que ella aceptara la corona debido a su depresión pero al final acepto desempeñar el cargo que su madre había decidido no tomar.

Sin embargo, no demasiado lejos de la capital, en la academia de magia de Tristain, el ambiente era mucho mas sobrio, por la mañana el director había anunciado la valentía del ejercito de Tristain y la futura reina, pero eso fue todo, no hubo festividad alguna, la política no tenia lugar en la academia.

Algunos días habían pasado desde la batalla contra las fuerzas de Albion, y ahora Ainz se encontraba de nuevo con Twli y el profesor Colbert examinando los daños que había recibido el avión durante la batalla, tenia un par de perforaciones en las alas de hechizos de viento que hubiesen sido un problema si aun usara gasolina y varias partes del fuselaje estaban algo dobladas.

"Increíble, apenas si recibió daños, no tomes mis palabras por el lado equivocado por favor Satoru, pero sinceramente, yo esperaba que regresara hecho añicos." -dijo la investigadora tras terminar de examinarlo-

"Tuvimos mucha suerte de que el enemigo no tuviese ninguna gran ventaja aérea o arma de gran alcance." Aunque también ayudo que le pusiera un hechizo de refuerzo ligero contra impactos de manera discreta. -cerro su comentario con un pensamiento personal el Overlord-

"¿Y ahora que van a hacer con él?, ¿después de repararlo te lo vas a quedar?" -pregunto el profesor con algo de esperanza en sus ojos-

"Al menos por un tiempo, a decir verdad, tengo mejores maneras de volar, más rápidas y exactas, pero quiero seguir probando sus limites un tiempo mas antes de enviarlo al museo del reino hechicero."

"¿Mhn?, que linda bufanda, no te la había visto antes, ¿dónde la conseguiste?" -la curiosidad de Twili fue picada cuando finalmente puso atención a Satoru y noto el cambio en su vestuario-

"¿Mhn?, ah, esto," -dijo tomando una de las puntas en sus manos- "Siesta me lo dio como agradecimiento por haber salvado su pueblo esta mañana, me dijo que la había hecho ella misma."

La alicornio noto las letras en la bufanda y sonrió; durante el tiempo que no tenia que hacer se puso manos a la obra y comprendió el idioma de Halkeginia y desarrollo un silabario para el aprendizaje del mismo, uno de los tantos encargos del rey hehciero, por lo que ahora era perfectamente capaz de leer lo que decía la bufanda.

¿Satoru X Siesta eh?, aunque parece que uso el carácter de amor fraternal o platónico en vez de el de amor romántico entre los nombres. "¿En serio?, eso quiere decir que ahora tienes una admiradora entre las sirvientas entonces." -hablo la chica con una sonrisa-

"U-um" No le puedo decir que me dio también un beso en la mejilla como agradecimiento o podría malinterpretarse. -contesto nervioso Ainz-

-O-

Tras la batalla y coronación, la carga de trabajo de Henrrietta había aumentado considerablemente, con su victoria muchas cosas tenían que hacerse, así como muchas visitas extranjeras habían sucedido, muchos asuntos locales mas pasaban por sus manos que antes, por lo que estos últimos días habían sido bástate extenuantes para ella, sin embargo, para su siguiente invitado ella jamás mostraría una cara desagradable.

Las puertas de la sala del trono se abrieron y una noble entró, un par de pasos detrás de ella, su familiar le seguía, se trataba de su amiga de la infancia, una de las pocas personas en el mundo con las que podía sentirse relajada y conversar sin preocupaciones.

"¡Louise! ¡ah! ¡Louise!"

La ahora reina dejo el trono y corrió para abrazar a su amiga de la infancia con una enorme sonrisa en el rostro.

"Princ- no, ahora debo de llamarla su alteza." -hablo la peli rosada con alegría en su voz-

"¡No!, Louise tu eres mi querida amiga, no necesitas usar títulos conmigo ¿no puedes simplemente llamarme como hacías antes?, ¿acaso es mucho pedir?"

"No de ninguna manera, y si son los deseos de mi reina entonces me referiré a usted simplemente como Henrrietta."

Louise estaba lago nerviosa, por la mañana se había presentado un carruaje en la academia con una convocatoria al palacio, ahora se encontraban en la oficina privada de su alteza y tenía dudas si se trataría por lo referente al vacío, y en cierta forma así había sido, tras tratar de romper la incomodidad del tema a tratar que pudo observar en el rostro de la nueva reina después de separarse en la sala del trono, la joven maga la felicito por la victoria, pero de inmediato la felicitación fue voleada sobre ella y agradecía por su aporte a esta, aun intentando negar su participación, las protestas de Louise fueron calladas cuando con una sonrisa la princesa le entrego el reporte de la batalla para que lo leyera.

*Ghasph* "¡¿Investigo incluso esto?!"

"Así es, dada la importancia de esta guerra, nada podía ser pasado por alto."

Henrrietta se giro a Satoru que hasta ahora había sido ignorado por todos en su camino hasta la sala del trono.

"Por controlar la maquina voladora extranjera que derroto al cuerpo de caballeros dragón del enemigo, expreso mi mayor agradecimiento."

"Umu, no tiene que preocuparse por eso, no tiene importancia."

"Sin su ayuda y la del reino hechicero, esa batalla hubiera terminado en una total derrota para Tristain, eres el héroe de este país, así que ahora te daré un título de nobleza."

Louise abrió los ojos como platos y su boca se abro grande por la sorpresa, no podía creer que estuvieran a punto de darle un título a su familiar.

"En recompensa a sus grandes aportes durante la guerra, me encantaría concederle el título de Lord."

La forma en que dijo las palabras llamo la atención de Ainz que de inmediato comenzó a pensar por que se refería a ello como un deseo y no una realidad, decidiendo poner más atención a las palabras de la reina, la vio volverse hacia su amiga nuevamente.

"Una… *shigh* Una gran guerra se avecina Louise, la victoria obtenida en la Rochelle, jamás en la historia ha habido otra igual, todo fue gracias a ti y tu familiar; desde luego, por esto, se te debe de dar un territorio del tamaño de un pequeño país y un titulo de duquesa, así como el título de Lord debería ser otorgado a tu familiar."

"¡De ninguna manera!, ¡no lo puedo aceptar!, ¡todo eso fue obra de mi familiar!"

"¿Acaso vas a negarme que fuiste tu la causante de esa luz Louise?, los ministros y nobles incluso la llamaron un milagro, pero yo no creo en milagros, esa luz vino de la maquina voladora que estabas montando, dime, ¿no fuiste tu la causante de ella?"

*Shig* No debería contarle a nadie, pero no debo ocultarle nada a la reina. *shigh*

Perdida en cuanto a como proceder, la pequeña maga miro brevemente a su familiar para intentar buscar orientación, pero este solo asintió suavemente.

"Louise, el libro de las plegarias del fundador fue escrito usando la magia del vacío, ¿sabías eso?"

La pregunta era retórica, por lo que antes de que la pequeña maga pudiese decir algo, Henrrietta continuó.

"Originalmente, todos los primeros reyes de las familias reales recibieron un anillo del fundador para que fueran guardados junto con un tesoro, Tristain obtuvo el rubí del agua y el libro de las oraciones del fundador que ahora están a tu cuidado."

Esta revelación causo sorpresa en la pequeña maga dejándola sin palabras momentáneamente.

"Estos han pasado de manos generación tras generación en la familia real, únicamente esta ha heredado el poder del fundador desde el primero."

¡Entonces no puedo ser una maga del vacío realmente! "¡P-pero yo no soy de la familia real!" -protesto la peli rosada plagada por la duda-

"Mi querida Louise, ¿acaso no lo sabes?, el ancestro del duque de la Valliere fue el hijo ilegitimo del rey, y tu eres hija del duque."

Esta revelación sorprendió incluso a Ainz, provocando que abriera un poco mas los ojos antes de que su sorpresa fuera ahogada por su (SE)

"Por tus venas corre la sangre de la familia real de Tristain, por eso eres apta para recibirlos."

Se puso de pie y rodeando su escritorio se acerco a Satoru, tomo la mano en la que estaban grabadas las runas entre sus manos y pregunto.

"Estas son las runas del Gandálfr, ¿no es así?, la marca del familiar que protegía al fundador Brimir mientras recitaba sus hechizos, ¿cierto?"

"Bueno, no se sobre este Brimir y su familiar, pero las runas en mi mano, efectivamente deletrean Gandálfr."

La respuesta de Satoru dejo a ambas mujeres frías, no podían procesar lo que acababan de escuchar, la primera en salir de la sorpresa fue Louise.

"O-oy, ¿m-me estás diciendo que desde un principio has sido capaz de comprender las runas?"

"Así es, ¿Qué acaso no pueden todos?" -pregunto confundido Ainz-

"No, de hecho, no se conoce el significado de estas, solo su afinidad y propiedades, siempre se consideró que eran meros símbolos de poder." -la sorpresa poco a poco comenzaba a salir de su estupor, aumentando su curiosidad- "¿Como es que un familiar puede leerlas?, no, ¿Cómo es que usted específicamente es capaz de leerlas?"

"Umm, bueno, lo aprendí por curiosidad," eso es una verdad innegable "aun cuando no soy un hechicero pico mi interés el tema."

"Pero las runas nos fueron otorgadas por el fundador, ¿cómo es posible que alguien de otro mundo tenga conocimiento de ellas?"

¡AAAARRRRRRGGGGGHHHH yo y mi bocota, ahora como me zafo de esta! ¡es cierto Twili está en la academia!

"Err… realmente no tengo mucho conocimiento al respecto, tal vez su alteza desee preguntar a la investigadora del reino hechicero que se encuentra en la academia en estos momentos."

"Si, esa es una buena sugerencia, necesito más tiempo para decidir qué hacer."

"Entonces, ¿de verdad soy un mago del vacío?" -interrumpió Louise cuando finalmente la información fue procesada por su cabeza-

"Así lo creo; es por eso que no puedo recompensarte como debería."

"No entiendo, ¿eso que tiene que ver?"

"Louise," -tomo la palabra Satoru al ver el rostro afligido de la princesa- "según tengo entendido, en este mundo se considera la magia del 'vacío' como la más poderosa y ha estado supuestamente extinta desde tiempos inmemoriales, ¿correcto?"

Al ver asentir a la pequeña maga como respuesta, continuó.

"Si la reina Henrrietta te diera la recompensa adecuada por los servicios realizados, todos los nobles querrían averiguar por que se te dio tal recompensa, eso te pondría en el centro de atención por lo que inevitablemente se daría a conocer tu poder."

La duda aún se podía ver en los ojos de la pequeña maga, por lo que la reina extendió la explicación.

"Los enemigos no son los únicos interesados en el vacío, incluso en el palacio, quien sea que se entere de tu poder intentara usarlo para sus propios fines."

La duda cambio a miedo causado por la comprensión.

"Tu secreto esta seguro conmigo, pero no debes hablar de tu poder con nadie."

Louise bajo la mirada por un momento y cuando la levanto nuevamente, una férrea convicción estaba presente.

"Su alteza, ¡dedicare mi vacío a su servicio!"

"No Louise, preferiría que te olvidaras de el en cuanto salieras de esta habitación, madre me dijo que demasiado poder corrompe a las personas, si lo usas podrías perderte, podrías dejar de ser tu misma."

"Siempre quise dedicar mi poder y persona a su alteza y la patria, nací en una casa con ese objetivo y con este me crie, sin embargo, mi magia siempre fallaba, usted lo sabe, incluso me apodaron 'la zero', siempre fui sacudida por las burlas y el desprecio, por lo que me ahogaba el arrepentimiento de mi inutilidad, sin embargo, ahora que descubrí el poder que el fundador me otorgo, esa dedicación ha reverdecido, quiero usarlo por usted, pero si su alteza dice que es innecesario, entonces abre de regresarle mi varita."

La convicción en las palabras de la chica frente a ella le conmovió, no podía rechazar tal dedicación por temor al futuro incierto.

"Louise, eres mi mejor amiga… siempre me has ayudado, incluso aquella vez en el lago Ragdorian, así que, si me vas a ayudar, entonces he de corresponder."

La reina volvió de nuevo hacia su asiento detrás del escritorio, saco un pergamino oficial, una pluma y tintero, para continuar hablando mientras escribía.

"El libro de las oraciones del fundador y el rubí del agua seguirán en tus manos, pero quiero que me prometas que no le mencionaras a nadie sobre tu poder, así como que no lo usaras imprudentemente."

"¡Se lo prometo!"

"También te convertirás en mi dama de la corte y me obedecerás solo a mí."

Después de unos segundos y con un movimiento fluido, remato el pergamino con su firma y derramó unas gotas de cera sobre las que fue estampado su sello oficial.

"Toma, este es mi permiso oficial, con esto, ya sea en el palacio, dentro o fuera de la nación, tendrás autoridad sobre todo lo que pertenezca a Tristain, incluso las fuerzas armadas, solo mi palabra superara a la tuya."

La sorpresa fue tanta, que de no ser por que su quijada estaba bien pegada a su cráneo, esta habría tocado el suelo, lo que le estaban dando era algo muy, muy grande, recibió el permiso poniéndose de pie y con una profunda reverencia, y no era para menos, el papel en sus manos le daba autoridad para actuar en nombre de la reina.

"Si llegase a enfrentar un problema que solo tu puedas resolver, seguramente te lo hare saber, pero por ahora, seguirás actuando como una estudiante normal de la academia de magia, estoy segura de que desempeñaras tus labores de manera impecable."

Entonces se volvió a Satoru y le indico que se acercara al escritorio, de uno de los cajones saco una pequeña bolsa de monedas que estaba repleta de piezas de oro y plata, junto con estas, en la otra mano un pergamino enrollado le acompañaba.

"Amable familiar, te ruego que cuides de mi amiga… mi más importante amiga; esto es lo único que esta reina sin poder puede hacer en este momento, tu gallardía y desinterés te llevo a proteger nuestra nación, esa lealtad no debe de quedar sin recompensa."

Acompañando las palabras de la reina, aproximo la bolsa que se veía algo grande en su pequeña y delicada mano, presentando también un pergamino oficial con el sello de Tristain, atado con un cordón de seda rojo."

"Por sus servicios a la patria, le concedo el título de "Chevalier" y una pequeña compensación monetaria, y le ruego siga prestando sus servicios a la patria."

Tras terminado el asunto oficial, ambos se despidieron de la reina Henrrietta y emprendieron su viaje de regreso a la academia en un carruaje real, pero no sin antes darse un breve paseo por el festival de la victoria que se llevaba a cabo, donde compro un collar barato de bonita apariencia para Louise y al segur hurgando se encontró algo inaudito entre las pertenencias que se volvieron botín de guerra de la batalla contra Albión, Louise no podía comprender que tenía de especial un traje de marinero del país derrotado o por que había pagado tanto por el; durante el camino de regreso, Ainz intento hacer ver a la peli rosada el embrollo en que se acababa de meter.

"Eres bastante imprudente."

"¿A qué te refieres?"

"Prometiste ayudar a la princesa en lo que necesitará, justo cuando esta por desatarse una guerra a gran escala, ¿acaso crees que tu puesto te eximirá de participar en el frente de batalla?"

"¡Servir en batalla seria un gran honor para mí como noble!"

*Shigh* "La guerra no es algo lindo, ni tiene nada de noble, morir en batalla no te da nada, solo quita a todos a tu alrededor algo preciado, pero veo que aun eres demasiado joven para entenderlo." Uughh, no quiero que me arrastres a conflictos inútiles, no quiero darles motivos a los guardianes para arrasar este mundo. *shigh* primero el lanzacohetes, luego el avión y ahora un traje de estudiante del siglo veinte, no son seres vivos y sé que cuando menos dos de ellos llegaron aquí con personas, ¿me pregunto de donde y como habrán llegado hasta este mundo?

Las palabras de su familiar la dejaron pensando profundamente ya que parecía hablar por experiencia, durante todo el camino de regreso, cada uno estaba hundido en sus propios pensamientos.

-O-

De regreso en la academia, su llegada fue bastante tarde, por lo que se fueron directo a dormir, o cuando menos Louise, Ainz veía con detenimiento su compra, no entendía por qué lo había hecho.

*Shigh*, no tenía por qué comprar tantos, o ninguno a final de cuantas, que desperdicio… ahora que hare con todo esto, incluso pague mucho por ellos a acusa del impulso del momento y ni siquiera están encantados.

Se decidió a hacer espacio en su mochila para dejarlos al fondo de esta y comenzó a sacar cosas; tras dejar el segundo objeto en el suelo y meter y sacar la mano por tercera vez, reacciono lo que estaba haciendo.

Pero que estúpido, es una mochila mágica, no necesito rotar el contenido, *shigh*

Estaba por volver a meter el objeto en su mano, pero se detuvo.

Oh esta es la bufanda que me regalo Siesta, se me había olvidado que la había puesto aquí… *ghasp* ¡es cierto no le he agradecido por el regalo!, ¡eso es lo que puedo hacer con los uniformes!, pero... espera un segundo, ¿y si la talla no es adecuada?, mmm… además no se le vería bien si no está completo, mmm…, si en definitiva hay que hacerlo, no puedo regalar algo inadecuado.

Habiendo decidido lo que quería hacer, de inmediato guardo lo que había sacado y se puso manos a la obra, se teletransporto a un claro en el bosque que había usado para hacer algunos experimentos y comenzó a trabajar, tras un par de horas de prueba y error con los múltiples juegos de las prendas que había comprado, uso algunas de sus criaturas convocadas para probar los encantamientos, con esto, pudo terminar su proyecto y regreso para recostarse con una gran sonrisa en el rostro, de los cinco juegos había arruinado irreparablemente solo dos y uno había quedado perfecto.

-O-

Al día siguiente, por la mañana, Satoru salió a buscar a Siesta, afortunadamente era el día de descanso y no había clases, por lo que no necesitaba despertar a Louise y estaba libre.

Sin mucha demora, encontró fácilmente a su objetivo.

"Hola Siesta, buenos días."

"¿Mhn?, ¡Ah!, ¡Satoru!, ¡buenos días a ti también!"

"Veo que hoy te toco lavar los manteles."

"Si, afortunadamente ya no me queda mucho para terminar, ¿Qué te trae por aquí a esta hora tan temprana?"

"De hecho te estaba buscando a ti."

Estas palabras detuvieron su corazón por un segundo, el nerviosismo la dominó y un tono rosado invadió sus mejillas.

"¿A-a-a mí?, ¿e-en que te puedo servir?"

"Toma."

"¿Eh?"

En las manos del hombre frente a ella se encontraba un paquete envuelto en un bonito papel atado con un bonito listón.

"Es un obsequio en agradecimiento por la bufanda de la vez pasada, espero que sea de tu agrado, si hay algún problema con el cuándo lo pruebes, puedes encontrarme en el taller de Twili en el patio Austri."

Con una reverencia ligera se alejo nuevamente, cuando lo perdió de vista, la sirvienta puso una gran sonrisa, abrazo el regalo, sintiendo dentro de este, dos cosas duras, y metió el paquete entre su delantal para terminar a toda prisa con su trabajo, en poco menos de veinte minutos había terminado y se encontraba en camino a su habitación.

Al llegar cerro la puerta tras de sí, saco el paquete y colocándolo sobre la mesa lo desenvolvió con cuidado para conservar el papel y listón como recuerdos, dentro del paquete se encontraba un bulto de tela de colores azul grisáceo y blanco, entre las piezas se encontraban un paño rojo y unas calcetas negras de gran calidad, al fondo de todo unos zapatos de manufactura hermosa estaban presentes, extendió las prendas sobre su cama y se percato que era una especie de uniforme militar de marinero o algo similar, a toda prisa se desvistió y comenzó a ponerse el uniforme, era muy bonito pero parecía que no era de su talla, le quedaba un tanto grande, pero aun así era muy bonito, sin embargo, cuando agrego el paño como ultima pieza y lo ajustó, sucedió algo que no esperaba, cosa que la dejo sin palabras.

*GHASP* "¡No puede ser!"

-O-

En el laboratorio de campo de Twili ubicado en el patio Austri, el Caza Zero 2.0 ya había sido reparado completamente; la investigadora, en su tiempo libre, había estado examinando los textos de magia y el currículo en general de la academia con la ayuda del profesor Colbert a petición de Satoru con el fin de identificar la compatibilidad entre sistemas mágicos para reportarlo al reino hechicero, y los resultados eran bastante obvios en su rostro.

Tras un buen rato de escucharla refunfuñar y verificar libros y libros Ainz decidió dar a conocer su presencia, y no es porque la estuviese escondiendo, sino mas bien por que la chica estaba demasiado absorta en lo que estaba haciendo.

"A juzgar por tus reacciones he de suponer que algo no marcha del todo bien."

"¿Uh?, ah Satoru, no lo que sucede es que sus libros son muy exasperantes, el conocimiento de su sistema mágico es sumamente limitado y no parecen desear comprenderlo más allá de lo actual de manera activa, los hechiceros aquí son bastante autocomplacientes y faltos de deseos por mejorar."

"¿Eso significa que no ha sido posible obtener nada?"

"No, no es eso, pude verificar que compartimos las mismas bases y las runas que usa el sistema mágico son iguales hasta cierto punto, no, el dolor de cabeza es el elemento del vacío, creo que en este se encuentra todo lo que falta ya que las runas que utilizan son únicamente las más básicas; con lo que tengo puedo dar un reporte inicial, pero me gustaría conocer algún mago del vacío para conseguir más información."

Mmmm, oh, fufufufufufu si con eso puedo matar dos pájaros con una sola piedra.

"Creo que tengo la solución para tu dilema."

"¡Enserio!" -exclamo con una gran sonrisa la investigadora-

"Umu, mi invocadora necesita ayuda con su magia para estabilizarla," ya se cual es su problema, pero se supone que no soy mago en este momento así que no puedo hacer nada por ella directamente "si eres lo suficientemente discreta, obtendrás lo que necesitas y podrás ayudarla al mismo tiempo, pero te informo que por razones políticas su entrenamiento debe de ser mantenido en absoluto secreto."

Las piezas cayeron rápidamente en su sitio al escuchar las palabras del hombre frente a ella y la conclusión le puso una gran sonrisa en el rostro.

*Ghasp* "Ella es una maga del vacío."

"Umu"

"Ahora entiendo lo de las complicaciones políticas, en este mundo esa rama comprende la magia mas poderosa, eso seria una gran arma en las manos de cualquier gobernante o grupo."

"Ella está bajo la promesa de no contarle a nadie al respecto, así que será necesario que no lo menciones directamente."

"Entiendo, puedes dejarlo en mis manos."

En ese momento alguien llamó a la puerta interrumpiendo la conversación que ya estaba prácticamente terminada, Twili se acercó a la puerta esperando ver al profesor Colbert, pero quien estaba de pie frente a ella era una persona que no conocía.

"Buenas tardes, me disculpo si es mal momento; ¿se encuentra aquí el joven Satoru?"

¿Huh?, ¿Qué hace aquí una estudiante neighponesa?

Antes de que pudiera responder, Ainz se acercó a la puerta.

"¡Oh!, Siesta, puedo ver que mi regalo te gustó." ¡Definitivamente, esa ropa esta hecha para las japonesas!

En la puerta se encontraba una chica de cabello liso y oscuro con unos ojos del mismo color, su piel tenía un saludable color crema, usaba un uniforme de marinera que se ajustaba perfectamente a la voluptuosa figura de su cuerpo, la blusa de manga larga que en los puños y cuello tenia solapas de un color azul grisáceo con líneas blancas horizontales, era ligeramente corta en la parte de abajo por lo que si ella levantara sus brazos se podría ver su ombligo, la cintura de la falda se encontraba justo debajo de este y la misma estaba poco más de un palmo por encima de sus rodillas, la falda de tablones era del mismo color que las solapas, y en sus pies se podían ver calcetas modernas y zapatos escolares clásicos, pero había algo que no estaba bien en el conjunto, más Twili no lograba poner el dedo en el problema.

Los ocupantes salieron del laboratorio y platicaron afuera con la sirvienta, Twili se sentó sobre una piedra baja que estaba cerca mientras que los demás estaban de pie.

"Eto, sí, me encantó, de hecho, creo que es demasiado, jamás había visto ropas encantadas que se ajustaras solas a la talla, estoy segura que debió costarte una fortuna, creo que es demasiado en comparación a la simple bufanda que le regale, muchas gracias por este magnífico obsequio."

La sirvienta agradeció de corazón con una reverencia, en ese momento un sonido como de alguien sofocando un grito de impresión fue captado por los agudos oídos de Ainz, al instante siguiente ubico dos figuras detrás de Siesta a cierta distancia.

¿Qué están haciendo ellos aquí? "Me alegro que te gustara, sabía que te sentaría perfecto."

"¿En serio eso piensas?" -haciendo un giro rápido con sus manos en las mejillas ruborizadas, la sirvienta modelo el conjunto para su audiencia-

Fue entonces que el rostro de Twili se puso serio al mismo tiempo que se escucho nuevamente, pero con algo mas de fuerza el mismo ruido anterior, ahora ella ya sabía que era lo que no cuadraba, pero antes de que el Overlord pudiera razonar por que hacían ese sonido los entrometidos, la investigadora se puso de pie y le puso una mano en el hombro, al girarse supo que el rostro de esta presagiaba perdición.

¡HEEE, ¿pero qué demonios?, ¿por qué esta tan enojada?!

Con una sonrisa un tanto siniestra que le causo escalofríos a la sirvienta y un tono igual de gélido, la chica habló.

"Satoru, estoy casi segura de que debe ser alguna clase de malentendido, pero debo preguntar de todas maneras, dudo que a Ainz-sama le complazca mucho la idea si es que tu respuesta es afirmativa o una mentira; ¿le dijiste o sugeriste tú, a esta señorita, que esas ropas se usaban SIN ropa interior?"

Ainz se congelo momentáneamente por la pregunta tan inesperada, afortunadamente una Siesta tan roja como un tomate lo salvó.

"Este, no es su culpa, el no me dijo nada por el estilo, es simplemente que mis prendas intimas actuales no son compatibles con esta ropa, si usara mi cajón y corsé se verían por la falda y blusa tan cortas, además se abultarían mucho, por lo que no me las puse para que no se vieran mal, y estaba tan emocionada por el regalo que no me acorde que no las traía al salir corriendo de mi cuarto para agradecer el regalo."

Para cuando terminó, a la pobre prácticamente le estaba saliendo humo de las orejas.

"Ok, entiendo," -la mirada y voz regresaron a la normalidad- "ven conmigo, creo que tengo algo que te puede servir."

Con un ligero asentimiento la sirvienta siguió a la chica de lentes dentro del laboratorio.

En cuanto estuvo completamente solo, los chicos que estaban ocultos tras algunos arbustos a no mucha distancia; se acercaron a Ainz.

"¿Qué hacen ustedes aquí?"

Se trataba de Guiche y Malicorne que prácticamente estaban salivando mientras veían hacia la puerta del laboratorio.

"B-bueno, vimos a una chica con un vestido hermoso y nos dio curiosidad por saber de dónde lo había comprado." -pregunto Guiche tratando fallidamente de recuperar su compostura-

"¿hablan de lo que estaba usando Siesta?, es un regalo que le di, yo lo compré en la capital el día de ayer."

"¡Te ruego me digas donde lo conseguiste!" -exclamo con desesperación el noble gordo-

OOhohoho creo que podré recuperar esa tonta inversión jejejeje. "No lo podrán conseguir en ningún lado, se trata de piezas únicas, y yo las compre todas."

"¿Todas?" -pregunto interesado Guiche- "¿significa eso que tienes cuando menos otro juego en tu poder?"

Ha picado ahora solo falta darle cuerda. "Si, pero no pienso venderlas, me salieron bastante caras."

"Estoy seguro que una prenda como esa se vería magnifica en Montmorency." -dijo con una sonrisa pervertida en el rostro-

"¡Te pagaremos el doble de lo que pagaste por el!" -exclamo nuevamente Malicorne-

"No lo sé, las piezas están encantadas, me costaron diez monedas de oro cada una." Espero no estar siendo demasiado ambicioso, pague apenas cuatro monedas de oro por los cinco juegos.

"¡Entonces te pagare veinte monedas de oro por un juego!" -exclamo con seguridad Guiche-

"No lo sé, no estoy muy seguro de que sea justo."

"¡Veinticinco monedas y ni una más!" -exclamó Malicorne-

El rostro de los rubios denotaba su desesperación por hacerse con el conjunto, y justo cuando Malicorne estaba por subir la oferta nuevamente, Satoru los detuvo, haciendo el gesto para que se detuvieran con la mano.

Creo que con eso es mas que suficiente, no quiero abusar demasiado de mi suerte. "Está bien, se los venderé por veinticinco monedas, están de suerte porque de hecho tengo dos."

Con una transacción rápida, el recibió el dinero y saco los uniformes de su muslera, entregándoselos a cada uno, justo cuando ambos desaparecieron de la vista, las chicas salieron del edificio.

-O-

Esa misma noche, por consejo de su familiar, Louise fue evaluada por Twili en su laboratorio y lo que descubrieron fue algo que ella no esperaba, a decir verdad había muchas cosas que no esperaba, lo primero que entendió fue que la voluntad se llamaba realmente mana y se podía medir de manera exacta y su explicación de cómo se desgastaba, tenía mucho más sentido que la de la academia, lo segundo fue que la cantidad de mana que ella poseía era aun mucho mayor que la de los profesores medidos anteriormente cuando estos se acercaron por curiosidad a la investigadora extranjera, y que sus hechizos no fallaban por que ella fuera una zero como decían sus compañeros, sino porque invertía demasiado mana en sus hechizos, pero cuando comenzó a explicarle sobre lo que probablemente ella seria capas de hacer con la tutela adecuada, no pudo soportar la carga emocional y salió corriendo.

Louise se maldecía a si misma por no haber tratado antes las cosas tan simples que Twili le había explicado, lo que es más, las había despreciado e ignorado tachando los ejercicios como tonterías, todos sus fallos hasta ahora, causados por ser tan cerrada, pesaban en su corazón, se maldecía por que todos los acercamientos a éxitos siempre habían sido cuando ella estaba totalmente agotada y aun así no se le había ocurrido usar menos mana o voluntad.

Los fallos mas recientes donde el príncipe Wales perdió la vida era uno de los que mas le pesaban y esto la mando a un espiral de depresión que duro varios días, parecía que no lo podría superar, por lo que Luna se decidió a ayudarla, usando su habilidad de cambia formas, esta se transformó en una versión peli azul de Louise para molestarla, jugarle bromas y hacerla reír, pero al no conseguir lo último decidió dar un paso más.

"¡Mooo!, ¡está bien!, ¡si no quieres que este aquí me iré!" -dijo la forma disfrazada de Luna con casi la misma voz de Louise-

Cuando la pequeña maga vio que la semihumana se dirigía hacia la puerta sin regresar a su forma original, hablo con algo de nerviosismo, después de todo, la copia estaba vestida en una versión más sexi de su uniforme, la falda era mucho más corta, casi se podía ver la ropa interior debajo de esta al frente y estaba segura que se podría ver una pisca del trasero por atrás, la blusa era casi como una segunda piel y además de ser algo traslucida, el escote de esta era bastante pronunciado, la capa era inexistente y el cabello recogido en una cola de caballo dejaba ver la espalda semi descubierta.

"¡O-o-oy!, ¡a d-donde crees que v-vas con esa ap-pariencia!"

La sonrisa traviesa en el rostro de la copia hizo que la peli rosada palideciera, pero sus palabras detuvieron su corazón por un instante.

"No lo sé, tal vez me dé una vuelta por el campus, mmm, si creo que debería empezar por el comedor, tengo bastante hambre después de todo."

Luna dejo la habitación caminando sinuosamente, moviendo la cadera marcadamente de un lado al otro, pero no fue hasta pasados unos segundos de que la puerta se cerró que Louise pudo reaccionar, arrojo las sabanas en que estaba envuelta, se puso los zapatos a toda prisa y salió a los gritos detrás de la alicornio, casi tropezando al salir de su habitación.

"¡NOO!, ¡ESPERA!, ¡NI SE TE OCURRRA!, ¡JAMAS PODRIA SUPERAR LA VERGÜENZA!"

La persecución duro varios minutos, subiendo y bajando escaleras por toda la torre del vacío, ella estaba prácticamente colapsando sin aliento, pero su determinación a evitar la vergüenza de ser vista, recordada o simplemente imaginada con esa apariencia le permitía continuar.

-O-

En el cuarto de Montmorency 'la fragancia', una romántica reunión se llevaba a cabo, con un set de té servido y unos postres para acompañarlos, la dueña del cuarto se encontraba escuchando los elogios vanos de su galán, el hombre que tenía su corazón quien no era otro que Guiche 'el bronce', anteriormente había cortado su relación cuando se dio cuenta que cotejaba a una de primero, pero con la insistencia y el regalo del maravilloso traje encantado que le regalo hace unos días decidió perdonarlo… más o menos.

"¡Ahhh, mi adorada Montmorency!, ¡ni siquiera la belleza de las rosas en flor se compara con tu radiante sonrisa!"

"Guiche, comamos antes de que el té se enfrié, no me gustaría tomar un té helado, después puedes contarme sobre tus aventuras durante la misión de su alteza." -dijo esta con una sonrisa forzada-

Aceptando las palabras de su amada, el joven tomo asiento y se dispuso a tomar de su taza de té mientras era observado intensamente por la rubia, pero justo cuando la taza estaba por tocar sus labios, la puerta de su habitación fue abierta violentamente, cosa que casi la hace caer de su silla por la sorpresa y nerviosismo, pero dado que ella estaba de espaldas a la puerta, no se percató de la figura que había irrumpido.

Guiche, por otra parte, estaba boquiabierto, aun cuando solo la vio unos segundos antes de esta diera dos pasos dentro y se transformara en neblina azul, saliendo por la ventana detrás de él, vio que la figura vestía de manera bastante provocativa, aún más que como había escuchado que las cortesanas de la zona roja de la capital acostumbraban, y tenía que aceptarlo, Louise no se veía tan mal, aun cuando no tenía demasiados atributos femeninos que mostrar, entonces este último pensamiento alcanzo su parte consciente.

Esa… ¿era Louise?, pero ella jamás usaría algo como eso, además, dudo que se atreviera a teñir su cabello, es básicamente un símbolo familiar, espera, esa voz que viene del pasillo, ¿es Louise otra vez?

Al ver como seguía su enamorado la neblina azul que salió disparada por la ventana de su cuarto, Montmorency finalmente comenzó a procesar lo que pasaba, se relajó ligeramente, la risa que escucho cuando se abrió la puerta no tenía el tono de ninguno de los profesores, era joven y tras pensarlo dos segundos más, le pareció haber reconocido la voz.

¿Era esa la voz de Louise?, ¿Qué está pasando?

Mientras intentaba razonar lo sucedido, vio como su enamorado bajaba la taza nuevamente y regresaba su vista hacia la puerta, con duda e intriga clara como el día en el rostro; se giró hacia la puerta y entonces pudo escuchar la misma voz de hace unos segundos solo que esta se escuchaba absolutamente agotada y tras unos segundos, intentando recuperar el aliento, la pequeña figura de Louise se apoyó casi colapsando en el marco de la puerta abierta.

*HEEE FUUUU* *HEEEE FUUU* *HEEE FUUU* "¡YA TE Tengo…!"

Sin decir una sola palabra más, la desesperación se vio en el rostro de la pequeña maga, se acercó a la ventana tan rápido como pudo sin tropezar y miro hacia afuera, después se dio la media vuelta y se paró junto a Guiche mientras hablaba con ira en su voz y rechinando los dientes.

"¡¿Como rayos se supone que la voy a alcanzar si sale volando por una ventana?!"

Inhalo profundamente y finalmente la voz de la dueña del cuarto se hizo presente, entonces se dio cuenta de donde se encontraba exactamente.

"¡¿Louise?!, ¡¿cómo te atreves a irrumpir así en mi cuarto?!"

"¡Hump, eso no te incumbe!" -contesto la peli rosada-

Al hablar finalmente la sed le alcanzo y mirando la taza que no estaba derramada sobre la mesa y parecía haber sido recién servida del lado de Guiche, la tomo y se tragó tan rápido como pudo.

Al ver la acción de Louise, el rostro de la rubia se puso blanco como una hoja, se apresuró a tomar el brazo de Guiche mientras la pequeña maga estaba en estado catatónico, totalmente inmóvil y se apresuró a salir de la habitación con el casi a rastras.

"¡No hay tiempo que perder, vámonos ahora mismo!"

Protestando todo el camino por ser arrastrado tan abruptamente, la pareja apenas si logro salir de la habitación cuando la pequeña maga comenzaba a salir de su parálisis.

Ella sacudió su cabeza, se sentía algo extraña, entonces una voz madura se escuchó detrás de ella.

"¿Como estas Louise?, ¿ya te sientes mejor?"

Ambos jóvenes, al escuchar la voz madura en la habitación, se asomaron cuidadosa mente y vieron que la pequeña maga tenía su mirada centrada sobre la semihumana de color azul oscuro.

Guiche no lograba entender lo que sucedía y tras escuchar la respuesta de Louise, miro a su amada para intentar conseguir una respuesta.

"Si, ahora que estas aquí ya me siento mucho mejor mi querida Luna." -dijo abrazándola con firmeza y un ligero brillo rosado en sus pupilas-

El rostro de Montmorency anteriormente se había puesto tan pálido como una hoja, pero al escuchar las palabras de la zero, se puso azul de miedo y se desmayó.

*TUD*

El azote de la chica finalmente gano la atención de todos.

-O-

Cunado Montmorency comenzó a recuperar el sentido, se sintió aliviada por un momento.

"Menos mal, todo fue una horrenda pesadilla." -dijo en voz baja, mientras cubría sus ojos con el dorso de su mano derecha-

"¡Oh!, ¡ya despertó!"

Esas únicas palabras dichas por Guiche la hicieron sentarse de inmediato y arrojar toda flojera o somnolencia fuera de sí; y al ver a todos los que se encontraban reunidos en su cuarto, casi se vuelve a desmayar.

"Señorita Montmorency, si no le importa," -dijo Celestia apenas conteniendo su risa al ver la situación en que se encontraba su hermana- "aun cuando tengo una sospecha de que es lo que paso para que la señorita Louise se comporte de esa manera, me gustaría escucharlo de su propia boca."

En la habitación se encontraban las dos semihumanas, representantes del rey hechicero, el familiar e Louise, que miraba todo con intriga y curiosidad, su amado y la afectada, tragando el nudo en su garganta y algo se saliva para lubricarla, la rubia se sentó en la orilla de la cama, respiro profundamente un par de veces y comenzó a hablar.

"Antes de todo, creo que sería buena idea que ella no recordara la conversación." -dijo mientras apuntaba a la peli rosada que estaba sentada en las piernas de Luna mientras abrazaba su cuello y descansaba su cabeza sobre sus senos-

Entendiendo rápidamente el significado de las palabras de la chica, Luna dirigió su mirada a su superior en el lugar y tras recibir un asentimiento de Satoru, cerro los ojos y un suave brillo se posó sobre la cabeza de Louise, mandándola al mundo de los sueños y cuando el cuerpo de esta se relajó completamente, fue levitado por un aura índigo hacia la cama.

"Muy bien, ella ahora dormirá por un buen rato, ahora me gustaría escuchar que fue lo que la impulso a intentar hacerme el amor hace un rato."

Pese a las palabras crudas y directas de la alicornio, un ligero rubor parecía verse por debajo de su pelaje, mientras que su hermana controlaba a duras penas su risa, guiche estaba totalmente rojo y con sus manos entrelazadas sobre su entrepierna, mientras que Satoru tenía un rostro estoico.

El miedo en el rostro de la rubia era claro como el día y sus pensamientos lo reflejaban, entro en una espiral de preocupaciones hasta que la voz de la hermana mayor la regreso al presente.

¡OH NO!, ¡estoy acabada!, ¡y no solo yo!, ¡mi familia también va a sufrir por esto!, ¡y por si fuera poco involucre a dignatarios extranjeros en este embrollo!, ¡ESTOY ARRUINADA!, ¡ME VAN A COLGAR!, ¡ME VAN A SENTENCIAR A CADENA PERPETUA Y MI FAMILIA SERA DESTITUIDA, HUMILLADA!, ¡O PDRIA SER AUN PEOR, PODRIA SER QUE-

"Ahem, al parecer estas entrando en pánico, eso quiere decir entonces que las pociones de amor están severamente prohibidas en este mundo, pero puedes tranquilizarte, en Equs es un crimen menor que solo amerita encarcelamiento y servicio comunitario ya que la princesa del amor es perfectamente capaz de remediar cualquier mal relacionado al mismo, el abuso de la persona bajo los efectos, por otra parte, es algo castigado severamente, pero no tienes que preocuparte, no has incurrido en ninguno de los dos casos con alguien del reino hechicero."

Las palabras suaves y con una sonrisa, calmaron un poco el tumulto en la mente de la rubia, por lo menos hasta el nivel en que solo se preocupaba por ser descubierta por los maestros o peor aún por la corona.

"Estaba harta de las infidelidades de Guiche," -comenzó a hablar Montmorency con la cabeza baja e inicios de lágrimas en sus ojos- "Por lo que decidí hacerle beber una poción de amor para que solo tuviera ojos para mí."

"¡¿QUE?!, ¡¿pensabas convertirme en un animal permanentemente lujurioso que solo tenga ojos para ti?!" -Exclamo Guiche sorprendido, molesto, preocupado y algo excitado, todo al mismo tiempo-

"¡P-por supuesto que no!, ¡la reacción más fuerte solo duraría por un máximo de tres días!, ¡después de eso los efectos se asentarían y tu comportamiento regresaría a un nivel más normal!" -fue la respuesta ofendida-

"Y entonces, cual es el antídoto." -pregunto Satoru que hasta ahora se había mantenido en silencio-

"No lo sé." -la voz tan baja fue inaudible para Guiche, pero no para el resto-

"Déjame ver si entendí claramente," -dijo Celestia- "¿la manufactura de las pociones de amor es severamente castigada en Tristain?"

"En toda Halkeginia." -aclaro la rubia-

"En toda Halkeginia… ¿y aun así, decidiste hacer una?"

Un asentimiento fue su única respuesta.

"Y estoy segura los regentes te deben haber costado una fortuna."

La respuesta fue la misma que antes.

"¿Y en ningún momento se te ocurrió que era una buena idea investigar un antídoto antes de usarla o siquiera hacerla?"

Apresurándose a defenderse, la rubia saco de debajo de su cama un libro de color negro con adornos de oro y comenzó a hojearlo fervientemente.

"¡N-n-no lo investigue, p-pero estoy segura de que debe haber un antídoto en el m-mismo libro del que saque la receta de la pócima!"

Por alguna razón se sentía muy nerviosa bajo la mirada dura de la alicornio, como si estuviera siendo examinada por el maestro más severo de la escuela.

Con un suspiro cansado que era traicionado por la sonrisa en su rostro, la ex princesa continuó hablando.

"Aunque ciertamente me siento decepcionada por el nivel de cuidado inadecuado de sus maestros en su educación, ese no es el tema aquí, lo que importa ahora es poder ayudar a Louise para que regrese a la normalidad."

Cualquier otro argumento fue cortado por la rubia cuando grito contenta sin haber puesto atención a las palabras de Celestia.

"¡Aquí esta!, vamos a ver mmm… lo tengo, lo tengo, se consigue fácil… por lo que veo, los regentes para el antídoto son fáciles de conseguir, estoy segura de que puedo hacerlo de inme- oh…"

Todos notaron como se desplomo el ánimo de la rubia.

"Sera imposible hacer el antídoto a tiempo."

Sintiendo las miradas inquisitivas en su nuca, la chica se volvió hacia el frente con el libro en sus manos para explicar sus palabras.

"Para hacer el antídoto, el componente mas importante es irremplazable, no existe ningún equivalente o sustituto, necesitamos… una lagrima del espíritu del agua." -dijo con el rostro algo pálido-

¿Eh? ¿Pero cómo se supone que puede llorar un espíritu?, ¿Es por ese imposible que no se puede hacer el antídoto? -se preguntó a si mismo Ainz-

"Aun ofreciendo una fortuna como pago," -continuo la rubia- "lo más rápido que se podría conseguir la lagrima seria entre dos semanas a tres meses y solo tenemos tres días para conseguirla."

La chica se hundía en la desesperación, a causa de los problemas de los que ella misma había propiciado las condiciones.

"Entonces solo hay que conseguirla directamente de la fuente." -Intervino Ainz-

"¿Huh?"

"Si los intermediarios se tardan demasiado, entonces hay que ir nosotros mismos por ella." Además, quiero conocer a este espíritu del agua, ¿me pregunto qué clase de monstruo será?

-O-

Tras mucha negación e intentos de zafarse de la tarea por parte de Montmorency, el grupo realizo todas las preparaciones necesarias para salir al despuntar el alba del día siguiente, ya que el viaje sería muy largo como para iniciarlo es misma tarde, de hacerlo tendrían que acampar en un lugar inseguro al ser alcanzados por la noche; con los primeros rayos de la mañana, se encaminaron hacia su destino tras haberse excusado de las clases con motivos algo ambiguos, que hubieran fallado de no ser porque las hermanas Faust dieron una base que solidifico la excusa.

El lago Ragdorian, ese era el lugar de residencia del espíritu del agua, el camino fue hecho en carruaje, acercándolos lo mas que fue posible, lamentablemente aun tenían que caminar un buen tramo, muchos caminos estaban cerrados y les tomo otra hora y media a pie para llegar hasta el borde del lago y establecer campamento.

"Aun no puedo creer que una excusa tan ridícula sirviera para dejarnos libres de clases sin consecuencias." -dijo Guiche al sentarse para recobrar su aliento-

"¡Estaba muy asustada de las posibles consecuencias y fue lo único que se me ocurrió!, ¡¿está bien?!" -exclamo molesta la rubia-

"De no ser por que Celestia dio una razón creíble para la excusa, habríamos sido castigados por intentar saltarnos las clases." -insistió el joven Grammont-

Las palabras de su prometido causaron que el rostro de Montmorency se pusiera aún más rojo.

"Fufufu, tal vez sea así, pero no mentí del todo," -intervino Celestia- "aun cuando no le he informado al rey hechicero sobre esto, estoy bastante segura que saber sobre el espíritu del agua será de su total interés."

"Pero hay que aceptarlo," -hablo Luna- "fue bastante graciosa la reacción del director Osmond cuando ella le dijo que no asistirían a clases dos días porque iban a visitar el lago Ragdorian, jajajajajaja, estaba apenas retorciendo su rostro de molestia cuando Celi le puso un alto diciéndole que iban a visitarlo por petición del rey hechicero y ellos serían nuestros guías."

"Bueno, el campamento esta listo en caso de que sea necesario," -anunció Satoru- "ahora hay que tratar de contactar con el espíritu del agua."

Todas las miradas se centraron sobre la rubia a excepción de la de Louise, ella solo tenia ojos para Luna en ese momento.

Resignada a que tendría que cumplir con su papel, solo rogaba al fundador que las cosas no se fueran a poner feas, al mismo tiempo que maldecía el haber siquiera pensado en hacer la maldita poción de amor.

Con una corta caminata de poco más de diez minutos, finalmente alcanzaron la orilla del lago, mirando son ojos de preocupación al resto, esperando que alguien se apiadara de ella, la rubia se resignó a su destino con un suspiro.

*Shigh* "Sepan que si muero esta noche los maldeciré por toda la eternidad."

La escena frente a ella no le agradaba, el nivel del agua estaba muy alto, a no mucha distancia se podía ver un tejado sobresaliendo de esta, cuando arribaron y se dio cuenta de la anomalía, metió uno de sus dedos en el agua y cerro los ojos, la conclusión solo confirmo sus sospechas, el espíritu del agua estaba enojado, pero no le quedaba de otra, lo hacia o seria enjuiciada por la corte.

Montmorency saco algo de la bolsa atada a su cintura, era una pequeña rana de color amarillo brillante con muchas manchas negras, puso la rana en la palma de su mano y la miró detenidamente con curiosidad.

"¿Qué no es venenosa una rana de ese color?" -Pregunto Celestia con curiosidad-

"¡Esta no es venenosa! ¡Este es mi preciado familiar!"

Ehh, ¿algo tan pequeño puede ser un familiar? -pensó extrañado Ainz-

"Escucha con atención Robín, quiero contactar con una vieja amistad."

La rubia buscó en su bolsillo y sacó una aguja, en un breve instante enterró está en su dedo, permitiendo que una gota de sangre de un brillante color rojo rubí saliera, pasando su dedo por encima de su cabeza, dejo caer la gota sobre la ranita, luego de eso, recito un hechizo para tratar la herida en la punta de su dedo y siguió hablándole.

"Con esto ella sabrá quien soy y por ende quién eres tú, Robín, por favor en nombre de los grandes espíritus ya muertos, busca al viejo Espíritu del Agua y dile que quiero hablar con ella debido a nuestro juramento, Hazlo por mí, ¿Entendido?"

La rana asintió levemente y desapareció en el agua con un chapoteo.

"Mi familiar fue a llamar al espíritu del agua, si lo encuentra es probable que lo traiga hasta este lugar."

Satoru observaba con curiosidad, pensando qué clase de criatura podría ser sí vivía debajo del agua.

"Y… ¿cómo conseguiremos la lagrima?, ¿habrá que contarle una historia triste a este 'espíritu'?" -preguntó Luna con curiosidad-

"¿Una historia triste?, ¿De qué está hablando?" -respondio la rubia denotando que le parecía una pregunta estúpida, pero tras unos segundos recordó el origen de las hermanas-

"Es que son realmente un ign-… bueno, supongo que inclusos los magos de elementos distintos del agua no lo comprenderían tampoco del todo bien, por lo que es imposible esperar que ustedes que viene de un reino totalmente diferente lo entienda, la lágrima del Espíritu del Agua es solo un nombre, ella realmente no llorará."

"Entonces, ¿Qué es la lagrima del espíritu del agua?" -Preguntó Guiche-

"El Espíritu del Agua… en comparación con los periodos de vida de los humanos, puede vivir mucho, mucho, muchísimo tiempo, se dice que existe desde hace unos 6000 años cuando el Fundador Brimir estableció Halkeginia, su cuerpo es como el agua, puede cambiar libremente su forma… y contra el sol su cuerpo brilla con siete colores…"

Entonces su aparición está relacionada con ese tal Brimir, espera, esa descripción me suena de algo, mmm…

Los pensamientos de Ainz fueron interrumpidos cuando la superficie del agua comenzó a brillar, el Espíritu del Agua había aparecido; a treinta metros de la orilla de donde todos se encontraban de pie, el agua estaba brillando, la superficie se retorica sin parar, siguiente a eso el agua brotó como un pastel al elevarse, esta cambiaba constantemente de forma, uno no podría distinguir algo definido, parecía una enorme ameba, pese a que sus luces eran hermosas… esto los hacía sentir incomodos a todos, menos al Overlord, él sabía bien que era lo que estaba viendo.

La ranita familiar de Montmorency salto del agua hacia su ama con un chapoteo, esta extendió la palma de su mano y la atrapó, y acaricio la cabeza de la rana con su dedo como agradecimiento

"Gracias por ayudarnos a traer al Espíritu." -Entonces, la rubia extendiendo sus manos hacia el Espíritu del Agua y abrió su boca.

"Soy Montmorency Margarita La Fère de Montmorency, una usuaria del elemento agua y hago parte del linaje con el que hace años hiciste un juramento, he puesto mi sangre en la rana para ayudarte a recordar, si lo recuerdas, responde de la forma y en las palabras que nosotros entendemos." -hablo solemnemente a la criatura frente a ella-

El Espíritu, lentamente comenzó a ganar forma como quien esculpe una figura de arcilla, al cabo de algunos segundos, las hermanas Faust usaron sus alas para tapar el rostro de Guiche y Satoru,

la masa de agua había tomado la forma de Montmorency manteniendo una ligera sonrisa, sin embargo, era más grande y no tenía ropa, lucia como una reproducción, una estatua de hielo de la original completamente desnuda; la expresión en el falso rostro cambio en varias expresiones, de la sonrisa, al enojo, seguido del llanto, el agua se movía intentando muchas expresiones hasta que finalmente el rostro se volvió inexpresivo cuando respondió.

"Recuerdo a un simple humano, recuerdo el líquido que fluye por tu cuerpo, la luna ha cambiado cincuenta y dos veces desde nuestro último encuentro."

"Me alegro de ser recordada, espíritu del Agua, necesito hacer una petición que puede parecer un poco insensible, ¿Podría usted darme una porción de su cuerpo?"

Esperaba escuchar algo de los extranjeros, pero parece que son mas coherentes de lo que esperaba, no se siquiera si los espíritus inmortales pueden ser considerados seres vivos. -pensó aliviada la joven al no ser interrumpida-

Mmmhn, una parte de su cuerpo, si es algo como eso, entonces… ¿cómo es que lo obtienen las personas del mercado negro?, digo, no es lo más fuerte, pero aun así es un elemental superior de por lo menos nivel 37. -pensó Ainz al mismo tiempo-

El Espíritu del Agua sonrió, levantando las esperanzas de la rubia, pero las palabras dichas fueron totalmente opuestas a las esperadas.

"Me niego, simple mortal."

"¿Es así? Que pesar… bueno, entonces ya nos vamos."

Habiendo recibido la negativa, Montmorency estaba por darse la media vuelta y retirarse a toda prisa, pero una mano fuerte se poso sobre su hombro impidiéndole moverse de lugar.

"Dime 'espíritu', yo no soy de estas tierras, ¿podrías aclararme si eres aquello que yo conozco como un elemental superior?"

Las Palabras de Satoru se ganaron la atención de todos, ni siquiera Celestia que había estado bloqueando su vista se dio cuenta de cuando se había movido, pero en lugar de reprocharle por ver la figura de la chica, decidió quedarse callada ella también tenia mucha curiosidad por saber de qué estaba hablando.

En Yggdrasil este tipo de elemental era muy común en Midgard, pero nunca supe que pudieran tomar forma, ¿estaré en lo correcto?

El 'espíritu' cambio su atención a la figura detrás de la chica que le dio forma; el rostro volvió a cambiar innumerables veces a gran velocidad antes de regresar a la mascara impasible y contestar.

"Tus palabras son muy ciertas mortal, ítems como los que portas, no los había visto en casi 6000 años, ¿Quién eres mortal?"

"Soy Suzuki Satoru, un humilde siervo del rey hechicero Ainz Ooal Gown."

El Espíritu del Agua perdió toda forma momentáneamente y tras unos instantes, retomó nuevamente la forma de Montmorency.

"Ese es un nombre que no había escuchado mencionar desde mi creación, entonces se me advirtió sobre los peligros que acarrea ese nombre, ¿por qué debería confiar en ti?, siervo de aquel indómito, aquel que no conoce la derrota, ¿piensas atacarme?"

Espera, ¿cómo es que sabe sobre mí?, ¿cómo es que conoce en nombre de mi gremio? "De ninguna manera, no te atacare a menos que tu inicies la pelea, tengo la intención de hacer un trato contigo."

"Tus suposiciones son correctas, soy un elemental superior, ¿que deseas y que piensas ofrecer?"

"El que deseo, podemos tratarlo cuando nombres lo que tú necesitas, dependiendo de lo que sea, pediré yo en manera adecuada, sin embargo, por lo pronto necesitamos un adelanto, algo de tu cuerpo, una porción, para completar un antídoto que debemos administrar cuanto antes."

La figura formada por agua comenzó a distorsionarse ligeramente.

"¡No puedes exigirle así al espíritu del agua!, ¡si le haces enojar no saldremos vivos de aquí!" -le reprendió en voz baja la rubia-

"¡Además, aun si conoce por alguna razón el nombre del rey hechicero no hay manera de que alguien acepte un trato como ese!" -exclamo con menos sutileza Guiche-

Finalmente, la columna de agua recobro su forma y tras pasar nuevamente por muchas expresiones diferentes, regresó al rostro neutral y respondió.

"Está bien."

Todos estaban atónitos, nadie esperaba que la petición fuera aceptada tan fácilmente.

"¡¿Huh?, ¿en serio?!" -exclamaron todos los presentes a excepción de Ainz-

"Prueba que tus intenciones son ciertas y no tendré objeción en negociar contigo."

"¿Qué clase de prueba?" -pregunto Satoru entrecerrando los ojos-

"Deshazte de aquellos que me atacan, los congéneres de los que te acompañan, he estado usado todo mi poder para subir el nivel del agua, por lo que ya no me quedan energías para combatirles, si te deshaces de ellos te daré mi lagrima."

"Con 'deshazte', ¿te refieres a que los quieres muertos?, ¿cómo alguna especie de sacrificio que quieres recibir?"

Las palabras de Satoru un silencio sepulcral cayo en el lugar momentáneamente, para los nativos era posible que el espíritu del agua estuviera tan enojado que deseara la sangre de aquellos que le hicieron mal, para los Equestres era una petición desagradable, pero algo que no estaba del todo fuera de la justicia del rey hechicero si los atacantes realmente lo merecían, por lo que estaban dudosas.

"Un sacrificio no tiene utilidad alguna para mí, si no me vuelven a atacar es suficiente para mí."

"Me parece aceptable, lo hare, ¿tienes alguna información que ofrecer sobre los atacantes que facilite encontrarlos?"

"Atacan todas las noches, cerca de media noche."

-O-

Con el contrato aceptado, todos regresaron al campamento, Montmorency intentaba oponerse con todas sus fuerzas a combatir, pero fue constantemente cortada por el contrario argumentos válidos que no podía evitar, después de todo, no le agradaba mucho la idea de la horca, o le apetecía probar la comida de prisión.

Aprovecharon las horas que tenían para revisar sus planes de ataque, Satoru sería el atacante principal, mientras que el resto estaría entre los arboles listos para apoyar o atacar según fuera el caso, cuando la hora se llegó, todos habían disfrutado su cena y estaban listos y en la posición en que el espíritu les había dicho que aparecían los atacantes del lado de Galia.

Desde su posición oculta, pudieron ver como de entre los arboles salían dos figuras, estas estaban totalmente ocultas por las capas con capucha que usaban, lo único evidente era que tenían estaturas diferentes y uno usaba un báculo en lugar de una varita.

Esperaron hasta que los atacantes estuvieran bien metidos en su asunto y entonces iniciaron su plan, Ainz que estaba algo retirado del resto se encontraba perfectamente a espaldas de las figuras encapuchadas.

Bien, según la chica rubia, se debe de tratar de magos poderosos, aun cuando es muy probable que no sean de mi nivel, creo que debo tener cuidado, ¡ya se!, los tomare por sorpresa y si reaccionan me retirare de inmediato para que el resto haga llover sus atacas sobre ellos, umu.

Contento con sus planes, esperando con paciencia el momento justo, Satoru guardo a Derflinger que no entendía lo que intentaba hacer su compañero, estaba por cuestionar su sanidad, pero este solo le indico que guardara silencio poniendo un dedo sobre sus labios, la vista regreso nuevamente al frente y atravesó la distancia entre los arboles y las figuras en menos de un parpadeo.

Antes de que pudieran reaccionar al sonido provocado por la tierra destrozada en el arranque de su movimiento, las manos de Ainz ya se encontraban sobre los cuellos de los encapuchados.

¡Excelente no pudieron reaccionar!, ahora lo que sigue. "Si se mueven un solo milímetro partiré sus cuellos, llevándome las cabezas como trofeos." -dijo el Overlord, usando un poco de su sed de sangre-

-O-

Tabitha y Kirche caminaban juntas por el bosque en su camino habitual, las lunas brillaban en lo alto, iluminando su camino, ya era la quinta noche consecutiva en que intentaban atraer al espíritu del agua para hablar con el o destruirlo si se ponía violento, esta de mas decir que la conversación fallo desde el inicio.

Finalmente, el claro estaba a la vista, habían dejado a Sylphid lejos del lago, no quería poner en riesgo a su familiar, la pequeña maga estaba tensa, esta misión parecía estar siendo mucho más difícil de lo esperada, ella hubiera deseado poder hablar calmadamente con el espíritu del agua, pero fueron atacadas en cuanto solicitaron que dejara de aumentar el nivel del lago.

Sin embargo, algo la tenia muy inquieta, tenía el presentimiento que algo inesperado sucedería esta noche por lo que estaba prestando especial atención a sus alrededores.

Cuando el par llego al borde del lago se prepararon para iniciar la batalla de desgaste nuevamente, por lo que se concentraron en hacer surgir al espíritu del agua de su escondite.

Una enorme explosión de tierra se escucho a sus espaldas, pero antes de que pudieran pensar en darse la vuelta, una presión inmensurable descendió sobre sus cuerpos, al mismo tiempo que registraron que había una mano alrededor de sus cuellos, pero lo que mas las asusto, fueron las palabras dichas a su espalda.

"Si se mueven un solo milímetro partiré sus cuellos, llevándome las cabezas como trofeos."

Por el rabillo de su ojo derecho, Tabitha podía ver que su amiga estaba temblando profusamente, de hecho apenas si se estaba manteniendo de pie, algunas lágrimas se podían ver rodar de las comisuras de sus ojos, ella se maldecía por haber sido tan descuidada, como rayos se había podido acercar alguien tanto sin que ellas lo notaran, debió haber hecho caso a su intuición y abortar el día, ahora, nuevamente alguien estaba en peligro debido a su estupidez, una extraña expresión de ira dominaba el rostro de la peli azul, el individuo detrás de ellas era alguien muy peligroso.

"Suelten sus varitas y pongan sus manos sobre sus cabezas."

Kirche de inmediato soltó su varita, estaba sintiendo un miedo que jamás había sentido antes, Tabitha decidió aprovechar el momento para voltear la situación, soltó el báculo de su mano izquierda y este cayo al suelo, movió rápidamente su mano derecha para lanzar un encantamiento aturdidor a través de su capa, pero antes de que completara el movimiento, un dolor paralizante la inundo, haciéndola soltar su varita oculta.

"¡AAAAHHHHHHHHHHH!"

"¡NO POR FAVOR NO LA MATES!"

La presión a su alrededor y la sensación de la mano sobre sus cuellos, desapareció abruptamente, la pequeña maga cayo al suelo temblando por el dolor y colocando ambas manos sobre su cuello, respirando erráticamente, la pelirroja de inmediato se abalanzo para checar el estado de su amiga, al verla viva, estaba por rogar por sus vidas, pero las palabras de su atacante la detuvieron en seco.

"¿Kirche, Tabitha?, ¿Qué hacen ustedes aquí?"

"¿S-s-Satoru?"

-O-

"¡AAAAHHHHHHHHHHH!"

"¡NO POR FAVOR NO LA MATES!"

¿Huh?, espera, esas voces, no pude ser, no pueden ser ellas, ¿verdad?

"¿Kirche, Tabitha?, ¿Qué hacen ustedes aquí?" -pregunto Satoru-

"¿S-s-Satoru?"

¡OH MIERDA, MIERDA, MIERDA! "¡Celestia ven rápido, Tabitha necesita atención medica!"

Con un *POP* la alicornio apareció a su lado inmediatamente y pudo ver finalmente los rostros de las dos chicas.

"¡¿Qué paso?, ¿Qué hacen ellas aquí?!"

"¡No lo sé, pero apúrate, creo que alcance a dañar su espina!"

Celestia sin perder tiempo giro a la pequeña maga sobre su espalda con mucho cuidado de no lastimar más su cuerpo, ilumino su cuerno y empezó a revisar la lesión, el daño que encontró la hizo poner un rostro alarmado y de inmediato inicio con los hechizos curativos, tras los primeros minutos el rostro de dolor insoportable comenzó a relajarse y las lágrimas se detuvieron cuando el dolor comenzó a ser más soportable para la pequeña maga.

Después de casi diez minutos mas tarde, la alicornio respiro aliviada, fue entonces que finalmente registro el olor que venia de la chica que había estado atendiendo.

Pobre chica, estuvo a punto de morir, perdió todo control sobre su cuerpo, evitarle la vergüenza es lo menos que puedo hacer.

Iluminando su cuerno discretamente lanzo un rápido hechizo de limpieza para eliminar la orina y heces que manchaban a la chica y sus ropas.

-O-

El dolor indescriptible la había hecho perder la conciencia momentáneamente, ahora que el dolor ya no estaba presente, su cuerpo se estaba relajando poco a poco y la claridad regresaba lentamente a sus sentidos, lo primero que pudo observar cuando su vista se aclaro fue el rostro lloroso de la pelirroja.

"¡Tabitha!, ¡ya estas despierta!, ¿Cómo te sientes?, ¿estas bien?, ¡me asustaste, por un momento pensé que morirías!" -preguntaba frenéticamente la pelirroja mientras mantenía en sus brazos a la pequeña maga-

"UGhhhnn, Kirche, ¿enemigo?"

"Jejeje eso es típico de ti, eso es lo primero por lo que preguntas, jejeje."

Ella no podía entender que había pasado, estaba segura que habían roto su cuello, estaba en agonía y había sentido como su vida escapaba poco a poco de su cuerpo, por lo que estaba muy confundida, ¿Cómo es que estaba viva?

"No se trataba de ningún enemigo, fue todo un error de identificación."

Ante las palabras de la Germana, su confusión aumento y comenzó a mirar a su alrededor lentamente, lo primero que entro a su vista fue el rostro aliviado de Celestia, detrás de esta, tan cerca como podía sin estorbar, se encontraba su familiar con un rostro similarmente preocupado, siguió barriendo el área con la mirada y ubico a la hermana de esta con un grupo de estudiantes de su escuela, y finalmente, un poco mas a la derecha se encontraba el familiar de Louise.

"¿Satoru?" -pregunto con curiosidad-

Ainz se encontraba con su cabeza inclinada y los hombros caídos.

"Lo siento mucho, se que lo que hice no tiene escusa, debí haber hecho algo mas para comprobar sus identidades antes de atacarlas, lo siento."

"Un accidente." -Dijo la voz calmada de la chica- "suele pasar."

Entonces, recordando algo vergonzoso que debería estar presente, discretamente coloco una de sus manos sobre su falda y la apoyó, pero no sentía lo que esperaba sentir, al verla la mayor de las hermanas sonrió ligeramente y hablo en voz baja mientras iluminaba su cuerno para que solo la chica pudiera escucharla.

"No te preocupes yo me encargue con mi magia."

Una diminuta sonrisa se vio en el rostro de la chica y asintió en agradecimiento.

"Estoy muy feliz de que todo se haya resuelto positivamente, no me malentiendan, pero, ¿Qué hacen ustedes aquí? y ¿Por qué nos atacaron?" -interrumpió la voz de la pelirroja-

"Necesitamos una lagrima del espíritu del agua para completar un antídoto para Louise y como condición para dárnosla, el espíritu nos pidió que nos encargáramos de quienes le habían estado atacando cada noche." -contesto Guiche-

"¿Un antídoto para Louise?, ¿es que acaso se enveneno a si misma haciendo una poción o algo así?, era de esperarse de Louise la Zero." -dijo la pelirroja con un tono burlón-

"No ese no es el caso, tomo por accidente una poción de amor hecha por Montmorency que la fijo a la primera persona que vio tras tomarla, lamentablemente esa persona fue mi hermana pft."

El intento fallido de la alicornio de suprimir su risa hasta el final hizo que las encapuchadas dirigieran su atención hacia Luna que miraba a su hermana con una mirada asesina que era totalmente arruinada por la pequeña maga dormida que descansaba en su regazo y abrazaba firmemente su cuello, acurrucando su cabeza sobre los pechos de esta.

"Eso explica porque Louise esta tan cariñosa con ella, ¿pero por qué esta dormida?"

"Eso sería obra mía, fue necesario ponerla a dormir para tranquilizarla, ella estaba comenzando a hacer y decir cosas demasiado inapropiadas y necesitábamos mantenerla controlada para que no hiciera nada de lo que se arrepintiera después." -agrego Luna, despegando la mirada de su hermana que miraba las lunas en el cielo con gran interés-

"Poción, crimen; castigo, ¿Quién?" -dijo con una mirada anormalmente seria la peli azul que prometía mucho dolor al culpable-

Viendo que la conversación se dirigía hacia un lugar peligroso, la rubia se apresuro a cambiar el tema.

"La pregunta real es, ¿por qué estaban ustedes atacando al espíritu del agua?, eso es lo que más nos gustaría saber."

Mordiéndose su labio inferior, Kirche no estaba segura de como deberían responder la pregunta, no podían dar información sobre la familia de Tabitha y esta parecía que se había quedado pensando mirando al fuego del campamento.

"Verán, el aumento del nivel del agua ha causado muchos daños en la zona circundante y la familia de Tabitha se ha visto muy afectada, si el agua sigue subiendo estarán en serios problemas."

"Ya veo, así que por eso es que estaban tratando de destruir al espíritu del agua." -Dijo la rubia muy pensativa-

Esa no es toda la verdad, nos estas ocultando algo, la pregunta es ¿Qué? -pensaron al mismo tiempo Ainz y Celestia-

"Entonces probablemente podamos ayudarnos mutuamente." -hablo Satoru con confianza-

Al ver el rostro de intriga en las recién llegadas extendió sus palabras.

"Ustedes necesitan que el espíritu del agua deje de subir el nivel del lago, y nosotros le aseguramos que detendríamos a sus atacantes, si ustedes dejan de realizar sus incursiones talvez podamos averiguar el por que esta incrementando el nivel del lago y pedirle que se detenga."

"No creo que te escuche, nosotras no tuvimos mucho éxito en ello." -dijo amargamente la Germana-

"Si lo hará, mas temprano negociamos con ella y detener a sus atacantes fue la condición para que nos diera la lagrima."

"Ya es tarde, creo que todos necesitamos descansar, hay que dormir un poco y por la mañana trataremos con el espíritu del agua." -hablo Montmorency con un tono algo nervioso-

¡Acepten mi sugerencia por favor, no quiero dar oportunidad de regresar al tema anterior!

"Concuerdo con la señorita Montmorency, todos necesitamos descansar."

Las palabras de Satoru pusieron un alto a las preguntas y todos se fueron a descansar.

-O-

A la mañana siguiente todos se encontraban al borde del lago al despuntar el sol, la rubia había repetido sus acciones de la noche anterior y estaban a la espera de que el espíritu respondiera.

Al cabo de poco tiempo, el mismo brillo que representaba la llegada del elemental se vio sobre el agua y una columna se levantó y tomando nuevamente la forma de Montmorency se presentó ante el grupo.

"Los que te atacaban han sido detenidos, ya no recibirás mas ataques de los mismos," -Satoru enunció con confianza- "Pero pueden venir otros después, si no solucionamos lo que los trajo hasta ti en primer lugar."

"Y que es lo que los trajo hasta mí, siervo del indómito."

"Tienes que detener el aumento del lago, esta afectando a muchos alrededor de este y mientras mas aumentes el nivel es probable que se presenten más y más atacantes."

El rostro de la figura que tenia la forma de la rubia cambio una gran cantidad de veces para finalmente detenerse en uno que parecía expresar pesar.

"No"

"Si no te detienes solo crearas más problemas para ti."

"No se puede evitar, tengo que recuperar lo que es mío y no detendré el aumento del agua hasta recuperarlo."

Así que no se trataba de venganza por los ataques como pensaba. "Si detienes el aumento del agua estaré dispuesto a encontrar eso que buscas y regresártelo, ese seria mi ofrecimiento para nuestro trato y mi petición será en concordancia a eso."

El espíritu nuevamente cambio el rostro que expresaba una gran cantidad de veces y se detuvo en uno de aflicción.

"Voy a confiarte la tarea entonces, ya has demostrado que cumples tu palabra."

Extendió una mano y rechazo una pequeña porción de su cuerpo, arrojándola al frasco destapado que sostenía Guiche que se encontraba detrás con el resto.

"Con esto tu adelanto esta pagado," -dijo para volver su atención nuevamente sobre Ainz- "hace mucho tiempo, alguien robo uno de mis tesoros."

¿Un tesoro? -Pensó la mayoría, mientras que solo Kirche exclamo la pregunta al fondo-

"Mi posesión mas preciada fue robada de la parte más profunda de mi lago, cerca de treinta lunas atrás."

"Hace casi tres años." -se escuchó susurrar detrás de el a Montmorency-

"No importa si me tardo una eternidad, o hundo todo el continente, al final recuperare mi tesoro, pero estoy dispuesta a confiarte esta tarea y regresar el algo a la normalidad conforme pasen las lunas."

"Bien, pero necesitare mas información sobre este tesoro, ¿Qué es lo que estaré buscando?"

"El tesoro que había estado conmigo hasta ahora es el anillo de Andvari."

"Creo que he escuchado sobre el antes, se trata de un poderoso objeto de la rama del elemento agua, se dice que es capaz de darle vida falsa a un muerto…" -aporto para todos Montmorency-

"¿Tendrás alguna información de aquel que te robo dicho objeto?, ¿Cómo lo hicieron?, ¿algún nombre o apariencia?" -Pregunto Celestia acercándose al borde-

El espíritu la observó por un momento y luego respondió.

"Los ladrones entraron a mi morada usando el elemento viento, de apariencias no se distinguir a un humano de otro más allá de su sexo, sin embargo, uno de ellos fue llamado Cromwell."

¡Esa es una información bastante útil, no como las mierdas que ofrecían los malditos desarrolladores en Yggdrasil!

"¡Cromwell!, ¡si mal no recuerdo ese es el nombre del nuevo gobernante de Albión!" -Exclamo Kirche sorprendida-

"¿No podría tratarse de alguien diferente?, ¿alguien que simplemente tenga el mismo nombre?" -pregunto Luna con cautela- "además, ¿para que le serviría el poder de reanimar los muertos?, ¿Qué podría hacer con ese poder?"

"Los que son reanimados por el anillo quedan esclavizados a este y no pueden resistirse a las ordenes de su dueño." -agrego Montmorency-

"Es un anillo realmente maldito, el poder de revivir a los muertos es un poder repugnante." -dijo Kirche entre dientes-

Las palabras de la pelirroja escaparon a los humanos, pero no a las alicornios, estas cruzaron miradas y compartieron una sonrisa.

"Creo que ha malinterpretado algo señorita Kirche, no dijo revivir, dijo reanimar, son dos cosas muy diferentes." -dijo Celestia-

"Solo Ainz-sama tiene la autoridad para permitir que un alma regrese a este mundo y regrese a su cuerpo original, después de todo, el es el verdadero amo de la vida y la muerte." -Comentó Luna-

"E-e-están bromeando, ¿cierto?, ¡es imposible traer de regreso a alguien de la muerte!" -Exclamó asustada la rubia-

Rayos, esto se me va a ir de las manos si no intervengo, tengo que terminar la conversación con el elemental cuanto antes. -pensó preocupado el Overlord escuchando las cosas que se decían a su espalda-

"Bien, te aseguro entonces, que me encargare de encontrarlo y regresártelo, ya puedes dejar de subir el nivel del agua; ¿Cuánto tiempo me darás para regresarlo?"

La efigie de agua se sacudió por unos instantes y al re solidificarse dio su respuesta.

"Cualquier momento entre ahora y cuando culmine tu vida, el tiempo no tiene significado para mí, estoy segura que cumplirás tu parte, el nombre de Ainz Ooal Gown jamás ha roto una promesa según se."

Tras terminar de hablar, Satoru se dio la vuelta y avanzo nuevamente hacia todos, se sumió en sus pensamientos de que era lo que debería hacer con este elemental si estaba bien simplemente dejarlo ser o debía destruirlo, por lo que no se percato de la conmoción causada por la Peli azul que detuvo al espíritu para hacer preguntas sobre por que se le consideraba el espíritu del juramento y se perdió la reacción de los demás ante esta revelación. El solo pensaba en cómo podría comprobar si el espíritu tenia en su poder algún WI de manera segura.

Cuando el espíritu del agua finalmente desapareció de vista y todos se calmaron, se apresuraron todos juntos al campamento para administrar la poción a Louise, antes de que fuera demasiado tarde.

Esta de mas decir que la reacción de esta fue increíble de ver para todos los presentes, en cuanto el brebaje se completó, Luna la despertó de su sueño inducido y recibió un beso en los labios por las molestias por parte de la pequeña maga en sus brazos, antes de que cualquier cosa pasara le prometió que harían todo lo que quisiera, pero que debía tomar una bebida que le ayudaría a no necesitar descansar por un largo periodo de tiempo.

Luise se tomo la poción como si su vida dependiera de ello y cuando esta hizo efecto, su cara se puso mas roja que el hierro al rojo vivo, se bajo a toda prisa del regazo de la alicornio y se encerró en la tienda de campaña por la vergüenza, si bien no había hecho nada mas allá del beso, los sueños que tubo mientras estuvo dormida aun mantenían sus efectos sobre ella, sus pezones estaban tan duros que podían rayar diamante y sentía que su zona pélvica estaba en llamas, si no se lanzo inmediatamente al algo fue únicamente por que podía más su vergüenza que la necesidad de calmarse físicamente.

-O-

Mientras todos recogían y empacaban las tiendas y todo lo que habían traído con ellos antes de que se hiciera demasiado tarde para regresar a la academia.

Funestos planes se ponían en movimiento, un grupo de hombres salían de Albión para montar en un barco de transporte, todos ellos usaban gruesas capuchas que ocultaban sus figuras y rostros.

"Mañana al amanecer llegaremos a la Rochelle, de ahí el viaje dura casi un día a la capital de Tristain, entonces ejecutaras tu misión." -dijo una voz masculina desde debajo de una de las capuchas-

"Por supuesto, después de todo esas son las ordenes de su eminencia, el emperador de Albion." -contesto otra de las figuras levantando la cabeza-

Debajo de la capucha, aun con la suave luz de las lámparas de aceite, el rostro de un hombre joven y cabellos rubios podía distinguirse.


Ahí tienen mis queridos lectores, un capitulo mas, ahora si se vienen los 'planes' del supremo Fufufufu. cuídense mucho, nos leemos a la próxima. XD