Capitulo 9
.
.
Hogar
.
.
.
-Sin abrigo-
.
.
.
Sakura tenia definitivamente razón. Comprender algo era totalmente distinto a sentir algo, pensé mientras me encontraba al día siguiente tirado en el piso de su walk-in, donde me había ocultado, después del entrenamiento, de todas las novedades de mi vida. La puerta se abrió sin previo aviso y Sakura y yo saltamos asustándonos mutuamente.
-"Syaoran!" Me reclamó esta mientras yo expiraba con alivio dejándome caer en el piso de nuevo. "Vas a tener que afrontar esto o terminaras matándome de un ataque de pánico! Como harás esta semana?"
-"Que quieres decir? Esto esta funcionando de maravillas para mi." Respondí con burla sentándome en el piso.
-"Esta semana me voy a casa de Fujitaka." Me dijo Sakura como si fuera obvio, sacando su vieja maleta y comenzando a empacar. "He estado aquí todo el tiempo durante las fiestas porque mi mama estaba de visita y después con lo de Clow, todos estábamos de acuerdo de que era mejor para Clow si yo estaba alrededor pero Clow parece estar mejor. Hoy a estado tan obsesionado con el violín que no ha intentado seguirme a ningún lado así que voy a volver a alternar semanas entre esta casa y la de Fujitaka."
-"No puedo ir contigo? Ni siquiera acepté mudarme aquí. Planearon todo mientras estaba aun en shock, tu crees que Jeff me deje vivir en su casa? Si fueras tu, te dejaría."
-"Estas siendo ridículo. Y de verdad quieres vivir con Jeff y Jared? Son peores que Eriol y Tomoyo cuando están en casa." Me recordó.
Últimamente su mejor amigo había estado actuando menos como un cretino y nuestras peleas se habían transformado en conversaciones que para mi propia sorpresa eran a seguido bastante interesantes aunque en su mayoría eran sobre negocios y libros. Ciertamente, Jeffrey parecía proteger mas su relación con Jared del ojo publico comparado al Jeff del año pasado pero su timidez parecía no importar cuando estaba rodeado solo de nuestro grupo, las personas en quienes confiaba.
-"No, tienes razón." Acepté con asco que de seguro se dibujo en mi cara. "Quizás Chase acepté hospedarme si es tan solo una semana sobre dos."
Sakura giró los ojos exasperada por mi terquedad.
-"O podrías quedarte aquí y tener una charla con tu mamá como una persona normal y madura." Me insinuó y la vi con enojo.
-"No quiero escuchar eso viniendo de ti!" Le reclamé cruzando los brazos sobre mi pecho. "Tan solo ayer cuando salíamos para el Café, le gritaste a Yue de que nos íbamos a la iglesia a casarnos cuando te preguntó a donde íbamos." La acusé
-"Pero yo nunca dije que yo era normal y madura!" Me respondió Sakura con vergüenza. "Ademas, Yue ya debería saber que no hay que fastidiarme cuando aun estoy digiriendo noticias."
-"No puedo." Admití con pánico. "Normalmente, no tengo ningún problema con hablar las cosas con ella pero esta vez solo quiero huir cada vez que la veo. Yo tampoco lo entiendo, no le puedo hablar."
Generalmente si era por teléfono, esquivaba sus llamadas por unos cuantos días y podía volver a la normal pero jamas había discutido con ella cara a cara. No de algo así.
Sus llamadas habían aumentado con los años, habían comenzado solo en los cumpleaños y poco a poco sin darnos cuenta, se habían vuelto casi diarias. Cuando era mas joven, la mayoría de veces terminábamos peleando y había aprendido lo fácil que era inventar una excusa y huir del teléfono. Cuando esto sucedía, Meiling podía hacerme un mar de reclamos e intentar aconsejarme pero al final solo Wei podía entrarme en razon pero Wei no podía salvarme en esta situación, no podía seguir usándolo como comunicador.
-"Bueno, nos vemos en la academia!" Me dijo Sakura regresándome a la realidad con un beso apresurado. Y un segundo después recogió su maleta y me dejo solo en su walk-in.
Reaccionando quizás un poco tarde, la atrapé por el corredor, DJ me veía desde su hombro haciendo silbidos de alegría, no sabia que el también seria abandonado.
-"S-Sakura! En serio me piensas abandonar aquí?" Le pregunté con pánico.
-"Abandonar?" Se burló Sakura mientras la seguía por toda la casa mientras se despedía de DJ besando su pico y entrandolo en la gran jaula que estaba en la sala, hasta el estacionamiento. "Puedes visitar si quieres, sabes como entrar a mi cuarto." Me dijo guiñándome un ojo antes de subir a su carro y manejar fuera de mi alcance.
Expiré con derrota y volteé a ver la estúpida ciudadela de sus tíos. Con sorpresa, remarqué que mi mamá me observaba desde una ventana del tercer piso. La única vez que los tíos gemelos de Sakura habían abierto los pisos superiores del ala oeste había sido para la fiesta de Navidad. Quizás estarían pensando vivir en el tercer piso, tenia sentido. Me mantuve paralizado una vez mas observando la casa, ignorando la mirada de mi mamá.
Nop, no quería entrar.
Sin pensarlo subí a mi carro y me alejé del lugar sin saber adonde ir. Quería volver a mi casa pero en menos de un mes había sido alquilada a una familia que acababa de mudarse al pueblo. Suspiré, seria muy raro si les pedía que me dejen vivir en mi propia casa por una semana? Estaba siendo ridículo. Vi la ultima casa antes de llegar al pueblo. Estaba alejada del pueblo pero no había otra casa después de esta, era la casa de Jeff. Lo pensé dos segundos, que tan desesperado estaba?
Volteé en su entrada, deteniendo el carro en su estacionamiento pero no podía salir de mi auto. Mi cuerpo no quería.
-"Que haces aquí?" Me preguntó Jeff tocando a mi luna. Había salido a ver quien estaba en su entrada.
-"Puedo vivir en mi carro." Respondí bajando la luna de mi ventana para hablarle. "Solo necesito el estacionamiento."
-"Hablas en serio?" Me preguntó Jeff como dudando de mi sanidad. "Quieres entrar? Jared esta visitando a sus papas." Me invitó y sin esperar mi respuesta, regresó a su casa dejando la puerta abierta. Suspiré con derrota y lo seguí al interior. "Sak llamó para advertirme de que quizás te vería por aquí durante la semana. No pensé que fuera en serio. Porque no prende?" Continuó hablando Jeff cuando me vio entrar, estaba peleando con su celular y alejándose hacia la cocina. Había estado en esta casa antes, era donde nos reuníamos después de cada fiesta de Josie. "Estaba funcionando bien esta semana, ugh y lo acabo de cambiar... Puedes sentarte, iba a cocinar. Oh bueno, le enviare un mensaje después. A esta hora, debe estar peleando con Eriol de todos modos."
-"Me he quedado sin casa." Admití.
-"De que hablas? Los tíos de Sak tienen casa de sobra." Se burló Jeff moviéndose en su cocina con agilidad, me senté en la isla de su cocina, recordando como cuando era niño y Wei me dejaba deshojar cilantro o abrir alverjas mientras el cocinaba. "Y te veías como el mas maduro de los dos. A cierta edad la ley del hielo deja de ser tierna, aprende a comunicar."
-"No crees que ya lo se?" Le reclamé molesto evitando sus ojos. No estaba haciendo esto a propósito, quizás esto era lo que Sakura sufría cuando no lograba pensar antes de abrir la boca. Yo no podía hablar sin pensar antes y mi cabeza estaba tan llena en este momento. Había pasado tanto tiempo sintiendo nada y ahora parecía sentir todo y no había manera de detenerlo.
-"Ja..." Respondió Jeff distraídamente como si una idea hubiera aparecido en su cabeza sin previo aviso. "Has venido a la persona indicada, soy el maestro del hielo." Rió Jeffrey. "Ahora, ayudame!" Me ordenó poniendo una montaña de alverjas frente a mi y una olla al costado."
-"Necesitas todo esto?" Le reclamé.
-"No son para mi, ponte a trabajar." Me respondió Jeff y me abandono como Wei había hecho conmigo años atrás, cocinando lo demás mientras yo me concentraba en abrir cascaras. Había olvidado la satisfacción que sentía al empujar las bolitas fuera de su cascaron mientras Wei me hacia preguntas de todo y de nada, a veces repasando lecciones, aveces cantando conmigo o sacándome alguna verdad.
-"No has vivido con tu mama antes, no?" Preguntó Jeff dándome la espalda cortando en una tabla de picar con una velocidad alarmante. Me concentré en mi tarea.
-"No en verdad. La veía en las fiestas, ha trabajado casi toda mi vida." Admití.
-"Mmm mis papas son iguales." Rió Jeff. "Quizás por eso mandaba a Sakura al hospital a menudo, los dos son doctores." Bromeó Jeffrey aun cocinando sin prestarme atención. "Pelean por teléfono? Yo y mi mamá peleamos todo el tiempo. Mi papá me deja hacer lo que quiera."
-"No hemos peleado en años?" Admití de nuevo distraído.
-"Ya no tienen nada de que pelear?" Se burló Jeffrey.
-"Ya no tengo las ganas que tenia de pelear." Respondí con un suspiro recordando la conversación con Sakura, como había pasado tanto tiempo pero aun se sentía como si hubiera sido tan solo ayer cuando Wei y mi tío nos habían sentado a los tres en el salón para anunciarnos lo ocurrido?
-"De que hablan normalmente entonces si no pelean?" Preguntó Jeff con curiosidad.
-"De nada importante en verdad, la academia... Trabajo..."
-"Rutina." Comentó Jeff comprendiendo. "Y cara a cara de que hablan? Ha estado en el pueblo por meses ya..."
-"Ella habla mas que yo." Admití. "Pero antes de todo esto, de Sakura. Adora a Sakura." Contesté sin poder borrar la sonrisa de mi cara.
-"Tienes suerte, mi mamá aun no quiere ver a Jared." Suspiró Jeff. "A pesar de que Susan le habló. Mi papá lo adora así que yo creo que se le pasara pero es un fastidio. De verdad estas molesto por lo del bebe? No estarás celoso?" Preguntó sin previo aviso y sin piedad.
-"No tengo cinco años y no estoy molesto!" Reclamé cogiendo otro puñado de alverjas sin abrir. "De verdad, se ve feliz. No la he visto tan feliz desde... Quizás nunca la he visto tan feliz..." Suspiré. "Es como si no la reconociera." Pensé en voz alta.
"Mmm... Hablar con mis papas es tan difícil a veces, llaman a diario y les puedo hablar de todo por teléfono en serio pero no es como hablarle cara a cara a Susan. Susan te puede sacar cualquier verdad con solo verte a los ojos, no tienes ni que decir una palabra y sabe si le vas a mentir o no."
-"Susan no me quiere ni ver a los ojos." Le recordé abriendo alverjas con mas velocidad. Jeffrey rió evitando de verme casi tanto como la mamá de Sakura había hecho durante las vacaciones.
"Susan lee a las personas mas rápido que los demás." Dijo Jeff parando pensativamente frente al refrigerador abierto como si buscara algo y cerrándolo de inmediato sin sacar nada de el, como si fuera una costumbre. "Sakura hace lo mismo, pero Sakura no lo hace apropósito. No se da cuenta pero su actitud se ajusta. Dependiendo con quien esté puede ser mas paciente o mas exigente, verlo a los ojos o darle espacio. Excepto cuando esta fuera de control y excepto contigo. Contigo, rompe todas las normas."
-"Como?" Pregunté, mis manos deteniéndose por si mismas por la sorpresa.
-"A ti no te da espacio aunque obviamente los dos son exactamente el tipo de persona que necesitan espacio para pensar o para reaccionar, te ve a los ojos aunque obviamente te incomoda ver a los demás a los ojos y dice todo lo que jamas te atreverías a decir aunque estés de acuerdo con ella, sin pensarlo mil veces antes como lo harías tu." Me dijo por fin volteando a verme, bajando la temperatura de la hornilla. "Son completamente opuestos en su forma de actuar, Sakura puede ver a quien quiera a los ojos sin siquiera darse cuenta, habla antes de pensar, y odia ser ignorada. No hay nada peor que el silencio, cuando te deje de hablar puedes estar seguro al cien por ciento que algo va mal. Sea esta confundida, sea esta molesta. A veces es los dos." Rió Jeffrey. "Tu por el contrario, detestas ver a los demás a los ojos, lo evitas a lo máximo. No creo que te des cuenta. No dices nada que no hayas parafraseado mil veces en tu cabeza y detestas que todos te presten atención, estas mas cómodo cuando no eres visto. Excepto con Sakura. Los dos viven en otro universo cuando están juntos." Se burló Jeffrey ignorándome una vez mas para chequear la comida. Podía sentir mi cara arder y agradecí de que este esté tan concentrado en cocinar una vez mas, lo imité recomenzando a abrir alverjas sintiendo la tranquilidad volver a mi cuerpo lentamente con cada cascarita que abría. "Pero jamas te he visto huir de una conversación, supongo que a ti tampoco te gusta el silencio, Sakura lo usa como un castigo, tu generalmente lo afrontas. Quiero decir, le pediste matrimonio a gritos en la cafetería porque no te quería hablar."
-"No fue a gritos!" Intenté defenderme mientras mi rostro se encendía una vez mas, abrir alverjas no estaba ayudando tanto como antes. "Y fue en parte culpa tuya también." Lo acusé pero eso solo lo hizo reír como si estuviéramos recordando los buenos viejos tiempos.
-"Supongo que yo también pierdo la cabeza un poco. He visto a Sakura llorar antes pero nunca como-" Dijo Jeff en tono de disculpas pero su semblante se volvió serio y paró en la mitad de su frase, sonando preocupado. "Ella perdona mas fácilmente que yo, no vuelvas a romperle el corazón."
-"No pensaba hacerlo." Acepté sintiéndome culpable una vez mas. Había estado tan cerca de perderla, había sido tan estúpido.
-"Pero supongo que en esencia ustedes dos son iguales, si quisiera sacarle una verdad a Sakura no tendría ni que ir a buscarla, ella vendría a buscarme." Sonrió olvidando toda preocupación y volteando hacia mi otra vez y alejando de mi la montaña de alverjas aun sin abrir, las guardó en una bolsa y desparecieron en el refrigerador. "Solo que a Sakura no tendría que darle un trabajo y cuestionarla mientras lo cumple, Sakura me vería a los ojos y me lo diría todo."
-"N-No te vine a buscar!" Le reclamé sintiendo casi ansias de no tener nada en manos. "Tu casa es la ultima antes del pueblo y-"
-"Y tu mejor amigo esta con Sakura en este momento y si vas donde Chase, Meiling le dirá donde estas a tu mamá." Completó Jeff con diversión. "Si, si pero aquí estas diciéndome lo que quisieras decirle a tu mamá."
-"Que es que exactamente?" Le pregunté molesto y avergonzado.
-"Lo que me acabas de decir hace poco." Me informó este. "Que jamas la has visto tan feliz y que es como si no la reconocieras. No es tan complicado, no sabes como hablarle porque no la reconoces pero en verdad sigue siendo la misma persona con la que hablabas todos los días." Me regañó Jeffrey.
-"Pero no se como hablarle, ese es el problema." Le reclamé como si no me hubiera ayudado del todo.
-"Si yo fuera tu, la llamaría por teléfono." Dijo Jeff encogiéndose de hombros. "Es a lo que estas acostumbrado."
Jeffrey quitó la olla llena de alverjitas frente a mi y la guardó en el refrigerador sin ceremonias sin darse cuenta de que yo estaba paralizado en mi lugar porque la posibilidad de conversar con ella por teléfono jamas me había cruzado por la cabeza aunque sentía que era quizás la única manera en la que podría volver a hablarle.
-"Te quedas a comer? Jared debería regresar pronto." Me sonrió Jeffrey y su celular sonó haciéndolo saltar. "Ah esta funcionando de nuevo! Oh-oh! Es Chase." Dijo respondiendo con temor. "Alo?"
Podía escuchar a Chase gritando apenas Jeff respondió al teléfono, Jeffrey alejo el teléfono de su oreja poniéndolo en alta voz.
-"Como te atreviste a poner ese estúpido poema en el periódico del colegio! Borralo!" Le reclamó Chase.
-"P-Pero no es mi culpa que a la profesora le gustara, yo no se lo mostré..." Se defendió Jeffrey. "Como te has enterado? Todavía no ha salido."
-"Meiling me lo dijo!" Respondió Chase aun molesto. "Porque están todos conspirando contra mi!"
-"Oh vamos, es puramente platónico en serio... A Sakura, Jared y a Meiling les gustó." Se burló Jeff terminando de cocinar.
Sakura había mencionado que Jeff era bueno en la cocina, quizás por eso se llevaba tan bien con Chase a pesar de que discutían constantemente de todo y de nada.
-"No me importa aunque tuvieras la ilusión! Porque no puedes escribir sobre los muslos de Jared? Hablas de ellos todos los santos días!"
-"Oh tengo miles de poemas e historias sobre mucho mas partes de Jared que solo sus muslos pero no creo que la profe los publicaría en el periódico del colegio." Rió Jeff y al recordar que estaba yo presente tosió con vergüenza, evitando mi mirada de desaprobación.
-"No quiero saber! Guardatelos hasta el ultimo de tus miseros días!" Lo regañó Chase.
-"Estas seguro? Son detallados, quizás aprendas algo leyéndolos. Tengo buenas técnicas. Meiling me agradecerá." Le dijo Jeff obviamente intentando de hacerlo renegar pero este le colgó sin una palabra mas. Jeffrey estalló en carcajadas justó cuando Jared aparecía.
-"Syaoran?" Me saludó sorprendido de verme ahí solo en casa de Jeffrey, sin Sakura para variar. "Pasó algo?"
-"Nada, Sakura esta en casa de su papá." Respondí como si eso explicara todo.
Jared fue al refrigerador, ignorando las quejas de Jeffrey que estaba sirviendo la comida y sacó la olla con alverjas con sorpresa.
-"Porque-?" Comenzó a preguntar Jared.
-"Son para mañana." Rió Jeff burlándose de mi y cerró el refrigerador empujando a Jared afuera de la cocina. "Hay comida, quedate quieto! Y tu, no tenias una llamada que hacer o la harás después de comer?" Preguntó Jeffrey y con un suspiro seguí a Jared afuera de la cocina, comenzando una conversación sobre fútbol con el. Llamaría mas tarde, decidí sintiéndome mas y mas feliz con la decisión.
.
.
.
-La llamada-
.
.
.
Toqué el timbre insistentemente hasta que Chase apareció por la segunda puerta, por la entrada directa a su casa, sus cabellos tan desordenados como siempre, seguro había estado haciendo cuentas.
-"Syaoran? Que haces aquí?" Preguntó pero lo ignoré subiendo la escalera hasta su casa sin darle la oportunidad de botarme. "Sigues evitando a tu mamá, que edad crees que tienes?"
-"Señor contracorrientes no tiene derecho a preguntar mi edad cuando un pequeño poema le saca tanto la piedra." Me burlé sentándome con cansancio en el gran sillón de su sala viendo a mi primo sonrojarse hasta la raíz del pelo.
-"Le esta mostrando ese estúpido poema a todo el mundo ahora?" Me reclamó poniéndole orden a todos sus papeles que estaban esparcidos por la mesa del salón.
-"Deberías estar feliz, alguien por fin te encuentra adorable." Reí de el. Chase suspiró con derrota sentándose a mi lado.
-"Lo esta haciendo para vengarse estoy seguro." Se quejó Chase. "Es porque no he querido enmarcar ninguno de sus mediocres exámenes de historia!"
-"Sigue insistiendo con eso?" Pregunté sorprendido, una pelea que tenían a diario este año era sobre el poco esfuerzo que Jeffrey ponía en clase de historia. Estábamos en la misma clase después de todo y podía escucharlos constantemente pelear, la clase de historia era para Jeff lo que las matemáticas eran para Sakura. "Estaba hace un rato en su casa y no dijo nada sobre historia."
-"Es su peor materia. Confunde todas las fechas." Renegó Chase. "Que hacías en su casa?" Preguntó con sorpresa.
-"Abrir alverjas." Respondí sin elaborar. Chase me observo tratando de adivinar si decía la verdad, supuse.
-"Le piensas hablar a tu mamá algún día?" Preguntó Chase cambiando de tema. "Aunque no lo diga en voz alta, Wei también esta preocupado."
-"La pensaba llamar mas tarde pero entrar a esa casa cuando Sakura no esta se siente extraño así que me pienso quedar aquí por hoy." Le informé acostándome en su sofá y empujándolo con los pies.
Chase suspiró una vez mas con derrota.
-"Entre tu y Jeff no se cual de los dos me matara de la cólera antes." Renegó cediendo a mis patadas y dejándome todo el sillón. "Tenemos cuartos! Pero te advierto que no te pienso rescatar toda la semana, tu mamá me sigue acusando de haberle robado a Meiling, no quiero ni imaginar lo que me hará si piensa que te he robado a ti también!"
-"Lo siento pero yo no corro en la mismas corrientes que tu y Jeff." Lo fastidié.
-"Le diré a Sakura que estas aquí!" Me amenazó vengativamente, sacando su celular.
-"No te atrevas!" Le reclamé peleando con el por quitarle el teléfono de las manos. Si Sakura se enteraba que de verdad había huido de casa, era capaz de venir a buscarme y obligarme a volver.
-"Chase? Quien-?" Llegó Meiling a la sala y los dos paramos de pelear inmediatamente. "Oh, era de esperarse." Me saludó Meiling rodando los ojos. "Aun sigues evitando a mamá?"
-"Va a llamar." Le informó Chase.
-"Aun así me pienso quedar aquí." Le reclamé
Llamar fue mas difícil de lo que había anticipado, me oculté en la oscuridad del Café vacío, solo iluminado en parte por la luz de la calle. Tuve que colgar seis veces antes de rendirme pero para ese entonces mi mamá me había llamado de vuelta.
-"Syaoran?!" Preguntó sonando preocupada. "Syaoran, estas bien? Donde estas?"
Suspiré, quería colgar.
-"No estoy molesto, no se como hablarte y..." Dudé. "Odio esa casa, sobre todo cuando Sakura no esta en ella. Me quedaré donde Chase por hoy."
Hubo un silencio tenso que pareció extenderse una eternidad.
-"Sabes? Estoy embarazada. No es una mutación, me puedes hablar como antes." Respondió por fin mi madre en tono de burla pero podía adivinar el alivio en su voz.
-"Si yo fuera tu, esperaría a que nazca. Con el padre que tiene, quizás sea una mutación." Le informé, alguien tenia que advertirle.
-"Syaoran Lee!" Me regañó pero comenzó a reír. "Supongo que Yue se ha ganado su reputación pero de verdad me ama."
-"Te hace feliz." Acepté intentando no pensar en el estúpido sentimiento de que yo no había sido suficiente. Era infantil.
-"Hemos estado pensando, te sacamos de tu casa tan rápido." Dijo mi madre con duda. "Es mi culpa, la manera en que creciste no es como yo hubiera querido pero es un poco tarde para poner leyes ahora. No estas acostumbrado a tener a tantas personas alrededor y siempre has tenido toda la casa a tu disposición, así que hemos estado explorando partes de la casa donde quizás no te molestaría vivir, honestamente hay espacio de sobra y Wei dijo que por lo que queda del año escolar y las vacaciones, quizás estarías mas cómodo siendo solo los dos.
-"Me puedo quedar con el cuarto de Sakura? Estoy seguro que hay espacio para mi y para Wei" Pregunté en broma.
-"Ya esta ocupado." Me respondió con diversión. "Pero Clow dijo que no le molestaba darte el anexo. De verdad te ama, Yue dijo que no le hubiera cedido el anexo ni a Nakuru."
-"No es a mi a quien ama tanto, es a Sakura." Le hice saber sin poder borrar la sonrisa.
-"Mmm Yo creo que a ti también te ama. Como Clow lo dijo, el puede tocar el violín en cualquier otra parte de la casa, Syaoran solo puede respirar en el cuarto de Sakura cuando esta en casa."
-"Entonces puedo vivir en su cuarto." Concluí.
-"Su familia te asesinara en la noche..." Rió mi mamá. "Volverás si no tienes que entrar a la casa por la puerta principal?"
-"Honestamente, es lo que he estado haciendo desde ayer." Admití.
-"Eh? Por donde has estado entrando?" Preguntó con verdadera sorpresa.
-"Por el balcón de Sakura..." Murmuré casi con vergüenza y la escuché reír de mi sin control ni piedad. Mi cara ardía mas y mas pero esta no paraba de reír. "Contento de que mi tragedia te divierta." La acusé.
-"Entonces?" Insistió, volviendo al tema aunque aun podía escuchar la diversión en su voz.
-"Si Wei esta de acuerdo." Acepté.
-"Wei esta mas que de acuerdo, fue su idea. Honestamente, creo que Wei también extraña tener una cocina a su mando y últimamente ha estado viendo tus fotos de bebe, yo creo que se esta arrepintiendo de haberle prometido a Chase de cuidar del restaurante mientras están en la universidad." Me contó mi madre con preocupación. "Y... Si no te molesta, podría ir a visitarte. De repente podríamos hablar...de todo."
-"Eso estaría bien." Respondí con un suspiro, sintiéndome mas ligero de lo que me había sentido desde que todo había cambiado.
Respiré profundamente colgando la llamada.
Todo había cambiado.
.
.
.
-Motivación-
.
.
.
"Te escribo cuando llegue." decía su texto.
Suspiré con alivio, no lo había visto en toda la semana, Jeffy me había dicho de que tuvo una charla con el. Estaba preocupada, las palabras exactas de Jeffy fueron:'tuvimos nuestra versión de una sesión de verdad'. No tenia ni idea de lo que quería decir con eso pero nuestra propia versión de una sesión de verdad era bastante intensa, Syaoran no lo soportaría.
Suspiré de nuevo viendo la montaña de trabajos y tareas terminados frente a mi. Ignoré el celular, comenzando a escribir mi ensayo de ética y religión, seria libre después de esto. Porque necesitaba un ensayo en Ética estaba fuera de mi comprensión. Los profesores se habían alocado al regreso de clases. Las clases terminaban a mitad de junio, faltaban mas o menos 3 meses pero si algo había aprendido de las mil llamadas de estudiantes que recibía mi mamá al fin de año, era de no esperar al ultimo segundo. Pero si era honesta, mi única motivación en ese preciso momento era de ver a Syaoran sin tener que preocuparme de nada mas. Con las tareas no había tenido ningún problema pero los trabajos de mil paginas cada uno eran un dolor de cabeza. Me estaba convirtiendo en Chase, desordenando mis cabellos y cabeceando sobre el escritorio, estaba harta.
-"Todo bien?" Preguntó Fujitaka asomando la cabeza por la puerta de mi cuarto.
-"Moriré fosilizada en esta silla." Me quejé acostada sobre el pequeño escritorio. Fujitaka rió, sentándose en mi cama.
-"Creo que no nos hemos visto en toda la semana." Dijo casi con pena. "Pensé que aun tenias tiempo para terminar con todo."
-"Hay un problema con el universo cuando Jeff termina con todos sus deberes antes que yo." Bromeé. "En verdad, ha sido complicado concentrarme en los trabajos con Clow siguiéndome a todas partes y con todas las demás actividades de las animadoras, por eso he aprovechado de esta semana para terminar todo."
-"Mmm como sigue Clow?" Preguntó con preocupación. "Como se tomo la noticia de que pasarías la semana aquí?"
-"No se lo dije." Admití con culpabilidad. "Estaba tan distraído con el violín que pensé que no notaria que no estaba en casa."
Oh como me había equivocado, me esperaba una tormenta de reproches a mi regreso. Clow había llamado una sola vez, cuando se enteró de que no estaba en casa y una vez mas había sentido culpabilidad hacia mi madre porque su llamada había sido aterradoramente similar a muchas de las que yo le había hecho a Susan cuando me había abandonado en algún campamento de verano. Entre todos los gritos y reproches había comprendido de que mi primo aun tenia pánico a la separación.
Suspiré con preocupación.
-"Quizás Yue tiene razon..." Me sonrió Fujitaka. "Esta pensando en llevarlo a un psicólogo, Clow ha pasado por muchas cosas este año y tu no estarás aquí por siempre."
-"Por lo menos esta interesado en el violín de nuevo!" Defendí a mi primo.
-"Susan te llevo a varios psicólogos." Me dijo Fujitaka.
-"No 'varios'!" Me quejé avergonzada. "Solo como a seis o siete... No es mi culpa! Algunos estaban locos!"
-"Si pero alguno de ellos debió de ayudarte, no?" Insistió Fujitaka.
-"Supongo..." Acepté. "Pero a parte de seguirme cada vez que puede, Clow parece volver a ser el mismo. Aunque es verdad de que no quiere hablar de nada... Quizás Yue tiene razon." Admití, no hablar era la razon por la que Syaoran había evitado a su mamá por semanas.
-"Y no puede ser fácil para ti tampoco."
-"A mi no me molesta tanto como a Syaoran." Reí de buen humor olvidando por completo mi trabajo de ética. La cara de Fujitaka se ensombreció.
-"Tu y Syaoran...?" Dijo en un tono que no anunciaba nada bueno.
-"Ah, porque no hablamos de Eriol y Tomoyo?!" Pregunté al ver a Eriol pasar y congelarse en el pasillo.
-"Que hay con Eriol y Tomoyo?" Preguntó Fujitaka con confusión. "Eriol?"
-"N-No se de que hablan." Se defendió Eriol asomándose a mi cuarto con calma pero podía sentir sus manos cerrándose imaginariamente alrededor de mi cuello. "Yo y Tomoyo estamos bien."
-"Que tan bien, es la pregunta." Le respondí con burla. Eriol parecía haber perdido el habla, su alma estaba abandonando su cuerpo. Fujitaka estalló en carcajadas viendo a Eriol paralizado en la puerta de mi cuarto, se veía tan inocente.
-"C-Creo que me confundes contigo y con Syaoran!" Renegó por fin Eriol, reaccionando con la risa de Fujitaka.
-"Que hay con Syaoran y yo? Somos ángeles! Vivimos en el paraíso mmm... Cuantas veces por semana?" Dije con burla haciendo que Fujitaka y Eriol huyan del cuarto tapándose las orejas. Reí cerrando la puerta y suspiré con alivio, una vez mas los había espantado! No se porque preguntaban si no les agradaba mis respuestas...
Pase la próxima media hora escribiendo como si estuviera poseída. Mis viernes por la tarde se estaban volviendo muy aburridos. Syaoran, recordé. Como podía juzgar las motivaciones de Jeffrey para estudiar cuando la mía era de volver a ver a Syaoran? Ética, ética, ética, dilema, dilema, dilema, bla bla bla... No había ningún dilema en mi ser. Debería sentirme culpable? Si, pero en realidad todo lo que sentía eran unas ganas casi insoportables de besarlo una vez mas, de poder abrazarlo, de escuchar su voz...
Como haría el próximo año?
Como haría para vivir lejos de el y seguir respirando?
Respiré intentando olvidar la ansiedad que sentía y el sonido del celular me regresó a la realidad, casi matándome del susto. Syaoran! Viva el inventor del celular!
El invierno aun no había terminado pero la temperatura comenzaba a subir día a día y no había ninguna alerta de tormenta. Sonreí abrigándome y empacando cuantas colchas logre entrar en una vieja mochila de Eriol. Si tenia suerte, convencería a Syaoran de entrar a mi cuarto, pensé mientras me escapaba por mi ventana y saltaba como un ninja el ultimo tramo para caer en el césped congelado que comenzaba a aparecer bajo la nieve. No había nadie afuera a esta hora, Fujitaka y Nadeshiko debían estar viendo una película y Eriol debía estar en su cuarto, reí feliz corriendo hacia el gran árbol frente a la casa y subiendo por la escalera de soga oculta a un lado del tronco.
La mano de Syaoran atrapo mi brazo y me alzó a penas estuve a su alcance, como si no pesara mas que una pluma, jalandome a el. Perdimos el balance y caí sobre el, los dos riendo.
-"Te he extrañado tanto." Me dijo, impidiendo que me ponga de pie, atrapada en sus brazos acostados sobre el piso frio de la casa del árbol. "Fui a ver la selección pero te veías ocupada."
-"Viste el baile?" Le pregunté con diversión.
-"Si." Respondió soltándome y lleno de resentimiento.
-"No te gusto el detalle?" Me burlé, había hecho un pequeño remix con una parte de la vieja canción que Syaoran amaba detestar o quizás detestaba amarla. "Una leve mención al capitán no le hace mal a nadie. Ademas la directora la aprobó, ya que nada mas de la canción estaba presente." Reí.
-"Es abuso cuando sabes muy bien que no te veré en toda la semana!" Me reclamó mi prometido.
-"Bueno, tenemos toooda la noche porque solo tengo que terminar el trabajo de ética y lo puedo hacer mañana!" Celebré acomodando una colcha en el piso y usando las otras para cubrirnos del frio.
-"Cuantas cosas traes ahí?" Preguntó Syaoran sorprendido mientras yo continuaba vaciando la mochila de todo su contenido.
-"Cuanto tiempo crees que he planeado esta cita? He ido ocultando cosas aquí toda la semana, dulces, chips, bebidas, una lampara de invierno... Se supone que calienta, baterías... Ummm, colchas." Vi a mi alrededor. "Creo que olvido algo."
-"Mas?" Se burló Syaoran.
-"Ah, si! Lo mas importante" Le dije, saltándole encima para robarle un beso. "Ahora puedo morir feliz!"
Intente separarnos pero Syaoran me detuvo, atrayendo mi rostro al suyo una vez mas, pegando su frente a la mía.
-"Aceptaste casarte conmigo, no te atrevas a morir aun." Me reclamó haciendo que las mariposas en mi estomago revolotearan por todo mi cuerpo. Olvidé todo hablando con el de todo y de nada.
-"Clow esta molesto contigo." Rió Syaoran.
-"Que tan molesto?" Pregunté con preocupación.
-"Durmió conmigo en tu cuarto toda la semana." Admitió Syaoran con algo de vergüenza.
-"Porque sigues durmiendo en mi cuarto?!" Le reclamé.
-"Ugh, tus tíos decidieron re-acomodar el anexo antes de que Wei y yo nos mudemos." Suspiró Syaoran. "Aun cuando Wei les insistió de que no era necesario, dijeron que solo les tomaría la semana y Chase rehusó alojarme por el resto de la semana porque esta molesto con Jeff."
-"Por lo del poema?" Reí con malicia.
-"Cometí el error de burlarme de el. Sigue siendo tan vengativo como siempre, sigue insistiendo de que Jeff se esta vengando de el y según el me he aliado a Jeff."
-"Oh, no-no. Jeffy no tuvo nada que ver." Seguí riendo aunque me sentía algo culpable. "Esta bien, me disculpare con Chase después."
-"Que quieres decir?" Preguntó Syaoran confundido.
-"Fui yo quien le dio el poema a Sarah." Reí. "Me dijo que me dejaría usar la radio para encontrar a Clow a cambio de algún rumor pero como no tenia ninguno, le ofrecí un poema de Jeff como alternativa. Sarah adora a Jeffy, es su ídolo. Fue Sarah quien le insistió a la profe de incluir el poema en el periódico. No pensé que a Chase le fastidiara tanto, para comenzar su nombre no esta en ninguna parte y ademas cuando se conocieron Jeff no fue nada discreto y a Chase no parecía molestarle" Le expliqué.
-"Yo creo que a Chase le incomoda el poema porque Jeff se parece mucho a Gabe. A parte de eso, no creo que Chase sepa como reaccionar a un amor platónico." Comentó Syaoran pensativamente.
-"Eh? En serio?" Pregunté con verdadera sorpresa. Ni Syaoran, ni Chase hablaban mucho del hermano de Chase, los dos parecían casi evitar el tema. Todo lo que sabia de el me lo había contado Meiling y una señora con la que había trabajado durante el verano. Meiling hablaba constantemente de Gabe pero jamas había mencionado un parecido con Jeff. "Pero Jeff en verdad no tiene ningún interés sentimental en Chase. Chase es tan solo un personaje perfecto para el." Reí conociendo demasiado bien a mi mejor amigo. "Tan solo le gusta como... como leer un libro y enamorarte de un personaje."
-"No lo ve como una persona?" Se burló Syaoran. "Es verdad que Chase es mitad demonio."
-"No tonto." Le reclamé. "Como si Chase fuera la inspiración para crear un personaje. Jeffy tiene mucha imaginación, tiene mil y un historias de mi ocultas en algún folder de su laptop."
-"En este escenario, Chase es su musa." Rió Syaoran con mas fuerza.
-"Chase no es el único. Jeff tiene mil musas pero nadie se compara a Jared." Le sonreí. "Y en tu escenario, Chase ve a Jeff como a un hermano. Hay mucho incesto en la vida de tu primo." Me burlé.
-"Gabe también tenia mil y un historias en su cabeza, un libro lleno de canciones." Me sonrió Syaoran con tristeza. "Y hacia todo en su poder para hacer renegar a Chase, era su deporte favorito. 'Chase es demasiado pasivo, solo pelea con Syaoran. Pelea un poco conmigo!' Es lo que solía decirle antes de robarle algún dulce o revolverle el cabello." Rió Syaoran olvidando la tristeza, parecía feliz de poder recordarlo. "Y tenia mil canciones burlándose de Chase."
Le sonreí comprendiendo porque había dicho que Jeff se parecía al hermano de Chase. A Jeff también le encantaba hacer renegar a Chase.
Quedamos en silencio, ocultos bajo las colchas, calentando nuestras manos con la ayuda de la lampara.
-"Syaoran?" Lo llamé después de lo que pareció una eternidad, comenzaba a oscurecer dentro de nuestro escondite. "Estas seguro que..."
-"Jamas he estado tan seguro de algo en mi vida." Me respondió adivinando mi pregunta, sosteniendo mi mirada con tanta certeza que no pude evitar sentir alivio y miedo.
-"El próximo año..." Intenté abrir el tema pero una vez mas Syaoran me interrumpió.
-"Encontraremos una manera de vernos."
-"Estas actuando como Jeffy!" Lo regañé. "Pero Jared tiene razon, decir todo estará bien no cambia el hecho de que estaremos en dos ciudades diferentes."
-"Sakura, estamos comprometidos."
-"El anillo no me impedirá extrañarte." Le reclamé.
-"Que se supone que tenemos que hacer?"
-"Para comenzar-" Comencé a decirle pero un ruido como de ramas moviéndose nos distrajo.
-"Que-?" Preguntó Syaoran asomándose por la pequeña ventana, dejando atrás las colchas, lo imité haciéndole un signo para que baje la voz.
-"Es Eriol." Le informé mientras veíamos a mi medio hermano bajar por la enredadera que atravesaba la casa al lado de su ventana.
-"Que hace? Adonde va a esta hora?" Se sorprendió Syaoran en susurros.
-"Si no me equivoco, donde Tomoyo, duh!" Reí bajito. "A veces escucho su carro en la noche... No se como le hace pero siempre esta aquí en la mañana..."
-"Hace cuanto?"
-"Lo note desde que comencé a alternar casas pero en verdad no se." Respondí encogiéndome de hombros.
-"Ugh, creo que prefiero no saber." Se quejó Syaoran.
-"Como le hacen todos para no enterarse es lo que yo me preguntó!" Le dije con indignación hacia toda mi familia. "Pero todos se enteran si nos atrevemos a caminar cogidos de la mano por la reserva."
-"Bueno, hoy todos estaban tan interesados en Clow que nadie me vio escapar. Creo que por fin hemos pasado de moda." Nos felicitó Syaoran olvidando a Eriol mientras escuchábamos su carro alejarse, regresamos bajo las colchas pero la temperatura parecía haber bajado. "Quizás es hora de que regresé a tu casa."
-"Es tu casa también y podrías quedarte aquí, esta también es mi casa." Le insinué.
-"Creo que Clow no nos lo perdonara." Me respondió Syaoran con burla aunque parecía querer que le insista tan solo un poco mas.
-"Clow estará bien por una noche. Yo no te he visto en toda la semana." Le insistí haciendo pucheros, Syaoran rió cediendo a mis tácticas.
Una vez alejados de la casa del árbol, respiré el aire frio subiendo por el árbol que estaba cerca a mi ventana, Syaoran siguiéndome. La primera vez que habiamos subido ese árbol juntos, aun era un misterio para mi, recordé con diversión. Lo que recordaba era como habiamos terminado en mi cuarto. Esta vez mi cabeza no estaba dando mil vueltas y entrar por mi ventana en silencio parecía mas que posible, era fácil.
Mas fácil aun fue atraparlo a besos apenas hubo cerrado la ventana de mi cuarto. Por una vez, Syaoran no parecía estar peleando con su conciencia. Generalmente era una guerra que insistía en luchar a pesar de que casi siempre perdía. Reí bajito olvidando la situación, feliz de haberle ganado una vez mas. Syaoran paró de besar mi cuello, alejándose para verme mejor, sus ojos entre cerrándose con recelo.
-"Normalmente aun estarías intentando regresar a casa." Le expliqué robandole un beso rápido.
-"No te has dado cuenta aun?" Me preguntó viéndome con tanta dulzura que las mariposas en mi cuerpo emprendieron vuelo una vez mas creando huracanes por todo mi ser.
-"Que?" Le pregunté entorpecida, sentía el mismo deseo que había despertado en mi en la fiesta de Navidad, como si no lo hubiera visto por años, como si hubiera esperado toda mi vida y tenia la sospecha de que era exactamente lo que había hecho: había esperado toda mi vida para estar a salvo en sus brazos.
Esto era solo una semana aparte, que haría el próximo año?
-"Tu eres mi hogar." Susurró capturando mis ojos con los suyos. "Cuanto tiempo crees que estado esperando para estar aquí?"
Sin esperar una respuesta, Syaoran recomenzó a besarme y esta vez nada nos iba a detener.
Es lo que sucedía todo el tiempo, todos mis temores desaparecían y no podía sino creerle de que todo estaría bien. Encontraríamos la manera de estar cerca, miles de kilómetros lejos uno del otro.
.
.
.
CONTINUARÁ...
