*Capitulo 8: La llama interior

Era temprano por la mañana, el sol llevaba apenas unos cuantos minutos desde que había salido. En el interior del gremio ya había varios miembros reunidos en la estancia principal, se tomaban las cosas con calma debido a que ya no había carteles de "se busca" en la pizarra de siempre. En cuanto al maestro Gremory, se encontraba sentado en una de las sillas de la barra del fondo de la sala mirando hacia la puerta como si estuviera esperando a que alguien llegara. Por otro lado. Brodek iba despertando, aunque sentía cierta incomodidad por algo que no lo dejaba moverse, al despertar del todo miro que aun lado del había un bulto algo extraño así que sin pensarlo mucho quito la sabana llevándose la sorpresa de que estaba siendo abrazado por Star Dust, la hermana menor de Wind.

Demonios… odio que haga esto. – decía entre pensamientos mientras intentaba separarse de la pegaso amarilla, más fue inútil ya que con tan solo haberse movido un poco ella lo abrazo con más fuerza reteniéndolo sin querer soltarlo. – Carajo… –

Sin mucho por poder hacer decidió intentar despertarla, primero la movió ligeramente, pero al hacerlo ella se acurruca en él empeorando la situación. Después intento susurrarle al oído sin mucha esperanza de lograrlo. Para su sorpresa ella reacciono un poco.

– 5 minutos más… – Star cubría su rostro en el pecho de Brodek logrando que se sintiera mas incomodo de lo que ya era.

– Star… si tu papá, mamá, o tu hermano se enteran de que estas aquí me van a matar… – la pegaso suspiro de mala gana aun estando adormilada. Al abrir los ojos miro al potro y sonrió tiernamente al verlo.

– Buenos días. – decía contenta la pegaso mientras le daba un beso en la mejilla al potro, luego lo soltó y se estiro un poco. Brodek aprovecho para apartarse rápidamente de ella y su mejor estrategia fue rodar en la cama hasta caer fuera de ella. – Fue muy divertido lo de anoche. –

– Espera ¡¿Qué?! – el susto fue tanto que empezaba a ponerse pálido al pensar que tuvieron sexo durante la noche y lo que le sucederá si se entera su maestro. Star bajo de la cama y se dirigió al tocador mientras reía burlona a la vez que decía que solo estaba bromeando. Al escuchar eso el potro dio un suspiro de alivio. – No hagas ese tipo de bromas, ¿Quieres? –

– Vamos Brodek, no es para tanto. – mencionaba mientras se arreglaba la crin y su cola. – Además, admite que te gustaría hacerlo. – decía en cierto tono de lujuria mientras lanzaba una mirada coqueta sobre el potro. – ¿O me equivoco? –

– En primer lugar, si quisiera hacerlo. – mira a otro lado estando algo molesto. – En segundo, aprecio mi vida lo suficiente como para no hacerlo contigo. – la pegaso se molesta al sentirse ofendida por el comentario. – Y tercero, aun eres joven como para pensar en eso. –

– Por favor, solo soy 2 años menor que tu, no es mucha la diferencia. – decía algo molesta la pegaso mientras se arreglaba su crin y cola con un cepillo que había traído consigo cuando irrumpió en el cuarto del potro.

– Sea poca o mucha prefiero que mi cabeza siga unida a mi cuerpo. – el potro se levanta del suelo, empezaba a ser leves estiramientos y alguno que otro hueso de su cuerpo crujía un poco fuerte.

Brodek bostezo levemente después de hacer los estiramientos, se dirigió a la puerta para ir a almorzar algo en la sala principal del gremio, pero al abrir la puerta se topo con la madre de Star. La yegua miraba a su hija y luego miraba al potro verde, lo hizo un par de veces mas hasta que su cara se transformo en una de completa ira. Brodek quedo paralizado sin saber que hacer así que cerró la puerta tranquilamente, luego se acerco a la ventana de su cuarto seguido de abrirla para después tirarse por ella. La madre de Star tiro la puerta de una patada estando bastante furiosa y al ver huir al potro se lanzo por la ventana para empezar una persecución.

– Eso no me lo esperaba. – decía la pequeña pegaso observando por la ventana a su madre perseguir a Brodek. A los pocos segundos dejo de darle importancia y termino de cepillarse su crin y su cola.

Al terminar de arreglarse la pegaso, decidió bajar a la estancia principal del gremio para desayunar algo. Una vez llego a la estancia principal miro a su madre de cascos cruzados mirando a un Brodek colgado de cabeza, atado de cuerpo completo y amordazado con una soga. El resto de cazadores disimulaba no ver nada de lo ocurrido para no meterse en problemas ya que era bien sabido el temperamento de la esposa del maestro.

– Cariño, ¿Por qué tanto escandalo? – decía un Gremory que acababa de despertar apenas un par de minutos atrás, bostezaba cubriéndose la boca con un casco la vez que cerraba los ojos, luego miro de reojo a Brodek y suspiro con cierto grado de melancolía.

– Porque cierto poni estaba en la misma cama con nuestra hija. – solo al decir esas palabras la yegua, el pegaso gris tomo un cuchillo con rapidez poniéndolo en el cuello del potro verde.

– Habla o te corto el cuello. – hablaba en tono amenazante mientras solo escuchaba los quejidos que hacia Brodek al estar amordazado. – Te daré 10 segundos. –

Gremory empezó a contar mientras afilaba ligeramente el cuchillo teniendo una mirada sombría y amenazante. Brodek no podía soltarse ni mucho menos destapar su boca, para cuando Gremory llego a nueve, fue detenido por Star. La pequeña pegaso explico lo que realmente paso y que se trataba de una broma, aunque no esperaba que fuera a llegar a tal extremo. Una vez los adultos se calmaron desataron a Brodek, pero aun mantenían una mirada amenazante sobre él. Después de ser liberado el potro miraba molesto a su maestro y a su esposa, cuando volteo hacia donde estaba la pequeña pegaso desvió la mirada a otro lado para luego empezar a caminar a la salida del gremio.

Ya que estaba fuera del gremio y un poco alejado. Brodek saco de su crin un libro bastante grueso cuya portada tenía escrita "Hechicería para principiantes". Abrió el libro hasta llegar a la pagina 7 donde venia escrito de forma detallada como realizar un hechizo simple de invocación de objetos que consistía en dibujar un círculo mágico sobre alguna superficie y una vez hecho esto se debía pronunciar un cantico para activar el hechizo.

Después de varios minutos termino de dibujar el circulo mágico y empezó a compararlo el suyo con el del libro. Mientras revisaba el libro noto que en el dibujo que hizo tenia una parte mal escrita, así que antes de corregirlo primero escribió varias veces la parte mal escrita en otra parte. Después de varios intentos logro hacerlo bien, aunque no sentía que realmente estuviera bien.

– Bueno, a ver qué pasa. – comento para sí mismo, luego corrigió la parte mal en el circulo mágico, después se apartó un poco y con un casco extendido apuntando al círculo mágico recito el hechizo.

El circulo mágico empezó a brillar intensamente de blanco mientras que el potro miraba asombrado de haberlo logrado, pero para su sorpresa hubo una explosión que lo lanzo por los aires hasta estamparse contra un árbol. El golpe fue lo suficientemente fuerte como para desorientarlo por unos cuantos segundos. Cuando recobro el sentido se cruzo de cascos y cerraba los ojos manteniendo en su rostro una expresión de molestia. En su mente pensaba la razón del por qué no funciono.

Brodek reviso el cantico que había en el libro esperando que el error haya sido la pronunciación en vez de que haya sido el circulo mágico. Tras pensarlo mucho se frustro a tal punto que lanzo el libro y empezó a hacer una rabieta.

– ¡Maldición! ¿Por qué no función? – empezaba a cuestionarse que la magia solo estaba reservada para unicornios y alicornios. Sin embargo, recordó lo que dijo su maestro hace un tiempo atrás.

– "Es posible que un pegaso e incluso un terrenal puedan usar magia, pero sería muy difícil de lograr." – resonaba en la cabeza del potro las palabras de su maestro y de cierto modo hizo que se pudiera calmar.

Camino hacia donde quedo el libro, este se encontraba de cabeza y debido a eso pudo notar que había una parte que no había entendido bien. Tomo el libro y volvió a dibujar el circulo mágico pero esta vez se posiciono en el centro del circulo, seguido recito el cantico haciendo que empezara a brillar para luego golpear con su casco justamente en el centro de todo el circulo haciendo que empezara a brillar con mayor intensidad.

Al alzar el casco su katana empezó a salir del circulo, pero una vez que la katana salió por completo el circulo mágico se volvió inestable provocando que una descarga de energía recorriera el cuerpo de Brodek ocasionando un dolor insoportable además de chamuscarlo. Una vez acabo todo el potro se encontraba de pie mirando al cielo con los ojos completamente en blanco pues había perdido el conocimiento.

Mas tarde, en la noche de ese mismo día. Brodek despertó de golpe estando alarmado para luego darse cuenta de que estaba en su habitación, trato de calmarse y normalizar su respiración. se fijo en su cuerpo mirando que estaba vendado casi en su totalidad. Empezó a cuestionarse lo que había pasado o más bien, por qué paso.

– No lo entiendo, si funciono el hechizo, ¿Por qué se volvió inestable? – se llevó un casco a la barbilla tratando de pensar en lo ocurrido, aunque por mas que lo hiciera no lograba entender.

– Se volvió inestable porque desestabilizaste la magia que había en tu entorno. – Brodek se percató de que su maestro estaba recargado en el marco de la puerta, pero no sabía si estaba ahí desde que despertó o si solo porque iba pasando por casualidad.

Gremory empezó a explicar con mas detalle lo que menciono. Al ser un poni terrenal la magia que tiene es muy poca, así que, al intentar hacer un hechizo de manera tradicional, el circulo mágico absorbió magia de su entorno y debido a que Brodek no podía moldear o modificar la magia que recibe el circulo provoco un desequilibro que lo llevo a ese resultado. Después advirtió al potro que tuviera cuidado, ya que por mas simple que sea el hechizo que quiera realizar podría llegar a matarlo y que esta vez tuvo suerte de solo salir con heridas y quemaduras.

Brodek pregunto a su maestro como sabia todo eso. Y la respuesta de su maestro fue que en su juventud también intento hacer magia, que todos el mundo decía que estaba loco porque no era un unicornio y que en más de una ocasión estuvo a punto de morir por no poder moldear la magia.

El pegaso sabía que solo lo dejaría con más duda al terrenal, así que explico lo siguiente:
"Los unicornios puedes realizar hechizos solo pensando en el hechizo en concreto que van a realizar, antiguamente no era así, primero debían aprender a dibujar el circulo mágico correspondiente con su cantico. Cuanto mayor era el dominio de los hechizos estos pasos se volvían obsoletos, ya que empezaron a simplemente invocar el circulo mágico solo diciendo el cantico. Luego paso a lo que es hoy en día, pensar en el hechizo a realizar."

– ¿Entonces cuál es la función de los cuernos de los unicornios? – ante la pregunta, Gremory sonrió por el interés que tenia su pupilo sobre el tema.

– Es un catalizador. Con su cuerno moldean y canalizan la magia. – explicaba el pegaso tratando de que entendiera su discípulo. – Por eso es más fácil para ellos usar magia, básicamente cualquier unicornio desde el momento que naces son natos con la magia. Algunos como cierto hechicero de antaño, se centran en dominar su magia. –

– Entiendo, solo significa que debo esforzarme a los diez millones. – Brodek mostraba una sonrisa a su maestro llena de determinación, dando a entender que no importa cuantas veces deba fallar seguirá intentando aprender magia.

– Has lo que quieras, pero si vas a seguir con ese hechizo te recomiendo que primero lo practiques con objetos más pequeños. – finalizo el pegaso para posteriormente retirarse.

Brodek baja de la cama para luego acercarse a la ventana, abrirla y saltar por ella mientras se quita los vendajes. Ahora estando mas motivado que antes, no pensaba desperdiciar tiempo durmiendo, así que durante el resto de la noche practicaría el hechizo hasta que pudiera invocar algún objeto sin importar su tamaño, pero esta vez estaba preparado para el impacto que recibiría su cuerpo.

Durante el transcurso de la noche el terrenal estuvo haciendo el hechizo de invocación de objetos hasta el cansancio, fallaba una y otra vez, pero sabia que si se detenía empezaría a sentir el dolor en su cuerpo de tantas descargas mágicas que ha sufrido. Debido a la emoción su cuerpo estaba lleno de adrenalina y testosterona, sabiendo eso podía aprovecharlo y seguir practicando.

Mientras el potro verde se encontraba practicando el hechizo, en otra parte de Equestria, mas concretamente en Canterlot. Se encontraban Stellar y Comet en el cuarto de Wisp haciendo una pijamada. Wisp entro al cuarto con cuidado con algunos cuantos bocadillos y los puso sobre la mesa de noche en el centro del cuarto.

– Tienes un cuarto bastante bonito, Wisp. – comento Stellar quien estaba sentada en la orilla de la cama mirando el cuarto de la terrestre. Por otro lado, Comet había comenzado a agarrar uno de los bocadillos que acababa de traer la potranca verde.

– Gracias, me tomo unos días arreglarlo, mi padrastro me ayudo. – Wisp empezó a buscar sabanas en su armario que estuvieran acolchonadas dejándolas cerca del pegaso azul. – Puedes usarlas para dormir, Comet. –

– ¿Es en serio? Pero creo en tu cama podemos dormir los tres. – Comet miro la cama de Wisp que en efecto podían acostarse los 3 sin problema. Ante el comentario Wisp se sonrojo imaginándose algunas cosillas que no debería.

– Claro que no, Comet. – Stellar llamo la atención de su hermano mirándolo con cierto enojo. – Se miraría muy mal, cuando seas más grande lo entenderás. –

– "Cuando seas más grande lo entenderás."– replico el pegaso azul imitando a su hermana haciendo que se molestara ella. – Como sea, sabes que ya no soy como antes. –

– Lo siento si no puedo ofrecer un banquete como los de la Princesa Celestia. – decía apenada la terrestre verde inclinando un poco su cabeza.

– No tienes de que disculparte, es mi hermano el que debería tener más modales. – la pegaso miro a su hermano con los ojos entre cerrados esperando a que dijera algo.

– ¡Maldición! Esta bien, lo siento… – decía Comet de mala gana para después darle una mordida a uno de los bocadillos que trago Wisp.

– No te preocupes, Come. – Wisp se acercó a Comet estando bastante cerca, casi pegado a él. – ¿Quieres ver algo genial? – ante la pregunta el pegaso azul volteo a verla solo para sorprendiéndose de lo cerca que estaba y se apartó de ella.

– ¡Rayos! Wisp, casi me ahogo por el susto. – Comet se molestó al ver como Wisp y su hermana se reían por lo que paso. Suspiro molesto y se cruzo de cascos. – Esta bien, muestra esa cosa genial que dices. –

Wisp movió uno de sus cascos dando a entender que se acercara a ella. Comet de mala gana se acerco a ella hasta estar de frente. La terrestre verde acerco su rostro al del pegaso dejándolo algo incomodo, luego ella cerro los ojos mientras que el tragaba saliva. Cuando Wisp abrió los ojos Comet se sorprendió y se altero un poco al ver los ojos de ella con la apariencia a los de un dragón, recordando cosas que quiere olvidar. Stellar se acerco rápido hacia donde estaba Comet, al girarse y ver a Wisp con los ojos de un dragón se puso a la defensiva.

– ¿Qué paso con tus ojos, Wisp? – Stellar se armó de valor para acercarse con Wisp aunque se sentía un poco intimidada por los ojos de su amiga.

– Sinceramente, no lo sé. Hace un tiempo cuando me enoje paso esto. – decía con tristeza la terrestre verde bajando su vista al suelo. – He estado practicando como controlar mis emociones para que no pase de forma aleatoria. –

– Bueno… fue algo sorprendente, pero si puedes controlarlo, supongo no hay problema. – comento la pegaso roja sonriéndole mientras alzaba la vista de su amiga haciendo que ella también sonriera.

– De hecho, no es lo único que aprendí. – Wisp alzo su casco izquierdo a la altura de su hombro, cerro los ojos concentrándose y de pronto un destello dorado cubrió su casco para luego cambiar a flamas doradas con pequeños destellos blancos. Los hermanos quedaron sorprendidos al ver como manifestaba el fuego de su casco ya que no era la primera vez que veían algo así. – Descubrí como hacerlo accidentalmente mientras controlaba mis emociones. –

– Increíble, es como… – Comet se acercó a la terrestre, estando cerca de ella extendió su casco al fuego y sorpresivamente no lo quemaba. El fuego era cálido, como si el calor que emanaba fuera una hoguera a mitad de una noche fría. – Mamá también puede hacer eso, y tal vez Stellar y yo también. –

– ¿En serio? – Wisp apago el fuego en su casco al mismo tiempo que sus ojos volvían a la normalidad. – Espera, si tú puedes hacer eso. ¿Tu hermano también puede hacerlo? –

– Lo mas seguro es que sí. ¿Es raro eso? – ante la cuestión de Wisp, los hermanos negaron que fuera raro, aunque igual Comet bromeo al respecto, pero nada serio que deba afectar a la terrestre.

– Bueno, creo que por ahora debemos dormir y descansar. Cuando mi mamá vuelva de sus viajes quizás pueda decirte algo al respecto. – Stellar se acerco a la cama llevando a Wisp con ella tirando de uno de sus cascos. Comet se molesto un poco por tener que dormir en el suelo, pero al final una vez se acomodo quedo dormido.

Por otro lado, cierto poni verde que se encontraba practicando un hechizo se detuvo al ver que de su casco derecho emanaba fuego oscuro con ligeros destellos verdes. Al ver el fuego se cuestiono como o porque paso, para su sorpresa el dolor y heridas de su cuerpo comenzaron a sanar lentamente hasta el punto en que su cuerpo se curó por completo.

– Esto es… interesante. – comento Brodek mientras seguía observando el fuego y con su casco libre se quito los vendajes de su cuerpo. El terrestre sonrió con cierta malicia y de un movimiento con su casco apago el fuego. – Ahora debo ingeniármelas para controlar este fuego. –