Chan, Chan un nuevo capitulo.. que lo disfruten!
nos vemos al final
Capitulo 7 - La Investigación.
Luego de su visita con el investigador Julie espero pacientemente a que este le enviara la información que le había solicitado, el Profesor había propuesto enviarle las imágenes scaneadas de los dibujos, ya que el aun seguía preocupado de que alguien lo estuviera siguiendo, y si acordaba ver a la joven en algún sitio podía ser que ambos corrieran peligro, por lo cual prefirió enviarle la información de esa manera.
Después de un par de horas, por medio del fax que tenia la joven en su departamento poco a poco comenzaron a llegar las hojas con los dibujos.
— Perfecto — dijo la joven una vez que obtuvo la ultima de las hojas. — es momento de montar todo muchachos. — Luego de un par de minutos, lo que había sido la sala del departamento se convirtió poco a poco en una clase de estudio de grabación. — Hora de comenzar, estas listo Ace.
— Listo. —respondió el peli-aqua, quien ya tenia la cámara encendida. — comienza en tres, dos, uno...
— Saludos a todos, y bienvenidos al primer capitulo de esta secciona llamada "Misterios en ciudad Bakugan" con su presentadora, la hermosa Julie Makimoto. En esta ocasión el misterio que les traigo a continuación es sobre dibujos extraños plasmados en una cueva en la India.
Gracias al Investigador en cultura antigua el Profesor Smith, se pudo deducir que este tipo de imágenes no pertenecen a ninguna civilización conocida en la tierra, luego de realizar una intensa investigación se descubrió que este tipo de dibujos están relacionados con los Bakugans. Ustedes se preguntaran ¿Cómo es posible esto? bueno, para ayudarnos a saber más sobre el tema tengo aquí conmigo a un bakugan Darkus llamado Percival — en ese momento la cámara enfoco a la pequeña esfera morada que se encontraba en la mesa. — Dinos Percival, ¿según tus conocimientos como Bakugan que significado tienen estos dibujos?.
— ... — en ese momento el Bakugan se escondió en su forma esférica.
— ¿Percival?
— ¡Corte! — interrumpió Ace. — Percival, ¿Qué paso?.
— Perdón Ace, me puse algo nervioso. —respondió la esfera morada. — No estoy acostumbrado a ser parte del foco de las cámaras.
— Amigo por favor, si hemos tenido batallas frente a muchas personas antes. —decía el chico.
— Si pero fue hace tiempo... — respondió el Bakugan.
— Porque no tenemos un breve receso. — sugirió Juile.
Luego de aquella pausa, Julie aprovecho y pidió comida a domicilio para cenar, mientras repasaba parte de los apuntes y modificaciones que le había hecho a su libreto, decidió echarle un vistazo a los dibujos que le había enviado el Profesor por fax, aunque solo se trataran de redibujos, el Profesor había logrado hacer un buen trabajo, se veían exactamente iguales a los originales.
— En realidad sabes que dice aquí Percival — le comento la peli-plateada al Bakugan.
— Veamos... — el Bakugan comenzó a ver cada uno de los dibujos que había en aquellas hojas. — mm... bueno según entiendo, parece que lo que trata de decir estos dibujos es precisamente una dirección.
— ¿Dirección?
— Así es, más que símbolos son palabras que hacen referencia a un sitio en especifico. — menciono el Bakugan.
— Quieres decir que lo que esta escrito en estas hojas son coordenadas a algún lugar, ¿pero a donde?
— Lo más probable es que sea a Nueva Vestroia. —comento el chico.
— Exacto Ace, sin embargo tengo una duda, y es que hay algunas palabras que no logro entenderlas, parece un dialecto diferente al que yo comprendo. — decía Percival. — si no me equivoco, parece que estas letras fueron escritas en dialecto Haos.
— Lo que significa...
— Quizás un Bakugan de atributo Haos sepa que es lo que dice. —respondió la esfera morada.
—¿Por qué precisamente un Bakugan Haos? — pregunto Julie. — pensé que seria el mismo lenguaje para todos ustedes.
— Y estas en lo correcto, sin embargo antes de que los mundos se funcionaran, cada reino en vestroia tenia su propio dialecto. — explico el Bakugan. — Una vez que ocurrió la fusión surgió una nuevo dialecto universal para todos los Bakugans, por lo que el anterior idioma termino por descartarse.
— Ya veo... —expreso la chica con asombro. Era interesante para ella como el mundo de los Bakugans tenían muchas similitudes con la tierra.
— Lamentablemente, necesitaremos el apoyo de otro bakugan para que me ayude a descifrar el resto...
— Espera — interrumpió la chica. — Dices que necesitas a un Bakugan Haos para la traducción, no es verdad.
— Así es.
— Entonces por qué no le pedimos ayuda a Baron y a Nemus. — sugirió Julie.
— No es mala idea, aunque hay un problema. — decía el chico. — Te recuerdo que Baron esta en Vestal, ¿Cómo piezas contactarlo?.
— Eso no es problema estimado compañero, si recuerdas aun tengo conmigo el teletrasportador portátil de Mira. — respondió con un tono divertido. — así que viajar a Vestal no será nada imposible.
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Después de un par de días ambos jóvenes acordaron en regresar nuevamente a Vestal, en esta ocasión la joven opto por no llevar mucho equipaje consigo, en parte porque Ace no esta dispuesto a ayudarle en llevar sus maletas, así que simplemente se llevo una maleta. Una vez que llegaron a Vestal, Ace sugirió ir al departamento a recoger algo que podría serle de ayuda, lo que dejo a la chica un poco confundida.
— ¿Y, que es eso que vas a buscar al departamento? — pregunto la chica.
— Es una brújula. — le respondió el peli-aqua, mientras esperaba la señal del semáforo para cruzar aquella calle.
— ¿Una brújula? — decía la chica. — ¿y en que va a ayudarnos ese objeto?
— No se trata solo de una brújula. — viendo que había cambiado la señal de paso. — ya lo veras cuando lleguemos al departamento. —Luego de recorrer unas 5 calles más llegaron a la entrada del aquel elegante edificio, después de subir por el elevador ambos jóvenes llegaron hasta el departamento. — Espera aquí, iré por la brújula. — le indico Ace, dejando a la chica en la sala. Mientras el joven iba por aquel objeto Julie decidió recostarse un momento en el sillón.
— Vaya, no pensé que tendría regresar a este lugar.
— Hola, ¿hay alguien? — en ese momento la puerta del departamento se abrió inesperadamente, la joven inmediatamente voltio a ver hacia la puerta y le sorprendió ver a una hermosa mujer, algo mayor, de un cabello largo color violeta, unos ojos grises y que vestía de una manera casual en la puerta. — ¿Y usted quien es? — pregunto aquella mujer cuando vio a la joven.
— Eh yo...
— ¿Tía Adelaide? — escucho Julie decir a Ace, en ese momento el chico había regresado a la sala.
— ¡Ace! — pronuncio aquella mujer con emoción. — me alegra verte al fin, cielo. — corriendo a abrazar al chico. —Dime, ¿Cómo hasta estado? ¿has comido bien?¿Cuando regresaste de tu viaje?
— E-eh bien tía, gracias por preguntar. — respondió el chico algo incomodo por aquel abrazo que estaba recibiendo. — ¿Cuándo regrese? ¿A que se refiere?.
— Oh bueno, hace días hable por teléfono con tu amigo Baron, el me dijo que te habías ido de nuevo fueras de la ciudad. — le explico la mujer. — me comento que estabas ayudando a uno de tus amigos en un proyecto.
— Baron le dijo eso — expreso el joven algo molesto. Maldito hablador... — pensó el chico. — ¿Y que más le ha contado Baron?.
— Solamente eso, antes de esa llamada me dijo que aun no habías regresado de ese otro viaje que hiciste. — le respondió la mujer. — Por cierto, deberías agradecerle a tu amigo, sin su ayuda este lugar parecería un chiquero, tienes suerte de que tu amigo sea alguien limpio.
— En eso concuerdo con usted. — hablo por primera vez Julie, quien se había quedado escuchando aquella conversación. — Gusto en conocerla, mi nombre es Julie Makimoto. — se presento la chica ante la mujer. Ante aquello, Adelaide giro a ver a la joven, quien le dirigió una mirada seria a la chica, pero luego de un rato esta cambio a una más serena.
— Un gusto, me llamo Adelaide Grift. — saludo cordialmente la mujer. — debo suponer que usted, es uno de los amigos de mi sobrino Ace, o me equivoco.
— A-Así es, soy su amiga — le respondió Julie aun algo nerviosa por la mirada que le había dirigido aquella mujer minutos antes. Aunque se veía como una mujer amable, aquella mirada que le dio fue algo intimidante.
— Ya veo...
— Tía Adelaide, no quiero parecer grosero. Pero ¿Qué hace aquí? — dijo el peli-aqua. Si bien, no le molestaba que su tía estuviera en su departamento, el chico sabía que su tía no solamente iba a una visita.
— Oh si, casi se me olvida. — decía la mujer mientras del bolso que traía sacaba una clase de sobre. — como sabes, desde hace meses e estado organizando la fiesta para el cumpleaños de tu padre, así que e tratado de buscarte para entregarte tu invitación...
— Gracias por la invitación, pero ya le había dicho que no pensaba ir... — respondió seriamente el chico.
Ante aquella respuesta la sala se quedo por un momento en silencio.
— Te escuche esa vez... — le respondió tranquilamente la mujer. — Pensé que quizás, luego de tu viaje cambiarías de parecer.
— Lamento decirle que sigue siendo la misma respuesta. —refirmo su respuesta el chico.
— De acuerdo... — respondió con tranquilidad Adelaide, aunque parecía que su voz se escuchaba con cierta tristeza. — Bueno, si cambias de parecer, aquí te dejo la invitación. — colocando la invitacion sobre la mesa de la sala. — Puedes invitar a tu amiga si gustas. — menciono la mujer mientras giraba a ver a la chica. — Estoy segura que ambos se divertirán.
— Muchas gracias Señorita Adelaide. — le respondió amablemente la chica.
— No hay de que, bueno me tengo que retirar. — decía la mujer mientras se dirigía a la puerta. — aun tengo algunos detalles que confirmar para la fiestas, así que nos vemos. Fue un gusto en verte Ace y a usted también señorita Makimoto. — fue lo ultimo que dijo la mujer antes de retirarse por la puerta.
— Es una mujer agradable. — menciono la Julie. — Fue algo grosero que le dijeras eso Ace, ella estaba alegre de que regresaras.
— Si ya terminaste con tu sermón, será mejor que vayamos a buscar Baron. — le respondió el peli-aqua. Antes de que la chica respondiera, Ace ya había salido por la puerta.
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— ¡Julie, Ace, ¿Pero que hacen Aquí?! —exclamo sorprendido el peli-lia.
Luego de salir del departamento ambos jóvenes decidieron tomar el tren, ya que según Ace era la manera más rápida de llegar a casa de Baron. Un par de estaciones después llegaron hasta una zona residencial en busca de la casa de su amigo, para fortuna de ambos Baron se encontraba al exterior de su casa realizando una clase de manualidad.
— Es bueno verte de nuevo Baron. — le respondió la peli-plateada.
— Si que has estado ocupado. — comento Ace al ver como estaba arreglando lo que parecía ser una silla.
— Ya saben, tengo que ayudar a mi madre. —respondió el peli-lila. — A todo esto, ¿Qué los trae de regreso? no debieron haberse ido a la tierra hace días.
—Si veras... — Fue entonces que luego de que Baron los invitara a pasar adentro de su casa, la joven comenzó a relatarle a este sobre el descubrimiento que habían hecho, obviamente tuvo que omitir la parte del ataque del profesor Smith en el museo y mentirle sobre que sus marucho sabía sobre el tema, ya que hasta ahora, nadie más que ellos dos tenían conocimiento del asunto. Por tanto le comento que aquel tema era un secreto. — Por ello es que regresamos, queríamos saber si Nemus sabría que dice los dibujos, al parecer solo un Bakugan Haos los entiende.
— Ya veo, si que es algo impresionante. — comento el peli-lila. — Aunque no seria más sencillo que marucho tradujera los dibujos. A lo mejor …
— Lo que sucede es que marucho tampoco sabe como traducirlo, es decir... no existe tecnología tan avanzada en la tierra para descifrar un mensaje tan antiguo, más si no es algo que sea de la tierra. Si me entiendes — respondió Julie con tranquilidad, aunque por dentro se sentía algo nerviosa.
— Eh si, supongo...
— Dinos Nemus, ¿sabes que dice? — dijo Ace.
— Vaya, hace tiempo que no veo este dialecto, pero no se preocupen se lo que dice... — decía la esfera de color blanco.
— ¿Y bien?
— Solo para estar seguro, dime Percival que dice lo anterior.
— En los otros dibujos dice... "Cañon menguante, el disco, 12 pasos al norte, cuando el sol de un nuevo día aparezca...—recitaba Percival.
— Surgirá aquel cuyo valor es trascender en el tiempo... Galahad" — termino de pronunciar Nemus.
Luego de que ambos bakugans terminaran de descifrar aquel mensaje, los tres jóvenes presentes se habían quedado un buen rato en silencio. Aquel mensaje que se escondía tras esos dibujos revelaba algo mucho más de lo que a simple vista parecía, lo que ocasionaba que surgieran más preguntas que respuestas.
— ¿Y eso que significa? — hablo de repente la peli-plateada.
—¿Y quien es Galahad? — pregunto de la nada Baron.
— Acaso esos bakugans tendrán algo que ver... — pensó en su mente Ace. Si hablaron de ese lugar, entonces podía ser que si — Bueno, supongo que eso lo resuelve todo.
— ¿A que te refieres?
— Gracias por ayudarnos amigos, ahora solo será necesario informarle de esto a marucho, cierto. — decía Ace mientras volteaba a ver a la joven. — cierto.
— E-Eh si es verdad, hay que regresar para informárselo a marucho. — respondió la chica. — te agradecemos por tu ayuda Baron.
— No hay de que — mirando a ambos jóvenes, no sabia si era su imaginación pero le parecía que ambos jóvenes actuaban de una manera extraño. — si necesitan algo más no duden en venir. Ciertamente ese mensaje es algo extraño, no les parece.
— S-si, si, es muy extraño. Pero no te preocupes, nos encargaremos de ello. — seguía diciendo la chica mientras ella y Ace salían afuera de la casa. — Por cierto, dale mis saludos a Maron.
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— Lo logramos, espero y Baron no haya sospechado. — decía Julie mientras ambos caminaba por una de las calles del centro. Ya había pasado rato desde que ambos jóvenes dejaron la casa del joven peli-lila, ahora se encontraba recorriendo parte del centro de Vestal.
— Yo diría que casi lo hace. — le respondió el peli-aqua. — solo espero y no intente preguntar más del tema.
— A todo esto, a que te referías con respecto a que se había resuelto todo, ¿tienes algún plan? — le pregunto la joven con cierta esperanza.
— Tengo uno — respondió con normalidad el chico. — Pero para poder hacerlo, necesitamos viajar a Nueva Vestroia.
— ¿Acaso piensas buscar a esos dos Bakugans? — le pregunto la esfera morada.
— Así es — respondió el chico.
— ¿De quien rayos hablan ustedes dos?¿Cuales Bakugans? — les pregunto la peli-plateada a ambos, aquel par parecían hablar solo entre ellos dos.
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Nueva Vestroia era un mundo completamente diferente. A diferencia de sus amigos, Julie nunca había podido ver en lo que se había convertido Vestroia luego de su fusión, por lo que ver aquel extenso paisaje era algo increíble para ella. Había Bakugans de todos los tipos coexistiendo tranquilamente en ese lugar, no había separación, se podía percibir un ambiente lleno de paz.
Era asombroso como aquella brújula que tenia Ace les permitió llegar a ese sitio, ahora que lo pensaba no se trataba de un objeto cualquiera. Cuando el chico le explico a Julie el funcionamiento de ese objeto, creyó que este estaba bromeando con ella, sin embargo cuando un portal misterioso se abrió frente a ellos, tuvo que admitir que el chico decía la verdad. Aquella Brújula no solo tenia la capacidad de activar un portal a Nueva Vestroia, sino que además servía como una clase de mapa para recorrer aquel lugar. La chica le había preguntado al chico en donde había conseguido un objeto como ese, sin embargo el chico no le respondió y le dijo que entrara al portal.
—¿Seguro que es por aquí? — pregunto la joven desde el asiento de atrás. Cuando ambos jóvenes llegar a Nueva Vestroia, habían aparecido a lado de una formación de rocas, antes de seguir Ace se acerco a un par de estas gigantescas rocas, de donde saco una clase de motocicleta. El chico ya había estado en aquel lugar antes, por lo que se aseguro de dejar algún vehículo para poder moverse la próxima vez. Julie estaba lista para subirse a la moto, pero antes de decirle a Ace que ella conduciría, este le dijo que el seria el que iría adelante, aquello solo provoco una breve discusión entre ellos que termino con un breve juego de piedra, papel o tijeras ,en el cual el chico gano, por lo que Julie no tuvo más remedio que aceptar viajar atrás.
Aquella motocicleta era muy rápida, aun con su velocidad Julie podía alcanzar a ver el paisaje a los lados, habían recorrido bastante camino. Fue entonces que el paisaje a su alrededor cambio a uno con mucha vegetación a su alrededor, se podía alcanzar a ver a algunos Bakugans que habitaban por aquella zona, algunos de ellos habían notado su presencia, sin embargo parecía no importarles que estuvieran ahí, quizás escucharon algo sobre los humanos por parte de los Bakugans que se había ido a la tierra a vivir, pensó la chica. No paso mucho tiempo para que cruzaran a aquella zona y llegar a una con un ambiente desértico.
— Casi llegamos — le respondió Ace, mirando por breves momentos la brújula.
Durante aquel recorrido, hubo un momento en que pasaron por una zona algo desnivelada, esto debido a varias piedras que había en la superficie. Por lo que la motocicleta no pudo evitar desestabilizarse, a lo que Ace tuvo que maniobrar para mantener el control, en uno de esos momentos, al sentir que podía caerse la peli-plateada se aferro fuertemente a la cintura del muchacho, lo que hizo que el chico pudiera sentir los pechos de Julie en su espalda, aquello provoco un leve escalofríos en el muchacho.
Luego de pasar por aquella zona tan poco estable, ambos jóvenes llegaron hasta el inicio de lo que parecía ser un gran valle. Por lo que el chico detuvo la motocicleta. — Llegamos — decía Percival, quien aun permanecía en su forma esférica.
—¡Guao, si que es inmenso! — decía la chica mientras baja de la motocicleta. Desde donde estaban ambos jóvenes aquel sitio se veía como un gran valle, este además de verse como un sitio extenso, se podía visualizar como la formación de rocas que los rodeaba formaban una clase de laberinto en su interior, Julie se pregunto si alguna vez alguien llego a perderse ahí. — ¿Y bien muchachos a que venimos aquí? — volteo la chica a ver al peli-aqua, sin embargo noto que este parecía estar algo ido. — ¿Qué sucede?.
— ... nada — respondió el muchacho luego de salir de aquel estado. Después de esconder la motocicleta tras unas rocas que había cerca, ambos chicos caminaron hacia el interior del valle, Ace iba adelante mientras la chica lo seguía por detrás.
— Ace, aun no me dices a quien vinimos a buscar. — le volvió a decir Julie.
— Ya los conocerás —le respondió Ace. Antes de que la chica preguntara nuevamente, se comenzó a escuchar unas voces que parecían provenir detrás de unas gigantescas rocas. Por lo que con cuidado ambos jóvenes se acercaron hacia donde escuchaban las voces. Al asomarse tras las rocas Julie pudo ver que se trataba de dos Bakugans, uno de ellos parecía un lagarto enorme de color rojizo (posiblemente pyrus) mientras que el otro bakugan tenia forma de una clase de ave de color verde (lo más probable era que fuese ventus), al parecer ambos se encontraban discutiendo.
— Te dije que seria mala idea, robarle esas frutas a ese sujeto. — decía el bakugan con forma de ave.
— Pero que dices Ravenwind, si conseguimos esta delicioso botín — decía el otro Bakugan. — Además gracias a tu habilidad de distracción pudimos escapar de ese sujeto con vida. — dándole una mordida a la fruta que tenia en la mano.
— Para ser un bakugan viejo me sorprendió que casi se libro de ese movimiento...
— Vaya, así que de nuevo robando — se escucho la voz Ace.— se nota que ustedes no aprenden.— momentos después el chico salió tras las rocas.
— ¡¿TU QUE HACE AQUÍ?! —expreso el bakugan en forma de ave. Parecía que ambos a bakugans conocían al muchacho.
— Vaya, pero si es el humano de la vez pasada. —decía el otro bakugan. — como dijiste que te llamabas, As.. Audaz..?
— Se llama Ace. — lo corrigió Percival.
— Así, Ace... Dime humano, ¿Qué te trae por aquí? — le pregunto el Bakugan. — Que yo sepa no te hemos robado nada.. de nuevo.
— Eso es por que saben que si me vuelven a robar a mi, lo único que ocurrirá es que volverán a perder contra nosotros — decía Ace de una manera presumida.
— Solo tuviste suerte esa vez mocoso — le respondió el Bakugan algo molesto. — que tal si tenemos nuestra revancha ahora mismo.
— Espera Gonatods — interrumpió el otro Bakugan. — Este sujeto al parecer no viene solo. — señalando un silueta oculta tras las rocas. — Desvanecer... — con un movimiento de una de sus alas la roca en donde se ocultaba Julie desapareció. — Oye, es otro humano... — decía Ravenwind, mirando por unos momento a la chica. — pero este luce diferente al mocoso.
— Se les dice hembra, Ravenwind. — respondió el bakugan como si fuera algo obvio.
— De hecho mi nombre es Julie Makimoto. — los corrigió la chica.
— Ah, se llama Julie.
— Si, si como sea. — decía Gonatods. — entonces que dices mocoso, ¿quieres la revancha? — poniendo su atención nuevamente en el chico.
— Que más quisiera, sin embargo no vengo aquí por eso. — le respondió Ace. — e venido aquí para cobrar el favor que me deben.
— ¿Favor? — decía el Gonatods. — Nosotros no te debemos ningún favor.
— De hecho si le debemos uno Gonatods. — comento el otro bakugan. — no recuerdas que después de esa batalla que tuvimos le dijimos que si nos perdonaba la vida le deberíamos un favor.
— ¡Shh! ¡Cállate!
— Ves que si — le respondió Ace con una sonrisa. Desde el punto de vista del chico, aquellos bakugans seguían siendo unos bobos.
Luego de aquella respuesta, Gonatods no tuvo de otra más que aceptar, existía ocasiones en las deseaba matar a su compañero por andar diciendo cosas demás.
— Bien mocoso, ¿Cuál es el favor que nos cobraras?
— Verán, recuerdo que aquella vez que los vi, uno de ustedes menciono algo sobre un sitio, creo haber escuchado que lo llamaron Cañon Menguante. —aquellas palabras llamaron la atención de Julie, por lo que presto mucha más atención a la platica. — quiero que me digan, a que se referían con ese sitio.
— ¿Cañón Menguante? — pensaba Ravenwind. — mm... acaso, ¿no es ese lugar en donde vive Gekots?.
— Así se le conoce a ese lugar. — respondió de una manera seria Gonatods. — No tengo mucha información sobre ese sitio, sin embargo porque te interesa, no es la gran cosa.
— ¿Acaso sigues enojado con Gekots, Gonatods?
— ¿Enojado? — dijo la chica sin entender.
— Si —le respondió Ravenwind a Julie. — veras Gekots es la hermana de Gonatods y la ultima vez que se vieron ambos se pelearon muy feo. Tanto que Gonatods prometió no regresar.
—!Te dije que cerraras la boca! — dijo Gonatods.
— Entonces puedes llevarnos. — le volvió a decir Ace.
— Ya que... — expreso con fastidio el bakugan. — Solo no quiero quejas cuando los lleve, se los advierto.
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No faltaba mucho para que la noche llegara a Nueva Vestroia por lo cual Gonatods les sugirió ambos humanos que lo mejor seria descansar en aquel sitio al que llegaron, y es que luego de aquella conversación aquel par de Bakugans no tuvieron más remedio que guiar a los muchacho hasta aquel lugar que curiosamente se encontraba al final de aquel extenso valle al que habían llegado al principio. Sin embargo, para poder llegar era necesario atravesar por una serie de confusos túneles al interior del valle lo que lo hacia parecerse a una clase de laberinto en donde si un bakugan no sabía que camino era el correcto, posiblemente este terminaría atrapado en aquel sitio.
El Bakugan le sugirió descansar a ambos jóvenes, ya que sabía que se trataba de un par de humanos, y si bien para un bakugan ese recorrido no era ningún problema, posiblemente para un humano podría no ser lo mismo.
Así fue como ambos jóvenes montaron una clase de campamento pequeño en aquel sitio.
— ¿Cuánto falta por llegar a ese lugar? — les pregunto la chica a ambos bakugans.
— No mucho, sin embargo ya que hablamos de ustedes par de humanos, diría que unas 3 horas más de camino —le respondió Gonatods.
—¡¿3 horas?! — expreso Julie. — Pero si siento que fue más tiempo lo que caminamos, además porque no le dijiste a Ravenwind que nos llevara, no hubiera sido más fácil llegar volando.
— Desde tu punto de vista humano, hubiera sido lo más lógico. Sin embargo, si ustedes aun no se han dado cuenta, este valle guarda muchos misterios. — les explico el bakugan. — aunque no lo crean este no es un sitio común, incluso sobrevolar este sitio resulta difícil debido a las corrientes de aire que se generan, por lo que, lo más recomendable es cruzar por tierra.
— Aunque tampoco en tierra es sencillo, e escuchado casos de Bakugans que han tratado de cruzar pero ninguno lo ha logrado. — comento Ravenwind.
— Si ese es el caso, ¿Cómo es que sabes el camino de ida? — le pregunto el peli-aqua al otro bakugan.
— Eso es porque yo solía vivir por aquí, por ello se cual es el camino correcto. — le respondió de manera cansada el bakugan, parecía que no le gustaba hablar sobre aquel tema.
— A todo esto, ¿Por qué les interesa ese sito? — les pregunto Ravenwind.
— Bueno... nosotros...
— Eso mi estimado amigo es un secreto entre la chica y yo — respondió inmediatamente Ace. Ante aquella respuesta Ravenwind dejo de hacer más preguntas al respecto, aunque el otro Bakugan parecía no estar conforme con aquella respuesta, sin embargo decir no decir nada más.
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Cuando los rayos del sol tocaron aquel valle, ambos jóvenes, junto con aquel par de Bakugans retomaron la caminata por el valle. Julie había descansado bien, a diferencia de Ace, el cual parecía no haberse levantado de buen humor. Luego de que Ravenwind desistió de seguir preguntando sobre los motivos de su viaje, comenzó una conversación con la chica, la cual no tuvo ninguna protesta al respecto.
Mientras ese par continuaban en su conversación, Ace decidió darle un vistazo a su brújula, se sorprendió al ver que esta parecía no estar señalando correctamente la dirección, al parecer lo que había comentado Gonatods era verdad y aquel sitio era sin duda un misterio.
— Oh vaya si que conocen a varios Bakugans, a todo esto ¿Dónde esta tu compañero? — alcanzo a escuchar el chico la pregunta de Ravenwind, aquello lo hizo levantar ligeramente la mirada hacia aquel par.
— Bueno... —decía la chica. — el esta aqui en Vestroia, y supongo que se encuentra bien. — noto como la mirada de la joven parecía algo triste. Para el chico aquella faceta de la morena parecía algo nuevo para el, es decir llevaba tiempo conociendo a Dan, Shun y Marucho, pero el resto de los miembros de los peleadores eran un misterio para el. O bueno, siendo sincero, no le atraía la idea de conocerlos más de lo necesario.
Sabia que además de Julie, existían otras dos chicas en el equipo: Alice y Runo. Era sabido que Runo era una peleadora de tipo haos, además de ser la novia de Dan. En cuanto a la otra chica, lo único que sabía (y fue gracias a que Baron le comento); era que en algún tiempo fue el peleador Darkus más fuerte de la tierra, Masquerade. De ahí en más nada, aunque recordaba haber escuchado de marucho que el abuelo de Alice era un científico muy listo.
Luego estaba Julie, la cual conoció debido a aquella batalla que tuvo con ella y aquel chico engreído llamado Billy. Tenia que admitir que ambos eran buenos, no negara que casi se vio en aprietos en aquella batalla, sin embargo no fueron lo suficientemente ágiles como para ganarle. Cuando finalizo aquella batalla la chica no dudo en lazarse hacia el para darle un abrazo, el cual le resulto molesto e incomodo en ese momento, más aun le sorprendía como es que tenia el atrevimiento de realizar aquellos gestos con otros...
— Aunque esa vez no lo sentí como el de hace rato...
— ¿Dijiste algo Ace?— pregunto Percival desde su hombro.
— E-Eh nada, ¡no dije nada! — se apresuro a responder el chico, sin darse cuenta había hablado en voz baja y no lo pensó. — ¿Cuánto falta para llegar? — le pregunto el chico a Gonatods.
— No mucho. — le respondió.
Conforme avanzaban por aquellos túneles la la luz del día parecía ser más escasa, aun a pesar de que el sol había salido ya hace rato, algo en aquel sitio comenzaba a ser más extraño todavía. Fue entonces que de repente Gonatods había detenido su marcha, cuando ambos jóvenes estaban a punto de preguntar el motivo quedaron sorprendidos ante lo que tenían enfrente. Ante ellos se encontraba una especie de formación rocosa que formaba un colosal templo, del cual para poder acceder a este necesitaban subir por unas grandes escaleras, posiblemente para un bakugan no se veían tan grandes, pero para un humano si lo parecían.
— Llegamos, ante ustedes humanos el cañón menguante. — dijo Gonatods
— ¡Es impresionante! — exclamo la chica mientras tomaba una foto con su cámara.
— Pensé que se trataría de otro valle y no de un templo. — comento el peli-aqua. Ante las palabras del chico, ambos bakugans comenzaron a reírse. — ¿Qué es lo divertido?
— ¿Enserio crees que se trata de un templo, niño? —dijo el bakugan reptil.
— Ustedes los humanos si que son divertidos — menciono Ravenwind.
— ¿Acaso no lo es?
— Para ustedes par de humanos puede que si, pero andando todavía deben subir por... —Antes de que el bakugan continuaran hablando de la nada un rayo eléctrico surgió de entre las rocas y les disparo a ambos bakugans, sin embargo no logro a darles ya que tanto Gonatods como Ravenwind lograron esquivar aquel ataque, obviamente también lograron llevarse a ambos humanos y ponerlos a salvo tras de Ravenwind. — ¡Pero que Rayos! ¿Quién esta ahí? — decía molesto el bakugan — ¡SAL MALDITA!
— Vaya, Vaya... tantos años y así recibes a tu hermana. — habla una voz algo femenina. Fue entonces que detrás de uno de los pilares que había cerca salió la figura de otro bakugan, este también tenia forma de un lagarto, sin embargo a diferencia de Gonatods esta era de un color rojizo más oscuro, con algunas tonalidades amarillas — Pero miren nada más quien regreso, el vago de mi hermano... y Ravenwind
— Hola Gekots... — saludo el bakugan ventus.
— Hola
—¡¿Como que vago?! Para tu información, e hecho muchas cosas...
— Así.. ¿Qué?
— Conseguí mi propia comida...
— Que de seguro se la quitaste a un pobre iluso.
— Si, como lo supiste. — dijo Ravenwind.
— ¡Callate Ravenwind!
— Ves, no estaba equivocada. — decía Gekots con una sonrisa, estaba por seguir diciendo más cosas a su hermano si no fuera porque algo detrás de Ravenwind llamo su atención. — ¿Y eso? — les pregunto a ambos, al ver más de cerca pudo darse cuenta que se trataban de humanos. — ¿Humanos? ¿Por qué tienen a un par de humanos? ¿Qué acaso ahora se dedican a robarlos?
— ¡Que, claro que no! — le respondió Gonatods. — Además para que quisiéramos robar humanos, ni siquiera se pueden comer. O bueno, creo haber escuchado a alguien decir que sabían muy mal...
—No era al revés, decían que olían muy mal... —dijo Ravenwind.
— Seguimos aquí — hablo Ace.
— ¡Y no olemos mal! — se quejo Julie.
— Y parece ser que saben hablar — comento Gekots, luego se acerco a ambos jóvenes. — Dígame, ¿Cuáles son sus nombres y porque andan con este par de idiotas?
— Yo me llamo Julie Makimoto. — respondió la joven.
— Y mi nombre es Ace Grift. — respondió el chico. — y la razón por la que estamos con este par, es porque queremos conocer el cañón menguante.
— ¿el cañón menguante? — decía el bakugan. — ¿Y por que quisieran saber sobre el? No es un lugar interesante.
— Fue lo que les dije. — decía Gonatods. — pero parece que insistieron en querer conocerlo, y henos aquí.
— No pensamos que se tratara de un templo. — decía Julie.
— ¿Un templo? hm... es mucho más que eso pequeña. — respondió Gekots. — Además lamento decirles, que no se acepta la entrada a humanos... — volteando a ver al par de bakugans. —ni a Bakugans vagos, como ustedes.
— ¡¿Que?! ¡Estas bromeando!
— Hablo enserio, perdiste el derecho de poder ingresar cuando decidiste largarte de aquí. — respondió el bakugan. — Además yo soy el guardián de este sitio y yo decido quien entra y quien no.
—Aguarda, entiendo que ellos no puedan entrar, pero ¿Por qué nosotros no? —decía la peli-plateada. — no hemos hecho nada malo.
—Ustedes no, pero recuerdo bien que hace tiempo un grupo de ustedes vino a vestroia y decidió que era buena idea hacer colonias en nuestro mundo... como si cuidar este lugar de otros bakugans fuera tan sencillo, ahora también tengo que hacerlo de ustedes.
—¿Colonias?... pero si nosotros no...
— No eran humanos — interrumpió el chico. — las personas de las que hablas son Vestals, y si, instalamos algunas colonias. Pero cabe aclarar que nunca nos hemos metido con los bakugans que habitan aquí, al contrario teníamos dudas con respecto a la reacción de ustedes.
— Además hace tiempo un grupo de mis amigos humanos junto con los vestals salvaron a vestroia y a todos los bakugans de múltiples enemigos. — decía Julie. — estoy segura de que si Drago estuviera …
— Espera... ¿acaso hablas de Dragonoid? — pregunto con interés el bakugan.
— Eh si, su nombre es Drago... — la joven no pudo continuar de hablar, ya que observo como ambos hermanos bakugans los miraban. — Acaso, dije algo...
— ¡Increíble, impresionante! — comenzó a hablar Gekots. — así que ustedes dos sirven al legendario Dragonoid.
— Bueno...
— Si, venimos en nombre del legendario Dragonoid — respondió inmediatamente Ace. — somos dos de sus fieles sirvientes.
— Oye, ¿Qué haces? — le pregunto la chica en voz baja.
— Que más, hacer que nos deje entrar a este lugar — le respondió el chico en voz baja. — Fue una orden suya que nos envió aquí, nuestro amo quería corroborar que fuera verdad lo que había escuchado sobre este sitio.
— Y la verdad seria una lastima que Dra... e-el amo, se enterara que dos bakugans trataron muy mal a un par de sus sirvientes. — decía Percival.
— ¡Oh no! no quería ser grosera. — expreso Gekots. — Y tú — volteando a ver a su hermano. — ¡¿Acaso sabias que venían de parte del legendario Dragonoid y no me dijiste?! —dándolo un golpe en la cabeza a su hermano.
— ¡Pero que dices! ¡ni siquiera sabia eso! — expreso molesto el Gonatods. — Además como iba a saber que este par de humanos le sirven.
— No se preocupe par de humanos, en nombre mío y de mis antepasados nos aseguraremos de que lleguen al cañón menguante — dijo Gekots. — Si gustan seguirme.
Fue así que Gekots guio a los jóvenes a las escaleras de aquel colosal templo, debido a que las escaleras era muy grandes para ambos jóvenes, Tanto Gekots como Gonatods se ofrecieron a cargar a ambos humanos hasta la entrada. Una vez llegaron a la sima, la entrada parecía verse oscura, sin embargo ambos hermanos bakugan no dudaron en ingresar dentro de esta.
— Esta muy oscuro aquí dentro, esta seguros que...
En ese momento de la nada, la joven sintió como si alguna clase de fuerza la estuviera atrayendo hacia adelante, lo que la hizo sujetarse del hombro de gekots. Antes de si quiera hacer otra pregunta, una luz brillante al fondo logro deslumbrarlos a todos.
Y que manera de empezar el año que con un capitulo nuevo.
Antes de seguir les deseo un buen año 2021 a todos, esperemos y este año no sea tan malo como el anterior, así mismo les deseo que los propósitos que tengan para este año se realicen.
Volviendo con la historia, perdón por los nombres tan "originales" que les puse a los bakugans, no se me da el poner nombres u_u
Pero seria algo asi:
Gonatods = Pyrus
Gekots = Pyrus
Ravenwind = Ventus
En fin, hubiera querido poder subir este cap antes para despedir el año pasado pero bueno no se pudo
Espero les haya gustado y nos veremos en el próximo.
Bye
