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¡FELIZ JERZA DAY!
-TOMA 3-
o-o/
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Pues sí, ni yo en mis más locas fantasías imaginé que Mashima Sensei haría ¡TRES DIBUJOS JERZA! en una semana, o sea, en mis más locas fantasías Mashima Sensei nos regalaba tres artes Jerza, pero en en un año... pero eso eran, locas fantasías, pero adivinen qué... las fantasías, así como los sueños, se pueden cumplir si les pones amor...
Lol.
Estoy hasta poética y todo. xDDD Pero de verdad no me creo que Mashima Sensei agregara una tercera escena. QwQ Lloro de felicidad... ¡Mil gracias! ¡Mil gracias! ¡Que alegría tanto amor para mi OTP luego de años!
Espero disfruten el fic, que está ligado con el cap anterior. O.O7
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Disclaimer: Basado en los tres Jerza Art del Jerza Day 2020 de Mashima Sensei. Gracias sensei. QwQ Los pjs de FT no me pertenecen.
Referencias de Lectura:
Narración.
«Pensamientos»
Diálogo.
Apostilla:
Rated: T.
Género: Fluff / Romance.
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[ VII ]
― IMPREVISTO ―
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Él quería sorprenderla a ella.
Pero al final la vida en sí era la máxima autoridad en sorprender a las personas.
Y en estropear planes.
Jellal observó de nuevo el motor y soltó un largo suspiro, había esperado con toda su fe que fuese un problema del radiador que pudiese solucionar con solo agua, pero el problema iba más allá y sabía que no podía solucionarlo ni de inmediato ni por sí mismo.
Pero siguió revisando.
―Puede que sean los inyectores... ―informó a su esposa intentando no sonar preocupado.
Su corbata sobre su hombro se sentía increíblemente sofocante debido al calor que irradiaba el motor, y el humo se metía denso en sus ojos preocupados, pero no se daba por vencido, no podía dejar a Erza sin su sorpresa ni con este problema como último recuerdo del día.
Continuó buscando y buscando.
―O tal vez sea liquido de refrigeración en el motor... ―de nuevo intentó ocultar su preocupación, pero si era eso, significaba que el motor podía tener una grieta y eso no era algo que él pudiese reparar, y dependiendo de lo grave, podría salirle carísimo, incluso era muy probable que necesitase un nuevo motor, y considerando que su auto era un modelo clásico y con varias modificaciones, el problema solo aumentaba.
Así como aumentaban los jewels que tendría que gastar.
Jellal empezó a sentir la camisa de vestir apegarse a su cuerpo, limpió el sudor de su frente con una manga luego de quitar el cabello húmedo con sus dedos, el calor de la carretera desierta, a pesar de que atardecía, hacia que sus finos zapatos se sintiesen como un horno y el humo blanco y denso ahora picaba en sus pulmones.
Pero no se daba por vencido.
No lo haría, encontraría la solución y le daría a su esposa la sorpresa que merecía, estaban solo a un par de kilómetros del faro, solo la carretera semiprivada y solitaria por la que pidió permiso especial para usar y entrar de esta forma a la zona no turística del faro lo separaba de su meta.
Por eso, sin importarle la peste al diésel continuó buscando alguna forma de solucionarlo, pero dentro de él sabía que no iba a ser posible.
―Solo llama a asistencia en carreteras ―extendiendo sus brazos, aconsejó Erza por segunda vez, y recostándose en el blanco auto soltó un largo suspiro al no recibir respuesta―. Tú y yo sabemos que no puedes arreglar ninguno de esos problemas aquí ―su esposo no contestó de nuevo y ella dejó salir otro suspiro― Jellal... ―al no haber respuesta otra vez, Erza abrió la puerta del auto para llegar a la guantera y sacar una botella de agua; pero, sin quererlo, al salir de nuevo del auto botó la chaqueta de su esposo ―una que se había quitado antes de entrar al restaurante― al suelo de la carretera, Erza la levantó y la sacudió con fuerza, y entonces un pequeño objeto plateado salió rodando, guiando a Erza hasta el frente del auto, quien, sin saber que era, lo intentaba detener.
Y rodó.
Y rodó.
Y se detuvo.
―¡Esto tiene que ser una broma! ―escuchó la mujer la voz de su marido totalmente frustrado, frunció el ceño al verlo de esa manera y luego siguió la línea de visión de él que iba hacia el suelo, fue allí que por fin vio que era en realidad lo que había estado persiguiendo.
―Eso... ―sin poder evitarlo se agachó para recogerlo y lo examinó con la luz cada vez más rojiza del atardecer que ya casi daba paso a una calurosa noche―, ¿un anillo...? ―miró confusa a su esposo y se sorprendió cuando él se llevó las manos a la cara, negó con la cabeza, bajó la tapa del auto y dio la vuelta para terminar metiéndose en el asiento del pasajero― ¿¡Jellal!? ―totalmente confundida y preocupada, fue al lado del pasajero solo para encontrarse con su esposo con la cabeza contra la guantera y la chaqueta de su traje en la cabeza.
Erza soltó un largo suspiro.
Abrió la puerta y se puso en cuclillas.
Toda una proeza considerando que andaba en tacones y con una enagua corta y apegada al cuerpo.
―¿Es por el problema del motor? ―preguntó con voz tranquila―. Si es muy caro repararlo podemos usar del dinero del viaje de fin de año, me gusta mucho este auto también, y todavía nos queda tiempo para ahorrar más o podemos pasar las vacaciones para después. Lamento que se dañara...
Jellal negó con la cabeza.
―¿No es eso? ―siguió ella con tono gentil, era tan extraño ver a Jellal de esa manera, ni siquiera cuando eran niños era propenso a frustrarse de esa manera, sin duda lo que estaba pasando lo afectaba, y ya era obvio con que tenía que ver―. ¿Es por este anillo que encontré? ―el asentimiento de su marido fue leve―. ¿No querías que lo viera? ―él asintió otra vez―. Lo siento, te juro que fue sin querer...
―Lo sé... ―por fin respondió con su voz, aunque solo fue un susurro―. No tienes que disculparte... además, el anillo era para ti.
―Eso me alivia ―fingió una voz preocupada―, por un momento pensé que le querías proponer matrimonio a alguien más, y Jellal, te amo mucho y puedes llamarme celosa o posesiva, pero no creo poder compartirte en poligamia con alguien más.
Y entonces lo escuchó reír.
Y eso la hizo feliz.
Con una sonrisa en los labios extendió la mano para quitar la chaqueta que cubría la cabeza de su esposo, al hacerlo; él, aún con la cabeza contra la guantera, se volteó hacia ella, su cara con manchas de aceite y los ojos avellana que Erza tanto amaba, irritados por el humo.
―Quería sorprenderte con una propuesta de matrimonio... ―le dijo.
―Y lo hiciste ―respondió ella―, yo juraba que ya llevábamos años casados ―Jellal volvió a reír.
―Me refería a una renovación de votos, en uno de tus libros favoritos los protagonistas se casan por segunda vez para renovarlos, es una de tus escenas favoritas, desde el colegio...
Erza sintió sus mejillas calentarse y su corazón agitarse como la primera vez que sintió que estaba enamorada de Jellal.
Apenas y pudo contestar.
―A...Ahora... ahora tengo otras escenas favoritas, ¿sabes? Y son gracias a ti...
―¿Ah, sí? ¿Cuáles? ―sonrió con dulzura ante el intento de su esposa de animarlo.
Erza acercó su mano para limpiar un poco el aceite de auto en su rostro que manchaba al hermoso hoyuelo que se le había formado al sonreírle.
―Bueno, son todas las escenas que vivo junto a ti... ―respondió en un suspiro.
Esta vez, fue Jellal quien sintió sus mejillas calentarse.
Su corazón, aunque latió acelerado, se sentía de nuevo tranquilo gracias a ella.
―¿Aún si es una escena dónde nos quedamos atrapados en un lugar solitario, con un auto descompuesto y casi anocheciendo?
―Jellal ―Erza se acercó a darle un dulce beso en los labios―, que tonto eres, cualquiera sabe que esas escenas llevan a los eventos más románticos en los libros de romance.
Jellal rió y se sentó.
Cuando su espalda contactó con el asiento, cerró los ojos y dejó que su cabeza se fuese hacia atrás soltando un largo suspiro.
Ya estaba libre de toda frustración.
―¿De verdad lo crees? ―abrió los ojos y la miró divertido.
―Puedo demostrártelo ―aseguró ella poniéndose de pie; y, contra todo imprevisto, se quitó la blusa que llevaba.
―¡Er-Erza! ¿¡Qu-qué estás...!?
Pero antes de poder terminar su pregunta, su esposa ya estaba sentada a horcajadas en su regazo con solo un sostén de satín púrpura a la vista en su torso.
―Quitármela acá adentro sería muy complicado, además, así te demuestro la sabiduría de mis libros y... ya es hora de tu postre ―respondió ella antes de comenzar a besarlo, desatando con maestría la corbata y desabotonando la camisa de su esposo, antes de que Jellal entendiese que estaba pasando, sus manos sujetaron a Erza por la cadera, y luego descendieron y volvieron a encender subiendo la apretada falda y con ello logró sentir a Erza totalmente sentada sobre el lugar en su cuerpo que se llenaba del más placentero calor―. Cierra la puerta... ―susurró ella mientras dejaba besos húmedos por su mandíbula, a lo que Jellal obedeció de inmediato.
En su mente ya solo había un pensamiento.
Uno que se estaba convirtiendo en realidad mientras desabrochaba el sostén de su esposa y liberaba sus frondosos senos de su prisión de satén.
―¿Estás segura? ―apenas pudo hablar, sus manos habían subido de la cadera de Erza a sujetar la nueva piel expuesta―. Es un lugar público...
Erza rió lasciva contra su oído y Jellal apenas contuvo un gruñido de placer.
―¿Sabes que me gusta especialmente de tu auto? ―preguntó besando su cuello, Jellal apenas pudo negar con la cabeza―. Te diré... ―sin perder tiempo, Erza encendió un momento el auto para permitir que el botón que apretara cumpliera su función, luego apagó, y con destreza exquisita, usó la palanca del asiento para colocarlo completamente en posición horizontal―. Las ventanas auto polarizadas... ―Jellal rió al darse cuenta que los vidrios estaban arriba y totalmente negros, ahora sentía que era la modificación favorita de su auto, pero pronto las risas dentro del auto cambiaron a gruñidos y gemidos, mientras a los vidrios oscuros se les agregaba más privacidad al empeñarse debido a la actividad dentro del auto.
Y Jellal disfrutó de algo más.
...El darse cuenta de que su esposa ahora usaba otro anillo...
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¡Gracias por leer!
Recuerden que sus reviews animan a seguir publicando
NwN7
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Rincón De La Escritora En Proceso:
Quiero agradecerle a Mi Vito que me dio una larga charla sobre motores cuando le pregunté sobre razones de humo blanco en motores 7v7r Todo sea por un fic con bases correctas. Luego no digan que no me esfuerzo por el pueblo Jerziánico (¿?) XD
Este estuvo más picaron... 7v7)r Y bueno, hay altas apuestan en el fandom Jerza mundial de que si...¡SI PASA UN CUARTO MILAGRO JERZA! y Mashima Sensei nos regala otro arte, será de Erza y Jellal que se tuvieron que quedar en un hotel debido a la avería, y ojalá pase ese amado cliché de... Un solo cuarto... una sola cama... ¿¡Acaso estamos volando muy alto!? Sí, lo estamos. Pero incluso Ícaro, cuando el sol derritió la cera que permitía que sus alas lo elevaran tan alto, pudo negar que disfrutó la sensación de volar entre las nubes...
LOL.
Ya mejor dejo esto hasta aquí... xD
Mil gracias por leer. NwN/
Agradecimientos:
Cientos de miles de gracias por su apoyo, sus palabras me hacen muy feliz, demasiado feliz...
Pilikali
Portgas D. Sofia
Ivi
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¡VIVA EL JERZA!
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