Toys: juguetes (sexuales)
Draco/Astoria
Draco estaba teniendo extrema precaución sobre donde ponía sus blancas posaderas, Astoria había aparecido en su oficina de sorpresa.
No es que no le gustaran las sorpresas de su esposa, pero últimamente, eran un poquito diferente.
Cuando finalmente se sentó se dio cuenta de la obviedad de sus movimientos y como Potter le miraba con expresión extraña.
Le daba lo mismo que ahora estuvieran emparentados familiarmente, que Albus y Scorpius se hubieran casado no le iba a hacer llamarle Harry. Era cuestión de principios, y de costumbre, mucha costumbre.
—¿Te pasa algo, Malfoy?—Los dos tenía mucha costumbre acumulada. Pero hacía años que se llevaban bien, y comían todas los días juntos en el comedor del Ministerio.
—Sí, sí, solo fue que me dio un tirón esta mañana en el gimnasio y aún me resiento.
Potter le miró como diciendo que no le creía una mierda pero que no iba a meterse en sus asuntos.
Draco, de cualquier manera, no se lo hubiera contado, eso quedaba en la intimidad de su esposa y de él.
Y de su culo maltratado.
Si alguien tenía la culpa eran los Weasley, en concreto esos dos gemelos del demonio. Estaban arrasando con sus artículos para adultos en la tienda que tenían en el callejón Diagon.
No es como si Draco no hubiera usado algún juguetito comprado en la tienda, pero es que ahora, Tori había descubierto algo nuevo. Algo nuevo y demasiado grande para Draco.
Y había dos cosas que todo el mundo sabía, que su pelo largo y plateado era sagrado, y que amaba a su mujer más que a nada en el mundo. Scorpius los había traicionado casándose con un Potter, eso aún no se lo perdonaba, así que no entraba en esa corta lista.
El gusto de su esposa por colocarse un arnés mágico y follarse a su marido en cualquier situación era excitante, no se engañaba, le ponía muchísimo, y solía ser él el impaciente y el que se ganaba molestos dolores anales.
Pero es que su mujer, atractiva por naturaleza, con semejante artilugio era una diosa. Una diosa muy viciosa.
Se movió sobre la silla haciendo una leve mueca que se tragó ante la atenta mirada verde. Potter sonrió.
—Yo les quiero como si fueran mis hermanos, pero hay que frenar a esos dos—le dijo el moreno.
Draco se quedó blanco, como su pelo.
—¿A qué te refieres?
—A Fred y George, por supuesto.
—No sé de qué hablas.—Se le había quitado el puto apetito, y el culo le dolió más, antes de volver a la oficina tenía que pasar por la botica del Ministerio.
Potter se acercó por encima de la mesa, queriendo ser discreto estaba llamando más la atención con ese maldito gesto.
—¿Olvidas que Ginny y Astoria son realmente buenas amigas?
Ahora no era que se le hubiera quitado el apetito, es que directamente tenía ganas de vomitar.
—Cállate, Potter.—Se asustó de cuanto se había parecido a la voz de su padre, pero ahora entendía el ahínco de este por querer asesinar a ese estúpido de Potter.
—Tienes que usar las pastillas relamedoras, es crucial.
—Que te calles, Potter.
—Venga, hombre, no te pongas así—se rió de nuevo, maldito—¿Cómo crees que aguanto yo? Ginny es una Weasley, es muy impetuosa, quiero decir.
Draco le miró sorprendido. Le vomitaría encima, pero quizás eso fuera un poco extremo. Iba a hablar con Astoria seriamente, no podía ir contando sus intimidades por ahí.
—¿Qué les pasa a estas mujeres?—Reflexionó Draco un poco más repuesto.
—Ni idea, pero te juro que voy a ir a retirar mis fondos como inversor de Sortilegios Weasley.—Potter no perdía el apetito ni aunque hubiera un cataclismo mágico y seguía comiendo su pastel de carne—A ver, que no es que me queje, Ginny está impresionante con esa cosa puesta, ya sabes a lo que me refiero.
Draco asintió demasiado rápido.
—Pero es que ahora dice no sé qué de una noche swinger que van a hacer en la tienda y viniendo de los Weasley ya no sé que esperarme.
—Deberías ir a clausurarles el negocio, ¿es que acaso no eres el maldito jefe de aurores? Haz algo.
Draco se movió y ya le daba lo mismo, no iba disimular la molestia.
—¿Pastillas qué?—preguntó cogiendo un trozo de pastel de carne del plato de Potter.
—Relamedoras.
*swinger: intercambio de parejas
Ayer se me pasó publicar el anterior capítulo, así que si no has leído el anterior, pásate por allí.
Tenía ganas de publicar mi parejita hetero con sorpresas jajajajaja
Hasta mañana, pero más tarde 😋
Besos.
Shimi
