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Shikamaru tuvo que darle la razón a Temari, la tribu estaba más cerca de lo que creyó. Aunque algo lejos si seguían caminando con la tempestad del clima.
Era de noche y la fogata iluminaba el punto de reunión dentro de una cueva bastante grande, las pequeñas carpas eran hecha de algunas ramas gruesas y la piel de un animal, podía jurar que aún dentro de aquellos refugio improvisado se podía sentir el frío igual que estar durmiendo afuera. Su estómago gruñó cuando su fosa nasales captaron el aroma de comida, una sopa específicamente.
Al acercarse pudo notar que en efecto estaban cocinando sopa en una gran cacerola que estaba abastecido de ingredientes que se mezclaba entre sí. Se veía bien y el olor era exquisito, realmente deseaba algo caliente que comer.
-¡Sasori y compañía ha vuelto!-Grito una voz infantil que corrió hasta donde estaban todos reunidos esperando a que sirvan.-¡Sasori ha vuelto!-Parecía que era una gran hazaña que haya vuelto.
-Y no he regresado solo.-Hablo Sasori en alto como si fuese el líder. Recordó lo que Temari dijo cuando encontraron sus cosas, no le extrañaba ya que era una tribu de nómadas que le gustaba pelear, e intuía que el lider debía ser un guerrero que lanzaba a sus hombre a la victoria.
-¿Temari?-Pudo escuchar a través del túmulo de gente que fueron apaciguado sus festejo cuando la susodicha dio un paso adelante con gallardía y se quitó la cabeza de oso que cubría la cabeza del viento helado.
-Sí, o acaso creyeron que un par de debiluchos como los de la Hoja podrían conmigo.-Dijo Prepotente. Shikamaru la miro con intensidad, queriendo perforar el cráneo de la rubia. Temari pudo sentir su mirada bien cargada en la nuca.-Pero no he llegado aquí sola.-Explico un tanto torpe.-Este hombre me ha ayudado.
La sorpresa no se espero, murmullos se podían oír hasta explosivas carcajadas que cortaba el ambiente helado. Hasta Sasori estaba riendo.
-Temari.-Hablo el pelirrojo acercándose a la susodicha, dejando caer un brazo en el hombro de ella que volteo a verlo.-No sabía que los de la Hoja te han pegado tan duro para que vuelvas toda una comediante.-Dijo burlón Sasori limpiándose una lágrima.-Ya deja las mentiras, no te quedan.-En una suave caricia toco el rostro de Temari que tenía el ceño fruncido, se alejo como un felino de ella.-Con suerte el líder quera tenerlo en la tribu, aunque es más probable que lo ponga en el estofado.
Shikamaru no se hubiera espantado para nada de esa amenaza que solo eran palabras, pero el barullo excitanten que hacían el resto de la tribu, le provocó un miedo natural.
-¡¿Por qué tanto ruido?!-Se escuchó sobre las exclamaciones a viva voz. La gente se hizo paso para que un castaño camine hasta ellos, no era uno, sino seis personas y una anciana que a pesar de la edad podía caminar sin dificultad.-¿Temari?-El castaño parecía sorprendido hasta incrédulo. La susodicha apretó los labios para no dejar salir una sonrisa, asintió.-¡¡Temari!!-Grito feliz mientras sin importar que estuviera enfrente de todos abrazo a la rubia y la alzó.-¡Ya sabía que estaba viva!
-Que yo recuerde, tú estaba muy seguro de que-
-Gaara no arruines el momento.-Interrumpió el castaño bajando a Temari.-Ahora ya veo porque el túmulo de gente.-Justificó.-¡Ha llegado el momento de festejar el regreso de Temari! ¡Comed y bebed como si no hubiera un mañana!-Decreto entusiasta el castaño, la tribu grito de alegría mientras se abrían paso para agarrar su cuenca y pedir una porción del estofado y una apetecible jarra de alcohol.
-Kankuro.-Regaño un anciano en contra de su decisión.
-Mañana debemos buscar comida.-Le recordó Sasori.-No debemos desperdiciar nuestras fuerzas y reservas.
-Si quieres hacer con el poder, debes pensar en el mañana.-Dijo sabiamente la anciana con la mirada seria, la cual ablando para mirar al pelirrojo.-Mi querido nieto, tu serás un buen lider que podrás en orgullo a tus padres.
Un hombre de mirada dura carraspea, llamando la atención de todos, menos de la anciana.
-Aunque lo intente, nunca podré llegar a ser igual a usted, Líder Rasa.-Halago Sasori mostrando respeto. Shikamaru pudo oír un bufido de parte de Temari, que el líder Rasa reprendió con la mirada.
-Temari.-Rasa miro a Shikamaru de pies a cabeza, tardó en apartar la mirada del rostro del muchacho.-Veo que has traído una carnada.
Shikamaru abrió sus ojos enormes, nunca había escuchado que la tribu de la Arena eran carnívoros, si lo hubiera sabido, daría media vuelta y saldría corriendo. Pensó que no era tarde para salir como loco sin rumbo, pero una palmada en la espalda le hizo dar pasos brusco hacia adelante.
-Según Temari, este enclenque le ayudo a escapar.-Hablo el compañero de Sasori quien le había dado el empujón por la espalda.
-Pero si parece que pronto se va a romper.-Soltó el castaño en carcajadas.-Hasta creo que si el viento sopla se lo llevará.
-Cállate, Kankuro.-Exigió molesta Temari.-La fuerza no sólo viene de músculos, son solo fuerza bruta, la inteligencia es lo que realmente cuenta.-Dijo bastante orgullosa.-Aunque claro tu nunca lo entenderás.-Se cruzó de brazos con una sonrisa petulante.
-Si, te había extrañado mucho a ti y tus comentarios de mal agüero.-Dijo Kankuro molesto.
-Más me interesa saber.-Interrumpió Rasa.-Si eres el hijo de quién yo creo que eres.
-N-no creo que sea el hijo que usted cree que sea.-Contesto Shikamaru con la voz temblando, algo en su mirada le decía que era un conejito atrapado en una cueva de lobos.
-Ah, no.-Con pasos decidido y muy lento pero letales se acercó hasta Shikamaru que tuvo que alzar la mirada para ver esos profundos ojos que estaban inundado de determinación y un sentimiento indescriptible que le provoca un revuelto en el estómago para nada bueno.-Ese perfil y esa mirada, ¿sabes a quién creo que parece?
Su frente sudo, la palma de su mano la sintió fría y los labios le temblaba hasta juraba que estaba pálido. Negó con la cabeza porque la voz no le salía.
-Shikaku. El genio detrás de la victoria de la Hoja. Tu cabeza podría valer mucho más si un imperio se entera de la maravilla de tu padre.-El halago que lanzaba a su padre sonaba más a una amenaza.-Me pregunto si nos puede servir de algo más provechoso que ser un esclavo.
-Le debo mi vida a él.-Dijo Temari en un tono seguro, enfrentando al líder de su tribu.
Rasa volteo a ver a Temari, ambas miradas se enfrentaron. Rasa solto un bufido de decepción mezclado con burla, dio una ultima mirada a Shikamaru y giro sobre sus talones, se unió al festín, los ancianos negaron la actitud de Temari mientras se marchaban.
-Ignoralos.- Dijo Sasori.-Fuiste muy valiente para enfrentarlo, debe ser que realmente te sientes en deuda con él.-Fue lo último que dijo antes de unirse al festín, el compañero de Sasori paso alado de Shikamaru para golpearlo con su hombro.
-Ignoralo.-Dijo el castaño.-Ha estado desde que desapareciste lamiendo las botas de nuestro padre.
-¡¿Ese es tu padre?!-Dijo Shikamaru con la desesperación calcado en su rostro.-¿El líder?-Murmuró.
-Claro, ya te lo había dicho.-Dijo Temari un tanto molesta.-Mejor vamos a comer, parece que pronto te vas a desmayar.
Él también sabia que pronto se iba a desmayar.
-Por cierto, ellos son mis hermanos. Kankuro y Gaara.-Presentó la rubia respectivamente al castaño y al pelirrojo. El castaño tenía una mirada algo agradable sino fuera por la socarrona sonrisa marcada en su rostro, pero era mejor, mil veces mejor encontrase con el rostro de Kankuro que de Gaara, ya que este último tenía la misma mirada del líder pero multiplicado por cien veces. Juraba que parecía un animal poseído por un demonio.
-Vamos a comer.-Dijo Kankuro.
Shikamaru no supo cuando empezó a caminar, ya que estaba congelado por el miedo, bien había dicho a sus amigos que era un cobarde, ahora lo estaba demostrando por dentro, porque no podía ni siquiera zafarse del agarre fuerte que tenía Temari en su brazo, como si lo estuviera llevando a su sentencia.
Salió de su estupor al oír las quejas de algunos hombres.
-¡Si quieres darle de comer, hazlo de tu porción!
-Si, no tenemos porque darle a un forastero.-Apoyo otro.
Shikamaru noto que ya estaba sentado y con las manos acunadas en espera del cuenco, pero al parecer uno de los hombres le arrebato de sus manos, el que estaba sentado a su lado.
-Son de lo peor.-Pudo oír en un tono bajo de parte de Temari.-Bien.-Acepto de mala manera Temari sacando del bolso el pan duro que lo puso en su sopa ya servida.
Las personas dejaron de prestar atención a Temari y a él, volviendo a comer sus comidas y a charlar entre ellos.
-Sabes bien que nuestra gente no les gusta a los forasteros.-Pudo oír que Kankuro le decía a Temari.-Si quieres mañana te damos uno de nuestro mejores caballos, comida y ropa suficiente que te abastecerá hasta que encuentres un pueblo donde serás bienvenido.-Propuso.
Shikamaru tuvo que reconocer que era una buena idea, después de todo quedarse en un lugar que no te querían, a la larga terminaría muerto, degollado por un vecino o alguien que supuestamente era tu amigo. Iba a aceptar pero Temari se le adelanto.
-No hace falta, ya verás que pronto lo verán como uno de los nuestro. Nuestras gente no es tan quisquillosa como crees, Kankuro.
Kankuro se encogió de hombros y se levantó en busca de una joven que pedía más comida, después de todo como buen cazador, le daba una gran porción de comida que podía darle a otras mujeres a cambio de algo muy caliente y efímero.
-¿Y dónde están mis chicas, Gaara?-Pregunto Temari entregando a Shikamaru el pan húmedo y caliente, un tanto suave.
-Tú sabe bien lo que ha sucedido.-Dijo Gaara en un tono bastante tenebroso para Shikamaru, realmente escucharlo hablar a ese pelirrojo le ponía la piel de gallina de mala forma.-He salvado algunas, pero las otras.-Apunto con la cabeza a una esquina oscura.
Shikamaru lo siguió con la mirada y forzó la vista para luego apartarla rápido, volvió a subirla para ver realmente si lo que vio era real o un juego sucio de su mente, nunca fue pervertidos, siempre le había gustado ser alguien discreto, por eso frunció el ceño al ver que realmente estaba un hombre manoseado con descaro a una mujer.
-Realmente son salvajes.-Dijo Shikamaru en un tono muy bajo apartando la mirada.
-Imbéciles.-Masculla Temari entre dientes.-Pero va a ver ahora.-La rubia hizo amago de levantarse pero la mano de Gaara la detuvo.-¿Qué?
-Esta embarazada.-Solo fue su respuesta.-Ella misma tomo su camino.
-Pero si será idiota.-Recriminó de mal humor Temari.-Ellos solo buscan divertirse, y no se bastan con una, lo único que tendrá es mocosos persiguiendo mientras busca a otro hombre que le alimente.
-¿Ustedes no se comprometen?-Pregunto Shikamaru, atrayendo la atención de los dos hermanos.
-Solo algunos se unen pero la mayoría buscan la unión libre.-Contesta Gaara sin atisbo de importancia.
-En mi pueblo no hay esa unión libre de la que hablas.-Dijo Shikamaru.-Es mal visto, y más si una de las chicas se embaraza antes del matrimonio, la familia debe casarla antes que los ancianos se entere a menos que deseen que sus hijas sufran de la humillación y castigo, y si hay un nombre de quién la ultrajo.-Hizo una mueca de lamentación.- Son bastante severo con el castigo.
-¡Por qué las mujeres deben vivir atada a un hombre!-Molesta Temari se levanta.-Muchas de nosotras sabemos cazar pero ustedes no nos dejan.-Se marcha ante la nula respuesta de Gaara que siguió comiendo.
Shikamaru mordió el duro pan y se centro en ver la fogata. El calor que emanaba era tan agradable que daba el deseo de acercarse más al fuego.
Shikamaru miro como uno a uno se iban levantando y se alejaban en compañía o a solas a su propia y pequeña carpas que estaba un poco alejado de la fogata, pero aún así le llegaba el calor del fuego. Hace tiempo atrás que el pelirrojo había desaparecido, no supo con exactitud cuando fue pero al voltear para preguntarle sobre algo, el lugar estaba desocupado.
Se quedo ahí, mirando la fogata con las manos extendida para que el calor que emanaba las calientes, su abrigo pesado y el calor del fuego lo mantenía caliente, pero estar sentado le era una tortura, ya le dolía las nalgas de estar horas sentado en el tronco. Bufo fastidiado, solo quedaban un par de hombres que, uno lo miraba de reojo, el otro no le apartaba la mirada, es como si él fuera a robar algo. Ya le estaba fastidiando, además que tenía sueño, sus párpados estaban pesados pero no deseaba dormir teniendo ese par de ojos encima de él.
-¿Y piensas dormir aquí?-La pregunta hizo que volteé a verla.
-Sabe cuál es la respuesta.-Respondió con fastidio arreglando su abrigo para que cubra su cuello.
-Y yo que pensaba que estarías mejor teniendo un poco de privacidad.-Respondió Temari poniendo todo su peso en una pierna.-Vamos, te llevaré a tu carpa.
-¿Qué?-El sueño tal vez le hizo escuchar mal, pero Temari comenzó a caminar sin esperar a que lo siga, a la mala Shikamaru se levantó del duro asiento y camino detrás de ella con aún la sensación de que ese sujeto lo seguía con la mirada.
Pasaron por más carpas, alejándose de la fogata, Shikamaru pudo darse cuenta que las carpas más cercana a la fogata correspondía a los lideres, a esos ancianos que son de importancia en la tribu por su sabiduría, y los guerreros que traen prosperidad a la tribu. Mientras más se alejaba, las carpas eran pequeñas y simples y el ambiente era más oscuro y por lo tanto frío, algunos tenían una lámpara de aceite encendida, de seguro robada de algún mercader que tuvo la mala suerte de ser encontrado en el camino.
Sabía que su carpa estaría alejado de todos ellos, no sabía como aceptarlo, ya que en primera pensó que no tendría un sitio en la tribu de la rubia, y debía buscarse una manera de sobrevivir, como había dicho el líder, como esclavo. Hacerse valer era una perdida de tiempo, era normal ser quisquilloso con los forasteros ya que no se sabía porque huyó de su aldea que lo vio crecer, podría ser un ladrón o un enemigo disfrazado.
Se quedo estático al notar que Temari entro en una pequeña carpa y no volvió a salir, el viento frío hizo que se abrace a sí mismo. Pudo notar que una luz se prendió dentro de la carpa, la sombra de ella moverse y al fin su cabeza salir.
-¿Y cuándo piensas entrar?-Le pregunto molesta la rubia volviendo entrar la cabeza.
No podía ocultar su sorpresa, dudoso y algo nervioso miro a todo lados antes de entrar. Sabía que no debía sentirse nervioso, ya habían compartido un mismo espacio con ella, pero eso era porque no había más opción. Y según había escuchado, Temari era hija legítima del líder y era una excelente guerrera y cazadora, según palabra de ella misma, no podía refutar, solo creer, por lo que había pensado que ella tendría un sitio alado de sus hermanos y padre, en la cabeza, dormir plácidamente con el calor de la fogata. Hasta había notado que muchos estaban felices por su regreso.
-Quita esa cara que parece idiota.-Dijo huraña Temari dándole la espalda y cubriéndose con una manta de piel de algún animal.
Dentro de la carpa no era gran cosa, el espacio era lo suficiente para que entren ellos dos, apretados y había una pequeña caja, sobre ella descansaba una lámpara de aceite que olía a carne y grasa quemada. Le abrió el apetito de comer aquella sopa que no llego a probar de forma directa.
Se tiro en la dura cama que solo era una piel de leopardo por lo que pudo ver las manchas, extrañaba aquella suave y apetecible cama de paja que había podido descansar en la aldea de su ex prometida.
-Pensé que dormiría cerca de tu familia. Como tu padre es el líder.-Dejo a media la oración.
-Puede que el líder sea mi padre, pero es un hombre justo y duro de ablandar.-Hubo una pequeña pausa.-Muchos me dieron por muerta, no los culpo, mis cosas fueron repartidas.-Shikamaru noto el tono despectivo, sabía que en realidad fueron tomadas a la fuerza, como animales salvajes peleando por carne fresca.-Mis hermanos pudieron guardar algunas cosas importantes y dejarla ocultas para que yo lo encuentre. Desgraciadamente tengo que comenzar de nuevo.-Temari se volteo para verlo.-Ya verás, volveré al poder antes de lo que puedas imaginarlo, y estaré en la fila de posible candidata en hacerme con el liderazgo.
-Tu tribu es muy problemática.-Soltó Shikamaru con el ceño fruncido.-Y tu lo eres peor, hacerte con el liderazgo, lo único que tendrás es más trabajo, pensar en como resolver los problemas de otros. Que fastidio.
-Di lo que quieras, pero prefiero eso a ser esposada por algún idiota que cree que me usará para su placer. Ahora apaga la luz, no quiero que se gaste.
-Pero nos hará frío.-Se quejo Shikamaru. Y luego miro a Temari.-Por eso estoy aquí, para ser un calentador humano.
-No te quejes, o quieres dormir afuera.
-Buenas noches.-Soplo lo suficiente para apagar el fuego y volver a la oscuridad, se acomoda en su espacio.
Sin duda era dormir como si aún estuvieran en su viaje de llegar a la tribu de la Arena, pero era mejor que estar somnoliento o sentado con un ojo abierto con aún la mirada de un extraño sobre ti.
Hola, espero que estén muy bien.
Hoy fue un día estresante para mi, hasta mis pies me duelen y tengo ampollas, y mañana debo estar como loca corriendo. ¡Qué horror!
Para quitar el estrés de este día, decidí publicar. Perdón si encuentra una mala ortografía, necesito mejorar, y mucho. jejejk (que mal)
De alguna forma le di a esta historia una vuelta de 180 grados, casi nada va a cambiar pero en el final tendrá un giro, que no se como los tomarán, pero el final que he imaginado y pensado esta algo loco, es una teoría que creo que leí en alguna parte o lo vi en alguna película que ni recuerdo su nombre. Pero de alguna forma me gustó.
Si quieren saber cual es el misterioso final, continúe leyendo jejejk (que mala que soy jejejk) Y como tal debo estar más activa en escribir esta historia.
Bien, espero que le guste este capítulo.
Nos vemos en el próximo.
